Mostrando entradas con la etiqueta libro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libro. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de noviembre de 2025

RESEÑA (by MH) ::: DISPARAD AL PIANISTA - David Goodis




Título original: Down there
Autor: David Goodis 
Editorial: RBA
Traducción: Julio F. Yáñez
Páginas: 128
Fecha publicación original: 1956
Fecha esta edición: enero 2019
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: descatalogado
Diseño de cubierta: Luz de la Mora



 
Eddie trabaja como pianista en un bar de mala muerte de Filadelfia. Una noche entra allí uno de sus hermanos pidiéndole ayuda. Dos matones vienen pisándole los talones y Eddie es el único a quien puede recurrir. A pesar de que no quiere hacerlo, el pianista impide que su hermano caiga en manos de los gánsteres. Ahora, los problemas de su familia también son los suyos. 
 

 


 
 
Ya os he comentado más de una vez que desde hace unos años estoy leyendo los libros en los que se basaron muchas de las películas clásicas que he visto a lo largo de mi vida, y hoy le toca a
Disparad al pianista, que adaptó François Truffaut allá por 1960 con el título de Tirad sobre el pianista (de hecho el título del libro en español deriva de la película, porque el título original de la novela no tiene absolutamente nada que ver). Hacía un porrón de años que no la veía y de hecho he conseguido sacar tiempo para revisionarla después de leer el libro y comparar libro y adaptación, pero de eso os hablo brevemente al final. Primero os cuento un poco sobre la premisa en que se basa la historia.
 
Filadelfia, 1956. Eddie trabaja como pianista en el Harriet Hut, un bar de mala muerte con una parroquia fiel. Eddie es un tipo especial, vive como anestesiado y rodeado de un hermetismo que hace que sus compañeros en el bar no sepan absolutamente nada sobre él a pesar de conocerlo desde hace tres años. Una noche llega al Hut un hermano de Eddie, Turley, al que no veía desde hace seis o siete años. Huye de dos hombres y quiere que Eddie lo esconda hasta que pase la tormenta. Eddie no tiene la más mínima intención de mover un dedo por su hermano Turley, pero aun así, de manera inconsciente o porque la sangre manda, lo ayuda a escapar cuando los dos matones irrumpen en el bar. Aquí comienza una nueva etapa para Eddie, una etapa que le va a obligar a salir de ese parapeto detrás del que decidió esconderse muchos años atrás por razones que tarde o temprano descubriremos... una etapa en la que también irrumpe sin esperarlo Lena, camarera en el Hut y decidida a ayudar a Eddie lo quiera él o no.
 
Bueno, pues a grandes rasgos esto es lo que tenemos en la novela, y si hay un protagonista absoluto alrededor de quien gira toda la trama, ese es Eddie, porque además nos pasamos buena parte de las páginas en su cabeza. Por lo pronto solo vemos a un hombre que siempre esboza una sonrisa como respuesta a todo como quien lleva una coraza y con ella elude cualquier intromisión del exterior. Más allá de eso, poco a poco vemos a un hombre que respira, come y gana lo imprescindible para vivir porque otra cosa sería dejarse morir, pero la vida no tienen ningún otro aliciente para él. Sus pensamientos recurrentes son los de evitar por todos los medios involucrarse con otras personas, hacer cualquier cosa que implique una mínima interacción, eludir los compases continuos de la vida porque para Eddie la vida ya no tiene ningún interés. Es un hombre amante del frío (¡punto a favor, Eddie!), de pocas palabras, mucha reflexión, con un monólogo interno constante que no se traduce en la impavidez de su rostro y que, incluso cuando va con alguien o está acompañado, está solo, siempre solo.
 
Lo mejor será olvidarlo, no hacer caso. O tomárselo con filosofía. Sí, ese es el sistema. O, por lo menos, el que a ti te va bien. Una especie de control automático que te lleva a un lugar en el que nada importa. En el que solo estáis tú y tu sistema y ninguna otra cosa. Porque no hay más remedio. Tienes que mantenerte al margen del cualquier problema grave. 
 
