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viernes, 10 de abril de 2020

RESEÑA (by MH) ::: BLANCO LETAL - Robert Galbraith





Título original: Lethal White
Autor(a): Robert Galbraith  
Editorial: Salamandra
Traducción: Gemma Rovira Ortega
Páginas: 752
Fecha esta edición: octubre 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 22 euros
Fotografía de cubierta: Duncan Spilling







OTROS LIBROS RESEÑADOS DE LA SERIE CORMORAN STRIKE:
Billy, un joven con problemas mentales, se presenta en el despacho de Cormoran Strike para pedirle que investigue un crimen que cree haber presenciado de niño. Pero cuando el detective se dispone a hacerle más preguntas, Billy sale corriendo despavorido de la oficina.

Tratando de llegar al fondo de la historia, Strike y Robin Ellacott, su antigua asistente y ahora socia de la agencia, emprenden un camino sinuoso que los lleva desde las salas más recónditas y secretas del Parlamento hasta una mansión señorial perdida en el campo.

Y mientras el caso se vuelve cada vez más complejo, la vida de Strike se complica: su fama como detective privado le impide pasar desapercibido y su relación con Robin se tensa día a día.

Blanco letal, la novela más épica de una serie que ha vendido más de once millones de ejemplares en todo el mundo, nos ofrece un nuevo episodio turbador y muy emocionante de Cormoran Strike y Robin Ellacott.
Las novelas de Cormoran Strike tienen opiniones muy polarizadas, las amas o las odias (y he leído opiniones muy, muy negativas, creedme), pero yo estoy en el grupo de lectores que las disfrutan un montón y a mucha honra, así que aquí paz y después gloria. Si a todos nos hiciese feliz lo mismo nos perderíamos muchas cosas en esta vida. De hecho me gustan tanto estos libros que, en vista de que no tenía pinta de que fuese a salir Lethal White en España (el cuarto libro de la serie), lo compré en inglés. Muchos meses después por fin se publicó la traducción como Blanco letal y me he juntado con los dos ejemplares, pero no me arrepiento niente di niente :)

Tras un prólogo que enlaza directamente con el final del tercer libro y arregla un poco ese desaguisado (esto es opinión personal, claro, pero acabé más cabreada que una mona con cierto personaje al final de El oficio del mal. Lo dejaremos así xD), avanzamos un año en el tiempo. Es entonces cuando un hombre joven y alterado, muy desaseado y mostrando síntomas de algún tipo de trastorno mental, aparece en el despacho de Cormoran Strike pidiéndole que investigue un asesinato del que cree que fue testigo cuando era niño. Ni siquiera es capaz de decir si la víctima era un niño o una niña, solo recuerda una manta rosa y la hondonada donde cree que fue enterrado el cuerpo. Al mismo tiempo Jasper Chiswell, nada menos que el ministro de Cultura británico, solicita también los servicios de Cormoran. Afirma estar siendo víctima de chantaje por algo que, cuando lo hizo, no era ilegal, pero que ahora resultaría problemático dada su posición en el gobierno. De algún modo estos dos casos, aparentemente inconexos, pronto parecerán estar conectados, pero encontrar el final de esos hilos que los unen y hacia donde llevan resultará más complicado de lo esperado.

Como os decía arriba, estamos ante el cuarto libro de la serie, y es el más largo con diferencia (750 páginas, casi doscientas más que el anterior). Somos testigos de cómo la agencia de detectives de Cormoran sigue sacando buen rendimiento de la fama y notoriedad que le proporcionan las resoluciones de los casos anteriores, aunque eso también implica que los rostros de Cormoran y su socia, Robin, son bien conocidos por el público británico gracias a la cobertura mediática y su aparición en los medios de comunicación. Esto hace que  tengan que recurrir a contrataciones externas para algunos trabajos o, como en el caso de Blanco letal, a disfrazarse o modificar el aspecto para llevar a cabo las investigaciones. Volvemos a movernos por Londres viajando ocasionalmente a otras partes de Inglaterra, seguimos con ese ritmo sin prisa pero sin pausa de investigación que, como ya he dicho otras veces, a mí me gusta mucho, y también vemos cómo algún personaje sigue sufriendo las consecuencias de los hechos traumáticos ocurridos en el anterior caso, por mucho que quiera aparentar lo contrario.


