sábado, 15 de diciembre de 2018

RESEÑA (by MH) ::: EL MISTERIOSO SR. BROWN - Agatha Christie





Título original: The secret adversary
Autora: Agatha Christie
Editorial: Molino
Traducción: C. Peraire del Molino
Páginas: 290
Fecha de publicación original: 1922
Fecha esta edición: 1999
Encuadernación: rústica
Precio: Descatalogado
https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/p/esta-pagina-la-abro-yo-mh-modo-personal.html
Autoproponerse como «jóvenes aventureros dispuestos a hacer lo que sea» demuestra ser una jugada inteligente por parte de Tommy y Tuppence. El primer trabajo parece un sueño. Todo lo que Tuppence debe hacer es emprender un viaje con gastos pagados a París y hacerse pasar por una americana llamada Jane Finn. Pero el trabajo se convierte en una amenaza silenciosa y en un riesgo para sus vidas tras la desaparición de la persona que los ha contratado. Ahora, el nuevo trabajo de Tuppence será el de detective, ya que, si en algún lado hay una «Jane Finn» que existe realmente, esta posee un secreto que pone la vida de ambas en peligro...

No es habitual que colguemos reseñas un sábado en Netherfield, pero es que me fue imposible escribirla para ayer viernes (tal y como tenía programado) y estoy empeñada en añadir un nuevo título a mi reto de Agatha Christie antes de que acabe el año, así que la cuelgo ya o me quedo sin días, que diciembre es un mes raro y no se aprovecha en reseñas igual que otros meses. Así que nada, reseña sabatina y cortita (¿me traerá Santa un giratiempos si se lo pido?).

Ya os comenté antes de verano que había comenzado varios retos atemporales, y uno de ellos era releer toda la bibliografía de Agatha Christie por orden de publicación (al menos las novelas). Supuestamente estoy haciendo este reto al alimón de Nitocris, pero no os cuento lo bien que va ella y lo mal que voy yo (solo tenéis que echar un vistazo a su reto). El caso es que hoy vengo con el segundo libro que publicó Agatha, El misterioso Sr. Brown. Si en el primero nos presentaba a Poirot, en este segundo nos presenta a una pareja que también protagonizaría varios libros: Tuppence Cowley y Tommy Beresford que, aunque son más conocidos como matrimonio en posteriores libros, realmente en El misterioso Sr. Brown, el primero que protagonizan, solo son amigos y residentes en Londres.

Tras un prólogo ambientado en 1915 en el que asistimos a un hecho muy concreto durante el hundimiento del RSM Lusitania (hundimiento real, por cierto: el barco fue torpedeado por los alemanes y murieron más de mil personas), pasamos a 1919, año en que transcurre realmente la historia. Han pasado meses desde el final de la Primera Guerra Mundial, y la crisis social y económica sigue sumiendo a los ingleses en la búsqueda de unas libras que llevarse al bolsillo. A la resolutiva y algo alocada Tuppence no se le ocurre otra cosa que proponerle a su amigo Tommy que sean detectives, sin más preparación que la firme voluntad de serlo. Tommy, que se deja llevar por todo lo que Tuppence dice, no se opone demasiado a la propuesta, "fundan" su empresa, Jóvenes aventureros, sociedad limitada, y así, sin comerlo ni beberlo, se ven mezclados en la desaparición de una tal Jane Finn. ¿Quién busca a Jane Finn? Pues una organización con intenciones no demasiado buenas comandada por un misterioso hombre que se esconde tras el seudónimo de señor Brown. ¿Y quién es el señor Brown? Pues la señora Christie nos va a hacer dudar de varios personajes, como está mandao, y, mientras lo averiguamos, Tommy y Tuppence ven cómo su anodina vida se vuelve mucho más... interesante.

Realmente la intención inicial de Tommy y Tuppence es detectivesca, pero este libro tira más hacia el género de espías, al menos en la subtrama que da pie a todo. Las primeras novelas de Agatha Christie hacían mucho uso del contexto histórico, y en esta novela, ese contexto es primordial en la trama. Si la primera estaba ambientada en plena Primera Guerra Mundial y narraba los diferentes modos en que la sociedad inglesa se involucró en aquel periodo, en este libro acaba de terminar la contienda, la estabilidad de Europa en general y la de Gran Bretaña en particular es frágil, y cualquier elemento desestabilizador puede suponer una catástrofe. Eso es precisamente lo que intenta ese grupo de personajes de diferentes nacionalidades comandado por el señor Brown, y en ese embolado es en el que se ven metidos los dos personajes principales, al principio por casualidad, y después a petición del misterioso señor Carter (antiguo conocido de Tommy y perteneciente al Servicio Secreto británico).

