Título original: After the last dance
Autora: Sarra Manning
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Ana Momplet
Páginas: 445
Fecha de publicación: mayo 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 14.99 euros
Diseño de cubierta: Bekki Guyatt-LBBG
Pasado y presente se entrelazan en El último baile, una historia conmovedora sobre el poder redentor del amor inesperado.
Estación de King's Cross, 1943.
Rose llega a Londres con la esperanza de cambiar su vida gris por el
romance, el glamour y la música del Rainbow Corner, la famosa sala de
baile de Piccadilly Circus adonde acuden los soldados americanos.
Mientras las bombas caen, Rose perderá la cabeza por un piloto, y
perderá todavía mucho más antes de que lo peor de la guerra haya
acabado.
Las Vegas, en la actualidad. Una hermosa mujer
vestida de novia entra en un bar y pide al primer hombre con el que se
encuentra que se case con ella. Cuando Leo le pone el anillo a Jane, no
puede ni imaginar que su nueva esposa no piensa detenerse ante nada para
lograr lo que quiere.
Dos mujeres muy diferentes. Dos vidas
muy diferentes. Cuando Jane y Rose se encuentren, ¿serán capaces de
hacer las paces con los secretos que han estado a punto de destrozarlas?
Reconozco que cuando comencé la lectura del El último baile pensaba que iba a ser una novela un tanto ligera, de esas que me iban a hacer pasar un buen rato y ya. Pero no, Sarra Manning ha conseguido que mis lagrimas fluyan un tanto descontroladas. No sé si será porque últimamente ando un tanto sensible, pero ahí estaba yo leyendo y llorando, y no porque la novela sea un tanto tristona, oscura y desolada, sino todo lo contrario, pues la autora narra con positivismo y alegría la vida de dos mujeres extraordinarias con sus días buenos y sus días no tan buenos. Dos mujeres que están destinadas a encontrarse y a unir sus vidas, aunque antes debemos realizar con ellas sus recorridos vitales: viajar a sus pasados para llegar a sus presentes, al momento en que se alinean sus destinos y entonces todo alcanza su sentido.
Les separan sesenta años cuando llegan y se apean en la estación londinense de King's Cross: Rose, en 1943, y Jane en el 2003. Las dos bajan de sus respectivos trenes para empezar una nueva vida, dejando atrás un pasado lleno de incertidumbres, duda, oscuridades y miedos. Ambas serán recogidas por personas que más o menos se apiadan de ellas y pondrán su reloj vital en el punto cero, para así, desde ese momento, construir y edificar un nuevo destino.
Con Rose conoceremos y viviremos en primera persona cómo los habitantes de Londres encaraban sus días en plena guerra, y que, a pesar de todo, la esperanza y la alegría les llenaban de energía y les hacían exprimir y disfrutar de cada uno de los momentos que la contienda y sus circunstancias les otorgaban y regalaban, ya vinieran con ritmos de swing y jazz o de una manera más dulce en forma de donuts. A fin de cuentas, desde que Rose llegó a Londres, el legendario club americano Rainbow Corner, dedicado a acoger a sus soldados y hacerles más llevadera la guerra con sus bailes y con sus donuts, se convirtió para ella en su paraíso y refugio dentro del caos. En ese lugar encontró a sus mejores amigas, se enamoró y, en definitiva, entre baile y baile, descargó toda la adrenalina y el miedo acumulados cada noche durante sus duros días.
Esta historia está hilada e intercalada con la de Jane, y con ella nos trasladamos a la actualidad, al presente, en que nos cuenta cómo esta impresionante mujer llega a casarse en peculiares circunstancias con el sobrino de Rose, Leo, consiguiendo de este modo conectar a estas dos mujeres y sus historias.
Pero no por esto se unen las tramas, pues la novela sigue con los dos hilos argumentales. Por un lado seguimos descubriendo cómo fueron los días y las noches de la joven Rose, cómo se enamoró y desenamoró para volverse a enamorar, su juventud y su alegría unidas a las terribles pérdidas con que la guerra le regó. También somos partícipes de su obligada madurez, su toma de conciencia, de cómo ve y siente su sufrimiento y el de los otros, del sentido del deber y de la responsabilidad con su sociedad... Vemos a una Rose transformada y transformadora.
Por otro lado nos trasladamos a la actualidad y conocemos a Jane, una impresionante mujer a la que han vaciado a lo largo de su existencia. Con ella el viaje es distinto, pues solamente es una máscara y una mentira que primero intenta encajar para luego exprimir todo lo que puede. No tiene ningún escrúpulo y solo se mueve por dinero: esta es la razón y la motivación de todos sus pasos y todas sus palabras. Aquí la evolución es distinta, pues observamos cómo su vida, una vez que entra del brazo de Leo en la impresionante casa de una anciana y enferma Rose, irá cambiando lo quiera ella o no. Y hasta aquí puedo leer...
Con un lenguaje sencillo y ligero, Sarra Manning nos hace recordar y plantearnos el sentido de la vida y su fecha de caducidad, pero no de una manera de trágico existencialismo, sino de forma natural. A través de esta historia nos cuenta que todo llega y todo pasa, y al final, a pesar de sus tragedias y de sus dramas, la vida es un recorrido que merece la pena realizarse: siempre nos quedarán la esperanza, la alegría, el humor, la ternura y el amor.
Todo esto y más es lo que encontramos en El último baile, una novela que desde luego a mí me ha dejado huella.


Sarra Manning es escritora y periodista desde hace veinte años. Ha escrito para numerosas publicaciones, entre ellas The Guardian, Elle, Grazia, Stella, You Magazine e InStyle. En la actualidad es responsable de la sección de Libros de Red Magazine. Su primera novela para adultos, Unsticky, se publicó en 2009, seguida de otras tres que incluyen el best seller You don´t have to say you love me. Sarra también ha escrito más de quince novelas juveniles, como Adorkable (Rarita y adorable, 2014), Guitar Girl, Let's get lost y la trilogía Diary of a crush. Vive en Londres.