lunes, 18 de marzo de 2019

RESEÑA (by MB) ::: LA DEVOCIÓN DEL SOSPECHOSO X - Keigo Higashino




Título original: Yôgisha X no Kenshin
Autor: Keigo Higashino
Editorial: Ediciones B
Traducción: Francisco Barberán
Páginas: 328
Fecha publicación original: 2005
Fecha esta edición: octubre 2011
Encuadernación: rústica
Precio: 18 euros 
Diseño de cubierta: Estudio Ediciones B



La novela negra que ha vendido dos millones de ejemplares en Japón.

«Un thriller impresionante sobre una malograda devoción humana. Un auténtico best seller en Japón.» Publishers Weekly

Yasuko Hanaoka, madre soltera y divorciada, pensaba que por fin se había librado de su ex marido. Pero cuando éste aparece un día ante su puerta, en un complejo de apartamentos en Tokio, la escena se complica y el ex marido acaba muerto en su casa. Madre e hija lo han estrangulado. 

De pronto, Ishigami, el enigmático vecino de la puerta de al lado, se ofrece a ayudarles a deshacerse del cadáver y buscar la coartada perfecta. Yasuko, desesperada, acepta de inmediato. Cuando el cuerpo finalmente aparece y es identificado, Yasuko se convierte en sospechosa.

Sin embargo, el detective Kusanagi, aunque no encuentra fisuras en la coartada de Yasuko, sabe que hay algo extraño. Así que decide consultar al doctor Yukawa, un físico de la Universidad de Tokio que suele colaborar con la policía.

Este, conocido como el Profesor Galileo, estudió en el pasado con Ishigami, el enigmático vecino de la sospechosa. Al reencontrarlo de nuevo, el Profesor Galileo intuye que Ishigami tiene algo que ver con el asesinato. Y lo que aflora da un giro inolvidable a esta fascinante historia.

Nada ni nadie podía impedírselo. Solo necesitaba papel y lápiz para disfrutar resolviendo problemas. Incluso maniatado, podría seguir haciéndolo mentalmente. Aunque no pudiera ver nada, aunque no pudiera oír nada. Ése era su paraíso infinito. Y en él yacía, dormida, una inmensa veta de matemáticas para cuya explotación haría falta emplear más de una vida.
Ishigami Tetsuya es un genio que vive por y para las matemáticas, su mente es toda lógica y razonamiento. Sus desafíos son teorías que se resuelven utilizando fríos y asépticos métodos deductivos, y estos son aplicados en todos los momentos de su vida ya que jamás expresa ninguna emoción ni ninguno de sus sentimientos o pensamientos.

Debajo de esta red de teorías, donde los aspectos de su vida se representan en términos matemáticos y sus comportamientos se describen a través de proposiciones, late también un corazón genuino y profundo capaz de darlo todo por las personas que ama (eso sí, utilizando siempre lo que mejor se le da: las matemáticas).

Ishigami está enamorado de su vecina, Yasuko Hanakoa. Su verenación por ella es tal que no le importa alargar su recorrido cada mañana para ir a su trabajo (él da clases de matemáticas en un instituto) y pasarse por la bententei, tienda donde trabaja Yasuko y donde, como su nombre indica, se sirve bento (raciones de comida preparadas para llevar, bastante comunes en la gastronomía japonesa. Suele ser una bandeja o una caja de madera en la que se incluyen arroz, pescado o carne, y una guarnición de verduras). 

Este recorrido diario, cuando el anhelo y su deseo por verla se intensifican conforme va llegando a la bententei, supone el momento más feliz del día para nuestro protagonista. El trato entre Ishigami y Yasuko no pasa de ser una mera cordialidad formal típica entre vecinos y clientes, pero este matemático colecciona estos momentos y los atesora como piedras preciosas, bastándole con ellos para alimentar el amor que profesa a Yasuko. Él es consciente de que es invisible a los ojos de su amada, sabe que su físico es de los que no atrae a mujeres como esas, pero aun así sigue amándola y esperándola, ambicionando cualquier oportunidad que le permita acercarse a la causa de sus desvelos.