La novela pasa por distintas fases, y a partir de que empieza su labor como detectives, Tommy y Tuppence vivirán sus propias subtramas por separado casi todo el tiempo, siendo ocasionales las veces que estén juntos. Por eso esas fases son muy distintas: en las que están por separado lo importante es el desarrollo de sus misiones (que son bastante peligrosas a pesar de la aparente ligereza de la trama), y cuando están juntos prima sobre todo su relación y/o el modo en que interactúan entre ellos. Tuppence es la reina de la función, con su carácter brillante, alocado, irreflexivo e impetuoso, mientras que Tommy es más sereno, tranquilón y reflexivo. Aun así yo creo que Tommy evoluciona mucho a lo largo de la historia y se espabila bastante por la cuenta que le trae (que esta gente no se anda con tonterías), y el Tommy del final es un Tommy evolucionado y más echao p'alante que el del comienzo de la historia.

Sé que el dúo Tommy-Tuppence no despierta demasiadas pasiones entre los seguidores de la Christie (y de hecho creo que son personajes que pasan muy desapercibidos en su bibliografía), pero tengo que reconocer que a mí sí me gustan, me encantan sus diálogos y la dinámica que hay entre ellos (rápida, divertida, irónica), y lo cierto es que hacía siglos que no leía este libro y lo he disfrutado mucho más que la primera vez que lo leí. Agatha Christie diferenciaba muy bien el tono y ritmo de las historias de cada una de sus series de detectives, cada una de ellas tenía unas características muy definidas y específicas, y aunque este par tiene todas las de perder ante Poirot y Jane Marple, creo que merecen más atención y reconocimiento de los que tienen.

Termino. Hay un par de adaptaciones a la televisión. Una de los años 80, y otra algo más reciente (2015) donde cambian muchas cosas (se traen la historia a los años 50, ellos ya están casados y con un hijo adolescente, Carter es tío de Tommy...). Entretenidilla, aunque a mí no me entusiasmó demasiado (el dúo protagonista tuvo mucho que ver). Os dejo el tráiler por si a alguien le interesa:






Agatha Christie (1891-1976) es conocida en todo el mundo como la Dama del Crimen. Es la autora más publicada de todos los tiempos, tan solo superada por la Biblia y Shakespeare. Sus libros han vendido más de un billón de copias en inglés y otro billón largo en otros idiomas. Escribió un total de ochenta novelas de misterio y colecciones de relatos breves, diecinueve obras de teatro y seis novelas escritas con el pseudónimo de Mary Westmacott.

Probó suerte con la pluma mientras trabajaba en un hospital durante la primera guerra mundial, y debutó con El misterioso caso de Styles en 1920, cuyo protagonista es el legendario detective Hércules Poirot, que luego aparecería en treinta y tres libros más. Alcanzó la fama con El asesinato de Roger Ackroyd en 1926, y creó a la ingeniosa miss Marple en Muerte en la vicaría, publicado por primera vez en 1930.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

RESEÑA (by MB) ::: EL ÚLTIMO CASO DE PHILIP TRENT - E.C. Bentley




Título original: The Last Case of Philip Trent 
Autor: E.C. Bentley
Editorial: Siruela
Traducción: Guillermo López Gallego
Páginas: 212
Fecha de publicación original: 1913
Fecha esta edición: enero 2018
Encuadernación: cartoné
Precio: 17,95 euros
Imagen de cubierta: Advertising Archives


De poco le servirá su poder al temido magnate estadounidense Sigsbee Manderson cuando el jardinero de su finca en la campiña inglesa lo encuentre muerto de un disparo... El pintor y detective aficionado Philip Trent, que sigue con entusiasmo el caso a través de los periódicos, descubre con su atenta lectura algunos detalles del crimen que parecen habérsele pasado por alto a las autoridades: ¿por qué no llevaba la víctima su dentadura postiza? ¿Y cómo es que su joven y bella viuda parece tan aliviada por la tragedia? A pesar de lo descabellado de algunos de sus razonamientos y de un inesperado interés romántico, la apasionada entrega de Trent al arte de la deducción conseguirá desvelar lo que nadie esperaba que alguien como él fuese capaz de encontrar: la verdad.

La obra maestra de Bentley, fruto del hartazgo que causaba en él la infalibilidad de Sherlock Holmes, marcó el comienzo de la modernidad en el género con un memorable protagonista cuyo encanto reside, precisamente, en su capacidad para reírse de sus propios errores, mientras avanza con jovialidad por una de las más ingeniosas tramas que el lector pueda recordar.

El mundo que conocemos ¿cómo puede separar con conocimiento de causa lo que importa de lo que parece importante?

Solamente por este comienzo merece la pena leer El último caso de Philip Trent, pues desde el principio sabes (no intuyes) que la novela no te va a dejar indiferente. A ese párrafo hay que añadir además la recomendación del Detection Club como la mejor novela policíaca jamás escrita, recomendación que fue firmada, entre otros, por Agatha Christie, Ronald Knox, Dorothy L. Sayers, Freeman Wills Croft y G.K. Chesterton; a este último le dedica Bentley esta historia, entre otras razones para corresponder que Chesterton le dedicase a él El hombre que fue Jueves.

Por todo lo anterior queda meridianamente claro que debemos leer la novela que E. C. Bentley publicó en 1913, según él porque estaba harto de la infalibilidad de detectives como Sherlock Holmes. La edición que nos trae la Biblioteca de Clásicos Policíacos de Siruela desempolva una de las novelas menos convencionales escritas hasta aquel momento, en la que las reglas seguidas por las novelas de detectives se deconstruyeron para crear una magistral obra donde, además del misterio y su resolución, encontramos todo un estudio psicológico ligado al más puro paroxismo romántico.

