miércoles, 16 de octubre de 2019

CUESTIONARIO + SORTEO *CUANDO PROUST VISITÓ NETHERFIELD* #15 ::: MARTA CURRÁS

¡Hola a todos! 

Hoy os presentamos un nuevo Cuestionario Proust-Netherfield (es ya el número 15), y su protagonista es la autora Marta Currás, de la que ya os hemos hablado en un par de ocasiones, la última este mismo lunes con la reseña de su última novela, La memoria de las olas.

Marta ha accedido amablemente a responder a nuestras preguntas, y más amablemente aún ha puesto un ejemplar de La memoria de las olas a nuestra disposición para que lo sorteemos entre vosotos.

Así pues, os invitamos a leer y disfrutar del cuestionario, y al final de la entrada tendréis disponible el formulario para quienes estéis interesados en participar en el sorteo del libro.

¡Esperamos que os guste, suerte a los participantes del sorteo y gracias a Marta por todo!


 
MARTA CURRÁS
(1975, Madrid)

-Bióloga de profesión, lleva veinte años trabajando en laboratorios de Microbiología y Bioquímica.
-Vive en Galicia desde los catorce años.

-Aunque Templados por el sol, mecidos por el viento, fue inicialmente un libro autopublicado, tras quedar finalista en el Premio Círculo de Lectores, la propia editorial publicó el libro.
-Con su segunda novela, La memoria de las olas, ha ganado el XXII Premio Nostromo.
-También dibuja y pinta. La portada de La memoria de las olas es obra suya.
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BIBLIOGRAFÍA



TEMPLADOS POR EL SOL, MECIDOS POR EL VIENTO (2018)
CÍRCULO DE LECTORES

Enlace RESEÑA
«Yo fui templado por el sol, mecido por el viento y protegido por los árboles como cualquier bebé indio. Puedo ir a cualquier lugar y sentirme bien allí». Las palabras del antiguo poema del jefe indio Jerónimo yacían entre los legajos de la Pasión y muerte de Liz, por C.E.P., esperando a que Clara las descubriera. Al entregarle aquel gastado cuaderno de tapas azul descolorido y hojas amarillentas, el anciano señor Sutter había asegurado a la joven que le gustaría leerlo. Clara había agradecido la ofrenda, sin darle mayor importancia... Era el comienzo de su gran viaje por el continente americano en compañía de un anciano, sus recuerdos y las fotografías de una civilización perdida.

LA MEMORIA DE LAS OLAS (2019)
JUVENTUD

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Enlace RESEÑA
 

Si May y su pequeño mundo, de En la Calle Mayor, llegaron a emocionarte, te alegrará emprender a su lado un viaje por el corazón de París, desde Notre-Dame a la Isla San Luis. Reaparecerán algunos de los personajes que despertaron sonrisas en esa pequeña calle de una ciudad amurallada, y descubrirás a muchos otros que avivarán nuevos sentimientos en la capital de la luz. ¿Tienen las palabras un poder oculto? ¿Qué secretos encierra París para May? ¿Podrá reencontrarse con su padre? ¿Y ese gato tan misterioso que surge de la nada y se deja ver a lo largo de toda la historia? May te invita a vivir una nueva aventura en la que tú también puedes ser protagonista. Una historia que te incita a adéntrate por las calles de una de las ciudades con más encanto del mundo: París.

 


