miércoles, 19 de abril de 2017

RESEÑA (by MH) ::: LA JOVEN QUE NO PODÍA LEER - John Harding




Título original: The girl who couldn't read
Autor: John Harding 
Editorial: Alevosía
Traducción: Alejandro Palomas
Páginas: 275
Fecha de publicación original: 2014
Fecha esta edición: 2015
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 22 euros
Ilustración de cubierta: Michael Steden / Palokha Tetiana



Nueva Inglaterra, década de 1890. Un hombre que se hace llamar doctor John Shepherd llega a un aislado manicomio de mujeres para trabajar como ayudante del propietario, el doctor Morgan. Shepherd lucha por ocultar sus secretos más oscuros, pero pronto descubre que estos abundan en el centro. ¿Quién es la mujer que recorre los pasillos por la noche? ¿Por qué lo odia la enfermera jefe? Y ¿por qué no le permiten visitar la última planta del hospital?

Sorprendido por la dureza con que Morgan trata a sus pacientes e intrigado por una de ellas, Jane Dove (una joven amnésica que adora los libros pero no sabe leer), Shepherd se embarca en un experimento para ayudarla. Su pasado le dará alcance mientras intenta resolver la misteriosa historia de Jane y ambos se convertirán en la tabla de salvación del otro.



«El autor siembra esta novela de múltiples misterios y sobresaltos al viejo estilo con un resultado satisfactorio y bien medido».
Daily Mail

Pues hacía cosa de ¿un año? que tenía el libro en la estantería, y no es que lo fuese dejando porque no quisiera leerlo, que la verdad es que le tenía muchas ganas, pero es lo de siempre, van surgiendo unas lecturas que te hacen ir postergando otras. Así que cuando este fue uno de los libros que nos propusisteis para reseñar en el blog (creo que la propuesta vino de MRCastillo), supe que había llegado el momento, sí o sí. 

La historia comienza con la llegada del doctor Shepherd al manicomio para mujeres en el que va a comenzar su labor como psiquiatra. La institución se halla en una isla, en un edificio lúgubre de estilo gótico y desalentador. El director del centro, el doctor Morgan, es partidario de aplicar métodos modernos con las pacientes. Cuando dice modernos se refiere a crueles en muchos casos. Su intención no es la de reinsertar a estas enfermas en la sociedad o permitirles que lleven una vida normal, sino simplemente mantenerlas controladas y sumisas, como si fuesen ovejas, porque ninguna paciente abandona jamás el centro: llegan para quedarse hasta morir. Esto contrasta frontalmente con la filosofía de la Terapia Moral que practica Shepherd, según la cual a los enfermos mentales hay que tratarlos como las personas que son, darles tareas que les hagan sentirse útiles, construirles un ambiente acogedor en el que realizar la terapia, y en última instancia, prepararlos para su vuelta a la sociedad. 

Morgan se ríe de la Terapia Moral y las creencias de Shepherd, y a Shepherd le horrorizan los métodos de Morgan y su absoluta falta de empatía y compasión por las pacientes. Llegan a un acuerdo. Shepherd debe escoger una paciente, y aplicar en ella las prácticas de la Terapia Moral y comprobar si consigue recuperarla para el mundo normal. La elegida es Jane Dove, adolescente con amnesia que posee una particular forma de hablar: su parloteo es totalmente comprensible, pero inventa constantemente muchas de las palabras que utiliza. Y no puede leer. No sabe por qué, pero no puede leer: algo, o alguien, se lo prohíbe. Le horroriza solo pensar en esa posibilidad.

Hasta aquí puede parecer que la historia va de psiquiatría, de tratamientos, de vertientes médicas... sí y no. Sí, porque eso está evidentemente en la trama, aunque de una manera muy superficial. No, porque lo importante no es lo que se cuenta, sino quién nos lo cuenta. Shepherd es el narrador de la historia. Y desde el principio las cosas no cuadran en él. No puede abrir su propia maleta, la ropa le está muy justa, tiene un golpe en la cabeza, su apariencia no cuadra con los años que supuestamente tiene... pronto averiguamos que no es quien dice ser, pero se integra sin problemas en la dinámica del hospital. No es hasta que comienza a hablarnos de su naturaleza oscura, de sus inclinaciones, de sus instintos anormales... que nos damos cuenta de que el misterio no está en que haya suplantado a alguien, que se sabe casi nada más empezar el libro, sino en él mismo, en lo que esconde y en su pasado. La historia encierra una gran paradoja por el personaje en sí y dónde han ido a parar sus huesos.

Poco más sobre la trama os puedo contar sin desvelar nada que no debo. Puede parecer que he contado demasiado hasta ahora pero es más bien lo contrario... he contado lo único que se puede contar de la historia si se quiere hablar algo sobre ella. Quedan muchas sorpresas escondidas porque es de esos libros que hay que leer y sorprenderse con ellos. Y si soy sincera tampoco es que esas sorpresas sean mayúsculas o inesperadas, porque todas las pìstas están ahí para verlas y entenderlas, pero lo ideal es ir acompañando a la narración y seguir sus pautas: puedes intuir las cosas, adelantarte a ellas, pero Harding quiere que lo sepas a ciencia cierta a su manera, y ahí está la gracia del asunto.

