lunes, 20 de mayo de 2024

RESEÑA (by MH) ::: SALLY Y LA MALDICIÓN DEL RUBÍ - Philip Pullman


 
Título original: The ruby in the smoke
Autor: Philip Pullman
Editorial: Puck
Traducción: Inma Lizondo y Óscar Vendrell
Páginas: 256
Fecha publicación original: 1985
Fecha esta edición: 2007
Encuadernación: cartoné
Precio: descatalogado
Ilustración de cubierta: Enrique Corominas



Sally Lockhart no se parece en nada a las demás jovencitas de dieciséis años de la Inglaterra victoriana. No ha sido educada en arte, historia o buenas maneras, pero conoce a la perfección las tácticas militares, cabalga como un cosaco y dispara con una pistola con más puntería que muchos soldados. Cuando descubre que su padre ha muerto en circunstancias sospechosas en el mar del sur de China, se lanza a una peligrosa aventura que la llevará a poner en peligro su propia vida. Una aventura en el oscuro mundo de los traficantes de opio, una trama llena de acción en cuyo corazón se encuentra una temible maldición y una frase capaz de matar a un hombre: "las Siete Bendiciones"...

Hace años que conozco la serie protagonizada por Sally Lockhart, pero hasta ahora no había encontrado el momento de leer los libros escritos por Philip Pullman. ¿Por qué la conocía? Porque la BBC llegó a adaptar las dos primeras novelas, y durante muchos años no se me escapaba una adaptación de época, ya fuese película, serie o miniserie. Huelga decir que ahora vivo en el polo opuesto y que si veo una al año ya me puedo dar con un canto en los dientes, pero esa es otra historia. El caso es que llevaba mucho tiempo detrás de leer estas novelas ambientadas en la época victoriana, y aunque por muy poquito no puedo incluir La maldición del rubí en mi reto de clásicos, que es casi lo único que reseño hoy en día y dando gracias (fue publicada en 1985), me apetece hablaros al menos de esta primera entrega de la serie.

Estamos en Londres en el año de nuestro señor de 1872. Sally Lockhart, de dieciséis años, acaba de quedarse huérfana tras fallecer su padre en un naufragio, y se dirige a la empresa de la que él era socio con una nota anónima que ha recibido en la mano y muchas preguntas sobre cosas de las que no sabe nada. Como reza la propia narración, poco puede ella imaginar que al cabo de quince minutos ¡va a matar a un hombre!.... o algo así (el clickbait, desde luego, funciona). ¿Qué pasa a partir de entonces? Pues que todo se complica mucho, porque Sally está en un peligro que ella ni imagina, y como no se lo imagina, no deja de hacer preguntas, de indagar y de involucrar a gente en esta investigación. Y es que no solo tiene un enemigo, sino al menos dos, y en el fondo de todo este misterio hay dos cosas que en apariencia no tienen ninguna relación: por un lado, un rubí indio desaparecido hace muchos años; por otro, tres palabras, "Las siete bendiciones", que de benditas no tienen nada...
 
Antes de seguir debo avisar que esta novela está catalogada como juvenil, o young adult, o cualquiera de esas etiquetas que tanto gustan en el mundo anglosajón, pero no sé hasta qué punto puede considerarse como tal dadas ciertas cosas que ocurren en la novela. Supongo que será por los dieciséis años de la protagonista, pero es que siempre digo lo mismo, ese no debería ser un motivo para catalogar a una novela en un rango de edad concreto, y de  hecho la siguiente entrega de la serie, La sombra del norte, transcurre seis o siete años después que esta, así que pierde un poco el sentido esta catalogación, pero bueno, avisados quedáis para quien decida que no le apetece.

Y dicho todo esto, os hablo un poco de Sally, si os parece bien, porque es una jovencita victoriana que se sale un poco de la norma. Para empezar creció sola con su padre, con lo que la educación que ha recibido es un tanto peculiar: nada de cosas de "señoritas", como tocar el piano y bordar, sino que el señor Lockhart inculcó a su niña la pasión por las matemáticas y la contabilidad, y le enseñó entre otras cosas a disparar una pistola (y de paso le compró una que ella lleva siempre en el bolso). Huelga decir que estas dos habilidades, tanto la mental como la física, le serán de gran ayuda a lo largo de la novela. Pero el caso es que su padre ha fallecido, y ella ha quedado a cargo de una tía con la que no se lleva nada bien y con la que lleva una vida muy diferente a la que ha llevado hasta ese momento. Y en esta situación está, de luto y duelo, y sin saber qué va a ser de ella, cuando recibe una nota anónima que dice lo siguiente en una estupendástica ortografía:
 

SALI TEN CUIDADO CON LAS SIETE BENDICIONES
MARCHBANKS TE AYUDARÁ 
CHATTUM
CUIDADO CARIÑO
 
 
No sabe qué es eso de Marchbanks, Chattum ni lo de las Siete Bendiciones, así que ahí es cuando comienza la historia, cuando se dirige a la empresa de su padre para hablar con uno de sus dos socios, y ahí también es cuando da inicio su gran aventura. A lo largo del camino conocerá a varias personas que le ayudarán en su investigación (y que se convertirán realmente en su familia) y se verá envuelta en un misterio que tiene varias capas y que, como irá descubriendo poco a poco, va mucho más allá del mencionado rubí y tiene mucho que ver con ella misma, su historia y sus propios orígenes. Está en un peligro que ni imagina, y sus adversarios, los villanos de la historia, que son unos cuantos, no son todos lo que se ven a simple vista.