Definir la serie de Cormoran Strike resulta complicado porque ni puede encuadrarse dentro del thriller ni de la novela negra (aunque tenga su parte de denuncia social). Son más bien novelas de suspense o misterio, muy al estilo clásico en el tempo, pero con un toque muy personal de la autora. En Blanco letal quizás repite lugares comunes con respecto a libros anteriores (la pierna amputada de Cormoran y los problemas que le da cuando la fuerza demasiado; sus novias de tres meses que a él le importan un carajo pero que acaban perdidamente enamoradas de él; la aparición como invitada estelar de Charlotte, su ex; Robin... y sus cosas varias, por no desvelar detalles), pero los lectores de la serie ya sabemos a lo que venimos cuando abrimos estos libros y no nos importa mientras todo eso esté bien mezclado con la trama y el caso que toca resolver. Aceptamos barco siempre y cuando las páginas vuelen y entretengan, y así ha vuelto a ser en Blanco letal (al menos en mi caso).

Y luego está la relación Cormoran-Robin tanto en lo personal como en lo profesional... me repito, este es el cuarto libro, así que en este aspecto no puedo entrar nada en absoluto sin desvelar cosas que no debo desvelar porque sus arcos como personajes ya tienen mucho recorrido a estas alturas. Ya desde la primera novela, El canto del cuco, comenté que en esta serie el aspecto personal de los protagonistas era igual de importante que la trama detectivesca, y que la Rowling dedica el mismo tiempo a hablarnos de ellos y sus circunstancias que de las investigaciones que llevan a cabo. Pues ha llevado todo eso en Blanco letal a otro nivel, porque la trama personal es apabullante, y entiendo que haya gente que quiera menos Cormoran-Robin-whatever y más misterio-suspense-acción, pero es inevitable. Sinceramente creo que forma parte de la idiosincrasia de la serie el leer estos libros tanto para adentrarse en un nuevo caso como para seguir avanzando en las peculiares y particulares vidas de los dos personajes principales, y de hecho me sorprendo leyendo la reseña del primer libro y comprobando cómo han ido cambiando mis opiniones sobre algunas cosas conforme los senderos de estos dos se han ido bifurcando, separando y acercándose y vuelta a empezar, y el modo en que han ido actuando en consecuencia.

Qué queréis que os diga, yo he vuelto a disfrutar mucho con esta cuarta novela de la serie y las 750 páginas se me han pasado en un suspiro. La trama central está bien armada, la narración de la Rowling es tan asequible como notable y los giros, unos previsibles y otros no tanto, agilizan la historia y equilibran su larga extensión. ¿Por qué se llama el libro Blanco letal? Para averiguarlo tendréis que leerlo, pero a mí la respuesta me ha sorprendido: no te acostarás sin saber una cosa más. La adaptación de la BBC debería ver la luz en algún momento a lo largo de este año, y la autora ya ha confirmado que el quinto libro sale a finales de septiembre con el título de Troubled Blood, así que mi idilio con Cormoran Strike tiene todavía carrete... 

Os dejo la intro de la serie. Porque sí :)




Robert Galbraith es el seudónimo de J.K. Rowling, y con eso ya está todo dicho.

Como no puedo poner biografía del tal Robert, y tengo que hacer como que no pongo la de J.K., os pongo los cuatro libros publicados hasta la fecha con este seudónimo, aunque J.K. dijo en su momento que como mínimo serían diez, así que tenemos Cormoran para rato.

