miércoles, 21 de junio de 2017

TESOROS EN EL DESVÁN #2 (by MB) ::: EL BARBERO Y OTROS CORAZONES SOLITARIOS + LAS CARTAS DE VÉRONIQUE

Título original: The Matchamaker of Périgord
Autor: Julia Stuart
Editorial: Random House Mondadori
Traducción: Laura Manero Jiménez
Páginas: 352
Fecha de publicación: 2009
Encuadernación: rústica
Precio: 8,95 euros 
Diseño de cubierta: Random House Mondadori


Una brisa perpetua recorre las calles de Amour-sur-Belle, una aldea tan fea que ni ni los ingleses quieren vivir en ella. Guillame Ladoucette, el barbero, se ve obligado a cerrar su negocio ya que sus clientes, cada vez de más edad, se están quedando calvos. Como solución monta una agencia de citas pues, pese a su nombre, el amor es la única cosa que le falta a Amour-sur-Belle, donde las viejas enemistades nunca llegaron a cicatrizar.
 


Si nos apetece salir de casa, conocer otros lugares, degustar una cocina rica en productos naturales, orgánicos y ancestrales, mi sugerencia es sin lugar a dudas visitar Amour-sur-Belle, un pueblo perteneciente a la comarca del Périgord (Francia). Aunque en el libro se nos dice que es uno de los pueblos más feos de la comarca, a mí no me lo parece; de hecho creo que contiene todos los ingredientes para opinar lo contrario, empezando por sus peculiares y maravillosos habitantes, entre los que destaca Guillaume Ladoucette, barbero y hombre emprendedor que ha alcanzado las cotas más altas en su oficio. Cuando las modas cambian, o simplemente los clientes van perdiendo la melena, estudia su situación, innova, realiza un plan de empresa, observa y aplica todos los techos de mercado que no se han cubierto en su pueblo, descubriendo una de sus principales carencias: el amor.

Así arranca su nueva empresa, una agencia de citas, y todas las vidas de sus vecinos cambian, se oxigenan y, en definitiva se transforman, pues los roles cerrados, las costumbres adquiridas o heredadas ya no serán los motores que mueva sus días y sus decisiones. Ahora será Guillaume el que les hará superar sus naftalinos recuerdos para adaptarse a los nuevos tiempos.

Como no quiero convertir una recomendación en una reseña, solo queda decir que recomiendo El barbero y otros corazones solitarios porque disfruté cada página, personaje, plato y situación que Julia Stuart escribió, y todo ello sin dejar de sonreír o carcajear.

Guillaume Ladoucette se limpió sus delicados dedos en la pernera del pantalón antes de introducirlos en el bote de cristal. Mientras los meneaba en la fría grasa resbaladiza, notó que tocaba un tobillo y se le hizo la boca agua.

Título original: The French Postmistress
Autor: Julia Stagg
Editorial: Roca
Traducción: Mª del Puerto Barruetabeña Díez
Páginas: 368
Fecha de publicación: 2014
Encuadernación: rústica
Precio: 5,95 euros
Diseño de cubierta: Mario Arturo
Cuando la oficina de correos se incendia, Véronique intenta influir entre sus contactos para encontrar una nueva ubicación. Pero los habitantes de Fogas están demasiado ocupados para aliarse en su causa. El alcalde Serge Papon, abrumado por el dolor de la muerte de su esposa, ha perdido su joi de vivre, así como su interés por la política (y los croissants) de Fogas, y parece que el infatigable teniente de alcalde Christian, cuya tendresse por Véronique lo convierte en su habitual protector, muy pronto dirá au revoir al pueblo. Si a esto lo sumamos la controvertida iniciativa del gobierno para reintroducir osos en el área, los habitantes de Fogas se convertirán en los testarudos que atenten contra el normal desarrollo del bendito Tour de Francia, y hasta contra la existencia de Fogas mismo. 


Para mi segunda recomendación seguiré el hilo conductor de la primera: viajaremos a un pueblo francés, esta vez localizado en los Pirineos más auténticos y profundos, desmarcándonos así de las transitadas rutas turísticas, y lo hacemos de la mano de una autora inglesa, Julia Stagg. 

Una oficina de correos puede no parecer tan importante, pero para un pueblo cuya población se ha desangrado significa la supervivencia del mismo, el mantenimiento de su localidad e individualidad. ¿Cómo puede llegar a pasar algo así? Simplemente se van cerrando las casas, se trasladan los servicios, ya no hay niños... hasta que al final el único habitante muere o cierra su puerta y se larga. Véronique ve peligrar su puesto de trabajo al tiempo que su pueblo se va desmembrando y su alcalde pierde las ganas y la ilusión por su persona y por su pueblo. Fogas, para Véronique, supone el "ikagai": la razón de vivir, el factor determinante para su supervivencia y su felicidad y, por tanto, como ciudadana activa y ejemplar, luchará y luchará para sacar de esa inercia paralizante a todos sus vecinos, haciendo todo lo posible y lo que a priori parece imposible... y una de las primeras acciones será rescatar y resucitar a su alcalde.

