miércoles, 28 de julio de 2021

RESEÑA (by MH) ::: LA LEYENDA DE UNA CASA SOLARIEGA - Selma Lagerlöf


 
Título original: En Herrgårdssägen
Autora: Selma Lagerlöf
Editorial: Funambulista
Traducción: Elda García-Posada
Posfacio: Elda García-Posada
Páginas: 200
Fecha publicación original: 1899
Fecha esta edición: febrero 2012
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 21 euros
Ilustración de cubierta: Viulunsoittaja (Pekka Halonen, 1901)

En La leyenda de una casa solariega, la Premio Nobel sueca Selma Lagerlöf cuenta la historia del estudiante Gunnar Hede, quien, hechizado por la música de su violín y a punto de perder su mansión campestre en Dalecarlia, cae en la locura. La joven Ingrid Berg, rescatada por él de la tumba, aceptará la difícil tarea de curar a Gunnar con su amor inquebrantable y sacrificado. La novela —a la manera de cuento de hadas psicológico— plantea con extraordinaria intensidad el tema de la lucha entre el bien y el mal, sin dejar de ser un estudio de las relaciones personales y de la aceptación de la alteridad y de la diferencia, al tiempo que es una variante de «la Bella y Bestia», en la que la atmósfera de fábula se fusiona perfectamente con elementos terrenales y con el retrato humano de los personajes. 
 
Selma Lagerlöf, mundialmente famosa por su El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia, muestra un gran conocimiento de la psicología humana en esta novela en la que tanta importancia revisten los temas de la música y el amor, junto con notables pinturas del paisaje y motivos sobrenaturales que el genio de Lagerlöf consigue integrar orgánicamente en la narración. Esta historia es una de las obras más redondas, dramáticas y de mayor calidad estética de la más grande autora sueca de todos los tiempos.

Cuando Undine, mi compañera de aventuras en el proyecto de Reseñas Cruzadas, me propuso leer a Selma Lagerlöf, la primera mujer premiada con el Nobel de Literatura, le dije que sí sin dudarlo. Había escogido como lectura La leyenda de una casa solariega, publicada diez años antes de ganar el mencionado galardón, pero me hubiese dado igual su elección porque, para mi vergüenza, mi desconocimiento sobre esta autora era absoluto. Así que como mi intención era leerla y conocerla fuese cual fuese la lectura, me hice con el libro propuesto y, sin tan siquiera leer la sinopsis, me adentré en sus páginas. No tenía ni idea de lo que me iba a encontrar y he cerrado el libro buscando todo lo publicado en castellano de Lagerlöf que, aunque no es mucho, sí resulta suficiente para seguir disfrutando de su particular forma de contar las cosas. Me ha parecido una lectura muy especial, contada bonita y con una sencillez cautivadora, y os lo adelanto desde ya porque no sé si sabré transmitir lo personal que es este libro en la (espero) breve opinión que comparto con vosotros.
 
Ya os digo que yo no sabía nada sobre el libro y lo que he encontrado me ha sorprendido y seducido a partes iguales, así que dudo sobre cuanto contar aquí y cuanto dejar que descubráis si os decidís a abrir sus páginas. Que mis sinopsis suelen ser esbozos de los arranques de los libros y poco más, pero por si acaso... Os puedo hablar de Gunnar Hede, un estudiante cuyas únicas pasiones son su hogar familiar (una casa solariega llamada Munkhyttan) y su violín. Convencido de que la fortuna de su familia va viento en popa, estudia más bien poco y se dedica a tocar su violín a todas horas. Pero no, esa fortuna ya no es lo que era, Munkhyttan corre peligro y Hede decide dedicarse en cuerpo y alma a trabajar para mantener la propiedad, perdiéndose él mismo en el intento. La otra protagonista de la historia es Ingrid, a la que conocemos cuando apenas tiene trece años y su camino se cruza con el del joven estudiante Hede, quedando sus destinos entrelazados para siempre... aunque esos destinos jueguen con ellos y no les pongan las cosas nada fáciles.
 
Como digo al principio, mi desconocimiento sobre Selma Lagerlöf era hasta ahora absoluto, así que el posfacio que incluye la edición a cargo de la propia traductora para mí ha sido muy revelador y de gran ayuda para entender una de las bases de la historia: el amor incondicional que siente el protagonista por su hogar natal y su lucha por mantenerlo como propiedad de su familia. Y es que sí, en ese aspecto la novela tiene tintes autobiográficos muy marcados. La propia Selma luchó durante años para recuperar
Mårbacka, la casa en la que nació y que su familia perdió tras la muerte del cabeza de familia. Cuando publicó La leyenda de una casa solariega este proyecto era solo un sueño, tuvo que trabajar durante muchos años y afianzarse como escritora para ganar el dinero suficiente para volver a comprar la casa, pero no deja de resultar conmovedor lo vívido que resulta ese anhelo durante la narración, ese amar un lugar hasta el punto de sacrificarlo todo por conservarlo, y saber que estaba proyectando en esas palabras su propia realidad y sus propios sentimientos... Y no solo compró la casa y la reconstruyó, sino que con el tiempo acabó adquiriendo las tierras y bosque que pertenecían a la granja, se hizo empresaria y se dedicó a la agricultura, llegando a tener a cincuenta empleados a su cargo. Y eso, que puede parecer algo normal, no lo es en absoluto. Selma era una mujer soltera a finales del siglo XIX-principios del XX, una maestra rural que estaba comenzando a ser reconocida como escritora, y cuando pudo recuperar la casa (en 1907) ni siquiera había ganado todavía el premio Nobel (lo ganó en 1909 tras cinco candidaturas bloqueadas por los miembos de la academia sueca que se negaban a darle el Nobel a una mujer). Lo consiguió, completamente sola, a base de mucho esfuerzo y trabajo duro, y creo que además da buena muestra de su carácter y férrea fuerza de voluntad.

