lunes, 23 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MB) ::: EL MILAGRO ORIGINAL - Gilles Legardinier





Título original: Le premier miracle
Autor: Gilles Legardinier
Editorial: Harper Collins 
Traducción: Ana Romeral 
Páginas: 516
Fecha de publicación: junio 2017
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 5,95 euros 
Diseño de cubierta: CalderónStudio





 
Historia, suspense, ciencia y aventura en una intriga contra reloj que nos invita a viajar a lo largo de 2500 años, desde la antigua Mesopotamia al Tercer Reich, desde el Museo Británico al Japón milenario.

Karen Holt es agente de un servicio de inteligencia muy peculiar. Benjamin Hood es un investigador del Museo Británico que no sabe muy bien ni por dónde anda, cínico, deslenguado y con un peculiar sentido del humor.

Ella investiga una espectacular serie de robos de objetos históricos por todo el mundo. Él pasa sus vacaciones en Francia, a la zaga de un amor perdido. Cuando el respetable historiador que ayudaba a Karen a rastrear a estos ladrones tan extraordinarios muere en extrañas circunstancias, a ella no le queda otro remedio que reclutar a Ben, aunque sea a la fuerza.

Lo que van a vivir los desconcertará.
Lo que van a descubrir los fascinará.
Lo que tendrán que afrontar podría destruirlos…
Con esta premisa comienzo mi reseña:
Si, al contrario, acabáis de terminar la aventura y tenéis ganas, os doy la bienvenida a esta sección que os dedico. Y aquí os lanzo mi segunda petición: para garantizar la sorpresa y la calidad de lectura de aquellas y aquellos que podrían sentir la tentación de aventurarse en esta historia, os ruego que no desveléis nada de la intriga o de sus vuelcos. Gracias por permitir a cada cual su descubrimiento completo y sereno. 
Gilles Legardinier nos lanza esta petición al final de su apasionante historia, y yo estoy completamente de acuerdo con él: todos debemos descubrir los libros de motu proprio, y cada cual debe acercarse a ellos de acuerdo a sus intereses o cualidades intrínsecas.

El milagro original es más que una novela, es la llave que nos abre las puertas a la historia de nuestra civilización. En ella abarcamos (o, mejor dicho, viajamos) unos 2500 años hacia atrás hasta la Antigua Mesopotamia, y desde allí vamos pasando por los diversos tiempos y diversas civilizaciones que se fundaron a partir de los principios establecidos por los antiguos y sabios sumerios y acadios: el Antiguo Egipto, el milenario Japón, la Edad Media Europea... y así hasta llegar al Tercer Reich alemán. Será un viaje trepidante acompañados de Karen Holt, agente de los Servicios de Inteligencia Británicos, y de Benjamin Horwood, investigador del Museo Británico.

La historia empieza cuando se producen unos especiales robos arqueológicos que se están produciendo a lo largo del globo. Estos robos tienen algo diferente, pues el ladrón (o ladrones) solamente está interesado en detraer un objeto concreto, dejando otros que podrían tener más valor. Las alarmas saltan en los Servicios de Inteligencia Británicos cuando el profesor y mentor de Benjamin, Wheelan, muere en un accidente. Este estaba colaborando con el Servicio de Inteligencia investigando y estudiando los robos y sus porqués

Muerto Wheelan, Benjamin Horwood es reclutado para ocuparse de los estudios e investigaciones que había realizado su mentor sobre los peculiares robos arqueológicos. Lo que en principio le hacía presuponer que su trabajo simplemente se encuadraría o se reduciría a una sala aséptica donde estudiar la documentación de su profesor se convertirá en todo lo contrario, pues desde el momento en que medio se le obliga a aceptar el trabajo, este anestesiado investigador entra en una dinámica y una acción con las que nunca antes se había encontrado.

Acompañado de su escolta, la agente Karen Holt, debe dilucidar y averiguar el porqué de estos robos al tiempo que se trasladan in situ a los diferentes yacimientos arqueológicos donde se han producido las peculiares sustracciones, estudian la documentación y, sobre todo, aprenden a protegerse de aquellos que están detrás de este oscuro asunto. Para esto, nuestro buen Benjamin debe salir de su zona plana y empezar a espabilarse, y es así como los lectores lo vemos crecer a lo largo de las páginas: conforme se va enfrentando a sus aventuras y a sus demonios. Y todo ello sin perder un ápice de su particular, singular y característico sentido del humor, que resulta el mejor catalizador y gestor de las circunstancias tanto personales como profesionales que le tocará vivir. 

El humor y su tratamiento unirán a esta extraña pareja y de alguna manera les conectará. A la implacable agente Karen Holt no le quedará otra que tragarse todas las chorradas que suelta el graciosillo investigador en los mejores momentos, al tiempo que descubrirá que detrás de su máscara chistosa se encuentra un hombre integro e inteligente que crece ante sus ojos con cada aventura. Con el transcurrir de las páginas vemos como está pareja se va transfundiendo en vulnerabilidad y fortalezas, como a la implacable agente se le van abriendo vetas que dejan salir alguno de sus sentimientos y como el personaje plano y chistoso comienza a crecer y a desarrollarse ante nuestros ojos.

