Mostrando entradas con la etiqueta Margery Sharp. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Margery Sharp. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de junio de 2025

RESEÑA (by MH) ::: EL ÁRBOL DE LA NUEZ MOSCADA - Margery Sharp


 
Título original: The Nutmeg Tree
Autora: Margery Sharp
Editorial: Hoja de Lata
Traducción: Raquel García Rojas
Páginas: 272
Fecha de publicación original: 1936
Fecha esta edición: marzo 2022
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,90 euros
Diseño de la colección: Trabayadores culturales Glayiu


Tras la muerte de su joven marido en la Gran Guerra, Julia Packett decidió dejar a su hija Susan con su aristocrática suegra e irse a Londres a perseguir su sueño de ser actriz. Ahora, a sus 37 años y sin blanca, recibe una carta en la que Susan le anuncia sus planes de boda. Con un renovado espíritu maternal, Julia agarra sus escasos bártulos y viaja a Les Sapins, la preciosa villa alpina donde veranean la abuela Packett, Susan y Bryan Relton, el prometido. Una vez allí, comienza un impredecible festival familiar: la abuela persigue a Julia por toda la villa con sus recetas de repostería; Bryan parece más interesado en gastar las libras de su asignación que en generarlas y Julia se agota representando el papel de dama recatada para agradar a su perfecta y estirada hija. La llegada a Les Sapins de sir William Waring, tutor legal de Susan, será la deliciosa guinda que le faltaba a este disparatado pastel. 
 
Tras la igualmente alocada Cluny Brown (Hoja de Lata, 2020) Sharp nos deleita ahora con otra de sus elegantes comedias sociales, bajo cuya frescura y desenfado asoma también una evidente crítica a la encorsetada sociedad de su tiempo.
 

 
 
He tenido que mirarlo porque no recordaba exactamente cuándo os hablé de
Cluny Brown, el primer libro que leí de Margery Sharp. Bueno, pues han pasado cuatro años exactamente. C-u-a-t-r-o años. No sé si seré la única a la que la rapidez con la que pasa el tiempo no le parece ni medio normal, pero ese es un tema a debatir para otro día. Hoy vengo a hablaros de El árbol de la nuez moscada, el segundo libro que leo de la autora (aunque Hoja de Lata ha publicado ya al menos cuatro. Si es que no me da la vida).
 
Julia Packett es una mujer de mundo, de esas que viven con el mundo por montera y sin que nada ni nadie se cruce en su camino si ese es el camino que está empeñada en seguir: multitud de amantes, una vida dedicada al espectáculo, sin un penique en el bolsillo a pesar de haber tenido miles de libras en el banco... hace tiempo que decidió dejar atrás su pasado y vivir su vida a su manera, pero claro, si en ese pasado hay una hija a la que renunció cuando apenas era una niña y a la que no ve desde hace unos dieciséis años, pues el cuadro cambia. Esa hija ha vivido desde entonces con sus abuelos paternos (que se convirtieron en sus tutores legales) y, de manera bastante sorprendente, ahora acude a Julia desesperada pidiéndole ayuda: se ha enamorado perdidamente de un hombre que conoció seis semanas atrás, quiere casarse YA, pero su abuela no accede a ese matrimonio y quiere que espere un poco. Y Julia, que se ve solicitada por su hija por primera vez en su vida, coge un tren hasta la villa alpina donde se alojan y no para hasta llegar allí a pesar de las tentaciones del camino. Cuando llega se encuentra con un futuro yerno que no quiere para su hija, pero tiene que obrar con inteligencia porque su posición en la casa es complicada. Y encima se enamora. Todo mal, oiga.
 
