viernes, 19 de abril de 2019

RESEÑA (by MH) ::: AGATHA RAISIN Y EL VETERINARIO CRUEL - M.C. Beaton




Título original: Agatha Raisin and the vicious vet
Autora: M.C. Beaton 
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: Vicente Campos González 
Páginas: 240
Fecha de publicación original: 1993
Fecha esta edición: 2014
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 5,69 euros (kindle) + descatalogado en papel (disponible de segunda mano)
Ilustración de cubierta: Pep Boatella







OTROS LIBROS RESEÑADOS DE LA SERIE AGATHA RAISIN:
 
Con un chasco. Así empieza la última aventura de Agatha Raisin: se ha ido a las Bahamas persiguiendo a su adorado James Lacey, pero resulta que él, quizá para esquivarla, no está en las Bahamas, sino más bien en El Cairo. ¿En qué momento se le ocurrió a la pobre Agatha dejar Londres por una vida insulsa y sin hombres en la campiña inglesa? La llegada al pueblo de un joven veterinario suscita el interés de muchas mujeres de mediana edad... y también el espíritu competitivo de Agatha, que no dudará en llevar a su gata (sana) para que la visite. Nuestra heroína no se irá con las manos vacías, y con­seguirá que el veterinario la invite a cenar. ¿Despertará ese logro la envidia de sus competidoras? ¿Podrá provocar los celos de James Lacey? Agatha apenas puede saborear las mieles de su modesto triunfo: el veterinario aparece muerto en acto de servicio, justo cuando se disponía a operar a un caballo. Convencida de que se trata de un asesinato, Agatha embaucará a James Lacey para que la acompañe en sus hazañas detectivescas...

Todo el mundo de descanso y yo aquí a lo mío, pero es que tengo mucho pendiente de reseñar y no puedo desaprovechar días. Sé que no me va a leer nadie, pero yo dejo constancia de la lectura :)

Hace un par de años reseñé la primera novela protagonizada por Agatha Raisin, y dejé un poco paradas las lecturas porque el cuarto no lo consigo en papel y no quiero quedarme estancada. Al final ha podido más la curiosidad por seguir con el personaje, y cuando me toque llegar a ese cuarto libro, pues se hará lo que se pueda (aka leerlo en ebook, no me va a quedar otra... salvo que algún alma cándida decida deshacerse de él de aquí a entonces y me dé tiempo a pillarlo. Es que quiero la colección en papel, qué le voy a hacer. Cruzo los dedos).

La historia comienza cuando Agatha regresa a Carsely, el pequeño pueblo en el que vive en plenos Cotswolds, después de unas fallidas vacaciones en las que viajó a las Bahamas tras los pasos de su vecino, James Lacey, mientras que Lacey, que huye de ella cada vez que la intuye, se había imaginado la persecución y había cambiado de destino largándose al El Cairo sin decir ni pío. Vamos, que Agatha está que trina: tal y como se dice en el libro, cuando persigue a un hombre, es tan implacable como lo fue en su momento en los negocios. El caso es que para desquitarse le hace ojitos al nuevo veterinario local, pero no es la única: la consulta está siempre atestada de vecinas con sus mascotas, tengan estas algo que realmente precise de la visita o no. El día en que el veterinario aparece asesinado, empiezan a salir los trapos sucios sobre un hombre que no era lo que aparentaba y que tenía un buen número de mujeres enfadadas a su espalda. ¿Quién lo habrá matado? Porque hay muchos posibles sospechosos... Por circunstancias de la vida, y para sorpresa de ambos, Agatha y Lacey investigarán juntos el asesinato, y esta insospechada colaboración provoca reacciones muy distintas en ellos, porque Agatha vuelve a dejar volar la imaginación y ya se ve camino del altar junto al guapo militar, mientras que Lacey precisamente colabora con ella porque piensa que ya se le ha pasado el enamoramiento y está a salvo de sus nada sutiles avanzadillas.

Pues nada, aquí estamos de nuevo con Agatha en su retiro tras la jubilación en un pequeño pueblo en el que parece que no pasa nada y siempre se cargan a alguien (¡alló, miss Marple!). También tenemos a una Agatha que sigue un pelín (muuuuuy) obsesionada con su vecino, James Lacey, un atractivo militar retirado que huye de ella como alma que lleva el diablo. Además persisten en ella las dudas del primer libro: cree que no tendría que haberse jubilado, que estaba mejor en Londres... aunque al final siempre tiene que admitir que está encantada de la vida en su pueblecito de la campiña inglesa.

Realmente Agatha no pretende resultar simpática en ningún momento, y no lo es, pero tiene de cada cosa, le pasa de cada cosa, que te tienes que reír aunque no quieras. Y lo admito, me gustó el primero, pero con este me he reído a carcajadas en alguna escena (tengo una en concreto en la cabeza ahora mismo, y hace ya sus meses que leí el libro... no se me olvida y me sigo riendo cuando me acuerdo). Si el de la quiche letal me gustó, este lo he disfrutado más, porque entre otras cosas va más al grano al no tener que presentar personajes, ambientación, vecinos, etc... Abrimos las páginas conociendo ya el mundo de Agatha, así que lo que toca es adentrarse sin dilaciones en el misterio y ver cómo va avanzando la relación entre ella y Lacey por un lado, y entre ella y sus vecinos por otro.

