lunes, 22 de julio de 2019

RESEÑA (by MB) ::: LAS DAMAS MÁS INTELIGENTES DEL SIGLO XVI - Vicenta Márquez de la Plata





Título original: Las damas más inteligentes del siglo XVI 
Autora: Vicenta Márquez de la Plata 
Editorial: Casiopea  
Páginas: 450
Fecha de publicación: marzo 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros 
Diseño de cubierta: Anuska Romero y Karen Behr



Reinaron, conspiraron, firmaron tratados, manejaron los hilos de la política y las artes entre bastidores, etc. Son las damas más inteligentes del siglo XVI. El trasfondo político del momento que les tocó vivir fue convulso: Luchas intestinas entre las potencias europeas, intereses territoriales, negociaciones, tratados y alianzas con otras casas reinantes, casamientos como prebendas en la política reinante, etc. Todas ellas supieron ingeniárselas para salirse con la suya y ser admiradas y respetadas.
En Las damas más inteligentes del siglo XVI vemos reflejado, a través de sus vidas, cómo los reinos de Europa (Castilla, Aragón, Portugal, Francia, Inglaterra y el Sacro Imperio Germánico) se iban centralizando y afianzando gracias a la creación de unas administraciones poderosas donde las relaciones diplomáticas eran la principal herramienta para equilibrar las fuerzas y declarar la guerra o firmar la paz.

Para que esto fuera posible se utilizaban sin piedad a las hijas de sus reyes, ya que desde su nacimiento se estudiaba cómo se debía y podía disponer de estas piezas de poder para mayor grandeza de sus reinos. Eran educadas para este fin, en sumisión y aceptación de su destino; se pactaban y aprobaban compromisos matrimoniales al mismo tiempo que se hacían y deshacían alianzas políticas. Sus vidas y sus destinos estaban unidos a los de sus países: primero al de origen y después al que recalaban con sus matrimonios.

Fue un siglo convulso por las nuevas reorganizaciones políticas, que se solventaban a través de los diferentes conflictos bélicos entre las distintas potencias emergentes. Esta centralización del poder llegaba también a la cuestión religiosa, con la división de los cristianos, los católicos y los protestantes. Los ingleses en este tema también tenían algo que decir.

De igual modo, el descubrimiento de América seguía su curso, aumentando y generando el comercio y con ello el desarrollo económico siguiendo las rutas de los exploradores y conquistadores. También se refundó un nuevo sistema financiero que sufragaba las distintas guerras políticas y religiosas. La cultura, con sus distintas artes, eclosionó en todas estas potencias: arquitectura, pintura, música, literatura... son cuidadas y mimadas, pues de alguna manera representan la grandeza de estos reinos.

Y toda esta introducción para decir que, en medio de esto, se encontraban las grandes damas, las hijas de los reyes criadas y educadas para ser reinas. Aunque en principio se pueda presuponer que estas mujeres eran simples piezas de ajedrez que se llevaban y se traían por los diferentes países europeos, ellas, desde sus puestos designados, siempre tuvieron mucho decir.

Leyendo sus biografías vemos cómo marcaron y dirigieron de alguna forma los designios de los países que representaban. Sabían y entendían que estaban en medio de todas las políticas y sus diversas polémicas y, por tanto, se defendían como mejor sabían o les dejaban por medio de la diplomacia, las intrigas, los pactos... En fin, un trasiego de idas y venidas, necesarias todas ellas para mantenerse en su poder o simplemente poder sobrevivir.

Vicenta Márquez de la Plata, historiadora y autora de este libro, nos trae a cuatro de estas damas: Margarita de Austria (1480-1530), Ana de Bretaña (1477-1514), Luisa de Saboya (1476-1531) y Catalina de Aragón (1485-1536).

La primera biografía es la de Margarita de Habsburgo, hija del archiduque Maximiliano de Austria y hermana de Felipe el Hermoso. Fue elegida por los Reyes Católicos para ser la reina de Castilla cuando se casó con Juan (su heredero), pero todo se malogró cuando este murió prematuramente. Aun así, Margarita bebió y absorbió todo lo que se manejaba en Castilla y Aragón, lo que le sirvió más tarde cuando se hizo cargo de sus numerosos sobrinos. Entre ellos se encontraba el emperador Carlos V, al que ayudó de las mejores maneras posibles siendo gobernadora de alguno de sus territorios (los Países Bajos), o económicamente para sufragar sus diferentes campañas militares.

A continuación encontramos a Ana de Bretaña, duquesa de Bretaña y reina de Francia, a quien casaban y descasaban dependiendo de los intereses políticos. Luchó durante toda su vida por la independencia política y económica de su ducado, que al final terminó absorbido. Mientras tanto, su segundo-tercer marido, Luis XII, respetó (o más bien toleró) cierto aire de independencia pero, mirándolo con perspectiva, se advierte que la función y el motivo finales de su matrimonio eran unificar y fortalecer Francia.

Después aparece Luisa de Saboya, su consuegra y madre de Francisco I, rey de Francia, quien se casaría con Claudia, hija de Ana de Bretaña Luis XII. Esta sí supo entender lo que era el poder y cómo debía ejercerse para su beneficio y los intereses de su país, que parecían confundirse. En ella ya encontramos cierta clase de despotismo, ese abuso de superioridad no limitado por leyes, pues ni estas se atrevían a llevarle la contraria.

