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lunes, 3 de noviembre de 2025

RESEÑA (by MH) ::: DISPARAD AL PIANISTA - David Goodis




Título original: Down there
Autor: David Goodis 
Editorial: RBA
Traducción: Julio F. Yáñez
Páginas: 128
Fecha publicación original: 1956
Fecha esta edición: enero 2019
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: descatalogado
Diseño de cubierta: Luz de la Mora



 
Eddie trabaja como pianista en un bar de mala muerte de Filadelfia. Una noche entra allí uno de sus hermanos pidiéndole ayuda. Dos matones vienen pisándole los talones y Eddie es el único a quien puede recurrir. A pesar de que no quiere hacerlo, el pianista impide que su hermano caiga en manos de los gánsteres. Ahora, los problemas de su familia también son los suyos. 
 

 


 
 
Ya os he comentado más de una vez que desde hace unos años estoy leyendo los libros en los que se basaron muchas de las películas clásicas que he visto a lo largo de mi vida, y hoy le toca a
Disparad al pianista, que adaptó François Truffaut allá por 1960 con el título de Tirad sobre el pianista (de hecho el título del libro en español deriva de la película, porque el título original de la novela no tiene absolutamente nada que ver). Hacía un porrón de años que no la veía y de hecho he conseguido sacar tiempo para revisionarla después de leer el libro y comparar libro y adaptación, pero de eso os hablo brevemente al final. Primero os cuento un poco sobre la premisa en que se basa la historia.
 
Filadelfia, 1956. Eddie trabaja como pianista en el Harriet Hut, un bar de mala muerte con una parroquia fiel. Eddie es un tipo especial, vive como anestesiado y rodeado de un hermetismo que hace que sus compañeros en el bar no sepan absolutamente nada sobre él a pesar de conocerlo desde hace tres años. Una noche llega al Hut un hermano de Eddie, Turley, al que no veía desde hace seis o siete años. Huye de dos hombres y quiere que Eddie lo esconda hasta que pase la tormenta. Eddie no tiene la más mínima intención de mover un dedo por su hermano Turley, pero aun así, de manera inconsciente o porque la sangre manda, lo ayuda a escapar cuando los dos matones irrumpen en el bar. Aquí comienza una nueva etapa para Eddie, una etapa que le va a obligar a salir de ese parapeto detrás del que decidió esconderse muchos años atrás por razones que tarde o temprano descubriremos... una etapa en la que también irrumpe sin esperarlo Lena, camarera en el Hut y decidida a ayudar a Eddie lo quiera él o no.
 
Bueno, pues a grandes rasgos esto es lo que tenemos en la novela, y si hay un protagonista absoluto alrededor de quien gira toda la trama, ese es Eddie, porque además nos pasamos buena parte de las páginas en su cabeza. Por lo pronto solo vemos a un hombre que siempre esboza una sonrisa como respuesta a todo como quien lleva una coraza y con ella elude cualquier intromisión del exterior. Más allá de eso, poco a poco vemos a un hombre que respira, come y gana lo imprescindible para vivir porque otra cosa sería dejarse morir, pero la vida no tienen ningún otro aliciente para él. Sus pensamientos recurrentes son los de evitar por todos los medios involucrarse con otras personas, hacer cualquier cosa que implique una mínima interacción, eludir los compases continuos de la vida porque para Eddie la vida ya no tiene ningún interés. Es un hombre amante del frío (¡punto a favor, Eddie!), de pocas palabras, mucha reflexión, con un monólogo interno constante que no se traduce en la impavidez de su rostro y que, incluso cuando va con alguien o está acompañado, está solo, siempre solo.
 
Lo mejor será olvidarlo, no hacer caso. O tomárselo con filosofía. Sí, ese es el sistema. O, por lo menos, el que a ti te va bien. Una especie de control automático que te lleva a un lugar en el que nada importa. En el que solo estáis tú y tu sistema y ninguna otra cosa. Porque no hay más remedio. Tienes que mantenerte al margen del cualquier problema grave. 
 