Esta es de esas novelas de las que muchos dirán que no pasa nada, que solo son unas cuantas personas en una casa, que van y vienen, por el camino se entretienen y, en fin, que vaya rollo. Pues qué queréis que os diga, yo me lo he pasado pipa :) 
 
Para empezar tenemos el mundo al revés en lo que se espera de una madre y una hija, porque aquí la hija es tan estirada y perfecta que no parece humana, y la madre es una mujer que se ha ganado la vida sobe los escenarios, ha vivido como ha querido, ha compartido cama con cuantos ha considerado conveniente (y vivido de ellos, por qué no decirlo) y sigue transitando por la vida de la misma manera sin hacer daño a nadie (o eso intenta). Vamos, que son el punto y la i, pero tanto el punto como la i no están donde deberían estar y realmente son unas desconocidas la una para la otra. Y esta señora, Julia, que tiene mucho (muchísimo) mundo, reconoce a un jeta vago y vividor en cuanto lo ve... y eso es lo que se encuentra cuando tiene delante al prometido de su hija, que además es la razón por la que ha sido invitada a esa casa. ¿Cómo le dices a tu hija perfecta que se ha enamorado de un vago que la va a hacer muy infeliz, cuando tu relación con esa hija está cogida con pinzas y no sabes hasta qué punto puedes entrometerte? Porque encima esa hija no tiene ni la más remota idea de la vida que ha llevado (y lleva) su madre y Julia no le puede decir que sabe como es su prometido sin dar explicaciones que no quiere dar.
 
Y es que ahí está el punto, que (casi) todos en esa casa piensan que Julia es una dama y ella se esfuerza en parecerlo, pero para eso tiene que aparentar tanto, mentir tanto, esforzarse tanto... que sus mentiras tarde o temprano van a terminar alcanzándola. Porque mientras está en esta villa alpina hace de las suyas (que no os voy a contar aquí, claro, pero esta señora tiene recursos para todo y es muy consciente del atractivo que despierta en los hombres) y tienes que quererla porque tiene muy buenas intenciones, pero ella sabe cómo es y no puede evitarlo. Por si fuera poco aparece un señor del que no os voy a contar nada pero vaya, que a la pobre Julia se lo ponen muy difícil porque se enamora de verdad por primera vez en su vida y tanto su pasado como su presente le pesan como una losa.
 
En resumen, ¿qué tenemos? A Julia, libre como el viento, que por primera (y posiblemente última) vez es requerida por su hija y hace todo lo que puede por impresionar y estar a la altura aunque no siempre tenga éxito (incluso se pasea con un ejemplar de La saga de los Forsyte del que siempre intenta que se vea la cubierta... lo que es leer, lee poco); a su suegra, que piensa que su nuera, aunque le parece un poco llamativa y florida, lleva una vida intachable y todavía conserva aquellos miles de libras que le dio hace años (spoiler: le duraron meses) y que debería abrir una pastelería porque le pega mucho (ya se encargaría ella de buscarle a los clientes); a su hija Susan, dura como una piedra, robot en ciernes, modelo excelso y ejemplar de mujer de vida inmaculada que se ha enamorado de un joven del que no sabe nada, a quien no ha visto en su  salsa pero con quien se ha empeñado en casarse; al joven en cuestión, Bryan, un sinvergüenza que cree estar enamorado de Susan pero que también sabe que Susan va a heredar mucho dinero y que se relame pensando en no trabajar jamás, viajar por el mundo y, básicamente, no hacer nada con su vida; y por último a William, un señor que pondrá el mundo de Julia patas arriba (y al que he adorado fuertemente también...).
 
