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lunes, 21 de diciembre de 2015

RESEÑA (by MH) ::: EL GENERAL OPLE Y LADY CAMPER - George Meredith


Título original: The Case of General Ople and Lady Camper
Autor: George Meredith
Editorial: Ardicia
Páginas: 112
Traducción: Pepa Linares
Postfacio: Virginia Woolf
Fecha publicación original: 1890
Fecha esta edición: junio 2014
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 15 euros
Ilustración de cubierta: Akira Kusaka (no ilustrado en su interior)




Una pequeña localidad de la campiña inglesa servirá como telón de fondo al divertidísimo encuentro de la atípica y entrañable pareja formada por el general Ople, un militar retirado, y su excéntrica vecina, lady Camper. Las diferencias de clase, la reivindicación de los derechos de la mujer o la moderna y peculiar concepción del amor, algunos de los temas recurrentes en la narrativa de George Meredith, aparecen aquí con un ingenio y una ligereza que no siempre encontramos en sus novelas más extensas.

El general Ople y lady Camper (1890) es el relato más amable y entretenido de su autor. Valiéndose en todo momento de la comicidad, Meredith construye una especie de puesta en escena en la que se ridiculizan, con un fino sentido del humor, los convencionalismos y falsas virtudes de la sociedad victoriana: la hipocresía de los modales, ciertas actitudes masculinas, el esnobismo y la pedantería.


Se define esta obra como la más amable de su autor, repleta de ironía, comicidad, fino sentido del humor... Lo cierto es que ha sido mi primer acercamiento a George Meredith, y lamentándolo mucho (porque lo lamento, no me gusta llevarme decepciones con autores clásicos tan reconocidos a los que abordo por primera vez con mucha ilusión), no he encontrado lo que esperaba. No es un mal libro, ni muchísimo menos pero, como digo, me ha decepcionado un poco. Esta es una opinión muy personal, y cuando solo lees reseñas positivas de un libro que a ti no te ha llenado, te da qué pensar si el fallo está en ti, que no has sabido leerlo de la manera adecuada, o si la razón por la que no la has disfrutado tiene otro origen.
 
Es una novela corta (sin el postfacio de Virginia Woolf no llega a las 100 páginas) que, sin embargo, me ha costado terminar. Básicamente, aparte de los dos personajes que dan nombre al libro, tenemos como protagonistas secundarios a la hija del general, y al sobrino de la lady. La trama gira alrededor de ellos cuatro, principalmente de los dos personajes que dan nombre al libro, teniendo al resto de los habitantes del pueblo como comparsas cuando la ocasión lo requiere y la trama del libro debe avanzar. 

No soy nada amiga de dar detalles sobre la trama ni de spoilear la historia, así que sin querer entrar más a fondo, tengo que admitir que mi principal problema con lo que Meredith me estaba contando ha radicado en la falta total y absoluta de empatía que he sentido hacia los dos protagonistas. No me han caído bien ninguno de los dos, cada uno por sus propias razones (uno por defecto, la otra por exceso). Partiendo de esa base, y no solo en este libro sino con cualquiera que nos caiga entre las manos, cuesta mucho conectar con lo que te están contando si los protagonistas no solo no te llegan, sino que les coges cierta manía. Quizás, y caigo mientras escribo, es que para mí la historia ha carecido del encanto que promete la sinopsis
; sus dos personajes principales, sobre todo el masculino, me han parecido un poco cargantes y, mientras leía, no podía dejar de pensar que el general y la lady eran tal para cual (tengo que decir con la boca pequeña que creo que no era un cumplido).

Oscar Wilde definió a Meredith como un "caos iluminado por destellos de relámpago". Por mucho que adore a Oscar, creo que este caos no estaba hecho para mí. Aun así repito, no es un mal libro. Sé que no lo es. Pero creo que no es para todos los gustos, y en este caso conmigo ha dado en hueso duro. Adoro la literatura británica clásica y el fino humor británico por encima de todas las cosas, así que no sé muy bien qué es lo que no me ha hecho conectar con esta historia. Quizás no era el momento adecuado para leerlo y deba intentarlo nuevamente en cualquier otra época de mi vida. Con tooooodo lo que tengo pendiente, no creo que sea a corto plazo, pero nunca se sabe. Y no sé por qué, pero tengo la sensación de que el Meredith menos "humorístico" me gustaría más. Intentaré averiguarlo lo antes posible.


La edición de Ardicia tiene una cubierta preciosa, como todas sus ediciones (esta editorial tiene un sello muy marcado con sus cubiertas, y es todo un acierto. Son muy bonitas y muy distinguibles, las identificas nada más verlas). Por dentro la edición es sencilla, con una bonita filigrana en la página con el título del libro, aunque no está ilustrado. Cierra la edición el postfacio de Virginia Woolf, publicado en 1932 en "El lector común: segunda serie".


George Meredith nació en Portsmouth en 1828. Enseñó leyes y trabajó como procurador, pero abandonó la profesión para dedicarse por entero al periodismo y la escritura. A fin de completar su salario, Meredith también colaboraba como lector con la editorial Chapman & Hall, lo que le permitió entablar amistad con numerosas personalidades literarias de la época, como Rossetti, Swinburne, Gissing o Hardy. Entre sus obras más notables figuran The Ordeal of Richard Feverel (1859), The Egoist (1879) o Diana of the Crossways (1885). Admirado por E. M. Forster, Arthur Conan Doyle y George Eliot, sucedió a Alfred Tennyson como presidente de la Sociedad de Autores, y en 1905 fue condecorado por Eduardo VII con la Orden del Mérito del Reino Unido. Murió en 1909 en su casa de Box Hill.

Miss Hurst