A partir de la premisa anterior, en El último caso de Philp Trent descubrimos dos partes muy diferentes. La primera es cuando Philip Trent, nuestro infalible detective, pintor y periodista, entra en acción para resolver el asesinato del magnate de los negocios Sigsbee Manderson; gracias a su agudeza, observación y deducción resuelve el caso en un pis pas y, para nuestra sorpresa, nos quedan todavía más de cien páginas sin leer. Ahí comienza la segunda parte y pensamos ¿Y ahora qué?, pues en ese momento es cuando la típica historia de detectives pasa a ser la mejor novela policíaca jamás escrita.

Esta original trama, además de incluir lo característico conocido hasta entonces (el misterio y su resolución por un detective con grandes dotes de inteligencia y sagacidad intuitiva), nos sumerge de lleno en algo tan peculiar y desconocido hasta aquel momento como era el thriller psicológico; en él se retrata a nuestro detective de una manera profunda, sensible y visceralmente romántica... y hasta aquí puedo leer para no levantar las alfombras y dejar salir con ello los spoilers.

La historia comienza cuando Sigsbee Manderson es encontrado muerto en los jardines de su mansión inglesa en unas circunstancias tan peculiares y desconcertantes que obligan a que, además de la policía, se necesite la ayuda del consumado y afamado  detective Philip Trent. Con su entrada en la narración todos los engranajes empiezan a funcionar de una manera imparable, aunque al lector puede parecerle lenta y parsimoniosa ya que Bentley da todos los detalles de una manera minuciosa y pormenorizada, además de enriquecida con alusiones y detalles literarios. En cualquier caso, todo eso no provoca que el lector pierda en ningún momento el ritmo, ya que según se va avanzando en la lectura se van recogiendo las piezas de puzle que permiten que cada cual se haga sus componendas.

Así, se nos dice que la víctima fue encontrada por la mañana en los jardines de su mansión con un tiro en un ojo, vestido con la ropa del día anterior, sin su dentadura postiza y con unos zapatos descoordinados y reventados. Además de estos datos, vemos como su bella y joven viuda, Mabel, no está lo suficientemente desconsolada por el deceso. Con estos y otros razonamientos, llegamos a la misma conclusión que el señor Trent... y es aquí donde la infalibilidad (o la carencia de ella) entra en acción, dándole una vuelta de tuerca que le confiere un giro copernicano a la trama, en la que la prueba-error y el humilde reconocimiento de todo ello harán que nos salgamos de la típica historia para entrar en la genial obra.

A todo ello hay que sumar el retrato de las diferentes clases sociales, un enriquecido estudio psicológico y de caracteres de los personajes principales entre los que se incluye el del afamado detective. Este retrato, lejos de descolgar al lector del suspense, le reegancha con espíritu y ánimos renovados, refrescando y resucitando una trama que el autor dirige y redirige a su antojo.   

El último caso de Philip Trent es una obra magistral donde el misterio y su resolución se descomponen para dejar entrar otros elementos como los estudios psicológicos y el paroxismo romántico (que debe contextualizarse en la época en que se escribió la novela), que abren la puerta a una novela moderna donde A-B-C no tiene por qué seguir el orden establecido, y donde la historia se transforma y revoluciona de tal modo que ha llegado a nosotros en la mejores condiciones. Para comprobarlo solo hay que asomarse un poco a las magistrales adaptaciones cinematográficas de la novela (la dirigida por Howard Hawks, titulada ¿Quién es el culpable?, y la dirigida por Herbert Wilcox, con la intervención de Orson Wells, llamada El Enigma de Manderson) para comprobar cómo esta historia no ha perdido ni una pizca de frescura y contemporaneidad. 



E. C. Bentley (Londres, 1875-1956) estudió en el St. Paul School y trabajó en el Daily News y el Daily Telegraph
La secuela de El último caso de Philip Trent (1913), Trent’s Own Case, no vería la luz hasta veintitrés años después.

lunes, 10 de diciembre de 2018

RESEÑA (by MH) ::: LA APARIENCIA DE LAS COSAS - Elizabeth Brundage




Título original: All things cease to appear 
Autora: Elizabeth Brundage 
Editorial: Duomo
Traducción: Juanjo Estrella 
Páginas: 512
Fecha de publicación: septiembre 2018 
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,90 euros 
Diseño de cubierta: Elsa Suárez Girard






En un anochecer frío, el profesor de universidad George Clare llama a la puerta de su vecino con una noticia terrible: acaba de regresar del trabajo y ha encontrado en la cama de matrimonio a su mujer, Catherine, muerta. Alguien la ha asesinado mientras Franny, la hija de tres años que tienen en común, jugaba sola en su habitación al otro lado del pasillo. No hace mucho que se han trasladado a aquella casa situada en una pequeña comunidad. Una casa que, según los habitantes del lugar, está encantada y que en el pasado fue el escenario de una siniestra vivencia.