1. Rasgo principal de mi carácter: La creatividad

2. Cualidad que prefiero en un hombre: El sentido del humor

3. Cualidad que prefiero en una mujer: El sentido del humor

4. Lo que más aprecio de mis amigos: Otra vez… ¡el sentido del humor!

5. Mi principal defecto: La autoexigencia

6. Mi ocupación preferida: Viajar

7. Mi idea de felicidad perfecta: Una tarde con mi familia en mi playa favorita

8. Mi mayor desgracia sería…: Que algo malo les sucediera

9. Mi color y flor favoritos: Azul y tulipán

10. Si pudiese ser otra persona o un objeto, me gustaría ser…: Greta Thunberg /un submarino

11. País en el que me gustaría vivir: Islandia

12. Mi mayor extravagancia: Vivir en Galicia y no usar nunca paraguas

13. Mi compositor y pintor preferidos: Sergei Rachmaninoff y Kaspar David

14. Palabra o frase que repito a menudo: ¡Qué idea! (a menudo no son tan buenas)

15. Mis héroes y heroínas de la vida real: Greta Thunberg, Miliki, el Biciclown, Edward Curtis, Marianne North…

16. Mi nombre favorito: Cristina

17. Lo que odio por encima de todo: La maldad

18. Personajes de la historia que más desprecio: Hitler, Pinochet, Franco, Trump…

19. Cómo me gustaría morir: Durmiendo

20. Mi estado habitual de ánimo: Cantarín

21. Don de la naturaleza que me gustaría poseer: Branquias para respirar bajo el agua

22. Faltas que me inspiran la mayor indulgencia: Las de mis niñas

23. Ocasiones en que suelo mentir: Para consolar, animar o tranquilizar a alguien

24. Mi lema favorito: Puede quien quiere poder

25. Mis autores favoritos en prosa: Arthur Conan Doyle, Charles Dickens, Jane Austen…

26. Mis poetas favoritos: Pedro Salinas

27. Mis héroes preferidos de ficción: Han Solo

28. Mis heroínas favoritas de ficción: Lady Aliena (de Los Pilares de la Tierra)

29. Libro que siempre recomiendo a quien me pregunta: La leyenda de la isla sin voz (Vanessa Monfort)

30. Prejuicios como lectora: Que me adelanten acontecimientos en forma de frases como: “aunque aún no lo sabía, pronto su vida correría peligro”

31. Manías como escritora: Ninguna. Ni como escritora ni en nada, huyo de manías y hábitos lo más deprisa que puedo

32. Lo primero que hago al entrar en una librería: Ser 10 veces más feliz que cuando estaba fuera

33. Lo más bonito que me ha dicho un lector: Que gracias a mi novela logró desconectar y distraerse durante una situación muy difícil en su vida

34. Libro que estoy leyendo: Las cartas de Stark Munro (A. Conan Doyle) y Verne e vida secreta das mulleres planta (Ledicia Costas)

35. Libro que no leería nunca: 50 sombras de Grey (E. L James)

36. Autor del que siempre espero su próxima novela: Félix J. Palma

37. Locura que he hecho por un libro: Leérmelo en inglés y después comprarme la versión traducida al castellano para volver a leerlo

38. Clásico imprescindible: Grandes esperanzas (Dickens)

39. Clásico que me ha defraudado: Cumbres borrascosas (Emily Brontë), pero creo que porque la traducción era pésima

40. Libro que me hubiese gustado escribir: Drácula (Bram Stoker)

41. Mi sueño como escritora: El próximo: escribir e ilustrar un libro para niños (en ello estoy)

42. Personaje favorito de toda mi obra literaria: Cristina Entenza

43. Si mi última obra fuese un estado de ánimo sería…: La curiosidad sana

44. Mi última obra publicada le gustará a quien le guste…: Las aventuras de toda la vida, los misterios y el mar

45. Despedida libre: ¡Gracias por este ratito, Inquilinas! Ha sido un placer participar. De nuevo, muchas gracias por leer y comentar mi novela :)


 
  
Sorteamos UN EJEMPLAR de LA MEMORIA DE LAS OLAS


«La Memoria de las Olas» es una novela de aventuras y misterio en la que diferentes tramas y personajes acaban confluyendo en el invierno de 1924 en la ciudad de Vigo, una urbe moderna, industrial y muy activa que convive en una simbiosis perfecta con el océano Atlántico.