También descubrimos que tiene dos hermanos que viven con sus padres en una granja a la que resulta imposible llegar o acceder si no es por medio de uno de ellos, y bueno, por decirlo de alguna manera, su familia es problemática... o al menos sus hermanos lo son. Eddie huyó de ellos y de ese lugar hace muchos años para no volver la vista atrás en ningún momento, y aun así la familia es la familia, la sangre es la sangre y la genética es la genética... como descubriremos más pronto que tarde en la novela. ¿El pasado de Eddie? Pues también llegaremos ahí, porque de hecho ese pasado y la espiral que vino después son los culpables de su presente, pero todo a su debido tiempo porque, obviamente, nada puedo decir por aquí: eso hay que descubrirlo en la lectura.
 
¿Qué personajes forman parte de la vida de Eddie? Pues no son muchos porque su existencia se reduce a ir desde su habitación de alquiler en una pensión al Harriet Hut y viceversa, y cuando está en el Hut apenas habla con nadie. Aun así, esos personajes son potentes e imprescindibles para lo que va a ocurrir en la historia. Tenemos a Harriet, la dueña del local, y a su marido, Wally Plyne, que tiempo atrás era conocido como "El estrangulador de Harleyville" y que hoy en día ejerce de vigilante/matón del Hut; Wally anda prendado de Lena, la camarera que hace unos meses que trabaja ahí, pero Lena, a partir de los sucesos que ocurren al principio del libro, es por Eddie por quien se interesa y a quien no deja ni a sol ni a sombra; también anda por ahí Clarice, vecina de Eddie, que en su día fue bailarina acrobática y que hoy en día ejerce la prostitución y se ha hecho famosa precisamente por su elasticidad y variedad de posturas en la cama; y, por ir terminando, no puedo dejar de mencionar a los hermanos de Eddie, llamados Turley y Clifton, que desde bien jóvenes decidieron caminar por el camino incorrecto de la vida y en esas siguen. Hay un par de personajes más de los que no os voy a hablar porque os desvelaría más de la cuenta, pero ahí están y tienen unas cuantas escenas y líneas inolvidables de la historia.
 
Realmente Disparad al pianista es la historia de un hombre cuya cabeza hizo click hace unos años y decidió vivir en modo automático pero al que, como suele pasar, llega un momento en el que su pasado le gana la carrera y le alcanza y esa cabeza presente se desdobla y lucha por no hacer click de nuevo y volver a un Eddie que no quiere de nuevo en su vida. Es una novela negra diferente, intensa, con un desarrollo de personajes magnífico, unos diálogos inteligentes (muy inteligentes) que fluyen con la naturalidad que da el talento y un final como debe ser en este tipo de historias, inesperado en cierto modo y muy alejado del camino fácil o el conformismo que en muchas ocasiones pulula en el género actualmente. 
 
De hecho para mí es un placer cada vez que leo a uno de los autores que dieron forma, apadrinaron y abrieron camino a muchos recovecos en la novela negra, porque además suelo disfrutarlos mucho más que a los contemporáneos (pero sin lugar a dudas). En
Disparad al pianista tenemos para elegir de lo que se espera en este tipo de historias: malos con mucho gusto por la violencia, buenos que en realidad tienen muchos grises y también recurren a la violencia si hace falta, protagonistas derrotados por circunstancias o pasados cuyo control no siempre estaba en sus manos, motivaciones tan humanas como la venganza o la ira, un ambiente decadente y de mala muerte que se rige por unas reglas muy especiales y particulares, personajes (buenos y malos, hombres y mujeres) que tienen una personalidad tan marcada como fascinante de cara al lector...y encima es una lectura breve que no supera las 200 páginas y que no necesita morralla y morralla de relleno (gran mal de la novela negra actual) para contar una historia que se beneficia de la acción rápida, la economía de los hechos relevantes y directos y un conocimiento milimétrico por parte del autor de lo que quiere contar y como quiere contarlo.
 