Hay libros que cuando los abres y te enfrentas a ellos tienes la corazonada de que serán buenas lecturas y que, una vez los cierras, no solo han resultado tan buenas como esperabas sino todavía mejores. La apariencia de las cosas es de esos libros, y la forma en que la autora estructura la novela y dosifica lo que cuenta lo es casi todo en la novela para conseguir ese magnífico resultado.

La historia arranca cuando Catherine Clare aparece asesinada en su dormitorio con un hacha clavada en la cabeza. Vivía desde hacía menos de un año en una granja apartada en el pequeño pueblo de Chosen junto a su marido George y su hija Franny. El cuerpo es encontrado por su marido cuando vuelve de trabajar, pero por determinadas circunstancias se convierte rápidamente en el principal sospechoso. Él repite una y otra vez su versión y, al no poder deternerlo, acaba marchándose a vivir junto a sus padres. Hasta este momento la historia está narrada desde su punto de vista, un punto de vista de un hombre cansado que se encuentra de repente viudo y con una niña pequeña a la que criar a solas... un hombre que en ningún momento ofrece ni el menor atisbo de ser culpable del asesinato de su mujer por mucho que el sheriff de Chosen sospeche de él.

Es entonces cuando nos vamos atrás en el tiempo y empezamos a conocer a todos los personajes que forman parte de la historia, a todas las piezas de este magnífico puzle. No solo se nos revela la historia de George y Catherine Clare (cómo se conocieron, cómo evolucionó su relación, su matrimonio, su traslado a la granja de Chosen), sino la de la antigua familia propietaria de la granja, formada por el matrimonio Hale (Calvin y Ella), sus tres hijos adolescentes (Eddy, Wade y Cole)... y su propia tragedia. No es una historia de dos épocas, pasado y presente. Apenas transcurren meses entre la tragedia de los Hale y la llegada de los Clare a la granja, y de hecho ambas familias se entremezclan durante el tiempo que los Clare viven allí. Y en medio de todo, como testigo silente y ubicuo, está la granja, que a lo largo de su historia ha sido testigo de maltratos, humillaciones, tristeza, desesperación, sueños rotos, frustraciones... y muerte. Dicen que la granja está maldita, y aunque la autora podría haber tirado a lo fácil en este aspecto, no lo hace. El elemento sobrenatural, aunque está, no es determinante en la historia. La autora lo incluye como un nexo de unión, como una sensibilidad que no puedo explicaros sin desvelar cosas que no debo, pero no influye realmente en nada de lo que ocurre.

La apariencia de las cosas es un thriller atípico, e incluso confieso que a mí cuesta considerarlo un thriller aunque esté catalogado de esa manera. Es una historia de personajes, en toda su amplitud, extensión y profundidad. La trama no está orientada a tratar de atrapar al asesino de Catherine, y en realidad salvo en las primeras páginas tras el propio asesinato, poco más volvemos a saber sobre la investigación. Esto no va de descubrir al asesino... no al menos por la vía habitual, la policíaca, entre otras cosas porque al asesino lo tienes calado casi desde el principio aunque no puedas confirmarlo hasta que la autora quiere que lo confirmes. Ella quiere otra cosa: irse atrás en el tiempo (no demasiado, solo el suficiente para sus propósitos) y sumergirnos en la vida, psicología, relaciones y acciones de varias personas, conduciéndonos a través de todas ellas, sin prisa pero sin pausa, hasta ese momento en el que se inicia la historia con George Clare y su hija en brazos ante la puerta de sus vecinos diciendo que su esposa ha sido asesinada.

Una vez que comienzas la novela no puedes parar de leerla, y no porque el ritmo sea trepidante, que no lo es, sino porque necesitas saber más y más. Brundage dosifica la información de una manera fantástica, con el suspense apropiado, el desasosiego necesario y un plantel de personajes milimetrado no solo en su aportación a la trama sino en su psicología y motivaciones conductuales. Así, saltando de un punto de vista a otro, alternando de un personaje a otro, vamos colocando poco a poco las piezas del rompecabezas que conforma la imagen exacta de los hechos que, sumados uno a uno, condujeron a esa mañana en la que Catherine fue asesinada. El cambio de punto de vista nos ofrece eso que los americanos llaman the big picture, partiendo de pequeños detalles, esbozos y escenas aislados, para ir abriendo ante el lector poco a poco el objetivo hasta componer un complejo mapa de pensamientos, actitudes, situaciones y relaciones causa-efecto que hacen avanzar la trama. Y este camino, la composición de este puzle, se convierte en una lectura apasionante y desasosegante a partes iguales.