Esta oportunidad surge el día en que Yasuko se reencuentra con su exmarido, Shinji Togashi. Ambos habían mantenido una relación donde los malos tratos hacia ella y su hija se sucedían cada día, y de la que Yasuko había luchado para salir y volver a empezar en otro lugar. Y ahora que todo parece encarrilado, que tiene un trabajo con el que puede cuidar de ella y de su hija, sin la sombra de su ex, este aparece para quedarse y seguirlas atormentando.

Tanto Yasuko como su hija ya adolescente, Misato, no comparten las ideas de Togashi y tampoco se resignan a volver con él ni a su antigua vida, así que en medio de todas estas tensiones y rifirrafes, Togashi muere... Esta es la oportunidad que Ishigami necesitaba para visibilizarse y salir de su invisibilidad, ya que aportándoles su ayuda y su inteligencia, su relación pasará sin duda a otro plano. Y en un momento así, cuando todo ha explotado, a sus vecinas nos le queda otra que ponerse en sus manos, sus razonamientos y su lógica.

A partir de aquí la novela entra en otra dimensión, pues a la vez que vamos profundizando en el personaje de Ishigami y descubriendo todas las capas que envuelven sus razones y sus porqués, sus vecinas se van desinflando ante nuestros ojos y convirtiéndose en meros personajes planos a disposición de las teorías lanzadas por el protagonista. Por otro lado, Ishigami lanza un desafío tras otro con el único objetivo de salvarlas y proporcionarles las coartadas necesarias para que retomen las vidas que llevaban antes de que apareciera Togashi. En este momento, y con este giro argumental, se despliega todo su ingenio matemático trabajando únicamente para salvar a sus vecinas. 

Y así, con este planteamiento y partiendo de esta única premisa (librarlas de la carcel), el bueno de Ishigami empieza a crear y fabricar toda una serie de pistas, indicios e hilos conductores que, más que despejar, enredan a la policía y a los humildes lectores. 

Para desenmarañar todo esto, la policía sabe y entiende que debe colaborar con Manabu Yukawa, físico que por casualidad es compañero de Tetsuya Ishigami y del mismo detective de policía encargado de llevar el caso, Shunpei Kusanagi, y al que se conoce como el profesor Galileo. Él será el único capaz de ponerse en la mente del matemático, empatizar, razonar y comprenderlo de acuerdo a su lógica. Sabe que entendiéndolo podrá desliar y despejar la compleja y complicada cortina de humo creada por Ishigami.

Al final la trama se concentra en este duelo de mentes y voluntades que nos mantiene a los demás enredados en su laberinto matemático. Aun así, y lejos de apartarnos de su novela, gracias a su maestría en la simplificación y en la sencillez del lenguaje, Keigo Higashino nos atrae y nos absorbe con cada uno de los desafíos planteados, dejándonos siempre a la espera de lo que sucede en cada momento. Por ello el lector acaba dándole las gracias por todo ese enriquecimiento intelectual que nutre todo los pasos y todas las teorías expuestas tanto por el matemático como por el físico.
En una ocasión me planteaste qué era más difícil, si elaborar un problema que resultara irresoluble o resolverlo. ¿Lo recuerdas?
La devoción del sospechoso X es una novela que, a priori, puede parecernos un tanto ardua y engorrosa para los que no estamos muy duchos en matemáticas, pero gracias a la sencillez en su planteamiento y a los ritmos adecuados marcados por el autor, una vez que comienzas con ella simplemente te atrapa, atrayéndote sin remedio hacia su trama al tiempo que lo asimilas todo sin prejuzgar todo lo que concierne a esas matemáticas.

Una novela sorprendente, me alegro de haberla leído.



  
Keigo Higashino, (Osaka, 1958). Estudió Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Osaka, tras lo que comenzó a trabajar como ingeniero para la compañía DENSO. Fue durante esta época cuando comenzó a escribir sus primeras novelas.

En 1985 se dio a conocer ante el gran público gracias a su novela Hokago, con la que recibió uno de los grandes galardones literarios dedicados al misterio de los que se otorgan en Japón, el Edogawa Rampo. A partir de ese momento sus novelas alcanzaron gran popularidad y desde entonces ha recibido premios como el Honkaku, el Naoki o el Chuokoron. A nivel internacional ha sido finalista del Edgar y le fue concedido el Polar Internacional de 2010.