También descubrimos que tiene dos hermanos que viven con sus padres en una granja a la que resulta imposible llegar o acceder si no es por medio de uno de ellos, y bueno, por decirlo de alguna manera, su familia es problemática... o al menos sus hermanos lo son. Eddie huyó de ellos y de ese lugar hace muchos años para no volver la vista atrás en ningún momento, y aun así la familia es la familia, la sangre es la sangre y la genética es la genética... como descubriremos más pronto que tarde en la novela. ¿El pasado de Eddie? Pues también llegaremos ahí, porque de hecho ese pasado y la espiral que vino después son los culpables de su presente, pero todo a su debido tiempo porque, obviamente, nada puedo decir por aquí: eso hay que descubrirlo en la lectura.
 
¿Qué personajes forman parte de la vida de Eddie? Pues no son muchos porque su existencia se reduce a ir desde su habitación de alquiler en una pensión al Harriet Hut y viceversa, y cuando está en el Hut apenas habla con nadie. Aun así, esos personajes son potentes e imprescindibles para lo que va a ocurrir en la historia. Tenemos a Harriet, la dueña del local, y a su marido, Wally Plyne, que tiempo atrás era conocido como "El estrangulador de Harleyville" y que hoy en día ejerce de vigilante/matón del Hut; Wally anda prendado de Lena, la camarera que hace unos meses que trabaja ahí, pero Lena, a partir de los sucesos que ocurren al principio del libro, es por Eddie por quien se interesa y a quien no deja ni a sol ni a sombra; también anda por ahí Clarice, vecina de Eddie, que en su día fue bailarina acrobática y que hoy en día ejerce la prostitución y se ha hecho famosa precisamente por su elasticidad y variedad de posturas en la cama; y, por ir terminando, no puedo dejar de mencionar a los hermanos de Eddie, llamados Turley y Clifton, que desde bien jóvenes decidieron caminar por el camino incorrecto de la vida y en esas siguen. Hay un par de personajes más de los que no os voy a hablar porque os desvelaría más de la cuenta, pero ahí están y tienen unas cuantas escenas y líneas inolvidables de la historia.
 
Realmente Disparad al pianista es la historia de un hombre cuya cabeza hizo click hace unos años y decidió vivir en modo automático pero al que, como suele pasar, llega un momento en el que su pasado le gana la carrera y le alcanza y esa cabeza presente se desdobla y lucha por no hacer click de nuevo y volver a un Eddie que no quiere de nuevo en su vida. Es una novela negra diferente, intensa, con un desarrollo de personajes magnífico, unos diálogos inteligentes (muy inteligentes) que fluyen con la naturalidad que da el talento y un final como debe ser en este tipo de historias, inesperado en cierto modo y muy alejado del camino fácil o el conformismo que en muchas ocasiones pulula en el género actualmente. 
 
De hecho para mí es un placer cada vez que leo a uno de los autores que dieron forma, apadrinaron y abrieron camino a muchos recovecos en la novela negra, porque además suelo disfrutarlos mucho más que a los contemporáneos (pero sin lugar a dudas). En
Disparad al pianista tenemos para elegir de lo que se espera en este tipo de historias: malos con mucho gusto por la violencia, buenos que en realidad tienen muchos grises y también recurren a la violencia si hace falta, protagonistas derrotados por circunstancias o pasados cuyo control no siempre estaba en sus manos, motivaciones tan humanas como la venganza o la ira, un ambiente decadente y de mala muerte que se rige por unas reglas muy especiales y particulares, personajes (buenos y malos, hombres y mujeres) que tienen una personalidad tan marcada como fascinante de cara al lector...y encima es una lectura breve que no supera las 200 páginas y que no necesita morralla y morralla de relleno (gran mal de la novela negra actual) para contar una historia que se beneficia de la acción rápida, la economía de los hechos relevantes y directos y un conocimiento milimétrico por parte del autor de lo que quiere contar y como quiere contarlo.
 
Poco más os puedo decir de la lectura (¡muy recomendable, por si no había quedado claro!) salvo comentaros mi impresión sobre la adaptación tras revisionarla. Hacía sus buenos veinte años que no veía la película de Truffaut y, solo puedo decir que me quedo con la novela sin lugar a dudas. Sé que puedo estar cometiendo sacrilegio, pero me da igual xD. La novela es muy negra, muy estadounidense, y la película es tan tan francesa... es que se pierde por el camino buena parte del trabajo que hace Goodis con sus personajes, tanto con Eddie como con Lena. Que Charles Aznavour dé vida a Eddie tampoco me ha convencido nada, no me parece buen actor y además eliminan una parte importantísima del pasado de Eddie (que converge precisamente en el presente) porque nadie se la creería viéndolo a él. Y no sé, es que se añaden muchas escenas que no vienen a cuento (y que además contradicen por completo al personaje original y sus circunstancias), otras humorísticas pegan menos todavía... En fin, que cuando la ves sin conocer la historia original pues está bien (aunque yo la considero una obra menor de Truffaut), pero como adaptación no me ha gustado, la verdad. Punto de vista totalmente personal, huelga decirlo. Os dejo el tráiler por si os interesa :)
 
