lunes, 3 de febrero de 2020

RESEÑA (by MB) ::: FIDELIDAD - Marco Missiroli





Título original: Fedeltà 
Autor: Marco Missiroli
Editorial: Duomo
Traducción: Montse Triviño 
Páginas: 272
Fecha de esta edición: enero 2020
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros
Diseño de portada: Hernán Verdinelli
¿ESTÁS SIENDO FIEL CUANDO TE RESISTES A CAER EN LA TENTACIÓN?

Carlo y Margherita son una pareja joven a la que se podría considerar feliz. Una pareja como muchas. Hasta «el malentendido». Así es como empiezan a llamar a un atisbo de duda que poco a poco va erosionando su matrimonio. Alguien vio, alguien avisó, los colegas hablaron, y la supuesta traición acaba por convertirse en una poderosa coartada que abre la puerta a las fantasías. ¿Somos capaces de no caer en la tentación de ser infieles a nuestros propios sentimientos? Marco Missiroli lo cuenta con un estilo punzante y envolvente, dirigiéndose al corazón de sus personajes: él, ella, la otra, el otro. Nosotros mismos. Prepárate para leer tu propia historia.
Y mientras se dejaba tocar por su fisoterapeuta con la intensidad adecuada en una zona fronteriza, a la espera de comunicarle dónde se encontraba el punto exacto del dolor, Margherita volvió allí: su marido, la puerta de los lavabos, el edificio 5 de la universidad, planta baja, lavabo de señoras. 
En Fidelidad, Marco Missiroli nos significa todo lo contrario a lo que puede representar esta palabra, pues toda su narración está embargada por una atmósfera claustrofóbica en la que sus personajes en todo momento justifican la infidelidad en sus vidas, con sus parejas y con ellos mismos. Esto les crea tal hartazgo y aburrimiento que quedan abocados a una simple nada.

Nada de lo que hay en sus vidas les satisface. Ya sean sus parejas, sus profesiones o sus casas, siempre parecen incómodos e incompletos, y así viven... o, más bien, sobreviven a la carencia de emociones y sentimientos por mucho que intenten convencer al lector de lo contrario, y este, al final, ve cómo estos personajes, en vez de evolucionar, se convierten en seres casi inertes que pululan por una ciudad tan poderosa y rica como es Milán. Y es que conforme uno va leyendo se da cuenta de que estos personajes no evolucionan en ningún sentido, están atrapados en un incomprensible bucle del que no saben o no quieren salir. 

En la novela encontramos dos tiempos distintos entre los que transcurren unos diez años y en los que estos personajes pueden haber cambiado un poco de vida a nivel económico y familiar, pero interiormente siguen igual, con las mismas obsesiones y las mismas justificaciones. Siempre es lo mismo: bordear o traspasar unos límites... intentar justificar la infidelidad, ya sea esta moral o literal.
Después de él no había estado con ningún otro hombre, solo había deseado y saboreado, conformándose con una deducción interrumpida. Había dejado que las ocasiones se esfumaran, como si la devoción hacia sí misma ya no se dejase llevar por la vehemencia, sino por un equilibrio sereno.
Carlo y Margherita componen un matrimonio de lo más estable. Ella es propietaria de una inmobiliaria con mucho éxito y él tiene dos trabajos, uno dando clases de Técnicas Narrativas en la universidad y otro donde se dedica a hacer folletos de viajes. Los dos poseen lo que habían soñado, trabajos más o menos estables, unas familias que los quieren y apoyan, y la preciosa ciudad de Milán a sus pies. En definitiva, una vida confortable a la que por nada del mundo renuncian.
Pero este matrimonio tan perfecto también tiene unos anhelos y deseos que pueden ser incompatibles con la sagrada unión pues, para que estos se cumplan, deben dejar entrar en sus vidas a otros personajes y otros protagonistas que ocupen el espacio dedicado a su pareja. 

Y esto, mirándolo con perspectiva y sin juzgar, no tiene por qué ser ni bueno ni malo siempre que exista coherencia entre lo que piensan, lo que hacen y lo que dicen, pero ninguno de estos tres elementos son compartidos en sus vidas. Simplemente viven en una contradicción eterna que justifican de un modo tan mediocre como mediocre es su unión; ninguno de los dos es capaz de decir las cosas claras, todo son medias verdades y argumentos que enturbian más que aclaran. Así ocurre durante todo el espacio temporal en que Marco Missiroli acota la novela, dejando además un final abierto que tiene toda la pinta de no anunciar cambios; aunque el autor introduzca nuevos trabajos, pequeños cambios o matices que los humanicen, al final se sobreentiende que seguirán con lo mismo, con la infidelidad hacia su pareja y, lo que es peor, hacia ellos mismos.
Adulterio contra adulterio: y lo he hecho, pero seguramente tú también lo has hecho. Había dejado que arraigara la sospecha, disculpando un poco sus propios engaños, molestándose, poniéndose celoso, conteniéndose.
A estas alturas de reseña ya se sabe lo que vamos a encontrar: el antónimo de la fidelidad, el conformismo y el dejarse llevar por unos personajes que, a pesar de lo dicho anteriormente, están llenos de matices y de buenas intenciones pero que, de alguna forma o en algún tiempo, se quedaron enganchados en un estilo de vida del que no se atreven a salir o simplemente no quieren hacerlo: lo único que tienen claro es que en su balanza pesan más el confort y la seguridad que la coherencia consigo mismos y con los demás. 