Sinceramente creo que cuanto menos sepáis de lo que ocurre en la historia, mejor, sobre todo si tenéis pensado leerla. Sí, comienza con un asesinato, pero cuantas menos cosas concretas, hechos concretos, mejor. Y es que Elizabeth Brundage, que ambienta la novela a finales de los años 70, toca muchos temas: el matrimonio (ya sea feliz o infeliz), la infidelidad, la autodestrucción, la salud mental en diversas variantes, el maltrato (físico y psicológico) dentro del hogar, la importancia de las apariencias y lo que desconocemos sobre lo que ocurre entre las paredes de cada casa, la renuncia de la mujer cuando se casa y/o es madre y las expectativas que debe cumplir de cara a la sociedad... son muchos temas, muchos que pueden parecer ya muy tocados en literatura y que mal usados podrían resultar excesivos, pero que en esta historia están manejados y entremezclados de un modo inteligente, punzante y magistral, dándoles a cada uno su momento y su espacio: todo a su debido tiempo y todo en su sitio exacto. Por eso no es conveniente saber mucho sobre lo que uno puede encontrarse en las páginas. Hay que ir descubriéndolo poco a poco y acompañando los tempos que marca la trama.

Me ha gustado tanto la novela que hasta le he perdonado a la autora ese final para dos de los protagonistas que en otra novela seguramente me hubiese sobrado... pero es que después de todo lo que llevas leído hasta ese momento, que es mucho, sinceramente creo que sobre todo uno de esos dos personajes se merece ese final. Se lo merece porque se lo gana página a página desde que comienza la historia. Es el rayo de esperanza dentro de una historia que resulta trágica por momentos y sobrecogedora en su mayor parte; el resquicio que la autora utiliza para manifestar que los errores no tienen por qué repetirse, que cada cual es libre de escoger su camino y marcar la diferencia si así lo desea.

La apariencia de las cosas es una lectura muy, muy recomendable. Su estructura, estilo narrativo y composición de personajes sencillamente me han parecido fantásticos, y además Brundage demuestra que en la literatura se pueden seguir contando cosas diferentes usando elementos y territorios ya conocidos y explorados.



Elizabeth Brundage se formó en el taller de escritores de la Universidad de Iowa. Trabajó durante algún tiempo como guionista en el prestigioso American Film Institute (AFI) de Los Ángeles y ha dado clases de escritura en diversas universidades. Es también autora de las obras The Doctor’s Wife, Somebody’s Else Daughter y A Stranger Like You.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Y EL LIBRO COMIENZA ASÍ... #3 ::: NOVIEMBRE 2018

¡Hola a todos!

Hemos entrado en el último mes del año, y como primer viernes de diciembre toca la entrada que recopila las primeras frases de todos los libros reseñados durante el mes anterior, es decir, los libros reseñados en noviembre, que son 11 en total.

Os recordamos que la única condición expresa de esta entrada es que se cuelga la primera frase hasta el primer punto y seguido o aparte, sea cual sea la extensión, y diga lo que diga (dejando a un lado prólogos o introducciones, notas sobre la edición, etc... y comenzando con el propio libro en sí).

Están ordenados según la fecha de publicación de las reseñas, y las imágenes están enlazadas a su correspondiente reseña por si alguien está interesado en acceder directamente para leerlas :)
https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-halloween-4-by-mh-el-rostro-en-el-espejo-mary-elizabeth-braddon.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mb-la-sociedad-literaria-del-pastel-de-piel-de-patata-de-guernsey.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mb-que-haria-jane-austen-laurie-brown.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mh-lady-almina-y-la-verdadera-downton-abbey-lady-fiona-carnarvon.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mh-cuernos-joe-hill.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mb-indiana-o-las-pasiones-de-madame-delmare-george-sand.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mh-amy-foster-joseph-conrad.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mh-las-sangres-audree-wilhelmy.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mb-melodia-silenciosa-mary-balogh.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mh-al-otro-lado-del-cristal-juan-manuel-penate.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2018/11/resena-by-mb-la-mujer-de-un-solo-hombre-asa-harrison.html






miércoles, 5 de diciembre de 2018

RESEÑA (by MB) ::: PERRO LADRANDO A SU AMO - Javier Sachez






Título original: Perro ladrando a su amo
Autor: Javier Sachez García
Editorial: Eolas Ediciones
Páginas: 206
Fecha de publicación: octubre 2018
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 16 euros


 

VII Premio de Novela Corta Fundación MonteLeón 2018
 
Una empresa necrófaga hambrienta de inmuebles ajenos. Una anciana indefensa que recoge lo que la ciudad detesta. Un joven ultra de ojos violentos que aborrece lo que la sociedad representa. ¿Puede al final el odio transmutarse en ternura? ¿Pueden las zarpas alguna vez acariciar?

Novela urbana que aborda temas de actualidad como la marginación, la violencia de género, la soledad de la vejez y el desprecio de los jóvenes hacia las personas mayores, Perro ladrando a su amo es, a juicio del jurado del VII Premio de Novela Corta Fundación MonteLeón, «una construcción poliédrica con una muy acertada presentación de unos personajes muy bien integrados en la trama, y en un hábitat urbano donde todos confluyen».



En Perro ladrando a su amo se nos dibuja un panorama un tanto desolador. La radiografía social realizada por Javier Sachez nos sitúa a pie de calle, en un universo urbano donde la violencia, la marginación social, la xenofobia, la soledad y, sobre todo, el odio y el desprecio por la raza humana nos van descarnando, separándonos de las partes duras para adentrarnos en lo sensible, afinando nuestros sentidos e impidiéndonos mirar hacia otro lado.

