lunes, 9 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: CLARA - Virginia Gil Rodríguez





Título original: Clara 
Autora: Virginia Gil Rodríguez
Editorial: Autopublicación
Páginas: 104
Fecha publicación: marzo 2019
Encuadernación: rústica
Precio: 3,47 euros (kindle) + 9,36 euros (papel)
Diseño de cubierta: Alexia Jorques
Ilustración de cubierta: Cristina Vázquez


Sí que existe aunque no lo parezca, aunque nadie lo vea. Sí que existe porque duele y quiebra la autoestima de quien lo padece. Como es cauto cuesta identificarlo: no hay gritos ni patadas, no hay puñetazos. Es sigiloso pero aísla y aparta; es peligroso porque no llama la atención. Por eso la madre de Clara no le ha otorgado la importancia merecida, por eso no se lo ha tomado en serio. ¡Si solo parecía ser una simple historia infantil! ¿Cuándo se interviene? ¿Dónde está el límite? ¿Cómo mantener el débil equilibrio entre autonomía y protección? ¿Cuándo empieza el problema a ser más grande que nosotros? Esta es la historia de Clara que, con nueve años, es fuerza creativa en el agua. Y al agua, a la natación sincronizada, se aferrará para superar un problema de acoso invisible, que transformará su vida. Porque cada problema es una oportunidad para evolucionar.Porque la actitud es la clave para crecer como personas.
Este es el segundo libro de Virginia que os traigo al blog. El primero, En la calle Mayor, lo reseñé hace ya cosa de tres años, y para mí supuso una muy buena sorpresa. En el corazón de París, su segunda parte, está en casa pendiente de leer desde hace un tiempo, y aunque le llegará su turno muy pronto, os traigo antes su última novela, Clara, un cuento que habla de algo muy doloroso pero de esa manera que tiene Virginia de contar las cosas: con cariño, sensibilidad y mucha esperanza.

Clara es una niña de nueve años que vive por y para el agua desde que nació, que entrena muy duro para poder dedicarse a la natación sincronizada y que tiene su grupo de amigas, como cualquier otra niña de su edad. Cuando su mejor amiga, Erika, esa amistad del alma que tenemos todos a esa edad y que supone nuestro mundo entero, decide dejar de serlo, Clara ve tambalearse su pequeño universo. Erika no solo le hace el vacío y la aparta de su vida, sino que cuenta cosas sobre ella, se ríe de ella, la humilla... ya no quiere ser amiga de Clara y no permite que nadie más lo sea. Clara se queda sola sin saber muy bien qué ha pasado ni por qué Erika se comporta así, y poco a poco su confianza y la percepción que tiene de ella misma se van diluyendo y transformándose en miedo, inseguridad y soledad.

Clara pone sobre la mesa una de las muchas clases de acoso escolar que existen y que suele pasar muy desapercibida por una de las características que más la definen: la invisibilidad. La exclusión afectiva (o aislamiento afectivo) no solo aglutina las características propias del bullying (hostilidad con apoyo de otros alumnos, duración prolongada de esta actitud, conductas orientadas a acentuar el aislamiento del alumno acosado, uso de la información personal que se tiene de ese alumno para provocar aún más daño, ignorancia por parte del entorno adulto del alumno agredido sobre lo que está sucediendo...) sino que en muchos casos el acosador formaba parte anteriormente del círculo de amistades del acosado. Y esto es muy importante recalcarlo porque a ciertas edades los amigos lo son todo, formar parte de un grupo de amigos lo es todo, y verse expulsado de ese grupo y ser el centro de críticas y humillaciones es algo que a una edad como la de Clara puede tener consecuencias terribles. Porque encima ese que era tu amigo sabe muchas cosas de ti, y puede hacerte mucho daño: sabe donde más te duele y sabe como menoscabar tu confianza poco a poco.

Por tanto estamos ante una situación que no se ve, que se desarrolla a plena luz del día pero no deja huellas ni marcas, y que Clara sufre sola, en silencio y sin exteriorizarlo salvo en su relación con el agua. El uso que hace la autora de este medio para expresar los cambios que se van produciendo en Clara es acertadísimo. Ya no solo cuando habla de la relación de Clara con la piscina, en la que pasa de ser una sirena a no sentir confianza alguna en lo que hace conforme pasan los meses y el acoso se acentúa, sino que cualquier connotación relacionada con este elemento le sirve para dar imagen a lo que quiere expresar: lloviznas, paraguas, gotas, humedades... el agua, con su consistencia maleable, se va adaptando a los cambios anímicos de Clara sin llegar a abandonarla nunca, esperándola.

Resulta curioso comprobar cómo la historia familiar se repite (tanto su madre como su abuela sufrieron también acoso escolar cuando eran niñas), pero sin embargo la madre de Clara no es capaz de detectar las señales ni los síntomas en su hija. Ella pasó por lo mismo, pero ve cómo su hija está cambiando, cómo se está encerrando en su concha, cómo está dejando de lado lo que más ama... y su ceguera adulta le impide sospechar cuál puede ser la causa. Y no hace nada. Tampoco su profesora, una mujer a la que han quitado las ganas de enseñar y que se ha vuelto inmune a lo que ocurre ante sus narices. No, nadie hace nada. Son cosas propias de la edad y sus cambios, está entrando en una edad muy complicada... Dejan tiempo al tiempo, pero el tiempo a veces juega en contra cuando no se tienen armas para enfrentarse a sus embates. Curiosamente el único que detecta que algo no va bien es el padre de Clara, pero está tan ausente del día a día de su hija a causa del trabajo que esa sospecha, esa agudeza, queda en nada.

