miércoles, 24 de noviembre de 2021

RESEÑA (by MH) ::: OTOÑO EN BERLÍN (BEATE Y MAREILE) - Eduard von Keyserling


 
Título original: Beate und Mareile
Autor: Eduard von Keyserling 
Editorial: Nocturna (colección Noches Blancas)
Traducción: Carlos Fortea
Páginas: 160
Fecha de publicación original: 1903
Fecha esta edición: mayo 2011
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16 euros 
Ilustración de cubierta: Ante el espejo (Georg Friedrich Kersting, 1827)



 

Del autor de Princesas, Otoño en Berlín (Beate y Mareile) es considerada su obra más representativa, una novela sobre pasiones y transgresión social.


Estamos en las postrimerías de 2021 y eso implica la recta final del proyecto de Reseñas Cruzadas, pero me alegra enormemente que antes de terminar hayamos podido hacerle hueco a un escritor del que apenas oigo hablar y que tanto a Undine como a mí nos gusta muchísimo. Además, ya que estamos en otoño, hemos decidido ponernos creativas y vamos a hablaros de Otoño en Berlín, de Eduard von Keyserling (ahí, hilando fino... que no se diga xD). Esta es la segunda vez que Keyserling
pone sus pies en Netherfield, y sin esperar a que leáis la reseña os digo desde ya que he vuelto a disfrutar muchísimo leyéndolo. Por cierto, ya os hablé de ella en mi anterior reseña de Keyserling, pero quiero volver a recomendar la selección de clásicos que Nocturna publica dentro de la colección de Noches Blancas. No es muy extensa, pero pasa tan desapercibida entre el resto de sus colecciones que creo que bien merece que se llame la atención sobre ella de vez en cuando. ¿Qué contiene? Pues además de casi toda la obra disponible en castellano de Eduard von Keyserling, también tienen un par de libros de Dickens que no se pueden encontrar en ninguna otra editorial, por poner un par de ejemplos (actualmente estoy leyendo uno de ellos, Nicholas Nickleby, en una edición fantástica).
 
Eso sí, una de cal y otra de arena, como la vida misma. Con respecto a Otoño en Berlín tengo que pegarles un pequeño tirón de orejas. Ni se os ocurra leer la sinopsis de la editorial, porque las pocas frases que contiene desvelan las 30-40 últimas páginas. La sinopsis misma es un spoiler como una catedral del final del libro. Por mi parte la he borrado entera arriba, pero considero mi deber avisar. Yo la leí, y me pasé todo el libro esperando precisamente lo que se cuenta en ella. Anda que no había cosas para poner en la sinopsis sin necesidad de destripar nada...
 
Volviendo a Otoño en Berlín, la historia nos lleva hasta Kaltin, una casa solariega situada en la campiña. Allí viven el matrimonio formado por Günther y Beate junto a la madre y la tía de ella. Günther y Beate se conocen desde niños, pero hasta el momento de contraer matrimonio han vivido unas existencias muy diferentes. Él, brillante militar del ejército báltico hasta el momento de dejar el servicio a muy temprana edad, se ha paseado por la vida sin privarse absolutamente de nada, y tantos son los placeres gozados y las mujeres conquistadas que llega un punto en que se cansa de todo y decide sentar cabeza. Ahí es donde entra Beate, compañera de juegos en la infancia, virtuosa, religiosa, sosegada y criada para refrenar sus pasiones. En ella cree encontrar la tranquilidad que necesita y, tras casarse, se van a vivir a Kaltin. Günther no puede ser más feliz, por fin tiene lo que quiere, encuentra belleza en todo lo que mira, embelesa a todo aquel que se propone y cree haber encontrado por fin su sitio... hasta que su naturaleza veleidosa, frívola y hedonista se hastía de tanta tranquilidad y echa de menos las pasiones que reinaban en su vida tiempo atrás. Es entonces cuando aparece Mareile, la tercera en discordia en aquellos juegos infantiles de tantos años atrás; Mareile, tan distinta a Beate; Mareile, rebosante de sensualidad y deseosa de complacer sus instintos; Mareile, que siempre estuvo enamorada de Günther. 

Otoño en Berlín es una historia de personajes tan imperfectos como la vida misma, y a ojos del lector eso hace que brillen con sus muchos claroscuros. Günther, que vive para ser adorado, que se deprime si no es el centro de atención y si una mujer hermosa está con cualquier hombre que no sea él, que existe por y para sus pasiones, ejemplifica a esas personas que siempre quieren lo que no tienen y siempre quieren estar en cualquier otra parte. Vive una vida privilegiada y licenciosa, se cansa, se busca una mujer recatada, se convence de que lo que más le conviene es la vida tranquila en el campo, y cuando se aburre de tanto idilio pastoril, se entrega a sus deseos sin detenerse a pensar en nadie que no sea él mismo. Beate es una mujer pura, ingenua y virtuosa que aparece y desaparece en la narración con la misma prudencia y recato con la que se conduce en su matrimonio: sin ánimo de molestar, interiorizando todo lo que le duele, siempre agazapada. Y luego tenemos a Mareile, esa hija del mayoral de la finca que siempre tuvo envidia de los señores de la casa, que se ha convertido en una belleza adorada por todos los hombres que la rodean y que un buen día decide vivir una vida sin velos en búsqueda constante de la felicidad, plena de sensualidad y anteponiendo sus deseos a cualquier convención social o sentimientos de terceras partes afectadas.