Alrededor de este mar, que gobierna el clima y los ritmos de la ciudad, las historias de Santos y su pasión por Verne; de Cristina y su espíritu artístico; de Beatriz y su malvada progenitora y del inglés Homer K. Lochless y su búsqueda de un galeón hundido, acaban por entrelazarse con la investigación de una misteriosa epidemia que asola la ciudad y de un crimen cometido veinte años atrás. Aunque no lo parezca, en esta historia de historias todo guarda relación, incluso las cartas de un misterioso y casi invisible personaje, como en un rompecabezas en el que cada pieza es clave para encajar la siguiente.
Personas reales, como la fotógrafa Ruth M. Anderson o el industrial e inventor Antonio Sanjurjo Badía, escenarios verídicos como la Panificadora de Vigo y otras industrias viguesas de los años veinte, tienen una parte importante en la trama, demostrando una cuidada ambientación e investigación de la época en la que transcurre la novela.

Otros elementos y personajes secundarios aderezan esta historia en la que el océano se convierte en escenario y personaje a la vez, dominando el devenir de la trama con sus olas, corrientes y temporales.


 
  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortea UN EJEMPLAR, y habrá por tanto UN GANADOR.
  3. El envío lo realizará la autora personalmente.
  4. El sorteo comienza hoy día 16 de octubre de 2019 y termina el 6 de noviembre de 2019 a las 12:00 del mediodía (hora española). 
  5. Comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. Los ganadores se darán a conocer el sábado 9 de noviembre.
  7. NO es obligatorio tener un blog literario, el sorteo está abierto para cualquier lector interesado.
  • Rellenar el formulario de Rafflecopter que aparece abajo con los siguientes requisitos obligatorios:
    • Ser seguidor de nuestro blog (por GFC).
    • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo
    • Anunciar el sorteo al menos en una red social.
    • Acceder a proporcionarnos vuestros datos en caso de resultar ganadores para que la autora pueda enviaros el libro. Una vez utilizados para tal fin, serán borrados.
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales.



¡SUERTE A TODOS Y MIL GRACIAS A MARTA POR TODO!


lunes, 14 de octubre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: LA MEMORIA DE LAS OLAS - Marta Currás





Título original: La memoria de las olas
Autora: Marta Currás
Editorial: Juventud
Páginas: 416
Fecha de publicación: mayo 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 22 euros
Ilustración de cubierta: Marta Currás
La Memoria de las Olas es una novela de aventuras y misterio en la que diferentes tramas y personajes acaban confluyendo en el invierno de 1924 en la ciudad de Vigo, una urbe moderna, industrial y muy activa que convive en una simbiosis perfecta con el océano Atlántico.

Alrededor de este mar, que gobierna el clima y los ritmos de la ciudad, las historias de Santos y su pasión por Verne; de Cristina y su espíritu artístico; de Beatriz y su malvada progenitora y del inglés Homer K. Lochless y su búsqueda de un galeón hundido, acaban por entrelazarse con la investigación de una misteriosa epidemia que asola la ciudad y de un crimen cometido veinte años atrás. Aunque no lo parezca, en esta historia de historias todo guarda relación, incluso las cartas de un misterioso y casi invisible personaje, como en un rompecabezas en el que cada pieza es clave para encajar la siguiente.

Personas reales, como la fotógrafa Ruth M. Anderson o el industrial e inventor Antonio Sanjurjo Badía, escenarios verídicos como la Panificadora de Vigo y otras industrias viguesas de los años veinte, tienen una parte importante en la trama, demostrando una cuidada ambientación e investigación de la época en la que transcurre la novela.

Otros elementos y personajes secundarios aderezan esta historia en la que el océano se convierte en escenario y personaje a la vez, dominando el devenir de la trama con sus olas, corrientes y temporales.

El año pasado os traje al blog Templados por el sol, mecidos por el viento, un road trip por el oeste americano en el que se conjugaban personajes y hechos ficticios con reales y que disfruté muchísimo (tanto, que aprovecho la coyuntura y os lo vuelvo a recomendar encarecidamente). Su autora, Marta Currás, ha ganado este año el XXII Premio Literario Nostromo de Novela Marítima con su segunda obra, La memoria de las olas, una obra en la que vuelve a conjugar realidad y ficción pero con un grado todavía mayor de complejidad en la estructura narrativa. Os cuento.

