Título original: Annabelle
Autora: Lina Bengtsdotter
Editorial: Planeta
Traducción: Martin Lexell y Juan José Ortega Román
Páginas: 416
Fecha esta edición: enero 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,50 euros Encuadernación: rústica con solapas
Audiolibro: Storytel
Duración: 10 horas 5 minutos
Narradora: Silvia Rico
Una cálida noche de verano desaparece la joven de diecisiete años
Annabelle Ross en Gullspång, un pequeño pueblo del interior de Suecia,
donde todos se conocen y en el que nunca pasa nada.
La peculiar investigadora criminal de la policía de Estocolmo, Charlie Lager, es enviada allí para hacerse cargo del caso junto a su compañero Anders Bratt: es la mejor y nunca abandona un caso. Para Charlie, sin embargo, no se trata de un caso más, sino de un viaje en el tiempo, ya que se ve obligada a regresar al pueblo en el que nació, al lugar que dejó cuando tenía catorce años, a un pasado y a una infancia de la que hizo todo lo posible para escapar. De nuevo en casa, los recuerdos –y las pesadillas– cobran vida. Al tratar de descubrir quién era Annabelle y qué le sucedió, Charlie hará también sorprendentes descubrimientos sobre su pasado. Annabelle es la primera parte de una serie protagonizada por Charlie Lager, una policía sueca que vuelve a Gullspäng, su pueblo natal para investigar la desaparición de la joven Annabelle Ross. Un caso que se complicará hasta límites insospechados y que llevará a Charlie al límite.
La peculiar investigadora criminal de la policía de Estocolmo, Charlie Lager, es enviada allí para hacerse cargo del caso junto a su compañero Anders Bratt: es la mejor y nunca abandona un caso. Para Charlie, sin embargo, no se trata de un caso más, sino de un viaje en el tiempo, ya que se ve obligada a regresar al pueblo en el que nació, al lugar que dejó cuando tenía catorce años, a un pasado y a una infancia de la que hizo todo lo posible para escapar. De nuevo en casa, los recuerdos –y las pesadillas– cobran vida. Al tratar de descubrir quién era Annabelle y qué le sucedió, Charlie hará también sorprendentes descubrimientos sobre su pasado. Annabelle es la primera parte de una serie protagonizada por Charlie Lager, una policía sueca que vuelve a Gullspäng, su pueblo natal para investigar la desaparición de la joven Annabelle Ross. Un caso que se complicará hasta límites insospechados y que llevará a Charlie al límite.
Desde que después de verano del año pasado compartí con vosotros una entrada donde os comentaba que había empezado a escuchar audiolibros, ya han sido unos cuantos los que he leído de esa manera, pero no los reseño nunca por aquí porque la verdad es que me cuesta bastante más hacerlo que cuando los leo en papel. Serán manías, no lo sé... Como ya os dije en su momento lo que escucho son sobre todo thrillers y novelas negras, y ese es el caso de Annabelle. ¿Por qué este libro sí lo traigo? Porque es uno de los que nos propusisteis para el reto de Netherfield, así que aunque hoy realmente pensaba traeros otra reseña distinta, cuanto más tiempo deje pasar más me va a costar escribirla, así que al tajo.
Con Annabelle da comienzo una nueva serie de novela negra sueca, en este caso protagonizada por Charlie (Charline) Lager. Policía de unos treinta y tres años, aficionada a las buenas borracheras, los encuentros sexuales ocasionales, liada con un compañero casado, dependiente de fármacos... esta es la Charlie que despunta como una gran profesional pero cuya vida privada deja bastante que desear. Detective con traumas y problemas de alcohol... sí, parece un cliché con patas (lo es), pero en este tipo de novelas, que ya se parecen demasiado unas a otras debido a la sobresaturación del género, la clave muchas veces está en el modo en que te lo cuentan. Annabelle no destaca por nada en especial, pero se lee bien y entretiene, que no es poco.
Aunque parezca raro dejadme que empiece la reseña hablando del final, pero es que haciéndolo así resumo lo que a mí me ha parecido la novela. Cuando se llega a ese final se hace realidad la sensación que se tiene (o que yo he tenido) durante todo el libro, y es que que realmente la desaparición de Annabelle Ross y su resolución no son lo importante en esta historia, solo son el medio que usa la autora para contar lo que realmente quiere contar: la propia historia de Annabelle (o al menos la personalidad de este personaje) y, sobre todo, la historia de Charlie Lager, la niña que vivía en el pequeño pueblo de Gullspång con Betty, su madre, una mujer demasiado liberal, demasiado apegada a la botella y demasiado diferente a las demás madres, y que huyó casi veinte años atrás sin volver a poner un pie en su antigua casa. Esta es la historia de Charlie (en mayor medida) y de Annabelle, aunque haya que vadear el camino y reconstruirla a través de una desaparición.