Y vosotros diréis "que ya, que sí... ¿pero qué nos cuentas del libro?". Pues es que estoy convencida de que cuanto menos sepáis, mejor. Sí os puedo decir que Selma Lagerlöf nos cuenta la historia de Gunnar Hede, de Ingrid y de Munkhyttan como un cuento, una fábula en la que sobre todo se nos enseña a aceptar y amar lo que es diferente, en la que se nos obliga a abrir a los ojos e intentar ver más allá de las apariencias y en la que el amor funciona como protector y salvador cuando todo lo demás se demuestra vano o estéril. No hablo de amor grandilocuente ni de grandes gestas, sino de un sentimiento sencillo y honesto que, en su humildad, puede vencer a esos titanes sombríos que nos tragan a veces. Y es que el miedo es una parte esencial de la historia, una losa tan enorme que sumerge entre las sombras todo aquello que toca, no dejando más opciones que la batalla para recuperar la luz o el abandono infinito a esa oscuridad. En contraposición encontramos la belleza de la naturaleza y la música, esa música que el protagonista lleva en la sangre y que ejerce como metáfora de sí mismo, canalizando sus emociones ya sea de un modo represivo o comunicativo; el violín como expresión del alma de Hede completa un círculo en esta historia, y el lector debe escucharlo siempre atentamente para saber acompañarlo en cada momento de su peregrinación. Y es que el fin último de todo es la necesidad de dejar de huir, de tener un sitio al que llamar hogar, encontrar la paz interior y sentirse a gusto con uno mismo.
 
¿Qué más tenemos? Pues lo que no os quiero contar :) En todo caso debéis tener claro que esta fábula se mueve entre la realidad y la fantasía, y que ambas transitan cogidas de la mano durante toda la narración. La sensación de cuento acompaña al lector durante toda la historia, y la forma de contarla de Selma Lagerlöf lo es todo en esta novela. Delicada, tierna, sensible, empática... sorprende la sencillez con la que avanzan las páginas y, sin embargo, la profundidad que consigue tanto en la creación de sus personajes como en el modo en que se relacionan entre ellos. Selma Lagerlöf desprende cariño y ternura por sus protagonistas, y aun así no deja que eso se interponga a la hora de contarnos lo que nos quiere contar que, aunque no lo parezca por todo lo que os he dicho, no es bonito ni de color de rosa. Y así, entre música, paisajes, fantasía, elementos sobrenaturales y sueños, se esconde algo tan terrenal y tan realista como es el ser humano, ya sea desdichado o feliz, ya sea recibiendo amor o dándolo, ya sea perdido o con un propósito en la vida. O todo al mismo tiempo.
 
La leyenda de una casa solariega ha sido una lectura tan triste a veces por lo que cuenta como preciosa otras veces por los rayos de luz y esperanza que desprende, que me ha descubierto a una autora a la que continuaré leyendo sin lugar a dudas. ¿Por qué no se habla más de Selma Lagerlöf, que hizo historia en la literatura hace 112 años? Por mi parte intentaré ponerle remedio, tened por seguro que no será la última vez que la veáis en Netherfield.

He dicho que iba a intentar ser breve y estoy decidida a cumplirlo por una vez, pero antes de terminar sí que quería comentaros que, aunque os he hablado mucho de Mårbacka, la casa natal de la autora, no os he dicho que actualmente es su casa-museo, abierta para visitas durante diversos periodos del año. Como ya comenté una vez cuando os hablaba de Salem y la casa de los siete tejados, me erijo en guía turística en tiempos de pandemia y comparto con vosotros la página web de la casa por si tenéis curiosidad y os acercáis por Suecia (enlace aquí). Selma dejó estipulado que el lugar se conservara tal y como estaba cuando ella murió, y yo tengo claro que si alguna vez voy por allí, la parada es obligatoria. 
 
Reseña en casa de Undine -> aquí


Selma Lagerlöf nace el 20 de noviembre de 1858 en Mårbacka, la casa solariega, sita en la provincia sueca de Värmland, que dominará toda su vida y su obra. Con veintitrés años marcha a Estocolmo para estudiar magisterio. Diez años más tarde, mientras se encuentra ejerciendo la enseñanza en Landskrona, publica su primera obra, La saga de Gösta Berling, que tiene una excelente acogida entre el público. Por entonces la familia se ha visto obligada ya, dada su mala situación financiera, a vender Mårbacka. Sin embargo, Selma Lagerlöf a partir de entonces no deja de cosechar éxitos con su fructífera carrera literaria. Entre otras obras, la archiconocida El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia, que escribe en 1906 como libro de geografía para escolares por encargo del Gobierno sueco, la consagra definitivamente como la autora sueca más leída dentro y fuera de su país. Ello le permite retornar a Värmland y recomprar su adorada casa natal, que ampliará y reformará cuando en 1909 reciba el premio Nobel de literatura, siendo a la vez la primera mujer y el primer autor sueco en recibir tal galardón. Durante el resto de su vida, compaginará su faceta de prolífica escritora con las de terrateniente, empresaria y activista política. Muere en Mårbacka el 16 de marzo de 1940, a los 81 años de edad, dejando un abundante legado literario que —integrado por obras que han sido traducidas a múltiples idiomas y llevadas al cine— sigue encumbrándola como uno de los grandes nombres de la literatura universal.

jueves, 22 de julio de 2021

RESEÑA (by MH) ::: LAS AVENTURAS DE PINOCHO - Carlo Collodi


 
 
Título original: Le avventure di Pinocchio. Storia di un buratino
Autor: Carlo Collodi
Editorial: Biblok
Traducción: Carles M. Miralles
Páginas: 256
Fecha publicación original: 1883
Fecha esta edición: 2010
Encuadernación: cartoné
Precio: descatalogado
Ilustración de cubierta e interiores: Carlo Chiostri



Pinocho no es un niño normal. Pinocho es un trozo de madera que ha cobrado vida. Convertido en un títere al que le crece la nariz cada vez que miente, está dispuesto a embarcarse en una aventura tras otra, en un sinfín de travesuras, que lo llevarán a través de un mundo mágico en el que conoceremos a Geppetto, su sufrido padre; a la hermosísima Hada de Cabellos Azules, presta siempre a darle una nueva oportunidad; al Grillo Parlante, su conciencia; y al Gato y a la Zorra, dos ladronzuelos dispuestos a robar a Pinocho todo lo que posee.

