lunes, 10 de julio de 2017

MES JANE AUSTEN (by MH) ::: RESEÑA ::: JUICIO Y SENTIMIENTO



Título original: Sense and sensibility
Autora: Jane Austen
Editorial: Alba (colección Clásica)
Traducción: Luis Magrinyá
Páginas: 472
Fecha publicación original: 1811
Fecha esta edición (2ª): septiembre 2009
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 23 euros 
Ilustración de cubierta: Retrato de Elle y Mary MacIlvaine (1834, Thomas Sully)


«Ninguna de las dos tiene nada que decir; tú, porque no te comunicas, y yo, porque no escondo nada», le dice Marianne Dashwood a su hermana mayor Elinor en uno de los pasajes más célebres de Juicio y sentimiento (1811), la primera novela que consiguió publicar Jane Austen.

Lo no dicho, el secreto deliberado o impuesto, la verdad oculta y la mentira, el pacto de silencio dictado por la lealtad o la piedad, son en efecto los temas principales de esta novela que traza un cuadro tan hilarante como patético de las desventuras de dos hermanas casaderas, hijas de la gentry pero apartadas –en su condición de mujeres- de la fortuna familiar. Sus tropiezos en el camino del matrimonio, a veces empujadas por la mezquindad de sus propios parientes, las alegres presiones de sus vecinos o los mismos «principios» de su carácter y moral, las llevan a conocer todos los extremos que el «terror a la pobreza» o los estragos de una vida inútil pueden ocasionar en el destino de los hombres. Marianne, locuaz y ultrarromántica, y Elinor, prudente y reservada, componen una descompensada balanza de caracteres que finalmente se habrá de equilibrar.

Ingeniosísima en su trama, cáustica en su pintura de ambientes y personajes, grave en su espíritu moral, ésta es la primera de las obras maestras de Jane Austen.

Ainssss, creo que me va a quedar largo, pero qué ilusión me hace hablaros de Sentido y sensibilidad :)

O Juicio y sentimiento. O Sensatez y sentimiento... No quiero empezar guerrera. Sé que cuando Alba decidió cambiar el título dijo que Sentido y sensibilidad era/es un disparate de traducción, que a la sensibilidad del corazón se le denomina sentimiento... Yo todo eso lo entiendo. Pero estoy segura de que a día de hoy habrá gente que lea Juicio y sentimiento y piense que se ha descubierto un nuevo libro de Jane Austen o algo así. Es casi preferible decir el título en inglés y ya está (y eso voy a hacer yo a partir de ahora). A mí, y tengo este título en la estantería desde hace ocho años, sigue sin salirme llamarlo Juicio y sentimiento, y eso que soy de lo menos purista que pulula por ahí en cuanto a esta autora y su obra. Tendrán toda la razón, pero...

Debates aparte sobre el continente, procedo con lo que importa, el contenido. ¡Vamos que nos vamos! :)

Cuando hace unos meses reseñé la novela Persuasión, creo que no dejé lugar a dudas de que era mi favorita de la autora que homenajeamos este mes de julio. Podría haber intentado moderarme un poco, pero no tenía por qué: la adoro. Así que mejor o peor, quedó como quedó: objetividad (seguramente) bajo mínimos, sinceridad y pasión a raudales.

Hoy el reto no es menos peliagudo, porque reseño mi segunda novela favorita de Jane Austen, pero como ya eché el resto en cuanto a Jane como mujer además de escritora, hoy intentaré no excederme mucho. También aviso, aunque imagino que se sobreentiende, que es solo mi opinión personal, como siempre. Adoro todas sus obras, todas tienen cosas que me maravillan... pero no puedo evitar ordenarlas en mi cabeza según la historia, sus personajes y lo que me transmiten. Y tengo muy claro que no sigo el orden establecido y habitual, pero es mi orden y a estas alturas no va a cambiar, qué se le va a hacer :)

La narración comienza con la muerte del señor Henry Dashwood, de Norland Park, que deja tras él a su esposa, tres hijas adolescentes y un hijo más mayor, fruto de su primer matrimonio, que es quien lo hereda casi todo, casa familiar incluida. Este hijo, John Dashwood, tiene muy buenos propósitos y a una bruja como esposa, que le convence de que no le dé a sus hermanastras ni un penique más de lo que se estipula en el testamento. Así pues, las hermanas Dashwood (Elinor, Marianne y Margaret), junto con su madre, se ven obligadas a abandonar Norland Park sin apenas renta con la que subsistir, y se mudan a la lejana Devonshire, a un cottage que un primo lejano, sir John Middleton, amablemente pone a su disposición.