Y es que si Lacey acepta colaborar con ella es porque le aburre intensamente el libro que está escribiendo sobre historia militar y decide meterse a detective en busca de un poco acción; por otro lado, y más importante, porque también cree que Agatha ya no le persigue, cuando realmente son las circunstancias las que hacen que lo parezca. Así que Lacey pasa de no abrirle la puerta a Agatha y hacer siempre como que no está en casa cada vez que le visita, a pasarse todo el día junto a ella y fomentar habladurías en el pueblo, cosa que él no se toma bien porque no son verdad y que ella no se toma bien porque se da cuenta de que él no se lo toma bien xD ¿Y qué pareja forman como detectives? Pues horrorosa, una pareja horrorosa, son como elefantes en una cacharrería, pero siempre acaban por averiguar algún indicio aunque sea de rebote y de ahí van tirando para seguir adelante con la investigación.

También recuperamos a Bill Wong, un policía de veintitantos años con mucha guasa y retranca que parece más maduro que Agatha a su cincuenta y tantos. Encima conocemos en este libro a sus padres, escena que no tiene ningún desperdicio tanto por lo particulares que son como por la aparente ignorancia de Bill de esa particularidad :)

No, no os estoy contando nada de la investigación, pero ya sabéis que no suelo hacerlo. En este tipo de libros es normalmente mucho más interesante la dinámica que se forma alrededor del asesinato que el propio asesinato en sí mismo, porque gracias a él las relaciones entre los distintos personajes se modifican en muchos sentidos, conocemos más a fondo a los vecinos del pueblo o nos presentan a otros nuevos, somos testigos de cómo Agatha se va integrando poco a poco en la comunidad muy a su pesar (o eso cree ella), y al final vamos descubriendo a una nueva Agatha, esa que toda la vida lo ha hecho todo sola, que ha salido adelante profesionalmente siendo agresiva y autoritaria, y que poco a poco va cayendo en las redes de la amistad y la convivencia, volviéndose un poco más cálida y cercana.

¿Que todo esto ocurre porque han asesinado a un veterinario? Pues sí, y tela con el veterinario, todo un personaje... un elemento de cuidado que iremos descubriendo conforme Agatha y Lacey van destapando cosas (queriendo o sin querer). ¿Moraleja del libro? Queridas habitantes de Carsely, por muy vista que tengáis a la sección masculina del pueblo, ¡huid de los veterinarios guapos que aparecen de la nada con ínfulas de gigolós y que odian (mucho, muchísimo) a los perros y a los gatos! xD

El siguiente es Agatha Raisin y la jardinera plantada. De este verano no pasa :)


M.C. Beaton es el seudónimo tras el que se esconde Marion Chesney cuando escribe novelas policíacas y de misterio.

Nacida en Glasgow en 1936, trabajó para varios periódicos y revistas como crítica teatral, editora de moda, reportera de sucesos y reportera jefe de la sección "Mujer". Después de casarse y tener un hijo, la familia emigró a Estados Unidos donde, tras unos inicios difíciles, conseguiría trabajo en el nuevo periódico sensacionalista de Rupert Murdoch: The Star.

Ansiosa por pasar más tiempo en casa con su hijo pequeño, Marion comenzó a escribir novelas de forma prolífica. Un curso de pesca durante las vacaciones le inspiró su primera novela policíaca, que daría lugar a la serie del detective Hamish Macbeth. De vuelta a Escocia, Marion y su esposo compraron una granja para dedicarse a la cría de ovejas, pero posteriormente se mudaron a la apacible región de los Cotswolds, donde, en 1992, nacería Agatha Raisin, la carismática investigadora de una de las series de novelas de misterio más populares en el Reino Unido, y de la que hasta la fecha se han publicado más de veinte títulos. 

miércoles, 17 de abril de 2019

RESEÑA (by MH) ::: IQBAL MASIH (LÁGRIMAS, SORPRESAS Y CORAJE) - Miguel Griot






Título original: Iqbal Masih (Lágrimas, sorpresas y coraje) 
Autor: Miguel Griot
Editorial: Oxford University Press
Páginas: 280
Fecha publicación original: 2008
Fecha esta edición (7ª): julio 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 9,30 euros


En 1995, Iqbal Masih, se convirtió en mártir por la lucha contra la esclavitud infantil al ser asesinado en Lahore, su localidad natal. Iqbal denunció su situación ante la opinión pública para concienciar al mundo de una injusticia que afecta a millones de menores en el mundo. A partir de la recreación de los testimonios de los que lo conocieron, lo escucharon o lo odiaron, asistimos a la descripción de un personaje cuya labor ha sido imprescindible en la búsqueda de un mundo mejor.

Tengo este libro en casa desde hace un par de años firmado incluso por el autor porque lo ganamos (y me lo quedé yo) en un sorteo organizado por albanta en su blog, pero justo en aquella época vi el libro reseñado en un montón de sitios y bueno, ya sabéis cómo me funciona a mí la mente: si veo un libro por todas partes, lo dejo reposar y espero a que baje un poco la atención. Ahora, en mi lucha contra los pendientes, me he puesto con él, y que os traiga hoy la reseña no es casualidad: ayer, 16 de abril, fue el Día Mundial Contra la Explotación Infantil. Una fecha, el 16 de abril, que no fue escogido al azar: ese día, pero allá por 1995, murió Iqbal Masih asesinado a la edad de 12 años, y casualidades de la vida, también fue en Semana Santa. 