La historia arranca en 1923 desde distintos puntos geográficos. Por un lado conocemos en Leiro (Orense) a Santos, un joven criado en un convento con una extraña condición médica que oculta a todo el mundo y que, gracias a su nuevo trabajo como chófer de don Francisco, y a la entrañable relación que se crea entre los dos, entra en contacto con las fascinantes aventuras de Jules Verne, aventuras que a él le gustaría emular algún día. Por otro lado, en Vigo, conocemos a Cristina Entenza, una muchacha hija de madre soltera que pasa sus días en el puesto de pescado de su madre pero cuyas inquietudes son mucho más artísticas y bohemias. Sabe que no quiere tener un trabajo normal, que el cuerpo le pide encontrar el modo en que mejor pueda expresar lo que lleva dentro, pero mientras tanto tiene que meter dinero en casa. También en Vigo conocemos a los Castroval, una familia de clase alta que se acaba de mudar a la ciudad dado que el padre, Manuel, será el ingeniero jefe la Panificadora que abrirá sus puertas en unos meses. Elvira, su mujer, vive por y para las apariencias, y tiene amargada a su hija, Beatriz, a la que no deja respirar si no es para hacer en hacer una buena boda. Por último, conocemos al capitán Homer K. Lochless y para ellos nos trasladamos a Bath (Inglaterra); Lochless lleva años planificando un proyecto que le llevará a Vigo, al noroeste de España, y aunque cuando busca financiación para su proyecto habla de tesoros y barcos hundidos que esperan en el fondo del mar, en realidad él busca otra cosa que viajaba entre esas monedas de oro, una cosa quizás mucho más valiosa que todos los lingotes del mundo.

Al principio la narración salta de un punto a otro según el personaje al que sigamos en cada momento, pero llega un momento, el verano de 1924, en el que todos ellos (Santos, Cristina, Lochless y los Castroval), junto con algunos personajes más que no me detengo a explicar porque no termino xD, acaban coincidiendo de una manera u otra en Vigo. Allí no solo asistiremos a la titánica empresa de Lochless, que necesitará de los medios marítimos más avanzados de la época para acceder al mítico tesoro de Rande, sino que asistiremos al nacimiento de la primera panificadora industrial española, a una terrible epidemia que parece afectar solamente a algunas de las personas relacionadas con esa panificadora y que se cobra varios muertos, y a una misteriosa desaparición que ocurrió años atrás que vinculará, de la manera más insospechada, a algunos de los personajes que ya os he presentado. Y a todo esto no os he contado que, aunque llega un punto que la narración se concentra en Vigo en los años 1924-25, de vez en cuando nos encontramos capítulos que saltan en el tiempo, hacia delante y hacia atrás sin ningún orden cronológico, ya sea 1930, 2011 o 1971, protagonizados por un personaje que pronto intuiremos quién es, pero no lo que está haciendo o qué es exactamente lo que busca.

Sí, he necesitado dos parrafadas para ubicaros un poco en la historia, pero es que son muchos los personajes principales de esta novela y varias las subtramas que maneja la autora para dar forma al todo que compone La memoria de las olas. Pero creedme, la narración es muy ágil y todo empieza pronto a ir encajando y ensamblándose dentro de la historia y no hay complicación alguna a la hora de leer. Marta no te deja en ningún momento que te pierdas ni que te aburras. Vuelve a hacer uso de una de las señas de identidad que más me gustaron de su anterior novela, y es la combinación de hechos y personajes históricos reales, que encaja a la perfección con la ficcionalidad de la historia y los personajes que ella misma ha creado. Esto supone toda una aventura para una lectora como yo, que leo este tipo de libros con un ojo en google: me fascina ir buscando, encontrando y descubriendo figuras históricas que fueron famosas en su momento y de las que ya nadie nos acordamos, o hechos y sucesos reales que se han convertido en fuente de mitos y leyendas.