Con esta pareja nos embarcaremos en un thriller donde el misterio y el suspense nos provocará tal tensión y emoción que nos atrapará desde el inicio de la historia. Reconozco que a lo largo de la lectura he tenido mis tentaciones y escarceos por saber y conocer el final, y en más de una ocasión he leído algún párrafo de las últimas hojas, pero es que me encontraba en un estado de anticipación y adicción lectora que más que leer engullía páginas, y al mismo tiempo sentía que no daba para más... Es de agradecer que en una de esas tentaciones me topara con el párrafo de Gilles que os he transcrito al comienzo de la reseña, y que de alguna manera me abrió los ojos y me hizo tomar perspectiva: que la razón del libro era disfrutarlo de principio a fin, y que el final estaba por llegar (lo comento más que nada como un consejo lector para que podáis disfrutar de la historia con un cierto sosiego).

En El milagro original descubriremos a un Gilles Legardinier distinto y cambiando de registro con respecto a la comedia Mañana lo dejo, pero con un punto de unión: el humor como nota característica del género humano que sabe incluir magistralmente en sus novelas, ya sean estas comedias o thrillers trepidantes.

Para terminar solo me queda deciros que a lo largo de estas lineas se puede intuir que la novela me ha encantado, que he disfrutado de todo (los datos y hechos históricos aportados y enlazados con la ficción, la aventura, el romance, del amor y el desamor...), pero sobre todo he disfrutado de la escritura tan cinematográfica de Gilles quien, a través de un lenguaje claro y sencillo, es capaz de hacerte visualizar todas las escenas y ambientaciones al tiempo que te implicas y empatizas con los distintos personajes y sus diferentes situaciones.

 

Gilles Legardinier (París, 1965) ha trabajado en el cine como pirotécnico, tanto en Francia como en Estados Unidos y ha dirigido anuncios y documentales a nivel internacional. Actualmente es responsable de comunicación para el cine en varios estudios, labor que compagina con la escritura. 

Legardinier empezó su carrera como escritor en el terreno del thriller con los libros L'Exil des Anges (Prix SNCF du polar 2010) y Nous étions les hommes, hasta que en 2011 escribió Demain j'arrête!, una comedia que se convertiría en todo un fenómeno en Francia. Desde entonces, es uno de los autores más vendidos en su país.

domingo, 22 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: LA HIPÓTESIS DEL MAL - Donato Carrisi





Título original: L'ipotesi del male
Autor: Donato Carrisi
Editorial: Planeta
Traducción: Maribel Campmany Tarrés
Páginas: 496
Fecha de publicación: enero 2015
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 5,95 euros
Ilustración de cubierta: @Opalworks
No conoces el miedo hasta que no oyes a alguien tosiendo debajo de tu cama. Mila Vázquez sabe ver donde otros no suelen prestar atención. Por eso, dentro del cuerpo de policía, escogió como destino el Limbo: la oficina de personas desaparecidas. Todo empieza con un asesinato. Un hombre mata a toda la familia de un conocido empresario, excepto a su hijo menor: Roger Valin, quien desapareció una mañana sin dejar rastro y ahora, diecisiete años después, todo parece indicar que ha regresado convertido en un asesino en masa. Pero no es el único: él es el primero de una serie de antiguos desaparecidos que están volviendo para cometer crímenes atroces. ¿Por qué están regresando? ¿Hay alguna lógica tras los asesinatos? Una historia donde nada es lo que parece y el peligro no deja de acechar en la oscuridad.

Tengo este libro en la estantería hace al menos año y medio, pero sinceramente no tenía pensado leerlo en este momento porque, lo creáis o no, tengo planificadas casi todas las lecturas que voy a reseñar en lo que queda de año salvo algunos huecos que he ido dejando para "imprevistos". Uno de esos imprevistos era la posibilidad de ganar un ejemplar de El juego del susurrador que Laky ha sorteado en su blog, y que yo creía que era la secuela o segunda parte de El susurrador, que reseñé en julio, pero me informaron de que no era la segunda parte, sino la cuarta, y que precisamente este libro que hoy os traigo, La hipótesis del mal, era la segunda. Así que lo dicho, por si acaso me tocaba el libro, y gustándome como me gusta leer las series en orden en la medida de lo posible, leí esta novela antes de saber qué pasaría con el sorteo (soy así de optimista). Hice bien, porque al final he sido una de las afortunadas ganadoras de un ejemplar de El juego del susurrador. Ya me podía tocar también la lotería de vez en cuando... xD.