Si algo me gusta de Keyserling es que casi siempre consigue que me repatee uno de sus personajes. En Otoño en Berlín ese personaje ha sido Günther; ese andar por la vida como si fuese el ombligo del mundo, totalmente sometido a sus instintos y ciego ante el egoísmo de sus actos, le ha convertido en carne de cañón para mis ojos en blanco y mis velas negras. Y que Mareile, tras proclamar su dedicación a una vida sin tapices que coarten el autoconocimiento de su erotismo, tan orgullosa, salvaje, libre... se deje mangonear por este señor, ha hecho que nos llevemos regulero algunas veces. No sé si os pasa a vosotros esto de cerrar un libro, pensar en los más y los menos que has tenido con los personajes en muchos tramos de la lectura y descubrir que lo has disfrutado todo de tal manera que no cambiarías absolutamente nada. Que lo que está en las páginas tiene su razón de ser y que los sentimientos que te ha producido son los correctos. Keyserling gustaba de crear personajes moralmente cuestionables, no le gustaban los personajes facilones que andaban en línea recta, y esos desvíos de lo socialmente aceptable son los que justifican sus tramas y los que convierten en palpitantes unas historias que languidecerían en otras manos con menos talento.
 
Nostálgica, vulnerable, sensual... como todas las obras de Keyserling, es una historia de personajes que refleja a la perfección las contradicciones de la época en que fue escrita, ese cambio de siglo en el que las transgresiones sociales se daban la mano con el aferramiento a las antiguas costumbres. Eso es Otoño en Berlín: la contraposición entre la mujer que decide vivir su sensualidad sin ataduras y el sexo con libertad, y la que ha sido educada para controlar sus pasiones e inhibirse ante su marido. El personaje masculino en esta historia (narcisista, egocéntrico, inmaduro) tiene mucha presencia pero solo como hilo conductor entre las dos mujeres. Ellas son las protagonistas y ellas monopolizan el título original: Beate y Mareile, Mareile y Beate. Dos visiones diferentes de cómo era la realidad de las mujeres en la decadente aristocracia alemana de finales del siglo XIX y principios del XX; la insatisfacción de la mujer en el matrimonio, la liberación de la mujer fuera de él, la búsqueda de la felicidad aislada de las convenciones sociales... temas recurrentes en la historia de la literatura que seducen bajo el amparo de la excepcional prosa de Keyserling.

Así que reitero lo dicho al principio de la reseña: he disfrutado mucho de la lectura y me parece una obra muy notable tanto por la forma como por el contenido, pero no creo que sea una novela para todo el mundo (algo que, todo sea dicho, creo que puede aplicarse a toda la bibliografía de Keyserling). Otoño en Berlín es una historia pausada preñada de esa melancolía que no puede achacarse a nada en concreto pero que impregna cada una de las líneas como una bruma persistente imposible de disipar. Avanzas en la lectura, y los actos y decisiones de los personajes te parecen mundanos, vivos, inherentes al ser humano y a sus muchos defectos, pero al tiempo entrevés ese segundo escenario que Keyserling esconde tras el primero, como un cuadro al que hay que quitarle la capa superficial de pintura para acceder a la imagen que realmente quiso pintar su autor. Aquí nada es tan evidente como parece, los personajes callan más de lo que dicen y  algunos viven en un mundo interior que les cuesta mostrar ante el lector. No es que le impidan verlo, sino que le piden que se esfuerce en comprenderlo. Por eso es de esas historias en las que parece que ocurren pocas cosas, o que ocurren despacio, o que semejan insustanciales de cara al conjunto de la trama, pero esas mismas cosas forman un entramado de gran inteligencia narrativa que no tiene ni un hilo suelto. Y no puedo dejar de mencionar la naturaleza, ese personaje siempre presente en la obra del autor que él siempre describe de un modo exhuberante y visual como parte intrínseca de todo lo que ocurre en ella.
 
He intentado no dar ni una mísera indicación de hacia donde se dirige la historia, así que lo dejo aquí por si acaso. Repito lo dicho arriba, apenas se habla de Eduard von Keyserling y no me queda otra que pensar que es porque apenas se leen sus obras. Tengo reparos en recomendárselo a quien prefiera acción sobre personajes, porque no sé si encajaría bien con su forma tan personal de contar las cosas, pero al mismo tiempo me resisto a no intentar que le deis una oportunidad. Me gustaría que le dieseis una oportunidad. Ojalá os guste si le dais esa oportunidad. 
 
Reseña en casa de Undine -> aquí



Eduard Graf von Keyserling nació en el castillo de Paddern, cerca de Hasenpoth (Aizpute), Curlandia, en 1855. Miembro de una antigua y noble familia alemana del Báltico, y familiar del filósofo Hermann Keyserling, estudió en la Universidad de Dorpat, pero fue obligado a abandonar sus estudios debido a un incidente que le alejó de los círculos aristocráticos. Tras mudarse a Viena, continuó estudiando y empezó a familiarizarse con las ideas sociales del naturalismo. Fue entonces cuando comenzó a publicar.
 
Posteriormente se trasladó a Múnich, de donde, a excepción de una corta estancia en Italia, ya no saldría. Allí frecuentó nuevos círculos artísticos, entre los que se encontraban L. Corinth, M. Halbe, R. Kassner y F. Wedekind. Durante esta etapa escribiría muchas obras de teatro, pero lo que le condujo al verdadero reconocimiento fueron sus novelas. 
 
Ya enfermo de sífilis, en 1904 publicó la novela Un ardiente verano (Nocturna, 2010). En 1908 se quedó ciego y hubo de dictar sus últimas novelas a sus hermanas, hasta su muerte en 1918.

lunes, 15 de noviembre de 2021

SEXTO ANIVERSARIO... ¡Y SORTEO DE 9 LIBROS!