Supongo que a estas alturas, quien más y quien menos está familiarizado con la estructura del libro. En él se nos narra la corta, muy corta, vida de Iqbal desde que nace hasta que muere, pero no lo hace de manera novelada, o no a modo de novela convencional. Lo que hace es usar testimonios ficticios de personas allegadas a él por muy diversas circunstancias, y con cada testimonio la narración va avanzando en el tiempo hasta llegar a su asesinato. No es que vaya tirando de fechas, si no que con cada cosa que se cuenta sobre él se contextualiza el momento temporal y sabemos en qué punto de su vida nos encontramos, colocando poco a poco las piezas del puzle de su vida, un puzle pequeño en tamaño pero con una imagen impresa en él tan impactante que hace que resulte imposible olvidarte de él una vez le conoces.

¿Y quién fue Iqbal? Un niño presa de las costumbres de su país, y que fue vendido desde los 6 años para poder pagar la boda de su hermano mayor porque eso es lo que tocaba: si eres el pequeño, pagas la boda del mayor. Y si para eso hay que pedir un préstamo a un fabricante de alfombras y dar como pago a tu hijo para que trabaje durante doce horas al día y siete días a la semana, se hace. Jamás se liquidará ese préstamo, y ese niño jamás saldrá de esa fábrica, pero es lo que hay que hacer. Iqbal sueña con otra vida, sabe que eso no está bien, y un día decide pedir su carta de libertad. Lo que llegó después no creo que tuviese cabida en la imaginación de nadie. Y para entonces Iqbal era un niño en el cuerpo desgastado de un anciano, con problemas de crecimiento provocados por la postura en la fábrica sin moverse durante horas, pero mucha esperanza en una vida mejor.

Las personas que dan esos testimonios son tanto ficticias y creadas por el autor como personas reales que formaron parte de la vida de Iqbal. Miembros de su familia, amigos, compañeros de la fábrica, el patrón que le explotaba, europeos que participaban del engranaje mafioso comprando esas alfombras... reales o ficticios, ellos son los que hablan en los primeros años de Iqbal. Pero en el momento en el que decide que no va a trabajar más y que acaba bajo el tutelaje del BFLL, es cuando también toman la palabra personas reales y de carácter público que conforman con sus narraciones el retrato del Iqbal que hemos visto en fotos y vídeos, el Iqbal famoso que se convirtió en el símbolo contra la explotación infantil. 

El BFLL (Frente de Liberación del Trabajo Forzado), creado por el activista paquistaní Eshan Ullah Khan, acogió a Iqbal; allí le enseñaron a leer y a escribir y, amparado por esta organización, comenzó a hacerse escuchar y a convertirse en el rostro reconocible de unas costumbres que, aunque prohibidas en cierto momento por el Parlamento de Pakistán, no se dejaron de practicar. Concedía entrevistas, denunciaba y señalaba, y de ahí a volar a Nueva York para recoger su premio en defensa de los derechos humanos de los niños (rodeado de los típicos ricachones presentes en este tipo de actos y de la hipocresía que todo ello conlleva), pasando por Suecia para unas minivacaciones donde vio por primera y última vez la nieve y vivió durante unas semanas una vida normal. Y mientras tanto, levantando odio allí en su tierra entre los que perdían dinero y prestigio cada vez que abría la boca o aparecía su rostro en la televisión o en un periódico, y convirtiéndose en un objetivo incómodo al que había que eliminar.
Lee lo que te pueden explicar los que le conocieron, quienes estuvieron en sus malos, buenos y otros momentos. Pero no te lo creas todo. Ni siquiera a mí, cuando me toque salir. Seguro que alguno de los personajes de este libro exagera. Quizás alguno incluso mienta. Es probable que la mayoría diga la verdad. O no. En cualquier caso serás tú quien juzgue con libertad. La vida de Iqbal Masih será contada como perlas esparcidas sin ordenar. Serás tú quien las una y convierta en collar.
Así empieza el libro con el testimonio (el primero de sus muchos testimonios) de Mudena, y creo que a pesar de esa interesante premisa de "no te creas todo lo que leas", al final el libro peca un poco de santificación de la persona de Iqbal, y a ver si sé explicarme porque no quiero que se me malinterprete. Iqbal fue un niño excepcional... tan excepcional que murió asesinado a tiros por afrontar luchas que la mayoría de gente adulta ni sabe, ni quiere, ni tiene la valentía o la capacitación para afrontar. Iqbal fue un niño único. Pero a veces leyendo me daba la sensación de que el niño que era, el niño que nunca dejó de ser porque no le dio tiempo a ser otra cosa, se pierde un poco en el personaje en que se ha convertido. Y un niño es un niño. Un niño se pelea alguna vez con otros niños, un niño discute alguna vez con sus hermanos, un niño desobedece alguna vez a su madre, y un niño tiene cosas de niño, porque es lo que es. Sin embargo en este retrato no es así: Iqbal aparece rodeado de una aureola de perfección en todas las facetas de su vida. Me parecería entrever esa exageración de la que se habla en esa cita si fuese algo puntual de algunos testimonios, pero realmente es la tónica de todo el libro, y a ratos me parecía tan poco realista que hubiese agradecido alguna pataleta o algún berrinche que dieran fe de los pocos años que Iqbal siempre tuvo (aunque sus 12 años pesasen como 50), porque eso no le hubiera hecho menos valiente ni especial, ni lo que hizo hubiese significado menos. Al contrario, le hubiese dado impronta de autenticidad.

