viernes, 12 de julio de 2019

RESEÑA (by MB) ::: EL ÚLTIMO BAILE - Sarra Manning





Título original: After the last dance 
Autora: Sarra Manning
Editorial: Suma de Letras
Traducción: Ana Momplet 
Páginas: 445
Fecha de publicación: mayo 2016
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 14.99 euros 
Diseño de cubierta: Bekki Guyatt-LBBG



Pasado y presente se entrelazan en El último baile, una historia conmovedora sobre el poder redentor del amor inesperado.

Estación de King's Cross, 1943. Rose llega a Londres con la esperanza de cambiar su vida gris por el romance, el glamour y la música del Rainbow Corner, la famosa sala de baile de Piccadilly Circus adonde acuden los soldados americanos. Mientras las bombas caen, Rose perderá la cabeza por un piloto, y perderá todavía mucho más antes de que lo peor de la guerra haya acabado.

Las Vegas, en la actualidad. Una hermosa mujer vestida de novia entra en un bar y pide al primer hombre con el que se encuentra que se case con ella. Cuando Leo le pone el anillo a Jane, no puede ni imaginar que su nueva esposa no piensa detenerse ante nada para lograr lo que quiere.

Dos mujeres muy diferentes. Dos vidas muy diferentes. Cuando Jane y Rose se encuentren, ¿serán capaces de hacer las paces con los secretos que han estado a punto de destrozarlas?

Reconozco que cuando comencé la lectura del El último baile pensaba que iba a ser una novela un tanto ligera, de esas que me iban a hacer pasar un buen rato y ya. Pero no, Sarra Manning ha conseguido que mis lagrimas fluyan un tanto descontroladas. No sé si será porque últimamente ando un tanto sensible, pero ahí estaba yo leyendo y llorando, y no porque la novela sea un tanto tristona, oscura y desolada, sino todo lo contrario, pues la autora narra con positivismo y alegría la vida de dos mujeres extraordinarias con sus días buenos y sus días no tan buenos. Dos mujeres que están destinadas a encontrarse y a unir sus vidas, aunque antes debemos realizar con ellas sus recorridos vitales: viajar a sus pasados para llegar a sus presentes, al momento en que se alinean sus destinos y entonces todo alcanza su sentido.

Les separan sesenta años cuando llegan y se apean en la estación londinense de King's Cross: Rose, en 1943, y Jane en el 2003. Las dos bajan de sus respectivos trenes para empezar una nueva vida, dejando atrás un pasado lleno de incertidumbres, duda, oscuridades y miedos. Ambas serán recogidas por personas que más o menos se apiadan de ellas y pondrán su reloj vital en el punto cero, para así, desde ese momento, construir y edificar un nuevo destino.

Con Rose conoceremos y viviremos en primera persona cómo los habitantes de Londres encaraban sus días en plena guerra, y que, a pesar de todo, la esperanza y la alegría les llenaban de energía y les hacían exprimir y disfrutar de cada uno de los momentos que la contienda y sus circunstancias les otorgaban y regalaban, ya vinieran con ritmos de swing y jazz o de una manera más dulce en forma de donuts. A fin de cuentas, desde que Rose llegó a Londres, el legendario club americano Rainbow Corner, dedicado a acoger a sus soldados y hacerles más llevadera la guerra con sus bailes y con sus donuts, se convirtió para ella en su paraíso y refugio dentro del caos. En ese lugar encontró a sus mejores amigas, se enamoró y, en definitiva, entre baile y baile, descargó toda la adrenalina y el miedo acumulados cada noche durante sus duros días. 

Esta historia está hilada e intercalada con la de Jane, y con ella nos trasladamos a la actualidad, al presente, en que nos cuenta cómo esta impresionante mujer llega a casarse en peculiares circunstancias con el sobrino de Rose, Leo, consiguiendo de este modo conectar a estas dos mujeres y sus historias.

Pero no por esto se unen las tramas, pues la novela sigue con los dos hilos argumentales. Por un lado seguimos descubriendo cómo fueron los días y las noches de la joven Rose, cómo se enamoró y desenamoró para volverse a enamorar, su juventud y su alegría unidas a las terribles pérdidas con que la guerra le regó. También somos partícipes de su obligada madurez, su toma de conciencia, de cómo ve y siente su sufrimiento y el de los otros, del sentido del deber y de la responsabilidad con su sociedad... Vemos a una Rose transformada y transformadora. 