Recomiendo Las cartas de  Véronique por ser una historia tan entretenida y bonita, por la ambientación, los Pirineos en estado puro y primigenio, sus recios personajes y, sobre todo, por la narración sencilla, ágil y dinámica de Julia Stagg, que ya me había conquistado con su anterior libro de L´auberge. Un hostal en los Pirineos.
Por encima de los verdes valles de Ariége-Pyrénées, en un rincón de Francia fronterizo con España y Andorra, había un hombre sentado junto a un pequeño claro, esperando, con sus largas extremidades flexionadas de forma incómoda y el vaho de su respiración formando nubes blancas entre el colorido follaje que le ocultaba.

lunes, 19 de junio de 2017

RESEÑA (by MH) ::: DESAPARECIDO - C. L. Taylor



Título original: The missing
Autora: C. L. Taylor
Editorial: Duomo (colección Los Imperdibles)
Traducción: Begoña Prats Rojo
Páginas: 440
Fecha publicación original: 2016
Fecha esta edición: mayo 2017
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 19,80 euros 
Imagen y diseño de cubierta: Opalworks BCN
QUIERES A TU FAMILIA.
TE HACEN SENTIR SEGURO.
CONFÍAS EN ELLOS.
PERO ¿DEBERÍAS?

Cuando Billy Wilkinson, de 15 años, desaparece en mitad de la noche, su madre, Claire, se culpa a sí misma. No es la única en hacerlo. No hay un solo miembro de su familia que no se sienta culpable, y los Wilkinson están tan acostumbrados a guardar secretos entre ellos que la verdad no empieza a salir a la superficie hasta seis meses después. Claire está segura de que sus amigos y su familia no tienen nada que ver con la desaparición. El instinto de una madre nunca se equivoca... ¿O sí?


Un buen thriller en verano no hace daño, que diría aquel, y a 40 grados apetece algo que entre fácil y sea fresquito... pues eso es Desaparecido

Cuando conocemos a la familia Wilkinson, han pasado seis meses desde la desaparición del hijo pequeño, Billy. Seis meses en los que no han recibido ni una sola noticia de él, con lo que no saben a ciencia cierta si se ha marchado por voluntad propia o si alguien se lo ha llevado. Seis meses en los que han tenido que pasar por muchas fases, tanto a nivel personal como familiar, para adaptarse e intentar reconciliarse con la situación. Seis meses en los que les ha dado tiempo a pensar muchas cosas, a reflexionar sobre muchas situaciones, a sospechar de mucha gente y a mirar con recelo a aquellos más cercanos al adolescente, padre y hermano incluidos. Seis meses en los que se aprende a vivir con ese vacío, con esa incertidumbre, de cara a la galería, pero en los que las vidas de los que quedan atrás, esperando, buscando, intentando comprender, se hacen pedazos por dentro. Cuando desaparece un adolescente se desata el caos en su núcleo familiar, y eso es lo que C.L. Taylor intenta transmitirnos en esta historia.

Hay dos tipos de narración en el libro: uno que recoge fragmentos de conversaciones de alguna red social entre Billy y una persona de la que desconocemos su identidad desde 6 meses antes de la desaparición; el otro escoge como narradora en primera persona a la madre de Billy, Claire. El primero nos muestra a un Billy que a duras penas reconocerían sus padres, ese otro yo que los hijos tienen y que sus padres desconocen, ese hijo que muchos padres jamás pensarían que tienen; en el segundo todo lo vemos a través de los ojos de Claire, desde su subjetivo punto de vista, y me ha gustado mucho la forma de plantearlo, sus reacciones, sus sospechas, su desesperado intento de aferrarse a algo que le haga mantener la cordura, su desasosegante miedo a que su familia se rompa en pedazos.


