domingo, 7 de mayo de 2017

RECORDATORIO SORTEOS EN EL BLOG

¡Hola a todos!

Una entrada rápida para recordaros que este mismo martes a las 16:30 finaliza el plazo para apuntarse al SORTEO DE 2 EJEMPLARES DE "EL CRIMEN DEL ÓMNIBUS", así que los rezagados tenéis un par de días para probar suerte. Al día siguiente, miércoles, se darán a conocer los dos ganadores :)

http://inquilinasnetherfield.blogspot.com.es/2017/04/sorteo-2-ejemplares-el-crimen-del-omnibus.html
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Y de paso aprovechamos también para recordaros que tenemos otro sorteo abierto, en este caso de 1 EJEMPLAR DE "NUEVE SEMANAS (JUSTAS-JUSTITAS)", que aunque su plazo termina en 10 días, ya se sabe, a quien madruga... :)
http://inquilinasnetherfield.blogspot.com.es/2017/05/sorteo-1-ejemplar-nueve-semanas-justas-justitas.html
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¡BUEN DOMINGUETE A TODOS Y FELIZ DÍA DE LA MADRE!

viernes, 5 de mayo de 2017

RESEÑA (by MH) ::: EL EXTRAÑO CASO DE LA ISLA PANORAMA - Edogawa Rampo



Título original: Panorama-tō Kidan (パノラマ島奇談)
Autor: Edogawa Rampo 
Editorial: Satori
Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Epílogo: Jesús Palacios
Páginas: 176
Fecha de publicación original: 1926
Fecha esta edición: abril 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17 euros 
Ilustración de cubierta: Suehiro Maruo



 
Hirosuke Hitomi lleva una vida apática y mediocre. Su carrera como escritor no termina de despegar y vive obsesionado con la idea de crear una obra de arte colosal, grandiosa, incomparable, un paraíso utópico perfecto en el que recluirse del mundo. Lamentablemente, semejante proyecto, sin recursos económicos que lo sustenten, no es más que un loco sueño inalcanzable. Sin embargo, el destino se aliará con la muerte para darle a Hirosuke una oportunidad. El fallecimiento de un antiguo compañero de universidad con el que guarda un inquietante parecido físico pondrá a su disposición una inmensa fortuna. Solo es preciso suplantar al muerto fingiendo una suerte de entierro prematuro a causa de una catalepsia no diagnosticada, hacerse con el control de sus finanzas y ponerse manos a la obra con la realización de su delirante utopía. Un plan perfecto en el que solo hay un pequeño detalle puede dar al traste con todo: Chiyoko, la hermosa viuda que se convertirá para Hirosuke en la fruta prohibida de su depravado paraíso.

Bienvenidos a una utopía perversa y exquisitamente malsana, un paraíso artificial donde el amor, el sexo y la muerte se funden y con­funden para deleite de su tirano creador y de los lectores más retorcidos.

No hace falta que me repita, me dejo llevar por las portadas, y la de este libro me llamó con campanillas desde su sitio en la librería. Tiene un algo desasosegante, turbador, a pesar de todo ese colorido. Cuando le di la vuelta y leí la sinopsis, vi que era un clásico japonés de la primera mitad del siglo XX... no sé, tuve que llevármelo. Al acercarme a la caja, el librero me dijo que cuando lo leyera tenía que contarle qué tal, porque tenía una pinta "rara, rara, rara". Palabras textuales. Una vez leído, raro no es quizás la palabra que lo define. Siniestro o espeluznante quizás lo define mejor. O morboso. Escabroso. Bueno, vale, sí... también raro (a ratos). Y eso que la primera mitad del libro no hace presuponer esos adjetivos.

Para quien esté un poco in albis con este autor, tal y como me sucedía a mí, y para que os hagáis una idea de por donde van los tiros, Rampo está considerado el creador de la moderna literatura policial, detectivesca y criminal japonesa. Nada menos. Admiraba mucho a Poe, él está considerado como el Poe japonés, y de hecho Edogawa Rampo, que en realidad es un seudónimo, suena fonéticamente igual que el nombre del escritor norteamericano. Pero el libro que yo reseño hoy no pertenece a su obra detectivesca, sino a uno de los géneros de los que también fue impulsor, el ero-guro nansensu; es decir, el género erótico-grotesco-absurdo (muy habitual hoy en día en mangas y animes y que resulta que en los años 20 ya daba sus primeros pasos).

