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martes, 11 de noviembre de 2025

RESEÑAS MINUS by MH (2025) #14 ::: TERROR (#2)

 

Hola a todos!

Hoy en esta sección de opiniones breves toca una nueva tanda de literatura de terror, género que como ya he comentado alguna vez leo bastante más de lo que mis apariciones por aquí puedan dar a entender.
 
 

Los cuatro libros que traigo hoy son muy distintos entre sí en cuanto al tipo de terror que ofrecen (en algunos casos es sobrenatural, en otros los humanos son los monstruos) y algunos de ellos no son libros que recomendaría alegremente porque he leído opiniones de todo tipo. A mí me han gustado los cuatro, cada uno por cosas distintas y en ocasiones llevando la contraria a la opinión generalizada.

Os cuento. 

 
 


 


 

Título original:
 The Elementals
Autor: Michael McDowell
Editorial: La bestia equilátera
Traducción: Teresa Arijón
Prólogo: Mariana Enríquez
Páginas: 320
Fecha de publicación original: 1981
Fecha esta edición: noviembre 2019 
Encuadernación: rústica sin solapas
Precio: descatalogado
Ilustración de cubierta: M. S. Cotley

Después de un extraño incidente en el funeral de la matriarca Marian, las familias McCray y Savage esperan un tranquilo verano en la costa del golfo de Alabama, donde tres antiguas casas victorianas se elevan en la soledad de una playa abrasadora. Dos de las casas son habitables, mientras que la tercera está siendo invadida por la arena: entre sus paredes, algo desconocido se encuentra al acecho. Algo que ha atemorizado a varios miembros de la familia y que aún los persigue en pesadillas. Algo atroz que parece listo para atacar de nuevo…
 
 
Sé que Blackwater lo petó el año pasado y sí, yo también caí en la avalancha promocional y el delirio colectivo y compré el cofre que incluye todos los libros, pero ahí están sin leer porque antes quería ponerme con este otro, Los elementales, que llegó a mis estanterías antes y tenía preferencia. Y me ha gustado mucho, la verdad. MacDowell escribe muy bien y además maneja de manera excelente tanto los recursos que plantea en la trama como las interacciones entre los personajes.
 
Los elementales cuenta la historia de dos familias, los McCray y los Savage, emparentadas entre sí, que, tras morir la matriarca, deciden trasladarse a Beldame, un lugar aislado al que solo se puede acceder por una franja de tierra que tiene a un lado una laguna y al otro lado un golfo. Beldame en realidad son tres enormes mansiones victorianas idénticas entre ellas, cada una mirando a un lado: dos de ellas todavía son habitables, pero la otra está casi completamente invadida por la arena, cuyas dunas rodean sus paredes. El lugar en sí mismo da escalofríos, esconde secretos y resulta evidente que hay algo en esa tercera casa abandonada... algo que al principio solo percibe India, la única niña del grupo, aunque Odessa, la criada negra de la familia, podría explicarle muchas cosas si le preguntase.
 
Esta novela está encuadrada dentro lo que se denomina gótico sureño, y lo cierto es que el calor asfixiante de Alabama y el entorno de Beldame, con esas tres mansiones góticas en un trozo de tierra rodeado de agua y arena de playa, son dos protagonistas en sí mismos, y aunque la narración empieza poco a poco presentándote a todos los miembros de la familia, la relación entre ellos, lo que supone Beldame en su pasado, el transcurrir de los días en esas casas sin que aparentemente pase nada, notas cómo MacDowell está entretejiendo los hilos de su particular casa encantada. Cuando empieza la fiesta, cuando lo que hay en ese lugar empieza a impacientarse y a reclamar atención, ya estás totalmente inmerso en la historia deseando ver qué te cuentan y cómo te lo cuentan. De entre los personajes, para mí resulta evidente que las que se quedan contigo como lector son India y Odessa, pero todos están ahí por algo... como bien descubrimos tarde o temprano. No sé si este tipo de terror es del gusto de todo el mundo, pero para mí ha sido un fantástico primer acercamiento al autor.
 
  
Puntuación: 4/5



 

Título original:
 True Crime
Autora: Samantha Kolesnik
Editorial: La Biblioteca de Carfax
Traducción: Shaila Correa
Páginas: 196
Fecha de publicaciónabril 2023
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17,90 euros
Ilustración de cubierta: Kim Martín Humphrey
 

Suzy vive con su hermano Lim y su madre. La niña está fascinada por las historias de crímenes y su pasatiempo favorito es mirar revistas con fotos de asesinatos. Es su forma de evadirse de los horrores cotidianos con los que convive: el abuso constante de su madre y el novio de esta. Hasta que un día, cansada de la humillación y de someterse a los designios de los demás, actúa. A partir de este momento, Suzy y Lim se embarcan en un frenesí violento y mortal. Cuando la policía los atrapa, Lim acaba en la cárcel y Suzy es acogida por Hank Riley y su esposa. Por fin tiene lo que nunca disfrutó, una familia, pero Suzy ya es diferente y le cuesta encontrar su lugar en el mundo.

 
 
Sigo leyendo poco a poco los libros incluidos en la colección Démeter de La biblioteca de Carfax (donde publican novelas cortas de terror contemporáneo), y este verano le tocó el turno a Crímenes reales, novela debut de la autora y una historia que no me atrevería a recomendar porque hay que tener cierto estómago para leerla. A priori si digo que es la historia de dos hermanos que huyen después de asesinar a su madre tras una vida de abusos y que entran en una espiral de violencia que solo puede tener un muy mal final, os parecerá algo ya leído, ya visto, ya trillado. No. Creedme... NO.
 