Así, y hablando de los acontecimientos y personajes reales que aparecen en la historia, nos sumergimos de cabeza en la batalla de Rande (ocurrida en 1702 durante la guerra de secesión española) y el supuesto tesoro que acabó en el fondo de la ría de Vigo y que, que no hace tanto tiempo, todavía despertaba furor entre los buscadores de tesoros, que pagaban millonadas para poder explorar la zona (hoy en día parece que ha quedado demostrado que es un mito, pero nunca se sabe... xD); también aparece Ruth Mathilda Anderson, fotógrafa norteamericana que desembarcó varias veces en España (al menos dos de ellas en Galicia) y que supone, gracias a las miles de fotos que tomó tanto de la gente de a pie como de sus costumbres, un testimonio único de cómo era Vigo en la época en la que tiene lugar la historia; y gracias a la novela he conocido a Antonio Sanjurjo Badía, un inventor gallego que creó, entre otras muchas cosas, un submarino que llegó a probar ante las autoridades en 1898 y que llegó a estar sumergido hora y media sin ningún problema... jamás se llegó a usar el submarino en acción de guerra porque, lo que son las cosas, poco después se firmó el Tratado de París que puso fin a la guerra hispano-estadounidense (para la que se pretendía su uso). En cualquier caso, Marta Currás le da al submarino su minuto de gloria en esta novela y sin él no tendríamos La memoria de las olas :).

Por cierto, esta lectura es casi obligada para los vigueses o residentes y conocedores en general de Vigo, porque te sumerge por completo en la vida social de los años 20, los locales que estaban de moda en la época (unos siguen existiendo, otros no), sus calles (muchas de elas imagino que hoy en día se llaman diferente), los edificios emblemáticos, la vida en general de la gente según la clase social a la que pertenecían, lo importante que era el puerto de Vigo para el funcionamiento y la vida de la ciudad, como convivía el Vigo de principios de siglo con el Vigo que se estaba abriendo al progreso... y la Panificadora, emblema del avance industrial de la ciudad y a la vanguardia de España, que abrió sus puertas en 1924 para abastecer a toda la ciudad y en 1930 ya exportaba a toda España. Hoy en día es un edificio en ruinas, y si no estoy equivocada de estas ruinas, situadas en una ladera de la ciudad, surgió la idea de esta novela. Lo dicho, si yo he disfrutado del paseo cien años atrás, quienes aun encima sepan en todo momento por donde se mueven los personajes, viajarán en el tiempo un siglo atrás y serán conscientes de los cambios que ha sufrido la ciudad.

Marta Currás es una autora muy ambiciosa a la hora de abordar sus novelas, y eso es algo que ya me quedó muy claro con Templados por el sol, mecidos por el viento, una primera obra valiente en la que manejaba muchos elementos que en manos dubitativas hubiesen flaqueado y que ella redondeó en una historia fascinante. En La memoria de las olas no se amedrenta y sube varios grados el nivel de complejidad: vuelve a hacer una labor de investigación y documentación encomiable, pero además introduce más personajes y con ellos más subtramas que hilar en el resultado final. No se conforma con escribir una historia y hacerlo bien, le gusta manejar muchos elementos, cuadrarlos, combinarlos y llevarlos hasta el final de tal modo que todo ocupe su sitio y no haya resquicios ni grietas por los que puedan escapar hilos sueltos. Y me repito con algo que ya dije sobre su anterior novela: Marta escribe muy bien, cuenta lo que quiere contar sin florituras ni pretenciosidades, lo hace de una manera sencilla pero muy cuidada y se maneja igual de bien con la narración pura y dura que con los diálogos. La lectura fluye porque la autora lo pone fácil sin por ello sacrificar la calidad narrativa, aprendes un montón de cosas por el camino y encima resulta muy entretenido.