 

 





David Loeb Goodis (Filadelfia, 1917-1967) es considerado, junto con Jim Thompson, uno de los mejores escritores de novela negra de su generación. Tras ejercer de periodista y publicar su primera novela, se trasladó a Nueva York y escribió a destajo para revistas pulp. El éxito de Senda tenebrosa (1946), cuya adaptación cinematográfica protagonizaron Lauren Bacall y Humphrey Bogart, le permitió establecerse como guionista en Hollywood. Sin embargo, en 1950 regresaría a la casa familiar de Filadelfia y cuidaría de su hermano esquizofrénico Herbert. Autor de culto en Francia y Estados Unidos, David Goodis publicó una veintena de novelas, varias de ellas adaptadas a la gran pantalla por directores como François Truffaut, Jacques Tourneur o Samuel Fuller. Murió poco antes de cumplir los cincuenta años en su Filadelfia natal.

lunes, 29 de septiembre de 2025

RESEÑA (by MH) ::: ORTIGA Y HUESO - T. Kingfisher


 
 
Título original: Nettle & Bone
Autora: T. Kingfisher
Editorial: Gran Travesía
Traducción: Mercedes Guhl
Páginas: 354
Fecha esta edición: noviembre 2023
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 17,95 euros
Arte de cubierta: Xenia Rassolova
Una historia de fantasía oscura y emocionante sobre la hermandad, las pruebas imposibles y el precio del poder, de la galardonada autora T. Kingsfisher. Después de años de ver a sus hermanas sufrir a manos de un príncipe maltratador, Marra ―la tímida hermana menor, criada en un convento― se da cuenta por fin de que nadie vendrá a rescatarlas Nadie, excepto ella misma. Una poderosa bruja de tumbas le ofrece a Marra los medios para matar al príncipe, si primero es capaz de completar tres tareas imposibles. Pero, como es habitual en los cuentos de príncipes, brujas e hijas marginadas, lo imposible es sólo el principio. A la misión de Marra se unen la bruja de tumbas, una renuente hada madrina, un fornido ex caballero y una gallina poseída por un demonio. Juntos, los cinco pretenden ser la mano que se cierre alrededor de la garganta del príncipe y libere por fin a la familia de Marra y a su reino de su tirano gobernante.
 


 
 
Esta es la segunda novela que leo de Kingfisher este año. Ya os hablé de
Manual de panadería mágica para usar en caso de ataque en uno de los resúmenes minus que voy colgando y os comenté que pronto volvería con otra obra de esta autora porque estaba recomendada por Nitocris en el reto Serendipia... y bueno, quien dice pronto dice ocho o nueve meses después :) Lo importante es que está leída y disfrutada, porque lo cierto es que me ha gustado mucho. A diferencia de Panadería mágica..., que era juvenil (o algo así, porque era muy difícil clasificarla), Ortiga y hueso sí puede considerarse fantasía adulta (y un tanto oscura a ratos... aunque a otros no xD). Os cuento.
 
Marra es la menor de las tres hijas de los reyes de una pequeña ciudad-estado que, a pesar de su escasa importancia general, posee un puerto que los dos reinos colindantes ansían. Su posición es precaria, así que cuando el príncipe Vorling, del Reino del Norte, decide casarse con la primogénita, Damia, parece una buena noticia. Pero Damia muere a los pocos meses, y entonces Vorling se casa con la segunda hermana, Kania. Marra, muy niña todavía, es enviada a un convento. El caso es que Marra es peculiar, algo lenta, como si le costara mostrar interés por las cosas, pero eso no quita para que tome cartas en el asunto cuando en una visita a Kania descubre que su hermana está en peligro y, por ende, también lo está ella. Decide buscar ayuda, y ahí es cuando comienza realmente esta aventura, a la que se unirán la señora del polvo (una bruja que vive entre tumbas, en realidad), una hada madrina con incontinencia verbal, un perro de huesos (literalmente), una gallina poseída por un demonio (también literalmente) y un excaballero caído en desgracia. Tendrán que superar pruebas imposibles, ir a sitios mágicos y peligrosos, mantener un perfil bajo y colarse en la mismísima capital del Reino del Norte para asesinar al príncipe Vorling. ¿Lo conseguirán?
 
