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miércoles, 2 de julio de 2025

RESEÑA (by MH) ::: MUJERCITAS EN NONQUITT - Louisa May Alcott


 
Título original: Water-Lilies / Sophie's secret / Debby's debut / A Strange Island / Dandelion
Autora: Louisa May Alcott 
Editorial: Toro Mítico
Traducción: Óscar Mariscal
Páginas: 160
Fecha publicación original: 1887 / 1883 / 1861 / 1868 / 1869
Fecha esta edición: noviembre 2018
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 15,95 euros
Ilustración de cubierta e interiores: Sara Lago




Es en Nonquitt, en el sudeste de Massachusetts, una localidad costera célebre como lugar de veraneo, donde se desarrollan las historias reunidas en esta obra. Allí pasó muchos veranos Louisa May Alcott (1832-1888), autora de la célebre novela Mujercitas, dejando volar su imaginación. Las mujercitas protagonistas de las tres primeras historias que integran esta antología —«Lirios acuáticos», «El secreto de Sophie» y «El debut de Debby»— aparecen como versiones actualizadas de «La Cenicienta», ambientadas en un escenario familiar para Alcott, y en las que se prescinde, entre otras muchas innovaciones, de la rivalidad entre hermanas. Según se presentan aquí, se observa cómo el elemento más reconocible del cuento —la buena doncella que espera al príncipe que ha de sacarla de la pobreza— se va desdibujando: Ruth, en la primera de las historias, se desposa con su príncipe; no sabemos si Tilly, en la segunda, lo hace o no; y Debby, en la tercera, se casa, pero con un hombre sin más patrimonio que «un corazón fiel», unos «brazos fuertes» y «un apellido honesto». En cualquier caso, ninguna de estas tres heroínas, tan ajustadas al patrón de mujer resuelta y autónoma de Alcott, funda sus esperanzas en un casamiento ventajoso para alcanzar las metas vitales que se ha propuesto, bastándoles para ello su propio ingenio, talento y esfuerzo. La obra se completa con «¡Qué isla tan extraña!» y «Diente de León», dos deliciosas fantasías que dan una visión más amplia de los registros juveniles de la autora. 
 

 
 
Adoro mucho a Louisa May Alcott
, y aunque os he hablado varias veces de ella en el blog, creo que la última fue allá por 2020 en una antología de relatos compartida con otras autoras (si hablamos de novelas, Louisa no se pasa por aquí desde 2019). No me voy a  extender sobre ella, su obra y demás por lo dicho, son ya unas cuantas las veces que ha visitado Netherfield, así que me vais a perdonar que sea breve al respecto. El libro que os traigo hoy reúne cinco historias ambientadas en Nonquitt, un pueblito costero ubicado en el sureste de Massachusetts donde ella solía veranear
En realidad no se publicaron de manera conjunta sino que aparecieron en distintas publicaciones a lo largo de veintiséis años, siendo una de ellas incluso anterior a Mujercitas, el libro que la hizo inmortal. Os hablo muy sucintamente de cada una de ellas.
 
Lirios acuáticos. En esta historia tenemos por un lado a Christie Johnson, una joven de diecisiete años que pertenece a una familia de pescadores que vive en el faro, y por el otro a un grupo de veraneantes que tratan con mucho desdén y condescendencia a la gente humilde que se gana la vida precisamente gracias a los turistas... aunque no todos en ese grupo son tan esnobs y arrogantes y muestran un interés especial por Christie. 
 
El secreto de Sophie. Sophie es una muchacha suiza que viaja sin su familia a Estados Unidos para visitar a unos amigos. Ahora se halla en la costa acompañando a uno de ellos, y allí conoce a un grupo de frívolas jovencitas de su edad que se muestran desagradables y muy poco corteses con ella. Con quien sí establece una buena amistad es con Tilly, una lugareña que vende su mercancía (langostas, bayas, lirios, conchas...) a los turistas. Tilly tiene un sueño (poder estudiar y convertirse en profesora), y todo su esfuerzo va orientado a conseguir dinero para poder cumplirlo.
 
El debut de Debby. Debby viaja con su tía rumbo a Nonquitt para pasar las vacaciones. La familia de Debby es muy humilde, y su tía, que sí tiene dinero, ha decidido hacre de ella su heredera, refinarla y presentarla en sociedad a ver si consigue un buen matrimonio. Debby pronto llama la atención tanto por su encanto y belleza como por sus modales muy poco elegantes, y no le faltan candidatos que pululen a su alrededor. Su tía tiene claro quien es el más indicado, pero ese chico no es precisamente el favorito de Debby. ¿Qué ganará, el bolsillo o su corazón?

¡Qué isla tan extraña! Este es sin lugar a dudas el relato más atípico, más original y más imaginativo de los cinco que incluye el volumen. Nos dejamos de señoritas humildes en pos de una vida mejor o de romances veraniegos y nos adentramos en una extravagante, pintoresca y extraña isla llena de escenas y personajes sacados de cuentos y canciones infantiles tradicionales ingleses. 
 
Diente de león. Terminamos el volumen con un cuento muy breve que narra cómo un padre se pierde en el mar y cómo su hijo, Diente de león, de apenas tres añitos, permanece siempre con una sonrisa esperando la vuelta de su padre... porque sabe que no ha muerto y volverá, aunque a su madre, que perdió la esperanza hace tiempo, se le parta el corazón contemplando la esperanza de su hijo.
 