Nuestro protagonista es Hirosuke Hitomi, un joven que supera los treinta que ni trabaja ni quiere trabajar, que vive de aprovecharse de sus amistades, y que pasa el día tumbado en la cama soñando con la vida que le gustaría tener. Está harto del mundo, de la sociedad, y vive obsesionado con la utopía de vivir en un paraíso terrenal creado por él a su medida, conforme a sus ideales estéticos, en el que pudiese jugar a ser Dios y destruir, crear y modelar a su antojo. Y esto es precisamente eso, una utopía, hasta que se le presenta una oportunidad descabellada: Genzaburo Komoda, compañero de la universidad, enormemente rico y tan parecido a él que solían confundirlos durante aquellos años, ha fallecido. Ni corto ni perezoso Hitomi simula que Komoda ha "resucitado" de entre los muertos, cosa que nadie pone en duda (y esto es lo menos peculiar del libro aunque no lo parezca) pues son casi iguales físicamente y se diagnostica una suerte de catalepsia para explicar la circunstancia, y una vez ocupado el lugar del fallecido, utiliza su enorme fortuna para construir ese paraíso utópico en el que aislarse de la humanidad: la isla Panorama.

Hitomi se encuentra un único problema en su proyecto, uno con el que no contaba: la esposa de Komoda, Chiyoko, de la que se enamora perdidamente. Y esta es la base de la historia, la que se puede contar. Luego está la otra mitad, la que no te esperas una vez comienza a cobrar vida la isla Panorama y ves lo que Hitomi tiene en mente, lo que construye, el paraíso sobre el que quiere reinar como un dios absoluto y autoritario... Hitomi, a pesar de su desidia existencial impregnada del aburrimiento más absoluto, se revela como un ser maléfico, desequilibrado, abocado a la crueldad con tal de hacer realidad su sueño. Erige un mundo cuyas descripciones bambolean entre la fantasía y lo surrealista, un mundo tan saturado y sombrío a pesar de la explosión de colores y del influjo encantador que produce, que seríamos incapaces de soportar su mera visión durante mucho tiempo.

Estamos, por tanto, ante una historia dividida en dos partes totalmente distintas entre sí; hay un punto de inflexión, un antes y un después donde el tono y el género varían notablemente. Una primera mitad con una trama plausible y normal dentro de lo que cuenta que desemboca en una segunda mitad bastante más surrealista, perversa, emocional y trágica. Por lo que luego he sabido gracias al estupendo posfacio de Jesús Palacios, esta es una tónica habitual del autor, pero como este ha sido mi primer acercamiento a su obra, me ha pillado por sorpresa. Y me ha gustado.

Es difícil explicar esta segunda parte, la de la extravagante isla y sus panoramas y la de la complicada relación entre Hirosuke y Chiyoko, sin entrar en detalles que no puedo dar. Baste decir que si la lees no te dejará indiferente. Es imposible que lo haga. Y eso puede tomarse tanto en el buen sentido como en el malo, dependiendo de la disposición del lector.

Esta es de las lecturas retrasadas en las reseñas, y sin embargo tengo todavía pululando por la cabeza las impresiones que me provocó. Es además un libro sorprendentemente moderno para los 91 años de vida que tiene. No parece en absoluto escrito en la década de los años 20. También admito que no es un autor que pueda recomendarse a todo el mundo. Yo al menos no me atrevería a hacerlo, porque es muy inquietante... no voy a decir desagradable, porque no es la palabra, pero sí que construye tramas muy retorcidas. Aun así, y si hablo por mí a nivel personal, me he quedado con muchas ganas de seguir conociendo a este autor. Tanto que de hecho ya me he comprado otro libro suyo, El lagarto negro, que pertenece a la vertiente criminal y detectivesca que menciono arriba, y que promete una historia a lo Sherlock-Moriarty, pero a la japonesa y, rizando el rizo, a lo Rampo... veremos qué me encuentro.