Más allá de eso, que solo es una preferencia personal, me ha gustado mucho el modo en que está planteado el libro. Es original, se lee casi en un suspiro, y he agradecido que el libro no tenga como objetivo descarado conmover al lector, o no al menos buscar su lágrima fácil. Y teniendo en cuenta que esta es una historia que no acaba bien, que de hecho abres el libro sabiendo que termina con el asesinato de un niño de doce años, creo que hay que agradecerle al autor que no haya tirado por lo cómodo, que hubiese sido meter el dedo en esa atrocidad y empujar al lector a regodearse en ese dolor.

Iqbal murió hace ya 24 años, y los motivos que le llevaron a alzar la voz ni han desaparecido, ni tienen visos de hacerlo siquiera a muy largo plazo. Hoy tendría 36 años y quien sabe lo que hubiese sido de él, de su vida, de su lucha. Nunca lo sabremos, pero cambió la vida de muchas personas y libros como el que hoy os traigo mantienen vivos su recuerdo, su coraje, su esperanza y su perenne sonrisa.


  
Miguel Griot (Salamanca, 1976) ha colaborado en la web del diario El Mundo, elmundo.es, y escribe en divertinajes.com. Su relato El rey de Abría no se llama Guelfi obtuvo el premio de la Asociación Goya de Santander en 2004. Publicó Cuentos de Cura Sanita (Timou Mas) en 2005, lectura recomendada por la asociación de Biblioteques Publiques de Girona en 2006.

Iqbal Masih (Lágrimas, sorpresas y coraje) fue su primera novela.

lunes, 15 de abril de 2019

RESEÑA (by MB) ::: LA NINJA DE LOS LIBROS - Ali Berg & Michelle Kalus





Título original: The book ninja 
Autoras: Ali Berg y Michelle Kalus 
Editorial: Titania
Traducción: Victoria Simó 
Páginas: 352
Fecha de publicación: 18 marzo 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17 euros 
Diseño de cubierta: Luis Tinoco





 
Frankie Rose desea desesperadamente encontrar el amor. Pero también se conformaría con una relación satisfactoria. O incluso con ligar con alguien más o menos normal. Y no será porque no lo haya intentado: Frankie es la reina de las citas online. Pero todo tiene un límite…

Inspirándose en su empleo en la Pequeña Librería Brunswick, Frankie ha ideado un experimento infalible para dar un empujón a su vida social: recurrir a sus títulos favoritos para encontrar al hombre perfecto. Poniendo en circulación distintos ejemplares en los trenes de cercanías, junto con sus datos de contacto, Frankie espera encontrar al hombre de sus sueños a través de su amor mutuo a los buenos libros. 

Sin embargo, a causa de un beso espontáneo e inesperado, Frankie se queda prendada de un chico llamado Sunny. El único problema es que Frankie idolatra a Jane Austen mientras que Sunny no ha oído hablar de ella… En serio.

¿Será capaz Frankie de superar su esnobismo cultural por el hombre de sus sueños? ¿O seguirá buscando en los trenes a un moderno señor Darcy por siempre?

En La ninja de los libros, novela escrita a cuatro manos por Ali Berg y Michelle Kalus, vemos que los buenos y grandes consejos siempre los encontramos en los libros y en los Grandes Maestros Literarios; de ellos emanan casi todas las vivencias y experiencias vividas e imaginadas, y de los lectores depende extraer aquellos pedazos de sabiduría que encajen y direccionen sus vidas.

Frankie Rose y Cat son amigas y confidentes que trabajan en la librería Brunswick de Melbourne. Las dos se consideran además unas grandes y distinguidas lectoras y creen que están un poquitín por encima de los sencillos lectores de la calle. A este dato tampoco hay que darle demasiada importancia, lo digo simplemente como una nota necesaria que pone en el punto de partida a las protagonistas para así podernos dar cuenta de su evolución a lo largo de la historia que se nos narra en el libro.

Como iba diciendo tenemos a dos amigas, lectoras compulsivas y que además trabajan en una librería. Las dos son jóvenes, dinámicas y divertidas y parecen tener todos los dones necesarios para disfrutar y exprimir sus vivencias pero, como siempre pasa, ya sea en la vida real o en las vidas contadas en los libros, para que las personas y los personajes crezcan deben entrar en el caos, ese que les hace salir de su zona cómoda y les facilita una nueva vida. Así, cuando hablamos de ficción, esta evolución la vemos nacer, crecer y desarrollarse en el transcurrir de las páginas, haciéndonos partícipes de todo el proceso. Y esto os lo cuento más que nada porque, aunque a primera vista parece que las protagonistas lo tienen todo para ser felices (juventud y belleza, curiosidad, arranque e inteligencia), cuando profundizamos en sus vidas vemos que no todo es lo que parece, que existen y cohabitan en ellas zonas oscuras que les impiden ver la luz. 