Junto a Claire transitan por la historia una serie de personajes a los que solo conocemos y vemos a través de ella. Es inevitable que de este modo queden más difuminados, pero aun así creo que cumplen su cometido a la perfección: su marido Mark, que en un principio llegó a ser sospechoso de la desaparición; su hijo Jake, que lidia con la desaparición de su hermano como puede entre pesas de gimnasio y alcohol; y Kira, novia de Jake, que vive con ellos desde hace un par de años, con un pasado familiar turbulento y que rehúye cuanto puede el cariño que Claire quiere ofrecerle. Aparte de ellos, un abanico de personajes se despliega entrando y saliendo de la narración: está claro casi desde el principio que si alguien se llevó a Billy, era conocido por él o su familia, y Taylor nos ofrece unos cuantos de los que sospechar. Todos, o casi todos, tienen secretos, y poco a poco los iremos descubriendo junto a Claire, que conforme avanza la narración es consciente de algo que todos deberíamos saber: es casi imposible conocer al cien por cien a la gente que te rodea.

Taylor es psicóloga, y quizás por eso introduce un aspecto en el que muchas veces no se piensa cuando se habla de estos casos, que es el síndrome de estrés postraumático que sufren las personas que se enfrentan a situaciones límite como esta. No han sido mis capítulos favoritos, pero a pesar de eso los he visto muy necesarios para comprender al personaje de Claire, para llegar a lo que ella realmente no quiere o no puede contarnos. Tampoco elude la autora la la crítica a los medios de comunicación, ávidos de titulares y carroña con los que comerciar y aumentar ratings de audiencia aun a costa del dolor de unos padres que no saben qué ha sido de su hijo; acusan y señalan con el dedo sin pruebas, alimentan las dudas de sus lectores y telespectadores con respecto a la familia para causar sensacionalismo, captan primeros planos del sufrimiento ajeno sin conciencia alguna para luego hacer como si les importara.

Tengo que comentar una percepción que he tenido durante toda la lectura. Cuando leía las conversaciones que cada ciertas páginas nos muestra la autora entre Billy y una persona desconocida para el lector durante los meses previos a la desaparición, me daba la sensación de que estaban escritas de tal manera que, quienes han leído el libro en su idioma original inglés, no han sabido hasta el final si con quien hablaba Billy era un hombre o una mujer. Esa ambigüedad, por las características propias del castellano, ha sido imposible mantenerla en la traducción (nuestros adjetivos sí denotan el masculino y el femenino), con lo que hemos sabido en todo momento el género de la persona con quien Billy hablaba, lo que reduce muchísimo el abanico de sospechosos. Se intuye que esa persona se mantiene en secreto porque tiene algo que ver con su desaparición, y creo que quienes lean este libro en inglés tienen bastantes personas más entre las que escoger para sospechar. Pero lo bueno, lo mejor que tiene este libro, es que está contado de una manera tan absorbente que te da igual. Aunque sepas, o imagines, qué persona muy concreta puede estar involucrada en la desaparición de Billy, te mueres por saber qué pasó y cómo pasó, porque la autora sabe cómo racionarte la información y hacerlo de tal manera que devores las páginas esperando el desenlace.

En fin, que es un thriller muy entretenido que aborda una situación psicólogicamente extenuante, el modo en que algo así afecta a una familia y su desesperado intento por no resquebrajarse. Son 69 capítulos cortos y ágiles que hacen que el libro se lea del tirón, y que conducen hacia un final que me ha gustado, sin dobles giros con pirueta ni extravagancias raras, y eso que veía venir casi desde el principio qué personajes podrían estar involucrados. Como digo al principio, una lectura fresquita y que entra muy fácil.


C.L. Taylor nació en Worcester (Reino Unido, 1973) y estudió Psicología en la Universidad de Northumbria. Comenzó su trayectoria como escritora en 2005 con relatos que han sido publicados en prestigiosas publicaciones, pero fue su novela debut, Los confines del silencio (Duomo, 2015), la que le permitió ocupar las primeras posiciones en las listas de los más vendidos, en las que ha permanecido desde entonces, gracias a otros thrillers psicológicos de gran éxito como The Lie (2015). Así, sus libros han alcanzado ya la cifra del millón de ejemplares vendidos en Reino Unido y han sido publicados en otros quince países.

viernes, 16 de junio de 2017

RESEÑA (by MH) ::: LA CÁMARA DIABÓLICA - Ernest William Hornung



Título original: The camera fiend 
Autor: Ernest William Hornung
Editorial: Defausta (colección Cosecha Negra)
Traducción: Susana Prieto Mori
Páginas: 224
Fecha de publicación original: 1911
Fecha esta edición: marzo 2017
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19 euros 
Imagen de cubierta: orbandomonkos
Diseño de cubierta: Alicia Geijo

Pocket Upton, estudiante en un internado inglés, soñador, asmático, sonámbulo y fascinado por las historias de crímenes y aventuras, recibe permiso para pasar el día en Londres, ocasión que aprovecha para comprar un revólver en una casa de empeños. Pero las cosas no salen como él espera y pierde el último tren de regreso al internado. Sin saber a dónde ir, se decide a pasar la noche a la intemperie. El ruido de un disparo lo despierta de madrugada: está caminando dormido, con el revólver en la mano, un cadáver en el suelo cerca de él y un misterioso extranjero que se ofrece a ayudarlo. Pocket, asustado, lo sigue a ciegas hasta su casa, donde descubrirá que no todo es como se lo han hecho creer y tendrá que desentrañar el misterio de la cámara diabólica.