Aun así, a pesar de todo lo que os cuento, de que Clara es una historia dura, en manos de una autora como Virginia Gil adquiere tintes de cuento en el que su protagonista, a sus escasos nueve años, sufre mucho, muchísimo, pero tiene asideros que le van indicando el camino. Clara pierde confianza en el agua, pero el agua sigue ahí paciente esperando para volver a abrazarla; sus antiguas amigas son crueles, pero otra nueva sabe reconocer en ella todo lo que ella misma ha dejado de ver y es lo suficientemente generosa como para recordárselo siempre que puede; es duro el camino hacia la adolescencia, la madurez, las decepciones y la asimilación de que nada es eterno, ni siquiera esas amistades que lo son todo cuando nuestro círculo social es tan pequeño como nuestra edad, pero esos finales solo son el principio de otras muchas cosas, y ese es uno de los mensajes implícitos en la historia (uno de muchos). También hay mucha esperanza en este libro, esperanza que todos sabemos que no siempre alcanza el mundo real, pero que esta historia hace que sientas muy dentro porque necesitas que Clara salga de ese pozo y que venza al horror.
 
Debo resaltar algo que me ha gustado mucho, mucho, de la historia. La autora en ningún momento pone nombre al motivo, al por qué de repente la amiga del alma de Clara decide dejar de ser su amiga. Ese "ya lo sabes" que ella repite constantemente será la única información que reciba Clara de la caída en desgracia de su amistad y la única informacion que reciba también el lector al respecto. Y es que Virginia sabe muy bien que el motivo no es lo importante... que el motivo, sea cual sea, es totalmente irrelevante, porque ningún motivo justificaría lo que ocurre a continuación. Y no etiquetar ese motivo, o excusa, o lo que sea, es lo que da valor a la historia, lo que la universaliza y pone el foco de atención sobre lo que realmente importa: las consecuencias. Muy inteligente y muy sensible por parte de la autora el evitar caer en algo que seguramente hubiese quitado fuerza e intencionalidad al mensaje final.

Clara está escrito de un modo sencillo, bonito y con frases cortas, precisas y totalmente afinadas. Quien conozca la prosa de Virginia sabe a lo que me refiero: asombra la facilidad con la que es capaz de expresar y transmitir las cosas usando una sencillez narrativa que engaña, porque parece fácil pero de fácil no tiene nada. Sabe cómo llegar al lector y pellizcarle un poquito en el corazón, y Clara es un libro que deberían leer niños, adolescentes, padres y profesores por igual. Porque no todos los niños que se enfrentan al acoso escolar, sea del tipo que sea, tienen la fortaleza interior que tiene Clara, y necesitan ayuda, mucha ayuda, para enfrentarse a él: ayuda, ojos que lo detecten y medios que lo detengan antes de que sea demasiado tarde.



Probablemente nací llena de palabras. He tardado casi 40 años en mostrarlas. Escribo desde que tengo uso de razón, pero creo que fueron unos pequeños ángeles los que irrumpieron en mi vida para trastocarla por completo y darle un verdadero sentido. En proceso de cambio continuo, pero con las palabras y la ilusión como compañeras.

Si quieres estar al tanto de lo que voy escribiendo, puedes hacerlo en: www.virginiagilrodriguez.com. Si además eres mamá tal vez te interese mi blog www.mamaespiritualcreativa.comsobre temas de desarrollo personal y espiritualidad.

domingo, 8 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: EL SECRETO DE CHIMNEYS - Agatha Christie





Título original: The secret of Chimneys
Autora: Agatha Christie
Editorial: Molino
Traducción: Juan A. G. Larraya
Páginas: 240
Fecha de publicación original: 1925
Fecha esta edición: 1983
Encuadernación: rústica
Precio: Descatalogado
https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/p/esta-pagina-la-abro-yo-mh-modo-personal.html
Cuando un viejo amigo le encomienda la tarea de entregar las polémicas memorias de un político balcánico a un editor de Londres, Anthony Cade, que se encuentra en África, ve la posibilidad de hacerse con algo de dinero y regresar a su Inglaterra natal. Pero el paquete contiene, además, unas cartas de amor que han servido para chantajear a la viu-da de un diplomático, que ahora quiere recuperarlas. Lo que parecía un trabajo rápido y limpio acaba convirtiéndose en una peligrosa aventu-ra para Anthony, que se ha inmiscuido en un conflicto político de escala internacional debido a la importancia de los documentos que acarrea. Una inesperada invitación a una mansión llamada Chimneys y el misterioso magnicidio que en ella tiene lugar acaban por poner en entredicho la inocencia del mensajero. Aunque no acudió a la cita en Chimneys, el superintendente de Scotland Yard sospecha de Anthony, por lo que éste deberá investigar por su cuenta para hallar las pistas que le conduzcan al auténtico criminal.
Siguiendo con la buena racha que llevo con este reto de leer en orden toda la bibliografía de Agatha Christie, aquí vengo con la que toca por orden, El secreto de Chimneys, en una de estas ya maravillosas y conocidas ediciones de Molino repletas de Antonios, Jaimes, Jorges, Eduardos, Timoteos, ¡Lucio Carlos!... que son un deleite para la vista. Por ahí se salva algún Bill, quizás porque lo de llamar Guille al pobre ya le pareció demasiado al traductor. En fin, a lo mío: el libro xD.

