martes, 21 de febrero de 2017

RESEÑA (by MH) ::: OPERACIÓN NAVIDAD (INSPECTOR DISASTER) - Carmen Fernández




Título original: Operación Navidad (Inspector Disaster)
Autora: Carmen Fernández
Editorial: Autopublicación
Páginas: 109 (epub)
Fecha de publicación: noviembre 2016
Encuadernación: ebook
Precio: gratuito
Ilustración de cubierta e interiores: Pablo Matera

Disaster es... pues eso, un completo y total Disaster.

Su paso de anodino funcionario del Cuerpo Superior de Policía a detective de fama mundial requerido para aclarar los asuntos más turbios se debe a una explosiva combinación de suerte, potra, chorra y chiripa con generosas dosis de coincidencias y casualidades. Ni más ni menos.

Imagínate un detective con las capacidades deductivas de Sherlock Holmes, la sagacidad de Hércules Poirot, la sangre fría de Sam Spade y el poder de seducción de James BondPues bien, no esperes encontrar ninguna de esas cualidades en Max Disaster.


Sí, vamos ya camino de marzo, lo sé... pero aquí vengo yo con Operación Navidad. Es lo que tiene llevar un retraso de padre y muy señor mío, pero se hace lo que se puede. Allá vamos :)

Cuando Carmen nos ofreció la primera novela protagonizada por el inspector Disaster, ya había leído algo sobre ella en algún blog y me había llamado la atención. Pero bueno, ya sabéis cómo va esto, vemos y apuntamos tantos libros todos los días que es imposible que lleguemos a todos. Así que cuando se puso en contacto con nosotras me hizo bastante ilusión y me puse con ella.

Lo primero que hay que decir sobre esta Operación Navidad es que quizás su apariencia, con ilustraciones del argentino Pablo Matera, puede engañar un poco (bueno, bastante) sobre lo que vamos a encontrarnos dentro (y, de hecho, creo que es el principal hándicap al que tiene que enfrentarse esta obra). Es algo que Carmen te recalca y avisa cuando te ofrece la novela: no es una novela infantil, y Disaster está muy alejado de los cánones actuales. Y a eso yo debo añadir que ni siquiera es una novela fácil de leer, porque tanto el ritmo como la prosa y el estilo de narración que utiliza no creo que cuajen con cualquier tipo de lector. Es muy cortita, pero no se lee del tirón. Creo que no está escrita para el gusto de todo el mundo (y además creo que la autora es muy consciente de ello), pero quien decida sumergirse en la narración y se haga con ella, se echará más de una risa con el mundo que ha creado Carmen para este peculiar detective.

La trama en su forma puede parece mucho más sencilla y simple de lo que luego encierra el libro en contenido. Faltan pocos días para la Navidad, y han desaparecido los regalos de Santa Claus y de los Reyes Magos. Los propios Reyes Magos de Oriente encargan al inspector Disaster que recupere los preciados presentes, y este, con la ayuda de varios personajes, a cada cual más estrambótico y estrafalario, emprende la operación-recuperación de dichos regalos. Al mismo tiempo hay varios flashbacks que nos retrotraen a los años 1983-84, en los que el mafioso Rodolfo Mondolfo hizo su aparición en la vida del inspector Disaster, y que tuvo mucho que ver con lo celebérrimo que es a día de hoy y su ascenso dentro del excelso cuerpo de policía.