Comenzamos con Casilda, una anciana que ha recibido todos los palos que le puede dar la vida: los de su marido, los de la desesperanza, los de sus vecinos, los de su demencia... todos los golpes le han marcado y le han dejado huellas y secuelas tanto físicas como espirituales. Como uno solo muere cuando le llega su hora, la vida y la esperanza no dejan de sondearle para reencontrar un sentido a su vida, un anhelo que solo con la demencia y el olvido se puede encauzar para esperar lo imposible, consiguiendo con ello la vitalidad suficiente para sobrevivir un día más en su devastada vida.

Fermín, el Sapo, es un escayolista en paro reconvertido en vendedor de seguros. También es revendedor de entradas de fútbol en su tiempo libre, actividad que le ha unido a un grupo de personas en el que la violencia está justificada en defensa de unos idearios xenófobos y radicales que llenan las horas y los espacios de que están compuestos sus vidas. Están organizados en una tribu urbana en la que la violencia y los abusos intentan justificar o llenar de alguna manera sus almas vacías y aburridas.

Eduardo, universitario, es afín al grupo de Fermín. No es ajeno a las complejas energías que pululan por su barrio, pues en él se concentran todas las desesperanzas, miedos y desconsuelos que emanan de esos escenarios, generándole una cólera y una ira contenidas que le anulan e imposibilitan para unos razonamientos inteligentes y serenos. 

En Perro ladrando a su amo vemos cómo estos personajes confluyen en una serie de energías y sinergias conjuntas que modelan y validan la convivencia entre los vecinos, siendo nosotros partícipes de su descomposición, caída y resurgimiento, pues de alguna manera todos ellos necesitan congregar algún tipo de esperanza para creer que pueden salir de su aislamiento social y moral.

Una vez sumergido en el caleidoscopio creado por José Sachez, el lector intuye que concebir esperanzas en la resurrección o reconstrucción de nuestros personajes va a suponer una empresa inútil e infecunda, pues el ambiente está impregnado de una atmósfera enranciada donde todos los vecinos se excluyen y se aíslan, y los buenos días son sustituidos por la violencia y la ira resentida. En este ambiente pocos cuentos de hadas podemos componer pues, miremos donde miremos, la negatividad y la insolidaridad cubren como una sombra la vida de todos ellos.

El autor ha metido en esta novela corta tantos temas y desconsuelos que los personajes se diluyen, perdiendo con ello parte de su definición. El hecho de que tantos dramas y pesares (maltrato, pobreza, vejez, demencia, desahucio...) se concentren en unos hombros tan frágiles como los de Casilda nos lleva de la empatía a la desesperanza y del desconsuelo a la impasibilidad, pues a lo largo de la lectura el lector debe anestesiarse de alguna manera para encajar todos los golpes que vienen y vendrán. 

Con los demás personajes sucede más o menos lo mismo. La deshumanización y la violencia son el código por el que se comunican, todos dan y reciben en mayor o menor medida, y es muy difícil enrolarse con unos u otros porque todos participan de lo mismo. Aquí el lector también debe alejarse para mirarlo todo con perspectiva y distancia, dejándoles hacer sin importarle sus cómos ni sus porqués.

Javier Sachez quiere decir demasiadas cosas en poco espacio, y se solapan unos temas con otros reduciendo los tiempos para poder asimilar los diferentes dramas. Con todo esto no quiero decir que la novela te deje indiferente, todo lo contrario, pues en ella se concentra toda la actualidad que envuelve nuestros días, pero una servidora tiene el alma sensible y necesita más un goteo que un canalón para que le calen y recalen todos los sentimientos.

Javier Sachez García (Campillo de Llerena, Badajoz, 1970). Ha cursado las carreras de Derecho y Trabajo Social y tiene el título de Especialista en Gestión Cultural por la Universidad de Extremadura. Ha desarrollado su tarea profesional en las áreas de cultura, educación y formación. 

Comenzó a escribir en el año 2003 y ha ganado varios premios literarios de ámbito nacional en las modalidades de novela, relato y poesía. Ha colaborado en diversas publicaciones artísticas y literarias  y, hasta el momento, ha publicado siete novelas y dos poemarios. 

En el año 2010 obtuvo una beca a la creación literaria por parte de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura.

Actualmente reside en la ciudad de Mérida (Badajoz).


 http://manualdeperdidas.blogspot.com.es/p/el-autor.html

lunes, 3 de diciembre de 2018

RESEÑA (by MH) ::: LOS MILLONES DE BREWSTER - George Barr McCutcheon





Título original: Brewster's millions  
Autor: George Barr McCutcheon
Editorial: Alba
Traducción: Pablo Sauras
Páginas: 304
Fecha publicación original: 1902
Fecha esta edición: septiembre 2014
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros 
Ilustración de cubierta: Detalle de Londres-Vichy Pullman Travel (Póster publicitario de Nord Wagons Lits P.L.M.)