Como digo, la novela está protagonizada por dos hermanos (Lim y Suzy) un tanto especiales que además viven en un entorno abusivo con una madre que es una hija de... su madre (lo dejaremos así). Suzy llega a su límite y se asegura de que su madre no vuelva a abusar de nadie más y de paso quema la casa. Lim y ella huyen, pero en lugar de ponerse a salvo, huir de la policía y mantener un perfil bajo, convierten la escapada en un cuentakilómetros de violencia y oscuridad. Palpan los límites entre ellos, lo que cada uno estaría dispuesto a hacer por el otro, hasta qué punto les conviene seguir juntos, si son buenos el uno para el otro, si se manipulan emocionalmente, si Suzy sabe que su hermano haría cualquier cosa por ella (cualquier cosa) y está dispuesta a comprobarlo.
 
Crímenes reales es una lectura muy turbia y muy incómoda, con escenas de violencia y abuso muy explícitas y con una línea argumental no apta para lectores muy sensibles o que reaccionan mal ante determinadas circunstancias. Se adentra en temas como la sexualidad, el dolor, la supervivencia, el abuso tanto físico como emocional, las consecuencias de esos abusos y el desarrollo de la personalidad de quienes los sufren... y la relación entre Lim y Suzy es compleja y anómala; son muy diferentes entre sí pero tienen la misma mochila a cuestas, los dos han vivido en un entorno abusivo, están defectuosos en muchos aspectos y también dañados, muy dañados. Suzy pasaba sus días leyendo revistas sobre true crimes, ahora es ella quien los protagoniza y, aunque comienza su andadura huyendo del abuso y la violencia, pronto descubre que eso no acaba fuera de su hogar porque esas situaciones, cuando eres mujer, jamás se terminan. Cambian, mutan... pero siempre están ahí, no se van jamás. Y el modo en que Suzy maneja todo lo que ocurre... bueno, ese es otro melón que aquí no se puede abrir.  
 
 
Puntuación: 4/5

 


 

Título original:
 How to Sell a Haunted House
Autor: Grady Hendrix
Editorial: Minotauro
Traducción: Pilar de la Peña Minguell
Páginas: 440
Fecha de publicación: octubre 2023
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,95 euros

Cuando Louise se entera de que sus padres han muerto, teme volver a casa. No quiere dejar a su pequeña con su ex y volar a Charleston. No quiere enfrentarse al domicilio familiar, donde se amontonan los restos de la vida académica de su padre y de la constante obsesión de su madre por los títeres y los muñecos. No quiere aprender a vivir sin las dos personas que mejor la han conocido y más la han querido del mundo entero. Sobre todo, no quiere tener que lidiar con su hermano, Mark, que nunca ha salido de Charleston, es incapaz de conservar un empleo y no lleva bien el éxito de Louise. Por desgracia, ella lo necesita, porque, para vender esa casa, va a hacer falta algo más que una manita de pintura y retirar los recuerdos de toda una vida. Pero hay casas que no se dejan vender, y la de Louise y Mark tiene otros planes para ellos dos…
 
 
 
Os hablé hace nada de Grady en la entrada de reseñas minus de fantasía y ciencia ficción, y si en aquel caso os traje su primera novela, que se aleja mucho de sus temáticas habituales, hoy os traigo el que probablemente es el libro más controvertido en cuanto a opiniones, porque o gusta mucho o decepciona... o te parece una tontería, que de esas también he leído. A mí me ha gustado mucho, os lo digo desde ya. No creo que sea su mejor libro, no es mi preferido, pero me ha gustado.
 
¿De qué va la historia? Louise es una madre soltera que recibe una llamada de su hermano Mark comunicándole que sus padres han fallecido en un extraño accidente de tráfico. Louise no quiere volver al hogar de su infancia, lleno de los títeres y muñecos a los que su madre dedicó su vida, y no quiere saber nada tampoco de su hermano, pero no le queda otra. Cuando llega allí descubre que Mark ya está intentando vaciar la casa para venderla, pero ella se niega, necesita tiempo y hacer las cosas con cuidado. Pero claro, cuando entra en ella empieza a notar cosas raras, que todo pinta que por alguna razón sus padres salieron corriendo (¿huyendo?) de la casa la noche en que murieron, que tiene la piel de gallina con tanto muñeco observándola y, sobre todo, que algunos de esos muñecos le atacan. Pero si hay algo que pone los pelos de punta es Pupkin... y sobre eso su hermano Mark podría contarle una o dos cosas si le preguntase.
 
Os decía arriba que hay lectores que les ha decepcionado o que directamente piensan que todo este rollo de las marionetas posesas da más risa que otra cosa. Bueno, yo solo puedo deciros que me dan una grima tremenda las marionetas, los guiñoles, las muñecas antiguas de porcelana... no puedo con ellos... os digo más, para que veáis que no exagero: en su día hice un taller de literatura creativa, me pidieron un relato de terror y lo escribí sobre una muñeca de estas. Vaya, que lo que a otros les parece una tontería, a mí me pone los pelillos de punta, así que entiendo su punto de vista pero conmigo, obviamente, Grady ha cumplido. Entrar en una casa como esa llena de cientos de marionetas sería una pesadilla en toda regla, me cagaría de miedo. Por lo demás, tenemos al Grady inteligente de siempre que tan pronto derrocha cierto sentido del humor como se remanga la camisa y empieza a repartir un poco de body horror, que se suele llamar. Lo de las marionetas (lo de una de las marionetas, concretamente) puede resultar grotesco y una ida de olla en cierto momento, pero esa es la intención. No es la novela que recomendaría a quien no haya leído nunca al autor porque es un libro que a muchos de sus lectores habituales no ha entusiasmado, pero oye, cada cual con sus gustos.

