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viernes, 28 de junio de 2024

RESEÑA (by MH) ::: LA CAZADORA - Kate Quinn


 
 
 
Título original: The Huntress
Autora: Kate Quinn
Editorial: Harper Collins
Traducción: Victoria Horrillo Ledesma
Páginas: 592
Fecha de publicación: 2023
Encuadernación: rústica con solapas
Precio en papel: 21 euros
 
Audiolibro: 20 horas y 43 minutos
 


La Cazadora es una novela épica y arrolladora acerca de la Segunda Guerra Mundial que arroja luz sobre un oscuro rincón de la historia, de la mano de la autora de los best sellers de The New York Times La red de Alicey El código Rosa.

En los gélidos confines de la Rusia soviética, la audaz y temeraria Nina Markova se une a las célebres Brujas de la Noche, un regimiento de bombardeo nocturno formado exclusivamente por mujeres. Al verse obligada a aterrizar tras las líneas enemigas, Nina habrá de recurrir a todo su ingenio para sobrevivir a su encuentro con una implacable asesina nazi conocida como la Cazadora.

El corresponsal de guerra británico Ian Graham ha abandonado el periodismo para dedicarse a perseguir a criminales de guerra nazis, pero hay un objetivo que se le resiste: la Cazadora. Y Nina Markova es la única testigo que ha logrado escapar de ella con vida.

En el Boston de posguerra, Jordan McBride, de diecisiete años, desconfía cada vez más de la educada viuda alemana que se convierte en su madrastra. Al indagar en su pasado, Jordan irá dándose cuenta poco a poco de que quizá sea una asesina nazi.

 
No hablo nunca por aquí de lo que escucho en audiolibro porque me resulta muy complicado estructurar las reseñas, no puedo consultar los libros al no tenerlos en físico (no soy de tomar notas pero sí que apunto páginas donde hay cosas que quiero resaltar) y, bueno, que no os hablo nunca sobre ellos (y encima este hace meses que lo escuché, así que todo mal). ¿Por qué os traigo La cazadora? Pues voy a ser muy sincera: porque la letra Q del apellido de la autora me viene de maravilla para el reto de la A a la Z, y no quiero dejar pasar la ocasión de usar una letra que siempre me cuesta cubrir con lo que tengo sin leer en las estanterías. Eso sí, como ya digo, no me siento cómoda reseñando los audiolibros, así que voy a ir al grano y a dejar constancia de la lectura, sin más (o esa es mi intención, que luego me enrollo como las persianas).
 
Boston (1950)
Boston (1950)
La novela comienza con tres marcos temporales que a la larga se reducen a dos. Por un lado tenemos a Jordan McBride en 1946 en la ciudad de Boston. Su padre se ha enamorado de Anne, una refugiada austriaca y no tarda en casarse con ella. Jordan no termina de fiarse, ha sorprendido en sus gestos una naturaleza que tiene poco que ver con la que muestra en su día a día e incluso duda que Ruth, su hija, sea verdaderamente suya... pero claro, a ojos de los demás todo eso solo pasa por celos de una hija que ve como su padre ya no es solo para ella y rehace su vida. Por otro lado nos vamos a Viena en 1950. Ian Graham, antiguo periodista de guerra, se dedica a cazar criminales de guerra nazis en Europa con la ayuda de Tony, un joven ex-soldado judío con mucho encanto y especialista en idiomas. Ian está obsesionado con atrapar a
La cazadora (una mujer despiadada de la que no se sabe nada desde hace años) por un motivo muy personal, y la única que puede ayudarle a encontrarla es la única mujer que se enfrentó a ella y escapó con vida. Esta mujer es Nina Markova. El tercer marco temporal está dedicado precisamente a Nina y a su labor durante la guerra en Las brujas de la noche, un regimiento ruso de bombardeo nocturno compuesto únicamente por mujeres que sembró el caos entre las filas alemanas. Estos tres marcos temporales acaban convirtiéndose en dos: el de Nina Markova durante la guerra y el de 1950 en Boston, pero hasta aquí puedo contar.

La cazadora aborda la temática de la Segunda Guerra Mundial, de la que se publica mucho y se romantiza (incomprensiblemente) más todavía, desde la perspectiva del "después". Sabemos que muchos criminales de guerra fueron juzgados, y también sabemos que otros muchos no lo fueron. Eran tantos, a tantas escalas diferentes, que resultaba imposible perseguirlos y encontrarlos a todos. Muchos se acogieron a la etiqueta de refugiados en otros países para comenzar una nueva vida... pero no todos eran inocentes refugiados reales, eran criminales de guerra que simplemente se reinventaron en el continente americano, asumieron una personalidad diferente y vivieron una vida normal en la que se mimetizaron con su entorno y pasaron completamente desapercibidos. La cazadora del libro es la fusión literaria de dos mujeres reales, y para esto quiero dar algunos apuntes sobre la información que da la propia autora al final del libro.