¡Hola a todos!

2021 ha sido un año un tanto raro en Netherfield, pero aquí seguimos aunque sea a trompicones para celebrar el sexto aniversario del blog.
 
Somos muy dadas a soltar unas parrafadas enormes en estas entradas y probablemente siempre digamos cosas muy parecidas porque son las que sentimos y es lo que hay, así que este año diremos lo mismo pero de manera muy breve: miles de gracias a todos los que nos acompañáis en esta carrera de fondo. No os hacéis una idea de cuánto os apreciamos y admiramos, y en este mundo bloguero que quita mucho de todo y no devuelve de manera proporcional lo que se le da (los que andamos por estos lares sabemos lo sacrificado que es esto de reseñar y la enorme cantidad de tiempo que hay que dedicarle), saber que al otro lado hay lectores generosos por vocación de los que aprender tantas cosas nos hace sentirnos muy acompañadas y sacar ganas de donde muchas veces no las hay. Gracias. De corazón.
 
A título personal (MH), os agradezco nuevamente este año la estupenda acogida que ha tenido la segunda edición del reto Todos los clásicos grandes y pequeños, porque sé que estáis desempolvando muchas lecturas de las estanterías que llevaban tiempo aparcadas y que además las estáis disfrutando. Era el objetivo, y si os apetece y os veis con ganas, estaré encantada de convocar la tercera edición el año que viene (no cambiaré nada de este año y así os evito sustos, prometido).
 
Hemos prometido brevedad y lo estamos cumpliendo, así que sin más dilación os presentamos nuestro tradicional sorteo prenavideño para transformar estas gracias en regalos libreros. Los libros, como siempre, son muy de nuestro estilo y del tipo de literatura que os podríais encontrar fácilmente aquí en el blog. Vamos a sortear 9 libros, cinco de ellos publicados este año 2021, y los otros cuatro son libros que hemos ido acumulando a lo largo del año para un sorteo que pensábamos realizar después de verano que nunca hicimos. Son todos nuevos salvo uno, Lo que el viento se llevó, que es de segunda mano, pero es tan difícil encontrar esta edición en tapa dura del año 2008 (está descatalogada desde hace muchos años y vale un dineral de segunda mano) que cuando la vimos a un precio estupendo no pudimos evitar hacernos con ella para sortearla entre vosotros. El libro está en perfecto estado salvo algunas rozaduras en las esquinas de la sobrecubierta, así que quien esté interesado tiene una oportunidad de oro.


1.- UN REFLEJO VELADO EN EL CRISTAL (Helen McCloy) 
Hoja de Lata, 2021  -  Rústica con solapas
 
De un día para otro y bajo el pretexto de «no encajar con el espíritu de la escuela», la joven profesora de arte Faustina Crayle es despedida a mitad de curso del idílico internado de Brereton, en plena campiña neoyorquina. La única dispuesta a apoyarla es su colega Gisela von Hohenems, quien va dándose cuenta de la profunda aprensión que su amiga causa en las demás profesoras, alumnas y resto del personal del centro. Parece ser que Faustina es capaz de desdoblar su persona y aparecer al mismo tiempo en dos sitios distintos del colegio, cosa que hace muy a menudo, aterrorizando a todo el mundo. Preocupada y con voluntad de ayudar, Gisela no duda en contarle el extrañísimo fenómeno a su prometido, el doctor Basil Willing, asesor médico de la Fiscalía del Distrito de Nueva York y detective aficionado. Y este, movido por una profunda curiosidad, no tarda en presentarse en Brereton, dispuesto a meter la nariz en este estrambótico puzle fuera de toda razón.

    
2.- CUARTETO DE OTOÑO (Barbara Pym)
Gatopardo, 2021  -  Rústica con solapas

Los protagonistas de esta novela trabajan en la misma oficina y afrontan el otoño de su vida sumidos en la soledad. Letty se va a jubilar sin haber encontrado el amor. Marcia tiene un carácter excéntrico y hosco, cualidades que se han acentuado desde que le practicaron una mastectomía. Edwin es un viudo obsesionado con asistir a ceremonias religiosas, y Norman un misántropo muy dado al sarcasmo. Todos viven suspendidos entre sus recuerdos de la guerra, un presente que no comprenden —el Londres del rock and roll y la minifalda— y un futuro lúgubre. Todos se obstinan, sin embargo, en encontrar la esperanza en una sociedad que les da la espalda o se apiada de ellos.


3.- LAS AVENTURAS DE TOM SAWYER (Mark Twain)
Edelvives, 2021  - Tapa dura  -  Ilustrado

Tom, un niño poco apegado a las normas, vive junto a su tía Polly, su hermanastro Sid y su prima Mary en San Petersburgo, un pueblo ficticio situado junto al río Misisipi, entre 1840 y 1850. Su carácter inquieto, curioso y travieso le lleva a vivir increíbles aventuras, algunas de ellas no exentas de peligro. Junto a sus amigos Huckleberry y Joe Harper presenciará su propio funeral y jugará a ser pirata, indio y bandolero. También mostrará su nobleza declarando en un juicio para evitar que se cometa una injusticia o protegiendo de un castigo seguro a su amada Becky Thatcher. Y mientras experimenta y explora, irá construyéndose el hombre que será. Antonio Lorente captura brillantemente con sus ilustraciones el alma de este gran clásico de Mark Twain, un retrato vitalista de la infancia.