Cuando os hablé de
Cluny Brown
os comenté que este tipo de novelas pueden parecer frívolas y un tanto superficiales, pero a base de ironía, sentido del humor, buenos personajes y mejores diálogos ofrecen un retrato contemporáneo a una época de entreguerras en la que la sociedad británica se transformó por completo a muchos niveles y de muy diversas maneras. El árbol de la nuez moscada no es tan excéntrica, pero ahonda también en estas tesituras de clases sociales y el modo en que chocaban aquellos que  se movían con los tiempos y aquellos que se negaban a asumir esos cambios... pero sobre todo muestra cómo esta época entre las dos guerras mundiales puso del revés el rol de la mujer en la sociedad británica. Julia, aun siendo mayor en edad, representa el nuevo orden, ese que vivió la Primera Guerra Mundial y puso su libertad por encima de su hogar cuando terminó porque no encajaba en lo que se esperaba de ella; Susan, a pesar de no haber cumplido todavía la mayoría de edad y de la que podría presuponerse ideas más avanzadas, ha vivido siempre entre algodones en un entorno adinerado y culto con un prisma bastante limitado a la hora de contemplar el mundo que le rodea. Las dos son mujeres en un mundo que sigue mirándolas por encima del hombro, pero cada una de ellas vive en un lado completamente distinto de ese cosmos. Y encima en Julia podemos ver reflejado ese mal que un siglo después sigue azotando y masacrando la salud mental femenina: el miedo a envejecer, a engordar, a las arrugas, a no resulta ya atractivas, a no encontrar trabajos que exijan un ideal estético, a no ser ya válidas en una sociedad que no permite que la mujer cumpla años. 
 
En definitiva, tenemos entre manos una novela de esas que se leen con una sonrisa en la boca pero de la que no hay que perder de vista el retrato social que la acompaña. Siempre hay que leer estas historias con un ojo un poco más allá de lo que ofrecen a primera vista, porque si no lo hacemos perdemos ventanas abiertas a una época rebosante de cambios y contradicciones que, por muy lejos que nos pillen en apariencia, no dejan de tener un componente social y humano que nos resulta muy cercano. Si además es Margery Sharp quien está detrás de las páginas, nos encontramos con unos personajes que saben implantar su encanto en cada escena que protagonizan y que nos regalan unos diálogos inteligentes, sutiles y muy muy agudos. Julia es la reina de la función, qué duda cabe, y Sharp la trata con un cariño infinito hasta el mismísimo final, pero no le quitéis los ojos de encima a los demás.
 



 

Margery Sharp (Salisbury, 1905-Aldeburg, 1991) fue una escritora y dramaturga inglesa célebre por sus brillantes comedias sociales y por su serie infantil de Los rescatadores, adaptada al cine por Walt Disney en 1977 y 1990. En sus años de estudiante de Letras y Bellas Artes fue miembro del Equipo Universitario Británico de Debate Femenino, y sus primeros relatos empezaron a aparecer en revistas como Punch, The Saturday Evening Post o Ladies’ Home Journal. En 1930 publicó su primera novela, Rhododendron Pie, a la que le seguirían otras destacadas obras como Cluny Brown, llevada a la gran pantalla por Ernst Lubitsch en 1946, o Britannia Mews y The Nutmeg Tree, ambas adaptadas también al cine de Hollywood de los años cuarenta.

Elegante, ingeniosa, y con una aguda percepción de la naturaleza humana, la obra de Margery Sharp no ha perdido ni un ápice de esa frescura original que encandiló a la crítica y a los lectores de su tiempo.

viernes, 7 de mayo de 2021

Y EL LIBRO COMIENZA ASÍ... #31 ::: ABRIL 2021

¡Hola a todos!

Ya estamos nuevamente ante el primer viernes de un nuevo mes, y toca resumen de lecturas del anterior, en este caso de abril. Son doce los comienzos que os traemos, y esperamos como siempre que os gusten o llamen vuestra atención.

Os recordamos que pinchando en cada imagen accedéis a la reseña en cuestión.

Esperamos que estéis disfrutando de estos días de descanso semanasanteros. En Netherfield ya hacían buena falta. ¡Un abrazo a todos y a por un buen mes de lecturas!
 