Y es que la nota final de Kate Quinn es muy, muy interesante, porque es cuando se desvela lo que como lector te intriga durante toda la novela: cuanto hay de ficción, cuanto de realidad y si está basado en personas reales. Efectivamente, en 1973 el servicio de inmigración estadounidense sabía que había al menos 53 criminales de guerra nazis viviendo en el país, pero no había instituciones ni dinero para investigarlos. Poco después se pusieron manos a la obra con este tema, pero antes de ese año cualquier criminal de guerra podía rehacer su vida en Estados unidos sin demasiadas complicaciones. Como digo, Quinn combinó dos personas reales para crear al personaje de Lorelei Vogt/Anne McBride (la cazadora nazi del título). Por un lado, Hermine Braunsteiner fue guardiana en varios campos de concentración y conocida como "la yegua pisoteadora" por su crueldad y brutalidad con las prisioneras. Cumplió una breve condena, se casó con un americano, se nacionalizó estadounidense y se fue a vivir a Nueva York tan pancha creando una nueva identidad totalmente ajena a su personalidad real. Cuando la detuvieron por crímenes de guerra estaba tan integrada que ninguno de sus vecinos era capaz de creer que fuese culpable de todos esos crímenes de los que la acusaban. La otra mitad de Lorelei está basada en Erna Petri, mujer de un oficial de la SS que descubrió a seis niños que habían escapado de un tren que los transportaba a un campo de concentración, se los llevó con ella, les dio de comer y luego los asesinó de un tiro a todos (hechos que aparecen como tal en la novela). Así que sí, esta mujer que leemos en la ficción existió en la vida real de muchas maneras distintas durante la guerra, por mucha invención que parezca leyéndola en el contexto de una novela.

Marina Raskova
Y siguiendo con hechos reales, debo hacer mención también al escuadrón nocturno femenino de
Las brujas de la noche, de esos hechos históricos reales tan fascinantes e interesantes que parecen inventados. Marina Raskova fue la primera mujer en recibir el título de Heroína de la Unión Soviética y la primera mujer instructora en una academia de vuelo, amén de sus récords en largas distancias sin escalas. Fue también la impulsora de un regimiento especial de aviación compuesto solo por mujeres cuando Lenin ordenó que se incorporaran a la guerra en 1941. De ahí surgieron tres regimientos, siendo uno de ellos, el de bombardeo nocturno, el que llegó a conocerse como Las brujas de la noche, y que es el protagonista de esta novela. 115 mujeres de entre 17 y 21 años recibieron un entrenamiento intensivo durante seis meses, se les proporcionaron aviones de chichinabo y ropa masculina y allá que se fueron a la guerra. No os voy a soltar aquí una parrafada sobre este tema porque San Google puede cumplir la misma función, pero el descubrimiento mismo de la existencia de este regimiento es quizás de lo más interesante del libro.

Volviendo al libro en sí mismo, ¿qué me han parecido los personajes principales? Todos cumplen su cometido, están bien definidos, se mantienen fieles a sí mismos durante toda la novela y te preocupa lo que le pase a cada uno de ellos, que no es poco... pero claro, cuando hablo de preocuparme me refiero a los buenos, porque luego está la cazadora, Lorelei Vogt/Anne McBride. ¿Puedo decir que, aunque suene raro e incongruente, este personaje es para mí el más flojo de la novela? Pues eso, lo digo, y aquí no ha pasado nada :) Quizás toda la parte de ama de casa norteamericana que se monta sea consecuente con la nueva personalidad que se forja para pasar desapercibida; es una actriz consumada y quizás de verdad quiera pasar página... pero claro, eso choca frontalmente con ciertas acciones que lleva a cabo (una, sobre todo, resulta evidente para el lector si está atento aunque su hijastra no se cosque de nada hasta el final) que te hacen pensar que no ha cambiado nada de nada y te llevan a esperar algo más de ella cuando la máscara cae, cosa que no ocurre y que me ha decepcionado.

En fin, es un libro muy entretenido, y si os gusta la novela histórica relacionada con la Segunda Guerra Mundial (o posguerra, como también es el caso) con un toque de suspense y que hable de hechos reales novelados, es muy recomendable. Sí que admito (ya os habréis dado cuenta) que a mí no me ha parecido tan perfecta como muchas opiniones que he leído o escuchado (tiene una puntuación astronómica en Goodreads, pero yo voy a mi aire, como siempre). Le he encontrado principalmente dos pegas: una es que creo sinceramente que le sobran páginas, y ya, ya sé que hay lectores que no consideran esto una queja legítima porque cada escritor usa el número de páginas que considera necesario y tal... y ya, sí, bien, pero si el único propósito de eso es ralentizar el momento del desenlace sin aportar nada y dar vueltas sobre lo mismo todo el rato, para mí sobran, qué queréis que os diga. La otra pega que le pongo es precisamente el momento culminante, el desenlace, eso que llevas esperando desde hace más de 500 (demasiadas) páginas, porque, como digo arriba, no tiene la tensión suficiente y decepciona un poco después de tanta anticipación. Teniendo en cuenta que no hay ninguna intriga (para el lector) sobre la identidad de Anne McBride durante toda la novela, la carne en el asador había que ponerla en ese final, y a mí se me quedó corto (si soy sincera, ese clímax me pareció tan descafeinado que incluso llegué a pensar que habría un nuevo giro en las últimas páginas y que lo bueno estaba por venir... me equivoqué, mi gozo en un pozo: el final es el que es, sin más xD).
 