Una de las cosas que más he disfrutado del libro es su marcado carácter literario. No llega a ser un ejercicio de metaliteratura, pero el autor plasma su amor por la literatura clásica a cada paso que el protagonista da en la novela. Por encima de todo despunta el bardo; las referencias a Shakespeare son constantes, el amor y devoción del protagonista hacia el dramaturgo son evidentes casi desde las primeras páginas: las referencias a sus obras, la constante alusión a ellas para equipararlas a su situación personal o a lo que observa... Shepherd llega a afirmar que todo aquel que admire al bardo es incapaz de mostrarse insensible o cruel, lo cual no deja de tener su gracia. Dickens y su genialidad también pululan por estas páginas, pero el homenaje más evidente se lo lleva Jane Eyre, cuya esencia campa a sus anchas durante toda la historia. El autor coge una de las subtramas de la obra y la reproduce a su antojo y manera propios sin posibilidad alguna de malentendidos, sin disimulo ni rubor alguno, a plena vista para todos los que conocemos y adoramos este prodigio nacido de la pluma de Charlotte Brontë. De esta especie de homenaje viene buena parte del aire gótico con que se describe la historia. Y en otras novelas esto de hacer uso de obras famosas clásicas me molesta, pero en este libro se nota tanto amor por los clásicos y está escrito con tanto respeto y elegancia que simplemente lo he aceptado y disfrutado como lo que parece ser: un regalo del autor para sus lectores.

La ambientación de finales del XIX quizás solo es palpable en los métodos usados dentro de la institución psiquiátrica, porque más allá de eso cuesta situar la historia en el tiempo que se dice que ocurre... o en cualquier otra época, ya que estamos. Toda la trama, salvo escasas escenas, ocurre dentro del manicomio o en sus terrenos, y solo hay relación directa entre 3 o 4 personajes, con lo que se pierde un poco de contexto temporal por el camino. En cuanto al ritmo, la parte central de la novela frena un poco la cadencia de la historia y se toma su tiempo para encauzarla hacia las últimas cincuenta páginas, donde los sucesos precipitan nuevamente el tempo. Pero el final del libro es el que tiene que ser, y lo remarco porque conforme leía me estaba dando mucho miedo... no sabía si el autor iba a darle un final digno a la historia, si la iba a fastidiar, si iba a estropear todo el trabajo de las más de doscientas páginas anteriores, y para mi alivio no lo hace. En mi cabeza había dos finales posibles y honestos con la historia, y afortunadamente me encontré con uno de ellos.

En definitiva, he disfrutado mucho de la novela, aun a pesar de esos altibajos hacia la mitad de la historia. Tiene un regusto atemporal, a esos libros que si no te dijera nadie nada sobre ellos no sabrías muy bien cuándo fueron escritos. John Harding pertenece a ese grupo de autores británicos de los que apenas nos llega nada en castellano. No es muy prolífico a pesar de su edad, solo tiene 5 obras en su haber, pero vamos, que con las "joyas" que nos llegan a las librerías, no deja de sorprender que ciertos autores de renombre sigan por aquí casi inéditos.

Termino ya. Y voy a intentar cortarme para no hacerlo con otra puntilla de las mías. Voy a intentar no decir que no entiendo cómo no se dio cuenta nadie al corregir el libro de que se responde a una pregunta inexistente y que, por tanto, se comieron una frase que quedó sin traducir... 

John Harding (1951) es uno de los novelistas contemporáneos más versátiles de Gran Bretaña. Nació y creció en un pequeño pueblo del distrito de Fenland, en el condado Isle of Ely (Cambridgeshire), y estudió Literatura Inglesa en el St. Catherine’s College de Oxford. En sus inicios fue reportero y redactor de periódicos y revistas, pero pronto se centró en la literatura como ocupación única. También es profesor de escritura narrativa y mentor de novelistas jóvenes a través de la iniciativa The Writing Coach.

21 comentarios:

  1. La tengo apuntada hace mucho y a pesar de los altibajos que comentas, la valoración conjunta me anima a dejarla en la lista.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Pues había visto esta novela por ahí y no le había prestado atención,la verdad es que tenía una idea bastante equivocada sobre ella y ahora,pues que después de leerte ha pasado directamente a mi lista de deseos a pesar de alguna cosilla que no te ha convencido totalmente.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. La cubierta del libro ya es misteriosa. Podrías pensar que es un libro antiguo. El planteamiento de la obra me parece interesante. Te dan ganas de leerla. Estupenda reseña, Miss Hurst, disfruto lo mismo con tus reseñas que con las de Miss Bingley (pero ya no se me olvidará quién eres tú). Ah, esa puntilla de la que hablas será un error de traducción. Puede parecer una tontería, pero ya hace mucho que huyo de las traducciones (hay tanto libro en castellano), porque aunque el traductor sea bueno, en la traducción siempre se pierde un poco la esencia más literaria de la obra.