Os decía arriba que Alcott veraneaba en Nonquitt, pero por lo que he podido averiguar realmente este lugar era una colonia privada de veraneo que fue fundada originariamente para artistas en el siglo XIX y desde entonces ha evolucionado como destino de muchas familias de ciudades como Nueva York, Boston o Philadelphia para pasar el verano. Al principio Louisa May Alcott alquilaba su alojamiento allí, pero en 1884, tras vender Orchard House (la casa donde escribió
Mujercitas y que hoy en día podemos visitar los turistas como casa museo de la autora), se compró un cottage que por desgracia se incendió en 2013 (vamos, que hasta hace poco más de diez años se podía ver tal cual era hace 140 años cuando Louisa vivió en él).

En fin, que Nonquitt era un lugar muy especial para Alcott, pero por lo dicho arriba resulta evidente que debían convivir dos clases sociales muy diferentes: los lugareños de los alrededores, de clase social baja que vivían del turismo, y los propios turistas, de clase social alta y acostumbrados a un estilo de vida y un elitismo en claro contraste con la humildad de la gente local. Si nos atenemos a esto, podemos decir que, en los dos primeros relatos, Alcott usa esta dicotomía entre clases sociales, el tercero lo dedica a las restricciones y tonterías propias de la alta sociedad, el cuarto relato es una rareza en toda regla y el quinto relato se centra en una familia humilde y la esperanza que los reúne al final.
 
Se dice en la sinopsis que las tres primeras historias contemplan versiones actualizadas de la Cenicienta, pero honestamente veo la comparación muy cogida con pinzas: dejando a un lado a la madrastra y hermanastras malvadas inexistentes, las protagonistas de estos relatos son jóvenes muy amadas en su entorno familiar, son ellas quienes toman sus decisiones y deciden sobre su propia vida y realmente solo una de ellas acaba con un príncipe (si por príncipe entendemos un joven con dinero). Es decir, que bajo mi punto de vista, se asemejan a la Cenicienta tanto como a cualquier otro personaje de cuento con el que quieras ver similitudes. Sí veo más factible la comparación con la hermana de Mujercitas a quien todas quisimos parecernos en algún momento: Jo March, precisamente por esa necesidad de independencia, de conseguir las cosas con el esfuerzo propio, por esa necesidad de ser fieles a sí mismas y por tener el carácter y la fuerza de voluntad necesarios para seguir sus instintos y no hacer solo lo que se espera de ellas sino lo que ellas consideran correcto.  
 
Eso en cuanto a las tres primeras historias, porque las dos dos últimas son completamente distintas.
¡Qué isla tan extraña! es una explosión de imaginación, una concatenación de escenas, personajes y descripciones que aturullan un poco al lector... y cuando digo lector debo decir lector no anglosajón. Esa es la "pega" que le pongo al relato: que nos resulta totalmente ajeno a quienes no hemos crecido con las historias de Mamá Ganso (o Mamá Oca, según la traducción), porque todas esas escenas y esos personajes están sacados de cuentos y canciones tradicionales relacionados con esa figura que Charles Perrault hizo famosa. Que el relato es fantástico, pero estoy segura de que se disfruta mucho más cuando reconoces todo lo que se va describiendo en esa isla. Y en cuanto al último cuento, Diente de león, solo puedo decir que es bonito, muy bonito, y que no tiene más finalidad que decirnos que nunca debemos perder la fe y la esperanza, y que el amor lo puede todo.
 
Lo dejo aquí, que entre mi vaguería habitual y el caloruzo que hace, no dan ganas de estar delante del ordenador (¿cuánto queda para noviembre?). En cualquier caso poco queda por decir. Si os gusta Louisa May Alcott, tarde o temprano leeréis estos relatos; si no os gusta, pues a otra cosa. Pero si no habéis leído nunca a Alcott, también os digo que no creo que sean la mejor puerta de entrada, porque son muy bonitos y muy típicos de su vertiente Mujercitas (ya sabemos que Alcott tenía otra vertiente mucho más de su gusto, y del mío, pero que no era la que le daba de comer) y no dejan de ser historias con su moraleja y su enseñanza muy de la época para jovencitas de ciertas edades. Digamos que estas historias son un complemento a la obra de la autora que todos aquellos lectores que la queremos y respetamos leemos con gusto y mucho cariño... es como volver a casa y saber lo que te vas a encontrar, y por eso es precisamente por lo que vuelves: por la sensación de hogar.



Louisa May Alcott (1832-1888) fue una educadora y novelista estadounidense muy conocida por sus libros para adolescentes. Fue autora de unos 300 títulos de diversos géneros, aunque sus obras más famosas, Mujercitas (1868), novela autobiográfica de su infancia, y sus secuelas, Aquellas mujercitas (1869), Hombrecitos (1871) y Los muchachos de Jo (1886), están consideradas como clásicos.
 