   
4.- EL CHIVO EXPIATORIO (Daphne du Maurier)
Alba, 2021  - Rústica con solapas

Un profesor inglés de Historia, soltero y de mediana edad, pasa, como todos los años, sus vacaciones en Francia. En Le Mans se encuentra con un tipo de porte muy singular: es el conde Jean le Gué y físicamente es su doble perfecto. Asombrados por el parecido, se emborrachan juntos y se cuentan sus desdichas. A la mañana siguiente, John despierta en un hotel de mala muerte, sus cosas han sido sustituidas por las del conde de Gué y se encuentra de pronto al frente de una familia escabrosa, un negocio ruinoso y una nueva identidad siempre en peligro de ser desenmascarada. En El chivo expiatorio (1957), Daphne du Maurier construye una novela compleja, llena de suspense y ambigüedades morales.
 

5.- EL MISTERIO BARTLETT (Louis Tracy)
dÉpoca, 2021  -  Rústica con solapas  -  Ilustrado

Nos encontramos en Nueva York a finales de 1913. Ronald Tower, un miembro de la alta sociedad que acaba de abandonar el club donde el señor Van Hofen ofrece una multitudinaria fiesta, es arrastrado al río Hudson en sorprendentes circunstancias. Al no aparecer su cuerpo, es dado por muerto. La única pista del caso es su asombroso parecido con su amigo el senador Meiklejohn, de manera que el detective Clancy sospecha que el senador es en realidad la persona contra la que se pretendía atentar. Así comienza «El misterio Bartlett», una original historia que atrapa al lector hasta la última página gracias a sus sorprendentes giros de trama, atractivos personajes y trepidantes escenas de acción en una Nueva York cuyas luces de neón no pueden ocultar los oscuros secretos que subyacen en ella.


 
6.- LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ (Margaret Mitchell)
Ediciones B, 2008  -  Tapa dura con sobrecubierta

Scarlett O’Hara vive en Tara, una gran plantación del estado sureño de Georgia, y está enamorada de Ashley Wilkes, que en breve contraerá matrimonio con Melanie Hamilton. Estamos en 1861, en los prolegómenos de la guerra de Secesión, y todos los jóvenes sureños muestran entusiasmo por entrar en combate, excepto el atractivo aventurero Rhett Butler. A Butler le gusta Scarlett, pero ésta sigue enamorada de Ashley, que acaba de hacer público su compromiso con Melanie. Despechada, Scarlett acepta la propuesta de matrimonio de Charles, el hermano de Melanie, al que desprecia. Años más tarde, y como consecuencia del final de la guerra, ya viuda, Scarlett debe afrontar situaciones nuevas como el hambre, el dolor y la pérdida e instalarse en Atlanta, donde Melanie espera noticias de Ashley y Butler aparece de nuevo.
 
 

7.- MARAVILLOSOS MUNDOS LITERARIOS (Laura Miller)

Blume, 2017  -  Tapa dura (precintado)  -  Ilustrado
 
 
La guía definitiva de viajes desde el sillón hacia los reinos mágicos. Este hermoso volumen es un homenaje al maravilloso poder de la imaginación humana que sabrá apreciar todo aquel que se haya perdido alguna vez en un buen libro. Abarca casi cuatro milenios de creatividad, desde La epopeya de Gilgamesh hasta Dos años, ocho meses y veintiocho noches: una obra deliciosamente redactada, muy documentada y bellamente producida en la que se exploran cautivadores y atemporales elementos de algunos de los mundos de ficción más apreciados. Guiado por la sabia mano editorial de la periodista y crítica literaria Laura Miller, este elenco de escritores y expertos desvela los misterios y desentraña los significados de casi un centenar de formidables tierras fantásticas, para lo cual se examinan los acontecimientos de la época y las circunstancias que influyeron en cada obra, así como la importancia de la propia vida del autor en la creación de cada relato.
 

 
8.- TESS, LA DE LOS D'URBERVILLE (Thomas Hardy)
Alianza, 2019  -  Tapa dura con sobrecubierta

"Tess, la de los d'Urberville" retrata la vida rural del sur de Inglaterra a través de la figura de la protagonista, descendiente de una familia aristocrática empobrecida. Forzada por un aristócrata y condenada por una sociedad de moral estricta, Tess se rebela contra el destino que se le impone guiada por su innata independencia, su incapacidad de comprender el doble rasero con el que se juzga la conducta de los sexos y, sobre todo, por sus deseos de alcanzar la felicidad.
 
 
 

9.- LA REGENTA (Leopoldo Alas "Clarín")

Alianza, 2019  -  Tapa dura con sobrecubierta

Dominada por un poderoso motivo central -la pasión sacrílega del sacerdote Fermín de Pas por Ana Ozores de Quintanar-, La Regenta toma como hilo la existencia de esta hermosa joven de origen humilde y de exacerbada sensibilidad, casada con el regente don Víctor Quintanar, padre más que marido, en una ciudad de provincias. En su figura, tan ajena al medio al que va a parar, y a través de un relato apasionante, las diversas pugnas, conflictos y ambiciones de los miembros y estamentos de una sociedad caduca y asfixiante acabarán encontrando una víctima perfecta.


  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortean 9 LIBROS, y habrá por tanto 9 GANADORES.
  3. Los envíos los realizaremos nosotras.
  4. El sorteo comienza hoy día 15 de noviembre de 2021 y termina el 5 de diciembre de 2021 (al mediodía).
  5. Comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. Los ganadores se darán a conocer el lunes 6 de diciembre.
  7. No es obligatorio tener un blog.
  • Rellenar el formulario de Rafflecopter que aparece abajo con los siguientes requisitos obligatorios:
    • Ser seguidor de nuestro blog (por GFC).
    • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo, los libros en los que queréis participar y el orden de preferencia (de mayor a menor).
    • Anunciar el sorteo al menos en una red social.
    • Acceder a proporcionarnos vuestros datos en caso de resultar ganadores para poder realizar el envío de los libros.
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales.


a Rafflecopter giveaway

¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!

