viernes, 29 de junio de 2018

RESEÑA (by MH) ::: EL JARDÍN DE LAS FLORES NEGRAS - Ana Rosenrot





Título original: El jardín de las flores negras
Autora: Ana Rosenrot 
Editorial: CIMS
Páginas: 381
Fecha de publicación: marzo 2018
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros



  
Nadie sabe de lo que somos capaces hasta que algo o alguien despierta al monstruo que llevamos dentro.

Oviedo, 1948. Durante los duros años de la posguerra, en una ciudad que como el resto del país intenta recomponerse, el padre Arteaga, un joven sacerdote con graves conflictos personales pero con un brillante futuro por delante, intentará huir de las intrigas políticas y eclesiásticas que se ciernen sobre él, pero no podrá escapar de los enredos de la sensual señorita Peláez, ni de los misterios que le rodean, como los que oculta la discreta maestra en esa llave de la que nunca se separa. Pero sobre todo se sentirá atraído por los extraños habitantes de la casona de los Osorio: el desfigurado Bastián al que su padre, don Pelayo, mantiene encerrado como si fuera parte de su colección de mariposas, o la inquietante Llara con su belleza sobrenatural.


Decidido a descubrir la verdad sobre la familia de don Pelayo, el padre Arteaga se verá atrapado en un laberinto de mentiras, miedos y oscuros secretos que desvelarán una historia sórdida, oscura y siniestra, como una inquietante flor negra en medio de un jardín.
El año pasado os traje la reseña de La hija del sepulturero, de la autora Ana Rosenrot, que disfruté mucho, así que cuando se me presentó la oportunidad de leer la nueva novela de Ana no me lo pensé dos veces. El jardín de las flores negras me ha gustado incluso más; lo he devorado en apenas día y medio, y con eso creo que queda dicho todo.

En esta ocasión la autora nos traslada a la ciudad de Oviedo en 1948. Allí conocemos a Pablo Arteaga, un jovencísimo sacerdote al que acaban de destinar a la pequeña parroquia de San Gerónimo como ayudante del sacerdote titular. Pablo es un cura sin fe, desde el principio sabemos que no tiene vocación ni cree en Dios, pero se vio obligado (le obligaron, más bien) en su momento a tomar los votos, una penitencia que lleva con resignación: su vida no es suya desde hace años, y lo tolera lo mejor que puede. Aun así, cuando llega a la parroquia lo hace con la intención de cumplir lo mejor posible con sus funciones, entre las que, además de acercarse a sus feligreses (feligreses que no os detallo pero que son parte esencial en la trama), también está ser el tutor de un adolescente que vive retirado en una casona junto a su padre. La casona de los Osorio irradia malignidad, casi tanta como sus ocupantes, y será cuando se obsesione con descubrir el secreto que esconde esta familia cuando se empiece a mover el eje central de la novela, alrededor del cual se moverán todos los demás peones con sus particulares subtramas, mentiras, secretos, crímenes, tinieblas... y flores negras.

La novela tiene tres narraciones distintas. Por un lado está la que se ambienta en el presente de la historia, la de 1948 en Oviedo, que es la que aglutina el 70-75% de la trama. Por otra parte está la historia de Pablo y su familia, y para eso la narración se traslada a 1936, en los albores de la Guerra Civil, donde a medio camino entre Madrid y Barcelona a lo largo de unos pocos años, conoceremos de dónde viene realmente Pablo lo que le ocurrió y el peso que arrastra en la maleta de su alma. Y por último hay una tercera narración, a modo de diario, de la que no os voy a contar nada, ni quien lo escribe ni lo que cuenta. En realidad, la sinopsis oficial es muy buena, porque en apenas un párrafo desglosa lo que es la novela en sí sin contar nada de más. En esta historia hay muchos misterios, muchas subtramas y muchos personajes, pero casi todo gira alrededor de Pablo, y lo que no lo hace, acaba salpicándole en algún momento de una forma u otra.

Por ejemplificarlo de algún modo, lo que hace Ana Rosenrot en la novela es entretejer poco a poco una tela de araña en la que los personajes van quedando atrapados conforme avanzan las páginas y en donde los actos de cualquiera de ellos salpican y afectan a otros personajes, unas veces de manera inmediata, otras con el transcurso del tiempo, de tal manera que sabes que nada de lo que se cuenta en la historia, nada de lo que ocurre, está ahí por casualidad. Ahora mismo no recuerdo de quién es la frase (aka soy vaga para buscarlo), pero lo de que el diablo se esconde en los detalles viene al pelo en esta historia. Y lo mejor de Ana es que consigue cerrarlo todo, no se le escapan flecos, y arma el troncal de la historia con pulso milimetrado y coherente. A todo esto ayuda que los personajes tienen vida propia y están muy bien desarrollados y, sinceramente, como lectora, no me parecen personajes fáciles con los que trabajar. Ana Rosenrot siempre sobresale y sorprende en este aspecto.
El odio y la venganza son malos consejeros y crecen en el corazón del hombre como las malas hierbas y, si no se arrancan de raíz, terminan adueñándose de todo y convirtiendo un precioso jardín en un jardín de flores negras.
Este párrafo con palabras del padre Toribio es el que da sentido al título de la novela, y estas flores negras están presentes a lo largo de toda la trama porque la trama en sí está hilvanada con emociones que en raras ocasiones son positivas y amables. Más bien al contrario, porque casi todos los personajes de la novela tienen secretos que más les vale esconder, o se mueven por la revancha y la venganza, o caminan por la vida en una senda de penitencia y autocastigo u ocultan un fondo bastante emponzoñado que solo necesita un poco de aliento y empuje para salir a la luz. Hay pocas flores de colores en este jardín de flores negras, y pintan bastos para ellas en las cartas que reparte la autora a lo largo de la narración.