Me releo y no sé si se me entiende algo (estoy muy, muy espesa últimamente, creo que se nota). El caso es que esta es una lectura que se me ha salido del planning y para la que no tengo hueco de reseña, pero aun así quiero compartirla y que quede constancia de toda la serie de Mila Vasquez en el blog, así que de una manera breve y dominguera, os dejo mi opinión.


La historia comienza siete años después del punto en que terminó El susurrador (el Apuntador en esta edición de Planeta... es o que tiene leer series de libros a cargo de distintas editoriales y distintos traductores). Mila Vasquez se ha enterrado en el Limbo, la unidad de desaparecidos en la que escogió trabajar tras todos los sucesos traumáticos de la primera novela. Su jefe Steph es su único compañero de unidad, pues dos años atrás, Eric Vincenti, que también formaba parte de ella, engrosó la propia lista de personas desaparecidas que él mismo investigaba. En el momento en que arranca la trama empiezan a reaparecer muchas de esas personas desaparecidas (algunas de ellas desde hace casi veinte años) cometiendo asesinatos espeluznantes, como si fuesen víctimas convertidas en verdugos. Cada asesinato contiene una pista que conduce a otro asesinato, y siempre a cargo de una persona desaparecida distinta. ¿Cómo es posible que todas estas personas que antes de su desaparición no se conocían de nada ahora parezcan trabajar juntas? ¿Por qué están volviendo precisamente ahora? ¿Por qué están matando precisamente a esas personas? ¿Es un grupo terrorista? ¿Una secta? Pronto surge un nombre, Kairus, un nombre que a Mila no le dice nada pero que abrirá heridas antiguas en el departamento de policía.

Esta es la serie protagonizada por Mila Vasquez así que obviamente ella es la reina de la función, y para esta segunda novela Carrisi le busca nuevas compañías. Del equipo formado en El susurrador solo repite Klaus Boris, y lo hace casi de modo anecdótico. Ha ascendido, ya es uno "de los de arriba" y no se puede contar demasiado con él, así que Carrisi introduce al personaje de Simon Berish, un paria del departamento despreciado por sus compañeros por algo de lo que se le acusó hace años y que nunca se pudo demostrar. Berish será el hilo conductor que use el autor para ilustrarnos sobre diversos aspector de índole criminológica y sobre la hipótesis que da título al libro: la hipótesis del mal.

Y es que si en El susurrador nos adentrábamos de una manera profesional en la criminología y el trazado del perfil psicológico de un asesino en serie así como de sus tipos, subdivisiones y distintos estadios conductuales, en La hipótesis del mal se profundiza en aspectos crimonológicos diferentes pero igualmente interesantes. Primero profundiza en la diferencia entre los asesinos en serie y los asesinos en masa, que pueden parecer lo mismo pero no lo son en absoluto (los asesinos en masa imparten violencia extrema, tienen afán de protagonismo, son más letales e imprevisibles y, a diferencia de los asesinos en serie, no matan durante un tiempo prolongado más o menos pautado, sino que concentran los asesinatos en una sola masacre o varias masacres separadas por apenas unas horas). A este tipo de asesinos en masa nos enfrentamos en este libro, aunque parecen guiados por algo o alguien que se convierte en el archienemigo a identificar y batir por parte de Vasquez y Berish.

Pero además, y casi más importante, responde a la pregunta que da título a al libro. ¿Qué es la hipótesis del mal? Literalmente dice: "El bien de algunos coincide siempre con el mal de otros, pero es válido también lo contrario". Es decir, que haciendo el mal se puede hacer también el bien, y que para hacer el bien a veces es necesario hacer el mal. El bien y el mal no existen de manera absoluta, y con esta oscuridad juega el autor para volver a presentarnos a un personaje muy misterioso, el tal Kairus, que removerá en Mila muchos sentimientos a los que no quería volver a enfrentarse. Se siente atraída por la oscuridad como las abejas a la miel, le gusta trabajar en solitario y no mide los riesgos, y eso ahora mismo es un problema que no puede afrontar porque tiene responsabilidades que no tenía siete años atrás.

La hipótesis del mal sigue manteniendo en vilo al lector con una protagonista de extremos que en esta segunda parte sigue siendo ella misma pero en circunstancias muy distintas a las de la primera novela. Seguimos sin saber dónde están ambientados los libros y sin poder ubicar la historia en un lugar concreto del planeta Tierra, pero el tono espeluznante y creepy todavía sigue siendo marca registrada del autor. Y, sobre todo, sigo aprendiendo con las perlas sobre Criminología que Carrisi reparte por toda la novela y que, como ya comenté con El susurrador, para mí son parte esencial en mi disfrute de estas historias.

Hay una tercera historia sobre Mila Vasquez que sucede a esta, L'uomo del labirinto, pero no tiene traducción al castellano (que yo sepa), así que con El juego del susurrador pasaré directamente al cuatro libro de la serie. Y hay ganas. Muchas.