 
Puntuación: 4/5
 


 

Título original:
 The Lost
Autor: Jack Ketchum 
Editorial: La Biblioteca de Carfax
Traducción: María Pérez de San Román
Páginas: 416
Fecha de publicación: octubre 2022
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 23 euros
Ilustración de cubierta: Rafael Martín Coronel

En una noche del verano de 1965, Ray, Tim y Jennifer están pasando el rato, bebiendo cervezas en el lago Turner, cerca de la ciudad de Sparta. Es una noche más hasta que Ray decide que va a matar a dos amigas que han acampado en las cercanías del lago, porque sí, porque le da rabia que sean niñas pijas, que tengan dinero, que se estén consolando la una a la otra. Tim, su mejor amigo, y Jennifer, su novia, serán testigos, atónitos, del brutal asesinato. Ray sabe que a partir de ahora los tendrá a su merced. Sparta, 1969. Estados Unidos está cambiando y esta pequeña ciudad a las orillas de un lago, no es ajena a esos cambios. Los crímenes de Lisa Steiner y Elise Hanlon aún siguen sin resolver, a pesar de todos los esfuerzos llevados a cabo por los policías Ed Anderson y Charles Schilling. Ray, impune, no deja en presionar a sus amigos para conseguir lo que quiere en cada momento. Pero sus encantos no dan resultado con Sally y Kath, dos chicas jóvenes que aparecen en su vida y a las que desea. Tampoco Jennifer está dispuesta a seguir aguantando las continuas vejaciones a las que la somete Ray continuamente. Todo esto, sumado a la presión del teniente Schilling, llevará a Ray al límite. Una espiral de violencia y abuso que nadie se vio venir.
 
 
 
Uno de los grandes descubrimientos lectores que he realizado gracias a La biblioteca de Carfax es el escritor norteamericano Jack Ketchum. En sus libros no hay elementos sobrenaturales, el ser humano es el ejecutor de todo tipo de horrores y crueldades, y eso, que queréis que os diga, da más miedo que cualquier fantasma. Perdición es el tercero de sus libros que leo, también es el más actual en cuanto al año en que fue publicado por primera vez y, aunque Ketchum es Ketchum y cuando ya lo conoces sabes lo que vas a encontrar, he visto diferencias con respecto a los otros libros, sobre todo en cuanto al desarrollo de la historia. Me ha gustado, pero quizás el que menos de los tres, aunque el personaje principal, Ray, es un psicópata difícil de olvidar.

Para poneros en contexto, la historia comienza en junio de 1965 con un doble asesinato: el de dos amigas que están acampando por parte de Ray, un joven del lugar. El asesino está acompañado por su novia y un amigo, y aunque las investigaciones apuntan hacia él y los policías encargados del caso tienen claro que es el culpable, no pueden demostrar nada y se va de rositas. La trama en sí misma comienza cuatro años después, en 1969. Ray sigue viviendo en el mismo pueblo haciendo su vida como si nada, mangoneando a todo el mundo, vendiendo drogas y acumulando rencor cuando algo no sale a su gusto. Al tiempo se nos presenta a otro puñado de personajes que serán claves en lo que está por venir... porque eso llegará, podéis estar seguros. 

Como digo, es un libro atípico dentro de lo que he leído del autor porque en sus otras historias digamos que la violencia explícita está presente durante toda la novela de una manera u otra, mientras que aquí empieza con violencia y termina con violencia, pero el restante 85% de las páginas es un trabajo exclusivo de desarrollo de personajes, relaciones entre ellos y acumulación de situaciones que nos llevarán a ese final... y ahí está lo curioso del caso, porque si no has leído nunca a Ketchum te imagino adentrándote en la historia y pensando que no pasa nada y que a ver donde te lleva todo esto, mientras que si has leído ya al autor sabes que esa tranquilidad, ese transcurrir de los días, va a reventar a lo grande en algún momento (como de hecho pasa en las últimas ochenta páginas) y muchos de esos personajes que tanto se esmera Ketchum en presentarnos van a terminar mal, muy mal. Así que aviso como avisaría con cualquier otro libro de este autor: hay mucha violencia explícita, si no os gusta ese tipo de terror no os acerquéis, es muy desagradable (aunque nada puede superar a La chica de al lado... esa lectura es una experiencia de la que jamás podrás olvidarte y de la que difícilmente se puede hablar y explicar). 

Puntuación: 4/5
 

lunes, 27 de octubre de 2025

RESEÑAS MINUS by MH (2025) #12 ::: FANTASÍA & CIENCIA FICCIÓN

 

¡Hola a todos!

Hoy en esta sección de opiniones breves toca una tanda mixta de libros de fantasía y ciencia ficción. Este año estoy leyendo menos que otros años, aunque son más de los que aparecen aquí (los veréis en otras categorías más pronto que tarde por distintas razones y ya tengo otra entrada como esta a medias). 
 
 

 

Hoy os hablo de dos de cada género, son todos muy distintos entre sí, algunos los leí hace un porrón de meses... pero bueno, todo llega. 

 

 
 
  

  
 

Título original:
 His Majesty's Dragon
Autora: Naomi Novik
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: José Miguel Pallarés
Páginas: 420
Fecha esta edición2007
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: descatalogado (disponible en otras ediciones)

Cuando el capitán Will Laurence captura la fragata Amitié y se apodera de su preciado cargamento, no imagina que su vida está a punto de cambiar para siempre.
 