De todos ellos, Anna, personaje secundario y madre de Margherita, es la más auténtica. Se sobreentiende durante la lectura que ella también tragó lo suyo (eran tiempos en los que había que aguantar), pero que al final de su vida ha sabido dar carpetazo, cerrar y deshacerse de lo que le molesta. Este es sin duda mi personaje favorito por lo entrañable que es y la empatía que transmite. Al fin y al cabo, Anna es la luz en esta historia. 

Marco Missiroli da en Fidelidad unas clases magistrales sobre Técnicas Narrativas. Me ha encantado la concatenación entre capítulos y su lenguaje desnudo, cortante y cristalino, con el que transmite tanto las emociones como la carencia de ellas en unos personajes que pueden caer mejor o peor pero que son como son, y así nos lo cuenta el autor.







Marco Missiroli nació en Rímini y vive en Milán (1981). Tras ganar el Premio Campiello con su novela debut, Senza coda, publicó Il buio addosso (2007), Bianco (2009) y El destino del elefante (2012). Con Actos obscenos en lugar privado (2015), se hizo con el Premio Super Mondello. Colaborador habitual del Corriere della Sera, sus libros se han traducido en todo el mundo. Desde su publicación en Italia, Fidelidad ha obtenido una gran acogida y éxito entre los lectores y ha sido ganador del prestigioso Premio Strega Jóvenes.

Los derechos de traducción de la novela se han vendido en más de 25 países y Netflix ya está preparando su adaptación.

16 comentarios:

  1. Hola guapa, pues la verdad es que no me llama mucho la atención.
    Un besazo

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  2. A mí me preocupa mucho el estilo narrativo de esta novela, lo de la concatenación me recuerda a Memorial del convento de Saramago que me costó un esfuerzo titánico leer. Creo que no me la llevo a pesar de tu gran reseña MB
    Besos

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  3. No me llama mucho lo que agradezco porque no puedo apuntar ni un título más hasta dentro de dos o tres años, que tengo mucho pendiente. Besinos.

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  4. Pues esas lecciones de técnicas narrativas seguro que son muy interesantes pero el tema de la fidelidad y las infidelidades varias me cansa mucho y no me atrae en absoluto. Manías de lectora.
    Besos

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  5. Vaya, qué sorpresa. A mí no me han gustado nada las formas. Si es técnica narrativa, me sorprende. Lo de encadenar vale, es original pero resulta algo farragoso. Fue lo que menos me gustó, el tema está bien tratado.
    Me alegra que lo hayas disfrutado.
    Besos

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  6. Tenía pensado leerlo, pero me he metido en tantas historias que he tenido que empezar a priorizar 🙄

    Besitos Miss B. 💋💋💋

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  7. La verdad es que no me llama nada, el tema no me atrae y conforme voy leyendo reseñas sigo sin ver nada que me tiente a cambiar de opinión.
    Besos

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  8. No me termina de convencer lo que nos comentas sobre esta novela. Besos.

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  9. Parece una lectura interesante pero he salido del Romance histórico casi a rastras por cambiar un poco y lo estoy echando de menos así que volveré a él por tiempo indefinido jajaja

    Besos =)

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  10. Me atrae lo que dices sobre ese estilo directo y transparente, pero la trama no me llama lo suficiente, al menos si no hay cambios y dices que los personajes permanecen estancados en ese bucle durante toda la novela.

    Un beso ;)

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  11. Espero que sea de mis próximas lecturas, me gusta cómo pinta y lo que puede ofrecernos.
    Besitos

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  12. A mí esa forma de narrar se me hizo cuesta arriba. Me costó mucho entrar en la historia aunque es cierto que finalmente me acabó gustando. A los personajes no les llegué a entender, la verdad
    Besos

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  13. La dejé pasar porque no me atrae nada de nada, y sigo igual.
    Un beso 😉

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  14. Durante un tiempo tuve bastante cruzada Nefelibata, y los últimos que he leído me han gustado bastante, así que ficho este.

    Besos.

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  15. Quiero leerlo desde que empecé a verlo en blogs pero creo que empiezo a saber demasiado de él y eso baja un poco mis ganas de hacerlo... De todas maneras, estoy convencida de que me gustaría

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