Por otro lado nos trasladamos a la actualidad y conocemos a Jane, una impresionante mujer a la que han vaciado a lo largo de su existencia. Con ella el viaje es distinto, pues solamente es una máscara y una mentira que primero intenta encajar para luego exprimir todo lo que puede. No tiene ningún escrúpulo y solo se mueve por dinero: esta es la razón y la motivación de todos sus pasos y todas sus palabras. Aquí la evolución es distinta, pues observamos cómo su vida, una vez que entra del brazo de Leo en la impresionante casa de una anciana y enferma Rose, irá cambiando lo quiera ella o no. Y hasta aquí puedo leer...

Con un lenguaje sencillo y ligero, Sarra Manning nos hace recordar y plantearnos el sentido de la vida y su fecha de caducidad, pero no de una manera de trágico existencialismo, sino de forma natural. A través de esta historia nos cuenta que todo llega y todo pasa, y al final, a pesar de sus tragedias y de sus dramas, la vida es un recorrido que merece la pena realizarse: siempre nos quedarán la esperanza, la alegría, el humor, la ternura y el amor. 

Todo esto y más es lo que encontramos en El último baile, una novela que desde luego a mí me ha dejado huella.




Sarra Manning es escritora y periodista desde hace veinte años. Ha escrito para numerosas publicaciones, entre ellas The Guardian, Elle, Grazia, Stella, You Magazine e InStyle. En la actualidad es responsable de la sección de Libros de Red Magazine. Su primera novela para adultos, Unsticky, se publicó en 2009, seguida de otras tres que incluyen el best seller You don´t have to say you love me. Sarra también ha escrito más de quince novelas juveniles, como Adorkable (Rarita y adorable, 2014), Guitar Girl, Let's get lost y la trilogía Diary of a crush. Vive en Londres.

miércoles, 10 de julio de 2019

RESEÑA (by MH) ::: EL COMPLOT DE LOS INOCENTES - Mª Carmen Crespo Saitua





Título original: El complot de los inocentes
Autora: Mª Carmen Crespo Saitua
Editorial: Gregal
Páginas: 322
Fecha de publicación: abril 2019
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros
Imagen de cubierta: Archivo de Pixabay/verner22brigitte
Bresñeda, un pequeño pueblo casi deshabitado de Los Ancares de León. Allí Helena ha heredado unas propiedades. ¿Cómo es posible que sus padres jamás le hubieran hablado de ellas?

La necesidad de Helena por evadirse de sus propios problemas la llevará a relacionarse con los lugareños, que la irán introduciendo en la historia del pueblo y la enigmática historia de «Tierras de sangre».

Tras el hallazgo de unos documentos escritos por su tía, indagará sobre aquel llamado «accidente», pero todos sus intentos chocan con el silencio de los vecinos y la opinión general de que a nadie le interesa remover aquella vieja historia.

En su lucha por conocer la verdad y hacer justicia, los lazos se irán estrechando y Helena llegará a una encrucijada en la que tendrá que tomar una difícil decisión.
Estallido en el silencio, de la escritora Carmen Crespo, fue una de las buenas sorpresas literarias que me llevé hace justamente ahora dos años. No sabía qué me iba a encontrar porque no tenía ninguna referencia de su autora, y me topé con una buena historia que estaba muy bien escrita y de la que, aun estando protagonizada por un personaje que me resultó antipático, no pude dejar de pasar una página tras otra. Por eso, porque descubrí su buen hacer, no me ha sorprendido que Carmen haya ganado el Premio de Novela Bellvei Negre 2018 con El complot de los inocentes, novela que hoy os traigo. Y ya sabéis que yo no soy de premios, pocos premios literarios veis reseñados en Netherfield, pero es que en su caso daba por hecho que era merecido.

Helena, una joven bibliotecaria de Madrid, ha perdido a sus padres, ya mayores, en un accidente de tráfico. Por lo que se va infiriendo en la historia, ambos progenitores tenían a su hija un tanto enclaustrada, hasta el punto de que ni sus amistades, ni tan siquiera un novio de varios años, pisaban su casa en absoluto. Esa especie de misterio alrededor de ellos se traslada a su testamento, en el que Helena descubre que ha heredado una casa en Bresñeda, una pequeña población en Los Ancares (León). Helena jamás ha oído hablar de ese lugar ni de que allí hubiese tenido alguna vez familia, y se presenta en el pueblo durante sus vacaciones para hacerse cargo de su herencia. Una vez descubre cuál es la casa que ha heredado se entera de que el terreno sobre el que se asienta es conocido como Tierra de sangre, y que sobre ella pesa un secreto desde hace muchas décadas que afecta a su familia y que Helena se empeñará en desentrañar.