Donato Carrisi nació en 1973 en Martina Franca y en la actualidad vive en Roma. Después de graduarse en Derecho, se especializó en Criminología y Ciencias de la conducta. Es escritor y guionista de películas y series de televisión. Ha sido galardonado con el premio italiano Bancarella, el Prix Polar y el Livre de Poche, la distinción más importante concedida por los lectores franceses. Duomo ha publicado con una gran acogida sus bestsellers internacionales El cazador de la oscuridad, El maestro de las sombras y La chica en la niebla. El propio autor dirigió la adaptación cinematográfica de este último título, recibiendo por ella el prestigioso galardón David de Donatello. Próximamente, Duomo publica El juego del susurrador.

viernes, 20 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: LOS IDUS DE ABRIL - Lindsey Davis





Título original:  The Ides of April
Autora: Lindsey Davis
Editorial: Edhasa
Traducción: Mihaela Panayotova
Páginas: 448
Fecha publicación: abril 2014
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 24 euros
Diseño de cubierta: Salvardid Asociados







OTROS LIBROS RESEÑADOS DE LA SERIE FLAVIA ALBIA:


Flavia Albia es la hija adoptiva de Marco Didio Falco y Helena Justina, una conocida familia de investigadores. Desafiando a la tradición en un mundo dominado por los hombres, vive sola en la colina del Aventino y se enfrenta a una carrera profesional en solitario. Como mujer y extranjera, Albia tiene un punto de vista diferente de lo mejor y lo peor en la Antigua Roma. Cuando uno de sus clientes muere en circunstancias misteriosas, Albia descubre que mucha gente ha muerto de forma similar por toda la ciudad, y, sin embargo, las autoridades no lo habían advertido. Los guardias son incompetentes. Y, mientras, el magistrado local está dedicado a la organización de los Juegos de Ceres, famosos por el ritual de las antorchas encendidas atadas a las colas de los zorros. También Albia, por su parte, está algo despistada por un amor: Andrónico, un atractivo archivero capaz de ofrecer todo aquello que una joven viuda puede desear. Conforme el festival de Ceres avanza, el barrio se adentra en el caos y se convierte en el territorio de un asesino despiadado. Albia y sus compañeros lo buscan, pero él, a su vez, los acecha entre las sombras, acercando el asesinato cada vez más a sus casas.
 
Los idus de abril sigue la ingeniosa y brillante estela del resto de novelas de la autora británica Lindsey Davis, ofreciendo al lector humor, intriga, accción y una nueva y brillante heroína que promete ser tan alabada como Marco Didio Falco, su predecesor en la ficción.


Hace tres años, y cosa muy rara en mí, me salté a la torera lo de leer las series en orden y comencé mi andadura con el personaje de Flavia Albia por el tercer libro sin leer los dos anteriores. Conocía a la autora, adoraba su serie previa, el libro estaba ahí todo bonico en la mesa de la librería, y fui rebelde porque el mundo me ha hecho así xD. En consecuencia, allá por 2016 os traje la reseña de Mater Familias y os hablé de mi primer encuentro con la hija de mi adorado, adoradísimo, Marco Didio Falco, del que Lindsey Davis escribió veinte libros antes de jubilarlo y pasar a contarnos los avatares de su hija adoptiva. Como no podía ser menos, y como me falta un viaje y medio, este es otro de los retos que me propuse en su momento (leer/releer en orden tanto la serie de Marco como la de su hija), pero como la de su hija es mucho más corta, de momento me pongo con ella al día y ya meteré mano a Marco después (...).Total, que este es el primero libro de la serie de Flavia Albia. Os cuento :)

La historia comienza cuando Flavia Albia, informante de 28 años, es contratada por una empresaria que ha sido denunciada tras morir un niño aplastado por un carro de su propiedad. La misión de Flavia es evitar que tenga que pagar esa indemnización, pero de un día para otro su contratadora aparece muerta. En apariencia la causa podría ser de muerte natural, pero su heredero contrata a Flavia a su vez porque no lo ve claro y cree que alguien podría estar involucrado en su muerte. Pronto Flavia comienza a enterarse que se han producido más muertes inexplicables, más muertes súbitas como la de su contratadora, y que su número empieza a resultar más que sospechoso. Cuanto más investiga, más parece molestar en las altas esferas que lo haga (se acercan las Cerealias y no quieren sembrar el pánico entre la gente), y le cierran sus puertas... pero ella persiste. Durante su investigación se cruzan dos hombres en su camino: por una parte, Andrónico, joven archivero que le da el juego y la vidilla que ella busca; por otra Tiberio, mano derecha del magistrado local, hombre duro y antipático que quizás está más de su parte de lo que ella piensa. Y de fondo los idus de abril y la organización de los Juegos de Ceres, cuyas tradiciones indignan y repugnan a Flavia Albia.