Aquí comienza el cambio de vida para esta familia, aunque para cada una de las dos hermanas mayores lo hace de manera distinta. Elinor llega a Devonshire con el corazón ocupado: el hermano de la bruja anteriormente citada, Edward Ferrars, se parece poco a su hermana, y con su carácter honesto, sencillo, tímido y nada pretencioso, se gana el afecto de Elinor durante los meses en que se tratan antes de abandonar Norland Park. Solo hay un problema: Elinor ahora es pobre, y de Edward Ferrars, primogénito de una familia de la alta sociedad, se espera que haga un buen matrimonio, y aparentemente a causa de esto la cosa no acaba de concretarse. 

Por su parte, Marianne, quien cree que el amor solo llega una vez en la vida, que espera a un caballero andante que le robe el corazón, que cree que cuando estás enamorada hay que expresarlo a los cuatro vientos y que se entere todo el mundo, encuentra a su amado ideal en Willoughby, un apuesto y elegante joven que pasa temporadas en Devonshire en casa de su tía, y que no solo la rescata cual hidalgo bajo la lluvia, sino que lee poesía, ama la música, y es igual de imprudente que ella a la hora de expresar sus sentimientos. El pobre coronel Brandon, que se enamora de la joven casi a primera vista en casa de sir John (¡y que ya tiene la ¡ancianísima! edad de 37 años!), poco puede hacer a ojos de la enamorada Marianne.

Con todo esto la trama está servida. El personaje que sostiene esta novela es Elinor Dashwood... la novela, la historia y a su propia familia. Es prudente, práctica, tiene sentido común, nunca da nada por hecho y no emite juicios previos. Toda su familia le recrimina su forma de ser, su compostura y prudencia ante los eventos de la vida, pero la vida siempre acaba dándole la razón. Siente, sufre, padece, se mortifica como todo el mundo, pero no ve la necesidad de cargar con sus sufrimientos a quienes le rodean. Su dolor es suyo, de nadie más. Siempre es la confidente de sus conocidos, quienes la sobrecargan con sus secretos y pesares, y siempre antepone la confianza que en ella depositan a su propio bienestar y beneficio. Tanto en sus propias penas como en las ajenas, es el sostén de los demás. Marianne es todo lo contrario. La reina del drama: si ella sufre, todos los demás deben saberlo y sufrir con y por ella; solo ella siente, solo ella padece, si no muestras tus sentimientos como ella es porque no los tienes, porque no lo estás pasando mal... su ligereza y afectación son el modo adecuado de comportarse; quien se modera es porque realmente no siente nada, y no tiene mérito alguno. Demuestra prejuicios, hace escarnio de los demás, menosprecia... presume de personalidad pero en muchos momentos parece que solo sigue la senda de su amado Willoughby.

Es difícil no empatizar más con una hermana que con la otra, y a mí, sintiéndolo mucho, creo que se me está viendo el plumero. Son uña y carne, se adoran, solo quieren lo mejor la una para la otra, y Jane Austen escribió una verdadera relación entre hermanas que, por experiencia propia, conocía muy bien. Eso que siempre decimos de "yo me meto con él/ella porque es mi hermano/a pero ya te guardarás tú bien de decir algo malo sobre él/ella" se puede aplicar perfectamente a esta historia... pero aun así, a pesar de adorarla y respetarla, Marianne es muy injusta con Elinor a lo largo de todo el libro: se cree superior a ella en sentimientos, en capacidad de amar, y se lo reprocha constantemente a lo largo de las páginas. Realmente como personaje la evolución de Marianne es mayor que la de Elinor; llega un punto en el que compara su comportamiento con el de su hermana y se avergüenza por no querer ni poder ser capaz de afrontar sus desdichas como ella, pero el final de su trama en particular para mí da mucho sobre lo que hablar. Mucho. Pero es un final del que no se puede hablar sin desvelarlo, así que me quedo con las ganas.