Poco más os puedo decir de la lectura (¡muy recomendable, por si no había quedado claro!) salvo comentaros mi impresión sobre la adaptación tras revisionarla. Hacía sus buenos veinte años que no veía la película de Truffaut y, solo puedo decir que me quedo con la novela sin lugar a dudas. Sé que puedo estar cometiendo sacrilegio, pero me da igual xD. La novela es muy negra, muy estadounidense, y la película es tan tan francesa... es que se pierde por el camino buena parte del trabajo que hace Goodis con sus personajes, tanto con Eddie como con Lena. Que Charles Aznavour dé vida a Eddie tampoco me ha convencido nada, no me parece buen actor y además eliminan una parte importantísima del pasado de Eddie (que converge precisamente en el presente) porque nadie se la creería viéndolo a él. Y no sé, es que se añaden muchas escenas que no vienen a cuento (y que además contradicen por completo al personaje original y sus circunstancias), otras humorísticas pegan menos todavía... En fin, que cuando la ves sin conocer la historia original pues está bien (aunque yo la considero una obra menor de Truffaut), pero como adaptación no me ha gustado, la verdad. Punto de vista totalmente personal, huelga decirlo. Os dejo el tráiler por si os interesa :)
 
 

 





David Loeb Goodis (Filadelfia, 1917-1967) es considerado, junto con Jim Thompson, uno de los mejores escritores de novela negra de su generación. Tras ejercer de periodista y publicar su primera novela, se trasladó a Nueva York y escribió a destajo para revistas pulp. El éxito de Senda tenebrosa (1946), cuya adaptación cinematográfica protagonizaron Lauren Bacall y Humphrey Bogart, le permitió establecerse como guionista en Hollywood. Sin embargo, en 1950 regresaría a la casa familiar de Filadelfia y cuidaría de su hermano esquizofrénico Herbert. Autor de culto en Francia y Estados Unidos, David Goodis publicó una veintena de novelas, varias de ellas adaptadas a la gran pantalla por directores como François Truffaut, Jacques Tourneur o Samuel Fuller. Murió poco antes de cumplir los cincuenta años en su Filadelfia natal.

lunes, 29 de septiembre de 2025

RESEÑA (by MH) ::: ORTIGA Y HUESO - T. Kingfisher


 
 
Título original: Nettle & Bone
Autora: T. Kingfisher
Editorial: Gran Travesía
Traducción: Mercedes Guhl
Páginas: 354
Fecha esta edición: noviembre 2023
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17,95 euros
Arte de cubierta: Xenia Rassolova
Una historia de fantasía oscura y emocionante sobre la hermandad, las pruebas imposibles y el precio del poder, de la galardonada autora T. Kingsfisher. Después de años de ver a sus hermanas sufrir a manos de un príncipe maltratador, Marra ―la tímida hermana menor, criada en un convento― se da cuenta por fin de que nadie vendrá a rescatarlas Nadie, excepto ella misma. Una poderosa bruja de tumbas le ofrece a Marra los medios para matar al príncipe, si primero es capaz de completar tres tareas imposibles. Pero, como es habitual en los cuentos de príncipes, brujas e hijas marginadas, lo imposible es sólo el principio. A la misión de Marra se unen la bruja de tumbas, una renuente hada madrina, un fornido ex caballero y una gallina poseída por un demonio. Juntos, los cinco pretenden ser la mano que se cierre alrededor de la garganta del príncipe y libere por fin a la familia de Marra y a su reino de su tirano gobernante.
 


 
 
Esta es la segunda novela que leo de Kingfisher este año. Ya os hablé de
Manual de panadería mágica para usar en caso de ataque en uno de los resúmenes minus que voy colgando y os comenté que pronto volvería con otra obra de esta autora porque estaba recomendada por Nitocris en el reto Serendipia... y bueno, quien dice pronto dice ocho o nueve meses después :) Lo importante es que está leída y disfrutada, porque lo cierto es que me ha gustado mucho. A diferencia de Panadería mágica..., que era juvenil (o algo así, porque era muy difícil clasificarla), Ortiga y hueso sí puede considerarse fantasía adulta (y un tanto oscura a ratos... aunque a otros no xD). Os cuento.
 