Así pues, eso es lo que descubrimos cuando entramos en la librería Brunswick y conocemos de primera mano a Frankie y Cat. Esta última es la dueña junto a su marido Claud, y para ellos trabaja la buena de Frankie, una escritora un tanto frustrada y bloqueada que ha encontrado en su trabajo en la librería y en sus dueños el bálsamo necesario para curar y seguir con su vida, esa que quedó truncada después de las críticas maliciosas de su último libro y en la ruptura sentimental que vino después. Nuestra Frankie parece que ha ido cerrando y cicatrizando las heridas, por lo que ahora se encuentra en la mejor disposición para retomar su escritura y hallar de nuevo el amor. 

Pero todo no va a ser tan simple, no se trata de que a primera vista y por arte de magia aparezcan el hombre y el libro de su vida... o tal vez sí. Es cuestión de ver y agarrar la oportunidad, la suya... pero lo que a priori y en un principio parece fácil, en realidad no lo va a ser tanto, pues además de estar llena de prejuicios y resentimientos, va a dar pie a tantas oportunidades que en realidad le va a resultar más difícil descubrir y hallar lo que desea. Aun así, lejos de desanimarse, eso la motorizará y mecanizará para ponerla en marcha y encontrar lo que busca: el amor y la escritura. Para este fin echará mano de lo que le apasiona y además tiene más cerca, sus queridos libros. En ellos encontrará la manera y las vías para llegar (o más bien traer) a lo que tanto ansía y le falta.

Una vez definidos sus objetivos, solo le queda poner los medios y administrar los recursos, que serán los libros y los autobuses y trenes de cercanías de su ciudad. Concretando, Frankie irá dejando libros con un número de contacto en esos medios de transporte, y con ese fin se desprenderá de aquellos que por una u otra razón se identifiquen con las cualidades y atributos que busca en el amor. Con esta idea un tanto revolucionaria y original, parte una trama que lleva a la protagonista a las situaciones más inverosímiles y divertidas y que siempre comparte con su amiga Cat y con los lectores del blog que abre para relatar tales experiencias.

Al final el amor tiene su propio camino y puede que esté más cerca de lo que ella cree, solo tiene que descubrirlo y encontrarlo, y en esta tesitura se hallará Frankie cuando sus acciones comiencen a dar resultados. Por un lado aparecerán los hombres que han encontrado y leído uno de sus libros; por otro, la vida le pondrá delante a un hombre maravilloso que tiene la pega de no compartir con ella los mismos gustos literarios.

Ali Berg y Michelle Kalus han escrito una novela romántica, cómica, divertida y fresca, llena de vitalidad y humor. Los escritores y su literatura son, más que una razón, la excusa para llegar y alcanzar las metas marcadas, aunque para ello haya que vivir todo tipo de situaciones y encuentros un tanto esperpénticos que nunca pierden ese punto de gracia y humor que emana de las diversas interpretaciones literarias.

Reconozco que me he divertido y sonreído con cada uno de los libros citados, pues hay que entender que cada cual es libre de interpretar y aplicar tales citas y sabidurías.



Ali Berg y Michelle Kalus son amigas del alma y comparten una misma pasión ardiente por los libros y la escritura. Juntas crearon el proyecto Books on the Rail en Melbourne y su red abarca ahora toda Australia. Ali es directora creativa y cofundadora de Hedgehog Agency, Melbourne.

viernes, 12 de abril de 2019

RESEÑA (by MH) ::: UN ASESINO EN ESCENA - Ngaio Marsh




Título original:  Enter a murderer
Autora: Ngaio Marsh
Editorial: Siruela
Traducción: Alejandro Palomas
Páginas: 224
Fecha publicación original: 1935
Fecha esta edición: enero 2017
Encuadernación: cartoné
Precio: 19,95 euros
Ilustración de cubierta: Art Decó Book Plate
Ngaio Marsh, quien además de como novelista obtuvo también un merecido reconocimiento por su labor como directora escénica, fusionó de manera magistral ambas pasiones en Un asesino en escena, una de sus más logradas creaciones.

Ya desde el propio título, el escenario de la acción queda perfectamente enmarcado: el asesinato que tendrá que investigar el infatigable detective Roderick Alleyn, que por casualidad se cuenta entre el público, tiene lugar durante la representación de una obra dramática. Cuando, en plena función, un arma de atrezo dispara una bala real, las tablas del teatro Unicorn se convertirán de pronto en la inesperada escena de un crimen. La víctima: un actor mediocre que trataba de alcanzar el estrellato mediante el soborno. Los sospechosos: varias de las víctimas de sus chantajes y dos recelosas compañeras sentimentales. Todos los elementos necesarios para arrellanarse cómodamente en la butaca y averiguar cómo acabará la función...