Acabamos el libro con Catalina de Aragón, uno de mis personajes históricos preferidos (ay, Catalina, qué ejemplo de aguante y resiliencia), única esposa de Enrique VIII, rey de Inglaterra, a la que no se atrevió a cortarle la cabeza. Hay que leerla para entender todo el contexto histórico del siglo XVI: olvidada por los suyos y repudiada por los que la acogieron, al final demostró cuánta grandeza  y magnitud tenía. Con Catalina es que me emociono y me salgo de su biografía.

Para no extenderme más y repetir los recorridos vitales que tan magistralmente se recogen en Las damas más inteligentes del siglo XVI, diré que todas ellas, además de sabias, fueron influyentes, pues sus decisiones ayudaron a modelar la Europa que ahora conocemos. Los vaivenes de sus vidas se hilaban al compás de los diferentes cambios políticos, al tiempo que cultivaban y alentaban las diferentes artes, estimulando y sufragando su actividad y siendo por tanto las grandes mecenas de ese siglo.

Lo que más me admira y me sorprende es que ellas sabían y aceptaban el papel que se les daba, conocedoras en todo momento de su destino (ya fuese por su educación o por el devenir de sus circunstancias), y en ningún momento perdían su objetivo o misión en el mundo, dedicando sus vidas y su energías a la consecución del mismo.

Todo esto y más es lo que encontramos en este maravilloso y refrescante libro escrito por Vicenta Márquez de la Plata.



Nacida en España, Vicenta estudió y vivió en el extranjero. Historiadora especializada en la Edad Media, diplomada en genealogía, heráldica y nobiliaria por el Itto. Salazar y Castro, es, además, profesora invitada de la Univ. de Lisboa y profesora de la cátedra Marqués de Ciadoncha de Madrid. Ha sido ponente en varios Simposios Internacionales y Conferencias. Actualmente sigue con la investigación histórica y la escritura de libros y artículos para revistas especializadas. Autora de más de 20 títulos, los de Isabel la Católica y su tiempo han sido obras de consulta  en el Instituto Cervantes y en la Academia de la Historia. Vicenta se estrena con nuestra editorial con: Damas Ilustres en la Historia de España y  este año con Mujeres Creadoras entre el Renacimiento y el Barroco y Las damas más inteligentes del Siglo XVI.

viernes, 19 de julio de 2019

RESEÑA (by MH) ::: DE NOCHE, BAJO EL PUENTE DE PIEDRA - Leo Perutz




Título original: Nachts unter der steirnernen Brücke
Autor: Leo Perutz
Editorial: Libros del Asteroide 
Traducción: Cristina García Ohlrich
Páginas: 288
Fecha publicación original: 1953
Fecha esta edición: 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18,95 euros 
Ilustración de cubierta: Puente Carlos, Praga (grabado de 1875)

 
Historia de historias, relato de relatos ambientado en la Praga del siglo XVI, De noche, bajo el puente de piedra nos habla del emperador Rodolfo II, rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio, amante de las artes, manirroto y paranoico; del gran rabino Loew, místico y vidente; y del riquísimo judío Mordejai Meisl y su bella esposa Esther, eslabón entre la corte y el gueto.

El depositario de todos estos relatos es Jakob Meisl, un misterioso estudiante de medicina de Praga dispuesto a demostrarnos que «los profesores de historia que enseñan en los colegios y los señores que escriben los libros de historia no saben ni entienden nada», que el relato histórico suele olvidar la parte humana y mágica de nuestra existencia y que la verdadera literatura es, gran parte de las veces, mucho más real que la propia historia.

Publicada por primera vez en 1953, poco antes de la muerte de su autor, De noche, bajo el puente de piedra está considerada unánimemente como la obra maestra de Leo Perutz –uno de los grandes narradores del siglo XX, admirado por escritores tan dispares como Graham Greene, Ian Fleming o Jorge Luis Borges– y como una de las mejores novelas históricas de la literatura universal.
Admito que antes de leer De noche, bajo el puente de piedra, Leo Perutz era un auténtico desconocido para mí. Lo que realmente me había acercado a esta lectura era su condición de clásico ambientado en la Praga de los siglos XVI y XVII (ciudad en la que ya he estado varias veces y a la que volveré siempre que se me presente la oportunidad porque me encanta). Ni siquiera conocía la manera en que estaba estructurada la obra, que yo anticipaba más tradicional de lo que realmente es. En pocas palabras, una lectura de esas que se emprenden un poco a ciegas y que ha resultado toda una maravillosa sorpresa. Que sepa explicaros y transmitiros adecuadamente qué es De noche, bajo el puente de piedra ya es otro cantar (por intentarlo que no quede).

Cuando el lector se adentra en el libro, si hace caso al índice inicial, cree que lo que tiene por delante son quince relatos. En el primero de ellos, titulado Peste en el barrio judío, se cuentan las andanzas de dos ancianos y pobres cómicos que una noche son testigos de ciertos hechos en el cementerio judío de Praga. La peste está haciendo estragos entre los niños y el gran rabino Loew, al final del relato, y tras una revelación que no explicaré aquí, pone fin a este azote de tal manera que por primera vez leemos los nombres de los que, a la larga, descubriremos que son el eje central de estas páginas y grandes protagonistas del libro: Mordejai Meisl, rico comerciante judío, Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y Esther, esposa de Mordejai y que sirve de unión para estos dos personajes masculinos.