Las aventuras de Pinocho es una de las obras más conocidas de la literatura infantil mundial. En esta edición especial presentamos la obra clásica con las ilustraciones de las primeras ediciones italianas, realizadas por Carlo Chiostri, que ayudaron a fijar la figura de Pinocho en el imaginario colectivo.


Cada vez que os traigo uno de estos clásicos infantiles siempre os digo lo mismo: llevan siglos en mi estantería sin leer simplemente porque ya conozco la historia (o eso creo, luego me doy cuenta de que no) y he priorizado otros libros. Esta edición de Las aventuras de Pinocho (ilustrada además por Carlo Chiostri, responsable del imaginario popular de este personaje) habita mi casa desde hace más años de los que me atrevo a reconocer en voz alta, pero sí... muchos años. Muchos. Y eso que el Pinocho de Disney, que supongo que es la referencia que tenemos casi todo el mundo sobre el personaje, tampoco es que sea de mis películas favoritas de esta productora, hace siglos que no la revisiono y tampoco es que la tenga fresquísima en la memoria... pero bueno, ya sabéis, creemos que conocemos una historia y vamos dejando el libro atrás. 

La trama comienza con un tronco, un simple tronco de leña, que está encantado tiene vida propia, habla y le da un buen susto a maese Cereza, a cuyo taller de carpintería ha ido a parar. Nadie quiere un tronco que se queja cada vez que intentas darle un hachazo, así que maese Cereza no duda en regalarle el tronco que llora y ríe a su buen amigo maese Gepetto, quien talla con él una marioneta a la que llama Pinocho y por la que se desvive como solo un padre amoroso lo haría por su hijo... qué felices podrían ser los dos si no fuese porque Pinocho no para de hacer travesuras, de desobedecer y de meterse en líos, hasta que llega el momento en que esas trastadas le alejan de su padre Gepetto que tanto le quiere y lo lanzan a un mundo en el que pueden pasarle muchas cosas buenas, pero también muchas cosas malas... y Pinocho parece no aprender nunca la lección.
 
Las aventuras de Pinocho comenzaron a publicarse semanalmente en 1880 en Il Giornale di Bambini, el primer periódico italiano para niños (como novela apareció en 1883), y es de esas historias infantiles que no tienen la más mínima intención de esconder la moraleja que encierran ni su intención de enseñar valores morales y sociales a sus pequeños lectores. Y es que Pinocho actúa mal durante el 90% del libro: es desobediente, egoísta, gandul, mentiroso, con tendencia a las malas compañías, no quiere estudiar y sí vivir una vida holgazana carente de esfuerzos. Se dice en cierto momento que no tiene buen juicio ni buenos sentimientos, y ahí radica la base de cada una de las aventuras (desventuras, las llamaría yo) que sufre en el camino. Aun así él sigue erre que erre, con muchas buenas intenciones que caen en saco roto, unas tras otra, en cuanto alguien le ofrece una salida más fácil y cómoda. Y además él es muy consciente, pero hace muy poco por remediarlo:
Cuántas desgracias me han sucedido... y me las merezco. Como soy una marioneta tozuda y pendenciera... y siempre lo quiero hacer todo a mi manera, sin hacer caso de los que me quieren y son mil veces más juiciosos que yo... De ahora en adelante me convertiré en un niño bueno y obediente... Ya me he dado cuenta de que los niños, cuando desobedecen, acaban siempre por el mal camino y nunca dan ninguna a derechas.

Ya os decía arriba que la moraleja era muy poco sutil... y aun así intenta huir del aleccionamiento demasiado moralizante. Con esto me refiero a que el papel de los adultos en este libro es totalmente accesorio. Es decir, están ahí, intentan que Pinocho comprenda las cosas que hace mal y las consecuencias que tienen esos actos, pero en ningún momento intentan interferir en sus decisiones y acciones. Le ofrecen su amor y le dejan libertad para decidir, actuar y, en la mayor parte de las ocasiones, tropezar, esperando con ello que aprenda de sus errores y de los frutos adversos de esas equivocaciones. Este Pinocho es una marioneta sin hilos que actúa conforme a su libre albedrío, que decepciona una y otra vez a las personas que le quieren, que sufre unas calamidades tras otras como consecuencia de su falta de juicio y que demuestra, una y otra vez, que el movimiento se demuestra andando: no basta con querer ser bueno, hay que serlo. Y eso cuesta esfuerzo y necesita de mucha voluntad.

En cuanto a la ya mencionada película de Disney de 1940, no tengo intención  de compararla con la novela porque ya digo que hace siglos que no la veo, pero si tiro de memoria yo diría que en la película cogieron tres o cuatro hechos concretos de la novela y en torno a ella giraba toda la película, cuando en el libro a Pinocho no solo le pasan muchas más cosas, sino que son mucho más desagradables y crueles (a riesgo de que lo consideréis spoiler os diré que una de las muchas desgracias que sufre es que llegan a ahorcarlo... para que entendáis a lo que me refiero). No he visto la adaptación que hizo Roberto Benigni pero imagino que será mucho más fiel a la novela. Va a ser cuestión de tragarme mi manía por este actor/director y echarle ganas al visionado... sin prisas.