A todo esto, hay un componente metaliterario genial. ¿Os lo había dicho? ¿No? xD. Qué despistada soy... pues eso, que además de Verne y de sus Veinte mil leguas de viaje submarino (novela que se respira por los cuatro costados durante toda la narración porque es un claro homenaje a las novelas de aventuras con la que Verne ha fascinado a generaciones), hay por ahí algo más que no se desvela casi hasta el final... admito que yo se lo he pillado enseguida porque creo que coincidimos en admiración y me lo tengo ya muy masticado, pero no sé hasta qué punto será evidente para otros lectores. Soy muy críptica, ya lo sé, pero es que cuanto menos sepáis de lo que hablo mejor.

En definitiva, ¿qué es lo que ofrece La memoria de las olas? Pues os diría que es una novela que bebe de muchos géneros, pero en ella sobresalen el histórico por un lado, el costumbrista por otro y todo barnizado con muchas pinceladas del género de aventuras. Además tiene su toque de misterio, varios homenajes a la literatura clásica, personajes buenos, personajes muy (muy) malos, personajes que se mueven en el gris y cojean de los dos pies según las circunstancias... Hay varias subtramas, pero todo está perfectamente ensamblado y las piezas encajan todas unas con otras a la perfección. Tiene sabor a mar, a Galicia, a clásico, a literatura de toda la vida, a sueños que se cumplen y a aventuras que se sueñan y que tal vez (tal vez) puedan llegar a hacerse realidad... y sí, os admito que he adorado toda la historia relacionada con Lochless, todas y cada una de sus aristas, porque en esa parte es donde la autora desborda su amor por ciertos clásicos literarios sin perder en ningún momento su propia voz.
 
Un placer volver a leer a Marta, de veras. No soy de premios, bien lo sabéis, pero no me extraña que cada cosa que escribe reciba reconocimiento de un tipo u otro. Que por cierto, y me callo ya... la portada, preciosa, es también obra suya :)


Marta Currás (Madrid, 1975) vive en Galicia desde los catorce años, es Bióloga de profesión y ha trabajado en laboratorios de Microbiología y Bioquímica durante casi veinte años. Lectora voraz desde los tres años, escribe e imagina sus propias historias desde niña. Ha sido finalista en diversos concursos de microrrelatos y cuentos, consiguiendo así publicar algunos de sus textos. Desde hace algún tiempo también se dedica a la escritura de novelas. 

Templados por el sol, mecidos por el viento (Círculo de lectores, 2018) fue su primera novela publicada, inspirada en uno de sus viajes por la costa oeste estadounidense. La memoria de las olas es su segunda novela.

viernes, 11 de octubre de 2019

RESEÑA (by MH) ::: REENCUENTRO y UN ALMA VALEROSA - Fred Uhlman




Título original: Reunion + No Coward Soul
Autor: Fred Uhlman
Editorial: Tusquets
Traducción: Eduardo Goligorsky y José Manuel de Prada-Samper
Introducción: Arthur Koestler 
Páginas: 220
Fecha publicación original: 1971 + 1985
Fecha esta edición: noviembre 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16 euros
Ilustración de cubierta: Robin with friend and Trixie (1952, Peter Samuelson)



 
Reencuentro, un clásico contemporáneo de Tusquets Editores que pronto se convirtió en best-seller, narra la intensa amistad, en la Alemania de 1932, que surge entre dos jóvenes de dieciséis años –Hans Schwarz, nacido en una familia judía, y Konradin von Hohenfels, rico aristócrata, miembro de una de las más antiguas familias europeas– cuando coinciden en una selecta escuela de Stuttgart. Sin embargo, al cabo de apenas un año, todo empezará a torcerse.
 
Un alma valerosa narra esa amistad vivida por Konradin, el rico nazi, y en circunstancias dramáticas. En julio de 1944 escribe una carta a Hans para contarle cómo vivió aquellos años de adolescencia.