En cualquier caso supongo que esto es como todo,  gustos personales más que otra cosa, porque la gente habla maravillas, así que dejando todo esto a un lado, es una lectura que cumple sobradamente su función y que además resulta muy interesante precisamente por el contenido real que tiene la historia. Y sí, sé que no he contado gran cosa sobre el libro en sí mismo, pero es que poco más se puede contar: conocemos a las brujas de la noche y pasamos muchas páginas viendo cómo los protagonistas intentan identificar a la cazadora mientras avanzan las relaciones entre ellos :)
 


 

Kate Quinn es la autora de ficción histórica más vendida en las listas de The New York Times, y del USA Today,. Originaria del sur de California, estudió en la Universidad de Boston, donde realizó su licenciatura y un máster en Letras Clásicas. Aficionada durante toda su vida a la historia, escribió una saga sobre la Roma Clásica y dos libros ambientados en el Renacimiento italiano, antes de volcar su atención en el siglo xx y alcanzar su gran éxito internacional (más de un millón de ejemplares vendidos) con La red de Alice y El código Rosa. Kate y su esposo viven en San Diego con sus tres perros adoptados.

lunes, 27 de noviembre de 2023

RESEÑA (by MH) ::: LA PIRÁMIDE BLANCA - Nacho Ares


 
 
Título original: La pirámide blanca
Autor: Nacho Ares
Editorial: Grijalbo
Páginas: 336
Fecha de publicación: abril 2022
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 21,90 euros
Ilustración de cubierta: Pepe Medina



El faraón Keops proyecta la construcción de la que será su morada eterna, una tumba colosal pensada para resistir el paso de los siglos y las pérfidas intenciones de los saqueadores de tumbas.

Solo hay un hombre en todo el reino capaz de satisfacer los deseos del faraón: Djedi, un joven y misterioso sacerdote dedicado al estudio de los textos oscuros. Él será el encargado de convertir la pirámide en una fortaleza mágica e inexpugnable, la morada perfecta para el descanso eterno del soberano. Para ello, no obstante, deberá enfrentarse con las traiciones de la corte que amenazan con enviarlo prematuramente al reino de los muertos.

Historia, magia e intriga se unen en esta emocionante aventura que recrea la construcción de uno de los monumentos más importantes y enigmáticos de la cultura egipcia.


He ido cambiando el libro que quería leer en la premisa de autor español de este reto egipcio durante todo el año. Tenía un libro en la cabeza desde el principio, por diversos motivos lo descarté; luego me decanté por otro, pero lo descarté también por varias razones. Al final he acabado optando por Nacho Ares. Es la primera vez que leo a este autor aunque son dos los libros que tengo suyos en la estantería. Uno es
La tumba perdida, que tiene como protagonista a mi queridísimo Howard Carter, y aunque os parezca raro no ha sido el elegido para iniciarme con el autor porque quiero leerlo sin tener que reseñarlo. Admiro tanto a Carter desde que tengo memoria que sé lo que me costaría escribir la reseña (eso sin contar lo que opine sobre el libro, que si no me gusta, ni os cuento), y necesitaba una lectura con menos compromiso emocional (qué intensita soy xD). Total, que escogí el otro que tengo, La pirámide blanca, ambientado durante la construcción de la Gran Pirámide de Keops, la única maravilla del mundo antiguo que sigue en pie hoy en día (¿no se os rompe el corazón al pensar en esto, en esas maravillas que solo conocemos por textos e ilustraciones, en prodigios producto del genio del hombre que el hombre actual no sería capaz de reproducir porque, honestamente lo creo, hemos involucionado de una manera muy preocupante? Lo dicho, intensita xD). En fin, como siempre hago, os cuento la premisa de la que parte la novela.

La novela comienza con el saqueo y destrucción de la cámara funeraria de la Pirámide Roja, lugar donde estaba enterrado el faraón Esnefru. Su hijo, Keops, está obsesionado con el saqueo de su futura tumba y le aterroriza la segunda muerte que supondría esa profanación, así que encarga a Hemiunu, su jefe de constructores, que edifique una pirámide como jamás se ha hecho antes, donde sea imposible acceder a su cámara mortuoria y que engañe a los dichosos ladrones que, con ayuda de sacerdotes y guardias, acceden y destruyen esos lugares. Al mismo tiempo llega a oídos de Keops el misterio que rodea las cámaras secretas del santuario sagrado de Thot, un lugar repleto de magia que pocos conocen, comprenden y saben interpretar... y entre esos pocos está Djedi, el enigmático sobrino del faraón que actualmente es sacerdote mago en el temblo de Ptah. Keops ordena que Hemiunu, con sus planos y genio arquitectónico, y Djedi, con su uso de la magia conocida como heka, construyan su lugar de descanso eterno con mil trampas ilusorias de las que ni siquiera será informado él mismo. Pero Keops no cuenta con la envidia que siente su propio hijo, Hordjedef, que ve como siempre queda relegado a un segundo plano cuando se considera digno de una posición mucho más elevada de la que tiene. Hemiunu se interpone en sus planes de convertirse en jefe de constructores,  y hará lo que sea por ganar reconocimiento a ojos de su padre... lo que sea.

