Título original: En la Toscana te espero
Autora: Olivia Ardey
Editorial: Versátil
Páginas: 320
Fecha de publicación (2ª edición): junio 2014
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16,90 euros Diseño de cubierta: Eva Olaya
En el corazón del capitán Massimo Tizzi solo hay sitio para su pequeña
Iris y su carrera como piloto del ejército italiano. Hastiado de la
borrascosa relación que mantiene con la madre de la niña, lo último que
desea es volver a complicarse con una mujer. La Toscana es su refugio y
solo allí, junto a su familia, disfruta de las cosas buenas de la
vida...
Enamorarse no entra en los planes de Martina Falcone. Necesita
escapar de una realidad que detesta y del recuerdo del hombre que
destrozó su vida. Por suerte, Rita, su divertida y holgazana compañera
de estudios, llega como un soplo de alegría mientras ella lucha con
ahínco para convertirse en Asistente Social, su verdadera vocación.
Massimo y Martina son dos desconocidos que huyen del amor sin sospechar
que una noche de sexo a ciegas en Roma está a punto de cambiarles la
vida.
En la Toscana te espero es el tipo de libro que siempre te ayuda a evadirte y desconectar. Solo tienes que pararte un momento y observar su portada para ser consciente de que, cuando te sumerjas en su lectura, vas a disfrutar y a deleitarte.
La portada ya nos ofrece dos posibilidades: entrar a la villa Tuzzi por esa maravillosa puerta toscana, o lanzarte al mundo en ese maravilloso seiscientos rosa chicle. Las dos opciones son verdaderamente apetecibles, y las dos las he descubierto y vislumbrado a lo largo de la lectura.
Así, nos encontramos dos duetos, Massimo-Martina y Enzo-Rita, con diferentes pesos en la trama del libro; no se puede llegar a decir que se trate de una trama coral. Desde un principio se percibe que la pareja formada por Massimo-Martina será la responsable de llevar todo el peso argumental, pues al final todo gira alrededor de sus vidas. A partir de ese núcleo se van hilando y tejiendo las relaciones de todos los demás.
La relación Massimo-Martina es explosiva debido a sus respectivos caracteres; son personas que están de vuelta de muchas cosas. La vida, a pesar de su juventud, ya les ha dado sus respectivos reveses, pero si por algo me encanta Olivia Ardey es porque, a pesar de todos los vaivenes y pleamares, en sus novelas el amor siempre encuentra su curso natural, y cuando eso ocurre, mi vena romántica se inflama de felicidad... jajaja.
Lo que más me gusta de una reseña es que me cuenten todo sin decirme nada; entiendo que eso es un poco complicado de entender y más de hacer, pero es lo que procuro en las mías. Observando e intentando pasar de puntillas por la historia de amor de Massimo y Martina, he descubierto que su relación es volcánica, pues ya sea por sus inseguridades o sus razones personales, los dos piensan que no son los suficientemente buenos para el otro. Así, chocan, discuten, recelan, dudan, gesticulan... todo ello con un lenguaje tan italiano y tan cinematográfico que se hace muy fácil visualizar a ambos en la novela.
Leyendo En la Toscana te espero también participamos de la historia de Rita y Enzo, que es un poco menos melodramática, pero no por ello menos interesante. Reconozco que, de entre todos los personajes, Enzo es el que me resulta más afín: es claro y pragmático, pero no por ello deja de ser romántico, como así se lo demuestra a Rita en todas las oportunidades.
Su historia es menos tensional, pero no por eso me parece menos atrayente... más bien al contrario. Si lo pienso un poco y me dan a elegir, prefiero la historia de Rita y Enzo. Considero que en ella se cumple la máxima de que menos es más, y así, mientras unos se encuentran batallando en un tira y afloja contra su destino, ellos lo construyen con sólidos cimientos desde el principio.
Como Olivia Ardey dice que en la Toscana nos espera pues allá que vamos, embarcándonos desde la primera página de su novela en un viaje verdaderamente recomendable que, gracias a sus paisajes, gentes y pasiones, te hará disfrutar y desconectar. Seguro.
Olivia Ardey
nació en Alemania, pero al poco tiempo su familia se trasladó a
Valencia, donde reside con su marido y sus dos hijos. Ha crecido, vive y
trabaja entre libros. Adora viajar, pasear por las calles de cualquier
ciudady veranear rodeada de rascacielos. Además
de cuentos y relatos publicados en diversas antologías, es autora de
ocho novelas con las que ha consolidado un merecido hueco en el género
romántico gracias a su sólida prosa y sus inéditas tramas.
Regálame París (Versátil, 2013) le valió el Premio Dama 2013 a la Mejor Novela Romántica Nacional.
También le ha sido concedido el Premio Aura 2014 a la Mejor Autora Romántica Contemporánea.
En 2015 fue distinguida con el Premio Púrpura Romántica de Honor.