Aunque Pullman nos lleva a algún lugar de la costa y nos narra algún flashback ambientado en la India, la acción transcurre casi en su totalidad en Londres, y no solo nos pasea por los barrios más oscuros, peligrosos y decadentes de la urbe victoriana, sino que también pone sobre la mesa algunos de los fantasmas que recorrían sus calles en la época, como la adicción al opio, que era tan habitual como para que existiesen muchos tugurios abiertos en exclusiva para fumarlo y donde había criados cuya única misión era mantener la pipa encendida y alimentada. Es algo que autores victorianos como Dickens, Elizabeth Gaskell y George Eliot ya plasmaron en sus libros coetáneos al problema, y sobre lo que autores como Thomas de Quincey (que empezó consumiéndolo muy joven a causa de sus neuralgias) escribieron a modo de ensayo autobiográfico (sus Confesiones de un inglés comedor de opio le hicieron famoso). Pullman también nos habla de la pobreza y la explotación infantil (otro tema también muy dickensiano), del papel del ejército británico durante la colonización de la India, y bueno, el rubí, ese rubí misterioso y fascinante, lo asociamos inmediatamente al diamante de La piedra lunar de Wilkie Collins. 
 
No sé, para mí es una historia que homenajea en muchos aspectos a los grandes autores victorianos (aunque ese homenaje no se explicite de manera evidente) y que no se limita tampoco a coger un personaje principal de dieciséis años y hacerle partícipe de un misterio sin más, sino que introduce muchos elementos sociales de la época que de bonitos y agradables tenían poco. También nos enseña los avances en el campo de la fotografía, sus procedimientos y sus múltiples y diferentes usos, y como para el último cuarto del siglo XIX formaba parte de los intereses de la sociedad londinense, que demandaba imágenes más allá del paisaje y los lugares bonitos.

La novela termina cerrando casi todos los frentes abiertos principales salvo uno secundario, que podría quedar como está y no pasaría nada, pero que confirma que esta novela jamás nació con alma de autoconclusiva y que formaría parte de una serie. Esa segunda novela, como digo arriba, transcurre bastantes años después que esta (seis, concretamente). ¿Cuándo la leeré? Pues tengo que hacerme a la idea, porque sé lo que ocurre en ella gracias a la adaptación de la BBC y tengo que mentalizarme. Por cierto, no quiero terminar sin decir que un punto muy a favor de esta novela (que ya de por sí es muy entretenida), es que Sally Lockhart no es una marisabidilla que lo sabe todo y lo descubre todo por ciencia infusa y llega donde nadie llega porque en fin, es tan tan lista que te hace poner los ojos en blanco... no, va a su ritmo y, de hecho, si no fuera gracias a la ayuda de las muchas personas de las que se rodea (a las que no he nombrado, soy consciente, pero ya las conoceréis si leéis el libro), no se enteraría de la misa la mitad. Es una muchacha normal con habilidades para cosas muy concretas y vacíos para otras muchas, como todo el mundo, y que además toma decisiones muy cuestionables.
 
En fin, que si habéis leído a Pullman con sus trilogías de La materia oscura y El libro de la oscuridad, esto no tiene nada que ver. Aquí no hay nada de fantasía, hay misterio en el Londres victoriano y crítica social de la época. Si queréis conocer al autor en otro registro, no os lo penséis. Eso sí, las ediciones están descatalogadas desde hace años, pero se pueden encontrar sin problemas de segunda mano. A ver si alguna editorial se anima a recuperarlas.
 
Os dejo el tráiler de la adaptación de la BBC. Como suele ser habitual en este tipo de producciones, veréis mucha cara conocida del panorama actoral inglés (Billie Piper, JJ Feild, Matt Smith, Hayley Atwell, Julie Walters...). Me gustan estas adaptaciones más que a un tonto un lápiz.



Philip Pullman. Norwich, Inglaterra. 19 de octubre de 1946. Estudió en el Exeter College de Oxford. Tras una novela de ciencia ficción publicada en 1978 decidió especializarse por fin en la novela infantil y juvenil mientras trabajaba para el Westminster College de Oxford. Su primer gran éxito le llegó en 1995 con la publicación de La brújula dorada, primera parte de una serie de gran éxito en todo el mundo y que fue llevada al cine. A lo largo de su carrera, Pullman ha recibido numerosos premios, como la Carnegie Medal, el Premio Guardian de Literatura Infantil y Juvenil o el Memorial Astrid Lindgren.

5 comentarios:

  1. Gracias por la reseña. Lo tendré en cuenta. Te mando un beso.

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  2. Hola guapisima, pues a mí me tienes ganada, y si encima dices que no se parece a La materia oscura, mejor, porque empecé a leerla hace años y no me llamaba nada la atención... La buscaré en las bibiliotecas a ver si tengo suerte.
    Un besazo

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  3. Pues creo que podría gustarme así que tomo buena nota.
    Besotes!!!

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  4. Hola, no me importaría leerla porque me llama mucho la ambientación victoriana, ahora sí están descatalogadas no prometo nada, aunque las buscaré. Besos.

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  5. ¡Qué chulada! Pues no conocía esta saga de Philip Pullman hasta que tú me hablaste de ella y leyendo tu reseña entiendo por qué te encandiló tantísimo: todas esas referencias literarias a los mejores autores de la Inglaterra victoriana y las cuestiones sociales y morales que trataban... Lo cierto es que mientras te leía pensaba que si alguien puede hacerlo bien, con rigor histórico y con precisión literaria, es Phillip Pullman, sin duda. A mí no me gustó el primer libro de La materia oscura y por eso no continué, pero creo que Sally Lockhart sí que me robaría el corazón. Besos.

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