Hace ya tres años al menos que os traje la reseña de Un hombre muerto, la primera novela de esta serie policíaca protagonizada por Roderyck Alleyn. A pesar de que no fue del gusto de todo el mundo, yo la disfruté muchísimo (más que otras novelas posteriores de esta colección que sí parecieron gustar y que sin embargo a mí me hicieron menos tilín...). El caso es que tengo Un asesino en escena, la segunda novela de este detective, casi desde que se publicó, pero la he ido posponiendo esperando a que saliera el tercero y tener donde seguir con la serie... en vista de que ese tercero no tiene pinta de que vaya a salir finalmente me he puesto con él (tengo un déjà vu con lo que dije hace nada en la reseña de El oficio del mal... qué buen ojo tengo con las series policíacas).

El periodista Nigel Bathgate y el detective Roderick Alleyn (que se conocieron en la anterior entrega, Un hombre muerto), asisten juntos a una obra de teatro en la que parece que las actuaciones de algunos de los actores son demasiado intensas... casi como si estuviesen expresando sentimientos entre ellos muy alejados del papel que protagonizan. Cuando uno de ellos tiene que disparar a otro, no es la bala de fogueo del atrezzo la que suena de fondo, sino que la pistola dispara una bala de verdad y Arthur Surbonadier, actor que no goza de las simpatías de nadie, cae muerto sobre el escenario. Evidentemente Alleyn está entre el público y se hace cargo del caso, y Nigel, que tiene intereses personales al ser amigo del actor que ha disparado esa pistola, no pierde la oportunidad de participar en el caso. Ambos tendrán que lidiar con un elenco de actores dispuestos a actuar y sobreactuar durante la investigación siempre que haga falta, con productores metidos en asuntos turbios, con un equipo técnico entre bambalinas que tiene sus propias fobias, y una pregunta en el aire que esconde la solución a todo el asunto: ¿quién ha podido acercarse sin ser visto, en pleno escenario y en plena representación, hasta el lugar donde estaban las balas huecas e inutilizadas, y cambiarlas por balas de verdad? Si descubren a esa persona, tienen al asesino.

La autora, Ngaio Marsh, además de escritora fue directora teatral, así que vuelca todo ese conocimiento sobre el mundillo de las candilejas en estas páginas. Nos mueve por encima y por detrás del escenario, de acá para allá, durante muchas escenas, y el lector tiene que andar al loro porque si no se pierde un poco en este teatro Unicorn elegido para ser la sede del asesinato. Tampoco supone mayor problema para seguir la historia, pero exige atención si quieres saber y comprender en todo momento lo que te están contando y no limitarte a leer por leer. Esto en cuanto a las escenas donde se mueven en el teatro, porque por lo demás pisamos mucho Scotland Yard y algunas casas, y ahí vamos sobre seguro :)

Tal y como digo arriba repite Nigel Bathgate como el acompañante de Alleyn en la investigación, pero no es así en el caso de Angela North, el personaje que completaba el fantástico trío de la primera novela, y a la que decide mandar de viaje y no darle oportunidad de aparecer en el libro (de hecho te lo dice el narrador desde el principio: Angela no va a aparecer). He echado de menos la dinámica de idas y venidas irónicas y punzantes en los diálogos entre Nigel y Angela que tanto me gustó en el primer libro, porque eso hace que esta segunda novela pierda un poco de humor al no estar presente ese flirteo chispeante y esa dinámica que se traían los dos entre manos. 

Aun así, el tono del libro, que tan diferente es al de Un hombre muerto, también me ha gustado mucho. ¿Por qué? Pues porque me sigue pareciendo muy representativo de la época, pero desde el otro bando. En Un hombre muerto dije que ese tira y afloja entre Nigel y Angela era muy de película de los años 30 y 40, refiriéndome a esas historias de guerra de sexos llenas de ironía y humor que, al menos a mí, me encantan. Pues Un asesino en escena es a ratos como una película de los años 30 o 40 pero de cine negro, de esas en las que aparece un detective con sombrero, una personalidad arrolladora y mucho carácter, y en la que uno de los sospechosos es una mujer con aires de femme fatale... Es como estar viendo películas de la misma época pero de géneros diferentes. Y yo me lo paso pipa mientras sea cine clásico :)

Debo confesar que me gusta mucho Roderick Alleyn, y al tiempo debo reconocer que no creo que sea un detective que le caiga bien a todo el mundo. Aporta su punto de humor sarcástico cuando viene al caso, pero en líneas generales nos lo presentan como un detective estrella del Scotland Yard londinense (conocido a pie de calle, de hecho), atractivo, que cita a Shakespeare en cuanto ve la ocasión (para desesperación de sus oficiales), con mucho genio cuando le tocan las narices, más audaz en ciertas situaciones comprometidas que otros detectives de la época (en temas de mujeres, vamos), y que está rodeado por un equipo que se nota que lo venera e idolatra en la misma proporción que se exaspera con sus aires autoritarios. Y menciono a este equipo porque me han encantado algunos de ellos, sobre todo el inspector Fox; no dudan en exponer sus teorías y sus sospechas ante su jefe y se mosquean si este no las tiene en cuenta, pero no dudarían en cortarse un brazo antes que en decepcionarle.