Antes de terminar, una breve digresión. Ya lo he comentado alguna vez, pero yo viví durante un tiempo en Florencia. Es una ciudad que llevo en el corazón siempre y cuando la literatura me conduce a ella, siempre leo ese libro con un cariño especial. En la Toscana hay un parque temático dedicado a Pinocho inaugurado allá por los años 50, parque que no tenía especial interés en visitar (y no visité), pero sí que quería pisar un lugar asociado emocionalmente a su autor. Ese lugar se llama Villa Garzoni, que como muchas de las villas que se pueden visitar a pocos kilómetros de Florencia, es una auténtica belleza. Sé que cuando se va a Florencia no se piensa en salir de ella, pero hay tantísimas cosas maravillosas en sus alrededores... el caso es que Villa Garzoni está en Collodi (sí, el apellido usado por el autor que no es más que un seudónimo), a unos 60 kilómetros de la capital de la Toscana, y visitar este lugar, donde su abuelo trabajaba y él pasó buena parte de su infancia, fue una auténtica gozada. No había leído el libro, pero ni falta que me hacía, yo iba tras el autor. Sus jardines encierran magia, belleza y delicadeza repartidos por sus numerosas estatuas, escaleras, grutas, fuentes... He visitado muchos sitios y aun así mi cabeza no tiene problemas en ubicarse en cada lugar que visité de la Toscana. Villa Garzoni fue mi conexión con Carlo Collodi cuando solo conocía su Pinocho por una película de Disney; en aquel momento me interesaba más acercarme a las raíces del autor y eso hice. No dudéis en acercaros si visitáis una de las regiones más bellas del mundo.

En fin, y terminando, que me ha gustado mucho conocer al Pinocho original, que no nació para caer en gracia sino para dar ejemplo, y que tiene que tropezar mucho, muchísimo, hasta encontrar el camino correcto hacia el buen comportamiento, el trabajo duro, la generosidad y el amor profesado de corazón y no argumentado de boquilla. Resulta fácil imaginar a esos niños de hace 140 años con un periódico infantil en las manos leyendo sobre lo que puede pasarte si te escaqueas de ir al colegio o si te dejas engañar por un extraño... Pinocho lo pasa mal en este libro, muy mal (que en el siglo XIX no se andaban con chiquitas a la hora de moralizar a los niños), así que más de uno se guardaría muy mucho de hacer pellas por muy fuerte que fuese la tentación... y por lo que pudiera pasar.
 


Carlo Lorenzo Filippo Giovanni Lorenzini (Florencia, 24 de noviembre de 1826 - Ib., 26 de octubre de 1890), más conocido como Carlo Collodi o simplemente Collodi, fue un periodista y escritor italiano, conocido por su novela Las aventuras de Pinocho. 
 
Fue al colegio y al seminario, donde estudió retórica y filosofía. Su primer trabajo fue en una librería a los 18 años. Su activo interés en la política hizo que sus primeras obras literarias se publicaran en el periódico satírico Il Lampione. El periódico fue censurado por orden del Gran Duque de Toscana en 1849 pero reapareció en mayo de 1860. En 1875 entró en la literatura infantil con Racconti delle fate, una traducción de los cuentos de hadas en francés de Perrault. En 1876 escribió Giannettino (inspirado por el Giannetto de Alessandro Luigi Parravicini ), Minuzzolo e Il viaggio per l'Italia di Giannettino, una serie desde la que explora la reunificación de Italia desde el prisma irónico de Giannettino. Collodi estaba fascinado por la idea de usar un carácter amigable para expresar sus propias convicciones mediante alegorías. En 1880 comenzó a escribir Storia di un burattino ("Historia de un títere"), también llamado pinocho.

Collodi murió en Florencia el 26 de octubre de 1890, a los 63 años, de un ataque cardíaco.

lunes, 19 de julio de 2021

RESEÑA (by MH) ::: UNA MUJER DE RECURSOS - Elizabeth Forsythe Hailey

 

 
Título original: A Woman of Independent Means
Autora: Elizabeth Forsythe Hailey
Editorial: Libros del Asteroide
Traducción: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
Páginas: 336
Fecha publicación original: 1978
Fecha esta edición: 2015
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 21,95 euros
Diseño de cubierta: Jordi Duró

A comienzos del siglo XX, cuando la independencia de las mujeres era todavía muy relativa, Bess Steed, la inolvidable protagonista de esta novela, es ya una mujer de armas tomar: una joven llena de voluntad y ambición que, además, acaba de recibir una pequeña herencia. Una mujer de recursos nos cuenta la vida de Bess desde principios de siglo hasta la década de los sesenta, la historia se narra a través de su correspondencia: de las cartas, telegramas y notas que Bess va escribiendo a distintos destinatarios a lo largo de los años. En estos escritos la observamos mientras soporta los golpes y las alegrías de la vida con una valentía inquebrantable y un espíritu indómito; su correspondencia nos va revelando los sacrificios que el amor le exige, los problemas y las recompensas del matrimonio, las complejas relaciones con sus hijos y, sobre todo, su clara voluntad de desafiar a su entorno social, que intenta constantemente someterla a sus convenciones.

Publicada por primera vez en 1978, Una mujer de recursos es el retrato de un personaje memorable y de los grandes cambios que se produjeron en la vida estadounidense durante la primera mitad del siglo XX. Una novela que ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo y que se ha convertido en un clásico moderno.