Marra es la menor de las tres hijas de los reyes de una pequeña ciudad-estado que, a pesar de su escasa importancia general, posee un puerto que los dos reinos colindantes ansían. Su posición es precaria, así que cuando el príncipe Vorling, del Reino del Norte, decide casarse con la primogénita, Damia, parece una buena noticia. Pero Damia muere a los pocos meses, y entonces Vorling se casa con la segunda hermana, Kania. Marra, muy niña todavía, es enviada a un convento. El caso es que Marra es peculiar, algo lenta, como si le costara mostrar interés por las cosas, pero eso no quita para que tome cartas en el asunto cuando en una visita a Kania descubre que su hermana está en peligro y, por ende, también lo está ella. Decide buscar ayuda, y ahí es cuando comienza realmente esta aventura, a la que se unirán la señora del polvo (una bruja que vive entre tumbas, en realidad), una hada madrina con incontinencia verbal, un perro de huesos (literalmente), una gallina poseída por un demonio (también literalmente) y un excaballero caído en desgracia. Tendrán que superar pruebas imposibles, ir a sitios mágicos y peligrosos, mantener un perfil bajo y colarse en la mismísima capital del Reino del Norte para asesinar al príncipe Vorling. ¿Lo conseguirán?
 
Ortiga y hueso no es un cuento de hadas, y de hecho se deja bien claro en cierto momento de la historia:
 
Los cuentos de hadas no tratan nada bien a los que no son los personajes principales.

 

Y es que aquí el personaje principal es Marra, pero los demás, por muy secundarios que sean, tienen claro que quieren llegar al final de las páginas de una pieza. Así que dejamos a un lado las fantasías Disney y nos encontramos con otro tipo de historia, una en la que una princesa muere, la otra es maltratada por su marido y la que queda se niega en redondo a casarse con ese príncipe si a su hermana le pasa algo. Aquí el príncipe es un NO, el objetivo del libro es matarlo, y si para eso tiene que superar las pruebas que una bruja de tumbas le pone y sufrir físicamente las consecuencias, lo hace. En el proceso se destroza las manos, pero si algo tiene Marra es fuerza de voluntad y un propósito inquebrantable. Pero necesita a esta bruja, y de hecho es esta señora del polvo la que dispone todo el plan que hay que llevar a cabo. En realidad la novela está dividida en dos partes diferenciadas: la que nos narra la historia de Marra y su familia, su vida en el convento, el descubrimiento que hace cuando visita a su hermana y todo el proceso que pone en marcha para ayudarla (y ayudarse a sí misma), y otra parte en la que ya estamos en camino, se van uniendo personajes, van sucediendo cosas, se adentran en lugares mágicos, se enfrentan a peligros y realmente se forma un vínculo a priori descabellado por lo peculiares y diferentes que son entre ellos, pero inevitable porque todos son, a su manera, buenos y achuchables (hasta a la gallina demoníaca le darías un achuchón... en un día valiente, claro).

Y es que este es un libro que alterna oscuridad y luz, porque lo que mueve a Marra es la venganza, vengar a sus hermanas y evitar el mismo destino para ella misma, y eso teniendo en cuenta que jamás se ha sentido querida por su hermana Kania y que sabe que sus padres, de tener que decidir entre salvar el reino y sacrificarla a ella, priorizarían su posición de jefes de la ciudad-estado. Es decir, que Marra actúa a pesar de todo esto y de sentirse muy alejada de su familia de sangre, y la historia le compensa dándole a cambio una familia alternativa, un grupo de gente donde una refunfuña, la otra no se calla, el otro no habla, el gallo mira por encima del hombro y el perro es un esqueleto. Es su familia, la que le acompaña en una misión que es solo suya pero que ellos hacen suya también y con los que la narración se distiende, se relaja, porque en este peregrinaje se relaja la energía oscura de los comienzos del libro y hay lugar para bromas, ironías, pullas y camaradería (ya volveremos a esa oscuridad, ya, pero que nos quiten lo bailao por el camino).

Que por cierto, no solo Marra lleva mochila a cuestas en la historia. Fenris, el excaballero que se une al grupo en cierto momento, también carga con un pasado que tarde o temprano conoceremos, y Agnes, esa bonachona hada madrina que solo desea salud en sus bendiciones, se guarda algo que le lleva reconcomiendo desde que era muy joven. La señora del polvo está de vuelta de todo, así que a ella los traumitas ni le rozan. Con todo esto me refiero a que el concepto de familia que va creciendo en todos ellos no solo beneficia a Marra, sino que es algo común, compartido, y Kingfisher lo desarrolla con ese estilo tan único que tiene, les va tendiendo hilos, fortaleciendo las interacciones entre ellos, dándoles espacio para fluir hacia ese punto en el que todos están ahí para todos, pase lo que pase.

