miércoles, 25 de enero de 2017

RESEÑA (by MB) ::: MUERTE EN LA RECTORÍA - Michael Innes




Título original: Death at the President's Lodging 
Autor: Michael Innes
Editorial: Siruela (colección Libros del tiempo) 
Traducción: Susanna de la Higuera Glynne-Jones 
Páginas: 276
Fecha de publicación original: 1936
Fecha esta edición: abril 2016
Encuadernación: cartoné
Precio: 19,95 euros 
Ilustración de cubierta: @NRM/Science & Society Picture Library 
Desde el momento en que el rector del St. Anthony's College aparece muerto en su biblioteca, el escándalo está asegurado, pues las únicas personas con motivos para asesinarlo, una legión de excéntricos y grandilocuentes profesores, resultan ser aquellas que tuvieron la oportunidad de hacerlo. Los esfuerzos de sus colegas por ofrecer unas sólidas coartadas que sirvan a la vez para inculpar a sus enemigos académicos, así como sus particulares divagaciones intelectuales, harán que la tarea del inspector Appleby y el agente Dodd no resulte sencilla en absoluto, ya que nada en ese caso es lo que parece a simple vista, ni siquiera la muerte...

Innes tomó como modelo el entorno docente de los antiguos colleges de Oxford que tan bien conocía para componer una esmerada trama detectivesca de corte clásico, a la par que una divertidísima burla de las costumbres de sus eruditos compañeros.

En Muerte en la rectoría conocemos por primera vez al inspector John Appleby, de Scotland Yard (protagonista de al menos otras treinta novelas y docenas de relatos cortos), quien, a través de su elegancia y discreción, nos adentra en el mundo académico por excelencia, el St. Anthony's College, cuyos muros están impregnados de sabiduría y excelencia, y que Innes nos describe como "un submarino dentro de otro": cerrado y aislado del resto del mundo. Solo puedes acceder a su interior por puertas cerradas, cuyas llaves poseen unos pocos privilegiados. 

Una vez que el rector Umpleby es encontrado muerto en la biblioteca entra en escena nuestro inspector Appleby, con quien nos sumergimos de lleno en la vida académica de nuestro college; todos los que viven y conviven en él, y además poseen las llaves que abren sus ilustres muros, son nuestros sospechosos. La lista es muy larga, y si a ello añadimos que son unos cerebros de alto nivel y que, tanto sus coartadas como sus respuestas son pormenorizadas y estudiadas, al final la lectura resulta todo un aprendizaje para el lector... siempre y cuando no te pierdas o te despistes, porque en esta novela hay que estar alerta en cada página.

La historia de Muerte en la rectoría está totalmente impregnada del mundo y vida académica a los que pertenecía su autor. Todas la tradiciones y costumbres de un college inglés están descritas, detalladas y aglutinadas en el libro. Es una novela coral, donde los sospechosos poseen mentes cultas y formadas, pero también aisladas y, de alguna manera, desconectadas de sus semejantes y del resto del mundo. Entre esas mentes tendrá que bucear nuestro inspector, con mayor o menor éxito, para acceder a la verdad.

Este misterio no lo puede resolver cualquiera; el encargado de hacerlo debe reunir unas cualidades que sean acordes al escenario y a la atmósfera del St. Anthony's College, y conocer el ambiente en el que se mueve, porque además de lo que los sospechosos dicen debe estar atento al cómo se dice... y, sobre todo, y más importante, a lo que no se dice. A todo lo anterior hay que sumar que todos nuestros posibles culpables son eruditos cultos e inteligentes, y en ellos la excelencia prima sobre lo demás. Innes lo sabe, y por eso nuestro inspector Appleby reúne todas las cualidades necesarias: discreción, experiencia, técnica, memoria visual, inteligencia y sobre todo una mente que está a la altura de todos los sospechosos en particular y del college en general. 

Michael Innes se recrea en la trama policial y se reserva un papel interpretando al profesor Gott, autor de novelas policíacas que asesora desde su conocimiento al inspector Appleby, enriqueciendo la historia con referencias a clásicos. Así el resultado es una trama muy  complicada, desarrollada en un ambiente cerrado (incluso claustrofóbico) y donde la lista de sospechosos se alarga. Sus declaraciones, caracterizadas por la dialéctica y la lingüística, construyen un libro que no te deja indiferente: toda la investigación rezuma cultura y conocimiento.

Reconozco que el final es lo que más he disfrutado. Y por poner algún pero, diría que queda algún fleco suelto. Me refiero al papel de los estudiantes al principio de la novela; el autor les da un papel activo que no mantiene en toda su subtrama... la resuelve un poco a la ligera.

En definitiva, Innes escribió una novela donde, en principio, puede parecer que está reflejado lo más selecto de la sociedad en cuanto a conocimientos e inteligencia, pero al final te das cuenta que las personas no pueden huir ni ocultar sus egos, sus manipulaciones y sus miedos. Sí, son mentes cultivadas, grandes campos de sabiduría, pero por otro lado son personas frágiles e inmaduras, a los que el aislamiento en que viven les ha impedido desarrollar una inteligencia emocional, y carecen por tanto de los medios necesarios para luchar o controlar ese lado oscuro que posee todo ser humano... y que nuestro inspector, conocedor de la naturaleza humana, sabe que tienen por muy "excelentes" que sean.