Hoy os traigo una reseña conjunta de dos novelas cortas porque están las dos incluidas en el mismo volumen, así que de partida, y antes de empezar a escribir, si os soy sincera he dudado mucho sobre cómo plantear esto, porque este es mi dilema: la segunda nouvelle empieza partiendo de la revelación con que termina la primera, así que si os hablo de la segunda y no tengo cuidado, os estoy contando el final de la primera. De todos modos me he apañado para contar sin desvelar nada, y a la sinopsis oficial de arriba le he metido unos cuantos tajos porque destripaba todo-todo-todo lo que pasa en las dos historias. Así que leed sin miedo.

Fred Uhlman, exiliado en Gran Bretaña desde su Alemania natal, publicó Reencuentro en 1971, novela corta ambientada en su ciudad natal, Sttutgart, que narraba la amistad de dos jóvenes de dieciséis años (uno, judío; el otro, de ascendencia noble y afín al partido nazi) en los años en que Hitler comenzaba su ascensión al poder y Alemania empezaba a prepararse para lo que luego desembocó en la Segunda Guerra Mundial. Reencuentro estaba narrado por Hans Schwarz, el joven judío. Catorce años después, en 1985, Uhlman publicó Un alma valerosa, la réplica matizada de la misma historia narrada por el joven aristócrata, Konradin von Hohenfels. En esta ocasión la narración se realiza en plena Segunda Guerra Mundial, aunque se mueve tanto entre hechos de ese presente como en los hechos del pasado que Schwarz narraba en Reencuentro. Dentro de un momento os narraré las circunstancias y el porqué de todo esto.

Reencuentro comienza en 1932, aunque desde el principio sabemos que se cuenta en retrospectiva y que el narrador, Hans Schwarz, tiene 25 años más que cuando comienza la historia. Hans y Konradin son compañeros de clase en Stuttgart; el primero, judío, de familia media normal, hijo de un médico, tímido y un muchacho de 16 años del montón, que no destaca por nada en especial; el segundo, hijo de una familia aristocrática cuyo linaje se remonta a siglos atrás, cuya familia profesa un odio cerval contra los judíos y ve en el floreciente Hitler a su mesías y que, precisamente por su abolengo, es el objeto de deseo de todos los compañeros de clase. Entre Hans y Konradin surge una amistad verdadera, un ideal romántico de amistad (como el propio Hans la denomina), entendiendo romántico en el sentido de una sentimentalidad excesiva, soñadora, sobre todo por parte de Hans, que idealiza demasiado el propio concepto de amistad. Cuando Hans percibe que no es bienvenido en casa de Konradin, que se avergüenza de ser visto con él en público y que no es capaz de hablarle claro, su idealización se resquebraja. Y mientras, Hitler y el comienzo de la persecución a los judíos en Alemania, cuando la guerra todavía era solo un temor, y no una realidad, empieza a ser parte del día a día.
En mi clase no había un solo chico capaz de satisfacer mi ideal romántico de amistad, ninguno que yo admirara de verdad, ninguno por el cual hubiera estado dispuesto a dar la vida, ninguno capaz de entender mi exigencia de confianza, lealtad y abnegación totales.
Un alma valerosa es la réplica a esta historia, pero una réplica ciega: es decir, conocemos la versión de Konradin de todos los hechos que Hans cuenta en Reencuentro pero no a modo de respuesta, pues Konradin en ningún momento tiene conocimiento de lo que se cuenta en Reencuentro. Digamos, y aquí es donde viene el peligro de desvelar el final de Reencuentro, que en esta segunda nouvelle ya estamos en 1944, inmersos en plena Segunda Guerra Mundial, que Konradin está en una situación dramática, y que decide escribirle una carta (que no sabe si recibirá) a su querido amigo Hans, al que hace muchos años que no ve. Así conocemos no solo lo que le ha llevado a la terrible situación en la que está, sino que veremos desde su propio punto de vista los hechos que se narraban en Reencuentro, por qué actuaba como lo hacía, cómo se daba cuenta de que le hacía daño a Hans, cómo el propio apellido y lo que se esperaba de él dentro de la estirpe familiar condicionó muchos de sus pasos en aquel momento y cómo había sido plenamente consciente de que no estaba a la altura de la amistad incondicional de Hans.