El cargamento es nada más y nada menos que un huevo de dragón imperial, obsequio del emperador chino a Napoleón.
 
Y cuando la criatura salga del cascarón, Will será el elegido como criador. A medida que el joven capitán empieza a involucrarse cada vez más en la crianza de su dragón, juntos irán aprendiendo las tácticas de guerra aérea, ya que Francia, dirigida por Napoleón Bonaparte, tiene a su armada dragoniana lista para invadir Gran Bretaña.

 
 
Llevo leyendo a Naomi Novik desde hace unos años, tanto sus libros autoconclusivos como la trilogía de la Escolomancia, pero tenía muy pendiente empezar con la saga Temerario, de la que el primer libro es este que os traigo hoy. Llevaba descatalogada un montón de años hasta que Umbriel decidió recuperarla en 2022, pero cuando vi los dos primeros libros de segunda mano en una librería en la edición de Círculo de lectores ni me lo pensé. La traducción es la misma, así que para qué me voy a gastar 18 euros pudiendo gastarme dos si lo único que cambia es la cubierta... Manual de superviviente del comprador compulsivo de libros, es lo que hay xD. Y cómo me ha gustado este libro... que, por cierto es el primero que publicó la autora, y qué queréis que os diga, a veces con talento se nace. ¿Se mejora y mucho con el tiempo? Sí, pero no todos los autores tienen la capacidad de irrumpir en el mundo literario con una novela como esta.
 
La historia está ambientada en una Europa inmersa en las guerras napoleónicas. En este siglo XIX que nos propone Novik los humanos conviven con los dragones y estos mismos dragones suponen un factor decisivo en la guerra. Cuando un dragón rompe su cascarón y permite que un humano le ponga un arnés, ese humano queda vinculado de por vida a ese dragón, y eso mismo le ocurre a Laurence, oficial de la Armada hasta ese momento y obligado a dejar su trabajo y su profesión para cuidar de Temerario y ser su jinete. A partir de aquí viene lo maravilloso de la historia, la relación que se establece entre Laurence, un buen hombre que es perfectamente consciente de la responsabilidad que ha adquirido, y Temerario, un dragón muy especial, inteligente, sensible, empático y con una pasión maravillosa por los libros. Estos dos personajes juntos, sus conversaciones, sus interacciones, el modo en que se cuidan el uno al otro... te llegan a la patata casi desde la primera página. Eres testigo de cómo se establece una relación indestructible entre ellos, los acompañas al castillo donde reciben instrucción, allí nos presentan a otros jinetes y dragones, y bueno, todo va encaminado a entrenar para su participación en la batalla contra Napoleón y sus huestes. Encima la historia viene con una sorpresa final, marcándose un cliffhanger que te deja en ascuas para la siguiente entrega.
 
He acabado muy enamorada de Laurence y, sobre todo, de Temerario; creo que eso lo resume todo. La ambientación de Novik, usando hechos y personajes reales para contar su versión alternativa de la Historia es fantástica, y el mundo que propone, todo lo que rodea al universo de los dragones con sus reglas y protocolos, es muy muy interesante. Sí que es cierto que, tal como os decía arriba, este es el primer libro de Novik, y se nota únicamente en el ritmo, que no siempre mantiene y que hace que fluctúe un poco a lo largo de las páginas. Eso es lo único que ha impedido que le dé cinco estrellazas, pero lo he disfrutado muchísimo y en cuanto pueda leo el siguiente de la serie, El trono de Jade.
 
 
Puntuación: 4,5/5




 

Título original:
 BadAsstronauts
Autora: Grady Hendrix
Editorial: Minotauro
Traducción: Joan Josep Mussarra
Páginas: 224
Fecha de publicación original2012/2022
Fecha esta ediciónabril 2025
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17,95 euros

Melville, Carolina del Sur, se ha quedado sin dinero, sin empleos, sin esperanza y, ahora, sin astronautas. Para empezar, solo tenía dos, y uno de ellos está atrapado en la abandonada Estación Espacial Internacional después de que su misión saliera mal. Con el presupuesto de la NASA reducido al mínimo, no hay nadie que lo traiga de vuelta, así que todos prefieren ignorar este vergonzoso símbolo del fracaso estadounidense y dejarlo morir. Pero su primo, Walter Reddie, no piensa permitirlo.
 
Borracho de vodka y viviendo en una «granja» donde la única cosecha son coches sobre bloques de cemento, Walter es un fracasado del Programa del Transbordador Espacial, y no va a dejar que su primo muera en el cielo como un perro. Así que empieza a construir un cohete. Si América no va a rescatar a sus astronautas, lo hará él mismo.
 
 
Vaya por delante que adoro a Grady Hendrix... adoro sus libros pero también lo adoro a él. Ya lo recomendaba antes de que Minotauro empezase a traducir sus novelas porque Horrorstor fue publicado por otra editorial, La Colmena, hace muchos años, y ahí fue cuando lo conocí. ¿Soy objetiva con él? No lo sé ni me importa. De lo que hay publicado en español solo me falta por leer Brujería para chicas descarriadas, que se publicó hace solo unas semanas, y he disfrutado mucho de todos y cada uno de sus libros. Esa mezcla de horror bizarro, humor, crítica y comentario social... para mí es un soplo de aire fresco en el género del terror y una ventana abierta al sur de EEUU de donde él es originario, donde suele ambientar todos sus libros y que es muy peculiar y da para hablar mucho. Lo adoro, me repito, pero entiendo que otra mucha gente no conecte con su estilo y que no sea para todo el mundo.
 
