En fin, que Nonquitt era un lugar muy especial para Alcott, pero por lo dicho arriba resulta evidente que debían convivir dos clases sociales muy diferentes: los lugareños de los alrededores, de clase social baja que vivían del turismo, y los propios turistas, de clase social alta y acostumbrados a un estilo de vida y un elitismo en claro contraste con la humildad de la gente local. Si nos atenemos a esto, podemos decir que, en los dos primeros relatos, Alcott usa esta dicotomía entre clases sociales, el tercero lo dedica a las restricciones y tonterías propias de la alta sociedad, el cuarto relato es una rareza en toda regla y el quinto relato se centra en una familia humilde y la esperanza que los reúne al final.
miércoles, 2 de julio de 2025
RESEÑA (by MH) ::: MUJERCITAS EN NONQUITT - Louisa May Alcott
En fin, que Nonquitt era un lugar muy especial para Alcott, pero por lo dicho arriba resulta evidente que debían convivir dos clases sociales muy diferentes: los lugareños de los alrededores, de clase social baja que vivían del turismo, y los propios turistas, de clase social alta y acostumbrados a un estilo de vida y un elitismo en claro contraste con la humildad de la gente local. Si nos atenemos a esto, podemos decir que, en los dos primeros relatos, Alcott usa esta dicotomía entre clases sociales, el tercero lo dedica a las restricciones y tonterías propias de la alta sociedad, el cuarto relato es una rareza en toda regla y el quinto relato se centra en una familia humilde y la esperanza que los reúne al final.
martes, 26 de noviembre de 2024
RESEÑA (by MH) ::: CUENTOS DE AMOR Y MUERTE - Daria Pietrzak
Editorial: Dilatando mentes
Páginas: 218
Encuadernación: rústica con solapas
Sé que no todos los lectores son afines a los relatos o cuentos, que se les queda la historia a medias, que piensan que les falta chicha, que cuando ya están comprometidos con lo que está pasando se acaba, que terminan con la sensación de que necesitan más, saber más, para que esa historia cale y les haga experimentar ciertas sensaciones y emociones que les son esquivas ante la escasez de páginas... Mil razones. Yo, como lectora habitual de este tipo de literatura, y aun entendiendo que el placer de la lectura es muy personal y que cada historia nace como una por parte del escritor y se convierte en miles cuando llega a manos de los lectores, creo que la narración corta otorga una libertad al autor a la hora de escribir y escoger temas que no solo da una idea de su versatilidad, sino que le permite experimentar de una manera que la narración larga no facilita, y ahí esta la gracia y la sorpresa que esconden muchas de estas historias.
Hablando de Cuentos de amor y muerte, ocho son las narraciones que incluye la edición, algunas tan cortas como para ocupar dos páginas y otras que rozan las treinta. Algunas se cuecen a fuego lento y la autora hace magia al conseguir en muy pocas páginas lo que a muchos les lleva cientos de ellas conseguir, y otras son como un suspiro que te invita a leerlas un par de veces para absorber lo efímero de su existencia. No debo daros muchos datos sobre ellos porque a los relatos hay que acercarse siempre sabiendo lo menos posible, así que os los voy a nombrar pero me voy a limitar a una frase, como mucho dos... un par de pinceladas, sin más.
Dedicatoria: Bailando sobre cenizas. Una niña. Un niño. Un deseo. Una promesa.
Piso compartido. Una joven que se ha quedado sola y no sabe estar sola. Un piso donde parece que está sola, pero no lo está.
El hombre ahogado. Un hombre bajo la lluvia que observa el interior de una casa de luto. Una explicación que nos llevará al principio de todo, el fin de todo.
La cosecha. Un granjero arruinado que se ha pasado la vida solo rodeado de miseria. Un terreno estéril y putrefacto que de repente da vida.
La carretera. Un hombre cruza cada día una carretera solitaria. El mundo que conocemos reducido a estática. La humanidad, perdida en esa sintonía.
Las cosas que no sabemos el uno del otro. Un hombre y una mujer sentados ante la mesa del comedor. Las circunstancias, mortales. Los secretos también.