 

miércoles, 10 de noviembre de 2021

RESEÑA (by MH) ::: LA BRUJA - Jules Michelet


 
 
 
Título original: La Sorcière
Autor: Jules Michelet
Editorial: Akal
Traducción: Rosina Lajo y Mª Victoria Fríjola
Páginas: 384
Fecha publicación original: 1862
Fecha esta edición (3ª reimpresión): 2019
Encuadernación: bolsillo
Precio: 12,50 euros
Diseño de cubierta: RAG



El estudio de Michelet sobre las brujas constituye un clásico indiscutible en la materia. En sus distintos capítulos se ofrece un completo análisis sobre la figura de la bruja y los rituales a ella vinculados (pactos con Satán, aquelarres, misas negras) a lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna europea. Asimismo, se incluyen numerosos datos sobre los principales procesos de brujería de los siglo XVII y XVIII (País Vasco, Loudun, etc.). Todo ello hace de este libro, en palabras de la "Encyclopaedia Britannica", "la obra más importante sobre supersticiones medievales escrita hasta la fecha".

Esta que os traigo hoy, La bruja, de Jules Michelet, fue mi lectura del mes de agosto para el reto de Hermanas Fatídicas en el apartado de no ficción (estamos en noviembre, lo sé... se hace lo que se puede). Tuve la suerte de compartir la lectura con Mónica, mi compinche en estos temas brujiles, que como buena historiadora que es sabe ver donde una profana como yo no ve... aun así (tal y como me pasó con Memorias de una suegra) hace ya unos tres meses que leí el libro y, como suele ser habitual en mí, no tomé notas, así que intentaré dar una idea general de la obra aunque no pueda adentrarme en datos concretos.

Cuando Michelet decidió embarcarse en la redacción de La bruja se hallaba inmerso en la que fue su obra magna, Historia de Francia. Sus conocidos se llevaron las manos a la cabeza, ¿en qué estaba pensando? ¡Mira que dejar aparcado algo tan importante como la historia de Francia para hablar de mujeres y, para colmo, brujas! Pero a Michelet todo esto le entró por un oído y le salió por el otro, y se puso manos a la obra. En apenas dos meses tenía ya redactada buena parte de la obra final, y solo vio interrumpido su trabajo durante un tiempo por la muerte de su hijo. 
 
Michelet comienza a tirar de los hilos de la bruja en la Edad Media, pues no es hasta el siglo XII que Satán toma su carácter definitivo, y Satán y la bruja van cogidos de la mano. Si Satán no existía de manera incontestable, tampoco podían hacerlo sus súbditos. Se le da forma corpórea, se le da el poder de torturar a los pecadores, de atormentar sus cuerpos y sus almas y de asaltar e intentar tomar lo que no es suyo... y al final acaba en el cuerpo de aquellas mujeres que no son capaces de resistir sus embates y se convierten en brujas, brujas que tienen al diablo dentro simplemente por ser más fuertes que los hombres, por tener una personalidad predominante en unos años oscuros en que la mujer era menos que nada, por hacer alarde de unos conocimientos medicinales superiores a los de sus coetáneos o por tener una inteligencia que no se le presupone a su género.

Michelet creía que, en pleno siglo XVIII, todas aquellas mujeres que fueron torturadas, vejadas, denigradas, humilladas y en miles de casos asesinadas no importaban a nadie, que su memoria seguía estando manchada, así que basó su exposición en el celo de la religión a la hora de perseguir a miles de mujeres inocentes y como esto influyó en la transformación del papel de la mujer en la sociedad desde la Edad Media hasta el siglo XVIII y propició el nacimiento del rol de bruja como forma de señalar y estigmatizar a aquellas que con esos mismos dones ahora perseguidos habían sido consideradas pilares fundamentales de su sociedad en épocas ancestrales. Es decir, que este libro destaca principalmente por algo que a día de hoy puede parecer normal pero que en el siglo XVIII (y el mundo académico en que Michelet se movía) no lo era. En La bruja la mujer lo es todo porque Michelet, en arduas investigaciones para otros ensayos, se topaba constantemente con información sobre hechos que él consideró que necesitaban visibilización. Y se puso manos a la obra contra viento y marea y la opinión escandalizada de sus colegas.

La segunda mitad del libro toma un viraje completamente distinto, deja  a un lado la perspectiva más general del asunto y se adentra en varios casos concretos y reales de juicio por brujería
, y a cada uno de ellos le dedica varios capítulos. Aquí asistimos a sucesos ocurridos ya en los siglos XVII y XVIII, casi todos ellos bajo el auspicio de distintas órdenes religiosas que, una vez leídos, dejan patente que bajo acusaciones de brujería se escondían realmente abusos de poder, abusos sexuales y un incontestable servilismo por parte de aquellos que podían haber hecho algo por evitarlo. Farsas, charlatanería y el deseo de llamar la atención también formaban parte de la mixtura subyacente a estas situaciones que en ocasiones se alargaban durante meses.