A partir de aquí, y sin orden cronológico alguno, saltaremos del palacio al barrio judío, del rey Rodolfo a la gente del pueblo, comerciantes, personal de palacio, ladrones, soldados, criminales, condenados a muerte, procesiones de músicos y bailarines, caraduras de manual... Un relato tras otro vamos viendo y comprobando que lo que a priori parecen episodios independientes van cogiendo forma y componiendo un mosaico que realmente cuenta una sola historia con muchas prolongaciones: la del romance (o no) entre el rey Rodolfo II y Esther, y el conocimiento (o no) que de ese romance tiene el marido traicionado, Mordejai. En algunos relatos ni siquiera aparecen estos tres personajes, a veces hasta nos olvidamos de que la cosa va con ellos, pero es como si contando lo que ocurría alrededor, en sucesos que nada tenían que ver con su historia, nos acercásemos invariablemente a ese genial desenlace en el que por fin se resuelve todo y asistimos a eso para lo que nos ha ido preparando poco a poco el autor (esto tiene sentido en mi cabeza pero no sé si lo tendrá aquí escrito).

Así pues tenemos una trama principal que subyace a lo largo de todo el libro y varias historias independientes que conforman las diferentes subtramas que otorgan un contexto a la trama principal. Y conforme avanzan los relatos descubres que están siendo narrados e hilados por Jakob Meisl, aspirante a médico en Praga a finales del siglo XIX, quien convierte todas estas historias de manera sorprendente en una narración con un alto componente histórico pero con muchas pinceladas de corte fantástico y persistencia en la individualización de cada personaje, cerrándose la narración con un epílogo a cargo del alumno que escucha de boca de Meisl todas estas historias y que nos cuenta qué fue de ese barrio judío de Praga de los siglos XVI y XVII que queda magistralmente desplegado página a página.

Por el lado histórico, tanto Mordejai Meisl como el emperador Rodolfo II son personajes reales, siendo Rodolfo famoso por su inestabilidad, excentricidad, carácter enfermizo y pasión por las artes, y Mordejai por llegar a convertirse en líder de la comunidad judía de Praga, erigiéndose alcalde del gueto judío y responsable de muchas edificaciones que por desgracia no han llegado a nuestros días porque entre 1893 y 1913 se demolieron muchas de las calles y edificios de este barrio como parte de un plan urbanístico para modernizar la ciudad. No quiero extenderme mucho sobre esto pero quería dejar constancia de la importancia real e histórica que tuvo Meisl entre los judíos de Praga de su época y que Perutz no escogió a un personaje cualquiera. Por otro lado, y más allá de Rodolfo y Mordejai, en algún relato nos adentramos en los inicios del siglo XVII y es ahí donde aparecen más personajes reales como Johannes Kepler (astrónomo y matemático alemán que fue matemático imperial de Rodolfo II) o Albrecht von Waldstein (político bohemio y caudillo militar).

Es decir, que el componente histórico es muy alto, todos estos personajes fueron realmente contemporáneos y estuvieron relacionados de un modo u otro, pero luego entra en acción el componente fantástico, ese que dota a algunos relatos de un aire ensoñador y casi de cuento, en el que los vivos hablan con los muertos, los perros dialogan entre ellos o, adentrándonos en el arcano puro (no en vano la Cábala es una disciplina y escuela de pensamiento esotérico), vemos cómo los rabinos se atreven con hechizos o hablan con ángeles y los muertos se levantan de sus tumbas una noche al año para alabar a Dios y profetizar muertes. Los eventos reales se entremezlan con los de carácter un tanto lírico y poético con aroma a leyenda al tiempo que vamos conociendo a otros muchos personajes que nada tuvieron que ver con la tríada protagonista principal pero que en cierto modo nos ofrecen distintas perspectivas de lo que ocurría realmente en las zonas aledañas a palacio y en el barrio judío. Unos personajes repiten y aparecen a lo largo de varios relatos, otros no, pero todos ellos justifican su presencia en la creación del todo que supone De noche, bajo el puente de piedra.

Y así, yendo y viniendo, atrás y adelante en el tiempo, sin ningún orden aparente, en realidad Perutz lo que hace es construir el conjunto de la historia ladrillo a ladrillo en la cabeza del lector, solo que en vez de hacerlo desde abajo y levantando niveles de manera secuencial, lo hace rellenando huecos como si fuera un puzzle hasta que la imagen aparece por fin completa y nítida ante sus ojos. Lo consigue además entrelazando y relacionando personajes con sucesos históricos a la sombra del magnífico telón de fondo de la Praga de finales del siglo XVI y principios del XVII en la que convivían disciplinas como las matemáticas y la astronomía con las supersticiones a pie de calle, y en la que la Guerra de los Quince Años primero, y casi simultáneamente al final de ella la Guerra de Independencia de Esteban Bocksai, formaban parte del día a día tanto de palacio como de sus súbditos en unos años convulsos políticamente hablando.

Y creedme, esta forma de narrar tan cautivadora y fascinante, llena de genio y humor a veces, desbordante de melancolía y tristeza en otras, en la que todo es creíble y posible, en la que cada historia supone una nueva aventura extraordinaria, ha sido una experiencia inesperada que me ha hecho incluir a Perutz entre esos autores escogidos de los que quiero leer todo lo que pueda. Cada lector se enfrenta a la misma lectura a su manera, así que yo solo puedo hablar de mi propia experiencia con este libro, que podría resumirse en que no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar y acabé embelesada devorando las páginas con fruición. Perutz comenzó su escritura en los años 20 y la continuó en el exilio tras estallar la Segunda Guerra Mundial. Tuvo problemas para publicarla, apenas tuvo repercusión en cuanto a ventas y, sin embargo, demostrando una vez más lo voluble (e injusto) que es esto de la literatura, estamos ante una verdadera joya, de esas que embelesan al lector a poco que ponga de su parte, se deje llevar por la fantasía, se sumerja en su magia y se deje arrastrar por la agudeza e inteligencia que encierra.