Esta, por tanto, es sobre todo la historia de dos hermanas, Elinor y Marianne, pero no hay que quedarse solo en eso, al igual que no hay quedarse solamente en las dos historias de amor/desamor que protagonizan. Nunca, en ninguna de las obras de Jane, hay que quedarse en la vertiente romántica, porque nos estaríamos perdiendo una fantástica recreación de la época y su sociedad, tanto en sus virtudes como en sus defectos. Observamos el poder del dinero y la mezquindad y avaricia que surgían de él; el arribismo de las clases medias sociales dispuestas a todo con tal de medrar; las imposiciones, limitaciones y obligaciones que suponía pertenecer a una determinada clase social, ya fuese alta o baja (las altas por su obligación a hacer buenos matrimonios y las medias-bajas por su imposibilidad de hacerlos); los sacrificios de una moral que en aquellos tiempos regía la vida de muchas mujeres; las consecuencias de ser fiel a uno mismo, ya fuesen propias o sobre los demás.

También, en cierto modo, Jane critica el Romanticismo como movimiento cultural que comenzaba a emerger cuando fue escrita por primera vez la novela a finales del siglo XVIII. Marianne sería la representación de este movimiento en la historia, la lucha por los ideales, la idealización del amor, la búsqueda de la libertad y hacer uso de ella y del libre albedrío alejándose de las restrictivas convenciones sociales... Jane fue mucho más incisiva con una de las vertientes de este movimiento, la literatura gótica, en La abadía de Northanger. Aquí lo hace de un modo más mesurado pero incontestable en cualquier caso, y más viendo cómo se desarrollan los acontecimientos a lo largo de la historia.

Pero que nadie se me asuste, que Jane se puso seria cuando tocaba, pero sacó la fina ironía a pasear cuando quiso contrarrestar las tribulaciones de esta familia. ¡Y cómo me sigue haciendo sonreír este libro! La manipulación que la señora de John Dashwood hace del petimetre de su marido es s-o-b-e-r-b-i-a; todo empieza con un "tienes razón" y termina llevándoselo a su terreno y engatusándolo para que haga lo que ella quiere. El señor Palmer, siempre desganado, apático, nada sociable... es que es genial, no tengo otra palabra para describirlo; es buena gente, pero no quiere que se le note. Un gran personaje humorístico muy a su pesar, y me estoy riendo yo sola mientras hablo sobre él. O Lucy Steele... ay, la mala pécora de Lucy Steele, siempre sibilina, siempre diciendo "lo que no quiere decir" y sus miradillas de reojo a ver si ha dado donde más duele. El incisivo humor de la autora, y el fiel reflejo que hace de las absurdeces de la cortesía, los buenos modos y la conducta a seguir en sociedad, campan a sus anchas a lo largo de toda la historia, e incluso Elinor tiene un humor muy fino que de vez en cuando se le escapa sacándote una sonrisa.

Jane usa contrapuntos constantemente en la historia. El buen juicio de Elinor y la emocionalidad de Marianne; el carácter tímido e introvertido de Edward con la extroversión y encanto de Willoughby; la idiotez e imprudencia de la señorita Steele y la astucia y artería de su hermana Lucy; el matrimonio Palmer es un contrapunto cómico en sí mismo; Edward y su hermano Robert; Willoughby y el coronel Brandon... A través de sus personajes Jane siempre nos muestra todas las facetas humanas, sus blancos, sus negros y también sus grises, con los que busca la redención dentro de la obra y de cara al lector de algunos personajes. Y todo, todo lo que ocurre en la historia tiene su por qué, está relacionado con el contexto general del libro, no sobra nada, no falta nada. Una precisión en la estructura que resulta increíble en una obra novel como era esta.

Así pues, el drama y la comedia se dan la mano continuamente en una historia de la que Jane Austen concluyó el primer borrador, una novela epistolar, con solo 19 años, reescribiéndola ya en su estructura definitiva un par de años después (aunque la novela tal y como nos ha llegado fue revisada otros 12 años más tarde). El cómo fue capaz de transformarla en la obra que ha llegado hasta nuestros días es algo que siempre me ha maravillado, porque nada en el resultado final hace pensar en la primera estructura de la narración. Se dice que en sus inicios (muy vagamente, eso sí) las dos hermanas representaban a las hermanas Austen: Elinor a  Cassandra y Marianne a Jane misma, y si esto fuese así, con el devenir de la historia Jane dejó bien claro que carácter era preferible para ella. También se notan cambios con respecto a la personalidad de la autora y las edades con las que escribió sus diferentes obras: en esta novela, escrita en la adolescencia tardía de Jane aunque luego fuese revisada años más tarde, Marianne considera a las mujeres de 27 años acabadas sin posibilidad de encontrar ya el amor... muchos años más tarde, Jane Austen le dio a Anne Elliot, protagonista de Persuasión, precisamente 27 años de edad y una segunda oportunidad en la vida y en el amor. ¿Casualidad? Yo no lo creo, Jane hilaba muy fino y revisaba todo lo que escribía hasta la saciedad; yo lo que veo es un guiño, o una compensación, en su última novela finalizada con respecto a la primera que escribió... y si estoy montando una película, pues allá yo con mi felicidad :)