¿Qué pasa con BadAsstronauts? Que no es una novela de terror, sino una rareza dentro de su bibliografía porque se adentra en el terreno de la ciencia ficción pero a su manera, como siempre. Aquí tenemos a un grupo de paletos del sur de Estados Unidos que se ponen a trabajar para construir un cohete que los lance al espacio para rescatar a un joven astronauta que se ha quedado varado en la Estación Espacial Internacional y al que su gobierno no tiene ninguna intención de traer de vuelta. Lo que comienza como una empresa pequeña y desesperada por parte de su primo (un astronauta de la NASA que jamás ha salido del planeta Tierra por circunstancias que puede o no que sean ciertas) se convierte en una empresa que aúna a miles de personas en un pequeño terreno con distintas profesiones y áreas de conocimiento, frikis varios, desarraigados, inadaptados, hippies, amas de casa expertas en organización y racionamiento... todos tienen algo que aportar y de repente se convierten en todo un fenómeno. ¿Conseguirán su propósito? ¿Es seguro lo que hacen? ¿Les dejarán llevarlo a cabo? Obviamente no os lo voy a desvelar aquí.
 
La edición incluye una entrevista al autor donde explica de donde sale esta historia, el momento en el que la escribió y lo que significó para su vida futura como escritor. En realidad esta novela es la primera publicada por Grady y en su día fue autopublicada sin mucha repercusión. En 2022, con Grady ya reconocido dentro del sector editorial, se recuperó, revisó, actualizó e incluso cambiaron el nombre, y esa es la novela que tenemos aquí. Es de esas historias que te devuelven la fe en el ser humano, que te hacen sonreír... que sabes que es imposible pero da igual, te dejas llevar. Hay mucha ciencia en la novela, mucha ingeniería aeroespacial y, os lo creáis o no, con sentido (no dicho por mí, sino por expertos en el tema), lo que no debe sorprender porque es algo que apasiona al autor y sobre lo que lleva aprendiendo y estudiando toda la vida. ¿El final? El que debe ser, ni más ni menos, y eso que era difícil darle un final adecuado y satisfactorio a una historia como esta. Me ha gustado mucho, la verdad. Mi admiración por Hendrix sigue intacta.
  
 
Puntuación: 4/5
 
 
 

Título original:
 Sphere
Autora: Michael Crichton
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: Daniel R. Yagolkowski
Páginas: 415
Fecha de publicación original: 1987
Fecha esta edición: 1991
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: descatalogado

En las profundidades del Océano Pacífico se descubre una misteriosa nave espacial de grandes dimensiones. Las autoridades norteamericanas envían a un grupo de científicos para que investigue el inquietante hallazgo. ¿Procede la nave de alguna civilización extraterrestre? ¿De un universo diferente? ¿Del futuro? La respuesta desafía la imaginación y escapa a cualquier intento de explicación lógica: un extraordinario y terrible poder amenaza toda la vida existente en torno al enigmático objeto... Una de las novelas más trepidantes del autor de Parque jurásico, también adaptada al cine en una superproducción de éxito mundial.

Michael Crichton siempre será conocido por Parque Jurásico, pero lo cierto es que escribió muchos libros de muy diferentes temas y géneros literarios que luego fueron adaptados a la gran pantalla (además de ser guionista de algunas de las películas más famosas de cierta época de la industria hollywoodiense). Vaya, que seguramente habéis visto en el cine mucho más de su obra de lo que creéis. Por mi parte llevo unos años con el proyecto de leer todos sus libros, y aunque no lo estoy haciendo por orden como en otros casos, voy a mi ritmo avanzando, que es lo importante. Ya os traje a principios de año una novela que disfruté muchísimo, El gran robo del tren, que ficciona un caso real ocurrido en el siglo XIX, y este verano he leído Esfera, una historia de ciencia ficción que puede que os suene porque también fue llevada al cine en 1998 con Dustin Hoffman, Sharon Stone y Samuel L. Jackson como protagonistas.
 
En la novela varios especialistas son reclutados por el gobierno de los EEUU para una incursión a trescientos metros de profundidad donde ha sido hallada lo que en principio parece una nave espacial estrellada hace como mínimo trescientos años. El protagonista principal es Norman Johnson, un psicólogo especializado en procesos traumáticos de supervivientes de catástrofes aéreas que se ve metido en este embolado por un informe que presentó hace muchos años en un proyecto relacionado con primeros contactos con alienígenas que hizo por seguir la corriente sin tomárselo muy en serio y del que ni se acordaba. El caso es que todos bajan ahí, lo que encuentran es algo distinto a lo que esperaban (al menos a lo que les habían dicho que debían esperar), y cuando un ciclón asola la superficie ellos quedan aislados ahí abajo con lo que sea que hay en esa nave... y con ellos mismos. Reciben mensajes cifrados de un ente desconocido, comienzan a comportarse de manera extraña y fuera pasan cosas raras, muy raras.
 
Lo cierto es que no recuerdo nada de la peli así que todo lo que he leído me ha sonado a nuevo y ni siquiera sé si se parecen entre sí (vamos, si la película es una buena adaptación o no). Aunque la novela se encuadra de manera obvia en la ciencia ficción, Crichton la usa para lo que realmente le interesa, sus personajes, porque cuando empiezan a cambiar, a ocultar cosas... la desconfianza es real no solo entre ellos, sino de cara al lector, que no sabe quien está diciendo la verdad, quien sigue siendo el mismo o quien ha cambiado y puede cometer una traición en cualquier momento. Entender lo que ocurre en la nave, qué es eso que esconde en su interior y cómo les afecta a ellos, es el otro enigma, y las pistas están durante la novela si sabes verlas. El final es un final tan aceptable como otro cualquiera. Yo quizás hubiese preferido algo diferente, la verdad, pero también creo que darle una conclusión satisfactoria para todo el mundo a esta historia era complicado. 
  