Ortiga y hueso no es un cuento de hadas, y de hecho se deja bien claro en cierto momento de la historia:
 
Los cuentos de hadas no tratan nada bien a los que no son los personajes principales.

 

Y es que aquí el personaje principal es Marra, pero los demás, por muy secundarios que sean, tienen claro que quieren llegar al final de las páginas de una pieza. Así que dejamos a un lado las fantasías Disney y nos encontramos con otro tipo de historia, una en la que una princesa muere, la otra es maltratada por su marido y la que queda se niega en redondo a casarse con ese príncipe si a su hermana le pasa algo. Aquí el príncipe es un NO, el objetivo del libro es matarlo, y si para eso tiene que superar las pruebas que una bruja de tumbas le pone y sufrir físicamente las consecuencias, lo hace. En el proceso se destroza las manos, pero si algo tiene Marra es fuerza de voluntad y un propósito inquebrantable. Pero necesita a esta bruja, y de hecho es esta señora del polvo la que dispone todo el plan que hay que llevar a cabo. En realidad la novela está dividida en dos partes diferenciadas: la que nos narra la historia de Marra y su familia, su vida en el convento, el descubrimiento que hace cuando visita a su hermana y todo el proceso que pone en marcha para ayudarla (y ayudarse a sí misma), y otra parte en la que ya estamos en camino, se van uniendo personajes, van sucediendo cosas, se adentran en lugares mágicos, se enfrentan a peligros y realmente se forma un vínculo a priori descabellado por lo peculiares y diferentes que son entre ellos, pero inevitable porque todos son, a su manera, buenos y achuchables (hasta a la gallina demoníaca le darías un achuchón... en un día valiente, claro).

Y es que este es un libro que alterna oscuridad y luz, porque lo que mueve a Marra es la venganza, vengar a sus hermanas y evitar el mismo destino para ella misma, y eso teniendo en cuenta que jamás se ha sentido querida por su hermana Kania y que sabe que sus padres, de tener que decidir entre salvar el reino y sacrificarla a ella, priorizarían su posición de jefes de la ciudad-estado. Es decir, que Marra actúa a pesar de todo esto y de sentirse muy alejada de su familia de sangre, y la historia le compensa dándole a cambio una familia alternativa, un grupo de gente donde una refunfuña, la otra no se calla, el otro no habla, el gallo mira por encima del hombro y el perro es un esqueleto. Es su familia, la que le acompaña en una misión que es solo suya pero que ellos hacen suya también y con los que la narración se distiende, se relaja, porque en este peregrinaje se relaja la energía oscura de los comienzos del libro y hay lugar para bromas, ironías, pullas y camaradería (ya volveremos a esa oscuridad, ya, pero que nos quiten lo bailao por el camino).

Que por cierto, no solo Marra lleva mochila a cuestas en la historia. Fenris, el excaballero que se une al grupo en cierto momento, también carga con un pasado que tarde o temprano conoceremos, y Agnes, esa bonachona hada madrina que solo desea salud en sus bendiciones, se guarda algo que le lleva reconcomiendo desde que era muy joven. La señora del polvo está de vuelta de todo, así que a ella los traumitas ni le rozan. Con todo esto me refiero a que el concepto de familia que va creciendo en todos ellos no solo beneficia a Marra, sino que es algo común, compartido, y Kingfisher lo desarrolla con ese estilo tan único que tiene, les va tendiendo hilos, fortaleciendo las interacciones entre ellos, dándoles espacio para fluir hacia ese punto en el que todos están ahí para todos, pase lo que pase.

