viernes, 17 de agosto de 2018

RESEÑA (by MH) ::: SOSPECHA - Matthew G. Lewis






Título original: Mistrust, or Blanche and Osbrighthan 
Autor: Matthew G. Lewis  
Editorial: Valdemar (Colección El club Diógenes)
Traducción: Elías Sarhan
Páginas: 192
Fecha de publicación original: 1808
Fecha esta edición: abril 1996
Encuadernación: rústica
Precio: 7,90 euros
Ilustración de cubierta: Ilustración 10

 
Sospecha es una narración ambientada en la oscura Alemania del Bajo Palatinado feudal, en la que dos poderosas familias, los Frankheim y los Orrenberg, parecen condenadas a la tragedia por la fatalidad de un enfrentamiento, alimentado por rumores, muertes misteriosas y sospechas inconfesables, cuyo origen se remonta a una conflictiva decisión testamentaria de un antepasado común
Mirando mi torre de reseñas pendientes de escribir (sí, torre, que la bajé en plan maratón allá por marzo, pero ya vuelvo a tener unas doce o trece), me he dado cuenta de que todavía no os había traído este libro. Es que es tan chiquitillo (en tamaño, que no en calidad) que se cuela para atrás y se me despista, pero aquí estoy hoy para enmendar el error. Y es que si la semana pasada os hablaba de Polidori, los Shelley, lord Byron... el autor que os traigo, Matthew Lewis, también pertenecía a ese círculo de amistades, y como este mismo año se ha cumplido el 200 aniversario de su muerte, decidí leer alguna de sus obras. Finalmente escogí Sospecha, que en su momento formó parte de Romantic Tales, un volumen de cuentos que Lewis publicó en 1808 y que, dada su extensa longitud (para ser un cuento, me refiero; tiene casi 200 páginas), fue editado por separado hace ya la ventolera de 22 años por Valdemar.

Ambientada en la Alemania del Bajo Palatinado feudal, la historia comienza cuando el joven caballero Osbright de Frankheim vuelve a casa tras el fin de la guerra. Nadie le espera, así que cuando llega se encuentra con que se está celebrando un funeral en la capilla situada en los aledaños del castillo de sus padres. Cuando entra en la capilla descubre que el funeral es el de su hermano pequeño, presuntamente asesinado por los Orrenberg, la familia rival de los Frankheim. En esa misma capilla se clama venganza por la muerte del adolescente, pero Osbright tiene motivos para intentar asegurarse de la culpabilidad de los Orrenberg antes de vengarse de ellos: está enamorado de su única hija, Blanche, y ella le corresponde... solo que Blanche desconoce que ese apuesto caballero con el que se cita a escondidas en una cueva es en realidad el hijo de los Frankheim. Osbright se lo ha ocultado por dos razones: la arraigada enemistad entre las dos familias por causa de una herencia, y que el propio hermano de Blanche, Phillip, murió unos meses atrás, y los Orrenberg creen que fue asesinado por los Frankheim, razón por la cual Blanche odia a muerte a la familia rival. ¿Ha muerto el hermano de Osbright como venganza por la muerte del hermano de Blanche? ¿Realmente han sido asesinados los dos jóvenes, o los verdaderos hechos son muy distintos? ¿En qué acabará todo este lío de familias enemistadas, venganzas, muertes y engaños?

No sé si os hacéis una idea del tono de la trama con esta enrevesada sinopsis (y la he simplificado mucho, creedme xD). Y es que a ver cómo os defino este libro... es un drama, una tragedia, pero muy dinámica, porque pasan un montón de cosas, y cada escena sabes que va a tener sus consecuencias en la siguiente sin apenas descanso. Es decir, no es un dramón de llorar y sufrir, sino de estos dramas de malos entendidos, falsas identidades, rumores, engaños maliciosos, mentiras, sospechas y desconfianzas que derivan en desgracias, desamores y muertes.

Que si yo te acuso de haber matado a no sé quién y la lío parda, y luego resulta que no has matado a nadie pero como yo ya la he liado parda, tú también la lías parda y se monta la marimorena, y pasa lo que pasa, que tú me has matado a un caballero y yo te mato otro y además me pongo en plan sádico porque a mí no me gana nadie a cruel, y venga drama y hacer que la pelota crezca y crezca... Os lo aseguro, es una historia muy, muy entretenida de leer. Incluso tiene cierta pátina de humor entre tanta fatalidad que debemos suponer intencionada por parte del autor, porque estar, está, y además implementada sin complejos en la historia. Y sé que parecerá rara la mezcla que os estoy contando, pero no sé explicárosla de otro modo. A mí me encantó, pero igual que os digo esto, os confieso que por lo que yo he leído por ahí, hay gente que no acaba de pillarle el punto.

En su conjunto es como una obra de teatro en la que las escenas se suceden unas detrás de otras, y conforme lees te imaginas los cambios de escenario y de personajes sobre las tablas, entrando y saliendo mientras se narran sus desventuras. Si os digo la verdad, mientras lo leía me venían reminiscencias muy shakesperianas; las referencias a obras como Romeo y Julieta, o incluso a personajes como el Yago de Otelo, ese que susurra palabras envenenadas al oído y convence de lo imposible a cualquiera, son más que evidentes. Aun así, la novela tiene personalidad propia, y los personajes, lejos de ser caricaturescos o meras sombras de otros ya conocidos, resultan reconocibles y cercanos, te importa lo que les pase. Los ves encaminarse hacia fatalidades inevitables y al tiempo sabes que su destino está escrito por otros y que ellos, por mucho que se resistan y por muy distinto destino que merezcan, son simples peones bajo el yugo de las malas artes de los demás.