Edogawa Rampo (1894-1965) es el pseudónimo literario de Hirai Taro, creador de la moderna literatura policial, detectivesca y criminal japonesa y máximo representante del ero-guro nipón. 

Nació en Nabari, prefectura de Mie y se graduó en ciencias económicas en la Universidad de Waseda en 1916. En su juventud desempeñó los más variopintos trabajos antes de alcanzar el éxito en su profesión definitiva: escritor y crítico. Durante las décadas de 1920 y 1930, Rampo se convirtió en el más prolífico y popular de los autores de crimen y misterio, alternando numerosos relatos, novelas por entregas y artículos, y revelándose como el escritor más dotado para el género.

Tras sufrir la censura durante la guerra, se dedicó al estudio y la promoción de la literatura criminal en su país, propiciando la creación de la Asociación de Escritores de Misterio de Japón, y a escribir una serie de novelas detectivescas juveniles pro­tagonizadas por su emblemático investigador Kogoro Akechi y el Club de los Chicos Detectives.

Falleció en 1965 dejando tras de sí un prolífico legado literario de historias retorcidas, fas­cinantes y morbosas de las cuales, El extraño caso de la isla Panorama es uno de sus más refinados logros.

martes, 2 de mayo de 2017

SORTEO 1 EJEMPLAR "NUEVE SEMANAS (JUSTAS-JUSTITAS)"

¡Hola a todos!

Ponemos en marcha otro sorteo gracias a la generosidad de P.L. Salvador, que pone a nuestra disposición 1 ejemplar en papel de su novela NUEVE SEMANAS (JUSTAS-JUSTITAS) para que podamos sortearlo entre vosotros.

Os dejamos la portada del libro y su sinopsis, y además podéis leer la reseña que colgamos el pasado lunes en ESTE ENLACE.


Esta es la historia de Bloss Ñejer, un golfo irresistible que siempre vivió de las mujeres porque ellas se lo permitieron. Nació guapo y con talento, pero él no tiene la culpa. Tampoco tiene la culpa de ser escritor. Maldita sea, lo necesita. Necesita escribir. Necesita registrar sus sensaciones en una libreta-diario. Bloss es un canalla, un tipo burlón que le planta cara a la vida enseñando los dientes. Apretando los dientes. El éxito es esquivo y la vida golpea. Pero de uno de esos golpes (un golpe de suerte) nacerá un nuevo estilo literario cuyo poder de seducción va más allá de los lectores y de la propia literatura. Un estilo inimitable que todos imitarán. Un estilo contagioso, indecoroso, sedicioso. El estilo de un hombre al que ya le toca ganar. Así pues, experimentemos...


  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortea 1 ejemplar en papel de Nueve semanas (justas-justitas)
  3. El envío lo realizará el autor (dedicado si así lo desea el ganador).
  4. El sorteo comienza hoy día 3 de mayo de 2017 y termina el 17 de mayo de 2017 a las 16:30 horas (España). 
  5. Puesto que vamos a usar el widget de Rafflecopter, no se posteará un listado de participantes, pero sí comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. El ganador se dará a conocer el 18 de mayo. 
  7. El ganador del sorteo tendrán que ponerse en contacto con nosotras por correo electrónico (lasinquilinasdenetherfield@gmail.com) en un plazo de 72 horas después de dar a conocer el resultado del sorteo, facilitándonos sus datos postales. Si no, tendremos que volver a resortear el libro que no haya sido reclamado.
  8. No es obligatorio tener un blog. No podrán participar aquellos blogs que solo se dediquen a sorteos. Y si os hacéis seguidores solo para participar en el sorteo y luego os borráis, quedaréis descartados para sorteos futuros, que los habrá.
  • Ser seguidor del blog (por GFC).
  • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo.

Una vez hayáis rellenado los dos requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales (hasta 27 para quien pueda rellenar todos los apartados).


¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!

lunes, 1 de mayo de 2017

RESEÑA (by MH) ::: NUEVE SEMANAS (JUSTAS-JUSTITAS) - P.L. Salvador




Título original: Nueve semanas (justas-justitas)
Autor: P.L. Salvador 
Editorial: Pez de Plata (colección Subversiva)
Prólogo: Constantino Bértolo
Páginas: 127
Fecha de publicación: septiembre 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16 euros
Ilustración de cubierta e interiores: Gallota

Esta es la historia de Bloss Ñejer, un golfo irresistible que siempre vivió de las mujeres porque ellas se lo permitieron. Nació guapo y con talento, pero él no tiene la culpa. Tampoco tiene la culpa de ser escritor. Maldita sea, lo necesita. Necesita escribir. Necesita registrar sus sensaciones en una libreta-diario. Bloss es un canalla, un tipo burlón que le planta cara a la vida enseñando los dientes. Apretando los dientes. El éxito es esquivo y la vida golpea. Pero de uno de esos golpes (un golpe de suerte) nacerá un nuevo estilo literario cuyo poder de seducción va más allá de los lectores y de la propia literatura. Un estilo inimitable que todos imitarán. Un estilo contagioso, indecoroso, sedicioso. El estilo de un hombre al que ya le toca ganar. Así pues, experimentemos...


Nueve semanas (justas-justitas) es lo que dura esta historia. Nueve. Ni un día más ni un día menos. Más semanas que esas hace que lo leí, pero es un libro especial. De las reseñas que más me ha costado escribir al sentarme ante el ordenador en mi silloncito en Netherfield. Encima me siento una plagiadora (confío en el perdón del autor [o eso espero]). Y aun así no creo que sepa transmitiros el carácter de esta novela (estoy espesa-espesita-espesota). Ni el del escritor. Mea culpa-culpita-culpota. Pero tenéis que entender lo que os vais a encontrar. Y por intentarlo que no sea, oiga.  Porque esta obra se merece en realidad una reseña sesuda-señorona. Pero de esas ya tiene muchas (Google es nuestro amigo), yo no sería capaz de hacerla y además voy por libre. Así que se hará lo que se pueda, y lo que no se pueda no se hará. Filosofía de la barata-baratita-baratota... Al toro. Por los cuernos.

Ahora que está de moda eso de los aspirantes a chef. De sobra es conocido el concepto de cocina minimalista (en realidad tiene muchos). A mí solo me interesa uno. Ese de servir todos los alimentos separados por piezas para que el comensal una los sabores. Ese. Pues eso es Nueve semanas (obvio el justas-justitas, que se sobreentiende). La deconstrucción de una novela en muchas partes. Tantas como sus protagonistas. Todas presentadas ante el lector en sus pequeñas cucharas-cucharitas-cucharotas. Y es el lector quien debe masticar esas partes juntas para dar forma a la historia. O eso nos hace creer el autor. Pero no es así. Él es quien ha dado forma primero a ese plato estrella. Todo el plato. Con todos sus ingredientes, con su sabor final. Y una vez lo ha cocinado, solo entonces, es cuando lo ha dividido en numerosas partes para presentarlo al refinado paladar del lector. A ver si sabe unirlas y comprenderlas en la boca. Y diréis: así son todas las novelas. Pues no. Porque en este caso es literal. La división es literal ante nuestros ojos. En piezas-piecitas-piezotas. Arquitectura literaria. Entre otras cosas. Metaliteratura. Entre otras cosas. Vigor ideográfico. Entre otras cosas.
Experimentemos. Es un decir. Yo voy a experimentar. Vosotros podéis acompañarme en este viaje, y tal vez terminéis entrando en la historia, aunque no hay nada seguro, ni siquiera ¡yo! sé qué va a pasar de aquí en adelante.
Empezaré poniéndome nombre. Uno especial. Fortuito. Bloss. No está mal. He tecleado al azar. ¿Y cómo es Bloss?
Así comienza todo. El nacimiento como personaje del golferas de Bloss (Blossín-Blossy-Cerdibloss). Que no es un personaje. Lo es, pero no lo es. Se presenta como si lo fuera. Y luego está Dedé. Dedé está escribiendo su primera novela. Bloss es su personaje. Pero Bloss es real y se pone también a escribir. Dedé lee lo que escribe Bloss (no dice que lo lee... lo lee delante de ti). Le gusta. Lo implementa en su novela. Ahora escriben los dos la novela de Dedé. Bloss y Dedé. Bloss es también el tío con el que Dedé se acuesta. Y Dedé se convierte en la musa-musota de Bloss. ¡Se enamora de ella! Y lo que era una novela deja de serlo, porque comienza a ser algo demasido íntimo, demasiado personal. Hay que sacar a Dedé y Bloss de las entrañas de su propia novela. Que se pongan a escribir otra cosa. Algo menos... intrínseco.