Resulta difícil explicar el estilo de Kingfisher porque sus libros también son complicados de etiquetar. Esta es una novela de fantasía más o menos oscura y adulta porque todos los personajes lo son (Marra en concreto tiene treinta años), pero la personalidad de Marra, que psicológicamente parece más joven de lo que es, hace que a ratos se te olvide la edad que tiene y parezca mucho más joven. Kingfisher juega mucho con esto y, en cualquier caso, jamás se debe perder de vista que más allá de la magia y la calidez con la que está contado todo, hay un trasfondo cruel en el que las mujeres sufren, son maltratadas y usadas como moneda de cambio porque para eso nacían en ciertas épocas y ciertos entornos sociales. Es lo mismo que nos cuentan las historias de hadas (príncipes, princesas, hadas madrinas...) pero quitándole las ocho capas de maquillaje y mostrando la descarnada piel desnuda con todas sus imperfecciones y batallas diarias.

Dicho todo esto, y en resumen, ¿qué encontramos en Ortiga y hueso? Pues una historia de aventuras llena de magia, personajes a los que deseas que todo todo en la vida les vaya bien, diálogos llenos de ingenio y encanto, un mundo en el que pasan cosas muy malas pero en el que caben también cosas muy buenas y una historia llena de imaginación donde el humor y la bondad se dan la mano con la crueldad y la venganza porque esta señora puede contarte lo que sea que te lo crees a pies juntillas y con los ojos cerrados. Kingfisher tiene una cabeza para imaginar escenarios e idear historias originales que da gusto y encima lo cuenta bien, bonito y con un talento enorme para sumergirte en cada mundo que crea. Y no puedo dejar de resaltar el arte que tiene para sacarse de la manga a acompañantes no humanos que te llevarías a tu casa sin pensarlo. Si en Panadería mágica... era una galleta de jengibre que cobraba vida, en esta tenemos a una gallina demoníaca y, sobre todo, al perro de huesos. Muy fan de estos maravillosos companions.

No os voy a contar mucho más sobre la historia, pero no quiero terminar sin comentar que aunque la edición es preciosa, con la traducción he tenido el mismo problema que con Panadería mágica... No es española de España, resulta evidente que es hispanoamericana "arreglada" para el castellano, y a ratos queda muy raro porque no está bien hecho y canta mucho. Aun así me ha parecido mejor revisada que el de Panadería, pero...


 


 

T. Kingfisher es el pseudónimo de Ursula Vernon (1977), autora e ilustradora. Ha publicado más de 15 libros infantiles, una docena de novelas para adultos, un webcómic épico llamado «Digger» y varios relatos, entre otros. 

Ursula creció en Oregon y Arizona, estudió antropología en el Macalester College de Minnesota y se quedó allí durante diez años, hasta que aprendió a conducir con nieve alta y la obligaron a salir del Estado. 

Tras varias mudanzas a lo largo de EEUU, se asentó definitivamente en Pittsboro, Carolina del Norte, donde trabaja a tiempo completo como artista y creadora de rarezas. Vive con su marido y sus gallinas. 

Sus obras han sido nominadas a los premios Eisner y World Fantasy, y han sido seleccionadas para los British Science Fiction. Ha conseguido varios premios Webcomics Choice, el Hugo de mejor historia gráfica, el Mythopoeic de literatura infantil, el Nebula a mejor relato corto, el premio Sequoyah y muchos otros.

martes, 3 de junio de 2025

RESEÑA (by MH) ::: EL MISTERIO DE SALEM'S LOT - Stephen King


 
 
Título original: Salem's Lot
Autor: Stephen King
Editorial: DeBolsillo
Traducción: Marta Isabel Gustavino Castro
Páginas: 528
Fecha publicación original: 1975
Fecha esta edición: julio 2019
Encuadernación: rústica con sobrecubierta
Precio: 15,95 euros



 
Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem's Lot para exorcizar sus fantasmas.
 
Salem's Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada..., excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados... Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.
.
 