La historia comienza en Sudáfrica (parte del Imperio británico por aquel entonces, como no podía ser menos), donde coinciden dos viejos amigos, Antonio Cade y Jaime McGrath (... a partir de ahora los llamaré por sus apellidos por razones evidentes). Con solo asistir a su conversación pronto deducimos que estamos ante dos aventureros de esos que se ponen el mundo por montera, que lo mismo se enfrentan a tribus caníbales que se adentran en la selva en en busca de oro. Cualquier cosa antes que una vida convencional, y precisamente por eso Cade acepta la misión que le encomienda McGrath: viajar hasta Londres para entregar un manuscrito a una editorial. Este manuscrito llegó a manos de McGrath tras el fallecimiento de su autor, el conde Stylpitch, antiguo primer ministro de Herzoslovakia, y tras la entrega a la editorial, McGrath cobrará mil libras esterlinas. Es una tarea en apariencia sencilla, pero el problema es que McGrath planea quedarse en África y el plazo de entrega se acaba, así que tras acordar el reparto del dinero, Cade parte hacia Inglaterra con el pasaje de su amigo y, por tanto, bajo su nombre y no el suyo propio. ¿Por qué se complica el asunto? Porque dos partidos políticos herzoslovacos planean impedir (por motivos distintos) que ese manuscrito sea entregado, y Cade empieza a tener que preocuparse por sus pertenencias y/o su vida. Y en medio de todo esto unas cartas que involucran a la bella y encantadora Virginia Revel, viuda de un antiguo embajador inglés en Herzoslovakia, que se verá inmersa en todo este lío con asesinatos de por medio aunque sin traumatizarse demasiado, que para eso es una mujer valiente, inteligente y de armas tomar.

Diréis que vaya sinopsis más larga y cansina... pues he tenido que recortar como si no hubiese un mañana, porque el planteamiento inicial es mucho más complicado que esto. Aun así, creo que más o menos se entiende por donde van los tiros. Y a todo esto diréis, ¿y Chimneys? ¿Tanto rollo y no nos dices qué es Chimneys? Pues Chimneys es la mansión campestre donde se va a celebrar un fin de semana organizado por las altas instancias británicas y que tiene como fin apadrinar el advenimiento del príncipe Miguel de Herzoslovakia al trono, que a su vez favorecería a cambio ciertas explotaciones petrolíferas. Al ser un aparente fin de semana de caza que encubre todo lo demás, hay muchos invitados de todo tipo, condición y nacionalidad. Huelga decir que ese fin de semana no saldrá como estaba planeado, que va a morir gente, que las dobles identidades camparán a sus anchas, que encima entrará en escena un antiguo suceso ocurrido en Chimneys años atrás que todavía colea... pasan muchas cosas en las escasas 240 páginas.

Como veréis, aunque el planteamiento inicial es bastante más rebuscado de lo que es habitual en la Christie (además hay mucha política de por medio, por muy ficiticia que sea), al final la trama desemboca en lo que llegó a ser una de las señas de identidad de la autora (repetida hasta la saciedad incluso en nuestros días): el asesinato en una mansión repleta de invitados, todos ellos (o casi todos) considerados sospechosos hasta que se demuestre lo contrario. A la historia le cuesta un poco arrancar, pero llega un punto que coge ritmo y no solo se lee estupendamente sino que tiene varias sorpresas finales que no se ven venir (pero en modo alguno tramposas; las pistas siempre están ahí).

Debo hacer mención especial al tono ligero y lleno de humor que tiene el libro, que a ratos parece no tomarse muy en serio a sí mismo, y a los diálogos, que ni siquiera la (muy) mala traducción es capaz de estropear. Desprenden inteligencia, dobles sentidos, ironía y, en el caso de algunos personajes como Cade y Virginia, son realmente fantásticos. Se hacen varias alusiones a Sherlock Holmes, la Christie lanza piedras contra su propio tejado al criticar el auge de la novela de detectives y lo muy en serio que se la toman sus lectores (todo siempre con ironía y autocrítica sana), e incluso no falta alguna pulla contra la novela romántica idealizada que se estaba poniendo de moda en aquella época.

El secreto de Chimneys es el comienzo de la serie protagonizada por el superintendente Battle de Scotland Yard, serie que no llegó más allá de cuatro o cinco libros repartidos a lo largo de unos veinte años, así que yo diría que Battle es de los personajes principales de Agatha Christie que más desapercibidos pasan salvo que se esté muy al corriente de la obra de esta autora. Battle es de mediana edad, impasible e inexpresivo cual esfinge y bastante parco en palabras, así que es algo así como la antítesis de Poirot (con el que coincidió en algún caso que me tocará reseñar dentro de... ¿4 años, si sigo a este ritmo con el reto?)... Me estoy riendo yo sola xDDD). No os comento mucho más sobre él porque en este libro tiene su importancia, pero no es un personaje robaescenas, por así decirlo. Es el superintendente a cargo del caso, pero Cade, que ejerce la función de su Watson en algunas ocasiones, le sobrepasa en carisma sin pestañear a lo largo de toda la novela. Él es quien roba la función en todo momento con su carácter y sus frases, y resulta tan atractivo como personaje para los habitantes de Chimneys como para el propio lector.