Leo Perutz (Praga, 1882-Bad Ischl, 1957) nació en una acomodada familia de origen sefardita, estudió matemáticas y trabajó en una compañía de seguros en Viena y Trieste antes de dedicarse por completo a la escritura. Fue uno de los escritores europeos más populares de los años veinte y treinta del siglo XX; sus novelas cautivaron a personalidades tan distintas como Alfred Hitchcock, Italo Calvino, Graham Greene, Theodor Adorno o Jorge Luis Borges, entre otros. Frecuentó a algunos de los escritores e intelectuales más importantes de su época, como Robert Musil, Oskar Kokoschka, Bertolt Brecht, Franz Werfel o Alexander Lernet-Holenia, quien se convertiría en su albacea literario. En 1938, con los nazis en el poder, se instaló en Tel Aviv; en 1950 consiguió regresar por fin a Viena. Desde entonces y hasta su muerte en 1957 viviría a caballo entre Austria e Israel. Entre su obra destacan las novelas Mientras dan las nueve (1918), El marqués de Bolibar (1920), El maestro del juicio final (1923), Turlupin (1924), El caballero sueco (1936) y De noche, bajo el puente de piedra (1953).

miércoles, 17 de julio de 2019

RESEÑA (by MH) ::: VENENO QUE NO LA MATE - Juan Miguel Borrego Cortijo





Título original: Veneno que no la mate
Autor: Juan Miguel Borrego Cortijo
Editorial: Círculo Rojo
Páginas: 104
Fecha de publicación: diciembre 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 7 euros 
Diseño de cubierta: @Fotolia.es







 
Cinco asociadas realizan actividades en el local de una asociación de mujeres durante las tardes. Andrea, verdadero catalizador del colectivo, simpática, decidida y organizadora; Encarna, la mayor, sencilla, vulgar e inducida a la bebida por el maltrato; Elvira, la más joven, coladita por su amiga Diana, una chica arrogante, egoísta, y sobre protegida por Doña Tomasa, su señora madre, tan interesada y ambiciosa como su hija.
 
Un viernes, Andrea anuncia su futura boda con Alfonso, joven bien parecido y rico, antigua pareja de Diana. Perder definitivamente al exnovio adinerado, enfurece a Diana y a su madre por lo que planean impedir ese matrimonio por cualquier medio.
 
¿Lograrán madre e hija su propósito?

Creo que es la primera obra de teatro que traigo a Netherfield, aunque no es la primera que leo en estos tres años y medio de andadura bloguera. El año pasado mismo releí el Otelo de Shakespeare, pero fue una de las lecturas que se tuvieron que quedar sin reseña. Sí que reconozco que es la primera obra de teatro contemporánea que leo en mucho tiempo, soy más de clásicos (creo que no os descubro nada nuevo xD). En cualquier caso las oportunidades que se presentan hay que aprovecharlas y me apetecía mucho leer teatro.

Veneno que no la mate es una obra de apenas cien páginas dividida en tres actos. El escenario es siempre el mismo, el local de una asociación de barrio donde cinco mujeres se reúnen para realizar distintas actividades de la propia asociación, y que siempre suelen ser de motivo benéfico o reinvindicativo (ya sean muñequitos para asociaciones benéficas como pancartas para manifestaciones). Estas cinco mujeres son Andrea (la que realmente organiza a todo el grupo y sus actividades, y además siempre de muy buen carácter y con mucha simpatía), Encarna (que representa a la mujer de mediana edad que vive encerrada en un matrimonio infeliz con malos tratos que le hace sentirse muy poca cosa, y que mientras disculpa al marido bebe más de la cuenta), Diana (una mala pécora para lo joven que es, envidiosa, manipuladora y mimada), su amiga Elvira (chica con poquita personalidad que besa el suelo que pisa Diana y solo mira y respira a través de ella) y doña Tomasa, la madre de Diana (y de la que se podría decir que de tal palo tal astilla, solo mira por su hija caiga quien caiga). La trama recorre varias tardes en este local en el que asistiremos a la dinámica entre estas cinco mujeres y a un complot de envenenamiento casero, por así llamarlo. Porque sí, el veneno del título tiene cabida en la tranquilidad de varias tardes haciendo manualidades.

Decía hace poco mi querida Yolanda (la Trotera xD) que leer teatro escrito no tiene nada que ver con asistir a su representación sobre las tablas, y tiene toda la razón. También decía que el teatro gusta o no gusta, se siente o no se siente, y seguía teniendo razón. Mi trotera es que es muy lista :) Yo a todo eso añado que es mucho más difícil leer (y reseñar) teatro escrito que una obra visionada sobre un escenario, porque el lector tiene que poner muchísimo más de su parte: conforme va leyendo tiene que visualizar el decorado, sus entradas y salidas, las idas y venidas de los personajes, sus gestos e incluso los tonos de voz y la forma en que dicen sus frases. Diréis que eso hay que hacerlo con cada libro, y sí pero no, porque el teatro se escribe como primer medio para acceder a su destino final y real, el escenario, y no se puede leer y disfrutar plenamente si no traduces todo eso en una representación real en tu cabeza. Tienes que visualizar la obra mientras la lees, porque de otro modo te estás quedando a medio camino en la lectura.