Mi conexión con este libro, por circunstancias que no vienen al caso, es muy superior a la que tengo con obras mucho más queridas a nivel popular como Orgullo y prejuicio. Sé que es difícil competir con Darcy o Lizzy, pero si me preguntáseis a mí por donde seguir después de leer O&P, os diría que lo hiciérais con Sense and Sensibility. Es además mucho menos densa que otras obras suyas como Mansfield Park o Emma, que pueden costar algo más si no se está acostumbrado a la prosa de la autora. Os hará sonreír, os dará en qué pensar, tendréis todo lo mejor de la prosa de Jane Austen y de las singularidades que le han hecho célebre, y os sentiréis identificados en muchas cosas (casi seguro, y a pesar de la distancia que dan más de 200 años de diferencia y una sociedad completamente distinta), con uno o varios personajes, o con pinceladas de todos al mismo tiempo.

Me releo ahora y me doy cuenta de que casi todo el rato digo Jane, así a secas... Jane. Como si fuese amiga mía o algo. O es que quizás lo es y lo ha sido siempre. Para mí, en pocas palabras, la primera novela publicada de Jane Austen ya fue una obra maestra. Poco más puedo decir. Que ya he dicho mucho, pensaréis vosotros... pues no sabéis lo mucho que se me ha quedado en el tintero, pero no quiero abusar de vuestra paciencia :)




Jane Austen (Steventon, 1775-Winchester, 1817). Novelista británica. Séptima hija de una familia de ocho hermanos, su padre se encargó personalmente de su educación. En 1801, los Austen se trasladaron a Bath y luego a Chawton, un pueblo de Hampshire, donde la escritora redactó la mayoría de sus novelas. Apacible, sereno y equilibrado es su modo de escribir, y describe con sutil ironía el ambiente de la clase alta rural del sur de Inglaterra. El interés de sus obras reside en los diferentes matices psicológicos de sus personajes, y en la descripción, con una buena dosis de crítica, del ambiente social en que sitúa a sus protagonistas, que no es otro que el suyo propio, el de la burguesía acomodada.

24 comentarios:

  1. Excelente reseña,dan ganas de volverlo a leer.
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Gracias por esta maravillosa reseña, Jane Austen no escribía, hacía magia con las palabras y es un placer volver siempre a ella. Un abrazo enorme y enhorabuena por tan buenísimo trabajo, Inquilinas.

    ResponderEliminar
  3. Como se nota que realmente te apasiona!
    Yo conozco la historia pero más por el cine que otra cosa y me encanta.
    Lo del título.. . Ay, no me hago, para mi siempre será Sentido y sensibilidad
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Este no lo tengo, pero me gustaría. Lo apunto. Gracias. Por cierto, mi siguiente reseña será el sábado

    ResponderEliminar
  5. Parece que te gusta.....La verdad es que solo con ver la reseña, cuanto menos surge la curiosidad.

    ResponderEliminar
  6. Al leerte me han entrado ganas de volver a leer la novela; novela que por cierto me gustó bastante.
    Besos

    ResponderEliminar
  7. Me gusto mucho la novela. Pero creo que a estas altura es mejor mantener el nombre con que todos las conocemos.

    ResponderEliminar
  8. Gran reseña, como se nota la pasión hacia 'Jane'.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  9. Miss Hurst,
    Vais a conseguir que deje de lado mis lecturas programadas y me una s vosotras, estoy totalmente Austenizada, 😸😸😸
    Si no fuera porque en esta casa no tengo ninguno de mis libros de Jane, lo hacía, que ganas de releerlos.

    Qué reseña tan maravillosa!! Y que mal me caen los Dashwood, sobre todo ella, es horrorosa!!!!

