miércoles, 7 de abril de 2021

RESEÑA (by MH) ::: EL HUÉSPED - Marie Belloc Lowndes


 

Título original: The Lodger
Autora: Marie Belloc Lowndes
Editorial: menoscuarto Ediciones
Traducción: Susana Carral
Páginas: 304
Fecha publicación original: 1913
Fecha esta edición: noviembre 2015
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 19,50 euros 
Fotografía de cubierta: @Age Fotostock


Hasta cinco películas han bebido del argumento de El huésped, la mejor novela de Marie Belloc Lowndes. Entre ellas figura la primera cinta que dirigió Alfred Hitchcock (The lodger, 1927; titulada en España El enemigo de las rubias). Inspirada en los asesinatos de Jack el Destripador, la obra reúne los ingredientes clásicos de la mejor narrativa de misterio británica. Mientras Londres vive con inquietud la aparición en sus calles de un asesino de mujeres, un extraño hombre sin equipaje alquila una habitación en la casa de los Bunting. La autora crea una atmósfera de suspense desde la primera hasta la última línea en esta intrigante historia sobre la culpabilidad y las apariencias.
Como fan recalcitrante de Alfred Hitchcock que soy desde que era muy, muy jovencita (me gastaba mis escasos parnés adolescentes en comprarme pelis del tito Hitch y libros de bolsillo), la película The Lodger forma parte de mi cultura cinéfila (si a eso añadimos que todo lo que tenga que ver con Jack el Destripador también cae en mis manos, pues imaginaos... Estoy quedando muy friki, ¿no? Bueno, es lo que hay). El caso es que a pesar de mi interés en el tema, no tenía ni idea de que se había publicado en España El huésped, libro en el que se basa The Lodger (El enemigo de las rubias en España gracias a la maravillosa inventiva del genio que tradujo el título), y me enteré gracias a una reseña de Inés en su blog, La huella de los libros. Corrí a comprarlo, corrí incluso a comprar otro ejemplar para regalo, pero no me he puesto con él hasta ahora (y han pasado sus tres buenos años, fecha concreta que conozco porque en un acto de autoflagelación extrema guardo los tickets de compra dentro de los libros para saber el tiempo que los dejo esperando antes de leerlos). Sé que me entenderéis, no es en absoluto por falta de interés, todo lo contrario; es falta de tiempo y vida y de no llegar a todo lo que se quiere llegar. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, leído y disfrutado está ya, así que os cuento.
 
Los Bunting están pasando sus peores momentos económicos desde que se casaron. Ambos se conocieron cuando eran sirvientes en casas distintas, y cuando se casaron decidieron intentar un negocio por su cuenta rentando habitaciones. Al principio les fue muy bien, pero hace ya tiempo que sobreviven empeñando poco a poco sus pertenencias más valiosas y con los trabajillos ocasionales que le van saliendo al señor Bunting. Cuando más crudas están las cosas, aparece un desconocido en la puerta, el señor Sleuth. Es una persona extraña, arisca, desconfiada y con inclinación a recitar en voz alta pasajes de la Biblia. Quiere alquilar una habitación, quiere tranquilidad y quiere que le molesten lo menos posible. Acaba quedándose un par de habitaciones, y pronto queda establecido que, a poder ser, solo le atienda la señora Bunting. La fortuna sonríe al fin a este matrimonio de mediana edad, se acabaron las preocupaciones y la estrecheces, y la señora Bunting sería feliz si no fuese por dos cosas: una, que se están produciendo una serie de terribles asesinatos en Londres y su marido no para de hablar sobre el tema; la otra, que esos asesinatos coinciden con las salidas furtivas que hace su inquilino cuando cree que nadie le oye a altas horas de la madrugada. La señora Bunting sufre, sospecha y calla. ¿Y si está equivocada? Pero, por otro lado, ¿y si no lo está? ¿Y si han dado refugio a un cruel y siniestro asesino?
 