Como podéis ver estamos ante una trama de misterio de corte rural en la que el pasado todavía está muy presente en un entorno como el de un pueblo, en el que las cosas nunca se olvidan realmente, los odios y afinidades se heredan de una generación a otra y donde no interesa demasiado desenterrar fantasmas que puedan alterar la tranquila rutina del día a día: quien venga de fuera e intente sacudir alfombras que ellos prefieren que sigan acumulando polvo, no será bien recibido.

Y con este percal se encuentra Helena cuando se presenta en Bresñeda. Hace amistades en el pueblo y todo son buenas caras hasta que pone las cartas sobre la mesa y cuenta que va a por todas en su resolución de limpiar el nombre de su familia resolviendo el misterio que rodea a sus tierras. Entonces empieza a sufrir el vacío de sus gentes, pero ella sigue erre que erre, y poco a poco irán entrando en su vida algunos de los habitantes de ese pueblo que de una manera u otra tienen mucho que decir o aportar sobre el misterio que se cierne sobre su familia. La gente de Bresñeda no quiere enfrentarse a lo que ocurrió hace ya más de cien años: están bien como están, y si llevan guardando los secretos de sus padres tanto tiempo no va a venir una de fuera a trastocarles la existencia. Y vigilando que todo siga así, como un cacique del siglo XXI que vela y protege a su comunidad otorgando favores por aquí e instaurando celebraciones por allá, está el misterioso don Lorenzo, que vive apartado del mundo en su bastión pero ante quien todos acaban rindiendo cuentas y casi pleitesía.

He disfrutado mucho de la historia por dos razones. La primera ha sido el propio misterio, que retrotrae la ambientación a 1910 (aunque la historia está narrada en todo momento en nuestro presente y no en dos tiempos salvo algún documento puntual), una época en la que las autoridades no se andaban con chiquitas y en la que van apareciendo posibles versiones sobre lo que ocurrió aquella fatídica noche: la gracia está en intentar discernir cuánto hay de verdad o mentira en cada una de ellas, y quiénes participaron en ella, quiénes no lo hicieron y quiénes creyeron hacerlo sin saber muy bien a qué atenerse. La segunda razón son precisamente los lugareños del pueblo y la relación que va creciendo paulatinamente entre Helena y ellos, y que tiene muchos altibajos. También creo que está muy bien representada esa sensación de ser la nueva en un sitio muy pequeño en el que todo el mundo se conoce y está pendiente de todo lo que haces, el sentirse en un escaparate continuo en el que no puedes hacer nada sin que todo el pueblo lo sepa en unas horas.

Carmen escribe sencillo y limpio, dosificando la información y dando mucha importancia a los propios personajes y su lugar en el pueblo. En esta novela logra sobre además una muy buena ambientación en un lugar rodeado por montañas naturales casi tan escarpadas como los secretos que callan sus gentes. No creo que se la pueda calificar como novela negra per sé, o no al menos tal y como solemos entender el género normalmente. Yo la definiría como una novela de misterio con un puntillo histórico y un alto componente costumbrista que resulta muy evidente tanto en la rutina del pueblo y sus gentes como en las tradiciones y la forma de vida heredada de muchas décadas atrás. Helena ejerce de investigadora amateur, pero el transcurrir de la investigación es fruto de su propia convivencia entre la gente que puede ayudarla a resolverla y de lo que puede ir sonsacando e infiriendo de todo ello. 

Por cierto, no puedo ir más allá pero quiero dejar constancia: me ha gustado mucho lo firme que se muestra Helena al final y cómo es consecuente consigo misma y con sus intenciones a lo largo de todo el libro :)




Mª Carmen Crespo Saitua nació en Getxo, en 1945. Educada en el Colegio de la Sagrada Familia de Burdeos en Deusto, estudió Bachiller Superior y Auxiliar de Empresa en la Escuela Superior de Comercio, además de Lengua y Civilización Francesa en La Sorbona. Los libros, la música y la pintura han sido siempre sus aficiones.

A partir de 2011 comienza a publicar relatos en diversas antologías, como Lucía y las espadas de fuego y El apagón. Publica también en los libros electrónicos de Playa de Ákaba, en 2014, con Avatar y El monstruo. Fue finalista del XVII Premi de Relats Breus per a dones de Sant Joan Despí con Añoranza, en 2017. Otras publicaciones suyas son: «Jugando con los tiempos», en la antología Un trayecto, una historia, y «Preludio», que forma parte de Avui prenem la paraula/Hoy tomamos la palabra.