Resulta difícil explicar el estilo de Kingfisher porque sus libros también son complicados de etiquetar. Esta es una novela de fantasía más o menos oscura y adulta porque todos los personajes lo son (Marra en concreto tiene treinta años), pero la personalidad de Marra, que psicológicamente parece más joven de lo que es, hace que a ratos se te olvide la edad que tiene y parezca mucho más joven. Kingfisher juega mucho con esto y, en cualquier caso, jamás se debe perder de vista que más allá de la magia y la calidez con la que está contado todo, hay un trasfondo cruel en el que las mujeres sufren, son maltratadas y usadas como moneda de cambio porque para eso nacían en ciertas épocas y ciertos entornos sociales. Es lo mismo que nos cuentan las historias de hadas (príncipes, princesas, hadas madrinas...) pero quitándole las ocho capas de maquillaje y mostrando la descarnada piel desnuda con todas sus imperfecciones y batallas diarias.

Dicho todo esto, y en resumen, ¿qué encontramos en Ortiga y hueso? Pues una historia de aventuras llena de magia, personajes a los que deseas que todo todo en la vida les vaya bien, diálogos llenos de ingenio y encanto, un mundo en el que pasan cosas muy malas pero en el que caben también cosas muy buenas y una historia llena de imaginación donde el humor y la bondad se dan la mano con la crueldad y la venganza porque esta señora puede contarte lo que sea que te lo crees a pies juntillas y con los ojos cerrados. Kingfisher tiene una cabeza para imaginar escenarios e idear historias originales que da gusto y encima lo cuenta bien, bonito y con un talento enorme para sumergirte en cada mundo que crea. Y no puedo dejar de resaltar el arte que tiene para sacarse de la manga a acompañantes no humanos que te llevarías a tu casa sin pensarlo. Si en Panadería mágica... era una galleta de jengibre que cobraba vida, en esta tenemos a una gallina demoníaca y, sobre todo, al perro de huesos. Muy fan de estos maravillosos companions.

No os voy a contar mucho más sobre la historia, pero no quiero terminar sin comentar que aunque la edición es preciosa, con la traducción he tenido el mismo problema que con Panadería mágica... No es española de España, resulta evidente que es hispanoamericana "arreglada" para el castellano, y a ratos queda muy raro porque no está bien hecho y canta mucho. Aun así me ha parecido mejor revisada que el de Panadería, pero...


 


 

T. Kingfisher es el pseudónimo de Ursula Vernon (1977), autora e ilustradora. Ha publicado más de 15 libros infantiles, una docena de novelas para adultos, un webcómic épico llamado «Digger» y varios relatos, entre otros. 

Ursula creció en Oregon y Arizona, estudió antropología en el Macalester College de Minnesota y se quedó allí durante diez años, hasta que aprendió a conducir con nieve alta y la obligaron a salir del Estado. 

Tras varias mudanzas a lo largo de EEUU, se asentó definitivamente en Pittsboro, Carolina del Norte, donde trabaja a tiempo completo como artista y creadora de rarezas. Vive con su marido y sus gallinas. 

Sus obras han sido nominadas a los premios Eisner y World Fantasy, y han sido seleccionadas para los British Science Fiction. Ha conseguido varios premios Webcomics Choice, el Hugo de mejor historia gráfica, el Mythopoeic de literatura infantil, el Nebula a mejor relato corto, el premio Sequoyah y muchos otros.

lunes, 17 de marzo de 2025

RESEÑA (by MH) ::: SE ANUNCIA UN ASESINATO - Agatha Christie





Título original: A Murder is Announced
Autora: Agatha Christie
Editorial: Espasa
Traducción: Guillermo López Hipkiss
Páginas: 288
Fecha de publicación original: 1950
Fecha esta edición: octubre 2018
Encuadernación: rústica
Precio: 15,90 euros




 
 
 
Bastante después de lo que era mi intención (y un café derramado sobre el libro para darle vidilla al asunto), retomo mis lecturas del reto de Agatha Christie. Os iba a hablar de él allá por diciembre, pero bueno, en fin, ya sabéis... no os creáis nada de lo que digo cuando intento poner fechas para reseñas, no soy de fiar xD. El caso es que volvemos nada menos que con miss Marple en su cuarta aparición en la literatura (sip, la cuarta... y llevo leídos unos cincuenta libros en este reto. Ya os he dicho alguna vez que la Marple literaria es mucho menos prolífica de lo que dan a entender las adaptaciones televisivas). Bueno, el caso es que retomamos a Jane en un caso la mar de interesante. Os cuento.
 
