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viernes, 2 de abril de 2021

Y EL LIBRO COMIENZA ASÍ... #30 ::: MARZO 2021

¡Hola a todos!

Los meses siguen volando y toca nuevamente el resumen de lecturas mensual, que en este caso corresponde a marzo. Repetimos con once comienzos, los mismos del mes pasado, y esperamos que os gusten.

Os recordamos que pinchando en cada imagen accedéis a la reseña en cuestión.

Esperamos que estéis disfrutando de estos días de descanso semanasanteros. En Netherfield ya hacían buena falta. ¡Un abrazo a todos y a por un buen mes de lecturas!
 



lunes, 8 de marzo de 2021

RESEÑA (by MB) ::: LOS MUERTOS NO MIENTEN - Stephen Spotswood


 
Título original: Fortune Favors the Dead
Autor: Stephen Spotswood
Editorial: Ediciones B
Páginas: 400
Traducción: Laura Paredes
Fecha de publicación original: febrero 2021
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 20,90 euros
Diseño cubierta: Penguin Random House Grupo Editorial /Anna Puig




En el Nueva York de principios de los años cuarenta, una detective privada y su peculiar ayudante, tratan de resolver los crímenes más insólitos.

Desde hace tres años Willowjean Parker es la asistente de la famosa detective Lillian Pentecost. Will escapó de su casa cuando era todavía una niña y se enroló en un circo donde aprendió de todo. Lillian, enferma de esclerosis, coincidió con ella en una de sus investigaciones y le ofreció ser su asistente.

Ahora, Will y Lillian se enfrentan a la investigación de la muerte de Abigail Collins, la viuda de uno de los magnates de la ciudad que ha amasado una fortuna gracias a la venta de armamento en la reciente contienda europea. Pero esta no será una investigación cualquiera y las vidas de Will y Lillian sufrirán las consecuencias. ¿Saldrá indemne su relación? ¿Y su corazón?

Ella asintió con un gesto, satisfecha, y se sentó en el catre, con la espalda erguida, sujetando con las manos enguantadas el bastón en su regazo. Cerró los ojos, calmada como mi bisabuela Ida rezando en la iglesia. Me recordó las fotografías de las mujeres de Oklahoma que había visto en la revista Life, un rostro curtido por el tiempo aguardando con paciencia la llegada de la tormenta.
En Los muertos no mienten,
Stephen Spotswood nos invita a sumergirnos en una novela negra americana al estilo de los años cuarenta. Ambientada en la ciudad de Nueva York y de la mano de sus protagonistas, la detective Lillian Pentecost y su ayudante Willowjean Parket (Will), recorreremos sus calles, clubs y comisarías pasando de las bajas a las altas clases sociales que, aunque en apariencia no se cruzan, están irremediablemente conectadas.
━Señor McCloskey, no puede escapar de este pozo... en el que se encuentra... excavando a más profundidad. Ya han avisado a la policía. Está de camino... ahora mismo, mientras hablamos.
La noche en que la detective Lillian Pentecost y Will Parket (la chica para todo que trabajaba en el circo ambulante Hart and Halloway) se encontraron, sus vidas se alinearon en un mismo destino, pues la consagrada detective de Nueva York (enferma de esclerosis múltiple) se convirtió sin quererlo ni pedirlo en la mentora, amiga y protectora de la joven Will. El señor McCloskey las situó a la misma hora en un mismo lugar; dos mujeres ante un mismo destino, una alineación de planetas que, como buena detective, Lillian supo ver y además aprovechar, pues no dejó pasar la oportunidad de que la joven trabajadora del circo se convirtiera en su ayudante a cambio de mentorizarla en una nueva carrera profesional, ofrecerle un trabajo y un techo en el que vivir.
Al cabo de una hora, volvieron a ascenderme. Otro inspector, este con una cara tan dura y fría alborotada hacia el nudo Windsor. Era un policía veterano, o por lo menos eso es lo que supuse basándome en su edad, su comportamiento y la forma en que el inspector pipiolo se marchó arrastrando los pies de la sala.
Will Parket relata en primera persona y desde una perspectiva omnisciente lo que a su jefa y a ella les pasó después de su encuentro con el señor McCloskey y como continúo su vida al lado de su mentora, resaltando de entre todos los casos que resolvieron el asesinato de Abigail Collins, la matriarca de la poderosa familia Collins, crimen al que principalmente está dedicado esta novela.
━Su cuenta bancaria no es nada desdeñable ━le dije━. Por lo menos, según los últimos valores en bolsa en el Journal. Pero si el vil metal no le interesa, también está el hecho de que se trata de un misterio de habitación cerrada como Dios manda. ¡Un misterio de habitación cerrada! ¿Con qué frecuencia ve alguno?
La noche de Halloween, Abigail Collins celebró en su casa una fiesta de disfraces junto a sus hijos gemelos, Rebecca y Randolph, el padrino y director general de Collins Steelworks, Harrison Walace, y sus empleados más relevantes. Todos ellos disfrutaron de un baile de máscaras y la actuación especial de Ariel Belestrade, médium y consejera espiritual del Upper East Side que, con sus dotes adivinatorias y voces de ultratumba, consiguió impresionar a todos... sobre todo cuando después del acto central encontraron a Abigail Collins, sentada en la silla del despacho de su marido, molida a golpes y muerta.

Will narra
los hechos en el caso de los Collins y nos da a conocer a los implicados, las claves y las posibles causas que dieron lugar al terrible crimen desde una perspectiva subjetiva y una implicación emocional que le resta en algunos momentos visión e imparcialidad. Para nuestra joven narradora no hay demasiada variedad de grises, por lo que dependiendo de su criterio e independientemente de la justicia ordinaria, cada uno de los personajes cae en el montón de los buenos o en el montón de los malos. De esto también participa Lillian Pentecost pues, además de resolver los casos, ambas deciden juntas si estos pasan al procedimiento ordinario o los dejan en manos de la justicia poética, esa donde la maldad es castigada y la bondad, a pesar de todo, resulta premiada.

Los muertos no mienten es una obra muy interesante e innovadora en la que el autor entra y da una vuelta de tuerca a la típica novela negra de los años cuarenta introduciendo nuevos aires, como poner el foco y la voz en Will, la ayudante, como símbolo de los nuevos tiempos. En su lectura el lector descubre a sus protagonistas, dos mujeres de generaciones distintas pero no por ello menos resueltas y empoderadas, que te enganchan y te atrapan en cada página que recorres del libro.

Para los que disfrutamos de las novelas de detectives, una historia que trae nuevos aires al género que tanto amamos.



 
STEPHEN SPOTSWOOD es guionista, periodista y profesor. Como periodista, ha investigado y publicado sobre las guerras de Irak y Afganistán. Vive en Washington, D.C. con su mujer. Los muertos no mienten es su primera novela.