Aun así, y aunque es cierto que la maldad es la gran protagonista de la historia porque anida, disfrazada de muchas versiones, en los corazones de varios personajes, me ha gustado mucho el hincapié constante que la autora hace en no endosarle a esa maldad unos ideales o unas afinidades políticas... recalca varias veces a lo largo de la novela que una persona es buena o mala más allá de las circunstancias que lo rodean y de sus creencias o ideales, y en el caso de un conflicto bélico, aquellos que son malos lo usan para saldar cuentas y sacar toda la mierda (con perdón) que llevan dentro, estén en el bando que estén. Por eso en la historia tenemos personajes buenos y malos de todos los bandos, consecuencias buenas y malas para todos ellos que no entienden de otra cosa que no sea la perversidad individual humana.

Por todo esto es complicado encuadrar la novela en un género concreto. La novela es muy negra; hay muerte y asesinatos (unos cuantos)... pero encierra mucho más. Es una historia en las que la desesperanza, la desesperación y la maldad campan a sus anchas, por lo que también tiene un alto componente dramático. A falta de uno hay varios misterios, varios secretos, que se irán resolviendo poco a poco y que componen el eje de la novela, porque son los que mueven la trama en un sentido u otro. Y además tiene muchas pinceladas de novela costumbrista, porque la autora nos traslada al día a día de los vecinos de una barriada de Oviedo de la posguerra en la que ninguna herida se ha cerrado, la gente sigue pagando deudas de guerra y las consecuencias de ella, aquellos que se oponen al régimen se reúnen amparados por la noche y conteniendo la lengua durante el día, los vecinos desconfían unos de otros porque las rencillas son fáciles de cobrar, las huelgas obreras están a la orden del día, la religión y la fe (o su falta de ella) encaminan los pasos de algunos de los protagonistas... Esta historia bebe de varios géneros y todos compensados en su justa medida.

Como ya os comentado arriba, he leído la novela en apenas día y medio, y es que Ana escribe de una manera que hace que devores sus historias. Y eso que conforme se acercaba el final me iba temiendo cosas que hacían que cerrase diez segundos el libro porque no quería leerlas (soy una dramas, lo sé, pero de verdad que lo cerraba porque me rebelaba contra el destino de un personaje concreto que he visto venir faltando unas cincuenta páginas y que por desgracia se ha cumplido). Y es que hay que felicitar a la autora por este final nada complaciente y nada facilón. Quiere contar una historia y la cuenta, y en esa historia la indulgencia no forma parte del trato y el color de rosa tampoco. Muy buen final, aunque me haya hecho sufrir.

Después de todo esto, imagino que no os sorprenderá si os recomiento encarecidamente El jardín de las flores negras. No os detallo más personajes aparte de Pablo porque creo que debéis descubrirlos, tanto a ellos como a sus historias, por vosotros mismos. A la trama en sí, a la construcción de los personajes, al uso que hace de ellos para avanzar en la historia, al entramado de los secretos y misterios, a la resolución de todas las subtramas abiertas... es que no les puedo poner ningún pero. Y yo soy "doña peros", ya lo sabéis. Ni siquiera me voy a quejar de las cosillas que tiene la edición (la portada es preciosa, por cierto), así que lo dejo aquí. Leedlo xD.


Ana Rosenrot (Madrid, 1971). Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, aunque desde muy joven se orientó hacia la literatura, especialmente la novela negra y de misterio.

Su primera novela Aeternum, primera parte de Trilogía Aeternum, fue publicada en 2012, dando inicio a una prolífica producción literaria, con la publicación, hasta el momento, de  La hija del sepulturero (Marzo 2013), Secretos en Venecia (Septiembre 2013), A Divinis (Abril 2014), Ab Initio (Noviembre 2014), y Las hadas sin corazón (Noviembre 2015).

Sus novelas, con una prosa clara y vibrante, se caracterizan por crear una atmósfera inquietante y misteriosa en la que se desarrollan sus historias llenas de fuerza y pasión, de intrigas y secretos, tejiendo argumentos cuyos finales son siempre sorprendentes.