Tres momentos temporales se entrecruzan a lo largo de la narración. Por un lado el presente y la desaparición de Annabelle, una joven de diecisiete años que desaparece durante una noche de juerga, y que hace que Charlie Lager y su compañero Anders se suban a un coche y abandonen Estocolmo en dirección a Gullspäng para ayudar en la investigación del departamento de policía local. Por otro lado el llamado Ese día/Esa noche, en el que acompañamos a Annabelle durante todo el día de su desaparición y no solo la conocemos a ella sino su círculo de amigos y el momento personal en que se encontraba por diversas circunstancias. Por último, el llamado Allí y entonces, en el que son protagonistas dos niñas de trece años llamadas Alice y Rosa, y del que no sabemos muy bien hacia dónde camina ni qué quiere contarnos, pero que evidentemente sabemos que en algún momento desvelará su relación y conexión con la historia, porque si no poco sentido tendría su existencia :)
Mientras la investigación avanza en Gullspång, los recuerdos de Charlie y su infancia allí se disparan y ella se va desestabilizando ante los ojos del lector. Es un pueblo bonito en apariencia pero enquistado por dentro en el que no hay demasiado que hacer, donde casi todo el mundo trabaja en la misma fábrica, servicios básicos como la farmacia solo están disponibles dos días a la semana, y donde al caer la noche todos acaban reunidos, ya sea en el bar del hotel o en algún sitio abandonado, bebiendo como si no hubiera un mañana. El típico sitio del que se quiere huir cuando se tienen pocos años y muchas esperazas en el futuro pero que al final retiene con mil excusas a esos potenciales desertores y les impide abandonarlo. Todos se conocen, o creen conocerse, pero cada cual tiene sus propios secretos y demonios que esconder, aunque unos saben manejarlos mejor que otros.
En esa situación, esforzándose por sobrellevar lo mejor que pueden eso que no le han contado nunca a nadie, están todos los personajes de este libro: Charlie, Annabelle, Alice, Rose, Betty... Los tres momentos temporales avanzan casi a la par, todo va confluyendo a un tiempo, y aunque algunas cosas se van intuyendo conforme se acerca el final, el tiempo que maneja la autora es el correcto y equilibrado entre narraciones. No pasan grandes cosas en cuanto a acción se refiere, pero el ritmo es fluido, ágil y entretenido, y acabas teniendo una imagen bastante concreta y pincelada de todos los personajes principales, que realmente creo que es el objetivo final.
¿Ese final? Depende de lo que se espere de él y de la investigación sobre la desaparición de Annabelle. Si hablo a modo personal, me ha parecido un final correcto sin más. No es lo mejor del libro, pero es factible. Sigo pensando que la intención de la autora iba por otros derroteros, y que Annabelle le interesaba por dos razones: como personaje a retratar ante el lector por encima de la propia resolución de su desaparición, y como excusa para presentar a Charlie Lager y su pasado de cara a la larga vida literaria que tiene pensado darle. Lo que le ocurriese a Annabelle aquella noche es, francamente, secundario.
Lina Bengtsdotter creció en Gullspång y, tras vivir en Reino Unido e
Italia, en la actualidad reside en Estocolmo junto a su marido y tres
hijos. Es profesora de sueco y de psicología y ha publicado artículos en
medios suecos.
Annabelle es su debut, por el que obtuvo el prestigoso Crimetime Specsavers a Mejor Debut del año y está nominada a Mejor libro del año.
La escritura siempre la ha acompañado, pero fue sólo cuando dejó su
trabajo que todo cobró sentido. Pronto apareció su personaje principal,
la detective Charlie Lager y, con ella, el deseo de explorar su pueblo
natal, Gullspång, a través de los ojos de un extraño, en un intento de
retratar cómo es crecer en un lugar donde todos se conocen y nadie puede
guardar secretos... o tal vez sí.
