Después de publicar La Caja y Estallido en el silencio, El complot de los inocentes (Premio Bellvei Negre 2018) irrumpe en el ámbito de la novela negra.

lunes, 8 de julio de 2019

RESEÑA (by MB) ::: EL PALACIO DE LA LUNA - Paul Auster





Título original: Moon Palace 
Autor: Paul Auster
Editorial: RBA
Traducción: Maribel de Juan 
Páginas: 310
Fecha de esta edición: 2009
Encuadernación: cartoné
Precio: Descatalogado (Edición normal Anagrama -> 12 euros)
Diseño de portada: Julio Vivas y Estudio A.
Marc Stanley Fogg (por Marco Polo, por el Stanley que encontró a Livingstone y por el Phileas Fogg de La vuelta al mundo en ochenta días) está a las puertas de la edad adulta cuando los astronautas ponen el pie en la luna. Hijo de padre desconocido, muerta su madre cuando él tenía once años, Marc Stanley fue educado por su tío Víctor, un excéntrico que se ganaba la vida tocando el clarinete en orquestas de mala muerte. Ahora, en el comienzo de la era lunar, muerto su tío, Marc Stanley Fogg tiene dinero para sobrevivir unos pocos meses más. Gradualmente, per sin pausa, va cayendo progresivamente en la indigencia, la soledad y una suerte de tranquila locura de matices dostoievskianos, donde su vida se reduce a explorar los gozosos infiernos del despojamiento absoluto.

Vive ya como un animal en una cueva del Central Park, en un semidelirio provocado por el hambre, cuando la bella Kitty Wu le rescata. Fogg se salva y decide, por primera vez en su vida, buscar un trabajo. El destino, y una compleja red de significantes en torno a la luna, lo lunar y la luz, le llevan a trabajar como lector y acompañante de Thomas Effing, un viejo pintor paralítico. Y escribiendo la biografía de Effing, que éste quiere legar a Salomon Barber, el hijo al que nunca conoció, Marc Stanley Fogg descubrirá, en un viaje que le lleva desde el Palacio de la Luna, un restaurante chino de Nueva York, a los lunares paisajes del Oeste americano, los misterios de su propio origen, el nombre y la identidad de su padre.

Paul Auster ya había utilizado, en Ciudades de cristal y en El país de las últimas cosas, las convenciones de la novela de género —la policíaca y la de ficción científica, respectivamente—. En El Palacio de la Luna puede ser leído como un elegantísimo folletín contemporáneo sobre la paternidad y la impostura, pero también como una espléndida novela de aventuras sonre la aventura de crear.

En El Palacio de la Luna encontramos la esencia incandescente de Paul Auster, una novela hilada y construida con las particularidades y peculiaridades inherentes a la obra de este autor. En su texto descubrimos todos sus rasgos significativos: la búsqueda de la identidad personal, la introspección más descarnada, un poquito bastante de existencialismo absurdo, el sentido de la vida, la polarización entre el espiritualismo y el materialismo, las extrañas y sorprendentes filiaciones, la lucha... Todo ello envuelto en un debate filosófico-trascendental contextualizado y ambientado en su ciudad, esa que tan bien conoce y que nos invita a recorrer cada vez que leemos sus maravillosas novelas: Nueva York.

Resulta muy difícil encajar temas tan controvertidos y profundos en una novela y que al mismo tiempo fluyan naturalmente a través de sus páginas, convergiendo en sustancia y materialidad, creando una historia verosímil aunque venga cargada de situaciones extrañas y de azares casi imposibles. Por eso nos creemos su genialidad narrativa a pies juntillas, sin cuestionarle ni debatirle absolutamente nada. Esto es lo que me ocurre con Paul Auster, del que quedé totalmente obnubilada tras nuestro primer encuentro literario con Brooklyn follies, y he de contaros que todavía sigo en ese estado de enganche y entrega.

El Palacio de la Luna es una novela temprana, publicada en 1989, en la que hallamos al autor en su estado primigenio y en toda su explosión narrativa, cuando todos sus elementos característicos imploraban por salir y crear una composición inteligible, brillante y límpida. Y soltando todo esto como si nada, arrancamos con la reseña.