Os hablaba arriba de la adaptación de 1927 de Hitchcock, pero en realidad existen hasta cuatro adaptaciones más de esta novela (la última de 2009), así que imaginad la repercursión que tuvo la historia en su día y que sigue teniendo. No creáis que el mito y la fascinación que despiertan los asesinatos del Ripper es cosa de nuestra época; poco tiempo después de tener lugar los hechos ya se hacían rutas guiadas por los lugares reales de los crímenes (a estas rutas asistieron personajes como Arthur Conan Doyle, para que os hagáis una idea de la magnitud), así que esto viene de lejos. Por eso no es de extrañar el éxito de un libro como El huésped, que recoge buena parte del interés que ya existía en aquellos años sobre estos temas, pero lo hace usando a Jack el Destripador como gancho sin versar realmente la historia sobre él. El asesino de El huésped mata a más de cinco mujeres, lo hace incluso en horarios con calles llenas de gente y existen testigos que lo ven huir de la escena del crimen. No, no es Jack el Destripador, pero qué duda cabe que la base y la inspiración de los crímenes son los que son, así que para aquellos lectores que gustan del suspense clásico y una historia bien contada que mantiene el misterio de principio a fin, la trama de un asesino en serie en el neblinoso Londres de principios del siglo XX atrae como la miel a las moscas.
 
Dicho todo esto tenemos dos escenarios en la novela. Uno es la casa de los Bunting, donde además del matrimonio tenemos al huésped, pero también a otros dos personajes que no os he nombrado anteriormente. Por un lado Daisy, hija del primer matrimonio del señor Bunting que vive normalmente con una tía pero que, cuando suceden todos los hechos de la novela, coincide que va a pasar una temporada en Londres con su padre y su madrastra. Por otro lado tenemos a Joe Chandler, joven detective de Scotland Yard que visita a menudo a los Bunting y que forma parte del aparato policial que investiga los crímenes que asolan la ciudad, por lo que tiene a los Bunting completamente al día de lo que sucede en el caso (caso en el que no hay apenas pistas y que les tiene totalmente desconcertados). Porque ese es el otro escenario, el de los crímenes. Un asesino que se hace llamar El Vengador se dedica a asesinar a mujeres que tienen en común su tendencia a beber demasiado. De estos asesinatos, tan presentes durante toda la narración, realmente solo sabemos por el propio detective Joe Chandler y por los periódicos que el señor Bunting compra de manera casi compulsiva. 

¿En torno a qué aspecto construye Lowndes la trama? Pues sobre todo al afán de supervivencia de Ellen Bunting. Sospecha del extraño señor Sleuth, las coincidencias son demasiado evidentes, pero su llegada no solo les ha salvado de la ruina absoluta, sino que ahora disfrutan incluso de cierta holgura económica. Así que no está dispuesta a dar un paso en falso por si sus sospechas son infundadas ni a dar la voz de alarma, ni siquiera ante su propio marido, que para lo obsesionado que está con el tema, en principio no parece enterarse de nada. Total, el señor Sleuth tiene pinta de caballero, es bastante excéntrico, guarda cosas bajo llave, realiza experimentos secretos en la habitación de arriba... pero se porta muy correctamente, es de lo más respetuoso, paga por adelantado y no da problemas. Mientras el detective Chandler y el señor Sleuth no se crucen en la casa, no tiene por qué pasar nada. Es más, si no fuese porque esta incertidumbre se está llevando por delante la salud de la señora Bunting, no sería para tanto... ¿no?

Resulta sorprendente lo mucho que hace Marie Belloc Lowndes con tan pocos elementos. Salvo contadas excepciones que no puedo adelantar aquí, casi toda la trama tiene lugar dentro de la casa de los Bunting, y aun así sentimos en la piel el Londres oscuro y neblinoso que al caer la noche se compacta de tal manera que apenas se puede ver nada a un palmo de distancia... ese Londres de finales del siglo XIX y principios del XX en el que podían pasar muchas cosas y muy desagradables con total impunidad. La narración avanza sin prisa pero sin pausa, con un suspense que va in crescendo conforme la historia se va adentrando en aspectos más psicológicos que criminales. Realmente de los asesinatos solo sabemos por terceros, por lo que se cuenta, por lo que se lee en los periódicos, porque lo que le interesa a la autora es el comportamiento y el revoltijo de pensamientos de su personaje principal ante una sospecha tan aterradora como tener bajo su propio techo a un asesino en serie buscado por toda la policía de la ciudad. Y es que el eje de toda la novela es Ellen Bunting y el cúmulo de contradicciones, miedos, acciones y decisiones que supone su día a día bajo la presión de la duda. Esa narración atmosférica es la que atrapa al lector desde el mismísimo inicio.