Comprometida con el movimiento abolicionista y los derechos de la mujer, escribió bajo el seudónimo de A.M. Barnard una colección de novelas en las que se trataban temas tabúes para la época como la sexualidad, el incesto o el adulterio.

jueves, 11 de mayo de 2023

RESEÑA (by MH) ::: LOS BUSCADORES DE TESOROS - Edith Nesbit


 
Título original: The Treasure Seekers
Autora: Edith Nesbit
Editorial: Toromítico
Traducción: Nuria Reina Bachot
Páginas: 208
Fecha publicación original: 1899
Fecha esta edición: noviembre 2015
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 14 euros
Ilustraciones de cubierta e interiores: Pilar González y Antonio Cuesta
 

Los seis hermanos Bastable —Dora, Oswald, Dicky, los gemelos Alice y Noel, y Horace Octavius, al que todos llaman H.O.— son huérfanos de madre. Desde hace tiempo saben que las cosas no van bien en casa. Han decidido hacer algo para recuperar la fortuna familiar perdida, y ensayarán todos los métodos posibles para volver a vivir como antes. Buscarán tesoros ocultos, harán de detectives, venderán los versos que hace Noel, intentarán encontrar un Generoso Benefactor, rescatar a un anciano caballero en apuros, vender vino de jerez a comisión, capturar un ladrón... Pero no saben cuántas aventuras les esperan.

Publicado originalmente en 1899, este libro inició la exitosa saga de la familia Bastable, donde se cuentan las historias de Dora, Oswald, Dicky, Alice, Noel y Horace Octavius (H. O.), y sus intentos de ayudar en casa. Tuvo su continuación con The Wouldbegoods («Los seremosbuenos», 1899) and The New Treasure Seekers («Los nuevos buscadores de tesoros», 1904), que serán publicados en esta misma colección muy pronto.
 
Cuando os hablé de Los chicos del ferrocarril hace ya unos dos años y medio, comenté que me había lanzado a buscar más libros de Edith Nesbit como si no hubiera un mañana. Y lo cumplí. De hecho el año pasado leí La ciudad mágica y mi intención era hablaros de él por aquí, pero el dichoso virus de diciembre se llevó por delante al menos seis o siete reseñas (me encantó, por cierto... muy recomendable). El caso es que sigo leyendo a Nesbit y este año le ha tocado a Los buscadores de tesoros, novela protagonizada por seis hermanos de la que os hablo ahora mismo.
 
Esta historia está narrada por uno de los seis hermanos Bastable protagonistas, y todo nos lo cuenta según lo ve y lo interpreta a su manera infantil (que ya sabemos que los adultos dan pocas explicaciones a los niños), así que el lector es quien tiene que hacerse una idea de lo que pasa en casa de esta familia, pero más o menos la situación es esta. Hasta hace muy poco tiempo el negocio de su padre funcionaba estupendamente, recibían a mucha gente en casa, tenían varios criados y, digamos, que vivían de una manera muy holgada... pero dos tragedias casi simultáneas vienen a arrasar este jardín del Edén: por un lado, fallece la señora Bastable, dejando devastados tanto a su marido como a sus hijos; por el otro, el socio del señor Bastable le ha estafado y ha huido del país con lo que se presupone el dinero de la empresa, dejándolo en la ruina, con muchas deudas y una situación muy complicada. Todo esto se traduce en que los niños Bastable no solo dejan de asistir a la escuela al no poder pagarla y se pasan el día en casa, sino que ven cómo han perdido todo lo que tenían y deciden recuperar la fortuna perdida de la casa de los Bastable como sea... y ahí es donde comienza la búsqueda de los tesoros.
 
A todo esto no os he presentado a los hermanos Bastable, y eso es de muy mala educación, así que pongo remedio: Dora es la mayor de los seis, luego viene Oswald, después Dicky, y luego es turno de los mellizos Alice y Noel. El más chiquitajo se llama Horace Octavius, un nombre que hubiese tenido mucho pedigrí en la Antigua Roma pero que por razones evidentes sus hermanos han reducido a H.O. Os decía arriba que el libro está narrado por uno de ellos pero no os he dicho por cual... es que esto es un secreto secretísimo que no estoy dispuesta a desvelar. Nada más comenzar a narrar nos avisa de que no piensa decirnos quién es para ver si los lectores lo adivinamos, y vive en en esa ilusión del anonimato toda la novela preguntándose al final si habrá conseguido lo que el mismísimo Clark Kent consiguió con unas simples gafas (bueno, esto de Clark Kent es cosa mía, obviamente). ¿Para qué le vamos a decir que se delata tropecientas mil veces a lo largo de las páginas, que no hace más que echarse flores continuamente y que en el primer capítulo ya mete la pata y nos queda clarinete quién es? Hay que dejar que la gente sea feliz con sus ilusiones, no me seáis aguafiestas. De mí no va a salir nada, soy una tumba. Mi duda es, ¿lo averiguarán los más pequeños? Estoy segura de que sí, tarde o temprano caerán del guindo porque la autora es muy graciosa (yo me he reído en varias ocasiones con sus torpes intentos de ocultación) y lo deja caer muchas, muchas veces.

