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viernes, 8 de diciembre de 2017

RESEÑA (by MB) ::: EN LA TOSCANA TE ESPERO - Olivia Ardey




Título original: En la Toscana te espero
Autora: Olivia Ardey  
Editorial: Versátil
Páginas: 320
Fecha de publicación (2ª edición): junio 2014
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16,90 euros
Diseño de cubierta: Eva Olaya


En el corazón del capitán Massimo Tizzi solo hay sitio para su pequeña Iris y su carrera como piloto del ejército italiano. Hastiado de la borrascosa relación que mantiene con la madre de la niña, lo último que desea es volver a complicarse con una mujer. La Toscana es su refugio y solo allí, junto a su familia, disfruta de las cosas buenas de la vida... 
Enamorarse no entra en los planes de Martina Falcone. Necesita escapar de una realidad que detesta y del recuerdo del hombre que destrozó su vida. Por suerte, Rita, su divertida y holgazana compañera de estudios, llega como un soplo de alegría mientras ella lucha con ahínco para convertirse en Asistente Social, su verdadera vocación.
Massimo y Martina son dos desconocidos que huyen del amor sin sospechar que una noche de sexo a ciegas en Roma está a punto de cambiarles la vida.

En la Toscana te espero es el tipo de libro que siempre te ayuda a evadirte y desconectar. Solo tienes que pararte un momento y observar su portada para ser consciente de que, cuando te sumerjas en su lectura, vas a disfrutar y a deleitarte.

La portada ya nos ofrece dos posibilidades: entrar a la villa Tuzzi por esa  maravillosa puerta toscana, o lanzarte al mundo en ese maravilloso seiscientos rosa chicle. Las dos opciones son verdaderamente apetecibles, y las dos las he descubierto y vislumbrado a lo largo de la lectura.

Así, nos encontramos dos duetos, Massimo-Martina y Enzo-Rita, con diferentes pesos en la trama del libro; no se puede llegar a decir que se trate de una trama coral. Desde un principio se percibe que la pareja formada por Massimo-Martina será la responsable de llevar todo el peso argumental, pues al final todo gira alrededor de sus vidas. A partir de ese núcleo se van hilando y tejiendo las relaciones de  todos los demás.

La relación Massimo-Martina es explosiva debido a sus respectivos caracteres; son personas que están de vuelta de muchas cosas. La vida, a pesar de su juventud, ya les ha dado sus respectivos reveses, pero si por algo me encanta Olivia Ardey es porque, a pesar de todos los vaivenes y pleamares, en sus novelas el amor siempre encuentra su curso natural, y cuando eso ocurre, mi vena romántica se inflama de felicidad... jajaja.

Lo que más me gusta de una reseña es que me cuenten todo sin decirme nada; entiendo que eso es un poco complicado de entender y más de hacer, pero es lo que procuro en las mías. Observando e intentando pasar de puntillas por la historia de amor de Massimo y Martina, he descubierto que su relación es volcánica, pues ya sea por sus inseguridades o sus razones personales, los dos piensan que no son los suficientemente buenos para el otro. Así, chocan, discuten, recelan, dudan, gesticulan... todo ello con un lenguaje tan italiano y tan cinematográfico que se hace muy fácil visualizar a ambos en la novela.

A lo largo del libro participamos de todos los encuentros y desencuentros de nuestra feliz pareja, y todos estos desencuentros son siempre felizmente resueltos. Entiendo que su relación es una carga de tensión sexual inagotable, necesaria para fraguar y unir a los protagonistas. En mi opinión, todas estas escenas van uniendo e hilando la trama, pues al final ellos son como son, y lo que sus mentes inseguras y ambivalentes son incapaces de aceptar y otorgar, sus respectivos cuerpos, por el contrario, lo reconocen de manera natural: esos sentimientos que los acercan y unen.