John Innes Mackintosh Stewart, más conocido por su pseudónimo Michael Innes (Edimburgo, 30 de septiembre de 1906 - Londres, 12 de noviembre de 1994), fue un escritor, crítico literario y profesor de literatura escocés, conocido sobre todo por sus novelas policíacas.

Stewart frecuentó la Academia de Edimburgo, que tuvo entre sus alumnos a Robert Louis Stevenson. Más tarde estudió literatura inglesa en el Oriel College de Oxford, donde se tituló en 1929, el mismo año que W.H. Auden y Christopher Isherwood. Marchó poco después a Viena para estudiar psicoanálisis freudiano durante un año, y fue lector de inglés en la Universidad de Leeds desde 1930 hasta 1935.

En 1936 abandonó Inglaterra para ser profesor de literatura inglesa en la Univesidad de Adelaida, en Australia. Y, aburrido durante las largas travesías entre Liverpool y Australia, empezó a escribir su primera novela policíaca, Muerte en la rectoría, publicada en 1936 bajo el pseudónimo de Michael Innes. En esta primera novela aparecía por vez primera el descolorido inspector John Appleby, que será héroe recurrente de sus obras hasta 1986; en otros, por el contrario, aparecerá el investigador aficionado Charles Honeybath, pintor de la Royal Academy.

Murió en 1994 a la edad de 88 años en Couldson, una villa del distrito londinense de Croydon.

18 comentarios:

  1. Viendo la portada y el título parece totalmente un libro de Agatha Christie. Por lo que cuentas, parece igual de adictivo que los libros de esta escritora, aunque quizás necesita un plus de atención. Me lo apunto porque ya me había llamado la atención, y ahora aún más.
    ¡Un abrazo!

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  2. Me gusta lo que cuentas porque le saco cierta similitud con los libros de la gran Christie, pero me lo apunto para más adelante porque no quiero comenzar sagas nuevas. Besos

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  3. Lo tengo pendiente y esperando su turno en la estantería. Muy buena reseña chicas.
    ¡Un saludo!

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  4. La maldad de Siruela contra nuestras economías no conoce límites ;-)
    Pues nada, otro que me llevo. Por cierto que no me asusta nada que sea una novela a la que debas estar atenta con las pistas porque se me da fatal descubrir al culpable. Creo que aunque fuese sencillo de descubrir, no lo conseguiría. Así el autor hace que no me sienta tan mal, poniendo las cosas difíciles a todos los lectores.
    Cuando estaba leyendo tus reflexiones sobre la vida académica me he acordado del sublime Gervase Fen, el profe detective pirado de Edmund Crispin, ¡me encanta! Ya sé que no van por ahí los tiros pero así aprovecho para recomendarte "La juguetería errante" (Impedimenta). Bss

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  5. Lo tengo ya en casa, en cuanto le saque un hueco lo leo, ganas tengo.
    Besos

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  6. Esta colección es genial. La verdad que la ambientación y la trama atraen sin duda, espero leer alguno pronto

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  7. Muy buena reseña! El libro pinta bien, pero no quiero acumular más que ya tengo mucho pendiente y unas cuentas novedades a las que he echado el ojo :( Me lo apuntaré a ver si con suerte está en la biblioteca.
    Un beso

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  8. Es como un capítulo de Expediente X, que si pestañeas un segundo ya estás perdido sin remedio. Eso me gusta, son lecturas como juegos. Lo que ya no me gusta es el ambiente claustrofóbico, y mucho menos los flecos aunque parece un pero soportable. Me lo dejo en los por si acaso.
    Besos

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  9. Soy malísima para descubrir a los culpables en este tipo de novelas que me recuerda mucho a las de Agatha Christie. Pero me encantan! Así que me llevo este libro muy bien apuntado, que tiene pintaza.
    Besotes!!!

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  10. Lo leí hace tiempo y me gusto bastante, la verdad es que no he vueltoba leer nada den autor. Besinos.

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  11. Me gusta lo que nos cuentas, pero de momento creo que leeré éste. No me quiero meter en más series. Besos.

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  12. Esta colección de Siruela parece bastante interesante. Quiero leer varios títulos de estos. Me la llevo.
    Besos

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  13. Definitivamente me apetece mucho leer este u otro de esta colección.
    Un beso

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  14. Oh este recuerda mucho a la gran maestra del suspense. Me encantan estos libros. Besos

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  15. ay! ay! ay! que reseñaza, amo esas novelas y disfruto como loca leyéndolas! gracias por traerlas!

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  16. cuando vi el titulo pensé que era P.D. James!

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  17. Hola! Te sigo, mi blog es http://libertaddeloslibros.blogspot.com.es/
    un beso

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