En el pequeño pueblo de Chipping Cleghorn todo el mundo lee la Gaceta para enterarse de todo lo que pasa entre sus vecinos y, en fin, para cotillear lo más grande. Un día se anuncia que se va a cometer un asesinato, y unos cuantos vecinos, pensando que es algún tipo de juego, se lo toman a pitorreo y deciden presentarse como quien no quiere la cosa a la hora convenida. ¿Lugar? Little Paddocks, la casa de la señorita Blacklock, en la que además viven unas cuantas personas más por circunstancias varias. Llega la hora convenida, se apagan las luces, alguien grita "¡Manos arriba!", se oyen disparos, los presentes chillan, se tropiezan, se chocan... y cuando consiguen encender la luz de nuevo, hay un muerto, sí, pero es el propio asaltante. ¿Cómo se ha podido pegar él solo un tiro? Porque no tiene pinta de un suicidio en unas circunstancias tan raras. ¿A quién quería matar? Pues parece que a la señorita Blacklock, pero eso tampoco está claro. ¿Por qué querría matarla? A saber, pero es el conserje de un hotel cercano sin relación aparente con ella y tampoco hay nada de valor que merezca la pena robar en la casa. Y más extraño todavía... ¿por qué narices iba a anunciar el asesinato complicándose la vida con tanta gente metida en la habitación pudiendo pegarle un tiro en cualquier otro momento sin testigos? Todo esto no tiene ni pies ni cabeza...

«Se anuncia un asesinato que tendrá lugar el viernes, 29 de octubre, en Little Padocks, a las seis y media de la tarde. Amigos todos, acepten este único aviso».

Bueno, pues aquí estamos de nuevo, con la Christie echándole imaginación al asunto y poniendo sobre la mesa un enredo bastante complicado de solventar. Y es que no solo es raro el modo en que plantea todo (¿qué asesino anuncia que va a asesinar reuniendo a un montón de gente que va a entorpecer el crimen?) sino que en casa de miss Blacklock vive mucha gente y también entra y sale quien quiere cuando quiere. Si tenemos en cuenta que parece que la ayuda desde dentro es evidente y que alguien ha tenido que preparar la casa para el momento del crimen, todo se resume en que alguien miente.... sí, el muerto iba a asesinar y acaba él mismo en el otro barrio, y como no tiene pinta de que se haya quitado él mismo la vida, hay dos cuestiones que solventar: a quién quería matar y quién lo ha matado a él.
 
Veamos quien vive en esa casa. Por un lado tenemos a la propia dueña, Letty Blacklock, que trabajó en su día como secretaria para un millonario y que ya está jubilada. Junto a ella vive Dora Bunner, compañera de la escuela que tras verse prácticamente en la calle se fue a vivir con Letty hace cosa de un año; Julia y Patrick, una especie de primos lejanos que cursan sus estudios en la cercana Milchester; Philippa Haymes, viuda de guerra que trabaja para una vecina pero se aloja en casa de Letty; y Mitzi, una refugiada del este de Europa que trabaja de criada en la casa y los trae a todos de cabeza con sus miedos y paranoias. Todos ellos estaban en la escena del crimen, claro, pero hay que sumar a todos los vecinos que se apuntaron a lo que creían que era un juego y también estaban en la habitación: el coronel Easterbrook y su joven esposa; la señora Sweetenham y su hijo, Edmund; miss Hinchcliff y miss Murgatroyd, dos solteronas que viven juntas; y la señora Harmon, esposa del vicario. Si contáis, había unas trece personas en la escena del crimen cuando aparece el enmascarado, así que la policía tiene trabajo.
 
La época en la que está ambientada la historia es muy determinante en la trama, ya no solo por como afectó la posguerra concretamente a Inglaterra, sino porque la facilidad para desaparecer del mapa si uno quería en el caos que era Europa en aquel momento, el intercambio de identidades o la dificultad de saber donde estaba alguien (si es que ese alguien seguía estando en algún sitio y no había muerto), facilitaba todo tipo de situaciones.
 