Así que con todo esto en la cabeza nos imaginamos el escenario, que como se dice desde el principio es el local de una asociación de mujeres en un barrio cualquiera de cualquier ciudad española. Tampoco se contextualiza el año salvo que es época actual. Y ya nos metemos de lleno en la relación entre estas cinco mujeres, gracias a cuyas conversaciones y diálogos dirimimos sus propias personalidades, sus afinidades dentro del grupo y sus antipatías. Y es que se tiran de la lengua las unas a las otras para que podamos ir perfilando por dónde van los tiros y la dirección que va a tomar la trama. No siempre están las cinco en escena, entran y salen a conveniencia para que avance la intriga hasta que llega un punto en el que las malas pécoras deciden hacer de las suyas contra una de las cinco mujeres y solo nos queda averiguar cómo tienen planeado llevarlo a cabo y si consiguen su propósito.

Así pues, en el primer acto se nos presenta a las mujeres y la circunstancia que provoca la inquina de varias de esas mujeres contra una de ellas. En el segundo acto seguimos conociendo más cosas y se va urdiendo el plan para que esa mujer enferme y deje vía libre (y a lo mejor hay, quizás, quien sabe, algún testigo inesperado del plan xD). Y en el tercer acto viene el desenlace con algún que otro giro que le da vidilla al tema. Y si con lo que os estoy contando os pensáis que se trata de un drama puro, o de una historia oscura, nada más lejos de la realidad. El tono es siempre desenvuelto, con una cadencia desenfadada cuando se habla sin más propósito que el de hablar cuando se juntan varias personas, conversaciones serias cuando toca, o esa forma de hablar que tenemos todo el mundo en nuestro día a día con las personas con las que nos relacionamos normalmente (y que todos sabemos que cambia dependiendo de quienes sean esas personas). Se hacen confidencias, se gritan, se ríen, se intenta que abran los ojos las que no ven, se habla de lo humano y lo divino, y sí, entre medias hay planes chungos, pero de drama-dramón nada, ni siquiera cuando la cosa se pone seria en cuanto a intenciones, porque la propia personalidad de las cinco mujeres lo impide.

Veneno que no la mate es una tragicomedia fresca con los dos pies totalmente asentados en la realidad que nos rodea y el desparpajo espontáneo de las relaciones sociales del día a día entre un grupo de cinco amigas muy diferentes entre sí que se preocupan las unas por las otras en algunos casos, o se envidian en otros, pero que sobre todo desprenden realismo y honestidad con un punto emotivo, simpático, ingenuo o mezquino (dependiendo de cada caso), porque aquí, venenos aparte, lo que importa es la relación entre ellas, la amistad que las une y las diferencias que las hacen más fuertes. Y sí, aunque se llevan algunos sustos, de algún modo sabes que todo tiene que acabar bien :)



Juan Miguel Borrego Cortijo, de Villamartín, Cádiz, ejerció la profesión de docente de Educación Primaria durante treinta y cinco años en pueblos de la Provincia de Barcelona y de Cádiz. Fundó talleres de teatro con sus respectivos grupos de alumnado desde 1973 hasta su jubilación en 2007. Cofundador, actor y director del colectivo teatral de su localidad, Teatro Popular Juan Calvillo, desde su fundación en 1991 hasta la actualidad. Así mismo, fundó en su localidad el grupo juvenil ARLEQUÍN en 1992 y lo dirigió hasta 1999. En varias épocas ha sido director del taller de teatro LASTIGI, de Zahara de la Sierra, (Cádiz) y desde su creación en 1996, del Taller de Teatro EL CAMINO, de Villamartín, que aún dirige.

En su faceta de escritor teatral cuenta con varios títulos de pieza infantiles, comedias de enredo y comedias dramáticas así como de numerosas adaptaciones.


Piezas infantiles: El dragón hambriento, estrena da en mayo de 2008 – La Princesa y el regalo, estrenada en mayo de 2012 – Jaimitadas, estrenada en mayo de 2014 – El Rey Oroko no tiene coco


Comedias dramáticas: Veneno que no la mate – Necesita mejorar – Que sepas lo que hicimos el último verano.


Comedia de enredo: Con celos y a lo loco – Solo para la cena Piezas breves sobre la violencia de género y la igualdad: ¡Cállate, cállate! – ¡A la policía no! – Se acabaron los problemas – El décimo fatídico – ¿Un mundo al revés?


Otras piezas breves: Escuela de brujas – Cariño, ¿nos divorciamos? – La maleta roja – En principio sí.

lunes, 15 de julio de 2019

RESEÑA (by MH) ::: POR EL BIEN DE LA HUMANIDAD - Rudyard Kipling




Título original: Cause of humanity and other stories
Autor: Rudyard Kipling
Editorial: Reino de Cordelia 
Traducción: Victoria León
Prólogo: Victoria León
Páginas: 655
Fecha publicación original: 1880's
Fecha esta edición: abril 2019
Encuadernación: rústica con sobrecubierta
Precio: 29,95 euros 
Imagen de cubierta: Edwin Lord Weeks (1849-1903)

 
Ochenta y seis cuentos inéditos de la primera época de la juventud de Kipling, entre los que hay cuatro inconclusos y un puñado atribuidos a él sin que se haya podido confirmar plenamente su autoría. Traducidos al español por primera vez en esta edición, sorprende en ellos la gran calidad literaria del futuro Premio Nobel, considerado uno de los más grandes escritores de cuentos de todos los tiempos.
Tener este libro entre las manos y poder disfrutar de él es un auténtico lujazo porque su contenido, tal y como explica Victoria León en su prólogo (también es la traductora de la obra y, una vez leída, solo queda felicitarla porque es un trabajo de titanes), permaneció fuera de los índices bibliográficos autorizados del autor hasta el año pasado, cuando la editorial Cambridge University Press reunió y publicó su contenido en un solo volumen (por cierto, ¿sabíais que esta editorial británica existe desde el siglo XVI y es la más antigua del mundo? Curiosidades literarias xD).