Bueno, vamos con la historia propiamente dicha, que realmente consta de varios episodios continuos en el tiempo pero que se leen como miniaventuras independientes entre sí. Como digo la intención de estos niños es la de recuperar la fortuna de su familia, y hacia eso encaminan un montón de iniciativas que, como podréis imaginar, en el mejor de los casos les proporciona unas pocas monedas, y en el peor, pues algún disgusto que otro... pero ellos son incansables y siguen intentándolo. Si lo de buscar tesoros en el jardín no funciona, intentan convertirse en escritores publicados, se transforman en bandidos para desvalijar al primer infeliz que aparezca por el camino, se ponen a vender un licor apestosos al incauto que entre por la puerta, publican su propio periódico o se buscan un anciano rico al que salvar de un peligro que ellos mismos provocan para (gracias a su agradecimiento infinito) convertirse en sus futuros herederos. La imaginación es grande y unos niños en casa durante todo el día durante meses tienen mucho tiempo (demasiado) para usarla a su antojo.

Como podréis imaginar, siendo un libro infantil, los valores y esas moralejas de lo que puede ocurrir cuando haces algo que no debes están ahí, pero el estilo de Nesbit es inconfundible en este tipo de novelas y huye en dirección contraria de todo lo que tenga que ver con cursilerías y gazmoñerías. De hecho, y ya lo dije en su momento, la principal virtud de estos libros es que los niños son niños, se comportan como tal y hablan como tal (que parece poca cosa y sin embargo es muy complicado de encontrar en la literatura infantil-juvenil... la de niños espeluznantes y repelentes que nos tenemos que comer con papas en muchas ocasiones). Por eso los acompañamos en todas estas aventuras y extravagancias que salen de sus cabezas, pero también percibimos muchas cosas que están ahí, que los niños ven aunque no sepan interpretar y que no por ser sutiles son menos importantes.

De hecho, nuestro narrador-incógnita describe su vida con una nitidez apabullante sin saber que eso es precisamente lo que está haciendo: la pobreza que le rodea desde hace tiempo, los muebles rotos, las alfombras raídas, la mala y escasa comida, las tiendas a las que no pueden ir porque su padre debe dinero, la plata que salió de casa para ser pulida y que ya no ha vuelto... La muerte de su madre es una constante en toda la novela, ya nada es igual desde que ella no está, apenas hablan de ella con su padre porque él se pone muy triste y siempre relacionan las cosas bonitas de su vida anterior con la presencia materna y su amor. Pero también resulta evidente (aunque parece que estos niños no lo acusan o no le dan importancia) que el padre apenas está presente en sus vidas. No es que los tenga abandonados o que no se preocupe por ellos... los adora porque lo vemos en las pocas escenas que comparte con ellos (y casi todas de la mitad del libro en adelante), pero está superado por la situación económica de la familia, se pasa el día en Londres intentando sacar su empresa adelante tras la traición de su socio, y eso hace que estos niños estén todo el día completamente solos entrando y saliendo de su casa sin ninguna supervisión. La única figura adulta presente de una manera continua, y en la que ellos se apoyan constantemente aunque no lo hagan de manera consciente, es el tío de un vecino de su edad que vive en la casa de al lado. Este señor, escritor y que les sigue el rollo en todo momento sabedor de su complicada situación, también es quien debe reconvenirles o pararles los pies de vez en cuando si las aventuras se desmadran, e incluso es a quien acuden en situaciones de emergencia. Es la figura paterna durante buena parte del libro, y visto de manera adulta, es muy triste, porque los niños Bastable por sí mismos no se dan cuenta.

Es decir, que entre tanta aventura y jolgorio, la ambientación que subyace y percibe el lector adulto y que estos niños no ven está lejos de ser la alegría de la huerta, y en cierto momento, después de muchos intentos frustrados de ganar riquezas, el narrador dice que a los niños de los cuentos todo les sale bien y que eso no suele pasar en la vida real... pero luego se corrige porque todo se arregla al final, que para eso es un libro infantil y para eso estos niños se lo han currado toda la novela (porque son muy buenos niños, que conste). Comparando su historia con la de los libros que suele leer, dice que sus aventuras parecen sacadas de un libro de Rudyard Kipling y su final feliz de un libro de Charles Dickens, y con esto queda poco más que añadir.
Si este final se parece a los de Dickens, yo no puedo evitarlo, pues así es tal y como sucedieron las cosas. A veces, la vida real es como en los cuentos.
Y bueno, no lo iba a decir, pero lo digo. Me ha gustado la historia a pesar de la edición. Me niego a creer que este libro lo haya corregido alguien, porque no solo hay faltas de ortografía que dañan la vista (geta por jeta, por poner un ejemplo... y además dos veces), sino que no hay ni un solo diálogo con acotaciones que esté bien puntuado (ni uno), así que hay que leerlos dos veces para saber lo que te están diciendo, lo que está dentro de la acotación, lo que está fuera... Es totalmente imposible que un corrector ortotipográfico lo haya pasado por alto en todas y cada una de las páginas, así que debo asumir que no ha habido tal corrector (y si lo ha habido, pues no sé qué queréis que os diga...). Quien lleva aquí mucho tiempo sabe que siempre he sido muy guerrera en las reseñas con estas cosas, pero llevo una temporada que bastante es que me siente a reseñar como para ponerme a despotricar y quejarme, así que he bajado un poco la intensidad... pero en este caso no me da la gana, porque si esto está dirigido a un público infantil o middle grade, un público que todavía no está ducho en sortear este tipo de cosas durante una lectura y puede tener dificultades para comprender lo que está leyendo, pues apañados vamos. Hay que cuidar un poco lo que se publica.