    Besitos 💋💋💋

    ResponderEliminar
  10. Madre mía no se nota ni nada que te encanta esta autora y esta novela. Yo he tenido que mirar en la Wiki, jeje, porque recordaba la pelicula de Emma Thompson y Kate Winsley y no sabía si era de esta novela o de Orgullo y perjuicio (máldito cambio de nombres, jeje...). No he leído esta novela, pero me estáis picando con vuestras reseñas... además acabo de ver en Amazon un lote con las siete novelas de Austen a 0.99 y ya estoy pensando en hacerme con él, aunque sea para leer por lo menos esta. Ya que como os conté La abadía de Northanger no me llegó a gustar (aunque puede que fuera porque era más joven... cualquiera sabe. ;))
    Un besazo

    ResponderEliminar
  11. ¡Cómo se nota que Jane Austen te encanta! ¡Hacía demasiado tiempo que no leía una reseña con tanta pasión, esmero y que transmite unas ganas tremendas de dejar todo lo que estés haciendo y te pongas a leerlo!

    Coincido contigo en que Marianne desespera, sí, te dan ganas de abofetearla y decirle que espabile, que deje de tener tantos pajaritos en la cabeza y deje que el sentido común irrumpa en su vida. Es por eso que su evolución es más grande en la novela, como tú bien dices y afortunadamente tras el revés que se lleva, la vida se compadece de ella dándole la felicidad en bandeja y su madurez se asoma al mismo tiempo, para que vea lo que no quiso a priori y lo valore.

    Por no repetir continuamente que coincido contigo en esto y aquello, finalizaré agradeciendote esa anécdota o curiosidad, entre otras, de que se vincule los 27 años con la imposibilidad de encontrar el amor (por Marianne) en esta novela y a su vez en Persuasión tenga esa edad Anne Elliot y se le de una segunda oportunidad en el amor. No tenía idea de ello.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Este es el libro que he elegido para participar, espero llegar a tiempo.Os he leído por encima porque me gusta llegar a un libro bastante a ciegas así que volveré cuando lo haya leído para comentar impresiones. Bsos

    ResponderEliminar
  13. Qué curioso, no sabía lo de la primera versión epistolar. Y me alegro de que lo cambiara porque no me va mucho.
    Es la primera novela que leí de ella, no por nada sino porque fue después de ver la peli. Luego cayeron todas las demás.
    Coincido contigo en que es mi segunda favorita. Por la complejidad de la trama y los personajes. También prefiero a Elinor, a Marianne la identifico más con la Lizzy en cuanto a lo caprichosas que son en realidad.
    También los personajes masculinos de esta me gustan más.
    Me paerece una buena opción para entrenarse con la autora.
    Besos

    ResponderEliminar
  14. No sé si no acabaré de encontrar la lectura con la que aventurarme en un par de semanas, cuando AL FIN tenga tiempo para elegir qué libro de Austen caerá :) La historia de las hermanas promete y ya tengo asumido que su recreación de la época no deja títere con cabeza y aprovecha a remarcar diferentes aspectos de la sociedad, así que seguro que será una lectura de lo más entretenida.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  15. He empezado a leer la reseña, pero al final he optado por pasar por aquí de puntillas. Como ya os comenté, participo en vuestro homenaje con «Sentido y sensibilidad» —o «Sense and sensibility»—, así que quiero llegar a la novela sin conocer muchos detalles. Eso sí, en cuanto la acabe volveré a esta entrada.

    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  16. Después de esta magnífica reseña poco se puede decir. Yo leí la novela hace mucho tiempo y recuerdo que la puse en tercera de mis favoritas junto con Emma, pero confieso que cuando la leí era demasiado joven y solo me quedaba con lo romántico y en eso no había a quien ganara Orgullo y prejuicio, estoy seguro que si la leyera ahora tendría una opinión muy, muy diferente. Es más, voy a tratar de hacerle un hueco este verano, porque tu reseña me ha picado. Un saludo!