 
Puntuación: 4/5
 

 

Título original:
 Half a Soul
Autora: Olivia Atwater 
Editorial: Duermevela
Traducción: Laura Moreda Caballero
Páginas: 368
Fecha esta edición: junio 2024
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 22,90 euros
Cubierta: Cynthia Álvarez 

Dora, que de niña perdió media alma a manos de las hadas, a sus veinte años está muy lejos de ser la señorita casadera que su familia querría. Incapaz de sentir miedo o vergüenza, causa innumerables escándalos a su paso provocando el bochorno entre los londinenses.

Para colmo de males, el insufrible sorcier real, despreciado por toda la sociedad, será el primero en descubrir el secreto de su infancia. Ambos se verán envueltos en los siempre peligrosos asuntos de las hadas, cuyos engaños tan solo son comparables con los de la alta sociedad inglesa y Dora tendrá que demostrar hasta donde puede llegar una joven con tan solo media alma.
 
 
Hace mucho tiempo que oigo hablar de esta novela en el mundo literario anglosajón y tenía muchísimas ganas de leerla. En pocas palabras, Media alma cuenta la historia de Dora, que por circunstancias que no os voy a desvelar acaba con media alma (redundando), y eso implica que no solo es incapaz de sentir y expresar emociones como la felicidad, la tristeza, el dolor o el amor (o eso parece... las siente diferente, de una manera atenuada, diferente, lejana), sino que además carece de filtros que le hagan comportarse de una manera socialmente aceptable. Es algo que la familia mantiene en secreto, obviamente, pero cuando viaja a Londres con su tía y su prima para que esta encuentre un esposo, su camino se cruzará con dos hombres que le cambiarán la vida por diferentes razones y que, además, harán que se cierre el círculo que comenzó aquella tarde en el bosque cuando perdió la mitad de su ser y su vida cambió para siempre.
 
Para mí ha sido un libro con dos partes muy diferenciadas: una en la que nos adentramos en este mundo de hados, hechiceros y magia en una época de bailes, búsqueda de marido y convenciones sociales que es muy entretenida y muy divertida porque Dora es un muy buen personaje protagonista; luego hacia la mitad la cosa se pone más seria, se pierde esa ironía y el tono es muy diferente. A mí me hubiese gustado que mantuviese el tono de la primera parte (preferencia personal, claro), y el modo en que se resuelve lo de Vallebaldío (sin entrar en detalles) me parece un poco ingenuo.
 
También le he visto reminiscencias al mundo de Susanna Clarke en Jonathan Strange y el señor Norrell; creo que la referencia y la inspiración son muy obvias. Y hay cosillas de la ambientación que no me han terminado de convencer (a lo mejor es solo cosa mía, pero ¿por qué parece que están siempre bailando por parejas en solitario cuando los bailes en Regencia eran en grupo por mucho que se invitase a las parejas a bailar? Salvo la escena del vals, que obviamente debe ser así, el resto me ha chirriado un poco). Por otro lado, la autora ha confirmado que el personaje de Dora presenta una metáfora de una persona neurodivergente (ella misma lo es), y entiendo la intención, pero asociar la neurodivergencia con tener la mitad del alma... no sé, da para debatir mucho. 
 
Vamos, que me ha gustado y no me arrepiento en absoluto de haberlo leído, pero cuando llevaba cincuenta páginas pensaba que me iba a gustar bastante más. Los cuatro personajes principales sí me han gustado (aunque Vanessa, la prima de Dora, creo que está desaprovechada) y seguramente leeré el siguiente de la serie, Diez mil puntadas, que está ambientado en el mismo mundo pero con distintos protagonistas. Esta edición incluye al final un  relato que cuenta la historia de cómo se conocieron Albert y Elias y este último se convirtió en sorcier real. La cubierta, una maravilla.
 
 
Puntuación: 3,25/5
 

lunes, 14 de octubre de 2024

RESEÑA (by MH) ::: EL MUNDO SUMERGIDO - J. G. Ballard


 
Título original: The Drowned World
Autor: J. G. Ballard
Editorial: Minotauro
Traducción: Francisco Abelenda
Páginas: 224
Fecha publicación original: 1962
Fecha esta edición: mayo 1988
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: descatalogado (disponible de segunda mano en diversas ediciones)
Ilustración de cubierta: Óscar H. Chichoni




El escenario de esta novela son los pantanos, lagunas y junglas subtropicales que cubren la mayor parte de la superficie terrestre a causa de un aumento en el calor del sol. La vida vegetal y animal está regresando a la Edad Triásica... Pero los acontecimientos principales ocurren en los niveles más profundos de la mente. Y el mérito principal del libro es el extraordinario poder imaginativo con que estos niveles son exteriorizados en formas concretas.
 