Creo que ya que os voy a traer todos los libros de esta serie, lo mínimo es presentaros a su protagonista, que además narra en primera persona y se dirige al lector muy a menudo. Flavia Albia fue adoptada a los 15 años por los Didio, quienes la sacaron de la calle allá en Londinium, en su Britania natal. Esto es algo que la define por dos razones: la primera es que cuando la lees percibes que no se siente del todo romana, que no se identifica con muchas de las cosas que le rodean; la otra es que tiene un pasado lleno de violencia que hace que a veces hace surgir en ella un carácter agresivo que nace de las mismas entrañas de la supervivencia nata. Flavia se casó a los 17 años por amor, enviudó a los 20 y sigue comparando a todos los hombres con su marido; es informante como su padre (que no detective, eso no existía en el siglo I d.C.), se gana la vida por sí misma desde los 16 años y, pudiendo vivir una vida de lujos en la mansión de los Didio, prefiere hacerlo sola en el antiguo edificio destartalado en el que conocimos a su padre, Marco Didio Falco en su primera novela, La plata de Britania. Flavia Albia tiene mucho carácter, es reservada, independiente, inteligente, atrevida y solitaria. También es mucho más vulnerable de lo que nos quiere dar a entender, muy sarcástica (a mí me hace reír con muchas de las observaciones que hace y las pullas que lanza a diestro y siniestro, porque no se muerde la lengua) y, como no es perfecta ni falta que hace, se comporta como una tonta durante buena parte del libro en algunos aspectos, pero ya llegaré a eso.

Como presentación un poco larga, ¿no? Lo sé,  pero es que así podré ahorrármelo cuando traiga los libros posteriores e ir al grano :)

Volviendo al caso que Flavia debe resolver, hay que recalcar una cosa: Flavia es mujer, y por ello, aunque se gana bien la vida, muchos casos le están vedados y le llega un número muy limitado (y muy concreto) de ellos. A decir verdad, la mayoría de las veces le llegan precisamente los casos que los informantes masculinos han rechazado, y sus empleadoras son precisamente mujeres que necesitan su ayuda por muy diversos motivos. Aunque ella lo acata porque no le queda otra, sabe que está capacitada para mucho más. Por eso se lanza de cabeza a resolver este misterio, siempre con la esperanza de salir lo mejor posible de las oscuridades y zancadillas que le ponen los hombres de la historia. Y todo lo hace además sin involucrar para nada en absoluto a su familia. Todo el rato habla de padre y madre sin dar nombres. Tienen que pasar cincuenta buenas páginas para leer por primera vez el apellido Didio. Y más allá de eso, los pasa de largo. Va a cenar con ellos, va a dormir a su casa de vez en cuando, pero te lo cuenta en plan "dormí en casa de mis padres y a la mañana siguiente me dirigí al templo de Ceres". La autora deja a un lado de manera muy inteligente al protagonista de su otra serie, no lo introduce en la historia, es una sombra. Como debe ser. Aquí hemos venido a hablar de Flavia Albia.

¿Otra cosa a tener en cuenta? Que estamos en el siglo I d. C., y eso quiere decir que los métodos de investigación se basaban, básicamente, en preguntar, preguntar, preguntar, preguntar... y preguntar. Andar de acá para allá recorriendo Roma de punta a punta intentando localizar a tal o cual, consiguiendo a veces que te reciban, otras no, consiguiendo a veces que te cuenten algo si consigues que te reciban, otras veces no... y seguramente teniendo que repetir el mismo proceso a los dos días si crees que puedes sacar más información. Es decir, que en un misterio del siglo I d.C., en el que las notas se toman en tablas de piedra, se anda mucho, muchísimo, con cuidado de no pisar nada inconveniente. Se patea Roma, se huele Roma, se come en Roma y se vive en Roma. Y entre medias, se pregunta o interroga. Quedan avisados aquellos lectores que se aburren si no hay un mínimo de tecnología o avances policiales de por medio.

Entonces, ¿cuál es el plato fuerte de los libros de Lindsey Davis (aparte de sus protagonistas, claro está)? Roma, omnipresente Roma, maravillosa, apestosa, corrupta, caótica y superpoblada Roma. La serie de Flavia empieza en el año 89 d. C., y por tanto estamos bajo el mandato del emperador Domiciano, autócrata que instauró una ola de castigos en el que solo valía el "estáis conmigo o contra mí", con lo que más valía mantener la boca cerrada y que nadie te escuchase hablar mal de él. Marco Didio Falco no se llevaba bien con Domiciano antes de que asumiera el mando del imperio romano, menos se lleva una vez a su cabeza. Su hija, por tanto, intenta permanecer fuera del radar problemático. ¿Y qué son los idus de abril del título? Realmente es una fecha, el 13 de abril, que la autora usa en dos sentidos: por un lado es la fecha del cumpleaños de Flavia, día escogido al azar tras su llegada a Roma al no saber qué día nació exactamente; por otro lado, a mediados de abril se celebraba uno de los numerosos festivales del calendario romano, las Cerealias, dedicadas a la diosa Ceres y consistentes en varios días de eventos públicos en el Circo Máximo. La historia comienza en los días previos a esas celebraciones, con todo lo que eso implica ya no solo a nivel personal sino a nivel de gestión y preparación en una Roma que vivía por y para este tipo de acontecimientos.