Lo dejo aquí, que ya sabéis que lo es que sobre el caso en sí y la investigación, no os voy a contar nada de nada. Pistas cuando se habla de estos libros, las mínimas. El secreto de Chimneys es una lectura muy recomendable y sorprendente que demuestra que la Christie no necesitaba a sus pesos pesados para entretener (y mucho) al lector.





Agatha Christie (1891-1976) es conocida en todo el mundo como la Dama del Crimen. Es la autora más publicada de todos los tiempos, tan solo superada por la Biblia y Shakespeare. Sus libros han vendido más de un billón de copias en inglés y otro billón largo en otros idiomas. Escribió un total de ochenta novelas de misterio y colecciones de relatos breves, diecinueve obras de teatro y seis novelas escritas con el pseudónimo de Mary Westmacott.

Probó suerte con la pluma mientras trabajaba en un hospital durante la primera guerra mundial, y debutó con El misterioso caso de Styles en 1920, cuyo protagonista es el legendario detective Hércules Poirot, que luego aparecería en treinta y tres libros más. Alcanzó la fama con El asesinato de Roger Ackroyd en 1926, y creó a la ingeniosa miss Marple en Muerte en la vicaría, publicado por primera vez en 1930.

viernes, 6 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MB) ::: CRIMEN EN DIRECTO - Camilla Läckberg





Título original: Olycksfågeln
Autora: Camilla Läckberg 
Editorial: Maeva
Traducción: Carmen Montes Cano
Páginas: 416
Fecha de publicación: 2010
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 20 euros 
Ilustración de cubierta: Alejandro Colucci

Patrik y Erica siguen disfrutando de su idilio en el pueblo de Fjällbacka, ahora acompañados por su bebé, la pequeña Maja, que ya tiene ocho meses. Mientras la joven pareja está plenamente volcada en los preparativos de su próxima boda, los asuntos en la comisaría, donde Patrik trabaja, siguen su curso rutinario. Pero el alcalde reúne al pleno del ayuntamiento para anunciar la llegada a Tanum de un equipo de televisión para filmar un reality-show bastante escandaloso llamado «Fucking Tanum» que, supuestamente, debería reportar unos jugosos beneficios a la población y que va a suponer en realidad una auténtica pesadilla.

Poco después, Patrik debe investigar la muerte de una mujer, víctima de un accidente de tráfico. Aparentemente la mujer bebió más de la cuenta, pero a Patrick le llaman la atención unas extrañas marcas en el cuello de la víctima y descubre muy pronto que existe una misteriosa relación entre ese crimen y otros asesinatos que tuvieron lugar en el pasado en distintos lugares de Suecia. Al lado de todos los cuerpos había una página del cuento infantil Hansel y Gretel.

Mientras tanto, el productor del programa, consciente de que a mayor escándalo, mayor índice de audiencia, alimenta los conflictos entre el grupo de participantes.
Camilla Läckberg es una de esas autoras que veo por todas partes, ya sea en librerías o en hipermercados, estemos en verano o en invierno... su nombre siempre esta ahí, marcado en la portada de su último libro. Y de tanto verla pues pasa que se había vuelto invisible a mis ojos y desviaba mi atención a otros libros que por una cosa u otra me atrapaban. Tampoco es cuestión de criticar a una escritora porque sea prolífica y superventas, simplemente cuento todo esto para justificar de alguna manera que todavía no me hubiese estrenado con Camilla Läckberg.

Y aquí estoy, empezando la saga del policía Patrik Hedström y la escritora Erica Falck por el cuarto libro, Crimen en directo. Con esta novela viajamos a tierras nórdicas, concretamente a un pueblo de Suecia, Fjälbacka, donde nuestra pareja protagonista policía-escritora reside junto a su bebé de ocho meses, Maja. Además de la crianza de su hija y de sus respectivos trabajos, están absorbidos por los preparativos, un tanto retrasados, de su inminente boda. Con todo y con esto, ambos intentan compaginar todas sus facetas vitales al tiempo que intentan disfrutar de su vida familiar y de su vida en pareja.

A estos pequeños dramas cotidianos se va a sumar la llegada al pueblo de un equipo de televisión que grabará en directo un reality-show, Fucking Tanum, un programa un tanto escabroso y escandaloso que vive por y para las miserias humanas pero que, según el alcalde, traerá grandes beneficios al pueblo. Por otro lado se produce un accidente de tráfico con resultado de muerte: una mujer, madre de una hija adolescente, muere, y todos los indicios apuntan a que no parece una accidente fortuito y que se debe investigar más a fondo.