Marco Stanley Fogg (o, como él se denomina, M. S. Fogg) es un estudiante de la Universidad de Columbia. Huérfano de madre y con un padre desconocido y ausente, fue criado y educado por su tío, Victor Fogg, músico inteligente y culto pero de escasos medios. Desde el deceso de su madre cuando era un niño, su tío se convirtió en su única familia, su referente y su anclaje en la sociedad. Los dos supieron construir un vínculo profundo y familiar que daba sentido y significado a sus vidas. Pero también su tío muere, y lo anterior desaparece de un plumazo. M. S. Fogg pierde todos los referentes, invandiéndole en todos los sentidos (ya sean físicos o metafísicos) una soledad y un abandono que lo arrastrarán primeramente al retiro y la incomunicación social, para pasar después a otro plano superior, el destierro vital, un aislamiento donde solo dejará entrar a la tristeza, la añoranza y la melancolía.

Entonces nuestro protagonista entra en barrena y se impone una cuenta atrás para dejarse desaparecer y de esta forma eliminar el dolor, al tiempo que mina su salud y su existencia. Parece que la flagelación da sentido a su calculada vida, pues es la forma que elige para expiar y aliviar su intolerable torrente existencial y emocional, emprendiendo un viaje alucinatorio en el que el dolor se junta con el hambre, provocándole ensoñaciones e irrealidades que le dan la vida y la muerte al mismo tiempo, aunque esto sea un tanto utópico y quimérico. Mirando esto con perspectiva, no llegamos a entender del todo por qué este personaje, sin luchar, se entrega al caos (tal y como él dice) para que sea este el que decida si debe morir o vivir. 

Pero conforme nos vamos acercando  a su persona y comenzamos a rascar las capas que conforman esos trágicos sentimientos, entendemos algunos (no todos) de sus razonamientos: parece que simplemente se siente huérfano y solo, no encuentra anclajes fuera ni dentro de su persona, no tiene referentes que le aferren y sujeten a la sociedad, y por ello intuye que la soledad es la única salida y su deseo es dejarse morir y desaparecer. Para llevar a cabo este destino emprende un viaje, un descenso en el que concretará su fin... pero claro, nada esta firmemente atado: hay otras personas y circunstancias que tienen algo que decir.

Es a partir de este momento cuando las coincidencias y causalidades del autor, sus marcas lingüísticas, señalan los pasos del camino que M. S. Fogg debe seguir. Descenderá a los infiernos y de alguna manera será rescatado, para así encontrarse (como buen lazarillo) en una situación de pupilaje al entrar a trabajar como ayudante del anciano Thomas Effing. Con él encontrará cierto sentido a su vida, pues mientras escribe la biografía de Sr. Effing, se da cuenta de que esta contiene ciertos paralelismos con la suya. Así entiende que su soledad tiene una parte grande de impostura engañosa, pues a su alrededor hay personas que le aprecian y le tienen en cuenta.

En El Palacio de la Luna, Paul Auster escribió una gran historia continente de otras tantas donde el personaje principal, el narrador omnisciente, vertebra todas ellas hilándolas con su pasado, su presente y su futuro. A través de estas historias viajamos y recorremos el Nueva York de finales de los 60 y principios de los 70, el de principios del siglo XX con sus peculiares personajes, y también el Salvaje Oeste además de otras ciudades norteamericanas. Todo envuelto en una extraordinaria e inexorable narrativa cuya brillantez y autenticidad comulgan con el existencialismo más doloroso que engendra y da sentido a esta excepcional novela. 

Seguiré leyéndote.


Paul Auster nació en 1947 en Nueva Jersey y estudió en la Universidad de Columbia. Tras un breve perí­odo como marino en un petrolero, vivió tres años en Francia, donde trabajó como traductor, "negro" literario y cuidador de una finca; desde 1974 reside en Nueva York.
Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006 por su carrera literaria.

viernes, 5 de julio de 2019

Y EL LIBRO COMIENZA ASÍ... #10 ::: JUNIO 2019

¡Hola a todos!

Primer viernes de julio, así que toca la entrada mensual que recopila las primeras frases de todos los libros reseñados durante JUNIO.

La única condición expresa de esta entrada es que se cuelga la primera frase hasta el primer punto y seguido o aparte, sea cual sea la extensión y diga lo que diga (dejando a un lado prólogos, presentaciones o introducciones que no pertenezcan a la propia narración, notas sobre la edición, etc... y comenzando con el propio libro en sí).