Supervivientes. Un mundo postapocalíptico que ha obligado a la humanidad a vivir bajo tierra. Sobreviven de dos en dos. Bajo ningún concepto te separes del otro.
Una historia de amor (y algunas muertes). Un nacimiento extraordinario, un bebé rechazado, una familia maldita... la Muerte observando, enamorándose.
Ahora que me leo me ha quedado todo un poco críptico, pero es que no quiero entrar en más explicaciones. Así se va a quedar, tendrá que bastar.
Os decía arriba que muchos lectores se quedan a medias con los cuentos o relatos, que dada la concisión o la parquedad no acaban de entender lo que el autor quería decir en ellos, y en este libro me he encontrado con algo que muy pocos libros de cuentos incluyen y que ha resultado una sorpresa fantástica: una explicación de la autora a esos cuentos, a sus orígenes, a su inspiración para escribirlos y al verdadero significado que esconden. Y esta ventana, el privilegio que nos otorga Daria Pietrzak de poder adentrarnos en las (sus) bambalinas como autora, es una gozada, porque tú como lector proyectas sobre la lectura tus experiencias y sentimientos, tu comprensión sobre lo que estás leyendo y tu interpretación de lo que ocurre en esas páginas, y todo eso puede coincidir con lo que su autora tiene en mente o no. No voy a comentaros nada sobre esto porque el orden es el que es: primero hay que leer los cuentos, vivirlos y sentirlos como propios, y luego conocer lo que Pietrzak tenía en la cabeza a la hora de escribirlos, pero, por poneros un ejemplo, y sin entrar en detalles porque no puedo, uno de los cuentos que a mí me ha parecido más macabro habla de algo tan bonito (a priori, claro) como la familia, que cada uno la encuentra como puede, donde puede y cuando puede con los elementos que le vienen dados y las circunstancias que lo posibilitan... y a mí me ha parecido muy perturbador y me ha dado mucha grima, la verdad (cosa que me encanta, todo sea dicho. Me ha parecido uno de los mejores cuentos del libro).
¿Qué podemos encontrar entonces en estos cuentos? Pues el título es bien claro: amor (no siempre bien entendido, no siempre bien recibido, no siempre bien canalizado) y muerte (representada, sobrevenida, de esa de la que se vuelve convertido en algo o de esa que se busca por mil y una razones... o por ninguna en absoluto). Ocho maneras diferentes de afrontar los dos pilares sobre los que se asienta el ser humano y la razón para tomar tantas y tantas decisiones que no solo nos definen, sino que determinan cualquier paso que damos en la vida. Ocho maneras de describir el modo en que ambas cosas pueden entrelazarse, como el amor puede trascender la muerte y como la muerte puede amar a un humano. Ocho maneras diferentes de amar, ocho representaciones distintas de la muerte. Pero Daria Pietrzak no se queda solo ahí, sino que encuentra espacio, páginas, recovecos para hablar de otras muchas cosas, como la soledad (la que se busca, la que te viene dada, la que no quieres o la que te explota en la cara), la desesperación, la supervivencia o el aislamiento. También hay elementos mucho más complejos que no os puedo revelar aquí para no hacer spoilers, pero estos ocho cuentos son como muñecas rusas en las que los dos temas obvios, esos que les otorgan el privilegio y la razón para estar incluidos en este libro, prevalecen en la muñeca más grande, pero ocultan muchas más cosas que poco a poco se vas desvelando conforme avanzas la lectura y ves hacia donde te quiere llevar cada historia.
Por ir terminando, solo puedo deciros unas cosa más: estos cuentos son de los que no se olvidan. Los que leemos mucho metemos tantas historias en nuestra cabeza que las posibilidades de que dentro de un tiempo nos cueste recordar datos específicos sobre lo que leímos un año atrás son muy altas, pero Cuentos de amor y muerte no corre ese riesgo. No solo porque estos breves lienzos son diferentes y personales, sino porque tienen esa individualidad y esa atención por el detalle que nutren las narraciones excepcionales, esas que una vez leídas buscan ese rinconcillo de tu cabeza donde acurrucarse y ahí se quedan. Me acordaré de lo que ocurre en ese piso compartido, lo que cosecha ese buen hombre, lo que se esconde en esos túneles, las carreteras desiertas, la Muerte enamorada, los secretos que nos atrapan ante una mesa de comedor, los vampiros emocionales que trascienden la muerte y los deseos que se piden y se cumplen sobre colinas... todo aderezado con una banda sonora de lo más ecléctica que va desde Mystic Prophecy hasta Bon Jovi, pasando por Alice Cooper y Demons & Wizards, entre otros.