El huésped es una novela que mantiene al lector en vilo y bajo tensión mientras asiste a la gran cuestión de la historia: ¿tiene razón la señora Bunting al sospechar que el señor Sleuth es El Vengador o se imagina demasiadas cosas? Porque pueden presentarse dos situaciones: que esté en lo cierto o que no lo esté, y sea cual sea de las dos, el lector sabe que habrá consecuencias al final y que es inevitable que se llegue al punto de revelación en un sentido u otro. Si me preguntáis a mí, el final me ha parecido fantástico y muy consecuente con lo que se narra en el resto del libro (en un escenario que a mí me ha parecido muy original y muy intencionado por parte de la autora). Lo que comienza siendo una historia basada en los asesinatos de Jack el Destripador acaba convirtiéndose en otra muy interesante y la mar de recomendable por sí misma y sus propios méritos. Me apasionan los misterios clásicos, lo sabéis: su tempo, su forma de contar las cosas, la época en que se sitúan... y soy muy feliz cuando me encuentro con uno que reúne todos los requisitos y los utiliza con buen criterio. Así que, por si no quedaba claro, solo puedo resumirlo de una manera: El huésped merece mucho la pena.


 
 

Marie Belloc Lowndes (Marylebone, Londres, 1868-Eversley Cross, Hampshire, 1947). Fue una prolífica novelista inglesa que brilló por la atractiva combinación en su narrativa de las tramas emocionantes con el dibujo psicológico de personajes. El huésped (The lodger, 1913), su novela más famosa, está inspirada en los asesinatos de Jack el Destripador, obra que sobresale en una carrera que inició en 1898 con una biografía del Príncipe de Gales, a la que siguieron cerca de setenta títulos entre novelas, libros de relatos, memorias y piezas de teatro, una extensa obra prácticamente inédita en castellano. Aunque murió en Inglaterra, fue enterrada en Francia, cerca de Versalles, donde pasó su juventud.

11 comentarios:

  1. Hola,
    me acabas de crear una necesidad. Me lo llevo.
    Un beso

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  2. ¿Y yo por qué no lo conocía? Es curioso, pero con lo que me gusta el señor Hitchcock creo que no he leído ninguna de las novelas, sí, vergüenza me debía de dar. La verdad es que cambiando los títulos de forma tan creativa es fácil perderse.
    Pues mira que me acuerdo de la peli, eso no siempre me pasa así que creo que la novela me va a gustar mucho. Me la apunto.
    Te ha quedado un reseñón.
    Besotes

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  3. Pues la verdad es que me has dejado con ganas... así que lo apunto para el año que viene que para este ya tengo un libro sobre Londres...
    Un besazo

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  4. Primera noticia sobre este libro y no salgo corriendo a por él porque tengo que obligarme a cierta cordura, pero que lo voy a leer es seguro.
    Besos.

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  5. Me parece una lectura muy interesante que podría gustar muchísimo mi pareja así que me lo anoto creo que lo disfrutará

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  6. Como Manuela, me tengo que obligar y frenarme un poco, porque ya son muchos los pendientes, pero me habéis dejado con unas ganas... No sé si me podré resistir...
    Besotes!!!

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  7. Me encanta tu reseña y el libro que traes me lo llevo apuntadisimo, besos

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  8. Hola, A mi me suena la adaptación de Hitchock porque yo soy muy Fan y me he visto todas sus películas y la serie Alfred Hitchock presenta, lo que no me suena es haber leído la reseña de Inés, pero no importa, con la tuya me la llevo sin dudar. Besinos.

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  9. Caramba, pues si a ti te ha entusiasmado tanto (fan de Hitchcock y fan de Jack) no podemos dejarla pasar. Y no solo por lo que apunto entre paréntesis, sino porque tú has leído mucho y muy bueno del género y es difícil impresionarte tan bien. A mí me ha entrado mucha curiosidad. Besos.

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  10. Un momento, un momento... Para empezar, el libro es de los míos. Es que todo es mundo tan sórdido y todo lo relativo al tito Jack, me encanta. Pero ¿hay película? ¿Y de mi otro tito Hitch? Me pongo ahora mismo a indagar porque no me lo quiero perder. Reseñón que os ha quedado. Me anoto también el libro. Besos

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  11. Vaya, teniendo en cuenta que te lanzaste a comprarlo, me parece curioso que hayas tardado tanto en leerlo. Más curioso aún es lo de dejar el ticket dentro. Fantástica tu reseña, como siempre, pero esta vez no logras tentarme, el argumento no me parece suficientemente atractivo.

    Un saludo,
    Laura.

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