La religión, aquello que finalmente acabaría por separarles, forma parte de la vida de ambos, pero mientras que en el caso de Hans, su judaísmo es heredado, nada exarcebado, apenas practicado y abierto a dudas y disgresiones, en el caso de Konradin, su cristianismo es la base de todo y no admite fisuras ni críticas, y la mera duda hace tambalear su mundo. Se ponen serios de vez en cuando y no tienen miedo a debatir y hablar sobre materias importantes, existencialistas (de hecho se revela en ambas novelas que los dos recuerdan a la perfección estas conversaciones), pero también lo hacen sobre otras muchas cosas más mundanas: libros, poesía, arte, coleccionismo, teatro, ópera, chicas... Su amistad al principio es inquebrantable; les llegan ecos de convulsión política, pero ellos creen que están muy lejos del caos, que nada puede afectarles.

La prosa de Uhlman es tan delicada, elegante y refinada que es un auténtico lujo. Dibuja a estos dos personajes con una precisión milimetrada, y por eso su componente humano, sus defectos y virtudes, quedan constantemente asimilados por las decisiones que toman en relación al otro, y les otorga una dimensionalidad tan realista, tan descarnada, que su historia, que pudo ser la historia de muchos jóvenes como ellos, no se olvida una vez leída. La brecha que el nazismo va abriendo poco a poco en la confianza entre dos amigos del alma le duele al lector casi tanto como a los personajes. Hemos leído mucho sobre la Segunda Guerra Mundial, pero sin duda la historia de Hans y Konradin se queda en la consciencia para siempre. Y la última frase de Reencuentro es, simplemente, de las que no se olvidan. Después de todo lo que has leído, duele. De ahí mi insistencia en no revelar más de la cuenta al hablar de Un alma valerosa.

Como os vengo diciendo desde el principio, esta edición de Tusquets recoge las dos nouvelles y, aunque no sé si será el mejor método (o si habrá uno mejor que otro, realmente), yo he preferido no leerlas seguidas. Leí Reencuentro, lo dejé reposar, y pasadas al menos un par de semanas leí Un alma valerosa. Pensé que era la mejor manera de darles a cada una su espacio, de masticarlas, asimilarlas y ser capaz tanto de detectar los distintos recovecos que esconde cada una de ellas, como los hilos que las unen y complementan. No creo haberme equivocado, aunque cada lector es un mundo y cada uno nos enfrentamos a la lectura de una manera diferente. 


Por todo esto, y terminando, recomiendo a quien esté interesado, primero, que ni se le ocurra leer la contraportada si se hace con esta edición, porque le va a destripar absolutamente todo el devenir de la narración; segundo, que a pesar de todo, se haga con esta edición que recoge las dos obras, porque son dos joyas, breves en cuestión de páginas, inmensas en cuanto a la historia. Una vez leídas las dos, creo que forman un todo indivisible y que, si solo se lee Reencuentro, la percepción de la historia se resiente. Sí, Reencuentro es maravillosa por sí sola, pero una vez leída Un alma valerosa, la magnitud que adquieren en conjunto con respecto a la propia historia es infinitamente superior. No solo se complementan: forman un todo.




Fred Uhlman (Stuttgart, 1901-Londres, 1985), de origen judío, abandonó Alemania en marzo de 1933, poco después de que Hitler fuera nombrado canciller. Residió un tiempo en París y posteriormente en España (en Tossa de Mar), de donde también escapó al estallar la guerra civil para, tras regresar unos meses a París, llegar a Londres; allí fundó el Artist’s Refugee Comittee y la Free German League of Culture, entre cuyos miembros se contaban Oskar Kokoschka y Stefan Zweig. En 1971 publicó Reencuentro, y en 1985 su «réplica», Un alma valerosa.