Se dedica profesionalmente a la fotografía, pero sin perder nunca de vista su auténtica pasión y el motor de su día a día: el arte de contar historias. Desde que conoció los senderos que recorren los mundos de fantasía y ficción que conviven con el nuestro no ha podido dejar de adentrarse por ellos, aunque tampoco ha querido hacerlo.
A una temprana edad descubrió el gusto por lo horrendo, por lo depravado y lo sobrenatural y muchos años después continúa sintiéndolo con la misma fuerza que el primer día, y sigue temiendo a la oscuridad con la intensidad y la sinceridad de un niño, la de aquel que conoce lo que se oculta entre sus pliegues, porque se ha asomado al otro lado en sus sueños.
lunes, 15 de julio de 2024
RESEÑA (by MH) ::: CUENTOS DEL ANTIGUO EGIPTO - Roger Lancelyn Green
Eso sí, antes quiero hablaros brevemente sobre el autor para que entendáis qué ofrece exactamente este libro ¿Quién fue Roger Lancelyn Green? Aunque nos resulte más desconocido que otros literatos coetáneos a su época, perteneció a Los Inklings, el círculo literario de Oxford al que también pertenecían J. R. R. Tolkien y C. S. Lewis, entre otros muchos (seguro que habéis oído esas anécdotas de Tolkien o Lewis juntándose después de cenar con otros compañeros académicos y escritores de la Universidad de Oxford, manteniendo discusiones literarias o leyendo fragmentos inéditos de sus obras para someterlos al escrutinio y crítica del resto de miembros del grupo, etc... pues eso eran Los Inklings, y ahí estaba también nuestro Roger. No solo esto, sino que C. S. Lewis fue el mentor de Green durante su licenciatura en el Merton College). El caso es que, durante su carrera literaria, Roger Lancelyn Green se dedicó sobre todo a la literatura infantil, las biografías (como las del propio C. S. Lewis o J. M. Barrie) y a actualizar o adaptar versiones de mitos clásicos, como los del rey Arturo, Robin Hood, los mitos nórdicos... y sí, habéis adivinado bien, los mitos del Antiguo Egipto. Y en las palabras "adaptar" y "actualizar" se encuentra la base de lo que vamos a encontrar en esta edición.
Porque claro, estamos hablando de cuentos del Antiguo Egipto, originarios de esa época, y no es que estén escritos negro sobre blanco esperando a que alguien los pase a máquina. De hecho, tanto las historias y relatos como la música se transmitían de manera oral, y solo en contadas ocasiones se registraban de manera visual. Uno de estos casos se daba cuando el cuento en cuestión hacía referencia a los dioses o faraones, que entonces, y no siempre, quedaban inscritos en templos o santuarios mediante jeroglíficos o estelas, o también en papiros que luego han sido encontrados en tumbas; en ocasiones ha sido necesario unir fragmentos dispersos en distintos lugares para conseguir una historia completa; ya más adelante en el tiempo, se han hallado transcripciones de estos cuentos realizadas por escribas en los último dos mil años de la civilización egipcia; finalmente hay cuentos de los que solo nos ha llegado su versión griega. Es decir, que el mero hecho de que hoy en día tengamos la posibilidad de leer estos relatos ha sido una labor muy complicada solo posible gracias al afán de los propios egipcios hace miles de años por dejar constancia en sus monumentos y papiros de esas historias y que encontró el modo de perpetuarse en el tiempo gracias a una labor propia de una ardua arqueología literaria.