Voy abreviando. He sufrido las consecuencias de haber leído el tercer libro antes que el primero, porque una de las sorpresas finales del libro con respecto a un personaje yo la tenía calada desde el principio de la historia (de todos modos sinceramente creo que si se lee el libro con atención, las pistas están ahí muy claras y lo hubiese adivinado con antelación igualmente, pero vamos, que no he tenido la opción de ponerme a prueba. En cuanto sale el personaje sabía quién era por mucho que mareen la perdiz). También he adivinado con bastante antelación la identidad del asesino, y aquí es donde viene lo que os comentaba antes de que Flavia se comporta como una tonta durante buena parte del libro, porque tú como lector lo ves venir de lejos y te sorprende que ella, con lo que lista que es para algunas cosas, sea tan tonta para otras. Pero realmente da igual, en estas novelas es tanto (o más) importante adentrarse en Roma, vivirla en primera persona y empaparse del trabajo que se toma la autora para que el lector conozca cómo se vivía en ella. 

Por cierto, hay una cosa (quiquiricosa) que sinceramente creo que la autora no cierra bien. Y me extraña, porque yo me imagino siendo de la editorial y leyendo este libro antes de su publicación y preguntándole a la Davies: Lindsey, querida, ¿y esto? ¿Lo vas a dejar así sin más? ¿No te parece que queda un poco... colgado? Pero bueno, ya sabéis que soy muy pejiguera y realmente esto es solo una pega que no sé ni para qué pongo porque no la puedo explicar y os va a dar igual. Yo he disfrutado mucho del libro, disfruto mucho de la ambientación y, sinceramente, los libros de esta autora entran para mí en la categoría de "me da igual si este o aquel detalle no es perfecto históricamente hablando, me da igual que digan que son malos... me compensa lo muchísimo que los disfruto". Me pirra el mundo de los Didio que ha creado esta mujer, y Flavia Albia me parece una dignísima sucesora de su padre (y un giro muy inteligente por parte de la Davis cuando Falco ya no le daba para más y se hacía necesario un cambio de aires).

Me callo ya. Bueno, no, otra cosa xD. Al final del libro se informa de que durante el periodo en que transcurre la novela, realmente sucedieron muchos asesinatos con el método que se usa en esta historia, así que por muy peculiar y peregrino que pueda parecer, está basada en hechos reales, y enterarme de estas cosas me encanta :).

Ya. Finito. Perdón por la extensión...
 



Lindsey Davis (1949, Birmingham, Reino Unido) estudió Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford. Pronto descubrió que su verdadero talento se desarrollaba cuando escribía novelas detectivescas ambientadas en la Antigua Roma con el inefable Marco Didio Falco como protagonista. Todos los títulos de la serie de este investigador han sido best sellers internacionales.

Entre los premios recibidos por Davis se encuentran el Author's Club First Novel en 1989, el Crimewriters' Association Dagger in the Library, el Ellis Peters Historical Dagger, el Sherlock Award for Best Comic Detective, el Premio de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2009 y el Barcino de Novela Histórica de la Ciudad de Barcelona 2013, otorgado por el conjunto de su obra.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: ASESINATO EN EL HONJIN Y OTROS RELATOS - Seishi Yokomizo





Título original: 本陣殺人事件 (Honjin satsujin jiken)
Autor: Seishi Yokomizo
Editorial: Quaterni 
Traducción: Kazumi Hasewaga 
Páginas: 320
Fecha publicación original: 1946
Fecha esta edición: septiembre 2017
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,90 euros 
Imágenes de cubierta: Shutterstock / Pixabay



Una pareja de recién casados se retira en su noche de bodas a la casa de invitados de la mansión Ichiyanagi, un honjin o posada para viajeros de clase alta. En la oscuridad de la noche, unos gritos horribles rompen el silencio y los novios aparecen asesinados. La casa está rodeada de un manto de nieve intacta, por lo que el asesinato parece imposible: ¿se trata del crimen perfecto o de un misterio sobrenatural? A su llegada a la mansión, el detective Kosuke Kindaichi encuentra únicamente dos pistas: el koto de la familia y un biombo dorado con la huella ensangrentada de una mano con solo tres dedos. Este intrincado caso supone el debut en la ficción de Kosuke Kindaichi, el detective favorito de los japoneses.
 
En El asesinato del koto encantado, ¿Por qué rechinó la polea en el pozo? y El caso del gato negro, este excéntrico investigador se enfrentará a tres complejos asesinatos en los que demostrará todo su instinto y sagacidad. 