 
En plena fiesta de su 25º cumpleaños Monty Brewster recibe la noticia de que su abuelo ha fallecido y le ha dejado un millón de dólares. Apenas se ha recuperado de la sorpresa cuando, poco después, muere un tío suyo del que apenas ha oído hablar y se entera de que en su testamento lo ha nombrado heredero de casi siete millones de dólares. Pero con una condición: en el plazo de un año, sin hacer donaciones benéficas, ni apuestas ni especulaciones, y sin decírselo a nadie, tiene que haberse gastado hasta el último centavo de la primera herencia recibida de su abuelo. Brewster tendrá, pues, que aprender a ser millonario tan rápido como a precipitarse en la ruina… pero descubre que, a veces, el dinero no es tan fácil de quemar. Beneficios inesperados y golpes de «mala suerte» incrementan, en vez de disminuir, su fortuna, y su repentina fama de excéntrico y derrochador pone en peligro su relación con la chica de la que está enamorado.

George Barr McCutcheon escribió Los millones de Brewster (1902) por una apuesta, y por supuesto la ganó. Llevada a Broadway y al cine (en nueve ocasiones, la última en 1997), esta brillante, accidentada e ingeniosa novela –inédita en español- sigue siendo hoy de una comicidad vertiginosa.

Lo confieso, tengo un problema. Hay determinadas colecciones de determinadas editoriales (o directamente el catálogo editorial completo de determinadas editoriales), que son tan bonitas por fuera en cuanto al continente (con sus lomos de distintos colores luciendo tan cuquis en la estantería), y suelen ser tan buenas e interesantes en contenido (que sé que es lo que realmente importa, obviamente, pero si tiene las dos cosas mejor, ¿no?), que las compro al por mayor. Los compro, sin más, porque los quiero todos. Y ya cuando pueda, si los vientos son propicios, los iré leyendo. Uno de los mejores ejemplos de lo que os cuento es el de la colección Rara Avis, de la editorial Alba. Es que los miro ahí todos juntos (los que tengo, que aún me faltan unos cuantos...) y se me alegra el alma. Lo de ir leyéndolos, lo dicho, cuando se puede. Y uno de los que esperaban pacientemente a que lo sacase de la estantería era Los millones de Brewster

La premisa es la siguiente. El mismo día que Brewster cumple 25 años fallece su abuelo y hereda nada menos que un millón de dólares, que ya es como para dar palmas con las orejas y darse por contento. Pero no, el destino le tiene preparada otra sorpresa: pocos días después recibe la noticia de que también ha fallecido su tío, y este buen señor, si estuviese vivo, se hubiese despiporrado de ese millón de dólares, porque la herencia que le deja a Brewster asciende nada menos que a más de seis millones y medio de dólares. Y aquí pensaréis: "¡Recórcholis y repámpanos, Brewster ha heredado en apenas unos días siete millones y medio de dólares! ¡Si yo tuviese ese dinero montaba una librería!" (xD). Pero ay, el difunto tío era un poquitín... retorcido, y además odiaba a muerte al también difunto abuelo de Brewster. Así que las cosas pintan mal, porque esos seis millones y medio de dólares llevan adjuntas dos condiciones.

Por un lado, Brewster debe renunciar a cualquier centavo que pudiese tener de su abuelo, y eso quiere decir que de entrada, para hacerse con estos 6,7 millones de su tío, debe renunciar al otro millón que acaba de heredar. Que sí, a priori parece que la decisión está clara: 6,7 por un lado, 1 por otro... Con 6,7 millones a mí me seguiría dando para la librería xD. Pero es que aquí llega la segunda condición, que es la más peliaguda: no puede renunciar sin más a ese millón, debe deshacerse de él hasta el último centavo a lo largo de un año y, al llegar el día de su 26 cumpleaños, no debe poseer más que la ropa que lleve puesta, literalmente. 

Que puede parecer muy fácil gastar money a lo tonto, pero, ¿cómo te gastas un millón de dólares en un año (del año 1902, ojo al dato), si no puedes donarlo, regalarlo, prestarlo, tirarlo...? Porque esas son las condiciones, y son muy difíciles de cumplir: debe gastarlo, derrocharlo, despilfarrarlo, pero no por la vía fácil ni por los métodos que se nos ocurrirían a todos. Y encima no se lo puede contar a nadie. Al pobre Brewster le quedan unos meses por delante muy duros, porque si no lo consigue, si no es un indigente cuando haya pasado el año, si tiene aunque solo sea un centavo en el bolsillo, no solo habrá perdido el millón de su abuelo para nada, sino que no habrá conseguido superar la prueba y obtener los 6,7 millones de su tío, y el albacea del testamento no le pondrá las cosas fáciles.