La edición está dividida en tres categorías: cuentos de dioses, cuentos de magia y cuentos de aventuras. Son veinte historias en total, así que no os puedo hablar de todas y daros mi opinión individual sobre cada una de ellas, pero sí os voy a comentar lo que podéis encontrar en cada una de las divisiones de la antología.
En cuentos de dioses nos vamos a los mismos orígenes de Egipto, cuando los propios dioses eran los faraones del país y las disputas entre ellos por el poder conformaron no solo el altar de deidades veneradas por los egipcios durante miles de años sino sus roles dentro de la mitología egipcia. Horus, Set, Isis, Osiris, Ra... en esto cuentos conocemos su historia, las relaciones familiares entre ellos y como llegaron a ser lo que son y a representar lo que representan. También conocemos la suprema importancia del Nilo, alma, vida y aliento de Egipto, algo muy desconocido para quien no está muy familiarizado con esta tierra y solo lo considera un río (Egipto es el Nilo y el Nilo es Egipto, en pocas palabras), y a su dios, Jnum, más desconocido pero imprescindible para la riqueza y prosperidad del país. Y cuando los dioses decidieron que los faraones fuesen humanos (aunque considerados dioses en la tierra), entonces estos cuentos se encaminaron a contarnos sus historias, como la de la reina Hatshepsut, que según la leyenda era hija de Amón-Ra (que se introdujo en el cuerpo de Tutmosis antes de que este la concibiese junto a su esposa, Ahmose), o nos narran la crónica de cómo Tutmosis IV prometió desenterrar a la que hoy conocemos como esfinge de Gizah, que estaba prácticamente sepultada bajo la arena, y construir en su interior un templo y erigir una lápida constando su historia.
Los cuentos de magia se centran precisamente en eso, en la mística que rodea a la magia, hechicería, supersticiones y amuletos que para los antiguos egipcios eran casi tan importantes como la propia religión. Esta magia se conoce como heka, y aunque ya os he hablado anteriormente en el blog sobre ella, os repito aquí el breve resumen que hice en su día (aunque hoy en día no existe ninguna palabra que englobe lo complejo de su definición). Heka es la palabra egipcia para magia (también se conoce de esta manera al dios de la magia), pero en realidad comprende tanto resultados que pueden considerarse sobrenaturales como el ilusionismo manual puro y duro, al estilo de los trucos que representan los magos actuales. Con esto en mente, en estos cuentos vamos a encontrarnos un poco de todo: textos, reinos y personajes muy tratados posteriormente en la literatura, como el libro de Tot, el reino de los muertos y el hechicero Djedi (de hecho yo he traído algún libro por aquí que habla sobre estos temas y esta época), a rencillas entre Egipto y otros pueblos rivales en relación a qué pueblo manejaba la magia más poderosa pasando por historias como la de Los dos hermanos, que resultan sorprendentemente modernas y que darían para una novela larga de fantasía sin ningún problema. Curiosamente varios de estos cuentos están ambientados durante el reinado de Ramsés II y tienen como protagonista secundario al faraón y como principal a su hijo Setna, un poderoso y erudito hechicero.
En fin, como veis, en estas historias hay de todo, como en botica, y muy interesante y entretenido para quienes disfrutamos de esta temática. Como comento arriba, Green aprovecha para introducir en estos relatos datos y descubrimientos reales de la arqueología y la egiptología, y su objetivo resulta claro: contextualizar las leyendas milenarias con los descubrimientos arqueológicos que comenzaron a salir a la luz a partir del siglo XIX y que perduraron durante el siglo XX hasta el momento en que el libro fue publicado... pero igual que os digo todo esto, no sé hasta qué punto se puede recomendar un libro como este, porque imagino que hay que estar muy interesado en el tema para disfrutar de una antología así. Lo que sí tengo claro es que, para quien guste del Antiguo Egipto, es una joya, tanto por contenido como por edición, y es de esos libros que con solo enseñarlos ya despiertan pasiones egiptólogas, así que aunque está requetedescatalogado y no sé como estará para conseguirlo de segunda mano, si se os cruza en el camino ni os lo penséis.




