La bruja de Michelet es un ensayo magnífico, y el estilo de su autor no solo destila cierta vena poética, sino que es entretenido, ameno e irónico hasta el punto de sacarte algunas sonrisas cuando se le suelta la lengua (es gracioso criticando, vaya). Michelet tenía unos puntos de vista muy definidos y definitivos sobre la religión, la ética y la política que impregnan toda la obra, pero precisamente lo que hace especial a Michelet es su impronta personal, su forma de contar las cosas y ese lenguaje a medio camino entre lo pintoresco y lo idílico. 
 
En la primera mitad del libro despliega su vasta investigación sobre la Edad Media al tiempo que intercala capítulos que derrochan imaginación; la segunda mitad del libro despliega los resultados de esa misma vasta investigación pero intercala una suerte de hechos narrados de tal manera que parecen novelados y que usa para dar fuerza a lo que cuenta. Todo este batiburrillo, que puede parecer incongruente, no lo es en absoluto: es lo que dota de personalidad propia al estilo de Michelet y, aun siendo al parecer una anomalía dentro del resto de su obra, creo que da buena muestra de su particular punto de vista sobre sus áreas de interés y los hechos históricos que relata (y ya que estamos, sobre los puntos de vista de los demás, con los que no suele estar de acuerdo y así lo dice sin pelos en la lengua. Sus notas a pie de página, por cierto, son fantásticas).
 
Aquelarres, misas negras, hechizos, posesiones, la Santa Inquisición y El martillo de las brujas...
Aun así aviso que, bajo mi punto de vista, quien se acerque a este libro debe tener claro que el concepto mismo en que se sustenta es histórico y Michelet está reconocido precisamente por su rigor como autor y, aunque en este libro la prosa a ratos sea pintoresca y juguetona de manera intencionada (sobre todo en los albores de la bruja como concepto al referirse a ciertas mujeres), su papel como historiador es inatacable (como él mismo dice en su prefacio a la edición de 1862 en base a que buena parte de la obra está basada en actas judiciales). A quien solo le interesen las brujas literarias de ficción no creo que encuentre lo que busca en esta obra, porque Michelet se sumerge en siglos de historia para sacar a flote la noción misma de bruja contextualizándolo tanto a nivel religioso como social y, en los casos reales (como las posesas de Loudun, las posesas de Louviere y el que involucra al padre Girard y Catherine Cadière), relatando cronológica y exhaustivamente los hechos.
 
No puedo terminar sin hacer un breve comentario. La primera edición de este libro vio la luz en castellano allá por 1987; yo tengo la tercera reimpresión de 2019, que viene precedida por las obvias dos reimpresiones anteriores más otras cinco ediciones que anteceden a las reimpresiones. No puede ser que después de ocho entradas en imprenta, este libro tenga las (muchas, muchas) erratas que tiene. No puede ser y no debería ser. Pero es.





Jules Michelet (París, 21 de agosto de 1798-Hyères, 9 de febrero de 1874) fue un importante historiador francés. Es considerado como uno de los grandes cronistas de su país en el siglo XIX, destacando su Historia de Francia, obra de referencia durante décadas, y también por sus conferencias, en las que hablaba de política y religión y que fueron especialmente polémicas.

Pese a su postura ideológica, no tomó partido en las revolución de 1824 y siguió trabajando en su Historia de Francia, además de terminar su famosa Historia de la revolución francesa.

Durante la época del Imperio, Michelet, republicano convencido, perdió gran parte de sus privilegios académicos y viajó también por Italia, preparando una investigación sobre la Edad Media. 
 
(Lecturalia.com)

viernes, 5 de noviembre de 2021

Y EL LIBRO COMIENZA ASÍ... #36+37 ::: SEPTIEMBRE + OCTUBRE 2021

¡Hola a todos!

Pues como viene siendo habitual últimamente, los meses son tan irregulares en número de reseñas que compensa traerlos de dos en dos, y aun así cada vez son menos las reseñas publicadas. Hoy son diez las lecturas en total cuyos comienzos podéis leer abajo y que corresponden a los meses de septiembre y octubre.

Os recordamos que pinchando en cada imagen accedéis a la reseña en cuestión.

¡Un abrazo! 
 

sábado, 30 de octubre de 2021

RESEÑA (by MH) ::: LA CONDESA SANGRIENTA - Alejandra Pizarnik


 
 
Título original: La condesa sangrienta
Autora: Alejandra Pizarnik
Editorial: Libros del Zorro Rojo
Páginas: 60
Fecha publicación original: 1966
Fecha esta edición: abril 2012
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 10,90 euros
Ilustraciones de cubierta e interiores: Santiago Caruso

Acusada del asesinato de 650 jóvenes, Erzébet Báthory es una de las criminales más siniestras de la historia. En su castillo de los Cárpatos, a finales del siglo XVII, la condesa se cierne sobre sus víctimas para desangrarlas y conservar su juventud. Su leyenda maldita y fascinante pervive en el tiempo. La condesa sangrienta es una de las composiciones clave de Alejandra Pizarnik, sus páginas construyen un retrato perturbador del sadismo y la locura que las estampas del artista Santiago Caruso recrean con admirable maestría.

Hace años que tenía en el punto de mira La condesa sangrienta, tanto por la autora, Alejandra Pizarnik, a quien nunca había leído, como por el personaje de la condesa Erzsébet Báthory, sobre quien he leído mucho pero de quien siempre se pueden descubrir cosas nuevas o puntos de vista diferentes. La condesa sangrienta realmente debería entrar en la segunda categoría, la del punto de vista de la autora, porque en cuanto a información, tal y como está planteado el libro, no ofrece ni aporta nada nuevo.
 