¿Cuál es una de esas cosas que me hacen feliz de la literatura? Los clásicos inéditos, jamás traducidos al castellano, que algunas editoriales se están encargando de recuperar del baúl del olvido y ofrecernos en ediciones bonitas y cuidadas (qué portada más bonita para alguien como yo que adora Londres). Creo que ya habrá quedado claro a estas alturas que me encanta conocer a autores que en su día tuvieron un nombre, que en su país de origen siguen teniéndolo, pero que en España, por la razón que sea, ni llegaron en su época ni lo han hecho después. Pues eso es La cámara diabólica, recuperada en este caso por Defausta en una nueva colección de crimen y misterio, Cosecha negra.

Por cierto, espero no ser la única que no sabía que Arthur Conan Doyle tenía un cuñado también escritor, pero debo admitir (y admito) que no conocía de nada a E. W. Hornung y mucho menos su parentesco con sir Arthur, y ha resultado una muy grata sorpresa. Ah, aquellos que os dé cosilla el género de terror no os desaniméis por lo que pueda dar a entender el título porque nada que ver. Es una novela de misterio, con una investigación de por medio (sin excesivo peso en la trama) y algo (muy poco a pesar de lo que pueda parecer en un principio) de esoterismo u ocultismo.

Tony "Pocket" Upton es un joven de dieciséis años interno en una escuela pública (que en Inglaterra significa todo lo contrario que por aquí, son escuelas privadas, de pago... England is different). Sufre de unas crisis terribles de asma que le obligan a ir de tanto en tanto a Londres para acudir a la consulta del médico que le trata la enfermedad, y cuando eso ocurre debe hacer noche en la capital londinense. Tiene varias posibilidades donde quedarse, y si esas posibilidades se tuercen, debe volver al colegio. Pero Pocket tiene una forma muy peculiar de ser, y en esta ocasión no solo le deniegan la cama en los dos sitios que tenía pensados, sino que pierde el tiempo como solo él sabe hacerlo y no llega a coger el tren de vuelta. Podría pasar la noche en un hotel, pero a media tarde tiene la brillante idea de hacerse, por puro capricho, con una pistola y una caja de balas en una casa de empeños, así que tampoco tiene ni un penique en el bolsillo. 

Os estaréis dando cuenta de que Pocket, llamado así por ser una edición de bolsillo de sus perfectos hermanos (sobran las explicaciones), es un personaje poco resolutivo, aventurero de pensamiento pero un tanto vago, con tendencia a perder el tiempo, a no prever el alcance de sus actos y a no preocuparse mucho por nada hasta que se lleva los sustos. Pues sumemos que es sonámbulo, que decide pasar la noche a la intemperie en Hyde Park... y que a la mañana siguiente se despierta paseando en sueños por el parque tras escuchar un disparo y con la pistola en la mano. Un médico que casualmente estaba por allí haciendo fotos, el siniestro alemán Baumgartner, se ofrece a ayudarlo cuando ve que comienza a sufrir una crisis asmática y se lo lleva a su casa.

Este espeluznante médico no solo le dice que le ha visto hacer algo en el parque que Pocket no recuerda y que debe esconderse en su casa hasta que pase un tiempo, sino que le explica que con su cámara fotográfica intenta capturar el espíritu de los muertos en el mismo instante en que abandona sus cuerpos. Muestra un desprecio absoluto por la vida humana en pos de un conocimiento supremo, manipula la mente del joven e influenciable adolescente para aterrorizarle ante la sola idea de abandonar la casa, y Pocket pronto se da cuenta de que no le resultará fácil escapar de las garras del médico y que las cosas no son como parecen o le quieren hacer creer. Por otro lado, y ante la falta de noticias del joven, su padre acude a un detective londinense, Eugene Thrush, quien, con la ayuda de su mayordomo y agente de campo en sus pesquisas, Mullins, intentará encontrar al muchacho.