Quizás para entender un poco el contenido de esta edición habría que hacer una breve mención al contexto en que fueron escritos y publicados los relatos que incluye. Rudyard Kipling era hijo de un oficial del ejército británico y como tal nació en 1865 en la India, perteneciente en aquella época al pomposo y deslumbrante Imperio Británico. Aunque a los seis años fue enviado a Inglaterra para su educación y formación, con 16 años (en 1882) volvió a Bombay como corresponsal de la Civil and Military Gazette, periódico en el que estuvo hasta que a principios de 1888 pasó a formar parte de la plantilla del Pioneer, periódico más grande e importante en el que trabajó como corresponsal solamente un año, momento en que fue destituido y decidió volver a Londres para perseguir de manera profesional su carrera literaria. Bien, pues a esa etapa entre 1882 y finales de 1888 y a su trabajo para esos dos periódicos, pertenece en su mayor parte el conjunto de relatos reunidos aquí, salvo unos pocos que se extienden hasta principios del siglo XX.

Antes de continuar, de lo que os acabo de contar hay que quedarse con un dato no solo importante, sino sorprendente a tenor de la calidad, diversidad y complejidad de buena parte de los relatos que se pueden leer en Por el bien de la humanidad, y es que Kipling tenía entre 16 y 24 años cuando los escribió. Era apenas un adolescente entrando en la edad adulta cuando puso sus pies en la India por segunda vez y se la recorrió de arriba a abajo mientras escribía estas breves aunque agudas crónicas de cómo transcurría allí la vida para los británicos. Repito, sorprendente, porque destilan una madurez y un conocimiento de la vida, la sociedad y su entorno que personas con muchos años más no serían capaces de diseccionar y transmitir de esa manera, ni aun teniendo talento para la literatura.

Por el bien de la humanidad es una antología que recoge nada más y nada menos que 86 relatos (algunos de ellos, muy pocos, inéditos o inconclusos). Son tantos que incluyen géneros literarios y estilos narrativos de todo tipo. Relatos costumbristas, sátiras políticas, parodias, narraciones que se adentran en la fantasía o en lo metafórico, historias navideñas, anécdotas puntuales, crónicas de aventuras, dramas, humor... A veces repite personajes o retoma en un relato lo que contó en otro anterior; indaga en varias ocasiones y en un tono onírico en los delirios que provocan la enfermedad y la fiebre; unas veces narra en primera persona, otras en tercera, a veces a modo de diario, otras en forma de carta, incluso se adentra en el estilo teatral y compone o asemeja el guión de una escena concreta sobre las tablas donde los diálogos entre los personajes fluyen de manera endemoniada. Noches de club entre caballeros, rivalidades políticas, elogios de la profesión periodística, fanfarronadas del ejército, la nostalgia de los británicos residentes en la India (ya fuese de manera voluntaria u obligada), el anhelo de volver a pisar algún día su tierra natal, homenajes a Dickens y a Lewis Carroll (junto a su Alicia), mitos griegos, la relación de los británicos con la población india, la propia visión que tenían los ingleses sobre los indios y sus aportaciones al Imperio ya fuese social o culturalmente, el evidente desprecio que en provincias como Shimla, Lahore o Bengala se sentía hacia Bombay...

Como veis, la temática de los relatos es casi tan variada como su número. La narración está plagada de palabras locales hindúes que en unos casos se nos traducen a pie de página y en otros hay que intuir tirando de contexto. El título del libro proviene de uno de los relatos inéditos que jamás fue publicado y que curiosamente ha sido uno de mis favoritos; fue escrito en 1914 y se aleja por completo de la temática angloindia componiendo una historia de aventuras llena de retranca, energía e ironía que no vio la luz precisamente por la temática que aborda (que no puedo contar), el tono en que lo hace y el estallido de la Primera Guerra Mundial. Resalto otro detalle que va muy asociado al contexto y el público al que iban dirigidos estos relatos: apenas aparecen figuras femeninas en ellos. Creo que me sobrarían dedos de una mano si quisiera contarlas.