Creo que
he leído el 95% de las novelas epistolares clásicas que tengo en la estantería. En el momento de escoger lectura para esta premisa del reto de Todos los clásicos grandes y pequeños tenía solo tres inéditas y aunque dudé mucho, finalmente me decidí por Una mujer de recursos, de Elizabeth Forsythe Hailey. Y digo que dudé porque aunque cumple el parámetro de la fecha inicial de publicación (1978), su autora sigue viva, y creo que es la primera vez que me pasa en este reto. Me cuesta considerarlo un clásico, pero bueno, con lo que me está costando sentarme a escribir las reseñas (no os hacéis una idea), como para ponerme más piedras en el camino. Cumple el requisito, así que bien escogido está.
 
La autora de las cartas es Bess, de quien leemos su primera misiva en diciembre de 1899, cuando solo está en cuarto curso. Estas primeras cartas solo están para dar fe de que conoce desde que era una niña a su primer marido, Robert Steed, con quien se casa en 1909 con apenas dieciocho años. A partir de aquí, y gracias a la correspondencia que mantiene con sus padres (y con su madrastra cuando su madre fallece), su cuñada Lydia, su cuñado, su suegra, sus cartas a su marido cuando él está lejos, sus amistades... vamos viendo cómo transcurre su día a día, la venida al mundo de sus hijos, sus anécdotas con los criados (tiene criados desde el primer minuto, no pisa una cocina en su vida), las fiestas que da y aparecen en los periódicos locales, sus traslados por el trabajo de su marido, los clubes a los que pertenecen, las relaciones sociales que establecen, lo relevantes e importantes que son allá donde van, lo que piensa de su matrimonio, de la maternidad, de lo que hacen sus conocidos y no le parece bien... También habla, porque así es la vida, de las cosas malas: accidentes, fallecimientos... y aparecen intercaladas cartas a clubes, colegios, residencias, tiendas, etc... además de algunos telegramas. Estas cartas son muy continuas en el tiempo hasta cierto evento que ocurre en 1922, a partir del cual los periodos de tiempo entre una carta y otra son a veces de años y todo ocurre de manera mucho más rápida. Es decir, que el 70% de la novela transcurre desde que se casa en 1909 con dieciocho años hasta 1922, y el el 30% restante abarca desde 1925 hasta 1968, un periodo mucho más amplio y, sin embargo, usa muchas menos cartas para contarlo. En este último tramo lidia con otro tipo de situaciones propias del avance generacional en una familia: los hijos en edad adulta (y como una madre cree que sus niños van a ser sus niños para siempre y esos mismos niños necesitan volar lejos de su madre), los nietos, las limitaciones y deterioro físico y mental propios de la edad, así como reflexiones sobre la vida en pareja, la monogamia, la infidelidad y la rutina en el matrimonio.
 
La edición incluye un prólogo de la autora que data de 1998, veinte años después de la publicación inicial del libro. En ella dice que su intención era la de hacer un homenaje a su abuela y que por tanto esta novela es una recreación de su vida. Según esto, debo presuponer que Betsy, la nieta de Bess (protagonista de la novela) que aparece en el último tramo de las cartas, es la propia autora del libro, e incluso se habla en ese prólogo de una segunda parte que se centraría en el personaje de la hija de Bess y, por tanto, madre de la autora. No tengo constancia de que este libro se haya publicado ni exista realmente, pero tampoco he mirado demasiado a fondo.

A ver, la lectura me ha entretenido (sobre todo de la segunda mitad en adelante), pero quizás esperaba algo más del libro después de reseñas y opiniones tan entusiastas. Además es que tengo clarísimas las dos cosas que han hecho que la lectura se me haya quedado en entretenida y ya. Una es la narración. Como decía al principio, la novela fue publicada en 1978, y así es como se lee la historia, como si estuviese ambientada en 1978, gran defecto de la narración si estamos ante una novela epistolar en la que estamos leyendo la voz de la protagonista durante todo el libro (una protagonista que comienza hablándonos a finales del siglo XIX y durante el 70% de la novela nos habla desde el primer cuarto del siglo XX). Todo suena demasiado moderno, demasiado contemporáneo, y para mí la voz de la narradora no se corresponde en absoluto con la época que representa. Salvo detalles muy puntuales históricos que son los que son y aparecen de vez en cuando, lo mismo podría estar ambientado en 1910 que en 1950 o cualquier otro año. A mí desde luego no me ha llevado a la época en que transcurre todo, pero ya sabemos que estas cosas son muy personales y será solo sensación mía (estoy muy tiquis últimamente, es lo que hay).
 