Hagamos que los ladrones se confundan, engañémoslos. Creerán que han saqueado mi lugar de reposo, pero no será así ya que, en realidad, estarán pisando un sueño, un lugar irreal donde se los conducirá por el camino del ardid, de la trampa.

Sobre el reinado de Keops se sabe lo mínimo imprescindible, pero menos aún se sabe sobre la construcción de la Gran Pirámide, y esa es la base sobre la que se asienta toda la trama: la propia pirámide de Keops y el misterio que sigue rodeándola casi cinco mil años después de su aparición en la meseta de Guiza. No solo se sigue debatiendo sobre cómo se levantó una estructura como esa en una época como aquella,
ya que hay mucha teoría pero ninguna certeza (ahora mismo mide unos 140 metros de altura, pero en su origen era todavía más alta), sino que el propio interior de la pirámide sigue despertando muchas preguntas. Lo que se ha descubierto está claro (por nombrarlo muy rápidamente: la cámara subterránea, la gran galería, la cámara de la reina, la cámara del rey y sus cámaras de descarga, la antecámara, etc...), pero salvo un sarcófago de granito vacío en la cámara del rey, no se ha encontrado nada más en su interior. No hay inscripciones, jeroglíficos, pinturas, tesoro ni rastro de todo el ajuar funerario que acompañaba a los muertos para facilitarles su paso a la otra vida y la inmortalidad... de hecho, a día de hoy se sigue creyendo que hay estancias sin descubrir dentro de la pirámide, y que entre esas estancias estaría la auténtica cámara mortuoria del faraón Keops. 
 
Para que os hagáis una idea, desde 2015 se lleva a cabo un proyecto denominado ScanPyramids para, de manera no invasiva, llegar a todo aquello (corredores escondidos, cámaras ocultas) que de otra manera resultaría imposible detectar dentro de las pirámides. Usando un escáner con rayos infrarrojos, un georradar y una radiografía con rayos cósmicos conocidos como "muon", a finales del año pasado se descubrió la existencia de un corredor en la cara norte de la Gran Pirámide que, al menos en el momento de su descubrimiento, no se sabía adonde llevaba, si escondía algo, si protegía algo o qué función tenía. Se llegó a pensar que podría ser el camino que se busca desde hace décadas hacia la cámara funeraria del faraón, y llegó a considerarse el descubrimiento del siglo en materia de Arqueología y Egiptología. No sé qué habrá pasado con este tema (creo que a partir del descubrimiento se hizo cargo de todo el Ministerio de Antigüedades del Antiguo Egipto y desde entonces ya no se ha sabido nada), pero os lo comento más que nada para que entendáis que la Pirámide de Keops, la única de su especie con tres niveles, sigue escondiendo muchos secretos y sigue siendo un completo enigma para los arqueólogos, egiptólogos, científicos e historiadores en general por muy diversas razones. Y todo este halo de misterio que rodea a este prodigio de la ingeniería es la base que usa Nacho Ares para darle forma a su historia.
 
Y claro, como tiene carta libre para dar otra visión sobre la construcción de esta pirámide, decide tirar de algo tan literario como la magia: es decir, que en esta novela, para que la pirámide sea tan compleja como lo es, esconda tantas cosas como parece que esconde y sea tan esquiva a la hora de permitir conocer sus secretos, se combina una labor arquitectónica perfecta (tan perfecta que aquí estamos, cuatro mil seiscientos años después, sin saber cómo se hizo) con el uso de un elemento mágico que dé vida a una estructura interior totalmente inaccesible a cualquiera que no formase parte de su construcción y que, por tanto, quedase oculta por toda la eternidad impidiendo el saqueo y la profanación del lugar de descanso eterno de Keops. Esa magia es la heka, que por sí misma, como concepto, es muy difícil de definir.
 
Heka es la palabra egipcia para magia, pero en realidad comprende tanto logros que pueden considerarse sobrenaturales (o fuera de la normalidad que puede explicarse) como el ilusionismo manual puro y duro... vamos, esos trucos que representan los magos actuales. No hay una palabra hoy en día que pueda aglutinar esta definición así que más o menos esto es lo que podemos entender. ¿Qué es lo que busca entonces Keops mediante el uso de la heka que esconde el santuario sagrado de Thot y que solo su sobrino Djedi puede interpretar? Pues eso mismo, convertir el interior de la pirámide en un laberinto inexpugnable de ilusiones y estancias ocultas que impidan el éxito de los saqueadores cuando entren en su tumba. Nacho Ares explica muy bien cómo se consigue mantener oculta toda esta construcción, rotando diariamente a miles de hombres en cientos de actividades distintas, de tal modo que un obrero podía pasarse meses sin trabajar en una misma tarea o lugar, imposibilitando que nadie supiera nada de lo que ocurría en ninguna parte pero haciendo posible al mismo tiempo que las obras avanzasen sin pausa. La máxima de toda esta maravilla de la ingeniería es que solo tres personas van a saber lo que ocurre dentro de esa pirámide, y esos son Hemiunu, su hija Seshat (que trabaja junto a él codo con codo) y el sacerdote Djedi.
 