¿Por qué decidió en aparincia el propio Kipling hacer estos relatos a un lado y no incluirlos en su bibliografía autorizada? Precisamente porque son excesivamente localistas tanto en lo que respecta a los  años en que fueron escritos como sobre las personas de las que se habla en ellos como de hechos y circunstancias políticas y sociales que para quienes los leían en aquella época eran el pan de cada día y con lo que lidiaban cada mañana al levantarse, pero que una vez transcurrido un tiempo perdían su interés. De hecho, como lectora que se ha adentrado en ellos 130 años después de su publicación, a ratos me sentía un tanto perdida en la comprensión y contextualización de lo que estaba leyendo. Imaginaos que Kipling viviese en la España de la actualidad y escribiese relatos concretos de la situación política que estamos viviendo ahora, y nombrase a este o aquel que pinta algo (poco o mucho) en esa situación y se refiriese a una anécdota puntual que hemos leído en el periódico del día pero que incluso nosotros olvidaremos en una semana... y ahora imaginaos a alguien leyendo esos relatos en 2150. Pues por muy importantes que se crean los políticos españoles y por muchas cosas supertrascendentales que crean que hacen por España (...), dentro de 150 años ni el tato va a saber ni le va a interesar quiénes son ni lo que hicieron en julio de 2019, porque históricamente serán una gota de agua en el océano. Pues eso es lo que leemos en Por el bien de la humanidad pero ambientado en la India británica de los años 80 del siglo XIX. Y si al mismo Kipling le parecía que esos relatos habían perdido el interés pasados unos años, imaginaos al lector del siglo XXI que ni siquiera sabe en muchos casos de qué o quienes está hablando.

¿Debe eso echaros para atrás? En absoluto, porque precisamente estos relatos son un testimonio fascinante de primera mano tanto de la política y la sociedad angloindia de la época como de los intereses, filias y fobias del propio Kipling. La visión que da del imperio, ya privilegiada de por sí gracias a su situación y su profesión, se beneficia precisamente de su genio y su talento a la hora de crear historias que parten muchas veces de situaciones sencillas, hechos habituales que bordean el dramatismo o de anécdotas simpáticas. Yo diría que incluso dan buena muestra de cómo se gestó el gran escritor en que luego se convertiría, porque entre esos relatos hay auténticas joyas, genialidades que te dejan con la boca abierta. Sí, hay otros que se hacen un poco más cuesta arriba por la falta de conexión contextual con lo que te están contando, pero son los menos y en una antología de relatos es muy difícil disfrutar de todos por igual. A mí se me escapaba la sonrisa leyendo muchos de esos relatos, y reconocía el estilo de un autor que en obras posteriores me ha fascinado.

¿Recomiendo Por el bien de la humanidad? Sin lugar a dudas, pero no es un libro para todo el mundo. Y sí, sé que esto es un cliché con patas: ningún libro es para todo el mundo, ninguno, y este no iba a ser una excepción, pero quiero puntualizar varias cosas a tener en cuenta antes de abordarlo. Al hecho de que tienen que interesar la época y el contexto político y social en los que fueron escritos estos relatos porque son su razón primordial e indisoluble de existencia en muchos de ellos, se suma que, precisamente, son casi noventa los relatos que contiene y se debe disfrutar mucho del género. Tampoco creo que sea la mejor obra con la que conocer a Kipling para aquellos lectores que nunca hayan leído nada suyo; para mí esta compilación es un regalo para quienes ya nos apasionaba el autor con anterioridad y conocemos en mayor o menor medida su obra, porque así nos acercamos a su obra juvenil (aunque de juvenil en la forma no tiene nada y su calidad es incuestionable).

Para mí es un milagro tener esta edición en castellano y la guardaré como oro en paño. De vez en cuando abriré el libro por una de sus páginas y leeré el relato correspondiente, porque una de las sensaciones con las que me he quedado al terminarlo y cerrarlo es que es de esos libros que se saborean mejor a trozos, a retazos, más que si se lee del tirón un relato detrás de otro. Invita al lector a adentrarse en él como quien busca un escape en cualquier momento del día y que, tras leer una de sus historias, lo cierra y fabula con el azar y la historia en la que lo sumergirá en la siguiente aventura. Ya he disfrutado del todo; ahora me queda degustarlo por raciones.





Rudyard Kipling (Bombay, 1865 – Londres, 1936) Escribió relatos, ensayos, novelas y poesía, aunque la mayor parte de su producción son cuentos, género en el que es un absoluto maestro. Iniciado en la masonería a los veinte años, en la logia «Esperanza y Perseverancia Nº 782» de Lahore, Punjab, India, su literatura abarca todos los territorios y géneros, pero sobre todos en sus primeros años arroja luz sobre la colonización inglesa de la India. Rechazó el Premio Nacional de Poesía y en tres ocasiones la Orden de Mérito del Reino Unido, que conlleva el título de Sir, lo que contradice su supuesto imperialismo colonial. Aceptó, sin embargo, el Premio Nobel en 1907. 

Entre sus obras aparecen libros de relatos como El hándicap de la vida (1891), El libro de la selva (1894), Stalky & Co. (1899), Puck de la colina de Pook (1906), La casa de los deseos (1926) y las novelas La luz que se apaga (1891), Capitanes intrépidos (1896) y Kim (1901). Su autobiografía, Algo de mí mismo (1937) se publicó póstumamente.

viernes, 12 de julio de 2019

RESEÑA (by MB) ::: EL ÚLTIMO BAILE - Sarra Manning





Título original: After the last dance 
Autora: Sarra Manning
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Ana Momplet 
Páginas: 445
Fecha de publicación: mayo 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 14.99 euros 
Diseño de cubierta: Bekki Guyatt-LBBG



Pasado y presente se entrelazan en El último baile, una historia conmovedora sobre el poder redentor del amor inesperado.

Estación de King's Cross, 1943. Rose llega a Londres con la esperanza de cambiar su vida gris por el romance, el glamour y la música del Rainbow Corner, la famosa sala de baile de Piccadilly Circus adonde acuden los soldados americanos. Mientras las bombas caen, Rose perderá la cabeza por un piloto, y perderá todavía mucho más antes de que lo peor de la guerra haya acabado.