Y es que como viene siendo habitual en muchos de los libros que Agatha publicó después de 1945, aquí también tenemos muchas alusiones a cómo vivió Inglaterra los años de posguerra, y lo hace además con comentarios que mucha gente encontrará ofensivos contra los extranjeros pero que forman parte de la idiosincrasia británica antes de aquel momento, durante y después (el germen del Brexit viene de mucho tiempo atrás, vaya). En fin, que los extranjeros no hemos sido nunca muy bien vistos por allí, y fueron muchos los europeos que buscaron refugio en las islas tanto en los inicios de la contienda (e incluso desde unos años antes cuando se veía venir lo que iba a pasar) como después de la guerra, y en la novela no se privan de culpar a esos extranjeros de todo lo que va mal en las zonas rurales (son mentirosos, delincuentes, no se pueden fiar de ellos... los soportan porque no les queda otra pero si se comete un delito, el dedo acusador siempre va en la misma dirección). Buen ejemplo de como veían los ingleses a los refugiados extranjeros es el personaje de la cocinera, Mitzi, una refugiada del este de Europa que es retratada como una histérica que miente más que habla, que se inventa la mitad  de las cosas horrorosas que le han pasado durante la guerra, que chilla como un cerdo, que está siempre gritando y protestando y haciéndose la víctima... es un personaje exagerado, histriónico y embustero, pero también encierra una gran verdad de muchos emigrantes: en su país tenía un trabajo muy cualificado y en Inglaterra tiene que trabajar de criada porque todos sus estudios no le sirven para nada. Todo esto os lo digo porque son comentarios muy presentes en la novela y sé que hay lectores que tienen muy en cuenta este tipo de cosas.
 
Pero aparte de esto se tratan otros temas de la posguerra, como las viudas de guerra, que se vieron obligadas a dejar sus casas y sus ciudades buscando trabajo y una forma de ganarse la vida en las zonas rurales... o viudas que realmente no eran viudas, pero que preferían pasar por lo que no eran antes que desvelar al mundo vergüenzas que no les correspondían. También se habla del racionamiento, que se extendió en el tiempo mucho después de finalizada la guerra y no terminó hasta 1953 (la novela fue publicada en 1950). Como no podía ser menos, la gente se buscó sus mañas para saltarse este racionamiento y los vecinos hacían sus trapicheos para salir adelante (trapicheos que eran ilegales, claro, pero supongo que en zonas pequeñas harían bastante la vista gorda). Y no solo eso, sino que los vecinos se cuidaban entre ellos, y el que tenía de sobra de algo lo compartía, y a cambio recibía otro producto que no tenía y que otro podía compartir... era una rueda en la que al final todos tenían de todo en la medida de las posibilidades y aportando cada uno lo que podía. Todo lo que cuenta Agatha en la novela fue el día a día de la población durante muchos años y es un testimonio de primera mano que muchos lectores creo que pasan por alto cuando leen este tipo de novelas y que para mí, a nivel histórico, me parece un tesoro. Estas tramas ambientadas en la campiña inglesa son, al fin y al cabo, muy costumbristas dentro de los misterios y los asesinatos, y están ambientadas en unos años convulsos que cambiaron Europa y, por tanto, la forma de vivir de la gente. Leyendo los libros en orden resultan muy muy evidentes los detalles y las transformaciones que acompañaban los nuevos tiempos.
 
Pero bueno, dejando a un lado todo esto, vosotros queréis que os hable de miss Marple, ¿verdad? Pues aparece a partir del capítulo 8 porque, qué casualidad, se aloja en la vicaría de Clipping Cleghorn. Pero antes de que aparezca ya habíamos oído hablar de ella en el libro porque el policía encargado del caso, el detective inspector Craddock, es ahijado de sir Henry Clathering, excomisario de Scotland Yard que ha aparecido hasta ahora en todas las novelas protagonizadas por Jane Marple y también en el libro de relatos del que os hablé hace algún tiempo (Miss Marple y trece problemas). El caso es que sir Henry define así a quien los lectores sabemos que es miss Marple cuando todavía no ha aparecido en las páginas:
 
No desprecies a las gatas viejas de ese pueblo, muchacho. Pues si este resultara ser un misterio de esos que hacen época, cosa que en realidad no espero, ten presente que una mujer soltera, entrada en años, que hace ganchillo y se entretiene en el jardín, le da ciento y raya al sargento detective más pintado. Es capaz de decirte lo que puede haber ocurrido, lo que debería haber ocurrido y hasta, quizá, ¡lo que ha sucedido en realidad! Y también por qué ha ocurrido.
 
