Título original: Shinrin Yoku. El arte japonés de los baños de bosque
Autor: Héctor García y Francesc Miralles
Editorial: Planeta
Páginas: 192
Fecha de publicacion: abril 2018
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 5,95 euros Ilustraciones de portada e interiores: Jun Matsuura
El ser humano siempre ha estado íntimamente ligado a los bosques, que
le han procurado alimento, cobijo y serenidad espiritual. Vivir en
laberintos de hormigón nos ha apartado de nuestro hábitat natural,
desatando toda clase de trastornos del cuerpo y de la mente.
Tal como han demostrado las últimas investigaciones en Japón, el shinrin-yoku, los «baños de bosque», eleva el estado de ánimo y desactiva el estrés y la ansiedad, a la vez que promueve cambios muy positivos en todas las áreas de nuestra existencia.
Este libro inspirador, tan ameno como práctico, nos enseña cómo volver a los bosques puede salvar nuestra vida y devolvernos a la senda de la felicidad.
Tal como han demostrado las últimas investigaciones en Japón, el shinrin-yoku, los «baños de bosque», eleva el estado de ánimo y desactiva el estrés y la ansiedad, a la vez que promueve cambios muy positivos en todas las áreas de nuestra existencia.
Este libro inspirador, tan ameno como práctico, nos enseña cómo volver a los bosques puede salvar nuestra vida y devolvernos a la senda de la felicidad.
Caminábamos lentamente, observando los juegos de la luz solar entre las ramas, atentos a la sutil sinfonía de sonidos y aromas de la naturaleza. Una cigarra obstinada ejercía de música solista, acompañada por el piar de los pájaros y por la delicada sección de vientos de una brisa suave y constante.
El arte japonés de los baños de bosque (Shinrin, "bosques", y yoku, "bañarse") nos invita a sumergirnos con los cinco sentidos en la naturaleza como terapia curativa para nuestro cuerpo y nuestra alma.
Cuando MH escogió este libro para mí, su sabiduría y clarividencia le decían que me iba a encantar. Sabe que tengo una sutil atracción por la naturaleza y por la cultura japonesa, y tanto Héctor García como Francesc Miralles hilan ambas cosas en este libro, que recibí con gran agradecimiento sabiendo que mi amiga y compañera de blog había pensado en mí cuando lo escogió.
Una vez que el libro llegó a mí solo tenía que esperar el momento adecuado para leerlo, ese en el que, además de disfrutarlo, me aportase algo y me marcase de alguna manera. Y ese momento es ahora, en plena pandemia, cuando las circunstancias sanitarias nos impiden abrazar a nuestros seres queridos y la única naturaleza (como es mi caso) que podemos palpar (o casi) son las hojas de las plantas que tenemos en casa o los setos y los árboles que vemos desde la ventana.
Este libro se convierte en un camino que te dirige a los bosques milenarios y a la naturaleza primigenia donde, junto a los océanos, se esconden los secretos, los motivos y las causas. En definitiva, los depósitos de vida. Reconozco que ya había leído algo sobre esta terapia, pero también es verdad que si el libro había llegado a mí es porque de alguna forma lo iba a necesitar. Así, con todo y con esto, vámonos al bosque.
En un libro muy sencillo y concreto. Los autores nos relatan cómo la palabra Shinrin-yoku comenzó a ser usada en 1982, cuando el director de la Agencia Japonesa de Bosques sugirió que los baños en los mismos proporcionaban grandes beneficios terapéuticos, hecho comprobado y verificado por las instituciones sanitarias japonesas.
El sakura, cuando los cerezos florecen en primavera y ofrecen una explosión de flores blancas que inundan los corazones de los ciudadanos.Además de regular los biorritmos y estimular nuestro sistema inmunitario, el contacto con la naturaleza nos abre los canales de la sutileza y la percepción, en los que las emociones son las protagonistas. Pero para que esto se produzca la entrega ha de ser total, con los cinco sentidos. No podemos acudir a la naturaleza cargando nuestra mente y nuestro corazón con las inquietudes y problemas que nos desbordan: debemos de alguna manera aprender a aparcarlos para poder disfrutar del baño natural y que este comience a producir los efectos deseados.
A través de su libro, Héctor García y Francesc Miralles nos guian de un manera fácil y sencilla por este camino especial, ya sea mediante cuentos, leyendas o investigaciones, y sin darnos cuenta tenemos nuestro baño especial gracias a la magia de los libros, que nos trasladan donde sea y cuando sea.
Con independencia de donde viva, en lo más profundo de cada ser humano hay un anhelo de reencuentro con la naturaleza. Descubrimos el amor y la religiosidad de los japoneses por su naturaleza, el espíritu del sintoísmo.Al tiempo se nos recuerda cómo otras grandes personas ( John Muir y mi queridísimo Henry David Thoreau, entre otros) ya intuyeron y defendieron la importancia de conservar y preservar la naturaleza, que nos viene dada pero no regalada.
Abandonar nuestra inútil ansia de control y salir al bosque puede marcar la diferencia entre el afán de perfeccionismo que nos hace sufrir y la libertad de dejar que la vida se despliegue a su manera bajo nuestros pies.Replegándome a la tentación de desvelar más de este paseo espiritual por los bosques y por la naturaleza, cierro la reseña diciendo que ahora, más si cabe, estoy agradecida a mis plantas (que me han regalado maravillosas flores) y a este libro, con el que he practicado una inmersión plena y liberadora en la naturaleza.
Un paseo consciente y descubridor, bálsamo para estos y otros tiempos.
Héctor García y Francesc Miralles crearon tendencia en todo el mundo tras su trabajo de campo en Okinawa con su ensayo pionero Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz, traducido a 36 idiomas, con gran éxito en Estados Unidos y Reino Unido. Un año y medio después publicaron el manual práctico El método Ikigai.
Este es su tercer libro juntos.
Este es su tercer libro juntos.