La otra es la propia protagonista: me ha caído regulero tirando a mal. A ver, siempre lo digo, a mí no me tiene que caer bien un personaje para que me guste si está bien creado, y muchas veces os he hablado aquí de personajes con los que no comulgaba pero que me parecían fantásticos como tales. Pero es que Bess está basada en una persona real, y de verdad que me hacía resoplar cada dos por tres. Esos recursos de los que habla el título hacen referencia a su estatus financiero; Bess una mujer de clase alta que vive nadando en la abundancia económica toda su vida salvo unos escasos meses (y aun así tiene acciones y tiene dinero.. simplemente durante esos meses tiene menos), que hace lo que le da la gana siempre sin pararse a pensar en nadie ni en si hace daño, que tiene libertad absoluta durante toda su vida y que vive obsesionada con la posición social, con ser una figura eminente allá donde vive y con salir en las noticias de sociedad de los periódicos. Lo que no se hace a su manera está mal hecho, le gusta controlar a todo el mundo, se cobra toda las obras filantrópicas que hace (os he donado mucho dinero, ahora dadme esto a cambio que me lo he ganado), es muy egoísta (aunque ella no se considera así, of course) y tiene una obsesión bastante asquerosa con las herencias que le corresponden. Os pongo una muestra de una carta dirigida a la directora de una residencia de mayores donde está ingresada una prima suya muy enferma:
Cuando vuelva a la conciencia, dígale, por favor, que he escrito expresando mi preocupación. En caso de que no se recupere, permítame recordarle que soy la propietaria legal de la cama con dosel que ahora ocupa, y, en caso de fallecimiento, debe enviármela a portes debidos a mi dirección de Texas.
Frases de este estilo pululan durante buena parte de las cartas.
Os decía antes que la intención de la autora era la de homenajear a su abuela... pues no quisiera yo ser su abuela con semejante retrato. Sí, le ocurren desgracias como a todo el mundo, pero las penas con dinero se llevan mejor. ¿Que me quedo sin casa? ¡Me compro otra y mejor! ¿Que tengo que cambiar de ciudad? ¡Pues me construyo otra casa más, que no se diga, si tengo dinero de sobra! ¿Que me canso de la vida rutinaria? ¡Me voy tres meses a Europa! Bess es una mujer totalmente independiente económicamente pero no porque se lo haya ganado trabajando, sino porque lo hereda de su madre, y de invertir bien ese dinero además de la empresa que crea su primer marido vive toda su vida (su segundo marido también tiene mucho patrimonio propio). Así que esta novela hace buena la máxima de que el dinero otorga independencia y libertad, pero claro, tampoco le veo el mérito al tema si no ha hecho nada para ganárselo. A esto se suma que Bess estira demasiado la goma de ir totalmente a lo suyo y tiene gestos verdaderamente egoístas y totalmente faltos de empatía... y es un personaje real, repito, dato muy importante que no debemos olvidar. Lo admito, conozco a una persona que me ha recordado mucho a Bess, y creo que de ahí viene mi falta de tolerancia con sus egocentrismos y egolatrías varios. Las lecturas son consecuencia de las circunstancias del lector que las valora.
 
Pero bueno, dejando todo esto aparte, el libro se lee muy bien, abarca seis décadas en la vida de la protagonista y, aunque ya digo que a mí la ambientación y la voz de la narradora se me han quedado cortas, imagino que aquellos lectores que busquen en estas cartas simplemente conocer la vida y avatares de su protagonista con destellos aquí y allá de momentos históricos (la Primera Guerra Mundial y la gripe española, la muerte de Kennedy, los inicios de Hitler y Mussolini en Europa), disfrutarán mucho con la lectura... y si la narradora no les parece insufrible lo disfrutarán todavía más, qué duda cabe :) Lo dicho, estoy muy tiquis.


Elizabeth Forsythe Hailey nació en Dallas, Texas, en 1938. Estudió en La Sorbona y en el Hollins College. Su primera novela, publicada cuando tenía cuarenta años, Una mujer de recursos (1978), inspirada en la vida de su abuela, se convirtió en un auténtico superventas y se adaptó con gran éxito al teatro y la televisión. A lo largo de su vida, publicó también otras tres novelas: Life Sentences (1982), Johanna’s Husband and David’s Wife (1986) y Home Free (1991).

miércoles, 14 de julio de 2021

RESEÑA (by MH) ::: LAS ESCALOFRIANTES AVENTURAS DE SABRINA (VOL. 1) - Roberto Aguirre-Sacasa & Robert Hack


 

 
Título original: The Chilling Adventures of Sabrina (1-5)
Guión: Roberto Aguirre-Sacasa
Editorial: Norma
Traducción: Gema Moraleda
Páginas: 160
Fecha de publicación: marzo 2018
Encuadernación: cartoné
Precio: 19,50 euros
Arte de cubierta e interiores: Robert Hack





SABRINA, LA BRUJA ADOLESCENTE, ¡EN SU VERSIÓN MÁS TERRORÍFICA!

A punto de cumplir los dieciséis años, la joven bruja Sabrina Spellman tiene que decidir su futuro: ser miembro del aquelarre o vivir una vida mundana con su novio Harvey. Pero Madame Satán,antigua enemiga de su familia, ha llegado a Greendale para acabar con Sabrina. ¿Podrá la joven bruja superar tan horrible rito de pasaje?
Este mes de julio nos lo hemos tomado tranquilito en el reto brujil de las Hermanas Fatídicas escogiendo un cómic... y no sabéis cuanto lo agradezco, porque ando en horas blogueras muy bajas. El caso es que nos decidimos en su día por incluir el primer volumen de Las escalofriantes aventuras de Sabrina (que tiene su propia serie en Netflix) y os cuento qué tal, aunque antes hay que poner en antecedentes.
 
Sabrina, la bruja adolescente, nació como personaje en 1962 cuando apareció en una de las entregas del famoso Archie (publicadas por Archie Comics). Sabrina Spellman vivía con sus tías Hilda y Zelda y su gato Salem en Greendale, un pueblecito cercano a Riverdale (donde tienen lugar las aventuras de Archie). Esta Sabrina original era una bruja buena que actuaba en secreto siempre en beneficio de los demás, y que vio su versión televisiva allá por mediados de los años 90 en una serie muy de su época, muy blanca y muy teenager, que además tuvo mucho éxito (estuvo en antena hasta 2003). ¿De dónde sale esta versión oscura, sangrienta y gore de la adolescente Sabrina que hoy os traigo? Pues una vez más tengo que remontarme al personaje de Archie. Hace unos años, y de la mano de Roberto Aguirre-Sacasa, aparecieron los cómics de El más allá con Archie, una revisión de los cómics originales en tono de terror y con artes oscuras de por medio que llegó a la televisión con el título de Riverdale. Tal fue el éxito que Aguirre-Sacasa decidió hacer lo mismo con Sabrina, oscureciendo muchísimo los cómics originales y dándoles un giro de 180 grados. Estos cómics también vieron la luz en televisión de la mano de Netflix, cancelada el año pasado tras cuatro temporadas y que (según me ha dicho Mónica) es menos oscura y tiene más humor que el cómic original (que es el que hoy os traigo).
 