Prácticamente todos los personajes que aparecen en esta novela son reales, pero sus vidas y acciones, tal como se cuentan en la novela, son fruto de la imaginación del autor, así que como siempre digo con este tipo de libros, que nadie se tome lo que se cuenta aquí como unos hechos históricos probados o con alguna veracidad histórica porque precisamente no se sabe nada de nada sobre ellos (y por eso se puede inventar y ficcionar a placer). Por hablar de los protagonistas principales, tenemos a Keops, segundo faraón de la cuarta dinastía, de quien se cree que reinó durante unos treinta años (la pirámide tardó en construirse unos veintisiete); Hemiunu fue también un miembro auténtico de la familia real y su tumba está cerca de la Gran Pirámide de Keops... pero aunque aquí en la novela aparece como jefe de los constructores (y por tanto responsable de la construcción de la pirámide), y el autor afirma que está demostrado que ostentaba este cargo como tal, por lo que yo he visto en realidad solo se sabe que fue visir y capataz supervisor de las obras del faraón, pero en ninguna parte se afirma que fuese el constructor de la pirámide (aunque se crea que lo fue... que no es lo mismo); su hija en la novela, Seshat, es un personaje ficticio y trabaja junto a su padre como una arquitecta más; Hordjedef, uno de los hijos de Keops y gran villano de la novela, es un misterio a día de hoy, ya que no solo seguimos sin saber si llegó a ser faraón o si solo gobernó como corregente, sino que en su época estaba considerado un sabio y se cree que fue el autor del papiro de Hunefer, una de las versiones más conocidas del Libro de los Muertos (si leéis la novela descubriréis, como os comento arriba, que el personaje literario se aleja muchísimo de lo que se cree históricamente sobre él, y por eso digo que estas novelas hay que leerlas como lo que son, ficción). Nos queda Djedi, sacerdote mago del templo de Ptah; en la novela es hijo de Rahotep (hermano de Keops) y de su esposa Nofret, y, por tanto, sobrino del faraón. Este personaje al parecer fue también real (es nombrado en el Papiro Westcar), pero poco más se sabe.

La narración está dividida en tres partes que abarcan las casi tres décadas que duró la construcción de la pirámide y, dejando a un lado este tema central, se introduce una subtrama que acompaña a la historia principal y que en este caso tiene que ver con el hijo del faraón, Hordjedef, y sus intrigas para hacerse con el cargo de jefe de los constructores. Esas intrigas alcanzarán a los tres principales responsables de hacer realidad este proyecto de muy diversas maneras que aquí no puedo relatar, al tiempo que disfrutamos de una ambientación muy anterior al periodo álgido del Antiguo Egipto, que llegaría unos mil años después con el Imperio Nuevo. Así que sí, La pirámide blanca es una novela entretenida y tiene cosas buenas, pero también tiene sus peguillas: es un poco tramposa en lo que respecta al destino de un personaje (no puedo decir más sin hacer un spoiler tremendo); la personalidad (más bien la ausencia de ella) del faraón Keops le quita fuerza y algo de credibilidad a la trama (en realidad el punto fuerte de la novela no son los personajes en general); ciertas cosas las tienes que aceptar porque sí, como el funcionamiento de la heka (todo el libro gira alrededor de eso pero en ningún momento se explica cómo funciona o cómo la usan los personajes... en la pirámide hay heka y ya, eso es lo que sabemos); y a ratos parece que da vueltas un poco sobre lo mismo. En fin, que como lectura de entretenimiento está bien pero no hay que buscarle muchos pies al gato porque se los encuentras.

No me arrepiento en absoluto de haberlo leído, ya digo que me ha parecido entretenido, pero creo que me va a gustar más La tumba perdida (o al menos eso espero), aunque solo puedo guiarme por cosas que he leído sobre ese libro. Cruzo los dedos.


Nacho Ares nació en León en 1970 y se licenció en Historia Antigua por la Universidad de Valladolid. Además, es certificado en Egiptología por la Universidad de Manchester. Desde siempre se ha dedicado a la investigación y divulgación en diferentes medios de comunicación de los enigmas históricos que rodean el mundo del antiguo Egipto.

Fue director de la prestigiosa Revista de arqueología y sus artículos han sido habituales en diversas publicaciones especializadas. Desde octubre de 2009 dirige y presenta el programa SER Historia de la Cadena Ser y, actualmente, colabora con el programa Cuarto Milenio de Cuatro Televisión.

Hasta la fecha ha publicado una docena de libros, de los cuales nueve ensayos están dedicados a la cultura egipcia. Sus novelas, La tumba perdida (2012), El sueño de los faraones (2014) y La hija del sol (2017), todas ellas publicadas en Grijalbo, han sido reconocidas por la crítica especializada y muy apreciadas por los lectores. Con La pirámide blanca, Nacho Ares nos presenta su aventura de ficción más fascinante sobre los secretos que rodearon la construcción de la Gran Pirámide de Keops.

lunes, 20 de abril de 2020

RESEÑA (by MB) ::: SOL MEDIEVAL - Enrico Maria Rende






Título original: Sol medieval 
Autor: Enrico Maria Rende
Editorial: Chamán Ediciones
Páginas: 364
Fecha esta edición: diciembre 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 20 euros
Imagen de la cubierta: María José López Cerro





Reino de León, siglo X. Trovadores y caballeros, abadesas y reyes, romances prohibidos, amistades peligrosas y brujería pueblan una novela que nos muestra la vida, costumbres y creencias de la Europa medieval con todo lujo de detalles, recreando una ambientación histórica fruto de una minuciosa investigación.
 