  
 

Os cuento. Durante mi adolescencia leí a Stephen King compulsivamente... cogía sus libros y los devoraba con un apetito lector que pocos autores han provocado en mí. Abría libros como It y los leía en menos de una semana (era verano, vacaciones... pero aun así son 1500 páginas). Para mí este señor es un clásico, el único que he conocido en vida, el único que sigue transitando por estas viñas terrenales a día de hoy y el único autor vivo al que puedo señalar como germen de mi pasión por la lectura (los demás están todos muertos...porca miseria). El caso es que en cierta época, por lo que sea, me aparté un poco de lo que estaba publicando King. Creo que hasta El cazador de sueños los leí todos (desordenados), pero hubo un periodo de unos diez años que no me acerqué a un solo libro suyo. Un día se cruzó en mi camino La cúpula y volví a reengancharme a él. No con la pasión de la adolescencia, no he leído todos los libros que ha publicado desde entonces, pero sí unos cuantos. El caso es que llevo como cinco años detrás de comenzar un nuevo reto de estos atemporales y desquiciantes que me planteo de vez en cuando: leer/releer a King en orden de publicación, igual que estoy haciendo con Agatha Christie, entre otros. Lo dicho, un lustro... hasta que el año pasado, aprovechando el 50 aniversario de la publicación de su primer libro, Carrie, decidí que era ahora o nunca. Y en ello estoy. El misterio de Salem's Lot fue su segundo libro (es decir, que este año es también su 50 aniversario, aunque no parece que nadie le esté dando mucho bombo ni tiene pinta de que salgan ediciones especiales), y aunque en absoluto tengo pensado traeros aquí las reseñas de mis lecturas en este nuevo desafío, sí me apetecía hablaros de esta novela en particular porque además me sirve para mi reto. Así que después de esta intro larga y sin ningún interés para vosotros, os cuento de qué va (por si hay algún despistado en la sala que viva debajo de una piedra).

Ben Mears es un escritor que llega a Jerusalem's Lot atraído por algo que le ocurrió muchos años atrás, cuando era apenas un adolescente y vivía allí con su tía. Tuvo una experiencia aterradora en la tétrica y espeluznante casa de los Marsten que le ha acompañado toda la vida, y en cierto modo tiene pensado escribir sobre esa casa, aunque no comparta esa información con nadie. En cualquier caso es un forastero en Salem's Lot, pero no es el único, porque curiosamente al mismo tiempo que llega él también se establecen en la ciudad dos hombres misteriosos que no solo compran la casa de los Marsten, sino que deciden abrir una tienda de antigüedades en pleno centro de la localidad... al menos uno de ellos, porque el otro de momento no parece que haya llegado todavía. Lo que sí llegan son muertes y desapariciones inexplicables y demasiado numerosas para un lugar con una población de apenas 1500 habitantes, y solo unos pocos atan cabos y parecen darse cuenta de lo que ocurre por las noches en las calles de Lot.

Por mucha intriga que haya querido poner en la sinopsis, todos sabemos que esta es una historia de vampiros, así que seguimos adelante teniendo eso en mente :)

Desde el prólogo sabemos qué dos personajes principales (y algún que otro secundario) han sobrevivido a lo ocurrido en Salem's Lot, y aunque creo que es algo que la gente critica mucho por la anticipación, a mí honestamente me ha dado siempre igual, tanto ahora en la relectura como la primera vez que lo leí. Sabes que ellos viven y por tanto sabes que aquellos con los que comparten estas aciagas semanas no lo hacen, pero en esta historia lo importante es el camino y no los golpes de efecto. Son muchos los personajes que maneja King (algo que ha mantenido en toda su bibliografía), pocos de ellos son agradables y casi todos se comportan como lo que son: gente de miras estrechas que cuando empiezan a ver cosas raras se limitan a cerrar las ventanas, echar las cortinas y coger todo lo que tenga pinta de crucifijo o medalla. No hacen lo sensato, no hablan entre ellos de sus sospechas, no buscan refugio donde deberían y son carne de cañón para unos vampiros neófitos que tampoco es que sean muy inteligentes (lo que no dice nada bueno de los habitantes de Salem's Lot y la facilidad con la que caen uno tras otro). Vamos, que son personas normales enfrentándose a una situación muy anormal y terrorífica para la que no están preparados. Y es que a ver, ¿qué es lo básico? No les invites a entrar en tu casa, no los mires a los ojos, agua bendita, ajo, la luz del sol, recinto consagrado, clavarle una estaca en el corazón, cortarle la cabeza... pero nada, como casi ninguno ha leído Drácula, lo llevan crudo. Crudísimo :)