Leyendo En la Toscana te espero también participamos de la historia de Rita y Enzo, que es un poco menos melodramática, pero no por ello menos interesante. Reconozco que, de entre todos los personajes, Enzo es el que me resulta más afín: es claro y pragmático, pero no por ello deja de ser romántico, como así se lo demuestra a Rita en todas las oportunidades.

Su historia es menos tensional, pero no por eso me parece menos atrayente... más bien al contrario. Si lo pienso un poco y me dan a elegir, prefiero la historia de Rita y Enzo. Considero que en ella se cumple la máxima de que menos es más, y así, mientras unos se encuentran batallando en un tira y afloja contra su destino, ellos lo construyen con sólidos cimientos desde el principio.

Como Olivia Ardey dice que en la Toscana nos espera pues allá que vamos, embarcándonos desde la primera página de su novela en un viaje verdaderamente recomendable que, gracias a sus paisajes, gentes y pasiones, te hará disfrutar y desconectar. Seguro.




Olivia Ardey nació en Alemania, pero al poco tiempo su familia se trasladó a Valencia, donde reside con su marido y sus dos hijos. Ha crecido, vive y trabaja entre libros. Adora viajar, pasear por las calles de cualquier ciudady veranear rodeada de rascacielos. Además de cuentos y relatos publicados en diversas antologías, es autora de ocho novelas con las que ha consolidado un merecido hueco en el género romántico gracias a su sólida prosa y sus inéditas tramas.

Regálame París (Versátil, 2013) le valió el Premio Dama 2013 a la Mejor Novela Romántica Nacional.

También le ha sido concedido el Premio Aura 2014 a la Mejor Autora Romántica Contemporánea.

En 2015 fue distinguida con el Premio Púrpura Romántica de Honor.

jueves, 1 de diciembre de 2016

RESEÑA (by MB) ::: UN VERANO EN LA PROVENZA - Olivia Ardey





Título original: Un verano en la Provenza
Autora: Olivia Ardey  
Editorial: Versátil
Páginas: 368
Fecha de publicación: junio de 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17,90 euros
Diseño de cubierta: Eva Olaya




Un verano puede cambiar tu vida de una forma que ni te imaginas.
 
La vida de Monique se derrumba el día que cae en las trampas de su profesión. Pocas semanas después de recibir el premio más prestigioso de la Asociación de Periodistas de Francia, la prensa rosa publica unas fotografías suyas en actitud comprometida. Incapaz de enfrentarse al acoso mediático, abandona París para refugiarse en la Provenza. Allí revivirá sus días de adolescente tímida, siempre a la sombra de su prima Giselle, se reencontrará con Paul, el hombre que le dio su primer beso y descubrirá el origen secreto de la tía que las acogía durante aquellos veranos de infancia.


Pero su tía le había reservado otro regalo: la llave de un secreter que alberga un diario que le revelará la historia de una joven cuyo único pecado fue amar a un soldado alemán durante la ocupación de París. A medida que se adentre en sus páginas, Monique sentirá como renacen sus sentimientos hacia Paul. Pero él ya no es el joven divertido, despreocupado y apasionado de la natación que le hizo descubrir el amor; el tiempo y los desengaños han marcado a fuego su carácter. Sin embargo, el destino tiene prevista una sorpresa para ellos. Algo que ambos ignoran los unirá, de algún modo, para siempre.

A veces el mejor consejo que te puede dar una amiga es un buen libro (o aunque no sea muy bueno). Es el libro que necesitas leer en ese momento; el que te ayuda a evadirte y desconectar o a centrarte para poder direccionar tu vida. 

Un verano en la Provenza es el consejo que me regaló mi amiga; ya solo con detenernos y observar la portada empezamos a tranquilizarnos, pues Olivia Ardey nos traslada con su novela a la Provenza, que junto a la Toscana son regiones que evocan y connotan tranquilidad y felicidad. La novela nos encuadra en el verano de la Provenza, cuando todas las plantaciones de lavanda se encuentran en su momento óptimo vaporizando la atmósfera, haciendo de alguna manera que los seres vivos que pululan por esos campos se energicen y magneticen.