Poco más os puedo contar, porque de la investigación no os voy a adelantar nada de nada. Casi todos los sospechosos son actores, así que cuesta diferenciar entre quién es el culpable y está haciendo la actuación de su vida, y quién está diciendo la verdad. La autora prescinde de explicar alguna cosa sobre algunos personajes (supongo que pensando que ya lo ha dejado bastante claro durante el libro sin necesidad de ponerle nombre), pero por lo demás todo queda bien cerrado. Y aunque sé que le hablo al aire, ojalá sigan publicando las novelas de Alleyn (son así como 32 más algunos libros de relatos... me gustaría leerlas antes de llegar a vieja así que ya pueden darse prisa xD). Ngaio Marsh fue una maestra y un referente de la Golden Age que todo apasionado del clásico policíaco como yo se muere por tener en su estantería. 

(Por cierto, siempre digo que yo conozco a Alejandro Palomas como traductor, no como escritor... esta novela es un ejemplo más de ello).



Ngaio Marsh (Nueva Zelanda, 1895-1982), escritora y directora teatral, obtuvo importantes reconocimientos en sus cincuenta años de profesión. Entre otros, fue nombrada Grand Master por la Mystery Writers of America, Dame Commander of the British Empire, recibió la Orden del Imperio Británico y cosechó además numerosos premios desde que en 1934 viera la luz su primera obra. 
 
Con Un hombre muerto, Ediciones Siruela comienza la recuperación de sus novelas más destacadas.

miércoles, 10 de abril de 2019

RESEÑA (by MH) ::: DE MAGOS Y DISTANCIAS - Teresa Hernández







Título original: De magos y distancias
Autora: Teresa Hernández 
Editorial: Mablaz
Páginas: 319
Fecha de publicación: febrero 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16,50 euros 
Ilustración de cubierta: Mari Carmen López






OTROS LIBROS RESEÑADOS DE LA AUTORA EN NETHERFIELD:
 
La tarde anterior a su boda, Ángela conoce a un adolescente que la sorprende con unos juegos de magia. El destino le tiene reservada una existencia cómoda, aunque llena de altibajos emocionales, y vivira en la frontera entre el decoro y los convencionalismos que su condición social le impone.
 
Pero los naipes que pasaron de las manos del aprendiz de mago a las de la mujer, establecieron entre ellos un vínculo mágico que ninguno de los dos puede cortar, un lazo invisible que los mantiene unidos a través de la distancia y a lo largo de sus azarosas vidas, una relación tan peligrosa como necesaria.

Guiado por el deseo de atraer a su lado a una mujer de la que ignora casi todo, Salomon Twice buscará la forma de llevar a cabo el mejor espectáculo jamás ideado por un ilusionista.


De magos y distancias es el tercer libro que leo y reseño de Teresa Hernández tras La galería de los susurros y Las esquinas de mi cabeza, y no deja de sorprenderme lo absolutamente distintas que son todas las historias entre sí. Cuando abres un libro de Teresa nunca sabes lo que te vas a encontrar en cuanto a la trama, pero sabes que va a ser una buena historia (si os soy sincera, tengo tanta confianza en lo que escribe que a mí con saber que es suyo ya me vale, apenas miro de refilón la sinopsis).

De magos y distancias sigue las vidas de dos personajes, Ángela y Juan. Ángela se casa al día siguiente y Juan es el repartidor de la floristería que le lleva los ramos de novia a su casa. No se conocen de nada, coinciden en apenas media hora de un día tan importante para ella, se llevan años de diferencia... pero, aunque ellos todavía no lo saben, ese encuentro en el parque marcará un punto de inflexión en sus vidas. Al día siguiente Ángela se casa con su novio diplomático y, tras la consabida luna de miel, parte hacia la embajada española de Colombo, en Sri Lanka, donde su marido ha sido destinado; Juan, por su parte, decide cumplir su sueño (dedicarse profesionalmente a la magia) y pone rumbo a Argentina, cuna de los mejores ilusionistas del mundo. Están cada uno en una punta del mundo, probablemente jamás vuelvan a verse, pero el vínculo que les unió durante esa tarde en el parque es para siempre y sus destinos están unidos a pesar de los años y los miles de kilómetros que les separan.

No sé cómo hablaros del libro sin contar más de la cuenta, porque los dos personajes recorren un largo camino, pero es un camino que hay que conocer con el libro en las manos. Sé que lo fácil al leer la sinopsis es pensar que esto va de encuentros y desencuentros entre los dos personajes a lo largo de los años, y creedme si os digo que no, en absoluto. No van por ahí los tiros; jugar a juntarlos y separarlos teniendo en cuenta los miles de kilómetros de distancia sería, además de poco creíble, demasiado fácil en lo que respecta al tipo de relación que los une. Teresa los separa y lo hace a conciencia, con todas las consecuencias.

¿Entonces qué narra exactamente esta historia? Pues la de ellos dos por separado a lo largo de muchos años, buscando su lugar en el mundo, cumpliendo sueños y viéndose derrotados por ellos, viviendo experiencias diametralmente opuestas, pero siempre unidos por ese hilo que, sorprendentemente, se resiste a romperse. Quizás algún día vuelvan a encontrarse, quizás no (tendréis que leer el libro para descubrirlo), pero ambos están presentes en la vida del otro de dos maneras muy diferentes.