Y sí, King siempre ha dicho que se le ocurrió la idea de este libro después de leer el Drácula de Bram Stoker, y que su intención era trasladar una historia como esa a los Estados Unidos de mediados de los años 70 en un lugar pequeño, donde todos se conocen; nada de grandes ciudades y personajes que transitan entre multitudes desconocidas... y si estás familiarizado con la obra del escritor irlandés ves las similitudes y los homenajes a Drácula a lo largo de muchas de las páginas. No puedo entrar en detalles por no destripar ni un libro ni el otro, pero King sigue a Stoker sin lugar a dudas tanto en personajes como en situaciones y maneras de resolver ciertas escenas. En realidad esta historia tira más para lo clásico que para la idea del vampiro moderno; es una novela a la antigua, siguiendo los conceptos de la literatura clásica vampírica y transitando por caminos muy parecidos a los que lo hicieron Van Helsing y compañía allá por finales del siglo XIX. Eso quiere decir que hay que leerlo precisamente con ese espíritu añejo, vintage, sin pedir escenas de acción trepidantes, carnicerías en pos de vampiros estaca en mano ni héroes de esos que no saben que son héroes pero que salvan el día y no cuestionan nada de lo que ocurre a su alrededor. No, ni héroes, ni acción a raudales ni caza de vampiros: solo personajes normales y asustados que lo van a pasar mal y que no tienen más que unos cuantos libros de biblioteca sobre vampiros y lo que se cuenta en ellos sobre maneras de matarlos para intentar salvar a todo un pueblo... y claro, las cosas van saliendo como salen.

King coge su Maine del alma para ubicar la historia en un pueblo estándar de aquellos lares, de esos que parecen todos iguales entre sí, que muchos cruzan de camino a cualquier otra parte sin fijarse en nada y que esconde muchos, muchos secretos tras las paredes de cada hogar, cada negocio y cada relación personal. Porque encima en este pueblo siempre han ocurrido cosas, muertes extrañas, desapariciones inexplicables... pero nunca en tan poco tiempo y sin ninguna relación aparente entre sí. Que no hacen falta vampiros para que la violencia campe a sus anchas tanto a la vista como en la intimidad, que para eso ya nos bastamos los humanos, vaya... Y King se toma su tiempo para llevarte de un personaje a otro, de una casa a otra, de un suceso a otro para recordarte una verdad universal: que no tenemos ni idea de lo que pasa en la casa del vecino, de como es la intimidad del matrimonio de enfrente o quien está liado con quien y le pone los cuernos al churri. De hecho quienes más oportunidades tienen de sobrevivir aquí son aquellos que no hablan con nadie, que no se relacionan con nadie, que no tienen amigos ni familia en el pueblo y son fantasmas entre sus propios vecinos. Esos están tan felices en sus casas mientras el armageddon campa a sus anchas. Criaturicas...

No os he hablado todavía de los personajes principales y tampoco voy a extenderme sobre ellos, pero aquí los dejo una breve relación: Ben Mears, escritor que regresa al pueblo tras quedar viudo; Susan, una joven que vive en el pueblo con sus padres pero que anhela marcharse a Nueva York y perseguir sus sueños artísticos; Matt, un profesor de instituto que adora su trabajo tanto como la literatura; el padre Callahan, un sacerdote irlandés católico que le da a la botella con crisis de fe y en busca del Mal en mayúsculas; el doctor Cody, que ve cosas raras en las analíticas y los historiales de algunos de los fallecidos en su hospital; Mark, un niño de doce años muy aficionado a los monstruos clásicos del terror y muy puesto en el tema; Straker, uno de los dos extraños que llega a la casa de los Marsten y abre una tienda de antigüedades; y Barlow, el otro extraño que se deja ver mucho más tarde y si no te lo cruzas, mejor. Y estos son solo los principales, que si nos ponemos con los secundarios no acabamos porque tenemos de todo: policías, camareros, agentes inmobiliarios, niños varios, adolescentes varios, matrimonios varios, el encargado de mantenimiento de los cementerios, el encargado del vertedero, los que hacen trabajillos sueltos, la dueña de la casa de huéspedes, los huéspedes de la susodicha casa, los padres de Susan, un antiguo novio de Susan, la cotilla del pueblo, el conductor de autobús, el ama de llaves del sacerdote... al más puro estilo Dickens, King hace malabarismos con decenas de personajes, y ninguno se le queda suelto, todos tienen su cierre en la historia (o su mordisco, que para el caso es lo mismo).