 


lunes, 19 de abril de 2021

RESEÑA (by MH) ::: CLUNY BROWN - Margery Sharp


 

 
Título original: Cluny Brown
Autora: Margery Sharp
Editorial: Hoja de Lata
Traducción: Raquel García Rojas
Páginas: 280
Fecha publicación original: 1944
Fecha esta edición: noviembre 2020
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,90 euros


Año 1938. Arnold Porritt, un próspero fontanero londinense, ya no sabe qué hacer con su sobrina Cluny. La jovencita, una asombrosa mezcla de inocencia y determinación, acumula una extravagancia tras otra y no parece saber cuál es su lugar. Después de tomarse un té en el Ritz y de dejarse seducir alegremente por un cliente, su tío decide mandarla como sirvienta a Friars Carmel, una mansión campestre en Devonshire. Allí la esperan, entre otros, lady Carmel, su patrona, siempre metida entre sus flores; su hijo Andrew, que acaba de traerse de Londres a un prometedor escritor polaco supuestamente perseguido por los nazis; o el comedido Jonathan Wilson, boticario del pueblo y perfecto polo opuesto de Cluny. En ese apacible rincón de Inglaterra, el mundo se abre repentinamente para Cluny Brown, y ella está más decidida que nunca a seguir haciendo lo que no se espera de ella.

Escrita en 1944 y llevada al cine dos años después por Ernst Lubitsch, Cluny Brown es una deliciosa comedia social británica que satiriza las buenas maneras inglesas y los estrictos protocolos de clase de inicios del siglo XX.

Cluny Brown fue otra de las alegrías lectoras de finales de 2020 en el apartado "lecturas british clásicas maravillosas que no sabíamos que necesitábamos en nuestras vidas pero que una editorial no menos maravillosa se ha decidido a publicar". Al igual que El fantasma y la señora Muir, de la que os hablé hace unas semanas, también tiene adaptación cinematográfica, pero no la he visto así que ni puedo haceros reseña combo ni compararla aunque sea por encima con la novela (aun así ya la tengo en casa para verla en cuanto me sea posible).
 
Cluny Brown, huérfana desde muy temprana edad, vive en Londres con su tío, el señor Porritt, un fontanero cuya única preocupación en la vida es qué va a ser de su sobrina. Porque Cluny es una joven de veinte años peculiar, feúcha y con una personalidad arrolladora, que no termina de encajar en ningún sitio ni considera que nada le esté vedado, provocando situaciones que a su tío no le parecen adecuadas. Tras uno de estos sucesos poco convenientes que el señor Porritt salva in extremis decide tomar cartas en el asunto y buscarle un trabajo como criada en plena campiña. Ya puede Cluny protestar lo que quiera que pronto se ve trabajando en la mansión de Friars Carmel, donde vive un matrimonio mayor (lord y lady Carmel) y donde ya poco queda de esplendores pasados con decenas de criados pululando por la casa. Ocasionalmente llega de visita Andrew, el hijo de los Carmel, a quien interesan mucho más Londres y la situación política europea que su futuro como señor de la casa, y que un buen día aparece acompañado de un escritor polaco al que supuestamente persiguen los nazis. Cluny se abrirá paso en plena campiña de Devonshire como lo ha hecho siempre a lo largo de su vida, a base de ser ella misma y de poner en práctica su lema: que siempre estén pasando cosas.
La señorita Cream valoró estas señales contradictorias, las descartó y llegó al acertado veredicto de que no había ningún catálogo de atributos capaz de explicar la cualidad más extraña y sobresaliente de Cluny Brown: tenía personalidad.

Margery Sharp demuestra en esta novela el gran talento que tenía para el ritmo narrativo. Siempre está ocurriendo algo, nos vamos de unos personajes a otros constantemente y todos tienen siempre algo que decir, algo que contar, algo que hace avanzar la historia. Los diálogos son ingeniosos y agudos, los personajes tienen charming y el contexto social y temporal encuadra de manera metódica lo que de otro modo quizás solo sería una historia divertida y vivaracha sin más trasfondo general.