Como veis tenemos dos partes diferenciadas en la historia: la que sigue a Pocket Upton en su vagabundeo y posterior ocultación en Londres, y la que se centra en la investigación de la desaparición de Pocket, con el agente de investigación Thrush a la cabeza. Al principio el ritmo es muy distinto entre ambas partes, muy pausado cuando estamos con Pocket y el doctor en los comienzos de la historia, y mucho más dinámico cuando estamos con la familia Upton o el detective Thrush. Pero esta diferencia de tempo solo existe al principio, porque llega un punto en la que la historia de Pocket empieza a coger ritmo y ya no puedes soltar el libro hasta que termina, y en esto tiene mucho que ver el avance como personaje del propio Pocket y la entrada en escena de la joven Phillida. A mi parecer la historia va de menos a más, mucho más, hasta terminar cerrándose todo como es debido y sin fisuras, así que si os decidís a leerlo y veis que el principio os parece lento, dadle una oportunidad y seguid con él, porque Hornung construye una trama más complicada, enrevesada e interesante conforme avanzan las páginas, y acabaréis agradeciendo no haberlo dejado a un lado.

Ah, debo admitir mi ignorancia. Al leer el título pensé en una habitación, una estancia, que fuese diabólica por el motivo que fuese, y con esa idea en la cabeza comencé la lectura... cuál fue mi sorpresa al comprobar que no, que la cámara a la que se hace alusión es una cámara fotográfica (estereoscópica, para más señas... el 3D de hoy en día, para que nos entendamos), y mi interés se multiplicó por mil como apasionada de la fotografía que soy. Muchos son los fotógrafos que presumen de captar metafóricamente el "alma" del retratado a través de una imagen, pero el concepto al que alude la historia, la fotografía psíquica, el que una cámara de fotos sea capaz de captar el espíritu de un muerto mientras abandona el cuerpo al que pertenece justo después de fallecer, es un mito que actualmente sigue vigente y sigue estudiándose. De hecho hay científicos contemporáneos que dicen ser capaces de conseguirlo. Ver este tema tratado hace ya cien años me ha parecido sorprendente y fascinante (que yo comulgue con esto o no es otra cosa).

Termino. Es una historia muy de su época (el espiritismo estaba de moda) y en la que el personaje principal tiene características del propio autor. Incluso diría que la subtrama de la cámara parece sacada de la mente de su cuñado Doyle y su pasión por el ocultismo y el más allá (desconozco si compartían este interés los dos cuñados, aunque tiene toda la pinta de que sí). Por eso, en un principio, el argumento puede parecer un tanto arcano, místico, pero el autor se las apaña de maravilla para no espantar (y de hecho enganchar) a quienes no les guste ese género. Empieza por ahí, termina por ahí, pero entre medias tenemos una narración de misterio cuyo tempo no debe ni puede compararse con el ritmo frenético de este tipo de novelas hoy en día, y que aun así resulta muy, muy interesante y entretenida y un fiel reflejo de un movimiento que abrazaron muchos personajes célebres de la época.


Ernest William Hornung (1866–1921) nació en Middlesbrough, Inglaterra. Aquejado de asma desde la infancia, a los 33 años zarpó con rumbo a Australia, donde pasaría dos años, por motivos de salud, experiencia que inspiró el ambiente de muchas de sus 30 novelas. Es conocido principalmente por el personaje de A.J. Raffles, un ladrón de guante blanco del Londres victoriano, y su compañero Bunny Manders, inspirados en parte por los célebres Watson y Holmes (Hornung era cuñado de Arthur Conan Doyle) y en parte por Oscar Wilde y lord Alfred Douglas.

miércoles, 14 de junio de 2017

RESEÑA (by MB) ::: UNAS GOTAS DE ACEITE - Simonetta Agnello Hornby



Título original: Un filo d'olio
Autora: Simonetta Agnello Hornby
Editorial: Gatopardo
Traducción: Teresa Clavel
Páginas: 272
Fecha publicación original: 2011
Fecha esta edición: noviembre 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,95 euros 
Diseño de cubierta: Rosa Lladó (imagen de Simonetta Agnello Hornby en 1950)
Memoria familiar, nostalgia de la infancia, relato autobiográfico, Unas gotas de aceite es todo esto, pero también es un retrato de la Sicilia de los años cincuenta de una familia de la aristocracia terrateniente. El escenario: Mosè, la finca familiar, cerca de Agrigento, que todos los años acoge a los Agnello de mayo a octubre.

La autora nos habla de esos veranos pasados en Mosè, de la emoción del viaje, de los parientes y sus historias, de los campesinos, y de todos sus recuerdos de infancia y juventud que están grabados en su memoria. Entre sus recuerdos más vivos, se hallan sin duda los que giran alrededor de la comida y su preparación: el huerto, el ritual de la cocina, la elaboración de los platos, los invitados…

A través de las recetas de Chiara, hermana de Simonetta, que forman parte de la tradición familiar, de las fragancias del campo y del gusto siciliano, Simonetta construye la historia de la familia, un retrato extraordinario sobre un lugar y una tierra, Sicilia, y de todo lo que perdura aún en ella.