    ResponderEliminar
  17. Estoy de acuerdo en casi todo lo que pones pero tengo que reconocer que cuando releí hace poco esta novela no me gustó tanto como la recordaba. Creo que su estructura epistolar inicial la haría mucho más interesante, ya que el estudio de la condición humana que nos plantea en esta historia sería increíble a través de las cartas que se enviaran los protagonistas.
    Para mí la favorita creo que sigue siendo Orgullo y Prejuicio y, por supuesto, Persuasión, pero hace poco releí La abadía de Northanger y me encantó, avanzando puesto para colocarse en tercera posición y desbancar a Sentido y Sensibilidad del tercer puesto.
    Seguiré leyendo vuestras reseñas en este mes tan especial
    Abrazos

    ResponderEliminar
  18. Vaya reseñón te has marcado! Aunque me he pegado algún salto en la parte de la historia porque este ha sido el título que he elegido para vuestro mes temático, y quiero ir en blanco ;) Se nota que es uno de tus libros favoritos, así que estoy deseando comenzarlo y compartir opiniones.

    Besitos

    ResponderEliminar
  19. Muy buena reseña. Este libro no es de mis favoritos pero cuando lo leí me gustó,fue el tercero que me leí de Jane Austen.

    ResponderEliminar
  20. ¡Hola!
    Ha sido una reseña preciosa, se nota lo mucho que te gusta el libro (también Sentido y sensibilidad para mí) y has explicado por qué perfectamente.
    Este fue el segundo libro que leí de la autora, después de Orgullo y prejuicio y le tengo mucho cariño también. En realidad, todas las obras de Jane (bueno, confieso que La Abadía no me llega de la misma manera) son estupendas y tienen un lugar en mi corazón. Adoro a Elinor, sin dudar siempre me incliné por ella y Marianne me pareció sumamente egoísta. Entiendo que Jane Austen prefiriese ese tipo de carácter, Elinor es una mujer muy fuerte, admirable.
    Me ha encantado la parte final, Jane, como si fuera una amiga... a veces es difícil no pensarlo, imaginar poder conocerla y hablar con ella... En fin, nos quedan sus maravillosas obras.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  21. Qué bonita historia y qué bonito lo cuentas. No la he leído, sí que vi la película y me dan ganas de poner erre con ella.
    Besos

    ResponderEliminar
  22. Paso de puntillas por si algún día me hago con él, aun así se me hace tan raro el nuevo título que le han dado (por muy fiel que sea al original). Sin duda me estrenaré antes con Persuasión.

    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  23. Hola, MH:

    Tenía pendiente pasarme por esta reseña y hoy por fin he encontrado un huequito para comentar. ¡Y madre mía! ¡Menuda reseña! (Aplausos)

    - Lo del título en español desde luego es toda una película de miedo. Para mí siempre ha sido "Sentido y sensibilidad", pero organizando el sorteo que hice por el Día del libro descubrí que también era conocido como "Juicio y sentimiento" o "Sensatez y sentimientos o "Juicio y sensibilidad". Ahí es nada. Me parece una buena opción eso de utilizar el título inglés y ya está. Por cierto, ¿qué o quién es Alba?

    - A mí la historia de "Persuasión" me encantaba. Sin embargo, después de haber leído "Orgullo y prejuicio" en su versión original, creo que la ha desplazado del primer puesto porque es una novela que creo que ahonda más en todos sus personajes, no solo en el personaje protagonista. Además, como historia, resulta mucho más divertida. Yo soy fan de la señora Bennet. Eso sí, lo que me está costando escribir la reseña, eso no lo sabe nadie. ¡Llevo cuatro días escribiendo y borrando, escribiendo y borrando!

    - Me ha sorprendido que mencionaras que en S&S eran tres hermanas, cuando en las adaptaciones creo que se solo se habla de dos (igual me equivoco). ¿En la novela la tercera hermana tampoco tiene apenas participación?

    - Me encanta toda tu teoría sobre la evolución en la escritura de Austen. Efectivamente, yo creo que ella, como escritora y como persona, fue cambiando su visión de las cosas según iba envejeciendo y viviendo experiencias. También me gusta cómo hilas esta obra con las demás, explicando en cuáles prima X tema, aunque en S&S también lo trate.

    En definitiva, una reseña excelente. Me ha encantado leerte.

    Un saludo imaginativo...

    Patt

    PD: ¿Cuál tocará hoy?

    ResponderEliminar
  24. He vuelto porque acabo de terminar esta novela y la verdad es que si me ha sacado varias veces una sonrisa, a mi más que la trama romántica me encanta la critica de la sociedad y el como la plasma con esa ironía que la caracteriza, y casualmente yo he seguido los pasos que recomiendas al final de tu reseña, leí o&p y después sentido y sensibilidad. Besos.

    ResponderEliminar