Bueno, pues todo esto nos trae a Las escalofriantes aventuras de Sabrina, que reúne en este primer volumen los primeros cinco números de los cómics publicados en inglés. ¿Y qué podemos encontrar en él? Pues básicamente la misma base (Sabrina, sus tías, el gato Salem) pero con sangre, canibalismo, crueldad, asesinatos y personajes que no ganarían un concurso a la simpatía.
 
La historia comienza en los años 50, cuando nace Sabrina, conocemos sus orígenes, descubrimos por qué acaba bajo el cuidado de sus tías, y la acompañamos hasta los días previos a su dieciséis cumpleaños, una fecha clave en la vida de una bruja porque es el momento en el que decide si vivir una vida normal como humana u ofrecerse a Satán y vivir su vida como una bruja. Para enturbiar esta situación aparece quizás el mejor personaje del cómic, Madame Satán, una poderosísima bruja que se suicidó años atrás por motivos que no voy a desvelar aquí y que vuelve a pisar la Tierra tras ser convocada por dos jóvenes brujas. Tiene una cuenta pendiente con los Spellman y Sabrina tiene toda la pinta de convertirse en la destinataria de esa venganza... ella o las personas que ama, y Madame Satán no es de las que se anda con chiquitas: con ella la sangre está asegurada.

Y hasta aquí puedo contar sobre la historia. Sí os puedo decir que hay una especie de crossover con personajes de El más allá con Archie, que yo, sin saber demasiado sobre el tema, he visto sin problemas, así que debe estar muy claro :) También hay muchas referencias cinematográficas y literarias, y la más curiosa, por inesperada y porque viene que ni pintada para este reto, es la aparición de las brujas de Macbeth. Aunque Mónica y yo lo explicamos en la entrada donde anunciábamos este reto, no todo el mundo cae en que las Hermanas Fatídicas es el nombre (uno de ellos, cuando menos) que reciben las tres brujas de la obra inmortal de Shakespeare, y aunque en este cómic se las llama Hermanas Extrañas, ahí están... Serendipia, que diría mi compi de reto :)

Sobre el estilo y el color del dibujo, que corren a cargo de Robert Hack, a mí me han gustado; los tonos marrones, naranjas, amarillos y rojos que predominan dan muy bien el tono de la historia. Si os digo la verdad leo mucha más novela gráfica o cómic de lo que os podáis imaginar, pero nunca los reseño porque no sé muy bien cómo hablar de ellos. Que guste o no el estilo del dibujo es algo muy personal y, no siendo una experta en el tema, muy complicado de explicar: para mí, o te gusta o no te gusta más allá de su calidad o trazo. En este caso creo que es perfecto para lo que cuenta, así que poco más os puedo decir al respecto (os dirán mucho más las imágenes que adjunto a la hora de decidir si a vosotros os gusta o no).

En cuanto a los personajes, y tal y como he comentado arriba, predomina Madame Satán por encima de todos sin ninguna dificultad, y es que si soy sincera el personaje de Sabrina se me ha quedado un pelín corto. De todos modos aviso que al incluir solo los primeros cinco números del cómic, el cliffhanger con el que termina el libro es mayúsculo; es decir, que este libro no tiene un final propiamente dicho y los siguientes números no están en castellano. Sí, pasan cosas, pero otras muchas cosas están empezando cuando llegamos al final y no tenemos disponible la continuación. Y esto venía a cuento de que quizás el personaje de Sabrina sea más proactivo y tenga más fuerza en números posteriores, pero en este se dedica a verlas venir, básicamente.

Este es de ese tipo de libros que no se recomienda. O te gusta el tema y te gustan los cómics, o ni te planteas leerlo, así que simplemente os cuento mi experiencia. Me ha parecido una lectura entretenida, más sangrienta de lo que esperaba y con mucho trabajo detrás para oscurecer unos personajes que en su versión original no eran en absoluto oscuros. ¿Seguiría con los siguientes números si se decidiesen a publicarlos en castellano? Pues la verdad es que no, no me ha fascinado tanto como para eso. Prefiero ver la serie, y eso haré cuando encuentre el momento (algo harto complicado desde hace meses).
 
 

lunes, 5 de julio de 2021

RESEÑA (by MB) ::: LA DECISIÓN DE NORA - Telesfora Ruiz





Título original: La decisión de Nora
Autora: Telesfora Ruiz
Editorial: Almuzara

Páginas: 368
Fecha de publicación: septiembre 2013
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 5,95 euros 







 
Corre el año 1957. En el cortijo andaluz de Los Almendros, Nora, una mujer de clase acomodada, escapa en mitad de la noche en compañía de Antonio, joven de orígenes muy humildes, provocando una honda conmoción en el seno familiar; sobre todo en el ánimo de su madre, doña María Eugenia. El arduo itinerario de ambos, jalonado de múltiples obstáculos, y el germen previo de su romance, revelarán las costumbres y el modo de vida de estratos sociales diversos, hasta enfrentados: las gentes del mundo rural, con su ancestral sabiduría y prejuicios; la peripecia de los legionarios en el Larache del Protectorado español en Marruecos; el sentir de los mineros de Linares y sus extremas condiciones de trabajo... La historia, en suma, de dos personas que se aman por encima de cuanto las separa, reafirmando valores y sentimientos universales. La fuerza interior de la protagonista guiará sus pasos frente a un destino incierto. La decisión de Nora es una extraordinaria novela basada en hechos reales, que evoca y refleja de manera veraz lo vivido por muchos españoles a mediados del pasado siglo. Un relato de amor abnegado, de sufrimiento y superación en tiempos difíciles.