Incluye veintiocho recetas de Chiara Agnello.

Cuando tenemos el libro en nuestras manos nos fijamos en esa niña preciosa que nos sonríe e invita no solamente a leerlo, sino a descubrir de su mano un paraíso ya perdido en el tiempo donde las personas se rigen por los calendarios agrícolas que marcan sus ritmos dependiendo de las diferentes cosechas y no tanto de las estaciones.

Nuestra niña tiene un nombre, Simonetta Agnello Hornby, y desde la primera página iremos de su mano para que, a través de sus memorias y recuerdos, evoquemos su infancia; en ella la naturaleza y las gentes que la habitan forman un cuadro maravilloso, tejido con los olores y sabores de la cocina siciliana en estado puro. Ahora diríamos que se trata de una cocina orgánica, pero hubo un tiempo que toda la comida lo era, sin tener que ir a ningún centro especializado o buscar por las estanterías de los supermercados la tan característica etiqueta bio o eco.

Desde el momento en que Simonetta y su hermana Chiara nos abren el libro de recetas de la familia, utilizado por su abuela materna, su madre y su tía, empezamos a salivar con la sucesión de platos que Simonetta va recordando (al final del libro comparten las recetas con el lector). Cada bocado que paladea se acompaña de un recuerdo, de unas personas entrañables, características, y con unas peculiaridades que nos hacen pensar al lector que más que ante una sola novela estamos ante un conjunto de relatos.

Mosè es la finca familiar perteneciente a la famila Agnello, y en esta casa aristocrática vivimos y rememoramos todos los recuerdos de nuestra protagonista. Conocemos a todas las personas que trabajan en la casa y en la finca que la rodea; nos identificamos con las diferentes costumbres y los distintos calendarios, dependiendo de las diferentes labores agrícolas: la recogida de la aceituna, de la almendra, los productos del huerto... y todo ello se acompaña con historias personales aderezadas con los platos típicamente sicilianos pertenecientes a la tan reconocida Dieta Mediterránea.

Por tanto, Simonetta Agnello Hornby nos hace un regalo precioso (sus recuerdos más personales, pertenecientes a su infancia), y a través de ellos conocemos tanto a su familia como a las personas que trabajaban para ella, revelándonos en cada página los secretos y peculiaridades de cada uno. Conforme se suceden las cosechas observamos las costumbres de la época y las distintas clases sociales que la componían; una sociedad que iba desapareciendo cada año de su remembranza, dejando paso, un tanto sin querer, a los tiempos modernos, la mecanización, la igualdad de clases... que de alguna manera Simonetta percibe y nos hace ver mediante sus recuerdos infantiles.

Como he dicho anteriormente, el hilo conductor de todo el libro serán los olores y sabores provenientes de esa isla maravillosa que es Sicilia. Con cada receta paladeamos los diferentes platos y las diferentes historias, todas ellas narradas con una fluidez y sencillez no carente de sensibilidad y, a la vez que se nos invita a los diferentes productos de temporada, descubrimos a nuestra protagonista así como los cimientos con los que ha edificado su vida y su biografía: el amor por su tierra, la familia y la lectura. Cada recuerdo que desempolva no rezuma naftalina, sino la ternura, el cuidado y el amor de sus gentes que, junto a un escenario maravilloso, construyen un paraíso en el que vivir es un verdadero privilegio.



Simonetta Agnello Hornby nace en Palermo en 1945. Desde 1972 vive en Londres, ciudad donde trabaja como abogada. Fue presidenta, a tiempo parcial y durante casi una década, del Special Educational Needs and Disability Tribunal. Desde 2012 colabora con la Global Foundation for the Elimination of Domestic Violence. 

Como escritora cuenta con una extensa obra narrativa. Su primera novela, La Mennulara (2002), fue un éxito de ventas y la consagró como escritora. Posteriormente publicó La tía marquesa (2004), Boca sellada (2007), Entre la bruma (2009), La monja y el capitán (2010) y El veneno de las adelfas (2013).