Este libro junto a Gokumon-Tō. La isla de las puertas del infierno (también en esta colección) han sido elegidos por los lectores nipones entre las diez mejores novelas de misterio de todos los tiempos.

Hará cosa de cuatro años, la editorial Quaterni comenzó a publicar la serie protagonizada por el detective privado Kosuke Kindaichi y escrita por Seishi Yokomizo allá por los años 40. Le tengo echado el ojo a estos libros casi desde entonces, pero por una cosa u otra lo he ido dejando hasta este verano, en el que he comenzado con ellos. Ahora me arrepiento de haber tardado tanto, pero supongo que se encuentra el momento para los libros cuando toca, sin más.

Este volumen está compuesto por tres historias que, sobre todo la primera y la que da título al libro, es más una novela corta que un relato. Aunque aquí aparecen juntos en un solo volumen yo diría que el segundo y el tercer relato fueron publicados varios años después del primero, porque mencionan en varias ocasiones el caso de Gokumon-to, que Yokomizo publicó al menos un año después de Asesinato en el Honjin (y que también está publicado por Quaterni... de hecho lo publicaron antes que este aunque el orden original fuera inverso). Cada relato viene antecedido tanto por un listado de personajes como por un mapa de la escena del crimen que se agradece mucho (sobre todo en la primera historia, que es más complicada de situar por los muchos elementos que intervienen).

El primero, que da título al libro, Asesinato en el Honjin, trata sobre el asesinato durante su noche de bodas de Kenzo y Katsuko, una pareja de recién casados. Ambos dormían en la casa de invitados de la mansión de la que era señor el novio, situada en una localidad de la prefectura de Okayama, y dadas las características del crimen y la situación en la que encuentran los cadáveres, enseguida sabemos que estamos ante el clásico asesinato en una habitación cerrada. Antes de la boda aparece un extraño en el lugar que tiene una enorme cicatriz en la cara y solo tres dedos en su mano derecha, y obviamente se convierte en el principal sospechoso, pero el tío de la novia no las tiene todas consigo y pide ayuda a su pupilo y protegido, Kosuke Kindaichi, joven detective que hace por tanto su primera aparición literaria en esta historia.

El segundo, El caso del Gato Negro, nos lleva a uno de los barrios considerados tolerantes (aka barrios donde se permitía la prostitución) de la periferia del centro de Tokio. El Gato Negro del título es un bar, y en su patio aparece enterrado el cadáver desnudo de una mujer con la cara destrozada. Junto a su tumba aparece otra, y en ella el gato negro degollado de los anteriores dueños. Si en Asesinato en el Honjin se nos plantea el clásico asesinato en una habitación cerrada a cal y canto, en este nos adentramos en otro de los recursos famosos de la época en cuanto a novelas de misterio: el desafío de un muerto sin cara y, por tanto, no identificable... que acaba transformándose, o derivando, en otro desafío distinto. Kosuke Kindaichi acaba involucrado en el caso otra vez de manera circunstancial al tener amistad con una de las personas interrogadas durante la investigación.

El tercer y último relato, ¿Por qué rechinó la polea del pozo?, nos traslada al distrito K en el año 1946, y tras ponernos en antecedentes sobre el enfrentamiento entre tres clanes de la zona (Honiden, Akizuki y Ono), pasa a una narración epistolar en la que la hija pequeña del clan Honiden, Tsuruyo, le cuenta a su hermano Shinkichi (que está internado en un sanatorio enfermo de tuberculosis) todo lo que ocurre día a día en su casa, una rutina que se rompe cuando el hermano mayor, Daisuke, vuelve a casa de la guerra ciego y sin parecer ni comportarse como lo hacía antes de partir. El terror y el miedo empieza a adueñarse de todos los miembros de la familia, porque todos sospechan lo mismo aunque no lo digan en voz alta... ¿ese hombre es realmente Daisuke? Kosuke Kindaichi no pinta aquí realmente nada salvo ser el que pone en manos del narrador/autor las cartas de Tsuruyo para que pueda contar lo que ocurrió en esta familia y como llegó el asesinato a sus vidas. Todo, tanto los sucesos como la resolución, está contado en esas cartas, y por tanto no hay investigación por parte del detective privado.

Kosuke Kindaichi es un personaje peculiar, diferente en buena medida a muchos de los detectives privados occidentales que estamos acostumbrados a leer. De treinta y tantos años, y muy descuidado en su aspecto, ofrece una apariencia algo ridícula y extravagante para quienes no conocen su capacidad intelectual y deductiva. Pelo alborotado (que él constamente alborota más si cabe con su mano a modo de tic), una sempiterna sonrisa en la boca y en la mirada, y una tartamudez que se acentúa en periodos de nerviosismo durante las investigaciones (y además le sienta muy mal que esa tartamudez se pegue a quienes están hablando con él). Aunque ya está de vuelta asentado en Japón, su formación académica se llevó a cabo en Estados Unidos, y por tanto ofrece un perfil bastante cosmopolita y abierto de mente. Kosuke es uno de los detectives más famosos de Japón, y no me extraña. Tiene carisma y cierto misterio que hacen una extraña combinación con el buen humor del que suele hacer gala la mayor parte del tiempo. Me ha encantado conocerle, ya soy muy fan xD.

