Autor: Julia Stuart
Editorial: Random House Mondadori
Traducción: Laura Manero Jiménez
Páginas: 352
Fecha de publicación: 2009
Encuadernación: rústica
Precio: 8,95 euros Diseño de cubierta: Random House Mondadori
Una brisa perpetua recorre las calles de Amour-sur-Belle, una aldea tan fea que ni ni los ingleses quieren vivir en ella. Guillame Ladoucette, el barbero, se ve obligado a cerrar su negocio ya que sus clientes, cada vez de más edad, se están quedando calvos. Como solución monta una agencia de citas pues, pese a su nombre, el amor es la única cosa que le falta a Amour-sur-Belle, donde las viejas enemistades nunca llegaron a cicatrizar.
Si nos apetece salir de casa, conocer otros lugares, degustar una cocina rica en productos naturales, orgánicos y ancestrales, mi sugerencia es sin lugar a dudas visitar Amour-sur-Belle, un pueblo perteneciente a la comarca del Périgord (Francia). Aunque en el libro se nos dice que es uno de los pueblos más feos de la comarca, a mí no me lo parece; de hecho creo que contiene todos los ingredientes para opinar lo contrario, empezando por sus peculiares y maravillosos habitantes, entre los que destaca Guillaume Ladoucette, barbero y hombre emprendedor que ha alcanzado las cotas más altas en su oficio. Cuando las modas cambian, o simplemente los clientes van perdiendo la melena, estudia su situación, innova, realiza un plan de empresa, observa y aplica todos los techos de mercado que no se han cubierto en su pueblo, descubriendo una de sus principales carencias: el amor.
Así arranca su nueva empresa, una agencia de citas, y todas las vidas de sus vecinos cambian, se oxigenan y, en definitiva se transforman, pues los roles cerrados, las costumbres adquiridas o heredadas ya no serán los motores que mueva sus días y sus decisiones. Ahora será Guillaume el que les hará superar sus naftalinos recuerdos para adaptarse a los nuevos tiempos.
Como no quiero convertir una recomendación en una reseña, solo queda decir que recomiendo El barbero y otros corazones solitarios porque disfruté cada página, personaje, plato y situación que Julia Stuart escribió, y todo ello sin dejar de sonreír o carcajear.
Así arranca su nueva empresa, una agencia de citas, y todas las vidas de sus vecinos cambian, se oxigenan y, en definitiva se transforman, pues los roles cerrados, las costumbres adquiridas o heredadas ya no serán los motores que mueva sus días y sus decisiones. Ahora será Guillaume el que les hará superar sus naftalinos recuerdos para adaptarse a los nuevos tiempos.
Como no quiero convertir una recomendación en una reseña, solo queda decir que recomiendo El barbero y otros corazones solitarios porque disfruté cada página, personaje, plato y situación que Julia Stuart escribió, y todo ello sin dejar de sonreír o carcajear.
Guillaume Ladoucette se limpió sus delicados dedos en la pernera del pantalón antes de introducirlos en el bote de cristal. Mientras los meneaba en la fría grasa resbaladiza, notó que tocaba un tobillo y se le hizo la boca agua.
Autor: Julia Stagg
Editorial: Roca
Traducción: Mª del Puerto Barruetabeña Díez
Páginas: 368
Fecha de publicación: 2014
Encuadernación: rústica
Precio: 5,95 euros
Diseño de cubierta: Mario Arturo
Cuando la oficina de correos se incendia, Véronique intenta influir entre sus contactos para encontrar una nueva ubicación. Pero los habitantes de Fogas están demasiado ocupados para aliarse en su causa. El alcalde Serge Papon, abrumado por el dolor de la muerte de su esposa, ha perdido su joi de vivre, así como su interés por la política (y los croissants) de Fogas, y parece que el infatigable teniente de alcalde Christian, cuya tendresse por Véronique lo convierte en su habitual protector, muy pronto dirá au revoir al pueblo. Si a esto lo sumamos la controvertida iniciativa del gobierno para reintroducir osos en el área, los habitantes de Fogas se convertirán en los testarudos que atenten contra el normal desarrollo del bendito Tour de Francia, y hasta contra la existencia de Fogas mismo.
Para mi segunda recomendación seguiré el hilo conductor de la primera: viajaremos a un pueblo francés, esta vez localizado en los Pirineos más auténticos y profundos, desmarcándonos así de las transitadas rutas turísticas, y lo hacemos de la mano de una autora inglesa, Julia Stagg.
Una oficina de correos puede no parecer tan importante, pero para un pueblo cuya población se ha desangrado significa la supervivencia del mismo, el mantenimiento de su localidad e individualidad. ¿Cómo puede llegar a pasar algo así? Simplemente se van cerrando las casas, se trasladan los servicios, ya no hay niños... hasta que al final el único habitante muere o cierra su puerta y se larga. Véronique ve peligrar su puesto de trabajo al tiempo que su pueblo se va desmembrando y su alcalde pierde las ganas y la ilusión por su persona y por su pueblo. Fogas, para Véronique, supone el "ikagai": la razón de vivir, el factor determinante para su supervivencia y su felicidad y, por tanto, como ciudadana activa y ejemplar, luchará y luchará para sacar de esa inercia paralizante a todos sus vecinos, haciendo todo lo posible y lo que a priori parece imposible... y una de las primeras acciones será rescatar y resucitar a su alcalde.
Recomiendo Las cartas de Véronique por ser una historia tan entretenida y bonita, por la ambientación, los Pirineos en estado puro y primigenio, sus recios personajes y, sobre todo, por la narración sencilla, ágil y dinámica de Julia Stagg, que ya me había conquistado con su anterior libro de L´auberge. Un hostal en los Pirineos.
Por encima de los verdes valles de Ariége-Pyrénées, en un rincón de Francia fronterizo con España y Andorra, había un hombre sentado junto a un pequeño claro, esperando, con sus largas extremidades flexionadas de forma incómoda y el vaho de su respiración formando nubes blancas entre el colorido follaje que le ocultaba.






