Y es que esta historia, escrita hace más de doscientos años, se mece en una base que resulta tan actual, tan moderna, que hasta resulta sorprendente: el poder de la mentira, de la manipulación de la información, la impunidad de acusar a alguien sin pruebas y la credulidad que suscita esa información adulterada en personas predispuestas a ello. Si esto era el pan de cada día hace doscientos años, imaginaos ahora con todas la tecnología que tenemos a nuestra disposición para que el daño sea más profundo e irreversible. Lo dicho, nada de lo que se cuenta en esta historia nos puede resultar ajeno, porque forma parte del ser humano y su mezquindad. 

Matthew Lewis es sobre todo conocido por El monje, considerada una de las obras cumbres de la novela gótica y uno de los puntales del Romanticismo. Tanta fue la repercusión de la novela (que escribió con solo 19 años) que él fue conocido desde entonces como Monk. El caso es que con este autor pasa lo mismo que con muchos otros de la literatura clásica: son asociados a una novela en concreto o a un género concreto obviándose el hecho de que escribieron otras muchas cosas que también merecen reconocimiento. Lewis escribió novelas históricas, dramáticas... y esta que os traigo hoy, Sospecha, quizás podría considerarse una mezcla de ambos géneros pero, sobre todo, es una obra muy entretenida, muy bien escrita y más aguda en su retrato social, por muy ajena que nos pueda parecer una historia escrita a principios del siglo XIX ambientada en la época feudal, de lo que pueda parecer a primera vista.




Matthew Gregory Lewis (Londres, 9 de julio de 1775 - Monterrey, 14 de mayo de 1818) fue un escritor, dramaturgo y político británico. Se educó en Oxford y recorrió de joven Francia, Alemania (donde quedó atrapado por la obra de Goethe) y Holanda, concretamente en La Haya, de donde tuvo que salir apresudaramente ya que la embajada inglesa fue atacada. 

El Monje (1796), donde denunciaba la Inquisición española, disfrutó de buena acogida entre la mayoría de la población, aunque fue muy criticado por obsceno entre los intelectuales británicos, lo que obligó al autor a dulcificar la segunda edición de 1798, publicada cuando ya era miembro del Parlamento. La escribió en tan solo diez semanas. Lord Byron y el Marqués de Sade dieron su visto bueno a la novela en sus correspondientes escritos. 

Algunas de sus obras destacadas del autor fueron Cuentos de terror, de 1799; Cuentos maravillosos de 1801; y las obras teatrales El espectro del castillo, de 1796;, El indio, de 1799 y Alfonso, de 1801. Tradujo a Schiller (Kabale und Liebe, como El ministro) y a Kotzebue, además del romance El bravo de Venecia (1804).


7 comentarios:

  1. Hola guapa, la verdad es que según te leía me recordaba, como muy bien has dicho, a Romeo y Julieta... No sé si la leeré, tengo mogollón de pendientes, por un lado me tira, pero por otro hay veces que me ponen muy nerviosa esos embrollos...
    Un besazo

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  2. Holaaaaa.
    No conocía de nada esta historia. Me lo acabo de apuntar en mi wishlist, y al menos en Amazon sigue a la venta la misma edición que sacáis aquí.
    200 años, guau, desde luego a mí me apetece la historia, como os digo, anotado está.
    ¿12 o 13 reseñas? ¿Solo? Yo tengo bastantes más. Esta semana que estoy de Rodríguez tenía pensado seguir con las reseñas pendientes... pero al final me ha apetecido más leer y he pasado de reseñar casi. El problema es que tengo muchísimas acumuladas....
    Besitos.

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  3. Una docena de reseñas...no es ninguna tontería. Pero poco a poco que no piden pan, ya nos irás contando. Ahora vamos con el libro. El autor en esta ocasión no me suena de nada, aunque lo del monje sí, un poco. Me ha gustado mucho tu versión de la sinopsis y de lo que trata el libro, Jajajaja. La historia en sí, me recordaba mucho a Romeo y Julieta, pero veo que es un parecido fugaz. Aun así no me ha resultado demasiado apetecible, no sé, como que no le veo para mí.
    Besos

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  4. El monje lo leí hace años! Me lo regalaron, que yo reconozco que no sabía nada de este libro. Y lo disfruté muchísimo. NO sé por qué no he vuelto a leer nada del autor. Así que me apunto ahora bien este título, que tiene pinta de que lo voy a disfrutar de nuevo.
    Besotes!!!

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  5. No conocía al autor, así que tomo buena nota de él. A mí los clásicos me atraen muchísimo y poco a poco voy aumentando la colección, aunque luego no los leo porque siempre estoy liada con otras cosas. Pero tomar tomo nota.

    Por lo que cuentas esto parece una telenovela, que todo se lía y no sabes por dónde va a tirar la cosa. Me gusta ;)

    Besitos

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  6. Me la llevo apuntada, al igual que la de El Monje. Sospecha me atrae por lo que nos comentas en tu reseña, y desde luego que me vino Shakespeare a la memoria, a medida que leía lo que comentabas sobre la trama. Interesante propuesta lectora. Besos.

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  7. Hum, no ho sé, no ho sé, podría ser entretenida, pero...para leer un clásico se me ha de convencer muy bien. Además, es lo que dices, el argumento es muy Romeo y Julieta...

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