Así, por un lado tenemos a Ángela, que se las promete muy felices tras casarse con su novio de buena familia y rancio abolengo pero que, una vez pasada la pasión de los primeros años, ve cómo su existencia cómoda cumpliendo su papel de mujer de un embajador ni le llena ni es lo que esperaba que fuera. Se involucra en el día a día de la gente de Sri Lanka y sus problemas, busca alternativas a lo que se espera de ella, pero su vida estará llena de vaivenes emocionales y físicos, frustraciones, traiciones y sentimientos inesperados. Además, el vínculo que estableció con Juan, aquel chico que conoció la tarde antes de su boda, actúa de la manera más sorprendente, como si la protegiera de algún modo a pesar de la distancia... y poco más puedo y debo decir sobre esto :)

El propio Juan aterriza en Argentina, tal y como comento arriba, dispuesto a ser toda una estrella del ilusionismo. Apenas roza los veinte años cuando coge ese avión, pero tiene las cosas muy claras y está decidido a triunfar. Poco a poco va naciendo el personaje de Solomon Twice, y de hecho mientras pasas las páginas ves cómo el nombre de Juan va desapareciendo de la narración y siendo sustituido por Solomon a medida que va cumpliendo su sueño... o al menos uno de ellos, el de ser famoso en su profesión. El otro tiene que ver con Ángela, la chica que conoció el día antes de que ella se casara, y a la que nunca ha podido quitarse de la cabeza. Quiere volver a verla, quiere que acuda junto a él, y la única manera es idear el mejor espectáculo de magia del mundo, ese que ella no se perdería por nada, esté donde esté.

Como veis, tanto Juan como Ángela tienen historias totalmente separadas a lo largo del libro. Ella está centrada en su matrimonio y su vida diplomática en Sri Lanka y él en aprender su oficio en Argentina para convertirse en toda una estrella. La autora diferencia ambos tipos de narración desde el principio: Ángela nos cuenta su historia en primera persona mientras que la trama de Juan está contada por un narrador omnisciente. Aun así, y a pesar de que la narración nos involucra más en la historia de Ángela al saber todo lo que se le pasa por la cabeza, también sabes en todo momento en qué punto está Juan, y de hecho los dos personajes evolucionan muchísimo desde que comienza la historia hasta que termina. Ambos maduran a ojos vista, él porque comienza la narración siendo muy joven y le acompañamos justo en esos años en los que se forja el carácter a base de experiencias, y ella porque cree que va a vivir una vida y se encuentra con otra muy diferente que le hace enfrentarse a muchas cosas que jamás hubiese imaginado. 

Entre todos estos sucesos a mí me ha parecido entrever lugares comunes en la obra de la autora, temas que de una manera u otra siempre aparecen en sus historias independientemente de cuál sea la trama. Algunos son de carácter personal, circunstancias que se ciernen sobre los personajes y de los que nadie está libre; y luego hay otros, como el realismo mágico, que forman parte de su marca personal, por así decirlo. Todas sus novelas tienen un toque que se aleja de este plano en el que existimos, pero creo que en De magos y distancias ese toque está mucho más presente en la trama y llega a ser un puntal en su desarrollo, pues una de las dos historias necesita de él para que todo encaje y para que ese vínculo no se rompa. Y es que sí, en esta historia están presentes ambos tipos de magia: la de mentira, los trucos visuales y el espectáculo, y la otra, esa en la que crees o no crees, pero ahí está haciendo de las suyas. Y hasta aquí puedo escribir al respecto.

Teresa Hernández escribe muy bien, lo digo siempre que os traigo un libro suyo, y te cuente la historia que te cuente sabes que te va a atrapar, que va a tener personajes cercanos y que vas a acabar haciendo tuyo su devenir por las páginas. Y además te vas a creer ese devenir por muy improbable que sea y por muchas piezas que tengan que encajar en el universo para que los acontecimientos vayan ensamblándose unos con otros formando la estampa final buscada. Ya digo que aquí hay mucha magia... y muchas distancias... qué mejor que usar esa magia para recortar esas distancias... si se puede. Cuando se pueda. Y lo dejo aquí, que esto me está quedando muy críptico xD.



Teresa Hernández es doctora en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, trabaja en investigación y sus publicaciones se han situado de forma prioritaria en el ámbito científico. 

Comenzó a escribir cuentos desde muy joven, y ha sido galardonada en numerosas ocasiones en certámenes de relatos y microrrelatos, algunos de especial relevancia por el elevado número de obras presentadas, como el I Concurso Internacional de Microrrelatos "Latin Heritage Foundation" o el I Concurso Mundial de Microrrelatos de la "Internacional Microcuentista".

Es autora, además, de ocho novelas, de las que dos de ellas han sido finalistas en premios literarios. Tiene publicados cuatro títulos que se enmarcan en géneros tan dispares como la comedia y el drama bajo diferentes sellos editoriales.

Las esquinas de mi cabeza fue su quinto trabajo de larga extensión y obtuvo el accésit en el II Premio de Narrativa de la editorial Libros Mablaz. Con La galería de los susurros resultó ganadora del III premio de narrativa de la misma editorial. S último trabajo, De magos y distancias, ha sido galardonado con el VI premio de narrativa también de Mablaz.


 http://bhavnika.wixsite.com/thernandez