Patrik y su equipo (Martin, Gösta, Annika, Mellberg y la nueva incorporación, Hanna Kruse) estarán muy ocupados intentando diversificar sus fuerzas, pues por un lado deben investigar este accidente tan raro y por otro lado se debe garantizar la seguridad ciudadana y la de los concursantes del reality. A partir de este momento entramos en dinámica: la trama principal se bifurca cuando comienzan a llover los cadáveres en esta sencilla comisaría. Para no desvelar mucho más diré que un concursante del programa morirá en trágicas circunstancias, y que además irán apareciendo y emergiendo otros casos similares a los de la mujer del accidente que harán que los policías busquen las posibles conexiones.

Reconozco que la trama policial es un tanto previsible y desde el principio intuyes todo lo que va a pasar o suceder, pues la autora te lo da de alguna manera masticado sin dejar demasiado margen para el factor sorpresa. Pero lo que a mí me ha enganchado de mi olvidada autora ha sido sin duda toda la cotidianidad de la que está impregnada el libro: esas tazas de café que los distintos personajes se toman, los paseos por la naturaleza, las conversaciones domésticas que, junto a sus pensamientos más íntimos, me hacían alcanzar un bienestar y una manera de enfocar la lectura sencilla y relajada... Vivir mi momento Hygge literario, disfrutar de las pequeñas cosas que la autora aporta y describe con su estilo claro y sencillo, trasladarme a Suecia, a su pueblo...

En Crimen en directo, Camilla Läckberg sabe equilibrar toda una espesa y engrosada investigación policial, la ciencia forense y la psicología del asesino con la sencilla vida de un pueblo sueco, la de sus habitantes y los distintos momentos vitales por los que estos transcurren, dejándome con la sensación (o mejor dicho la certeza) de que repetiré y, por tanto, seguiré asomándome a la vidas de todos ellos.



Camilla Läckberg (1974, Fjällbacka, Suecia) es la exitosa autora de la serie de Los crímenes de Fjällbacka, de la que se han vendido hasta la fecha más de 23 millones de ejemplares en todo el mundo. Los libros de Läckberg transcurren en su lugar de nacimiento o sus alrededores, Fjällbacka, una pequeña ciudad de la costa occidental sueca, y sus protagonistas son el policía Patrik Hedström y la escritora Erica Falck. La temática de sus libros parte siempre de un asesinato, y durante su investigación van surgiendo los secretos y miserias de sus protagonistas, habitantes de Fjällbacka. En ocasiones se remonta al pasado para encontrar los orígenes y causas de los crímenes.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: DARIEN, EL IMPERIO DE SAL - C. F. Iggulden





Título original: Darien, Empire of Salt: Book One 
Autor: C. F. Iggulden
Editorial: Duomo
Traducción: Antonio-Prometeo Moya 
Páginas: 368
Fecha de publicación: junio 2019
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 19,90 euros
Diseño de cubierta: Larry Rostant
DOCE FAMILIAS, UN ÚNICO TRONO

La ciudad de Darien se encuentra en el corazón de un imperio a punto de extinguirse. Doce familias mantienen el orden gracias al control del monarca, a las alianzas y a las intrigas, aferrándose a una paz voluble que se desmorona. Los habitantes de la ciudad soportan una realidad que no pueden cambiar.

Sin embargo, viejas disputas desembocan en un complot para matar al rey, una conspiración que convocará a seis forasteros a la ciudad: Elias Post, un cazador, Tellius, un viejo espadachín expulsado de su hogar, Arthur, un niño que no habla, Daw Threefold, un chancero y jugador, Vic Deeds, mercenario sin remordimientos, y Nancy, una chica cuyo talento podría ser la ruina de todos.

Su llegada a las murallas de la ciudad con el ocaso desatará una serie de acontecimientos explosivos. Antes de que el sol vuelva a levantarse, juntos forjarán el destino del Imperio de sal.


BIENVENIDOS A LA CIUDAD DE LOS PRODIGIOS 

Conn Iggulden es muy conocido en España por su tetralogía de la Guerra de las Dos Rosas, serie que yo me muero por leer pero que, en un alarde de coherencia raro en mí, he pospuesto hasta leer otra trilogía que tengo en la estantería sobre la misma temática y que lleva esperando ya al menos tres años. Vamos, que Darien, el Imperio de Sal es lo primero que leo de este autor, y además es una novela que se aleja totalmente del género histórico y se adentra en el de la fantasía. A mí este género no me supone ningún problema ni salirme de mi zona de confort: he sido lectora habitual de fantasía adulta durante muchos años, y supongo que eso sorprenderá a quien solo me conoce de este rincón en Netherfield, porque la verdad es que traigo poco del género. Esto solo se debe a que ahora leo mucho menos, pero no a que no me guste la fantasía. Por eso precisamente, porque me apetecía reencontrarme con un género que tenía abandonado hace un tiempo, me sumergí de lleno en Darien.

Darien es una ciudad que pertenece a lo que antiguamente se conocía como el Imperio de Sal. Es la capital de dicho imperio, y aunque por ello se le pueda considerar la ciudad de las oportunidades, también es una ciudad muy dura que no siempre trata bien a sus habitantes y en la que la supervivencia se logra como se puede y peleando por ella cada día. Está gobernada por doce familias y al frente de ellas un rey marioneta, cuyo antecesor, su padre, fue asesinado en su presencia y que por ello se dedica a los lujos, las mujeres y sus caprichos sin afrontar sus responsabiliades como monarca. La paz es inestable y pende de un hilo. 