Lo anterior es más o menos lo que le ocurre a nuestra protagonista, Monique, quien, por circunstancias que no puedo desvelar, tiene que realizar un impasse en su vida en París. En su huida se traslada a la Provenza buscando refugio en la casa de su tía Marissa; pero hacerlo no le saldrá gratis, pues empezará a rememorar hechos pasados que han marcado su vida (y más en concreto su adolescencia), llena de retraimientos y silencios donde la figura de su tía era el puerto seguro en el que atracar para refugiarse. 

Monique, al regresar a todos esos lugares, rincones, y olores "tan característicos y únicos", empieza a despertar... a encontrar su lugar en el mundo al que pertenece, aunque ella todavía no es consciente de este hecho concreto. Todo este proceso va forjándose e instalándose en la mente de Monique una vez que empieza a evocar esos recuerdos a través de antiguos amores como el de Paul, el de su tía acompañándoles, o los viejos rencores con sus sombras, siempre inherentes desde su pasado.

En Un verano en la Provenza Olivia Ardey entrelaza dos historias: la de Monique en tiempo presente, y la de Marissa junto con su madre, que se desarrolla en la Segunda Guerra Mundial durante la ocupación alemana. Monique será la encargada de desenmarañar las vidas de las mujeres de su familia, sus orígenes y los pasos que dieron hasta que llegaron a su casa (la definitiva, en la que se encuentra Monique). Al mismo tiempo tendrá que desenmarañar su propia vida y su corazón, así como encauzar y encajar todos sus sentimientos y prioridades en su nueva vida. Por ello, este siguiente capítulo de su nueva existencia comienza inevitablemente con su regreso a la casa de su tía en la Provenza. Todo este proceso le servirá finalmente de catarsis; con cada descubrimiento que hace su vida avanza hacia el destino definitivo, pues tras revelarse lo hechos, las piezas comienzan a encajar en su pasado, presente y futuro.

Hablamos de un libro en el que el amor o desamor inspira las historias protagonizadas e interpretadas por nuestros personajes, todas ellas diferentes. De este modo, encontramos diversas y distintas versiones del amor: fraternos, incondicionales, eternos, interesados, adolescentes, maduros... en fin, cada cual podrá sentirse más o menos identificado con alguna de estas versiones del amor o de las historias que las acogen.

De los escenarios, baste decir que la autora los ha descrito tan detalladamente que me he sentido trasladada a todos ellos desde el inicio de la historia.  

En definitiva, para describir la novela utilizaré las palabras de la autora: "una novela amable con final feliz". Tal y como sabemos quienes nos gustan las plantas y conocemos los secretos que esconden, la lavanda, entre otras propiedades, es una planta aromática, relajante y calmante, y la historia está impregnada con sus aromas desde la portada hasta la última página.

Al final ha sido el mejor consejo y se ha cumplido tu dedicatoria. He disfrutado de la historia y me ha dado mucha energía positiva. 

Merci mille fois


Olivia Ardey nació en Alemania, pero al poco tiempo su familia se trasladó a Valencia, donde reside con su marido y sus dos hijos. Ha crecido, vive y trabaja entre libros. Adora viajar, pasear por las calles de cualquier ciudady veranear rodeada de rascacielos. Además de cuentos y relatos publicados en diversas antologías, es autora de ocho novelas con las que ha consolidado un merecido hueco en el género romántico gracias a su sólida prosa y sus inéditas tramas.

Regálame París (Versátil, 2013) le valió el Premio Dama 2013 a la Mejor Novela Romántica Nacional.

También le ha sido concedido el Premio Aura 2014 a la Mejor Autora Romántica Contemporánea.

En 2015 fue distinguida con el Premio Púrpura Romántica de Honor.
Miss Bingley