Hay gente que cree que el mito de la condesa sangrienta es falso, como si fuese un personaje de ficción o una versión femenina de Drácula, pero nada más lejos de la realidad. Fue una asesina en serie despiadada, sádica y cruel que actuaba en la creencia de que su estatus de pertenencia a la nobleza le otorgaba derecho a hacer lo que quisiera con la gente inferior a ella por rango. Su linaje le ofrecía impunidad ante la ley tanto divina como de los hombres, y jamás confesó haber hecho nada malo por la sencilla razón de que no creía haber hecho nada malo. Algo parecido le pasó a Darya Nikolayevna Saltykova, "La torturadora", que vivió en tiempos de Catalina la Grande de Rusia actuando bajo la misma premisa de impunidad y de total desprecio por la vida humana amparándose tras su rango todopoderoso de nobleza (y a la que Catalina finalmente tuvo que detener aun estando protegida por ese mismo ranto). El caso es que se ha idealizado tanto el nombre de la Báthory, convirtiéndola casi en un símbolo de culto con ilustraciones sexualizadas y vampirizadas, que quedan en el olvido las salvajadas que esta señora perpetró con ayuda de dos criadas. Y digo salvajadas por decir algo, porque sus asesinatos iban mucho más allá del mero hecho de quitar la vida. Su crueldad sanguinaria no tenía límites, sus torturas eran de una barbarie inhumana y su desprecio absoluto por la vida (de los demás... la suya era sagrada) resultaba desnaturalizada.
 
Para quienes somos aficionados al true crime (literariamente hablando, claro) y que además preferimos adentrarnos en hechos ocurridos antes de mediados del siglo XX (como es mi caso, y no creo que sorprenda a nadie), la condesa Báthory es de esos personajes que nos encontramos cada dos por tres, ya sea en antologías sobre asesinas en serie como en cualquier otro libro dedicado al tema y que se vaya a los primeros casos conocidos. ¿Entonces qué esperaba encontrar en La condesa sangrienta, de Pizarnik? Pues sinceramente, no había pensado en ello. No me había planteado nada sobre esta obra más allá de su temática, así que no sabía si era novela, si era ensayo, el estilo, lo que contaba o lo que dejaba de contar. De esos libros que quieres leer por lo que cuentan y que compras en base a esa misma premisa. Así que por si os ocurre lo mismo, os cuento cómo planteó Pizarnik esta particular biografía de Erzsébet Báthory.
 
Lo primero que creo que debe quedar claro es que La condesa sangrienta no es una obra de referencia sobre la figura de Báthory, así que quien quiera conocer su historia de manera detallada, documentada y con tintes biográficos, debe acudir a otro tipo de obras. La condesa sangrienta no sirve para ese propósito, y de hecho creo que, aunque puede servir como aproximáción inicial al personaje, solo se valora en su justa medida si ya tienes un bagaje sobre el personaje histórico y eres capaz de contextualizar todo lo que cuenta y de rellenar los huecos sin echar cosas en falta. ¿Por qué? Porque el esbozo biográfico es mínimo y solo aparece en la segunda parte; en la primera cada capítulo se dedica, en una suerte de ensayo redactado con una prosa poética que coquetea peligrosamente con la narrativa de ficción (no sé definirlo de otra manera), a desglosar los distintos métodos de tortura usados por la condesa y sus ayudantes.

Nada más comenzar La condesa sangrienta, Pizarnik hace alusión a la obra del mismo nombre de Valentine Penrose, publicada cuatro años antes (en España está editada por WunderKammer y llevo años detrás de hacerme con ella… de este 2021 no pasa), así que esta obra puede tomarse también como una especie de crítica literaria a la obra de Penrose. Esto es lo que dice:

La perversión sexual y la demencia de la condesa Báthory son tan evidentes que Valentine Penrose se desentiende de ellos para concentrarse exclusivamente en la belleza convulsiva del personaje.

No es fácil mostrar esta suerte de belleza. Valentine Penrose, sin embargo, lo ha logrado, pues juega admirablemente con los valores estéticos de esta tenebrosa historia. Inscribe el reino subterráneo de Erzébet Báthory en la sala de torturas de su castillo medieval: allí, la siniestra hermosura de las criaturas nocturnas se resume en una silenciosa de palidez legendaria, de ojos dementes, de cabellos del color suntuoso de los cuervos.

Como veis, volvemos a lo dicho al principio: búsqueda y exhaltación de la estética y la belleza a partir del horror y la psicopatía. Dice que apartan todo lo malo en beneficio de la belleza, cuando ese supuesto atractivo no existiría sin toda la fiesta perversa que lo rodea. Pero bueno, a lo que iba. Que Pizarnik nos presenta el trabajo de Penrose para adelantarnos que en él basa esta su obra, y después es cuando se mete en materia. Los primeros cuatro capítulos describen distintos métodos de tortura, desde la muerte por agua a la virgen de hierro, pasando por la jaula mortal o un capítulo que abarca las llamadas torturas clásicas (arrancar carne con pinzas, cortar dedos con cizallas o tijeras, quemaduras y posterior punción de las llagas, etc...). Buena parte de estas torturas fueron ejecutadas por criadas como Dorkó o inventadas por la hechicera Darvulia, mientras la dama majestuosa se limitaba a observar y disfrutar; en otras ocasiones era ella misma quien se daba el gusto y se encargaba de mutilar a las jóvenes doncellas... Porque el círculo era siempre el mismo: a la cabeza la condesa, a sus órdenes criadas espantosas y locas como ella, las víctimas siempre jóvenes e inocentes enviadas por sus propias familias para hacerse unas señoritas en el castillo (que desaparecieran una detrás de otra pesaba menos que la posibilidad de ascender socialmente). Si los hechos se producían en los aposentos de la ilustre dama, luego había que esparcir cenizas que posibilitaran su tránsito por la estancia en medio de los enormes charcos de sangre. Y sobre todo y ante todo esa perversión sexual ejemplifica su huida de la vejez, del deterioro, la decrepitud y la muerte. Si ella actúa como la muerte, se convierte en la muerte, ¿y cómo podría entonces morir?