Los personajes son abordados desde un punto de vista psicológico, resultando excepcional como sentimientos y emociones son explicados desde el sentir de la época y nunca como una extrapolación de la forma actual de entender el mundo.
El autor se deja llevar por una sucesión de hechos concretos cuyo resultado es una historia enorme pero sencilla.
 
Buena parte de las bondades de esta obra radica en la escasa contaminación del autor al no decantarse, a no tomar partido en ninguna dirección, dejando al propio lector la tarea de juzgar a personajes cuyas vidas hace mucho tiempo que culminaron.

━El valiente no es el que no tiene miedo sino el que a pesar de su miedo es capaz de hacer lo que tiene que hacer. El que no tiene miedo no es un valiente sino un inconsciente. El valiente es valiente precisamente por hacer algo que le da miedo hacer; en eso es diferente a los demás, solo en eso. Y tú, mi tesoro, eres diferente.
En un tiempo en que Europa no se conocía como la composición e integración de países actual (España, Italia, Francia, Alemania, etc), sino que su demarcación territorial estaba dividida en multitud de reinos, España (o más bien sus distintos reinos cristianos, como León, Castilla, Navarra...) se encontraba inmersa en pleno periodo de reconquista con los árabes. En los reinos cristianos las luchas de poder, las intrigas y la corrupción eran su día a día.

La historia arranca en León en el año 971, cuando Ansur, hijo adoptivo de Doña Gonza, abadesa del floreciente convento de San Miguel (León), vive privilegiado de atenciones y mimos. Como en todo y en todas las épocas, la envidia y la inquina hacen que un día Ansur deba salir a toda prisa del convento, su casa, para salvar la vida, lanzándose así hacia una magnífica odisea. Junto a Munnio (su amigo), e Isidoro (el guardián), inicia un camino de ida con un retorno incierto por los distintos reinos europeos: de León viajarán a Castilla para después ir a Navarra, llegar a Lyon...
El chambelán acompañó a los invitados al lugar donde el obispo estaba jugando una partida de ajedrez con el mayor de Toulouse, monseñor Hugo. Ambos sentados sobre tronos de roble tallado, apoyado el tablero sobre un alto y estrecho trípode, estaban cerca de la única ventana que iluminaba la amplia cámara, agradeciendo así no solo su luz sino también el aire que, soplando de tanto en tanto, les refrescaba.
Ansur, Munnio e Isidoro recorrerán el Reino de Borgoña junto a otro compañero, Ganelón, un trovador provenzal que se unió a ellos en Castilla y les anima el viaje con sus cantares y sus historias de caballeros y damiselas cortesanas. Ansur tiene sueños premonitorios (forma de adivinación conocida como oniromancia) que le revelan que debe ir más allá de los límites cristianos, cruzar las tierras húngaras y llegar a Transilvania donde, paradójicamente, encontrará sus ansiadas respuestas, pues de alguna manera siente vinculación con aquellas tierras y, sobre todo, con el principe que las domina y las gobierna, Árpád.
El bullicio de gente, compradores y vendedores, animales atados, sueltos y enjaulados, gritos y cantos por doquier, discusiones y regateos, vestidos muy variopintos y de múltiples colores, resultaban un escenario totalmente inverosímil y adelantado a su tiempo para los ojos de quienes venían de la tierra de la piedra y la madera, de la tizona y el santoral.
La odisea de Ansur no solo será el recorrido que le dará la oportunidad de conocer multitud de sitios y lugares diferentes, sino que será todo un viaje hacia las profundidades de su ser y de sus orígenes. Las experiencias vividas le otorgarán el mejor regalo, poder elegir su destino y ser libre, algo que no se estilaba demasiado en unos tiempos en los que el señor era dueño de todo lo que corría, volaba y nadaba en sus tierras, incluidas las personas.
Sin pensarlo  más, comenzó a caminar campo a través, pisando la fría nieve que se resquebrajaba bajo sus pies rompiendo el silencio con ese peculiar instinto, y no mirando atrás.
Desde el ya alejado torreón, una figura imponente y sombría, con las piernas abiertas y los brazos en jarras, los puños sobre la cintura y el mentón bien alto, escudriñaba en la nocturnidad.
Nuestro protagonista crece durante su camino, alimentándose de experiencias que en unos casos son terribles y en otros enriquecedoras, y en las que siempre se encontrará ante la misma disyuntiva: elegir entre el bien y el mal, ser capaz de ver más allá de las apariencias y descubrir que, a pesar de todo, existe gente buena que lo da todo, incluso su vida, reconociendo que la amistad, el honor y la palabra dada tienen un valor superlativo por el que merece la pena luchar.