Dejando aparte al personaje, debo hablar también del tipo de narración que escoge Seishi Yokomizo en estos relatos (e imagino que en toda la obra dedicada a este personaje). El autor, con su propia voz, es el que nos narra los casos siempre hablando de ellos como si fueran casos reales de los que ha tenido conocimiento; digamos que (supuestamente) él los noveliza gracias a los documentos oficiales (y no oficiales) que han llegado a su poder y que le permiten reconstruir la cronología de los hechos. Todo esto lo hace (y aquí es donde viene algo que quiero recalcar porque no lo esperaba antes de comenzar la lectura y me ha encantado) con un carácter metaliterario muy acusado, pues también da consistencia real al mismo detective Kosuke Kindaichi: habla de él como si fuera una persona de carne y hueso real y famosa en su época, de tal modo que incluso en el segundo relato ambos se conocen en persona (autor y personaje); esta amistad tiene como resultado que el autor Yokomizo se convierta en biógrafo oficial del detective Kindaichi, y de ese "supuesto acuerdo" es de donde se derivan estas historias en las que se nos narran sus andanzas (me explico mal, muy mal, pero vosotros sois muy listos y seguro que me entendéis xD).

Eso por un lado. Por el otro, Yokomizo hace alusiones constantes a otros maestros de la literatura policíaca, ya fuesen occidentales o compatriotas suyos, pero va un paso más allá. En un momento dado, durante una conversación entre el autor/narrador y su personaje/amigo en el prólogo del segundo caso, El caso del Gato Negro, Yokomizo ilustra al lector sobre los tres principales recursos que se empleaban en las novelas policíacas y de misterio de la época (la habitación cerrada, el impostor y el muerto sin rostro, de los que son buen ejemplo los relatos contenidos en este preciso volumen, tal y como explico arriba). Leer a un autor de clásico policíaco disertando sobre la propia literatura que escribe es una auténtica gozada para los que amamos el género y nos adentramos en él a la mínima oportunidad que se nos presenta, porque es una ventana abierta al modo en que los propios autores veían el género que trabajaban en una edad dorada en la que este se estaba asentando, madurando y creciendo a base de forzar los límites narrativos, el uso de los recursos y las tramas y la capacidad de desafiar constantemente la habilidad deductiva del lector.

Sé que la literatura oriental en general, y japonesa en particular, no es del gusto de todo el mundo, pero creo que aquellos que disfruten de los clásicos de detectives deberían darle una oportunidad porque estoy casi segura de que no se arrepentirán. Quizás yo no soy objetiva porque peco de lo contrario (me gusta mucho la literatura japonesa), pero no puedo más que recomendar a Seishi Yokomizo y, aunque confieso que me queda mucho por descubrir, lo que he leído hasta ahora en cuanto a clásicos policíacos japoneses lo he disfrutado muchísimo. Además, Yokomizo aporta un toque de originalidad a su narración y a la forma en que plantea los casos que no esperaba y que ha sido un brillante añadido al conjunto. Espero poder hacerme pronto con los libros que acompañan a este y seguir disfrutando con su lectura.


Seishi Yokomizo (1902-1981) fue un famoso escritor de novelas detectivescas y de misterio que vivió uno de los periodos más interesantes de Japón (la época antes a la II.G.M. y la posterior). De niño era lector de novelas de misterio. Siendo todavía muy joven, con veinte años, publicó su primera obra en la revista “Shin Seinen”. Siempre tuvo claro que su género literario era el policiaco, su primera novela fue Onibi. Durante la Segunda Guerra Mundial tuvo grandes dificultades para continuar su labor de escritor por las condiciones de tal coyuntura. El éxito vendría después de la guerra, cuando publicó sus obras en la revista Kōdansha, publicación que sigue funcionando en la actualidad. 
 
Estudió farmacia en la Universidad de Osaka pensando dedicarse al negocio familiar pero otro escritor, Edogawa Ranpo, le animó a que siguiera escribiendo. También trabajó en un banco. Estuvo enfermo de tuberculosis, de hecho su primera novela la escribió estando casi tuberculoso (durante su convalecencia en las montañas de Nagano). Su tumba se encuentra en el cementerio Seishun-en de Kawasaki (Kanagawa).

El premio Yokomizo Seishi, como su nombre indica, es un galardón en honor de tan señero escritor y está dotado con un importe de diez mil yenes, se concede a la mejor novela de misterio. Muchas de sus obras se han llevado al cine. Se le considera el escritor de novelas de misterio más famoso de Japón. El estreno en el cine de “El clan Inugami” en 2006 fue uno de los más exitosos que se recuerdan.