Nadie oyó en la noche un ruido, ni siquiera ladraron los perros. Nora, sigilosa y decidida, había cruzado el umbral llevando consigo sus prendas más preciadas, todas las que cabían en una voluminosa maleta; la hizo tan pesada que jamás hubiera podido moverla de no ser por su agitación interior, por la fuerza con que la sangre corría por sus venas, presa del miedo por si la sorprendían y de la excitación por verle.
En
La decisión de Nora nos sumergimos en la biografía de la autora, donde relata las vicisitudes que sufrieron sus padres cuando el amor mutuo entró en sus vidas.

Más que una decisión, Nora tomó un sendero, desviándose del camino que sus orígenes le marcaban. Cuando eligió el amor y la libertad renunció a los vínculos que la unían a su familia y su círculo social; quedó descastada, situación que ella no aceptó de ninguna de las maneras. A lo largo de la lectura descubrimos a una mujer férrea e inquebrantable que lucha por lo que es y lo que cree que debe ser, sabiendo discernir entre sus pensamientos y la compatibilidad de sus sentimientos hacia su marido.

Además del ansia y el deseo ardiente de progresar, también quiere recuperar el estatus al que pertenecía y al que, a pesar de lo que le dijeran sus padres o sus hermanos, nunca ha renunciado. Su amor por Antonio coexistiría perfectamente con el estilo de vida que quiere para ella y su familia.
Repudiaba las formas groseras que, en general tenían los pueblerinos, pero procuraba ser amable con todos, cumpliendo con el rol que le correspondía.
La decisión que Nora tomó afectó a todos aquellos que la rodeaban, y ellos se lo hicieron saber y entender por medio de sus acciones y opiniones, conformando así la maleta tan pesada con la que salió del cortijo familiar de Los Almendros. Ella, una joven madura, simplemente se enamoró de un hombre no elegido ni escogido por su familia; vislumbró en él valores y principios que para los suyos estaban escondidos o no significaban nada. 
¿Qué edad tendría?, se preguntó. Aparentaba ser muy joven, por la tersura del rostro y la calidad de su piel, pero la expresión de su mirada no se correspondía con los años que podía suponerle.
Al final, la vida es una sola para cada persona: ella aprovechó la oportunidad que el destino le dio para decidir y eligió a Antonio, la persona que más le amó y la hizo incondicional en su vida... Antonio, quien tuvo una infancia difícil por culpa de la época y las circunstancias que tuvieron que vivir sus padres, sobre todo a su madre. 

Desde joven se encontró separado de los que amaba, hasta que conoció a Nora, la hija de los dueños del cortijo donde trabajaba. El empleado y la señorita. Una situación disruptiva y rompedora del status quo. Una resolución determinante que nos confirma la fortaleza de carácter de la protagonista de la historia, algo que Antonio siempre tuvo presente en su balanza: ella apostó por él, mientras que otros más cercanos sencillamente lo descartaron.
Juró que a partir de ese momento intentaría hacerla feliz por encima de cualquier otra cosa. Para que nunca se arrepintiera de la decisión que había tomado.
Además de una mujer enamorada y emotiva, Nora es una mujer práctica con los pies en el suelo, cultivada y culta, que conoce perfectamente los entresijos de la sociedad y tiene un propósito muy claro en la vida: recuperar el status y el estilo de vida que llevaba antes de salirse con la suya, tanto para ella como para su pequeña familia, en la que Antonio siempre está incluido.
Yo quiero que tengan un futuro distinto, que se rodeen de personas cultivadas y que puedan ocupar algún día el lugar que les corresponde por su origen.
Desde el momento en que se casa se marca una visión, un plan y unos objetivos que se irán cumpliendo a lo largo de los años, entre los que se encuentran la reconciliación con sus padres y sus hermanos, la integración de su familia y la progresión social a través del trabajo y la educación. Es una mujer pragmática, fuerte y tenaz que entiende y comprende los hilos que mueven los engranajes sociales y los usa en cada momento aprovechando cada oportunidad, poniéndolos a disposición de su marido y de sus hijos.

En La decisión de Nora hallamos una historia de superación, aprendizaje y amor constante, donde las emociones son la energía que mueve a unos personajes muy humanos y profundos. Los valores y los principios son la sal que aliña los recorridos vitales de los protagonistas, cuyas vidas fueron de por sí muy vividas y que, como árboles frondosos, dieron algunos frutos, entre ellos esta entrañable novela, escrita desde el amor y la emoción, desde el cuidado y el mimo, con una maravillosa narrativa que trasmite de una manera impecable cada uno de los pasos que Nora y Antonio dieron en su tránsito existencial.
Con el tiempo comprendió que adoptar uno u otro comportamiento, sentir emociones tan encontradas, sólo dependía de que lo creyeran necesario para afrontar cada momento, siguiendo un instinto de supervivencia, siempre en tiempo presente, sin más consideraciones para el futuro, que era por lo general oscuro e incierto.



Telesfora Ruiz (Linares, Jaén, 1959) es licenciada en Derecho y Psicología. Funcionaria del Cuerpo Superior de Administradores Generales de la Junta de Andalucía, tras veinte años de prestar servicios en la Administración Pública, en el ámbito de la sanidad, el empleo y la formación, en julio de 2003 se incorporó al Ayuntamiento de Granada para desempeñar el cargo de Gerente del Instituto Municipal de Formación y Empleo y como Coordinadora General del Patronato Municipal de Deportes. En junio de 2011 tomó posesión como Concejala del Ayuntamiento de Granada, asumiendo una Tenencia de Alcaldía y la Delegación de Protección Ciudadana y Movilidad. La decisión de Nora es su primera novela, madurada durante años.