Si os hablo de
El imperio del sol, seguro que a casi todos os vendrá a la memoria aquella magnífica película de Steven Spielberg protagonizada por un Christian Bale adolescente y su vida en un campo de concentración durante la ocupación de Japón en China durante la Segunda Guerra Mundial. Esa historia, ficticia pero con experiencias reales del autor, era una adaptación de la novela del mismo nombre de J. G. Ballard, y ese libro, sin leer, lleva años en mi estantería por la misma razón que otros muchos: ya he visto la peli, el libro puede esperar. Por eso hace unos años decidí adentrarme en la experiencia de conocer a este autor con otras novelas, y dejadme deciros que todo lo que yo he leído de Ballard hasta el momento está en las Antípodas del tipo de historia que se narra en El imperio del sol. De hecho lo conocí con Rascacielos, una distopía bastante radical que he leído ya dos veces y que me encantaría leer una tercera vez en un futuro cercano. Tremenda, cruel e imposible de recomendar salvo para lectores con gustos muy concretos. La que os traigo hoy es una novela postapocalíptica muy distinta en cuanto a temática, pero que se adentra igualmente tanto en lo más recóndito como en lo peor de la naturaleza humana.

Estamos en un mundo que, tal como reza el título, está sumergido bajo las aguas. El disco solar ya no es una esfera definida, sino una elipsis que abarca todo el horizonte como una bola de fuego. Los gigantescos cataclismos ecológicos que cambiaron el clima de la Tierra comenzaron unos sesenta o setenta años antes del momento en que arranca la historia. Las capas exteriores de la ionosfera desaparecieron, la Tierra quedó sin protección, la temperatura empezó a subir, los casquetes polares empezaron a derretirse liberando millones de litros cúbicos... y el problema no radicaba solo en la subida del nivel del agua, sino que esa agua arrastraba toneladas de sedimentos y cieno sumergido que los nuevos mares empujaron hacia las costas, cambiando la forma y el contorno de los continentes, adentrándose cada vez más hacia el interior arrastrando todo ese barro y formando lagunas dentro de las ciudades... Empezaron a crecer las formas vegetales y a aumentar el nivel de radiactividad provocando mutaciones. La población se vio obligada a abandonar las ciudades cuando los diques fueron incapaces de controlar la entrada masiva de agua y cieno y a huir y emigrar paulatinamente a lo que antes se conocía como el círculo polar ártico (y que ya es una zona subtropical), y allí están ahora los restos de una humanidad compuesta por apenas cinco millones de personas que está condenada a la extinción, porque tarde o temprano tampoco allí será posible la habitabilidad. 

La historia comienza en una ciudad a la que no se da nombre al principio porque el protagonista no lo sabe... los que han nacido en el polo no saben ya de ciudades ni de civilizaciones, solo existe el polo y el mundo sumergido (tarde o temprano averiguaremos que esta ciudad es Londres, aunque no es algo que afecte en nada a la trama). Este protagonista, Robert Kerans, es un biólogo que forma parte de una expedición militar que va recorriendo Europa de sur a norte. El objetivo de su laboratorio es trazar mapas biológicos; el de los militares a los que acompaña es encontrar puertos que puedan usarse en un futuro mejor e hipotético. Desde su llegada hace unos meses a la ciudad Kerans decidió que quería estar alejado del resto y se alojó en una suite situada en una planta muy alta del Ritz (las diez primeras plantas están bajo el agua). Cuando se asoma al balcón lo que ve ante sí es una laguna que, bajo su superficie, es más bien un pantano de desperdicios, y esta laguna es una de las tres principales que hay en la ciudad. Aparte de los miembros de esta expedición, en la ciudad solo permanece una mujer, Beatrice, que vive en el edificio que pertenecía a su familia y con la que Kerans mantiene una relación. Todo sigue su rutina, todo se desarrolla como en cada ciudad que han estudiado y analizado, hasta que dos sucesos lo trastocan todo: uno es la situación límite en la que se encuentra uno de los miembro de la expedición y sus consecuencias; el otro es la decisión que toman Kerans y Beatrice cuando la expedición decide abandonar la ciudad y seguir su camino hacia el norte. Kerans el impertérrito, Kerans el asceta, toma una serie de decisiones impropias de él que se verán complicadas con la entrada de nuevos personajes en escena... y en un mundo como este, todo lo nuevo suele ser para peor.

El mundo sumergido es una novela muy compleja y casi imposible de limitar a lo que pueda contaros en estos pocos párrafos, porque tiene casi tantas capas como ese cieno y esa inmundicia que subyacen bajo la superficie de las lagunas. No voy a pretender que soy capaz de desglosaros todo eso aquí porque no me llega el intelecto, así que me voy a limitar a apuntaros las tres particularidades más importantes que debéis tener en cuenta a la hora de decidir si os interesa leer el libro.
 
Una es el propio cambio climático que provoca la hecatombe que sumerge el planeta bajo las aguas y empieza a revertir el entorno a un estado propio de hace muchos millones de años. La ciudad vive bajo el yugo y el reinado de las gigantescas iguanas y basiliscos, que una vez más dominan la faz de la tierra. Los únicos edificios que permanecen en pie son los de acero de la zona financiera y comercial, todo lo demás yace bajo el agua; bosques gigantescos y miásmicos surgen de las aguas retornando el entorno y la fauna a las formas que ya tuvieron hace millones de años, en el triásico, cuando las condiciones eran parecidas... el equilibrio ecológico se ha invertido, los mamíferos apenas son capaces de procrear y los anfibios y reptiles, mucho mejor adaptados a un ecosistema como este, son los reyes del cotarro... Es decir, que vemos a esta expedición buscando recursos, investigando, haciendo algo porque HAY que hacer algo, pero desde el primer momento el tono del libro transmite la certeza de que todo eso no sirve para nada, que ya nadie lee esos informes porque para nada sirven, que tarde o temprano todo llegará también al polo, que tienen los días contados y que lo único que no saben es señalar la fecha concreta en el calendario para la extinción. No hay soluciones, no hay propuestas. No hay nada.