Entonces aparece el padre de Dedé (editor). No quiere al golfo de Bloss como yerno. Se hace con el libro. Se lo endosa a uno de sus negros literarios para que lo termine y lo meta en un cajón. Y además le pide que le busque un nuevo novio a Dedé. Pero el negro nos ha salido romántico. Está a favor del amor bladi-bladi-bla. Y quiere su ración de protagonismo. Él también se enamora. Pero no de Dedé. Ni de Bloss. Ni del editor, claro (lo odia). Se enamora de Nené, madre de Dedé, ex-mujer del editor. Y p'alante como los de Alicante. Porque puede parecer que os he contado mucho, pero no os he contado nada. Lo de menos es la historia. Bueno, tampoco es eso. Sí, pero no. Qué difícil es esto. 

Tantos narradores en primera persona como personajes. Escriben. Se leen unos a otros. Se van pasando la historia. Comentan lo que otro personaje ha dicho. Lo corroboran. Lo desmienten. Se ofenden con lo que se dice de ellos. Descubren cosas que no sabían. Corrigen cuando algo creen que no es cierto. Se releen a sí mismos. Se corrigen también a sí mismos. Democracia interpersonajística (yo también me invento palabras). Cotejan datos. Si se les alude, contestan. Cada cual es narrador de su capítulo y hace que la historia avance como quiera. Ya vendrán los demás a leer su parte y actuar en consecuencia. Y ya al final, casi al final, cuando no lo ves venir, viene. La puntilla. Puntilla-puntillita-puntillota. La que solo sabe dar un escritor que ha sido rechazado antes. Puntilla a las editoriales. Puntilla a las mafias editoriales. Puntilla a los premios editoriales. Puntilla a los lectores que nos tragamos todo eso entero-enterito-enterote. Sin agua. Tapándonos la nariz con los dedos-deditos-dedotes. Sin atragantarnos.

Estilo personal-personalísimo. Frases cortas-cortísimas-cortas. Puntos suspensivos. Paréntesis. Corchetes dentro de paréntesis. Llaves dentro de los corchetes dentro de los paréntesis. Diminutivos. Repeticiones. Caústica pura-purita-purota. Sarcasmo prístino-pristinote. Y no os perdáis los nombres. Fluxy, Ekly, Dedé, Nené, Kladd, Yokla, Poklé, Églex...

A veces llegan a tus manos libros de la manera más inesperada. Y tienen un no-sé-qué que te sorprende. Y ya no los olvidas. Se quedan en la cabeza-cabezota. Puede ser por su trama, o gracias a sus personajes. En ocasiones es la narración o, si tienes mucha suerte, un estilo, un carácter. Una personalidad que bombea atronadora desde las páginas. No olvidas el libro ni la voz de su autor. No os engaño si os digo que en este caso es todo eso. Junto. Todo-todito-todo. Todote. Da igual como yo os lo describa. Lo he intentado pero da igual. Porque casi con toda seguridad no habéis leído nada parecido. Y deberíais. Para colmo nombra a Pacino. El de los 70. El que me tiene enamoriscá. Suspirín.

P.L. Salvador (Valencia, 1959) es el pseudónimo de Salvador Pérez López (no es el único Salvador Pérez López, mientras que no hay otro P.L. Salvador).

De naturaleza y posición autodidacta, lleva cincuenta años estudiando por su cuenta y confiesa que, incluso habiendo aprendido muchas cosas, sigue sabiendo poco.

Ha publicado Donde la brisa te habla, El séptimo sentido, Nadando contracorriente, Egregios (Premio I Certamen Literario Imprimátur) y De lobos (divergentes). Con el relato ¿No es un día seductor? ganó el Concurso de Relato Breve Ciudad de Arnedo 2010.

Es el guitarrista del grupo musical Prolýmbux, con el cual ha grabado tres álbumes. 

En la actualidad se gana la vida creando joyas, reparándolas, pero en el pasado trabajó de casi todo.

Su musa se llama Marleen.