Dicho todo esto, he disfrutado de Los buscadores de tesoros, me ha sacado la sonrisa muchas veces y me hubiese encantado leerlo siendo una chiquitaja para poder comprobar la diferencia entre la lectura infantil y la adulta... pero si me preguntáis por dónde empezar con Nesbit en su faceta infantil, os aconsejaría sin lugar a dudas hacerlo con Los chicos del ferrocarril o con La ciudad mágica. Comparada con ellos, Los buscadores de tesoros es una lectura muy entretenida, tiene sus valores morales y los niños son niños, que es algo que esta escritora conseguía de una manera maravillosa, pero se queda un paso por detrás (también es verdad que, si no estoy equivocada, es el primer libro que publicó la autora y eso también se nota). Por cierto, se anuncia en la sinopsis del libro que la editorial iba a publicar los restantes libros de la serie y ocho años después si te he visto no me acuerdo, porque no han publicado ninguno más. Porca miseria...

 


 

 
Edith Nesbit nació en Londres en 1858, en el seno de una familia numerosa y nada convencional. Cuando tenía tres años quedó huérfana de padre y eso provocó que tuviera que mudarse en diversas ocasiones, incluso fuera de Inglaterra, llevando una vida de continuo cambio. En ese periodo vivió durante tres felices años en una casa llamada Halstead Hall, en Kent —que estaba al lado de una pequeña estación de tren—, cuyos ecos encontraremos más tarde en muchos de sus libros. En 1880 se casó con Hubert Bland, activista radical con el que fundaría la Sociedad Fabiana, un grupo de filiación socialista y reformista en el que compartió amistad con G. B. Shaw, el matrimonio Webb, H.G. Wells... Su familia llevaba una vida bohemia y la propia Edith Nesbit hacía gala de indumentarias, peinados y un estilo de vida nada acordes con los tiempos. De hecho, su costumbre empedernida de fumar le provocaría un cáncer de pulmón del que moriría en Londres en 1924. 
 
Aunque su ambición era la de ser una poetisa, las necesidades económicas le hicieron dirigir su talento hacia la escritura por encargo para niños y jóvenes, en la que conseguirá enormes éxitos desde muy pronto. Con los relatos de la saga de la familia Bastable y su primer libro juvenil, The story of the treasures seekers (Los buscadores de tesoros), consiguió recursos en 1899 para trasladar a toda la familia a una antigua casa con foso, en Kent, en la que viviría durante 23 años, aunque nunca lograría una economía estable debido a su desprendida hospitalidad. Escribió novelas de terror y romance para adultos, poesía, propaganda socialista, obras de teatro y reseñas, pero hoy es conocida por los casi 60 libros escritos para y sobre niños entre 1894 y 1924, y entre los que destacan: The Story of the Treasure Seekers, Five Children and It, The Phoenix and the Carpet, The Story of the Amulet, House of Arden series, The Enchanted Castle, The Railway children... Berenice ha publicado por primera vez en español su mayor éxito, Los chicos del ferrocarril (2013) y La ciudad mágica (2014), así como Toromítico está publicando la saga de los hermanos Bastable, de los que están ya a la venta Los buscadores de tesoros y Los Seremosbuenos.

lunes, 23 de noviembre de 2020

QUINTO ANIVERSARIO... ¡Y SORTEO DE 6 LIBROS!

¡Hola a todos!
 
Contra viento, mareas y pandemias, aquí estamos para celebrar el quinto aniversario del blog.

Se dice, se comenta, se rumorea, que son malos tiempos para el mundo bloguero. Nosotras no vamos a entrar en que esta afirmación sea cierta o no, porque cada poco tiempo se dice que la blogosfera ha muerto y es un tema que casi siempre está sobre la mesa. Lo importante es que aquí seguimos currando todos al pie del cañón, echándole un sinfín de horas al tema... todo por amor a la literatura. Son cinco años a las espaldas pero esperamos que sean muchos más mientras haya ganas y alguien interesado al otro lado. Suponemos que a todos nos pasa igual, la dedicación a nuestros propios blogs y a los blogs de los demás fluctúa en función de las circunstancias, pero eso es ley de vida. Lo importante es que sigamos por aquí todos disfrutando del placer de la lectura, de compartir lo que leemos, de comentar impresiones y de acercarnos a libros que, de no ser por otros lectores y sus opiniones, ni nos plantearíamos. Y sobre todo y ante todo, hacerlo con mucha salud. 
 
Así pues, muchas gracias a los que habéis llegado nuevos durante este último año y os habéis quedado, y mil gracias a los que seguís aguantándonos cinco años después.  Y en especial, yo personalmente (MH) quiero daros las gracias este año por la maravillosa acogida que ha tenido el reto Todos los clásicos grandes y pequeños, porque era un reto muy personal que decidí compartir en este 2020 por si alguien más estaba interesado, y la participación ha sido altísima. Es un reto que me define mucho como lectora, para mí los clásicos son tan diversos y diferentes como gotas hay en el mar, hay tanto por leer y descubrir... En fin, GRACIAS.
 