Están ordenados según la fecha de publicación de las reseñas, y las imágenes están enlazadas por si alguien está interesado en acceder directamente a la reseña para leerla :)

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-los-cadaveres-de-callander-square-anne-perry.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mb-romanticismo-manuel-longares.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-el-recien-llegado-marco-vichi.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mb-el-alienista-caleb-carr.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-seguro-de-amor-earl-derr-biggers.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mb-todo-saldra-bien-emilio-ortiz.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-la-prodigiosa-fuga-de-cesia-p-l-salvador.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-extranjeros-bienvenidos-barbara-pym.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-rebelion-en-la-granja-george-orwell.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mb-un-angel-vestido-de-escarlata-paulina-maggi.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-muerte-en-los-hamptons-ana-bolox.html

https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/2019/06/resena-by-mh-veinticuatro-horas-en-la-vida-de-una-mujer-sensible-constance-de-salm.html

miércoles, 3 de julio de 2019

RESEÑA (by MH) ::: POIROT INVESTIGA - Agatha Christie





Título original: Poirot investigates 
Autora: Agatha Christie
Editorial: Molino
Traducción: C. Peraire del Molino
Páginas: 240
Fecha de publicación original: 1925
Fecha esta edición: 1981
Encuadernación: rústica
Precio: Descatalogado
https://inquilinasnetherfield.blogspot.com/p/esta-pagina-la-abro-yo-mh-modo-personal.html
La gran habilidad de Poirot para desentrañar los casos más difíciles le ha convertido en el detective predilecto de la sociedad británica. A esta época pertenecen estos relatos:

La aventura del "Estrella de Oeste"
Tragedia en Mardson Manor
La aventura del piso barato
El misterio de Hunter´s Logde
El robo del millón de dólares en bonos
La aventura de la tumba egipcia
Robo de joyas en el "Grand Metropolitan"
El rapto del primer ministro
La desaparición del señor Davenheim
La aventura del noble italiano
El caso del testamento desaparecido
Estoy muy orgullosa de mí misma porque estoy avanzando bastante en mi reto de leer a la Christie en orden. El año pasado no me planifiqué bien pero este año de momento no va mal la cosa... y eso que este libro de relatos se me atragantó un poco al principio.

Esta recopilación sigue la estructura de la edición británica con once relatos, mientras que la norteamericana creo que tenía catorce. Así pues, son once relatos repartidos en 240 páginas, lo que ya de primeras me daba mala espina: veinte páginas por relato siendo el protagonista Poirot da para poco desarrollo, y no me he equivocado. Era la primera vez que leía no solo este libro en concreto, sino una colección de relatos de este personaje, y sinceramente, que yo recuerde es el libro que menos he disfrutado de Agatha Christie desde que tengo memoria... y llevo buena parte de mi vida leyendo a esta mujer.

Los once relatos están narrados por Hastings, y en todos ellos vemos la tónica habitual entre estos dos personajes: Hastings se siente despreciado intelectualmente por Poirot, está deseando resolver él solo un caso para impresionarle y siempre fracasa estrepitosamente, cada vez que piensa que lo está haciendo bien y observa que Poirot no se muestra muy entusiasmado cree que es por envidia... y además todas las mujeres le parecen hermosísimas. Nada nuevo bajo el sol: es Hastings. Por su parte Poirot se muestra en estos relatos más repelente, engreído y pagado de sí mismo que nunca, lo que no sé si ha sido solo impresión mía o es así tal cual. Estos casos cuentan el despegue de Poirot como detective en Londres, el intervalo de tiempo en el que se está haciendo famoso, y se le ha subido un poco la tontería a la cabeza :)

En cuanto a los relatos, hay de todo, como suele pasar en estos casos. Algunos son muy entretenidos (que curiosamente para mí han sido los más sencillos), y otros tienen explicaciones tan rebuscadas que he tenido que leerlas dos veces y aun así para mí quedan flecos sin explicar. Y es que ese ha sido el principal problema que yo le he visto a estos relatos: la necesidad de contar mucho en poco espacio. Y cuando la resolución es sencilla o se puede explicar fácilmente no hay problema, pero cuando esa resolución se complica, las veinte páginas de rigor adjudicadas a cada relato de media no dan para todo lo que hay que contar. Al final cada caso se resume en Poirot y Hastings recibiendo el encargo, acudiendo al lugar de los hechos, un par de preguntas o averiguaciones y ¡voilá!, Poirot ya tiene la solución, que necesita más páginas para ser explicada de las que necesita el caso para que nos adentremos en él.