En este contexto vamos a seguir principalmente tres historias, en cada una de las cuales se nos presenta a dos personajes importantes para la trama. Por un lado la de Elias Post, cazador que posee un don oculto que en determinado momento tendrá que usar en público obligado por las circunstancias, con la mala suerte de que Vic Deeds, mercenario al servicio del capitán del ejército de Darien, será testigo de ello y verá en Elias el arma que andaban buscando para llevar a cabo un temerario plan. Por otro lado tenemos al anciano Tellius, que da cobijo y alimento a una buena tribu de niños y adolescentes a cambio de los objetos que roban, y que anda escondido desde hace años por causas que iremos descubriendo. A su puerta llega un niño de no más de diez años que no habla y al que bautiza como Arthur, que pronto demostrará habilidades que escapan a la comprensión del anciano y cuya identidad se revelará esencial en el devenir de los acontecimientos. Y por último seguimos a Daw Threefold, que usa la magia con diversos objetos que le proporciona su hermano y que acaba de pasar la noche con Nancy, una hermosa joven que también pronto descubriremos (tanto nosotros los lectores como ella misma) que posee un don que permitirá a Daw emprender una aventura que había tenido que posponer hasta ese momento.

La novela está dividida en dos partes. La primera, la más larga y que ocupa dos tercios del libro, es la que hace evolucionar todas esas historias que os comento arriba hacia un punto común, aquel en el que empieza realmente la acción de la novela y que determinará el futuro de la trama.  Se dice en la propia sinopsis, existe un complot para matar al rey, y con esta perspectiva en mente se va incrementando el ritmo narrativo hasta llegar a la segunda parte, la que ocupa el último tercio del libro, cuyo tono es completamente distinto y en el que tanto la acción como lo que va sucediendo en los distintos cambios de escenario dan sentido y propósito a todo lo que hemos leído hasta ese momento. En esta segunda parte también entran en escena nuevos personajes que intuimos serán muy relevantes en las siguientes novelas de la trilogía, pues no solo los conocemos a ellos sino la magia inherente y exclusiva de las familias a las que pertenecen.

Darien está ambientado en una época imprecisa que en ciertos momentos tiene tintes que recuerdan a nuestro Medievo, pero realmente cuesta asociarla a un periodo concreto equivalente al nuestro. Se hace alusión a una plaga con todos los síntomas de la peste negra; se incide constantemente en el uso novedoso de las armas de fuego (tan novedoso que ni siquiera ha llegado a los ejércitos y la gente se sigue sorprendiendo al verlas); se habla de la Diosa como sustituta del que intuimos es el Dios de los cristianos (incluso se llega a hacer alusión a Jesucristo de manera velada); también se alude a los Césares romanos... Y en este mundo impreciso el uso de la magia es primordial y aceptada, aunque se habla de una magia algo devaluada que nada tiene que ver con la magia poderosa y ancestral que existía en tiempos del Imperio de Sal.

El libro se lee solo, la narración es fluida y ágil, y realmente el mundo que ha creado Iggulden no es nada complicado (al menos de momento), haciendo de esta historia una lectura muy fácil de seguir para quienes no están acostumbrados a leer este género, le tienen un poco de respeto o simplemente no les hace mucha gracia. Se lee muy fácil, de verdad. A esta falta de complejidad se suma que este es el inicio de una trilogía y el autor se lo toma con calma a la hora de introducir la historia. Conocemos algo del mundo de Darien pero no demasiado, se nos habla de doce familias pero solo llegamos a conocer cuatro, sabemos que la magia forma parte esencial de este mundo pero no sabemos cómo ni por qué, sabemos que el antiguo Imperio de Sal desapareció como tal y con él una magia mucho más poderosa que la actualmente prima en el imperio, pero apenas se nos cuenta nada de los motivos... Lo dicho, un inicio de serie que dosifica mucho la información y cuya función principal es no solo presentar a algunos personajes que se presuponen esenciales durante toda la serie, sino la de llevar la historia a un punto clave en el que realmente va a empezar a cocerse la trama venidera y que es lo que creo que le interesa desarrollar al autor. 

Por todo esto, hay que dejar claro que este es el Primer Libro de la historia de Darien y que queda mucho, muchísimo, por descubrir del mundo del Imperio de Sal. Se cierran algunas tramas (sobre todo la que dirige en todo momento el devenir de la historia), pero otras se abren de un modo evidente a la espera de su desarrollo en la segunda entrega. Ya tenemos a los personajes principales, pero ahora queda conocer al resto de familias, ahondar en el sistema mágico que rige este mundo y, sobre todo, ver hacia dónde se encamina la historia tras lo que sucede en esta primera novela.