Desnudar es propio de la Muerte. También lo es la incesante contemplación de las criaturas por ella desposeídas. Pero hay más: el desfallecimiento sexual nos obliga a expresiones y gestos del morir (jadeos y estertores como de agonía: lamentos y quejidos arrancados por el paroxismo). Si el acto sexual implica una suerte de muerte, Erzébet Báthory necesitaba de la muerte visible, elemental, grosera, para poder, a su vez, morir de esa muerte figurada que viene a ser el orgasmo. Pero, ¿quién es la Muerte? Es la Dama que agosta y asola dónde quiere. Sí, y además es una definición posible de la condesa Báthory. Nunca nadie no quiso de tal modo envejecer, esto es: morir. Por esto, tal vez, representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿cómo ha de morir la Muerte?

El resto de capítulos ya se adentran en breves relatos que conforman la historia de los Báthory (familia ilustre desde los comienzos de Hungría con fama de sádicos y lujuriosos y de cuya rama parece ser Erzsébet una digna sucesora) hasta el momento en que, según cuenta la historia, fue emparedada en su aposento principal con una única ranura para que entrase el alimento por ella y donde murió cuatro años después, estando prohibido aludir a su nombre en toda Hungría y ocultando su lugar de enterramiento, desconocido hasta nuestros días. También se nos narra su matrimonio a los quince años con Ferencz Nadasdy, guerrero con el que compartía gusto por la tortura y que la dejó viuda a la edad de 44 años, momento en que conoció a la hechicera Darvulia. Fue entonces cuando comenzó su espiral de sadismo, perversión y asesinato.

La magia negra de Darvulia se inscribió en el negro silencio de la condesa: la inició en los juegos más crueles; le enseñó a mirar morir y el sentido de mirar morir; la animó a buscar la muerte y la sangre en un sentido literal, esto es: a quererlas por sí mismas, sin temor.

Cabe decir que en los últimos tiempos está surgiendo una revisión de este personaje y su historia, aduciendo que todas estas acusaciones no fueron más que una excusa para acabar con ella y quitársela de en medio dado el poder que tenía en toda la comarca. Como dudo mucho que surjan pruebas en este sentido a estas alturas, ya queda al arbitrio de cada cual decidirse por aquello de "cuando el río suena agua lleva" o "la historia la escribieron los vencedores". En todo caso, en cuanto a lectura, que es lo que hoy nos ocupa, solo cabe estremecerse ante las salvajadas descritas en estas páginas, que por muy poético, bucólico e inspirado que sea el estilo de Pizarnik, no dejan de ser hechos horribles... aunque haya quien llame a esto belleza.

No puedo recomendar ni dejar de recomendar La condesa sangrienta porque, más allá del carácter, intensidad y método que su autora imprime a la narración (narración al parecer muy rompedora dentro de la obra de Pizarnik que, sin embargo, ella misma escogió como mejor representante de su estilo literario y que, dada su obsesión con la muerte, resulta evidente que usó como forma de expresión de su atormentada vida interior), tiene que interesar mucho el personaje de Erzsébet Báthory al tiempo que hay que ser consciente de que en este libro importa más la forma en que se narran las andanzas de la condesa que las propias andanzas, sobre las que no se cuenta nada nuevo. Tal y como digo anteriormente, quizá funcione como modo de acercarmiento al personaje, pero sin esperar más que eso mismo: un acercamiento. Y si no os gusta leer sobre cosas desagradables, pues no, tampoco es vuestro libro. Eso sí, no puedo terminar sin añadir que esta edición no sería lo que es sin las ilustraciones del argentino Santiago Caruso, que otorgan una fuerza manifiesta a los relatos de Pizarnik y complementan su palabra con unas imágenes que en absoluto loan la figura de Báthory.

 
Alejandra Pizarnik (1936-1972), fue hija de un matrimonio de inmigrantes judíos de Europa del este. A los diecisiete años inició estudios de filosofía y periodismo; más tarde se inscribió en la carrera de letras, que también abandonó. Asistió a clases de pintura en el taller de Juan Batlle Planas y a los diecinueve años publicó su primer libro, La tierra más ajena. A este le siguieron La última inocencia (1956), Las aventuras perdidas (1958), Árbol de Diana (1962), Los trabajos y las noches (1965), Extracción de la piedra de la locura (1968) y El infierno musical (1971). Entre 1960 y 1964 vivió en París, donde hizo amistad con Julio Cortázar, Octavio Paz y André Pieyre de Mandiargues. Al regresar a Buenos Aires obtuvo el Premio Fondo Nacional de las Artes y la Beca Guggenheim. La condesa sangrienta, su prosa más extensa, entreteje la poesía y la reseña literaria. En un pasaje de sus diarios dejó escrito: «¿Cuál es mi estilo? Creo que el del artículo de la condesa. Insisto, una y otra vez, en la fascinación por el tema de mi nota. Nunca después volvió a sucederme algo parecido». Alejandra Pizarnik murió a los treinta y séis años tras haber forjado una de las obras más profundas y perdurables del siglo XX.