Por resumirlo en pocas palabras, la sensación con la que me he quedado es que el formato relato no casa bien con la forma de trabajar de Hercules Poirot como personaje. El proceso deductivo por el que Poirot suele llegar a la resolución de los casos necesita más páginas para ser explicado, más páginas para llegar a esas mismas resoluciones y más páginas, en general, para brillar. Si tengo que resaltar mis favoritos, serían La aventura del noble italiano, La desaparición del señor Davenheim o Robo de joyas en el Grand Metropolitan. Había uno que tenía todas las papeletas para encandilarme porque está ambientada en el Egipto de las excavaciones (aunque a Carnarvon lo llaman Cariarpon, vaya usted a saber por qué... qué traducciones más malas tiene esta colección), pero para mí se quedan cosas sin explicar y me ha defraudado un poco. 

Total, que Poirot en relato no me ha terminado de hacer tilín. O no al menos en estos relatos, que fueron los primeros. Tengo trece libros de la Christie de por medio hasta la siguiente colección donde aparece este personaje, así que a ver si se nota la mejoría :)





Agatha Christie (1891-1976) es conocida en todo el mundo como la Dama del Crimen. Es la autora más publicada de todos los tiempos, tan solo superada por la Biblia y Shakespeare. Sus libros han vendido más de un billón de copias en inglés y otro billón largo en otros idiomas. Escribió un total de ochenta novelas de misterio y colecciones de relatos breves, diecinueve obras de teatro y seis novelas escritas con el pseudónimo de Mary Westmacott.

Probó suerte con la pluma mientras trabajaba en un hospital durante la primera guerra mundial, y debutó con El misterioso caso de Styles en 1920, cuyo protagonista es el legendario detective Hércules Poirot, que luego aparecería en treinta y tres libros más. Alcanzó la fama con El asesinato de Roger Ackroyd en 1926, y creó a la ingeniosa miss Marple en Muerte en la vicaría, publicado por primera vez en 1930.

lunes, 1 de julio de 2019

RESEÑA (by MH) ::: EL DÍA DEL ENTIERRO - Edith Wharton




Título original: The day of the funeral
Autora: Edith Wharton
Editorial: Rey Lear
Traducción: Susana Carral
Presentación: El editor
Páginas: 72
Fecha publicación original: 1930
Fecha esta edición: mayo 2013
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 9,80 euros 
Imagen de cubierta: Detalle de Retrato del editor Eduard Kosmack (Egon Schiele, 1910)



El profesor Trenham sufre remordimientos por haber engañado a su esposa, que acaba de morir inesperadamente, un hecho que todos atribuyen a su carácter emotivo y nervioso. Tan apesadumbrado como asustado, Trenham decide romper con su joven amante cuando su mujer apenas acaba de ser enterrada. Edith Wharton recrea en El día del entierro la psicología de un machista, de un egoísta incapaz de afrontar la vida en solitario ni de pensar en la felicidad de su pareja. Un desenlace inesperado pondrá un poco de justicia en este retrato social de una época que, por desgracia, todavía resulta demasiado actual.

Sí, soy la pesada de Edith Wharton, y como buena pesada que soy vuelvo con una nueva reseña suya :) En este caso es un relato largo publicado en 1930, El día del entierro, y puesto que dada su brevedad la reseña exige la misma brevedad y concisión, me meto en faena ipso facto.

La narración, que tiene lugar durante un solo día (el día del entierro del título) nos mete de lleno en el momento en que Milly Trenham ha cumplio su amenaza y se ha suicidado ante la constante carencia de afecto y las infidelidades de su marido, Ambrose. Pero claro, solo Ambrose sabe que ha sido un suicidio y conoce los verdaderos motivos, para los demás vecinos de la población de Kinsborough ha sido un accidente fruto de los nervios de la fallecida. Ambrose, ser egoísta y cruel, empieza a sufrir remordimientos pero le echa la culpa a su amante, Barbara Wake, por haberle engatusado, así que decide romper con ella el mismo día en que entierra a su pobre mujer... pero es incapaz de estar solo, sus remordimientos no son más que ínfulas egocéntricas, y realmente le dan igual tanto su mujer como su amante: lo que realmente importa es que él esté cómodo, bien atendido y mimado por una mujer a su lado. Lo que piense Barbara sobre todo esto es el quid de la cuestión en el relato.

La historia, que apenas cuenta unas cincuenta páginas, ahonda en eso que tan bien se le daba a esta autora: el perfil psicológico de personajes complejos alejados de arquetipos y que no siempre se comportaban tal y como se esperaba de ellos, algo que en este relato es notable en el personaje masculino pero todavía más en el femenino, porque además cada uno cumple una función muy concreta en este relato.