  • El canto del cuco (2013, Espasa)
  • El gusano de seda (2015, Salamandra)
  • El oficio del mal (2016, Salamandra)
  • Blanco Letal (2018, Salamandra) 
  • Troubled Blood (fecha lanzamiento en UK el 29-09-2020)

viernes, 1 de septiembre de 2017

RESEÑA (by MH) ::: EL CANTO DEL CUCO - Robert Galbraith




Título original: The cuckoo's nest
Autor: Robert Galbraith (aka J. K. Rowling)
Editorial: Espasa
Traducción: Jesús de la Torre Olid
Páginas: 550
Fecha publicación: 2013
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,90 euros
Diseño de cubierta: Adaptación de la original por parte del Departamento de Arte y Diseño (Planeta)


 

Una joven modelo con problemas emocionales cae desde su balcón de Mayfair en plena noche. Su cuerpo yace en la calle nevada. Todo el mundo asume que ha sido un suicidio, excepto su hermano, que contrata los servicios del investigador privado Cormoran Strike para que se encargue del caso.

Veterano de guerra con secuelas físicas y psicológicas, la vida de Strike es un desastre. El encargo le da cierto respiro económico, pero cuanto más profundiza en el complejo mundo de la modelo, más oscuro parece todo y más se acerca Strike a un gran peligro. 
Un elegante misterio impregnado de la atmósfera de Londres, desde las calles más selectas de Mayfair hasta los pubs ocultos del East End o el bullicio del Soho.


Creo que a estas alturas de la vida me ahorro lo de comentar que Robert Galbraith es el seudónimo de J. K. Rowling, y prosigo :)

Llevaba siglos detrás de ponerme con las novelas protagonizadas por el detective Cormoran Strike, pero entre unas cosas y otras lo fui dejando. Hace unos meses me enteré de que habría adaptación de la BBC de los tres libros, y me dije que esta era la mía y que tenía que leerlos antes de que comenzase. Este pasado domingo 28 de agosto se estrenaba el primer capítulo... y yo con los rulos puestos y el libro sin leer.

Pues bien, si os digo que desde el domingo 28 no ha pasado ni una semana, que encima estoy de viaje mientras leéis esto, y que evidentemente estoy colgando reseña y el libro está, por tanto, leído, os haréis una idea de lo que me ha durado en las manos. No más de un par de días en el que no podía dejar de pasar las páginas. Y creedme, me sentí aliviada, porque Una vacante imprevista no llegó a hacerme todo el tilín que me hubiese gustado, y tenía todas mis esperanzas puestas en los libros de este oso detective de 1,90 metros. Muy fan (hasta las trancas) de Cormoran Strike y muy reconciliada con J.K. Rowling más allá de Harry Potter. Esta novela y estos personajes no necesitaban un seudónimo para triunfar. 

Sé que ya lo habréis leído muchos, y además hace mucho tiempo, pero hago mini-resumen. La historia comienza con una súper modelo, Lula Landry, cayendo desde su balcón hacia la muerte una fría y nevada noche de enero. Con un pasado conflictivo, diagnosticada con trastorno bipolar, se concluye que se ha suicidado y se da carpetazo a la historia. Tres meses después el hermano de Lula se presenta en la oficina del detective privado Cormoran Strike para que investigue lo que sucedió; él cree que fue asesinada. 

Este caso coincide con la llegada a la oficina de Robin Ellacott para ocupar el puesto de secretaria temporal. Robin no puede creerse su buena suerte, porque siempre había soñado con trabajar para un detective privado, pero lo que se encuentra es un Cormoran en el peor momento de su vida, que acaba de dejar a su prometida tras quince años de relación, que vive en la oficina y que además no tiene un penique y es incapaz de pagar el préstamo con el que abrió la oficina. Ah, y es hijo de una celebridad rockera al estilo de Mick Jagger y una de sus grupis... tuvo una infancia, como mínimo, complicada, aunque eso, en el mundo del famoseo que desconfía de los detectives y sus preguntas, abre muchas puertas.
El canto del cuco es un comienzo fascinante para esta pareja tan peculiar de detective y secretaria con aspiraciones detectivescas. J.K. Galbraith tira de veteranía para componer dos personajes tan bien escritos que a las cien páginas ya los conoces como la palma de tu mano, y a los que no dejas de ver crecer a lo largo de la novela. Te arrastran con ellos, adoras a Cormoran, adoras a Robin, y en fin, que a mí, como veréis, me han convencido por completo.