Si con toda esta parrafada no os han entrado ganas de leer el libro, ya no os voy a convencer con lo que os diga a partir de ahora, porque solo el planteamiento de la historia para mí es sencillamente una genialidad. Y lo más curioso es que el autor escribió este libro por culpa de una apuesta que se explica en el libro y que os traslado aquí rápidamente. Él ya era un escritor famoso por aquel entonces, y se apostó 100 dólares con su editor a que no era el nombre de un autor lo que hacía que se vendiese un libro, sino la propia calidad del libro. Escribió Los millones de Brewster y lo publicó con seudónimo. La novela fue todo un éxito (se ha adaptado hasta siete veces al cine) y ganó la apuesta, pero la base misma de la apuesta yo creo que da pie a mucho debate, ¿no? ¿De verdad un buen libro, solo por ser un buen libro, va a triunfar aunque el autor sea un completo desconocido, tal y como afirmaba McCutcheon? A él le salió bien la jugada, pero para empezar ya tenía un editor que le publicase aunque fuese con seudónimo antes incluso de escribir la novela... Jugaba con una ventaja que no tienen muchísimos autores desconocidos de buenos libros que se quedan en un cajón o apenas reciben atención porque sus autores son, precisamente, desconocidos... pero me estoy yendo del tema. ¡Sigo con la reseña!

Los millones de Brewster es una novela inteligente e ingeniosa que equilibra los vaivenes de dólares con las repercusiones de esos vaivenes, y de este modo asistimos no solo a una loca carrera contrarreloj cuya meta es la pobreza absoluta, sino a las consecuencias de esa carrera de fondo en el protagonista, que son duras y él las afronta con arrojo, determinación y una confianza absoluta en sí mismo, a pesar de que las cosas no siempre se le presentan fáciles. Y es que en esta historia los reveses e infortunios no son esos golpes de mala suerte que hacen que Brewster gane dinero cuando debería perderlo trastocándole todas las cuentas y previsiones, sino, y aquí viene lo interesante del libro, la reacción de la gente que le rodea ante este derroche frenético y lunático de dinero. 

Y es que cuando es rico la popularidad está por los aires, pero en cuanto empieza a gastar dinero la gente se ríe a sus espaldas, lo consideran un estúpido y un descerebrado, los periódicos se mofan de él, algunos amigos sufren y se preocupan porque creen que ha perdido la cabeza, otros amigos demuestran que no lo eran tanto... y él, a pesar de su orgullo pisoteado y de no poder consolarse con nadie, sigue. Persiste. Sabe que es el hazmerreír de Nueva York pero se demuestra a sí mismo que tiene una voluntad férrea, que tiene un objetivo y debe cumplirlo y que, pase lo que pase, está siendo honesto y al final recibirá su recompensa... o no. ¿Conseguirá Brewster perder hasta el último centavo para cuando llegue el día de su 26 cumpleaños y ganar a cambio casi siete millones de dólares? ¿Le quedará alguien que realmente le quiera y le aprecie por él mismo al final del camino? ¿Puede fiarse de ese excéntrico albacea? A saber...

He disfrutado muchísimo de esta novela y de su protagonista, de esos telegramas cruzados entre Brewster y el sarcástico albacea de su tío (¡maravillosos, geniales!), de lo difícil que se lo puso a sí mismo el propio autor al imponerse tantas restricciones a la hora de sacar adelante una trama como esta y cómo se perciben a lo largo de la novela pinceladas que a mí me han transmitido disfrute en su escritura, como si se hubiese dejado llevar en algunas escenas... Os diría que es una novela muy british a pesar de su autoría norteamericana, pero el aroma de la frívola sociedad neoyorquina de principios del siglo XX y la crítica hacia ella están demasiado presentes en la historia como para insistir mucho en eso.

El trasfondo de la historia es tan atemporal que no me extraña el éxito continuado de la obra a lo largo de todo el siglo XX, y aun así creo sinceramente que ya no se escriben libros como este, forman parte de una época. No puedo hacer otra cosa que recomendar su lectura y que os dejéis llevar por este derroche de dinero y de ingenio; cerraréis el libro con una sonrisa en la boca mientras el autor os mete crítica social en vena sin daros cuenta. Un enredo excelente, brillante e inteligente. Nada menos.

 

George Barr McCutcheon nació en Lafayette (Indiana) en 1866. Estudió en la Universidad de Purdue. En 1901 publicó Graustark: The Story of a Love Behind a Throne, una novela de aventuras ambientada en un imaginario reino europeo que fue un gran éxito y que dio pie a una larga saga. Entonces se apostó con su editor de Grosset & Dunlap a que podía repetir el éxito con una novela publicada con pseudónimo, desafiando así la idea de que el nombre del autor era lo más importante para la popularidad de una obra. Escribió Los millones de Brewster (1902), la publicó con el nombre de Richard Greaves, y en tres meses el libro había vendido 150.000 ejemplares. Ganó, por supuesto, la apuesta. En 1906 se hizo una adaptación teatral que triunfó en Broadway, y en 1914 su primera adaptación cinematográfica, de la mano de Cecil B. DeMille (una película hoy perdida). La novela se ha llevado al cine hasta nueve veces, tres de ellas en la India, la última en 1997.

McCutcheon escribió más novelas y obras de teatro, pero su éxito siguió estando condicionado, muy a su pesar, a la saga de Graustark. El último libro que escribió, The Inn of the Hawk and the Raven (1927), fue precisamente la sexta entrega de ese ciclo. Murió en Manhattan en 1928.