En la breve biografía que acompaña a esta edición se hace hincapié en algo que será muy importante para comprender esta historia: Edith Wharton se casó con un hombre mucho mayor que ella que le fue repetidamente infiel durante todos sus años de matrimonio y que trastocó en gran medida su salud mental (luego ella acabó siéndole también infiel a él, pero esa es otra historia xD). El caso es que Wharton vuelca en esta trama toda su experiencia y amargura ante una situación matrimonial insostenible, y por ello el retrato de Ambrose Trenham (machista, egoísta, narcisista) es demoledor por su agudeza, mientras que en un momento de la historia que no puedo especificar surge un monólogo que da voz a todas esas mujeres de una época en la que, aunque podían divorciarse, todavía eran señaladas socialmente por ello, por lo que muchas de ellas sufrían las infidelidades de sus maridos en silencio acatando la humillación que eso suponía (sigue ocurriendo a día de hoy, imaginaos hace casi cien años).


El comienzo del relato es sencillamente genial: Milly amenazó con suicidarse si su marido no dejaba a su amante, el marido pasó de ella y Milly cumplió su amenaza tirándose por el balcón. Un primer párrafo breve pero que es tan directo y acerado que pincha. Y a partir de ese momento Wharton se sumerge en la cabeza de un hombre que sufre remordimientos durante cinco milisegundos antes de echarle toda la culpa a su amante, esa desvergonzada que le ha llevado por mal camino. Mientras urde el modo de romper con ella (o algo así) se muestra incapaz de estar solo y necesita tener a alguien pendiente de él (como su mujer ya no está, le vale la criada), y así acampamos en su cabeza y conocemos de primera mano todos esos procesos mentales carentes de cualquier atisbo de empatía que han dado forma al hombre que es: un hombre que solo piensa en sí mismo aun con su mujer casi de cuerpo presente, y que ciertamente no ve venir lo que le espera.

Poco más os puedo contar porque, como digo, es un relato muy cortito. A quien le resulte pesado leer a la Wharton en novela siempre le recomiendo sus relatos o nouvelles, porque merecen mucho la pena: se leen en un suspiro y otorga profundidad y complejidad tanto a la trama como a los personajes pese a la frugalidad de páginas y la dificultad para desarrollar toda una trama narrativa en tan poco espacio. Sacaba oro de donde otros sacarían bronce (con suerte).

Sobre la edición y la foto que incluyen de la autora, me resulta bastante chocante que confundiesen a Edith Wharton con Agatha Christie porque, bueno, estos errores no deberían cometerse en una editorial seria... esta editorial creo que ya no existe (¿me equivoco?) así que mi tirón de orejas se dispersa en el aire, pero igualmente dejo constancia :)





Edith Wharton (Edith Newbold Jones, de soltera) nació en 1863 en Nueva York, en el seno de una familia de la alta burguesía. Pasó gran parte de su infancia en Europa, primero en París y luego Alemania y Florencia. Desde pequeña dio muestras de una inteligencia e imaginación excepcionales. De adolescente escribió poemas y en 1877 un cuento: «Fast and Loose». Con 23 años se casó con Edward Wharton, doce años mayor que ella, con quien no compartía ningún interés intelectual ni artístico (acabó divorciándose en 1913). En 1891 apareció su primer relato, «Mrs Manstey’s View» en el Scribner’s Magazine, donde se recogerían regularmente sus textos. En 1897 publicaría The Decoration of Houses, en colaboración con su amigo el arquitecto Ogden Codman, que tuvo un éxito inmediato. En 1902, se instala en The Mount, la casa que los Wharton habían construido en Lenox, pero pronto regresará a Europa, y en 1903 conocerá en Inglaterra a su «queridísimo maestro» Henry James, con quien mantendrá una gran amistad hasta la muerte de éste en 1916. En 1905 aparece La casa de la alegría; en 1907, se instala en París, y ya nunca abandonaría su querida Francia. Durante la Primera Guerra mundial fundó los American Hostels for Refugees, por lo que fue condecorada con la Legión de Honor. En 1920, La edad de la inocencia obtiene el Premio Pullitzer. En 1923 se convirtió en la primera mujer doctor honoris causa por la Universidad de Yale. El 11 de agosto de 1937 padeció una crisis cardíaca que le causó la muerte. Sus restos reposan en el cementerio de Versalles. Su última novela, inacabada, The Buccaners, se publicó póstumamente en 1938.