Aquí cada cual cumple su función. El señor Porritt quiere mucho a su sobrina, pero Cluny pertenece a una nueva generación de mujeres que no comprende y se le escapa de las manos; sir Henry percibe la vida (casi a mediados del siglo XX) como si la reina Victoria acabase de subir al trono; lady Carmel se dedica a su jardín y sus flores mientras guarda su inteligencia y agudas observaciones a buen recaudo para cuando son necesarias; los criados de la casa sienten añoranza de cuando la mansión vivía tiempos mejores y se mataban a trabajar en ella; Andrew no entiende que quieran que se haga cargo de la mansión y se pasa la vida leyendo el periódico en busca de noticias de Europa; Belinski, el escritor polaco, va de bohemio pero le gusta la buena vida más que a un tonto un lápiz; y Cluny... Cluny solo sabe que no quiere tener una vida aburrida, que hay mucho por ver, mucho por conocer, mucho por descubrir y, sinceramente, no entiende por qué no puede tener un perro solo por el hecho de ser criada, y nadie es capaz de contestarle adecuadamente a esa pregunta. 

Todos estos personajes, y unos cuantos más de los que no os quiero hablar aquí, se entremezclan y relacionan como en un caleidoscopio, dando lugar a situaciones, conversaciones y reflexiones agudas con un fin que va más allá de las apariencias. ¿Para qué utiliza Margery Sharp a todos estos personajes? Para encuadrar el momento histórico en que se ambienta la novela y poner el foco en todas las particularidades que a la larga se han mostrado como detonantes del cambio en el orden social existente en la época. Y es que Cluny Brown es de esos libros que, por la forma en que están contados y por la peculiaridad de los personajes que contiene, puede dar sensación de frivolidad y de quedarse en la superficie, pero nada más alejado de la realidad. Margery Sharp se revela como una autora muy divertida, con un talento innato para la ironía y un sentido del humor que campan a sus anchas durante toda la narración, pero también muy inteligente y sutil para plasmar sin fisuras y con mucha habilidad la sociedad británica de entreguerras cuya idiosincrasia misma fue su transformación intrínseca; esa sociedad que oía a lo lejos los tambores de guerra y decidía si asimilar ese sonido y prepararse para lo que venía o taparse las orejas y seguir con su vida de cuidados en el jardín y tacitas de té a las cinco... esa sociedad que también estaba a punto de abrir ventanas y puertas a una mujer que se iba a incorporar al nuevo status quo de una manera insospechada hasta entonces, y de la que la propia Cluny Brown es una precursora aunque ella misma no lo sepa.

La alta sociedad inglesa de 1938 que plasma Cluny Brown es la de un microcosmos que había comenzado su decadencia tras el estallido de la Primera Guerra Mundial y no había tenido ningún pico hacia arriba en la curva desde entonces. El orden social se transformaba, evolucionaba, cambiaba a marchas forzadas sin tomarse ni un respiro, y la vieja Inglaterra daba sus últimos coletazos. Tal y como se dice en cierto momento del libro, lord Henry vive con cien años de retraso, y se aferra a ese agujero temporal con uñas y dientes. Quiere que su hijo haga lo mismo, que se dedique a pasear a caballo para que sus arredantarios le saluden sombrero en mano, que salga a cazar cuatro días a la semana y que el resto del tiempo se dedique a hacerse cargo de la finca. Es un buen hombre, no le ha hecho nunca mal a nadie, pero le deja perplejo que Andrew prefiera pasar sus días en Londres, que hable de su preocupación por lo que ocurre en Europa y que mire hacia el futuro constantemente en lugar de mirar hacia el pasado, que es su espacio temporal preferido en el mundo.