Y encima todo está contextualizado en una época de los Estados Unidos muy concreta, esa en la que no solo había muchos veteranos de Vietnam en montones de hogares a lo largo y ancho de todo el país, sino que también vivían todavía muchos veterano de la Segunda Guerra Mundial, ya de mediana edad o ancianos. Eso implica no solo traumas, estrés postraumático y oscuridad jamás superada, sino que aquellos que consiguieron salir indemnes psicológicamente de todo aquello han visto de todo, han vivido de todo, han caminado en el infierno y han sobrevivido para contarlo y deberían ser capaces de enfrentarse a lo que se les viene encima... pero no, nada puede prepararlos para el terror primigenio, ese que se te mete en los huesos y del que no hay escapatoria. En cualquier caso King describe a la perfección lo que era un lugar cualquiera del país en aquellos años, con miles y miles de veteranos intentando reincorporarse a a vida normal en la medida de sus posibilidades y monumentos memoriales en la plaza homenajeando a los que no consiguieron volver con vida para tener esa misma oportunidad.

En fin, lo dejo aquí, que todo el mundo conoce esta historia y no tengo nada realmente interesante que aportar. Que un libro como este sea solo el segundo de un autor como Stephen King dice mucho de las razones que hacen que cincuenta años después sea uno de los autores más famosos del mundo. Tiene escenas míticas que no os puedo desglosar aquí, pero han quedado en el imaginario de sus lectores para siempre, y esta relectura, muchos muchos años después de la anterior, me ha parecido igual de buena y la he disfrutado incluso más. Le he dado vueltas a alguna cosa que no terminaba de encajar o que creo que no queda del todo clara tal y como está narrado, pero es de esos libros que me da igual si alguna cosa me cojea. Y repito, lo he dicho varias veces, estamos hablando del segundo libro de King, EL SEGUNDO, después de Carrie, nada menos, y justo antes de El resplandor, ahí es nada. Me cuesta pensar en escritores contemporáneos con un comienzo de carrera literaria como este. No os voy a hablar de su estilo literario, de su prosa ni de tal y pascual... O te gusta o no te gusta. Yo lo adoro mucho, por si no os había quedado claro.




Stephen King (1947) es autor de más de sesenta libros, todos ellos best sellers internacionales. Sus títulos más recientes son Holly, Cuento de Hadas, Billy Summers, Después, La sangre manda, El Instituto, Elevación, El visitante (cuya adaptación audiovisual se estrenó en HBO en enero de 2020), La caja de botones de Gwendy (con Richard Chizmar), Bellas durmientes (con su hijo Owen King), El bazar de los malos sueños, la trilogía Bill Hodges (Mr. Mercedes, Quien pierde paga y Fin de guardia), Revival y Doctor Sueño. La novela 22/11/63 (convertida en serie de televisión en Hulu) fue elegida por The New York Times Book Review como una de las diez mejores novelas de 2011 y por Los Angeles Times como la mejor novela de intriga del año. Los libros de la serie La Torre Oscura e It han sido adaptados al cine, así como gran parte de sus clásicos, desde Misery hasta El resplandor pasando por Carrie, El juego de Gerald y La zona muerta.
 
En reconocimiento a su trayectoria profesional, le han sido concedidos los premios PEN American Literary Service Award en 2018, National Medal of Arts en 2014 y National Book Foundation Medal for Distinguished Contribution to American Letters en 2003.
 
Vive en Bangor, Maine, con su esposa Tabitha King, también novelista.