Lo dicho, lo que hace que esta novela corta sea distinta no es la temática o la trama en sí, sino la manera de contarla, el vocabulario que utiliza la autora y la construcción narrativa, donde además sus personajes son perfectamente conscientes de que son protagonistas de una historia y hacen varias alusiones a ello. Sabéis que no soy mucho de poner citas, pero creo que para que entendáis el tipo de narración al que me refiero, es mejor que ponga un ejemplo al azar, porque es difícil explicarlo sin leerlo y así veis el estilo al que os enfrentaréis si decidís leer el libro:
Si me permiten continuar... explicaba al Inspector en el capítulo anterior que el remedio a nuestra delicada situación surgió en forma de camión TIR indebidamente estacionado en el arcén de la A-2, radial que, como todos ustedes saben, comunica Madrid con Barcelona, previo pago de un ecuánime peaje leonino a la altura de Guadalajara, Zaragoza, y Lérida. Santa —permítanme llamarlo así por abreviar—advirtió, desde el jazmín con el que a duras penas tapaba sus nobles vergüenzas por tratarse de un arbusto de hoja caduca, que el conductor del TIR abandonaba la cabina dando pronunciados bandazos [...]  Perdóneme por lo inadecuado de mi hilaridad, pero es que mi jefe, en cueros, pierde mucho.  A lo que iba: bien sea por efecto de las emanaciones tóxicas del fresquísimo gambón burgalés que transportaba el camionero, bien por una ingesta excesiva de espirituosos quizás, por la mezcla de ambos, el honrado conductor, después de trazar una irregular y emocionante trayectoria que nos ofreció a Santa y a mí mismo unos minutos de esparcimiento apostando cuántos coches pasarían antes de que fuese arrollado, consiguió sujetarse al poste de la señal vertical de «Peligro: vecino venado suelto» y proyectar un caudal urinario considerable, brindándonos la ocasión de cruzar nuevas apuestas [...] En menos de lo que canta un pavo navideño, Santa ocupaba el puesto de conductor y este menda lerenda el de copiloto. Por su parte, la carga de presentes navideños viajaba pulcramente estibada a bordo del tráiler frigorífico y el gambón burgalés reposaba, no menos ordenado, a ambos márgenes de la autovía, para solaz de cuanto usuario quisiera detenerse a olfatear sus efluvios.
Tengo que admitir que el primer capítulo me ha costado un poco, es difícil ubicarse. Ya digo que no es una lectura facilona y cuesta un poco adaptarse a la narración. De hecho he vuelto a leerlo una vez terminado el libro para ver si lo encajaba mejor y me sigue pareciendo complicado para ser el primero del libro. Es una opinión muy personal, pero puede hacer que algunos lectores no se enganchen a la lectura y la abandonen si ven que no consiguen comprender del todo bien lo que están leyendo. Pero una vez superado el trance, el libro coge ritmo y personalidad, y a mí me ha sacado la sonrisa muchas veces. Carmen es traductora y se nota en el uso del vocabulario y el lenguaje, con los que disfruta (y yo diría que hasta juega) usándolos a lo largo de la historia de un modo casi desbocado, todo ello conjugado con lo que quizás resultan los rasgos más característicos de la narración: el tono y la velocidad, así como la vertiente irónica y sarcástica desde la primera hasta la última línea.

Quizás, tal y como comento arriba, a esta novela le perjudique en cierto modo su apariencia externa, y se acerquen a ella lectores que busquen un género infantil o juvenil que brilla por su ausencia en el interior, y que aquellos que busquen más allá de una novela juvenil no se acerquen a esta lectura precisamente por la imagen que da. Creo que en eso es en lo que más tiene que trabajar Carmen, en definir un poco lo que quiere ofrecer al lector y que el exterior y el interior concuerden, pero si el extracto que os pongo arriba os llama la atención y decidís darle una oportunidad, descubriréis una voz diferente y original dentro del mundo literario, que además ha arriesgado en la forma de plantear la historia fuera de lo fácil o habitual, cosa que siempre se agradece. A mí leyéndola me ha dejado la sensación de que se dejó llevar escribiendo, disfrutando de lo que estaba creando, y que lo que tenemos delante cuando nos ponemos a leer la historia es fruto de la historia en sí misma, de su propio crecimiento como trama con un lenguaje inherente a esa evolución. 

Para quien le interese leer la novela, no la encontrará disponible en las plataformas habituales. De hecho la podéis descargar gratuitamente en la web del personaje (http://www.inspectordisaster.com/). Es intención de Carmen valorar cómo funciona esta Operación Navidad, si tiene su huequillo en el mercado literario habitual, y entonces seguir con las próximas entregas del inspector (como veréis, la segunda ya está en preparación), así que os animo a leerlo y opinar sobre él, que estoy segura de que Carmen os lo agradecería muchísimo.


Mi nombre es Carmen Fernández y soy traductora. Mi bautizo oficial en el mundo de las lenguas coincidió con la coronación del Rey Juan Carlos, por lo que me atrevo a decir que 1975 fue un año clave en la vida de ambos.  Lo de escribir viene de más lejos. Supongo que Rosalía de Castro fue la culpable. Y es que la poetisa gallega despertaba entre las aprendices de literatas de entonces casi el mismo furor que Elrubius entre los aprendices de youtuber de ahora.
Cumplía además, a mi juicio, los criterios indispensables para seguir la estela de la fecunda escritora: el amor por el gallego (del que, a decir verdad, poco sabía), un profundísimo sentimiento de incomprensión y gran dosis de morriña, acrecentada por un úlcera pertinaz que me mantenía postrada la mayor parte del curso escolar. Con tan buenos mimbres, lo de escribir bien o no poco importaba para tejer una bella cesta.
Fruto de esa época fueron algunos excelentes poemas, como el que dediqué a una perrilla que nos dejó demasiado pronto. Su primera estrofa decía así:
«Toxiña dos Toxeiros
Filla de meu corazón
Eu quérote
Eu ámote
Más no sei porque
doute amor».
Mi pasión por la poesía fue desvaneciéndose a medida que sanaba mi úlcera, lo que, a la vista del versito anterior, fue una gran suerte para todos.
Colgué y retomé repetida y sucesivamente la pluma, el bolígrafo, la Olivetti y el ordenador —por este orden— al albur de mi ardor creativo y emocional. Y dejé muchos proyectos a medio acabar en el camino.
Hoy reemprendo la escritura como lo que siempre ha sido para mí: un divertimento. Si además tengo la suerte de que guste a otros, me doy por más que satisfecha.