Y luego están las mujeres de la novela, que yo unifico en Cluny porque no quiero daros más detalles sobre otros personajes secundarios que también tienen mucha importancia en la historia. Se rebelan ante el destino impuesto por la sociedad, son dueñas de sus propias decisiones, estiran todo lo que pueden las cuerdas que se empeñan en atarlas, saben que solo necesitan tiempo para encontrar el modo de romperlas, y cada de una de ellas lo acaba consiguiendo a su manera, con sus propios fines y en busca de su propia felicidad. Admito que yo al desenlace de Cluny le pondría un pero, uno pequeñito, pero al fin y al cabo es el final que ella quiere y con eso le tiene que bastar al lector.
 
Cluny Brown es, en definitiva, una novela donde el humor, la ironía y el costumbrismo más mordaz se dan la mano con un retrato social mucho más profundo y crítico de lo que su pizpireta apariencia da a entender. A día de hoy nos puede parecer muy lejano, pero en 1938 la sociedad y la vida en general, tal y como se conocían, estaban abocadas a la desaparición y transición hacia algo completamente distinto e inexplorado. Esta novela muestra la convivencia entre aquellos que ya estaban subidos al tren del cambio aunque no fuesen conscientes de ello y los que veían pasar esos trenes sabiendo que en algún momento también tendrían que subirse pero sin prisa por hacerlo. Y condimentando todo esto con sal y pimienta tenemos al señor Belinski, el escritor polaco que representa a la Europa que ya hervía y sospechaba lo que estaba por venir y no podía dejar de sorprenderse ante la placidez y flema de la vieja guardia británica, cuya máxima aspiración era tener una casa en el campo y enterrar allí la cabeza en el pasado.

Divertida, crítica, ocurrente, amable y metiendo el dedo (con una sonrisa) en las llagas de la época que retrata. He disfrutado mucho de Cluny Brown y me he quedado con ganas de leer más de Margery Sharp. A ver si llega la indirecta donde tenga que llegar :)




Margery Sharp (Salisbury, 1905-Aldeburg, 1991) fue una escritora y dramaturga inglesa célebre por sus brillantes comedias sociales y por su serie infantil de Los rescatadores, adaptada al cine por Walt Disney en 1977 y 1990. En sus años de estudiante de Letras y Bellas Artes fue miembro del Equipo Universitario Británico de Debate Femenino, y sus primeros relatos empezaron a aparecer en revistas como Punch, The Saturday Evening Post o Ladies’ Home Journal. En 1930 publicó su primera novela, Rhododendron Pie, a la que le seguirían otras destacadas obras como Cluny Brown, llevada a la gran pantalla por Ernst Lubitsch en 1946, o Britannia Mews y The Nutmeg Tree, ambas adaptadas también al cine de Hollywood de los años cuarenta.

Elegante, ingeniosa, y con una aguda percepción de la naturaleza humana, la obra de Margery Sharp no ha perdido ni un ápice de esa frescura original que encandiló a la crítica y a los lectores de su tiempo.

lunes, 23 de noviembre de 2020

QUINTO ANIVERSARIO... ¡Y SORTEO DE 6 LIBROS!

¡Hola a todos!
 
Contra viento, mareas y pandemias, aquí estamos para celebrar el quinto aniversario del blog.

Se dice, se comenta, se rumorea, que son malos tiempos para el mundo bloguero. Nosotras no vamos a entrar en que esta afirmación sea cierta o no, porque cada poco tiempo se dice que la blogosfera ha muerto y es un tema que casi siempre está sobre la mesa. Lo importante es que aquí seguimos currando todos al pie del cañón, echándole un sinfín de horas al tema... todo por amor a la literatura. Son cinco años a las espaldas pero esperamos que sean muchos más mientras haya ganas y alguien interesado al otro lado. Suponemos que a todos nos pasa igual, la dedicación a nuestros propios blogs y a los blogs de los demás fluctúa en función de las circunstancias, pero eso es ley de vida. Lo importante es que sigamos por aquí todos disfrutando del placer de la lectura, de compartir lo que leemos, de comentar impresiones y de acercarnos a libros que, de no ser por otros lectores y sus opiniones, ni nos plantearíamos. Y sobre todo y ante todo, hacerlo con mucha salud. 
 