Lo dicho, me ha parecido una novela muy entretenida que va de menos a más en cuanto a ritmo y que está dirigida a todo tipo de lector. No hace falta ser un entusiasta del género fantástico para disfrutarla porque el mundo que crea el autor es bastante sencillo y sin demasiadas aristas que compliquen sus comprensión. Si no pasa nada yo seguiré con el mundo de Darien, que debo confesar debilidad por un personaje concreto del libro y tengo mucha curiosidad por saber hacia dónde avanza su trama :)

C. F. IGGULDEN es el pseudónimo utilizado por el autor del bestseller mundial La guerra de las Dos Rosas, Conn Iggulden. Nacido en la capital británica en 1971, estudió Filología Inglesa en la Universidad de Londres y fue docente durante siete años, hasta que decidió dedicarse a la escritura de manera exclusiva. Irrumpió con fuerza en la escena literaria con sus novelas históricas, convirtiéndose en uno de los autores más leídos del momento. Sus libros combinan imaginación, historia y aventuras. Ha escrito sobre Gengis Kan y el Imperio romano, entre otros temas. En la actualidad, vive en Hertfordshire con su esposa y sus hijos.

lunes, 2 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: MAXIMILIEN HELLER - Henry Cauvain




Título original: Maximilien Heller 
Autor: Henry Cauvain
Editorial: dÉpoca
Traducción: Eva María González Pardo
Prólogo: Susanna González y Rosa Sahuquillo
Páginas: 210
Fecha publicación original: 1871
Fecha esta edición: abril 2015
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 21,90 euros
Imagen de portada: Portrait of Joseph Chamberlain (1886)
Ilustraciones interiores: Iván Cuervo
 
Booktrailer de la editorial
 
En 1871 se publicó una novela cuyo protagonista era un detective privado adicto a las drogas, misántropo, prodigiosamente dotado para la observación y la deducción lógica, experto en química y en las ciencias forenses de la época. Era un maestro del disfraz y sus audaces hazañas eran narradas por su amigo y confidente, un médico.Otro doctor, su maléfico rival, aterrorizaba y fascinaba por igual a nuestro héroe.

Contrariamente a las apariencias, este retrato no es el de Sherlock Holmes, ni tampoco nos referimos al Dr. Watson o al Dr. Moriarty, las inmortales criaturas creadas por Conan Doyle. El retrato describe al héroe de una novela francesa titulada Maximilien Heller, publicada en Francia en 1871, dieciséis años antes que la primera investigación del célebre detective inglés.

Inicio (más o menos, a medio gas...) la rentrée bloguera con una lectura que realmente es una relectura. Leí Maximilien Heller el año que salió, allá por 2015, pero como el blog no abrió sus puertas hasta finales de ese mismo año, no os pude traer en su momento mi opinión. Aprovechando que en nuestro reto anual particular (ese en el que vosotros nos recomendáis lecturas cada año) alguien nos propuso este libro, he vuelto a leerlo y aquí os traigo mis impresiones.

Estamos en el París de la segunda mitad del siglo XIX. Maximilien Heller es un abogado y filósofo harto de la vida y de sus congéneres que languidece deprimido en una habitación que no abandona desde hace dos años. Un buen día llama a su puerta la policía pidiéndole que les acompañe a la habitación de su vecino de rellano, quien está acusado de asesinato y de robo y que, de ser considerado culpable, perderá la cabeza en la guillotina. La policía quiere que Heller les informe sobre lo que haya visto u oído en esa habitación, pero con lo que se encuentran es con un joven que no solamente no cree en la justicia ni en los métodos policiales, sino que está seguro de la inocencia del detenido y que vuelve a hacer gala de toda esa energía que había perdido cuando pone a trabajar sus capacidades deductivas para encontrar al verdadero culpable.

Desde la propia sinopsis se incide en la que sin duda se trata de la razón principal de su publicación en España, y es el más que evidente parecido entre los personajes de Maximilien Heller y Sherlock Holmes. Lo interesante de este asunto está precisamente en lo inesperado: que la novela original es Maximilien Heller, publicada dieciséis años antes que Estudio en escarlata, y que de haber un personaje inspirado en otro, sería precisamente Sherlock Holmes el que saldría perdiendo, y no al contrario. Pero antes de adentrarme en eso permitidme que os hable de la novela y su trama por sí mismas, que bien lo merecen.

La novela está dividida en tres partes. En la primera, narrada por un doctor que acaba de conocer a Maximilien Heller (por ir abriendo boca con las coincidencias xD), conocemos cómo se ven involucrados en este asunto, las circunstancias del asesinato, las primeras investigaciones de Heller y comenzamos a familiarizarnos con el personaje. En la segunda parte cambiamos totalmente el tono y, sin querer estropear nada del argumento, os puedo decir que dejamos la narración del médico y pasamos a una epistolar en la que Heller escribe al susodicho médico y le cuenta sus andanzas y descubrimientos. Esta parte tiene un tono más misterioso, con algún punto incluso gótico y también más aventurero, con más acción. Y tras la resolución del caso tenemos la tercera parte, que funciona a modo de epílogo para darle un cierre no a la historia en sí, sino al propio personaje de Heller, para que el lector sea consciente de la evolución del personaje y las diferencias entre el Heller que conocemos depresivo tirado en un sofá y el Heller que resurge tras la investigación del asesinato de Brehat. Este epílogo yo creo que puede dividir al lector, habrá gente que lo considere necesario y gente que no... a mí particularmente me gusta, y además me parece que este epílogo es uno de los aspectos que más alejan a este personaje de Sherlock. Jamás veríamos este epílogo en una novela del de Baker Street :)