    ResponderEliminar
  4. Pues todo lo que nos has contado sobre esta novela me atrae, la verdad. Yo también tengo libros a los que les tenía muchas ganas y por circunstancias los voy dejando, los voy dejando...

    Un besito.

    ResponderEliminar
  5. Leí una reseña de esta obra en el blog de Atalana Un libro junto al fuego, en la que parece que el final no llegó a gustarle del todo. A ti parece que sí te ha convencido, así que me lo apunto, para otra ocasión.
    Una reseña genial.
    Un besazo

    ResponderEliminar
  6. Pues tiene muy buena pinta, me la apunto.
    Besos

    ResponderEliminar
  7. Tengo esta novela en la lista de pendientes desde que me la recomendó albanta (Adivina quién lee) pero de momento no ha entrado en casa. Ahora me pones los dientes largos. Por la sinopsis y la ambientación en 1890 ya me imaginaba la atmósfera gótica ¡pero no me imaginaba que me iba dar tanto miendo con solo leer tu reseña! Ostras, es que cuando explicas eso de que el prota es oscuro y no es quién dice ser, ya me empiezo a poner nerviosita. Y eso que parecía majete así de entrada, con sus terapias morales. Y que, a ver, un manicomio llevado como lo lleva el amigo Morgan (iba a decir Mordor) también da escalofríos: "de allí solo se sale para morir". En fin, que me has intrigado y le has puesto suspense. Y con la pregunta sin contestar del final, más todavía. Bss

    ResponderEliminar
  8. Ay, ¡que tenemos telepatía! Mientras estaba leyendo tu reseña y escribiendo mi comentario... ¡tú estabas leyendo mi reseña de "El canto del cisne" y dejando tu comentario! Nos hemos sincronizado o algo XD

    ResponderEliminar
  9. Pues me encanto léerla. No sé si sabes que hay una precuela que profundiza en la vida de la protagonista. Aunque no se ha traducido al español.

    ResponderEliminar
  10. A pesar de esos altibajos lo leería con ganas. Ya me llamaba la atención porque por fuera es precioso y la sinopsis me atrae, y esa ambientación gótica y la relación con Jane Eyre termina ya de convencerme.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  11. Pues si la recomendación viene de albanta, de Atalanta y también de la vuestra, yo ya no tengo que preguntar nada más.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. No te cortes, que luego soy yo la repugnante de la blogosfera y no puede ser, necesito compañía en el cargo.
    Quién sabe si aquella frase no lo hubiera cambiado todo...seguro que no.
    El libro tiene una pinta estupenda, me chiflan esas historias de manicomio de antaño y me chiflan todavía más los buenos finales y los autores que tienen claro lo que quieren contar y van con todo sin miedo.
    Está en la lista esperando turno.
    Besos

    ResponderEliminar
  13. Hola!
    Desde luego la portada parece muy acertada con lo que cuentas, da un cierto aspecto a libro clásico y si tiene ese aire gótico... Tengo que mirar si lo tienen en la biblioteca que me has dejado muy intrigada con lo que cuentas.
    Besos

    ResponderEliminar
  14. hola! que libro y que portada, muy linda.Espero que jamas nos ocurra nada parecido, que tortura seria!trabajo excelente que compartimos, nos gustan tus lecturas tan raras y fuera de lo comun! saludosbuhos.

    ResponderEliminar
  15. Esta me la apunto porque me ha gustado mucho tanto la sinopsis como tu reseña. Así que ya te contaré.
    Besos

    ResponderEliminar
  16. He visto reseñas más y menos positivas de esta novela, pero en general me llama mucho la atención...y cuando algo me atrae así es porque va a merecer la pena. No puedo negar que lo que más me llama es esa ambientación en la psiquiatría y el secreto que esconde su narrador...pero que además tenga cierta relación con "Jane Ayre" (que no he leído aún) lo hace todavía más interesante. Lo leeré seguro.

    Besitos

    ResponderEliminar
  17. Hola MH
    Pues me gusta todo lo que cuentas... Me horroriza todo el tema de los psiquiátricos en aquellas épocas... Creo que se cometieron barbaries experimentado con los pacientes...
    Pero como te decía me gusta el toque metaliterario, el misterio que conlleva y que el final sea coherente con la historia (que para mi también es importante...)
    Y el autor también lo desconocía... Voy a indagar a ver si está en la biblioteca!! ;)

    ResponderEliminar
  18. No me termina de convencer. Esos altibajos que comentas me frenan bastante. Veremos que hago.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  19. Esa ambientación, ese homenaje literario, la historia en sí... A pesar de esos altibajos, me has dejado con unas ganas tremendas.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  20. Me pasa lo que a Natàlia: no me termina de convencer. Besos.

    ResponderEliminar
  21. A mí me encantó en general, disfruté mucho de la lectura, de su ambientación, de todo. Un besote!

    ResponderEliminar