Así pues, muchas gracias a los que habéis llegado nuevos durante este último año y os habéis quedado, y mil gracias a los que seguís aguantándonos cinco años después.  Y en especial, yo personalmente (MH) quiero daros las gracias este año por la maravillosa acogida que ha tenido el reto Todos los clásicos grandes y pequeños, porque era un reto muy personal que decidí compartir en este 2020 por si alguien más estaba interesado, y la participación ha sido altísima. Es un reto que me define mucho como lectora, para mí los clásicos son tan diversos y diferentes como gotas hay en el mar, hay tanto por leer y descubrir... En fin, GRACIAS.
 
Para terminar, y como ya es tradición, celebramos un sorteo prenavideño para transformar estas gracias en regalos libreros. Los libros, como siempre, son muy de nuestro estilo y del tipo de literatura que os podríais encontrar fácilmente aquí en el blog. Vamos a sortear 6 libros, todos publicados este año 2020 salvo uno. Y es que tenemos una sorpresa: nos hemos topado con un ejemplar de segunda mano de Ruth, de Elizabeth Gaskell, publicado por la editorial dÉpoca en 2012. Esta edición está descatalogada desde hace años, así que dado que este año dÉpoca no ha publicado nada, y siempre nos gusta añadir uno de sus libros al sorteo, hemos decidido aprovechar la oportunidad y hacernos con este ejemplar que a día de hoy es casi imposible de conseguir para sortearlo entre vosotros. Está en muy buen estado, así que quien esté interesado tiene una oportunidad de oro.


1.- CLUNY BROWN (Margery Sharp)
Hoja de Lata, 2020  -  Rústica con solapas
 
Año 1938. Arnold Porritt, un próspero fontanero londinense, ya no sabe qué hacer con su sobrina Cluny. La jovencita, una asombrosa mezcla de inocencia y determinación, acumula una extravagancia tras otra y no parece saber cuál es su lugar. Después de tomarse un té en el Ritz y de dejarse seducir alegremente por un cliente, su tío decide mandarla como sirvienta a Friars Carmel, una mansión campestre en Devonshire. Allí la esperan, entre otros, lady Carmel, su patrona, siempre metida entre sus flores; su hijo Andrew, que acaba de traerse de Londres a un prometedor escritor polaco supuestamente perseguido por los nazis; o el comedido Jonathan Wilson, boticario del pueblo y perfecto polo opuesto de Cluny. En ese apacible rincón de Inglaterra, el mundo se abre repentinamente para Cluny Brown, y ella está más decidida que nunca a seguir haciendo lo que no se espera de ella.

 
2.- EL FANTASMA Y LA SEÑORA MUIR (R. A. Dick)
Impedimenta, 2020  -  Rústica con sobrecubierta
Lucy Muir es una joven viuda a la que todo el mundo considera «muy poca cosa» a pesar de que ella se tiene por una mujer muy decidida. Agobiada por las deudas tras la muerte de su marido, decide mudarse a Gull Cottage, una casita ubicada en un pintoresco pueblo costero inglés llamado Whitecliff. Según los rumores que corren por la zona, la casa está embrujada, y el espíritu del atractivo y arisco capitán Daniel Gregg, antiguo dueño de la casa, vaga por el lugar importunando a todos los que osan alterar su descanso. Inmune a las advertencias, Lucy se plantea descubrir por sí misma si esas historias son ciertas. La relación estrambótica y a la vez sumamente tierna que establece con el capitán Gregg se convertirá en un refugio para ella y en un amor que desafiará todas las leyes de la lógica. 