Sol medieval es un recorrido iniciático alimentado por diferentes personajes (reyes, obispos, abadesas, monjes, trovadores, caballeros, artesanos, mercaderes...) que representan a estamentos medievales de la época en los que la corrupción y la maldad conviven con los distintos cantares de los trovadores, inspirados en amores prohibidos y heroísmo. Enrico Maria Rende ha escrito una novela maravillosa y aleccionadora cuya gran colección de seres reales y ficticios se entreteje con las distintas historias y leyendas, donde el romance, la amistad, la corrupción y el ansia descontrolada de poder son observados desde la perspectiva de un niño arrancado de la protección de su madre y al que no le queda otra que crecer y desarrollarse a pesar de toda la perversidad y la injusticia que le rodean. 

Sol medieval es la historia de este crecimiento.
 



Enrico Maria Rende nació en Nápoles, (Italia) en 1972, pero reside en España desde hace más de treinta años. Es escritor y profesor, experto en Historia Antigua por la Universidad Complutense de Madrid. Desde joven volcó su vocación por el conocimiento del pasado escribiendo paralelamente ficción y ensayo. Su primera novela fue La ley de Turan (Premio de novela Ategua de Colmenar Viejo – 1992). Colaboró con revistas de prestigio nacional y su primer artículo, “El pensamiento chino a través de la arquitectura”, fue portada del Nº193 de Revista de Arqueología (1997). En Phaeton – El mito de la inmortalidad (Premio del Certamen Literario Castro del Río de Córdoba – 2000) funde el respeto por la fidelidad histórica con la fantasía. Poco después, publica El color de la naturaleza (2005), una novela con espíritu ensayístico. En La espiga dorada (2012) experimenta con el proceso inverso, novelando su obra de antropología filosófica El origen de dios – Nueva Teodicea (2012). En La caída de los mitos (2017) aboga por la divulgación científica responsable.

sábado, 18 de abril de 2020

RESEÑA (by MH) ::: EL ENEMIGO EN CASA - Lindsey Davis




Título original:  Enemies at home
Autora: Lindsey Davis
Editorial: Edhasa
Traducción: Monserrat Batista
Páginas: 508
Fecha publicación: mayo 2015
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 26 euros
Diseño de cubierta: Salva Ardid Asociados








OTROS LIBROS RESEÑADOS DE LA SERIE FLAVIA ALBIA:

En la Antigua Roma, el número de esclavos era mucho mayor que el de ciudadanos libres y, a menudo, los romanos sentían verdadero miedo de "los enemigos en casa", los sirvientes que vivían bajo su propio techo. Para apaciguar su temor, el gobierno decretó una ley conviniendo que si un romano era asesinado en casa y el culpable no era rápidamente descubierto, sus esclavos -todos ellos, responsables o no- serían inculpados y condenados a muerte. Sin excepciones.
 
Así, cuando una pareja de recién casados es violentamente asaltada y asesinada en su propia habitación, sus esclavos domésticos saben qué es lo que va a suceder... Huyen rápidamente para esconderse en el Templo de Ceres, donde tradicionalmente se respetaba a los refugiados. Y ahí aparece Flavia Albia, hija de Marco Didio Falco. Las autoridades, presionadas por todos los lados, necesitan una solución. Manlius Faustus, al cargo de la investigación, le pide ayuda a Albia mientras intenta persuadir a los fugitivos para que salgan del templo; Albia lo ayudará con su peculiar estilo, distinto pero aún así herencia del de sus padres.


Parezco doña-retos, os traigo cada dos por tres una reseña relacionada con este tema, pero lo de leer/releer en orden las series de Marco Didio Falco y su hija adoptiva, Flavia Albia, es otro de esos retos atemporales que un día me planteé y que voy sacando poco a poco y cuando se puede. En este caso estoy leyendo primero la serie de Flavia Albia, que es más corta (de momento siete libros; se publica el octavo este año), y luego me pondré con la de su padre, Marco Didio Falco, que es el personaje que inspiró el reto y del que sí he leído unos cuantos libros a lo largo de mi vida (su serie ya está finalizada). Pero vamos, por no liaros, que este es el segundo libro de la serie de Flavia Albia, así que vamos allá.

Una pareja de recién casados de mediana edad es asesinada en su noche de bodas mientras están en su cama. Ha desaparecido un juego de plata muy valioso, y el esclavo que guarda la puerta ha recibido una paliza desproporcionada y está muy malherido. No aparecen pruebas de ningún tipo, y los vigiles deciden que, ya que hay que dar carpetazo al asunto, van a culpar a los esclavos de la pareja. A todos. Los esclavos no son considerados personas, pueden ser torturados, acusados y ejecutados sin necesidad de pruebas, y ante la imposibilidad de resolver el caso, ellos son la mejor solución. Cuando estos se enteran, buscan refugio en el templo de Ceres. Allí están a salvo, no pueden tocarles, pero no pueden esconderse ahí para siempre, con lo que urge resolver el problema, y la mejor manera, obviamente, es encontrar al verdadero culpable, sea un esclavo o no, y hacerlo además pronto. Esta patata caliente recae sobre Manlio Fausto, magistrado al que conocimos en la primera entrega de la serie, que recurre a su vez a Flavia Albia para que investigue el asesinato. Flavia se muda a la casa de los sucesos para agilizar las pesquisas, y pronto se da cuenta de que llegar al fondo de este asunto va a resultar muy complicado.