Para terminar, y como ya es tradición, celebramos un sorteo prenavideño para transformar estas gracias en regalos libreros. Los libros, como siempre, son muy de nuestro estilo y del tipo de literatura que os podríais encontrar fácilmente aquí en el blog. Vamos a sortear 6 libros, todos publicados este año 2020 salvo uno. Y es que tenemos una sorpresa: nos hemos topado con un ejemplar de segunda mano de Ruth, de Elizabeth Gaskell, publicado por la editorial dÉpoca en 2012. Esta edición está descatalogada desde hace años, así que dado que este año dÉpoca no ha publicado nada, y siempre nos gusta añadir uno de sus libros al sorteo, hemos decidido aprovechar la oportunidad y hacernos con este ejemplar que a día de hoy es casi imposible de conseguir para sortearlo entre vosotros. Está en muy buen estado, así que quien esté interesado tiene una oportunidad de oro.


1.- CLUNY BROWN (Margery Sharp)
Hoja de Lata, 2020  -  Rústica con solapas
 
Año 1938. Arnold Porritt, un próspero fontanero londinense, ya no sabe qué hacer con su sobrina Cluny. La jovencita, una asombrosa mezcla de inocencia y determinación, acumula una extravagancia tras otra y no parece saber cuál es su lugar. Después de tomarse un té en el Ritz y de dejarse seducir alegremente por un cliente, su tío decide mandarla como sirvienta a Friars Carmel, una mansión campestre en Devonshire. Allí la esperan, entre otros, lady Carmel, su patrona, siempre metida entre sus flores; su hijo Andrew, que acaba de traerse de Londres a un prometedor escritor polaco supuestamente perseguido por los nazis; o el comedido Jonathan Wilson, boticario del pueblo y perfecto polo opuesto de Cluny. En ese apacible rincón de Inglaterra, el mundo se abre repentinamente para Cluny Brown, y ella está más decidida que nunca a seguir haciendo lo que no se espera de ella.

 
2.- EL FANTASMA Y LA SEÑORA MUIR (R. A. Dick)
Impedimenta, 2020  -  Rústica con sobrecubierta
Lucy Muir es una joven viuda a la que todo el mundo considera «muy poca cosa» a pesar de que ella se tiene por una mujer muy decidida. Agobiada por las deudas tras la muerte de su marido, decide mudarse a Gull Cottage, una casita ubicada en un pintoresco pueblo costero inglés llamado Whitecliff. Según los rumores que corren por la zona, la casa está embrujada, y el espíritu del atractivo y arisco capitán Daniel Gregg, antiguo dueño de la casa, vaga por el lugar importunando a todos los que osan alterar su descanso. Inmune a las advertencias, Lucy se plantea descubrir por sí misma si esas historias son ciertas. La relación estrambótica y a la vez sumamente tierna que establece con el capitán Gregg se convertirá en un refugio para ella y en un amor que desafiará todas las leyes de la lógica. 

3.-ANA LA DE TEJAS VERDES (Lucy Maud Montgomery)
Edelvives, 2020  - Tapa dura  -  Ilustrado

La vida de Ana Shirley, huérfana desde los dos años, nunca ha sido fácil, pero un inesperado error la llevará a encontrar el hogar que nunca tuvo junto a los hermanos Cuthbert en su granja de Tejas Verdes. Ya entrados en años, los Cuthbert esperaban recibir del orfanato a un chico que aliviase el peso delas labores agrícolas, pero en su lugar llegó Ana. Tras el rechazo inicial, ambos quedan fascinados por la viva imaginación de esta pelirroja de 11 años y la riqueza de su personalidad. Así pues, abandonan su objetivo inicial de contar con alguien que les ayude, al encontrar en Ana a alguien a quien cuidar.

 
4.- CUENTOS DE NAVIDAD (VV.AA.)
Alma, 2020  -  Tapa dura  -  Ilustrado

Existen pocas fiestas tan populares como la Navidad, cuyas tradiciones más arraigadas datan de la época victoriana. A la estela del famoso “Cuento de Navidad” de Charles Dickens eclosionó todo un subgénero literario, y numerosos autores de lenguas y géneros distintos se inspiraron en esta festividad para crear maravillosos relatos, cada uno desde su propia mirada y con su particular voz. Esta selección nos acerca a esta celebración y nos permite reencontrarnos con la magia de la Navidad

5.- PAPÁ PIERNASLARGAS (Jean Webster)
ToroMítico, 2020  -  Rústica con solapas  -  Ilustrado

Jerusha «Judy» Abbott es una huérfana de 17 años cuyo futuro parece ya marcado. Después de años de soledad y duro trabajo en el orfanato y con pocas posibilidades de prosperar, su vida da un vuelco inesperado pues el destino tiene reservadas todavía grandes sorpresas para ella. Todo cambia cuando es llamada al despacho de la directora e informada de que un miembro del consejo de administración del hogar para huérfanos, que prefiere permanecer en el anonimato, ha decidido convertirse en su benefactor y enviarla a la universidad para que se convierta en escritora. Para obtener esta ayuda, el único requisito que el misterioso filántropo exige a Judy, y que ella cumplirá encantada, es el de escribirle una carta cada mes informándole de los progresos en sus estudios y los detalles de su vida cotidiana en la universidad.