3.-ANA LA DE TEJAS VERDES (Lucy Maud Montgomery)
Edelvives, 2020  - Tapa dura  -  Ilustrado

La vida de Ana Shirley, huérfana desde los dos años, nunca ha sido fácil, pero un inesperado error la llevará a encontrar el hogar que nunca tuvo junto a los hermanos Cuthbert en su granja de Tejas Verdes. Ya entrados en años, los Cuthbert esperaban recibir del orfanato a un chico que aliviase el peso delas labores agrícolas, pero en su lugar llegó Ana. Tras el rechazo inicial, ambos quedan fascinados por la viva imaginación de esta pelirroja de 11 años y la riqueza de su personalidad. Así pues, abandonan su objetivo inicial de contar con alguien que les ayude, al encontrar en Ana a alguien a quien cuidar.

 
4.- CUENTOS DE NAVIDAD (VV.AA.)
Alma, 2020  -  Tapa dura  -  Ilustrado

Existen pocas fiestas tan populares como la Navidad, cuyas tradiciones más arraigadas datan de la época victoriana. A la estela del famoso “Cuento de Navidad” de Charles Dickens eclosionó todo un subgénero literario, y numerosos autores de lenguas y géneros distintos se inspiraron en esta festividad para crear maravillosos relatos, cada uno desde su propia mirada y con su particular voz. Esta selección nos acerca a esta celebración y nos permite reencontrarnos con la magia de la Navidad

5.- PAPÁ PIERNASLARGAS (Jean Webster)
ToroMítico, 2020  -  Rústica con solapas  -  Ilustrado

Jerusha «Judy» Abbott es una huérfana de 17 años cuyo futuro parece ya marcado. Después de años de soledad y duro trabajo en el orfanato y con pocas posibilidades de prosperar, su vida da un vuelco inesperado pues el destino tiene reservadas todavía grandes sorpresas para ella. Todo cambia cuando es llamada al despacho de la directora e informada de que un miembro del consejo de administración del hogar para huérfanos, que prefiere permanecer en el anonimato, ha decidido convertirse en su benefactor y enviarla a la universidad para que se convierta en escritora. Para obtener esta ayuda, el único requisito que el misterioso filántropo exige a Judy, y que ella cumplirá encantada, es el de escribirle una carta cada mes informándole de los progresos en sus estudios y los detalles de su vida cotidiana en la universidad.


6.- RUTH (Elizabeth Gaskell)
dÉpoca, 2012  -  Tapa dura con sobrecubierta

Ruth, huérfana y aprendiz de costurera es seducida y cruelmente abandonada por el aristócrata Henry Bellingham. Una vez «deshonrada» pierde su trabajo y es condenada a la exclusión de la llamada «sociedad respetable». Sola en el mundo, llega incluso a pensar en el suicidio aún estando embarazada. En ese momento encuentra refugio en el hogar del vicario Thurstan Benson, que decide esconder a todos el pasado de Ruth haciéndola pasar por viuda. La célebre escritora victoriana Elizabeth Gaskell elabora la historia de la joven Ruth proponiendo un tema muy querido por la autora: la mujer ?perdida?: una madre soltera en pleno siglo XIX. Una mujer que pierde la inocencia y cae en el pecado, se redime y resarce la culpa inicial con un sacrificio extremo.


  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortean 6 LIBROS, y habrá por tanto 6 GANADORES.
  3. Los envíos los realizaremos nosotras.
  4. El sorteo comienza hoy día 23 de noviembre de 2020 y termina el 11 de diciembre de 2020.
  5. Comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. Los ganadores se darán a conocer el lunes 14 de diciembre.
  7. No es obligatorio tener un blog.
  • Rellenar el formulario de Rafflecopter que aparece abajo con los siguientes requisitos obligatorios:
    • Ser seguidor de nuestro blog (por GFC).
    • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo, los libros en los que queréis participar y el orden de preferencia (de mayor a menor).
    • Anunciar el sorteo al menos en una red social.
    • Acceder a proporcionarnos vuestros datos en caso de resultar ganadores para poder realizar el envío de los libros.
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales.


a Rafflecopter giveaway

¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!