23 comentarios:

  1. Madre mía!!! mira que he visto reseñas de esta novela y aunque me atraían ninguna ha conseguido que tenga ganas de leerla salvo la tuya... De verdad que cuando te pones lo bordas... jeje...
    Pues nada tendré que plantearme hacerme con ella...
    Un besazo

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  2. Me estáis tentando mucho con esta novela, no creo que pueda contenerme. Besos

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  3. Caray, cuando las doñas peros nos quedamos sin peros que poner es que la cosa se sale de madre de lo buena que es. Me gusta mucho el ambiente tétrico y oscuro que imagino tiene esta novela, me gustan también los personajes que esconden cosas y la ambientación aunque un poco menos la época, bueno, en verdad, no me gusta nada la posguerra española pero el sitio sí, por ser de provincias y porque ya dices que no se pasa con la historia y la política, esto va de otra cosa.
    Me la había apuntado pero ya despejo dudas.
    Y un aplauso a las editoriales que hacen sinopsis sin joder la lectura.
    Besos

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  4. Ha sido la primera novela que he leído de la autora y no va a ser la última, me ha encantado.
    Besos

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  5. Pues como que lo estaba pasando por alto y al final me estáis picandooo.
    Muaks.

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  6. Me paso muy de puntillas. Estoy leyendo Laín, el bastardo, y ya mismo me pongo con esta novela. De Ana Rosenrot leí Secretos en Venecia, y me gustó. Espero que esta siga la misma senda. Besos.

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  7. hola! nos gusta su portada, su titulo, todo! tu reseña no hace mas que hacerla buscar, desear, soñar...gracias, saludosbuhos!!

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  8. Coincido totalmente, Ana hila unas tramas con muchísimos personajes y todos perfectamente desarrollados. Y sí, hace finales que no son los típicos...yo creo que por eso disfruto tanto de sus historias, aunque sufra.

    A mí me gustó algo más "La hija del sepulturero", su protagonista me robo un trocito de corazón...pero esta no se queda atrás.

    Besitos

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  9. ¡Hola! La vi hace tiempo en redes sociales y no me llamó especialmente, pero después de leerte me ha picado la curiosidad.
    Un beso.

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  10. Quiero leerla, a ver si este verano me hago con un ejemplar porque la anterior novela de la autora me gustó. Besos

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  11. ¡¡Ya me has liado!! Lo sabía que lo estaba viendo 😈 pues nada, a leerlo si o si ¡Qué cruz! 🤗

    Besitos carinyet 💋💋💋

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  12. No he leído nada de la autora y no me importaria empezar con este. Besinos.

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  13. He vuelto a caer! La tengo que apuntar sí o sí, después de tan buena reseña.

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  14. Pues había leído ya buenas reseñas que me habían hecho apuntar este título, pero la tuya es la que me confirma que no tengo que dejarla pasar.
    Besotes!!!

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  15. Me encantó este libro y sobre la maldad, ella me lo recalcó mucho en la entrevista. No quiso crear personajes buenos y malos. Todos tienen algo oscuro. Un libro muy recomendable. Espero que Ana tenga mucha suerte y de el gran salto pronto. Besos

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  16. Si que es una novela más que negra oscura díría yo. Y la autora dibuja a la perfección esa malignidad que se mueve en el entorno. Muy buena reseña.Besos

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  17. Lo que tengo ganas seguro es de estrenarme con la autora, probablemente será con algún libro anterior pero si me gusta puede que este caiga.
    Un beso ;)

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  18. Pues vengo de ver otra reseña, y pese a la recomendación es un libro que no me termina de llamar en esta ocasión. Un besote!

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  19. No paro de leer reseñas magníficas de esta novela. Besos

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  20. Nada está ahí por casualidad. Me quedo con esa frase tuya que define a la perfección el libro
    Me ha encantado, me ha parecido una novela muy bien armada y me he quedado a cuadros con lo bien que encaja todo al final
    Besos

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  21. De todos sus libros este es el que más me llama. He leído varias reseñas y todas me han dejado con ganas de leerlo. Me alegro que te haya encantado.

    Un beso ;)

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  22. La tenía totalmente descartada,leí Las hadas sin corazón y aunque la trama era muy biena narrativamente me resultó repetitiva,volvía a contar una y otra vezlas mismas cosas como para recordárselas al lector y me resultaba enervante,pues eso que tenía descartada esta novela pero después de leerte veo que esta novela parece más pulida y con una complejidad de trama y personajes que me resulta muy atractiva,ya veremos qué hago.
    Besos

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  23. ¡Hola!

    Ya estoy de vuelta, por fin jeje. Lo primero decirte que me parece una reseña magnífica, has reflejado a la perfección lo que Ana cuenta en su novela. Una novela que es buena no, buenísima, para mí la mejor de los tres libros que he leído de Ana, se nota como va creciendo como escritora. Esta tela de araña que comentas que va tejiendo a lo largo de todo el libro y que después remata perfectamente hacen de este un libro totalmente adictivo.

    Un beso preciosa

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