Las Vegas, en la actualidad. Una hermosa mujer vestida de novia entra en un bar y pide al primer hombre con el que se encuentra que se case con ella. Cuando Leo le pone el anillo a Jane, no puede ni imaginar que su nueva esposa no piensa detenerse ante nada para lograr lo que quiere.

Dos mujeres muy diferentes. Dos vidas muy diferentes. Cuando Jane y Rose se encuentren, ¿serán capaces de hacer las paces con los secretos que han estado a punto de destrozarlas?

Reconozco que cuando comencé la lectura del El último baile pensaba que iba a ser una novela un tanto ligera, de esas que me iban a hacer pasar un buen rato y ya. Pero no, Sarra Manning ha conseguido que mis lagrimas fluyan un tanto descontroladas. No sé si será porque últimamente ando un tanto sensible, pero ahí estaba yo leyendo y llorando, y no porque la novela sea un tanto tristona, oscura y desolada, sino todo lo contrario, pues la autora narra con positivismo y alegría la vida de dos mujeres extraordinarias con sus días buenos y sus días no tan buenos. Dos mujeres que están destinadas a encontrarse y a unir sus vidas, aunque antes debemos realizar con ellas sus recorridos vitales: viajar a sus pasados para llegar a sus presentes, al momento en que se alinean sus destinos y entonces todo alcanza su sentido.

Les separan sesenta años cuando llegan y se apean en la estación londinense de King's Cross: Rose, en 1943, y Jane en el 2003. Las dos bajan de sus respectivos trenes para empezar una nueva vida, dejando atrás un pasado lleno de incertidumbres, duda, oscuridades y miedos. Ambas serán recogidas por personas que más o menos se apiadan de ellas y pondrán su reloj vital en el punto cero, para así, desde ese momento, construir y edificar un nuevo destino.

Con Rose conoceremos y viviremos en primera persona cómo los habitantes de Londres encaraban sus días en plena guerra, y que, a pesar de todo, la esperanza y la alegría les llenaban de energía y les hacían exprimir y disfrutar de cada uno de los momentos que la contienda y sus circunstancias les otorgaban y regalaban, ya vinieran con ritmos de swing y jazz o de una manera más dulce en forma de donuts. A fin de cuentas, desde que Rose llegó a Londres, el legendario club americano Rainbow Corner, dedicado a acoger a sus soldados y hacerles más llevadera la guerra con sus bailes y con sus donuts, se convirtió para ella en su paraíso y refugio dentro del caos. En ese lugar encontró a sus mejores amigas, se enamoró y, en definitiva, entre baile y baile, descargó toda la adrenalina y el miedo acumulados cada noche durante sus duros días. 

Esta historia está hilada e intercalada con la de Jane, y con ella nos trasladamos a la actualidad, al presente, en que nos cuenta cómo esta impresionante mujer llega a casarse en peculiares circunstancias con el sobrino de Rose, Leo, consiguiendo de este modo conectar a estas dos mujeres y sus historias.

Pero no por esto se unen las tramas, pues la novela sigue con los dos hilos argumentales. Por un lado seguimos descubriendo cómo fueron los días y las noches de la joven Rose, cómo se enamoró y desenamoró para volverse a enamorar, su juventud y su alegría unidas a las terribles pérdidas con que la guerra le regó. También somos partícipes de su obligada madurez, su toma de conciencia, de cómo ve y siente su sufrimiento y el de los otros, del sentido del deber y de la responsabilidad con su sociedad... Vemos a una Rose transformada y transformadora. 

Por otro lado nos trasladamos a la actualidad y conocemos a Jane, una impresionante mujer a la que han vaciado a lo largo de su existencia. Con ella el viaje es distinto, pues solamente es una máscara y una mentira que primero intenta encajar para luego exprimir todo lo que puede. No tiene ningún escrúpulo y solo se mueve por dinero: esta es la razón y la motivación de todos sus pasos y todas sus palabras. Aquí la evolución es distinta, pues observamos cómo su vida, una vez que entra del brazo de Leo en la impresionante casa de una anciana y enferma Rose, irá cambiando lo quiera ella o no. Y hasta aquí puedo leer...

Con un lenguaje sencillo y ligero, Sarra Manning nos hace recordar y plantearnos el sentido de la vida y su fecha de caducidad, pero no de una manera de trágico existencialismo, sino de forma natural. A través de esta historia nos cuenta que todo llega y todo pasa, y al final, a pesar de sus tragedias y de sus dramas, la vida es un recorrido que merece la pena realizarse: siempre nos quedarán la esperanza, la alegría, el humor, la ternura y el amor. 

Todo esto y más es lo que encontramos en El último baile, una novela que desde luego a mí me ha dejado huella.




Sarra Manning es escritora y periodista desde hace veinte años. Ha escrito para numerosas publicaciones, entre ellas The Guardian, Elle, Grazia, Stella, You Magazine e InStyle. En la actualidad es responsable de la sección de Libros de Red Magazine. Su primera novela para adultos, Unsticky, se publicó en 2009, seguida de otras tres que incluyen el best seller You don´t have to say you love me. Sarra también ha escrito más de quince novelas juveniles, como Adorkable (Rarita y adorable, 2014), Guitar Girl, Let's get lost y la trilogía Diary of a crush. Vive en Londres.