La ambientación en la Roma del déspota emperador Domiciano es, como siempre en la obra de esta autora, fantástica. Lo comento siempre y no quiero repetirme en exceso, pero leyéndola pisas las calles de Roma, las hueles y sin ser apenas consciente asimilas el día a día de la vida en una ciudad que era un caos y que estaba muy alejada del glamour que le suponemos hoy en día. Además la autora utiliza (al igual que en la serie de Marco Didio Falco) la narración en primera persona de Flavia, una narración sarcástica, inteligente y muy personal que de vez en cuando hace guiños directos al lector al tiempo que le mete en vena multitud de detalles sobre la Roma del siglo I d.C., que es, al fin y al cabo, la razón primera y existencial de estas novelas. Y así, siendo ella nuestros ojos, oídos y pies (y estómago, que otra de las características de Flavia es su amor por la buena comida... a diferencia de la mala que suele tener que comer), los lectores nos convertimos en informantes privados de la ciudad de Roma y aprendemos a movernos por la capital del Imperio.

En lo que respecta a la trama en sí, y dejando aparte la investigación del asesinato, Lindsey Davis siempre suele aprovechar sus historias para hacer hincapié en aspectos habituales de la sociedad romana en cualquiera de sus numerosas vertientes, y en El enemigo en casa esa atención recae sobre el estatus de los esclavos dentro de una casa (una pista sobre dicho estatus: inexistente). Un esclavo en la sociedad romana era una propiedad, como podría serlo una cama, una silla o el orinal que vaciaban cada mañana. Eso se traducía en que no tenían ningún derecho (ninguno en absoluto), podían hacer con ellos lo que quisieran sin repercusión alguna y su muerte tenía la misma importancia que la de una rata de alcantarilla.
Deja que te cuente unas cuantas cosas sobre el mundo, hija. No podemos permitir que esa gente tome la delantera. Hay que obligar a los esclavos a proteger a sus amos mediante la amenaza de muerte si no lo hacen. Deben acudir corriendo sin pensar en sí mismos pase lo que pase, incluyendo ahogamiento, estrangulación, ser arrojado por un precipicio o ser alcanzado por cualquier clase de palo, proyectil, espada u otra arma [...] Con el suicidio de un amo, por el momento, la sentencia solo se aplica si los esclavos estaban allí en ese instante y pudieron evitar el intento.
En la época en que se ambientan estos libros lo de ejecutar esclavos sin más explicaciones ya no estaba del todo bien visto, pero dependiendo de las circunstancias su muerte podía estar justificada a ojos de la ley, y ahí es donde nace el embrollo de la historia. Mueren los amos de la casa, unos amos con cierta relevancia social que hace que el caso llame la atención, y los esclavos tienen todas las de perder: si son culpables, cae de cajón, pero si no lo son, si ellos no los han matado, son igualmente culpables porque su obligación como esclavos es auxiliar a sus dueños. El crimen es pena de muerte, la ausencia de auxilio es pena de muerte.

Los esclavos estaban en la casa cuando sucedió todo: ellos dicen que no son culpables, pero que tampoco oyeron nada y por eso no auxiliaron. De todos modos huyen a resguardarse al templo por si acaso, quedando atrás solo el mayordomo (un liberto) y una esclava embarazada a punto de salir de cuentas. Y todo empieza a liarse de mala manera porque las cosas no cuadran, los esclavos parece que mienten, el robo no justifica el modo en que se produjeron los asesinatos ni la brutal agresión al portero, no aparece la mercancía robada, los testamentos de los fallecidos desvelan problemas familiares, el mayordomo liberto no tiene ganas de ayudar, la esclava (que ya ha dado a luz) se comporta de cualquier modo menos como una esclava... Flavia desborda frustración durante buena parte de la novela y duda que llegue a averiguar la verdad, pero es digna hija de su padre: más terca que una mula.

Estoy disfrutando mucho de las novelas de Flavia Albia, y voy tan retrasada que aún me quedan unas cuantas por delante (cuando me ponga con las de su padre, que son unas veinte, me va a dar la risa. ¿Os he dicho que ITV prepara una adaptación de los libros de Falco? Este descubrimiento ha sido una de las alegrías de estos últimos días). El siguiente libro de la serie es Mater Familias, que ya está reseñado porque cometí la osadía de empezar por él allá en los comienzos del blog (reseña aquí), así que el siguiente que traeré será el cuarto, El cementerio de las Hespérides, que espera impaciente en la estantería.
 



Lindsey Davis (1949, Birmingham, Reino Unido) estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford. Pronto descubrió que su verdadero talento se desarrollaba cuando escribía novelas detectivescas ambientadas en la Antigua Roma con el inefable Marco Didio Falco como protagonista. Todos los títulos de la serie de este investigador han sido best sellers internacionales.

Entre los premios recibidos por Davis se encuentran el Author's Club First Novel en 1989, el Crimewriters' Association Dagger in the Library, el Ellis Peters Historical Dagger, el Sherlock Award for Best Comic Detective, el Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2009 y el Barcino de Novela Histórica de la Ciudad de Barcelona 2013, otorgado por el conjunto de su obra.