Su obra más conocida es La devoción del sospechoso X, la primera de su serie del Detective Galileo traducida a varios idiomas, y que ha sido adaptada en formato televisivo en su país de origen. Más de quince de sus novelas han sido llevadas al cine y la televisión. (Lecturalia.com)

16 comentarios:

  1. Confieso no haber leído prácticamente nada de literatura oriental, y no será por falta de títulos interesantes que, especialmente, en los últimos tiempos se están editando. Me apunto este título y lo pongo en la pila de deberes para un futuro inmediato.
    Muchas gracias por vuestras recomendaciones!!

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  2. Cuando lo publicaron me llamó la atención, pero entre una cosa y otra lo deje pasar, pero tiene buena pinta, me lo apunto de nuevo.
    Besos

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  3. Hola! Prácticamente no he leído nada de literatura japonesa, leí hace un año más o menos Out de Natsuo Kirino, muy en línea creo de esta que hoy nos traes, y la verdad es que me gustó bastante. Así que no la descarto para más adelante.
    Un besito

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  4. Me pasa como a Ayla, en el momento de su publicación me llamo mucho la atención y me lo apunte en pendientes y ahí sigue, ahora leyendo tu reseña no me importaria darle una oportunidad. Besinos.

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  5. Hombre la verdad es que parece una novela diferente y original. Al principio cuando has hablado de Matemáticas pues como que echa para atrás, pero si dices que te engancha habrá que tenerla en cuenta.
    Un besazo

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  6. A mí me llama mucho la curiosidad la literatura oriental y siempre que puedo me hago con alguna novela de ese género así que esta, que no conocía, me la llevo apuntada porque tiene muy buena pinta.

    Un beso

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  7. Yo tampoco soy una amante de las matemáticas, pero la historia me parece de lo más original. Tomo nota ;)

    Besitos

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  8. Con lo que me gusta la novela negra y la literatura nipona no se como no lo tengo ya...pues si lo se, porque no tengo perras, porque no veo un pijo y porque estoy leyendo lo que me sale del bunyol de carabassa...jajaja. De verdad, llevo una flojedad lectora que paqué.

    Besitos preciosa.

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  9. Pues aunque la novela negra solo la visito de vez en cuando, la nipona me gusta mucho. Me he acordado de El hombre que quiso matarme. Así que me llevo esta que a mí además las mates me gustan mucho.
    Besitos

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  10. Ostras... Pues me mola y mucho!!! Lo encuentro super interesante... Ademas de literatura japonesa, la mayoría de lo que he leído, que no es mucho no ha sido del género thriller... Y estaría bien comenzar con algo así...
    Me gusta y mucho...

    PD: es más ... Acabo de entrar en el catalogo de la biblioteca y lo tienen . Yuhuuuu !! :)

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  11. La leí hace unos cuantos años y me gustó mucho. Y mira que me dan miedo las matemáticas y la literatura japonesa unidas jajaja
    Besos

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  12. Creo que me podría gustar por lo que contáis, pero entre tanto pendiente, como no se cruce, lo va a tener difícil.
    Besotes!!!

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  13. La verdad es que no termina de llamarme. La literatura japonesa, aunque la tengo abandonada, no me disgusta, pero no sé, esta no termina de atraerme.
    Besos.

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  14. Este no me lo llevo, no soy muy de japoneses. últimamente he leído La dependienta y lo pasé bien pero es un tipo de libro totalmente diferente a este.
    Besos

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  15. No me tienta su lectura. La literatura japonesa y yo no mantenemos buenas relaciones: la lectura de La piscina, de Yoko Ogawa se me hizo eterna (y menos mal que era una novela corta), lo que me frena para darle una oportunidad a algún otro autor japonés. Besos.

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  16. Hum, me gustan este tipo de duelos, pero es cierto que las novelas japonesas me suelen parecer demasiado intimistas. Miraré más reseñas y lo pensaré ;)

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