6.- RUTH (Elizabeth Gaskell)
dÉpoca, 2012  -  Tapa dura con sobrecubierta

Ruth, huérfana y aprendiz de costurera es seducida y cruelmente abandonada por el aristócrata Henry Bellingham. Una vez «deshonrada» pierde su trabajo y es condenada a la exclusión de la llamada «sociedad respetable». Sola en el mundo, llega incluso a pensar en el suicidio aún estando embarazada. En ese momento encuentra refugio en el hogar del vicario Thurstan Benson, que decide esconder a todos el pasado de Ruth haciéndola pasar por viuda. La célebre escritora victoriana Elizabeth Gaskell elabora la historia de la joven Ruth proponiendo un tema muy querido por la autora: la mujer ?perdida?: una madre soltera en pleno siglo XIX. Una mujer que pierde la inocencia y cae en el pecado, se redime y resarce la culpa inicial con un sacrificio extremo.


  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortean 6 LIBROS, y habrá por tanto 6 GANADORES.
  3. Los envíos los realizaremos nosotras.
  4. El sorteo comienza hoy día 23 de noviembre de 2020 y termina el 11 de diciembre de 2020.
  5. Comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. Los ganadores se darán a conocer el lunes 14 de diciembre.
  7. No es obligatorio tener un blog.
  • Rellenar el formulario de Rafflecopter que aparece abajo con los siguientes requisitos obligatorios:
    • Ser seguidor de nuestro blog (por GFC).
    • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo, los libros en los que queréis participar y el orden de preferencia (de mayor a menor).
    • Anunciar el sorteo al menos en una red social.
    • Acceder a proporcionarnos vuestros datos en caso de resultar ganadores para poder realizar el envío de los libros.
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales.


a Rafflecopter giveaway

¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!

 

jueves, 2 de abril de 2020

RESEÑA (by MH) ::: POLLYANNA - Eleanor H. Porter




Título original: Pollyanna
Autora: Eleanor H. Porter
Editorial: Toro Mítico
Traducción: Marina Casana
Páginas: 232
Fecha publicación original: 1913
Fecha esta edición: octubre 2014
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 15 euros
Ilustración de cubierta e interiores: Sara Lago y Antonio Cuesta



Parlanchina e idealista, ahora que la joven Pollyanna Whittier se ha quedado huérfana, deberá mudarse a una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra para vivir con su severa tía Polly. Pero incluso la naturaleza arisca de su tía no es inconveniente alguno para la optimista Pollyanna. Su filosofía se resume en lo que ella llama "el juego de la alegría", una actitud optimista que aprendió de su padre, que le enseñó a mirar y apreciar el lado bueno de las cosas a pesar de los obstáculos que depara la vida. Así, si uno lo piensa durante el tiempo suficiente, siempre puede encontrar algo por lo que alegrarse en todas las circunstancias que te rodean, hasta en las más insospechadas.

Los vecinos del lugar no tardarán en comprobar que Pollyanna tiene un gran corazón. ¿Quién si no podría hacer desaparecer el permanente enfado del señor Pendleton, un hombre sombrío y tacaño? ¿O convencer a la quejumbrosa e infeliz señora Snow de que disfrute de las cosas tal y como llegan? ¿O ayudar al doctor Chilton a redescubrir la alegría de ayudar a los demás? Todos encontrarán un nuevo sentido a sus vidas, y ello gracias a una niña alegre y valiente. Pero, ¿podrá Pollyanna ver el lado positivo de las cosas cuando deba hacer frente a su mayor reto? ¿Lograrán las personas cuya existencia iluminó que ella sea feliz de nuevo?

Lleno de valores universales hoy postergados, "Pollyanna" es un clásico imperecedero, un libro que, como su joven protagonista, contagia la alegría de vivir.

Ay, mi pobre Pollyanna, con lo alegre que está ella siempre, con el optimismo que regala y desprende a raudales, y el poco ánimo que tengo yo para hacerle justicia ahora mismo en una reseña pizpireta y dicharachera que desprenda humor y buen rollito... Pollyanna de mis entretelas, es lo que hay. Prometo venderte bien, que es lo que realmente importa, y si haces eso que tú sabes, le sacarás seguro la parte positiva a esta reseña que no está a tu altura.

Pollyanna es una niña que ha tenido una vida llena de carencias materiales pero rebosante de amor por parte de su familia. Tras perder a su padre y quedar huérfana, debe mudarse con una tía que vive en otra ciudad y a la que no conoce. Su tía Polly es muy rica, pero también severa, antipática, poco dada a muestras de cariño y con muy pocas ganas de hacerse cargo de su sobrina, pero eso no es impedimento para Polly, que desde que pone un pie en la estación no deja de ver el lado bueno y positivo de todo lo que le rodea... y cuando digo todo es TODO. ¿Cuál es el secreto? "El juego de la alegría", un remedio que le enseñó su padre para afrontar la vida con felicidad y darle siempre la vuelta a las cosas más tristes: si se busca con ahínco, todo tiene un lado bueno. Pollyanna, de profesión parlanchina y que es capaz de mantener conversaciones hasta con los grillos, pronto hará partícipe de este juego a todo el pueblo, que caerá rendido a su encanto y su optimismo... bueno, todos menos su tía, dura de pelar, pero Pollyanna la adora a pesar de todo, y está decidida a quitarle ese morro torcido que tiene siempre y que sea también feliz.