Y luego, cuando finalmente hace acto de presencia, no se mueve de su papel habitual: aparece poco, muy poco, pero resuelve el misterio (quien piensa que Marple investiga a pie de calle cual Poirot de la vida está muy equivocado... eso solo pasa en la tele xD). Ya lo he dicho alguna vez, pero esta anciana detective apenas aparece en sus propios libros y solo se mueve del sillón para ir a tomar el té a alguna parte. Ella sigue con su muy falsa modestia, quitándose importancia, diciendo que no es muy inteligente y confirmando que todo lo que ve a su alrededor siempre le recuerda a algo o alguien (de hecho sir Henry se ríe de esto en varias ocasiones). El caso es que para ella la gente es muy parecida en todas partes porque la naturaleza humana lo es, y eso es lo que le lleva a tirar del hilo gracias a sus propias experiencias personales, las de sus vecinos o las de sus familiares. Siempre hay algo que le recuerda a tal cosa y ¡bum! empieza a resolver misterios que policías altamente cualificados no saben por donde atacar.
 
La verdad es que no tengo dotes..., ninguna dote, salvo, quizá, cierta experiencia de la naturaleza humana. La gente, me parece a mí, tiende siempre a ser confiada en exceso. Me temo que mi tendencia, en cambio, es pensar siempre lo peor. No es una característica muy agradable, pero ¡los acontecimientos la justifican con tanta frecuencia!
 
Y la gran reflexión de Jane Marple en esta novela hila perfectamente con todo lo que os he dicho más arriba: antes de la guerra, todos conocían a todos en sus pequeñas poblaciones, sus habitantes pertenecían a familias que vivían en los alrededores desde hacía varias generaciones y, si alguien nuevo llegaba al pueblo, lo hacía con carta de presentación y sabiendo en todo momento quien era y de donde venía... pero en la Inglaterra de 1950 eso ya no existe, las zonas rurales están llenas de gente que no tiene lazos con el lugar, ni se sabe quienes son salvo lo que ellos quieran contar (que puede ser verdad o mentira), y en definitiva, ya no sabían quienes eran sus vecinos porque era muy fácil falsificar documentación e inventarse un pasado cualquiera. Lo resume diciendo que los eslabones que mantenían unida la vida rural han desaparecido... y, si me preguntáis a mí, esa es la verdadera historia de esta novela, lo que realmente quería contar Agatha en ella, no el asesinato (ya digo siempre que la Christie lleva unos años con su propia agenda).

Lo dejo aquí. Como veis hablo mucho sin decir nada del misterio, que es algo que tengo por norma en este reto. Craddock es quien investiga (todos los testigos cuentan cosas diferentes, algunos incluso han visto cosas que no pudieron ver), miss Marple es la que hace ¡chas! de vez en cuando para ir cogiendo miguitas que ella convierte en hogazas de pan en cuanto a información y hechos, y entre una cosa y otra llegamos a un final que, en lo que respecta al asesinato anunciado desde el principio (que hay unos cuantos más), es consistente y, si piensas en ellas a toro pasado, las pistas sobre lo que podría estar pasando están presentes durante toda la novela. Sí es cierto que al final descubres alguna casualidad que, bueno, en fin, con lo grande que es Europa... pero como es sobre un personaje secundario y no afecta para nada a la resolución del caso, tampoco le he dado mayor importancia. Y por cierto, en esta novela Agatha está más irónica que de costumbre... sus novelas, en mayor o menor medida, siempre adolecen de ese humor tan británico, pero parece que lo saca a pasear con más frecuencia en los libros de Marple que en los de Poirot. 


Agatha Christie (1891-1976) es conocida en todo el mundo como la Dama del Crimen. Es la autora más publicada de todos los tiempos, tan solo superada por la Biblia y Shakespeare. Sus libros han vendido más de un billón de copias en inglés y otro billón largo en otros idiomas. Escribió un total de ochenta novelas de misterio y colecciones de relatos breves, diecinueve obras de teatro y seis novelas escritas con el pseudónimo de Mary Westmacott.

Probó suerte con la pluma mientras trabajaba en un hospital durante la primera guerra mundial, y debutó con El misterioso caso de Styles en 1920, cuyo protagonista es el legendario detective Hércules Poirot, que luego aparecería en treinta y tres libros más. Alcanzó la fama con El asesinato de Roger Ackroyd en 1926, y creó a la ingeniosa miss Marple en Muerte en la vicaría, publicado por primera vez en 1930.