Ha publicado, además, Un filo d’olioLa pecora di Pasqua (2012) e Il pranzo di Mosè, estos dos últimos en colaboración con su hermana Chiara Agnello.

lunes, 12 de junio de 2017

RESEÑA (by MH) ::: TEUTOBURGO - Valerio Massimo Manfredi




Título original: Teutoburgo
Autor: Valerio Massimo Manfredi 
Editorial: Grijalbo
Traducción: José Ramón Monreal
Páginas: 384
Fecha de publicación original: 2016
Fecha esta edición: abril 2017
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 20,90 euros
Ilustración de cubierta y guardas: Diana Manfredi



  
Dos muchachos corren por el bosque. Armin quiere mostrar a su hermano Wulf un prodigio: el «camino que no se termina nunca». Una vía pavimentada de piedras pulidas, tan hermosa como si fuera obra de los propios dioses, que los soldados romanos están construyendo cerca de su aldea, en el corazón de la agreste Germania. Una calzada que cruza bosques, ríos, ciénagas y ni siquiera se detiene ante las montañas.


Mientras están admirándola, oyen los pasos de una patrulla romana. Pese a oponer resistencia, terminan siendo capturados. Sin embargo no les matan. Armin y Wulf son los hijos del caudillo de los queruscos, un guerrero poderoso y amado por su tribu. Son llevados a Roma en calidad de «huéspedes» de César Augusto, quien los deja al cuidado del centurión Marco Celio Tauro.


Años después los dos jóvenes se han convertido en Arminius y Flavus, dos expertos soldados respetados por todos y que han sabido ganarse la confianza del propio emperador.


Pero ¿pervive todavía la llamada de la sangre? ¿Podría la fidelidad a los suyos llevarles a traicionar la tierra que les ha adoptado?

Valerio Massimo Manfredi regresa al período romano para narrar, aunando auténtica épica y rigor histórico, la historia extraordinaria y nunca antes contada de dos hermanos, dos guerreros, cuyas elecciones les condujeron al bosque de Teutoburgo, donde se produjo el enfrentamiento decisivo entre romanos y germanos en una batalla que cambió el destino de un imperio.

El nombre de este libro, Teutoburgo, es el de una batalla clave que tuvo lugar entre los romanos y los germanos en un bosque del mismo nombre en Germania en el año 9 d.C. Había oído hablar de ella, aunque no sabía los detalles, qué personajes habían participado, lo que había ocurrido exactamente... nada. Y, por una vez, fui fuerte y no googleé sobre el tema. No quería saber lo que iba a pasar en el libro. Evidentemente mucho menos os lo voy a decir a vosotros, que ya sabéis que spoilers por aquí los mínimos, pero sí que os aconsejo que si no sabéis lo que pasó, hagáis lo mismo que yo. Disfrutaréis mucho más de la historia que nos cuenta el bueno de Manfredi (cuánto tiempo sin leerte, viejo amigo). Y si ya lo sabéis, pues lo disfrutaréis igualmente porque el libro se lee de una sentada, pero sin el factor sorpresa porque ya sabréis hacia donde conduce la historia.

La historia comienza siguiendo a Armin y Wulf, hermanos de noble estirpe e hijos de Sigmer, jefe supremo de los queruscos, la tribu más poderosa y numerosa de Germania. Son apresados por una patrulla romana, comandada por el centurión Marco Celio Tauro, cuando están contemplando la construcción de "el camino que no se termina nunca", una de las vías pavimentadas romanas que recorrían el imperio de arriba a abajo. 

Los queruscos tienen una alianza con los romanos, un pacto mutuo de no agresión, pero lo que los romanos llaman alianza en realidad es sumisión por parte del pueblo germano. Por ello, los dos hermanos son tomados como rehenes, aunque el término que usan los romanos para ellos son huéspedes: no les interesa devolvérselos a su padre porque quieren que conozcan Roma, que piensen como romanos, que asuman la disciplina romana y queden embelesados con lo que el imperio ha llegado a ser y los beneficios que se obtienen al ser parte de él... Y así, durante años, en una especie de escuela privada, bajo el tutelaje del centurión que les capturó, Tauro, estos dos adolescentes aprenden a combatir, vivir y sentir como un centurión romano, aunque resultan evidentes las diferencias entre ellos dos y como asume cada uno estos cambios.

Wulf, curioso y extrovertido, queda desde el primer momento maravillado ante las proezas y adelantos de los romanos, una civilización muy superior a la tosca germana, que todavía vive en cabañas; se asombra ante la omnipotencia y poderío del imperio, y en caso de tener que decidir un bando pronto queda patente que seguramente elegiría Roma por encima de Germania. Armin, sin embargo, es un guerrero germano, indomable; se siente prisionero de los romanos y no se deja domar por ninguna disciplina. En un principio no se maravilla ante la grandeza del imperio ni de Roma... y sin embargo es él quien, poco a poco, y gracias a su iniciativa, comienza a ascender dentro del ejército y a ganarse la confianza de sus superiores, el que comienza a codearse con las altas cimas de poder, el que algún día podría obtener la ciudadanía romana... también comienza a preguntarse si sería capaz de volver a la oscuridad y atraso de la sombría y cenagosa Germania, aunque en el fondo de su corazón le cuesta rechazar su tierra. Los dos hermanos son uña y carne durante años, pero la vida les lleva por derroteros distintos... Roma, en concreto, les lleva por derroteros distintos, y pronto tendrán que tomar decisiones que cambiarán sus vidas y el devenir de la Historia.