El caso en sí está llevado con mano de hierro, al estilo más clásico, sin flipadas varias ni intentos de impactar al lector con disparates sacados de la manga: una investigación con un tempo que a muchos podría parecerle lento pero que a mí me ha encantado, paso a paso, llena de conversaciones, entrevistas, personajes que entran y salen, y sin llegar a saber casi hasta el final qué es lo que le ronda por la cabeza a Strike.

La admiración y cariño que derrocha J.K. Galbraith por la literatura clásica de detectives son evidentes, sobre todo porque sabe traérsela a nuestros tiempos y, cogiendo todo lo mejor de este género, construye unos personajes muy especiales al servicio de una trama sin artificos pero compacta... uno personajes de esos que esperas que protagonicen más libros, porque los haces tuyos, te llegan. Con una sencillez apabullante construye a un Cormoran Strike que se queda en la retina y que deberían estudiar todos aquellos que escriben novela negra o thrillers y tiran de un cliché tras otro para construir otro cliché más con patas.

Y qué puedo decir de Robin... todas somos Robin (o casi todas... bueno, va, yo soy Robin). Es que este personaje, y su pasión por trabajar para un detective privado, me han hecho rememorar cómo me sentí cuando conocí la serie de Doctor Who (Friki alert!! Friki alert!!). Cuando comencé a ver esa maravilla de la ciencia-ficción, donde un Señor del Tiempo viajaba en una cabina telefónica azul en el tiempo y el espacio, hacia delante y hacia atrás, a millones de años luz o a la vuelta de la esquina... yo no quería ser el Doctor, yo quería ser la Companion, la humana que le acompañaba y se emocionaba y maravillaba en cada aventura. Yo QUERÍA ser la Companion (Rose a ser posible... con el Décimo, por el amor de dos). Bueno (que me desvío), pues eso me ha hecho sentir Robin con su pasión por este trabajo. Yo he querido ser Robin en este libro. Y para mí ese es el mayor piropo que le puedo echar a este y a cualquier otro personaje.

No quiero terminar sin comentar la visión que muestra J.K. del mundo del famoseo desde una perspectiva de alguien que entra en él sin llegar a integrarse del todo. La crítica a la superficialidad e idiotez de las clases altas sociales, de los nuevos ricos y sus extravagancias o incapacidades para manejar su fama y sus cantidades ingentes de ingresos... a veces da la sensación que es un punto de vista muy personal, el de una persona que también ha dado el salto de no tener nada a tener millones en el banco y que, a pesar de tenerlo todo, de moverse en un mundo impensable veinte años atrás, ha mantenido los pies en la tierra y una actitud reprobatoria hacia ese mundo con pies de barro.

En fin, que por si os cabía alguna duda, me lo he pasado pipa con El canto del cuco. Es un thriller sencillo en la forma pero que funciona como un reloj, y precisamente en esa sencillez está su encanto en una época en la que desde el género se intenta rizar mucho el rizo, y en la que se quieren contar demasiadas cosas a ver cuál impacta más. Se agradece de vez en cuando una historia que se tome su tiempo, que introduzca perfectamente a los personajes y su investigación y en la que encima no se quede ningún cabo suelto. Estoy deseando ponerme con El gusano de seda, y comprobar cómo les va a este par de íntegros, inteligentes, apasionados y astutos detectives. 

Os dejo con el tráiler de la miniserie de la que os hablaba al principio. Tom Burke se parece al Cormoran Strike literario lo que un huevo a una castaña, pero como resulta que soy muy fan de este hombre, no seré yo la que le ponga pegas :)




Me encontré esta foto por Internet y no puedo remediar ponerla. Robert Galbraith que ni pintao :)
Como no puedo poner biografía del tal Robert, y tengo que hacer como que no pongo la de J.K., os pongo los tres libros publicados hasta la fecha con este seudónimo (y que os aseguro desde ya que no tardaré en traer por aquí).
  • El canto del cuco (2013, Espasa)
  • El gusano de seda (2015, Salamandra)
  • El oficio del mal (2016, Salamandra)