Y de esto va Pollyanna, ni más ni menos. Una niña que si le regalan unas muletas se alegra porque no las necesita, que si le dan un cuarto horrible se alegra porque por la ventana tiene una vista maravillosa y que si la dejan sin cenar se alegra porque el pan duro es la comida de sus sueños y no soñaría con nada mejor que llevarse a la boca. Esta actitud ante la vida se va extendiendo por todos los habitantes del pueblo conforme ella comparte su juego, y esa es la red que va dando fama a Pollyanna: los enfermos poco a poco dejan su actitud negativa y acometen las cosas que sí pueden hacer, los gruñones poco a poco se abren a otras personas y demuestran que tienen un corazoncito, los que se llevan mal con el pueblo poco a poco liman asperezas, los que tienen mal de amores poco a poco pierden el miedo a intentarlo de nuevo... ¿Y qué pasará cuando la vida someta a la propia Pollyanna a un duro trance? ¿El juego de la alegría seguirá siendo igual de efectivo? A leer el libro se ha dicho :)

Os soy muy sincera, yo creo que una niña como Pollyanna, en la vida real, pondría a prueba la paciencia de cualquiera :) Su verborrea no tiene fin, no se calla ni debajo del agua, es insistente, resabidilla y un poco pedante... pero al mismo tiempo te hace sonreír cada dos por tres, y es un ejemplo de empatía, generosidad, humanidad y cariño. Y ese mensaje de obligarse uno mismo a ver el lado bueno y hermoso de las cosas cuando vienen mal dadas en los gestos más cotidianos, en esas pequeñas cosas que tenemos a mano y que nos pueden sacar una sonrisa... yo diría que, con los tiempos que corren, no nos vendría nada mal. Esa es la magia de Pollyanna, su altura moral y ver siempre lo mejor de cada persona, y aunque parezca difícil, como ella dice, solo es cuestión de intentarlo y proponérselo con mucha fuerza.

Eso sí... si no lo digo reviento: mi alma de Anne Shirley no me lo perdonaría jamás y montaría un drama (Anne Shirley la de Tejas Verdes, para quien no la ubique). En pocas palabras: Pollyanna no existiría si Anne Shirley no hubiese visto la luz cinco años antes que ella, y eso no admite discusión alguna. Es que hasta comparten su sufrimiento por las pecas, el nombre y el pelo. Eleanor Porter escribió su propia versión del personaje que Lucy M. Montgomery hizo inmortal, y le salió muy rebonico... pero lo que es, es. Yo te quiero mucho, Pollyanna, pero Anne Shirley son palabras mayores :)

Pollyanna como historia en sí misma es, por definición, alegría, optimismo, ternura con un elevado sentido de la justicia y la empatía. Ya lo digo arriba, se merece unos cuantos párrafos que destilen esas sensaciones, párrafos que a mí ahora mismo no me salen como me podrían haber salido en otro momento, así que quedaos con lo que realmente importa, con el mensaje del libro: que hay que buscar cosas bonitas en tiempos feos, que hay que agradecer lo que se tiene y no lamentarse por lo que no se tiene, que hay que ayudar a quien lo necesita aunque esa persona no sepa pedir ayuda, que hay que saber mirar más allá de lo evidente en las personas y conocerlas para comprenderlas... Que hay que intentar ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío y mirar la vida con optimismo, aunque de sobra sabemos todos que hacer eso es mucho más difícil que lo contrario.

Si tenéis Pollyanna en casa y no lo habéis leído, echadle un vistazo. Visto lo que tenemos encima, lo del juego de la alegría está complicado, pero casi seguro que durante unas horas os aligerará el corazón un poquito.

Eleanor Hodgman Porter (Littleton, Nuevo Hampshire, 19 de diciembre de 1868 - Cambridge, Massachusetts, 21 de mayo de 1920) se formó como cantante, pero más tarde se dedicó a la escritura. En 1892 se casó con John Lyman Porter y se mudó a Massachusetts. Porter escribió principalmente literatura infantil, con la trilogía de la señorita Billy como hito señero. Su novela más famosa es sin embargo Pollyanna (1913), seguida más adelante por una secuela, Pollyanna Crece (1915), aunque también publicó algunas novelas para adultos. En 1913, Pollyanna ocupó el octavo lugar entre las novelas más vendidas en los Estados Unidos, el segundo en 1914, y el cuarto en 1915 (conoció cuarenta y siete ediciones entre 1915 y 1920). El libro fue un éxito en cuestión de días y se mantuvo en el tiempo hasta el punto de añadir un nuevo término al léxico anglosajón: Pollyanna se usa para describir a una persona que es optimista de manera exacerbada, contra viento y marea. La popularidad del personaje se tradujo en la realización de al menos cinco adaptaciones cinematográficas o televisivas, aunque dos son las más relevantes: una producción de Disney de 1960, con Jane Wyman (la esposa del que fuera presidente, Ronald Reagan), Karl Malden y la joven Hailey Mills, que ganó un Oscar especial por su labor, y una tv-movie de 2003 rodada en Inglaterra. Eleanor H. Porter falleció en Cambridge, Massachusetts, en 1920.