Todo esto el autor lo lleva a un terreno filosófico que enlaza con la ciencia y es lo más arduo de asimilar de la novela (y la segunda particularidad que quería comentaros). Si algunos de esos personajes deciden quedarse en esa ciudad lo hacen para morir, porque en apenas unos meses será completamente inhabitable y ya nadie volverá a por ellos, pero es que algunos de esos personajes ya están en un punto de no retorno. Los humanos se están transformando tanto psicológica como físicamente en armonía con un entorno prehistórico para el que no están preparados... pero la evolución inversa, esa que subyace en nuestro subconsciente, tiene mucho que decir al respecto. Todos los miembros de la expedición han tenido el déjà vu de haber visto todo esto antes, recuerdos biológicos que han hibernado y han estado adormecidos durante miles de generaciones... cada uno de ellos tiene la edad de todo un reino biológico, y a medida que el entorno retrocede en el tiempo geofísico, la personalidad se reorienta y puede arrastrar al ser humano hasta hacerle perder la razón. Es en ese momento cuando se empieza a hablar sobre unos sueños, sueños que tarde o temprano empiezan a afectar a todos los seres humanos que permanecen en esa ciudad sumergida. Pero ¿son sueños realmente? No, no lo son... son recuerdos orgánicos de millones de años atrás, una memoria biopsíquica que les aterroriza y que solo los restos de dominio consciente mantienen a raya... en algunos casos. Para otros ya no hay esperanza alguna.
 
Y cuando ya tenemos todo esto claro, cuando ha quedado establecida la parte filosófica de la novela, entra el ser humano en escena. Porque sí, hasta ahora hemos tenido varios personajes, todos distintos, todos con sus miedos, todos con su distinta forma de afrontar la vida que les ha tocado vivir, pero al fin y al cabo pertenecen a una misma comunidad, trabajan por un fin común, colaboran, conviven... pero hay otro tipo de humanos en esta historia, piratas distópicos que vandalizan y saquean las ciudades bajo las aguas en busca de tesoros...  y este tipo de individuos dejaron mucho tiempo atrás las convenciones sociales y el sentido moral de lo que está bien o mal. Aquí no puedo entrar porque os estaría contando cosas que no debo contar, pero si algo deja claro siempre Ballard en sus novelas (al menos en las que yo he leído) es que los peores enemigos del hombre son los propios hombres, y que si algo puede salir mal ten por seguro que va a salir peor: no da un paso atrás y no endulza lo que tiene poca solución. En sus libros no contemplas la baza de "a lo mejor no pasa lo que creo que va a pasar": los seres humanos son crueles y aquí hemos venido a empaparnos de un poco de realidad.
 
Si habéis llegado hasta aquí os habréis dado cuenta de que la narración de Ballard es, más allá de la ambientación postapocalíptica, muy pesimista, y más allá de la acción predominante hacia la segunda mitad de la novela, muy introspectiva. La escasez aparente de páginas puede llevar a engaño, pues no es una novela ligera ni rápida de leer (no al menos si quieres asimilarla y comprender al autor en lo que quiere contar). De hecho la primera mitad funciona a modo de presentación, una exposición que Ballard reparte minuciosamente a lo largo de unos cuantos capítulos donde el lector tiene que asimilar no solo el mundo que rodea a los protagonistas sino a esos mismos protagonistas, su función en la novela y cómo les está afectando el entorno a niveles muy profundos y muy complejos. Y es en cierto momento, cuando se aproxima la hora de abandonar la ciudad, cuando la narración hace clic y Ballard comienza a contarnos la otra subtrama que le interesa: la dicotomía entre las personas que pierden voluntariamente la humanidad en un mundo especialmente apto para esa deshumanización y aquellos que deciden rendirse y claudicar ante esa nueva realidad ambiental, les lleve esa decisión hacia donde les lleve.

No busquéis en El mundo sumergido una novela de acción trepidante, escenas vertiginosas y ritmo febril tan habituales en la literatura de género actual. Más bien al contrario, la narración es muy, muy reflexiva, filosófica, asume teorías científicas y cuestiona constantemente muchos aspectos de la memoria genética y la adaptación al entorno. El calor asfixiante, la pestilencia de las lagunas, las iguanas vigilantes, los mosquitos de tamaño prehistórico, los sueños terroríficos, la sensación implacable de que todo lo que hacen realmente no sirve para nada, que al planeta le quedan dos telediarios pero al ser humano le quedan todavía menos porque antes de que se vaya todo al carajo van a perder todos la cabeza... esas sensaciones impregnan cada una de las páginas de una atmósfera opresiva y una expectación constante que te hace como lector plantearte muchas preguntas, cuestionarte si las cosas podrían ser tal y como Ballard las concibe, si esa regresión biológica sería posible... y realmente no hay respuesta a ninguna de estas cuestiones (y esperemos no tener que descubrirlo nunca, aunque vamos camino de ello). No hay esperanza en este libro, no hay soluciones de última hora que vengan a salvar el día. Cuando el mundo tal cual lo conocemos se arrastra hacia su extinción, poco puede la humanidad hacer al respecto. No somos nada, y Ballard lo sabía.
 
   

J. G. Ballard (1930-2009), uno de los grandes nombres de la ciencia ficción, nació en Shanghái y, tras la invasión japonesa, fue internado con su familia en un campo de concentración, experiencia que recuerda en "El imperio del sol". Estudió medicina, pero, después de diversos empleos, a partir de 1962 se dedicó por completo a la escritura. Ballard es también autor de numerosos relatos.