24 comentarios:

  1. No lo conocía pero puede ser una lectura genial y amena, me lo apunto para cogerlo en navidades jeje
    Un beso y gracias por la reseña.

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    1. Uy, de aquí a Navidades se te ha olvidado... jajaja. Si al final te pones con ella espero que la disfrutes mucho.

      ¡Besote!

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  2. ¡Hola!
    No lo conocía, y que nostalgia...Navidad ^^
    Besitos

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    1. ¿Verdad que sí? Venga, que ya solo quedan 9 meses... jajaja.

      ¡Besote!

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  3. Esto en principio no me atrae pero por mirar la web no pasa nada. Lo del humor no lo llevo bien, y menos de este estilo. No obstante...queda una pequeñita posibilidad.
    Besos

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    1. Bueno, la esperanza es lo último que se pierde :) Ya sé yo que a ti esto del humor como que no, y encima es un humor muy especial... lo mismo me equivoco, pero la verdad es que no te veo leyéndola (y menos disfrutándola).

      ¡Besote!

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  4. Estas historias son una delicia, me has convencido, la leeré.

    Un besito.

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    1. Pues a ver qué te parece. Es un humor un poco absurdo, muy sarcástico e irónico... hay que pillarle el punto, pero si se lo pillas, lo disfrutarás.

      ¡Besote!

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  5. Pues te gano en retraso, que aún no me he puesto con ella. Cómo cuesta ponerse al día. A este ritmo creo que para las próximas navidades puede caer... Tendré muy en cuenta lo que dices del primer capítulo. Resistiré.
    Besotes!!!

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    1. A mí me cuesta una barbaridad... tengo montones de lecturas pendientes, pero es que de reseñas voy también fatal. Algunas esperando hace meses... un desastre completo.

      Lo del primer capi es que es en plan prueba de fuego, o sigues o lo dejas. Espero que le des una oportunidad a ver qué te parece.

      ¡Besote!

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    1. Pues a por otro... ¡será por libros! :)

      ¡Besote!

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  7. Mirad que me mola a mí el rollo ilustrado para cambiar de aires, pero si fuera de otra temática, de Navidad no me mola. Gracia sde todas formas por traerla.
    Besitosss

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    1. A ver, es navideño sin serlo... son navideños los protas, pero no la ambientación, que además es varias semanas antes de Navidad. Sí es navideño, pero no... No creo que te aclare mucho... jajaja.

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  8. Aiinnnsss, una pena que solo esté en digital. La voy a tener que dejar pasar, pero gracias por vuestra recomendación. Besos

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    1. Yo tampoco suelo leer en digital salvo cosas imprescindibles que me interesan mucho y no hay otra. Pero siempre que puedo lo evito.
      ¡Besote!

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  9. Carmen también me lo ofreció pero aún no he podido leerlo...me pilló en mala época por los estudios y al final no pude ponerme con él. Veo que cuesta meterse en la narración así que a ver qué tal se me da cuando me ponga con él.

    Besitos

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    1. Pues ya nos contarás qué tal... cuesta un poco meterse en la narración, pero si pasas el bache del primer capítulo, espero que lo disfrutes y te saque unas cuantas sonrisas.

      ¡Besote!

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  10. Me llama la atención por la portada, no te voy a engañar. Pero no sé, no lo tengo nada claro... Eso de que encima cueste meterse en la historia...

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    1. Sí que cuesta un poco, y no creo que sea problema mío, ya lo he leído también en alguna que otra reseña... Si no lo tienes nada claro, con todo lo que tienes entre manos siempre, déjalo reposar y a ver si en algún momento le sacas el momento oportuno :)

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  11. La tengo pendiente de lectura, aunque no le encuentro su momento. Y tu reseña me indica que es todo lo contrario a la que yo tenía establecida. Besos.

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    1. Ese es el problema de la imagen que da el libro, que el interior no tiene nada que ver y confunde. Alejará y atraerá a lectores que buscan otra cosa en ambos sentidos. Si ya lo tienes pendiente, leeré con mucho interés tu reseña a ver qué te ha parecido.

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  12. Sin duda, parecía una novela infantil, vaya sorpresa. aún así, por la cita que nos has dejado, no me gusta el estilo, así que nada :/

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    1. Sí, sorpresa total porque el interior no es nada infantil. Creo que era esa la intención, pero luego la narración fue por otro lado, y de ahí lo contradictorio que resulta el texto con las ilustraciones.

      Si no te gusta el estilo de lo que he puesto entonces te digo ya que no lo intentes, porque este fragmento no es de los enrevesados.

      ¡Besote!

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