Heller ejemplifica al detective no profesional, solitario y extremadamente inteligente que se ha hecho famoso hasta nuestros días. Él es el rey de la función por encima del criminal y la víctima, y él, lo que hace, cómo lo hace, hacia dónde le lleva todo esto, es lo que interesa sobremanera al lector. Es un erudito y filósofo que se considera incomprendido y al margen de la sociedad, a la que no entiende ni perdona por sus debilidades, y que vive consumido por la fiebre del genio que no encuentra su sitio. Cuando se adentra en el mundo detectivesco, trabaja con hechos, jamás con suposiciones, y siempre utiliza un método que jusitifique sus aseveraciones. Su confidente y biógrafo de sus andanzas es un médico anónimo que usa para dar voz a todo lo que se le pasa por la cabeza y a todo lo que va descubriendo. No tiene miedo a nada, es intrépido y, una vez se le presenta un motivo serio que le impulsa a la acción, quedan atrás las fiebres y las melancolías que le mantenían aferrado a los confines de su salón.

Y todo esto nos conduce al quid de la cuestión... ¿se inspiró Arthur Conan Doyle en Maximilien Heller para crear al archifamoso Sherlock Holmes? Si me preguntáis mi opinión (y si no me la preguntáis da igual, os la voy a dar, que para eso estoy aquí xD), os doy un sí rotundo. En vista de todas las características, idiosincrasias y semejanzas presentes en este libro, lo complicado sería creer que no se inspiró en él. Dos personajes no pueden parecerse tanto por casualidad y magia potagia. Heller es taciturno, neurótico, obsesivo, adicto a las drogas (en este caso el opio), avezado en química, brillantemente capacitado para la observación y la deducción, experto en el uso del disfraz, su confidente es un médico y este mismo médico es el encargado en buena parte de la narración de contar la historia... es que por ir más alla en las semejanzas, no solo usa los servicios de varios niños cuando tiene necesidad de ciertos encargos y recados, sino que su antagonista digamos que recuerda en algo a Moriarty (sin querer dar muchos más datos). Sí, claro, solo podemos hablar de hipótesis, todo esto es algo que jamás se podrá probar, pero si sois de los que como yo creéis que las casualidades no existen, y más cuando son tantas y tan rotundas... pues eso, que no se puede añadir mucho más. Es además una teoría que, por mucho que nos pueda sonar a nueva, pulula desde hace muchos años dentro de los círculos de expertos sobre Sherlock Holmes, y tal y como se confirma en la introducción de la novela, ni siquiera ellos son capaces de negar la mayor. Las sospechas existen desde hace mucho tiempo, y es lo que hay.

Todo esto no quita para que Doyle cogiese todo esto, pusiera en marcha su genio y crease un personaje inmortal que Cauvain, obviamente, no supo o no pudo crear. ¿Devalúa eso la creación de Sherlock en sí misma? No, en absoluto, porque es una versión 10.0 de Maximilien Heller. A mí lo que realmente me da pena es la demostración, una vez más, de la injusticia que a veces prima en el mundo literario. Henry Cauvain creó en su primerísima novela un arquetipo de personaje que, mejorado y evolucionado, ha llegado a ser historia de la literatura, pero a él ni siquiera podemos ponerle cara porque al parecer no ha llegado ni una triste foto suya hasta nuestros días. Jamás conoció la fama como novelista, pero creo que todos los que amamos los clásicos policíacos en general, y el mundo de Sherlock Holmes en particular, le debemos mucho.

Termino. El libro, más allá de su valor como prueba de que Sherlock Holmes no nació exclusiva y enteramente de la imaginación de su autor, funciona solo y bien por sí mismo, y merece mucho la pena sobre todo por su personaje principal. Es cierto que al lector actual esta trama podría parecerle algo ingenua porque no has llegado a la mitad del libro cuando ya te imaginas quién es el culpable sin problemas (y aciertas), pero aun así Cauvain se las arregló para dar forma a un libro muy entretenido, que se lee casi en tres sentadas gracias a una prosa ágil y muy fluida (característica que suelen compartir casi todos los clásicos policíacos franceses que yo he leído hasta ahora) y que vuela entre las manos. Ya os digo que es mi segunda lectura de la novela y la he leído con el mismo interés que la primera vez, como si no supiera lo que me iba a encontrar en ella. La edición de dÉpoca es como siempre fantástica e ilustrada, y merece mucho la pena.


Henry Cauvain (1847-1899) llevó una doble vida como alto funcionario y escritor. Su carrera como novelista comenzó con la obra que nos ocupa, «Maximilien Heller», publicada por primera vez en 1871, que obtuvo un éxito considerable y fue reimpresa repetidamente en años posteriores.

Seguidamente publicó una serie de novelas históricas entre las que destacan «Le chariot d'or» (1875), «Le Roi de Gand» (1877) y «Le Grand Vaincu» (1883); y escribió, así mismo, otras novelas de misterio entre las que podemos destacar «Un cas de folie» (1882) y «La Main sanglante» (1886).
Cauvain también colaboró con varios periódicos a lo largo de su vida, aunque su actividad principal siempre fue la de alto funcionario de Hacienda, carrera que concluyó como tesorero general en Annecy y Evreux. Murió en Lausana en 1899, a los 52 años.

Su detective privado, Maximilien Heller, prefigura el personaje de Arthur Conan Doyle, «Sherlock Holmes».