Situándonos en contexto, estamos en tiempos de Octavio Augusto, que quería llegar hasta las corrientes del Elba, fijar la última frontera del imperio en Germania. Consideraba que el mundo no podría llegar a ser completamente romano si lo germanos no formaban parte de él, que los germanos eran el único pueblo sobre la faz de la tierra digno de formar parte del imperio. Cuando Armin y Wulf fueron capturados por los romanos, ya habían transcurrido muchas décadas de enfrentamientos, y fueron ellos los que cambiaron el curso de esta guerra.

Arminius
Puede parecer que os he contado mucho sobre el libro, pero no os he contado apenas nada, solo os he situado en el marco histórico de estos dos personajes que existieron en realidad y que, en el caso de Armin, dejó su nombre grabado para la posteridad. De hecho, llega un punto que Wulf (pronto conocido por el latinizado Flavus) se diluye en la historia y Armin (Arminius) prevalece omnipresente. Y de hecho este personaje es de lejos el mejor de la novela, el mejor construido, seguido por Tauro. Armin es un guerrero y tiene una personalidad fuerte y definida. Flavus es más soldado que guerrero, y la curiosidad que demuestra de adolescente se torna en conformismo y pasividad. Todo lo que Armin gana conforme avanza la historia, lo pierde Flavus.

Mientras tanto, en Roma suceden muchas cosas: los años de crecimiento de estos adolescentes bajo la supervisión de Tauro (que se convierte en algo parecido a un padre para ellos); mensajes en clave que sumergen a los hermanos en un complot para asesinar al emperador, y en el que las intrigas familiares, con Julia a la cabeza (la hija de Augusto), tienen un papel determinante; conocemos gracias a muchas pinceladas los últimos 40 años del imperio antes del momento en que se ambienta la historia (Julio César, Marco Antonio y Cleopatra, el general Druso, Agripa... ); viajamos a lo largo y ancho del imperio, donde visitamos ciudades y regiones asiáticas con sus misterios y tentaciones, además de las luces y las sombras de una dominación que parecía no tener fin... La historia se ve abocada desde su mismo título hacia una cruenta batalla, pero en el camino Manfredi no deja pasar la oportunidad de contarle al lector muchas cosas.

En realidad, durante dos tercios de libro parece la historia de dos hermanos que llegan a hacerse un nombre dentro del ejército romano, que crecen bajo la tutela del imperio, que se hacen adultos muy, muy lejos de su hogar, que llegan a conocer a Octavio Augusto, que ejemplifican cómo los romanos conseguían que muchos pueblos pasasen a formar parte del imperio sin rechistar al comprobar los beneficios que eso les reportaba... A veces incluso te preguntas cómo va a hilar todo esto Manfredi con la cruenta batalla de Teutoburgo, pero lo hace, y además de una manera magnífica porque entiendes el por qué de todo, el por qué de que durante esos dos tercios de libro no veas venir lo que sucede... o más bien no veas venir cómo va a suceder.

Lo reconozco, a mí me dan Imperio romano (o antiguo Egipto) y me hacen los ojos chiribitas, así que lo dejo aqui y no os doy más la brasa. Si os gustan las novelas históricas, ambientadas en tiempos de la Antigua Roma, que tengan batallas, que estén basadas en hechos reales y que estén bien contadas de manera sencilla, amena y muy entretenida sin dar clases de historia (muy al estilo Manfredi, un genio divulgador donde los haya), este es vuestro libro. Yo lo he leído del tirón. Y después (ya sí) he googleado como una loca para verificar todo lo que se cuenta en él :)

Batalla de Teutoburgo

Valerio Massimo Manfredi (Castelfranco Emilia, Módena, 1943) es arqueólogo, espacializado en el mundo clásico. Ha impartido clases en universidades de Italia y de otros países. Ha dirigido numerosas excavaciones y ha publicado artículos y ensayos académicos.

También es el autor, internacionalmente conocido, de más de una veintena de novelas, de las que se han vendido doce millones de ejemplares. Entre sus títulos más destacados están la trilogía Aléxandros, publicada en cuarenta países, La última legión, El tirano, El imperio de los dragones, El ejército perdido, Los idus de marzo, Noche de invierno, Odiseo. El juramento y Odiseo. El retorno, a las que se suma su último gran éxito, Teutoburgo.